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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 21 de febrero de 2020

 Blog de Félix de Azúa

Más bailes orientales

Mi pasión por las danzas antiguas se ha visto recompensada. Mahmud, un amigo palestino de la época de Genet, me asegura que conoce a una mujer (quizás la última) capaz de bailar la danza de Ishtar, tan mencionada por los exploradores. Le ruego que me conduzca hasta ella, pero duda. Primero debería convencer a alguien, y no será fácil. No es un problema de dinero, dice con firmeza cuando se lo ofrezco, sino de confianza. El baile es bastante outrée. Asegura que me llamará. Sólo dos días más tarde me cita en las proximidades de los almacenes Barbés. Caminamos unos diez minutos y subimos a un quinto piso sin ascensor. Abre la puerta un viejo árabe, muy vigoroso y bien plantado, con el cabello gris rapado a la manera militar, y nos hace pasar al saloncito donde ya tiene lista la tetera y una radio cassette. Habla con Mahmud en árabe, de modo que no me entero de nada, pero sus modales son exquisitos y su voz sosegada y profunda. El té hirviente, el sol que filtra por la claraboya, la paz de la casa y el murmullo de las voces me adormecen. Despierto al sonido de una chirimía que abre la danza de Ishtar. Suena la orquestina con un ritmo ondulado. Como por encanto, aquí está la bailarina, ante mis ojos, y sufro una cruel decepción. Esta mujer no tiene menos de setenta años. La sonrisa desdentada produce espanto y siendo la danza, en efecto, bastante outrée, el cuerpo en ruinas sólo invita a la compasión. Me resigno. Sin embargo, mis compañeros están fascinados. Cabecean siguiendo la música y alzan las manos para unirse imaginariamente a la danza. Se cruzan miradas de aprobación e incluso de entusiasmo. Me asalta la sospecha de que se burlan de mi, pero no, la sacerdotisa de Ishtar les ha seducido. Cuando se retira, los árabes permanecen con la cabeza baja, sumidos en la reflexión. Finalmente, Mahmud se levanta y se funde en un abrazo con nuestro anfitrión. Cuando me despido, el anciano me dice en un francés arcaico: “¡Ah, señor! Usted sólo ha visto una manzana caída del árbol, podrida y devorada por las hormigas. Nosotros hemos visto la flor que había sido este fruto. Y el viento de abril la agitaba. Dios sea con usted.” Ya en la calle le pregunto a Mahmud dónde encontró a la bailarina. Con una sonrisa tan fina como su media luna, me responde: “¡Ah, no! ¡Ella me encontró a mi! Es su esposa. Es mi madre”.

[Publicado el 08/3/2006 a las 10:03]

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Comentarios (62)

  • ( a 47) ¿Un juego de manzanas? Y serísimo...

    Comentado por: policía el 09/3/2006 a las 13:03

  • HOY NO HAY TEXTO ?

    Comentado por: lou reed el 09/3/2006 a las 11:03

  • Anoche el blog se cubrió de sedosos velos. A penas de asperezas ¡qué bien! Qué bien las palabras, qué bien la poesía.

    Comentado por: Louise Conte el 09/3/2006 a las 06:03

  • sigo sin ver la manzana y eso que me lo heleído otra vez. en realidad era el olivo salvaje que se llevó Atenea y por eso luego lo pusieron en la Biblia, no?

    Bueno, será lo de Poe y el Gato Negro que al final se quedó la mujer y el odiaba.
    digo yo, porque sino no lo entiendo.

    Enea

    Comentado por: Enea el 08/3/2006 a las 23:03

  • Pues no lo conocía, Lou (50), gracias. No sé por qué mis amigos ya migas te critican tanto.

    Comentado por: Alejandra el 08/3/2006 a las 23:03

  • (56) cuelgue todo lo que crea interesante , sea con relacion al tema o sin ella , si es bueno vale.

    Comentado por: lou reed el 08/3/2006 a las 23:03

  • (41)
    La relación esta en la autoría de los textos. Y siendo, como usted dice el artículo excelente pensé que podría interesar a algunos de los lectores del blog.

    Comentado por: PsiconautA el 08/3/2006 a las 23:03

  • Por mucho que leo el texto no veo la manzana de Isthar por ninguna parte,Isthar estaba fuera de la Tierra, o es que leí mal a los griegos.. Además Efinoe le puede, indudablemente. Y además Asthar era un niño ( simbolizaba) al que mató el dios Baal, de ahí lo de no matar a los cochinillos y mátalos cuando crezcan por lo de Creta. Es que no veo la manzana. Zagreo era el de la manzana dorada,pero como se burlaban de él Atenea le salvó. U cuando Penélope fue arrojada al mar, le dijo Odiseo o regresas a Itaca ... y ella enseguida se quitó el velo ( nada de esperar en un banco sentada)

    Olivo salvaje.Lo único que me parece cierto de ese texto es que en Palestina bailan la danza erótica con la perdiz (Pesach) porque los hombres eran cojos ( el simbolismo) y no era posible hacer polluelos, por eso bailaban la danza erótica a ver si... eso dicen los mitos griegos.

    Lo de la manzana sigo sin verlo. Preguntaron de qué color era?, pues dicen que Hemón siempre aparentaba dispuesto y al final se quedó con antígona y luego la mando fuera con el hijo concebido

    Es que los dioses de antes eran más reales, casi todos eran malos. Me fascinan esos dioses griegos y Atenea. Bueno buscaré lo de la manzana.

    enea

    Comentado por: Enea el 08/3/2006 a las 23:03

  • (52) SON SERIOS

    Comentado por: lou reed el 08/3/2006 a las 23:03

  • Gertrudis (47), apreciada amiga, la "virilidad frenada" es realmente enervante.

    Comentado por: Alejandra el 08/3/2006 a las 22:03

  • A UN POETA FUTURO

    No conozco a los hombres. Años llevo
    De buscarles y huirles sin remedio.
    ¿No les comprendo? ¿O acaso les comprendo
    Demasiado? Antes que en estas formas
    Evidentes, de brusca carne y hueso,
    Súbitamente rotas por un resorte débil
    Si alguien apasionado les allega,
    Muertos en la leyenda les comprendo
    Mejor. Y regreso de ellos a los vivos,
    Fortalecido amigo solitario,
    Como quien va del manantial latente
    Al río que sin pulso desemboca.

    No comprendo a los ríos. Con prisa errante pasan
    Desde la fuente al mar, en ocio atareado,
    Llenos de su importancia, bien fabril o agrícola;
    La fuente, que es promesa, el mar sólo la cumple,
    El multiforme mar, incierto y sempiterno.
    Como en fuente lejana, en el futuro
    Duermen las formas posibles de la vida
    En un sueño sin sueños, nulas e inconscientes,
    Prontas a reflejar la idea de los dioses.
    Y entre los seres que serán un día
    Sueñas tu sueño, mi imposible amigo.

    No comprendo a los hombres. Mas algo en mí responde
    Que te comprendería, lo mismo que comprendo
    Los animales, las hojas y las piedras,
    Compañeros de siempre silenciosos y fieles.
    Todo es cuestión de tiempo en esta vida,
    Un tiempo cuyo ritmo no se acuerda,
    Por largo y vasto, al otro pobre ritmo
    De nuestro tiempo humano corto y débil.
    Si el tiempo de los hombres y el tiempo de los dioses
    Fuera uno, esta nota que en mí inaugura el ritmo,
    Unida con la tuya se acordaría en cadencia,
    No callando sin eco entre el mudo auditorio.

    Mas no me cuido de ser desconocido
    En medio de estos cuerpos casi contemporáneos,
    Vivos de modo diferente al de mi cuerpo
    De tierra loca que pugna por ser ala
    Y alcanzar aquel muro del espacio
    Separando mis años de los tuyos futuros.
    Sólo quiero mi brazo sobre otro brazo amigo,
    Que otros ojos compartan lo que miran los míos.
    Aunque tú no sabrás con cuánto amor hoy busco
    Por ese abismo blanco del tiempo venidero
    La sombra de tu alma, para aprender de ella
    A ordenar mi pasión según nueva medida.

    Ahora, cuando me catalogan ya los hombres
    Bajo sus clasificaciones y sus fechas,
    Disgusto a uno por frío y a los otros por raro,
    Y en mi temblor humano hallan reminiscencias
    Muertas. Nunca han de comprender que si mi lengua
    El mundo cantó un día, fue amor quien la inspiraba.
    Yo no podré decirte cuánto llevo luchando
    Para que mi palabra no se muera
    Silenciosa conmigo, y vaya como un eco
    A ti, como tormenta que ha pasado
    Y un son vago recuerda por el aire tranquilo.

    Tú no conocerás cómo domo mi miedo
    Para hacer de mi voz, mi valentía,
    Dando al olvido inútiles desastres
    Que pululan en torno y pisotean
    Nuestra vida con estúpido gozo,
    La vida que serás y que yo casi he sido.
    Porque presiento en este alejamiento humano
    Cuán míos habrán de ser los hombres venideros,
    Cómo esta soledad será poblada un día,
    Aunque sin mí, de camaradas puros a tu imagen.
    Si renuncio a la vida es para hallarla luego
    Conforme a mi deseo, en tu memoria.

    Cuando en hora tardía, aún leyendo
    Bajo la lámpara luego me interrumpo
    Para escuchar la lluvia, pesada tal borracho
    Que orina en la tiniebla helada de la calle,
    Algo débil en mí susurra entonces:
    Los elementos libres que aprisiona mi cuerpo
    ¿Fueron sobre la tierra convocados
    Por esto sólo? ¿Hay más? Y si lo hay ¿adónde
    Hallarlo? No conozco otro mundo si no es este,
    Y sin ti es triste a veces. Ámame con nostalgia,
    Como a una sombra, como yo he amado
    La verdad del poeta bajo nombres ya idos.

    Cuando en días venideros, libre el hombre
    Del mundo primitivo a que hemos vuelto
    De tiniebla y de horror, lleve el destino
    Tu mano hacia el volumen donde yazcan
    Olvidados mis versos, y lo abras,
    Yo sé que sentirás mi voz llegarte,
    No de la letra vieja, mas del fondo
    Vivo en tu entraña, con un afán sin nombre
    Que tú dominarás. Escúchame y comprende.
    En sus limbos mi alma quizá recuerde algo,
    Y entonces en ti mismo mis sueños y deseos
    Tendrán razón al fin, y habré vivido.

    Luis Cernuda, Como quien espera el alba, 1947.

    Comentado por: Garfield el 08/3/2006 a las 22:03

  • (para F.*)
    Es una de las poesías en lengua castellana que más me gusta; por eso "tengo" que volver a reproducir alguno de sus versos.

    No conozco a los hombres. Años llevo
    De buscarles y huirles sin remedio.
    ¿No les comprendo? ¿O acaso les comprendo
    Demasiado?"
    .............
    Muertos en la leyenda les comprendo
    Mejor. Y regreso de ellos a los vivos,
    Fortalecido amigo solitario,
    Como quien va del manantial latente
    Al río que sin pulso desemboca.
    .............
    No comprendo a los ríos. Con prisa errante pasan
    Desde la fuente al mar, en ocio atareado,
    Llenos de su importancia, bien fabril o agrícola;
    .............
    Y entre los seres que serán un día
    Sueñas tu sueño, mi imposible amigo
    .............
    No comprendo a los hombres. Mas algo en mí responde
    Que te comprendería, lo mismo que comprendo
    Los animales, las hojas y las piedras,
    Compañeros de siempre silenciosos y fieles.
    Todo es cuestión de tiempo en esta vida,
    Un tiempo cuyo ritmo no se acuerda,
    Por largo y vasto, al otro pobre ritmo
    De nuestro tiempo humano corto y débil.
    Si el tiempo de los hombres y el tiempo de los dioses
    Fuera uno, esta nota que en mí inaugura el ritmo,
    Unida con la tuya se acordaría en cadencia,
    No callando sin eco entre el mudo auditorio.
    ............
    Tú no conocerás cómo domo mi miedo
    Para hacer de mi voz, mi valentía,
    Dando al olvido inútiles desastres
    Que pululan en torno y pisotean
    Nuestra vida con estúpido gozo,
    ............
    Fueron sobre la tierra convocados
    Por esto sólo? ¿Hay más? Y si lo hay ¿adónde
    Hallarlo? No conozco otro mundo si no es este,
    Y sin ti es triste a veces.
    ............
    Yo sé que sentirás mi voz llegarte,
    No de la letra vieja, mas del fondo
    Vivo en tu entraña, con un afán sin nombre
    Que tú dominarás. Escúchame y comprende.
    En sus limbos mi alma quizá recuerde algo,
    Y entonces en ti mismo mis sueños y deseos
    Tendrán razón al fin, y habré vivido.


    *hoy sólo tenemos un F. en el blog.

    Comentado por: rosa el 08/3/2006 a las 22:03

  • Silencio

    Así como del fondo de la música
    brota una nota
    que mientras vibra crece y se adelgaza
    hasta que en otra música enmudece,
    brota del fondo del silencio
    otro silencio, aguda torre, espada,
    y sube y crece y nos suspende
    y mientras sube caen
    recuerdos, esperanzas,
    las pequeñas mentiras y las grandes,
    y queremos gritar y en la garganta
    se desvanece el grito:
    desembocamos al silencio
    en donde los silencios enmudecen.




    Poemas de Octavio Paz -

    Comentado por: lou reed el 08/3/2006 a las 22:03

  • Y llegó el silencio y siguió
    ella esperando la pasión
    pausada por la virilidad frenada.

    Todo es para ellos un juego de pelotas.

    Comentado por: Gertrudis Stein el 08/3/2006 a las 22:03

  • ¡La virilidad frenada!

    Comentado por: freudiana el 08/3/2006 a las 22:03

  • Te quiero


    Te lo he dicho con el viento,
    jugueteando como animalillo en la arena.
    O iracundo como órgano tempestuoso.

    Te lo he dicho con el sol,
    que dora cuerpos juveniles
    y sonríe en todas las cosas inocentes.

    Te lo he dicho con las nubes,
    frentes melancólicas que sostienen el cielo,
    tristezas fugitivas.

    Te lo he dicho con las plantas,
    leves criaturas transparentes
    que se cubren de rubor repentino.

    Te lo he dicho con el agua,
    vida luminosa que vela en un fondo de sombra;
    te lo he dicho con el miedo,
    te lo he dicho con la alegría,
    con el hastío, con las terribles palabras.

    Pero así no me basta:
    más allá de la vida,
    quiero decírtelo con la muerte;
    más allá del amor,
    quiero decírtelo con el olvido.

    Luis Cernuda, Los placeres prohibidos (1931)

    Comentado por: Giulius el 08/3/2006 a las 22:03

  • SCHERZO PARA UN ELFO
    Delicada criatura:
    No deseo a mi voz
    Que turbe el embeleso
    Amarillo del bosque,
    Tu elemento nativo,
    Por los troncos oscuros
    Sustentado hasta el cielo.

    Yo quisiera, por este
    Atardecer traslúcido,
    Denso tal un racimo,
    Trazarte huella o forma,
    Pulsando ramas, hojas,
    Tú con el viento en duda.

    Difuso aroma, vagas
    Con paso gris de sueño,
    Te pierdes en la niebla
    Que exhala del estanque,
    Pensamiento gracioso
    De un dios enamorado.

    Inspiras todo el aire,
    Bajo tu magia abre,
    Como una flor, tan libre,
    El deseo del hombre
    Con un alto reposo
    Que alivia de la vida.

    Siempre incierta, tal eco
    De algún labio, a lo lejos,
    Entre aliso y aliso
    De nórdica blancura,
    Vibra tu esbelta música
    Y en un fuego suspira.

    ¿Acaso el amor pesa
    A tu cuerpo invisible,
    Y sus burlas oscuras
    Sobre el mundo recuerdan
    En ti, anhelo eterno,
    A nosotros efímeros?

    Sonríe, dime, canta,
    Si eres tú ese arrebato
    Que lleva hojas ardientes,
    Dejos de tu guirnalda,
    Con pasión insaciable
    A realizarse en muerte.

    ¿Mueres tú también, mueres
    Como lo hermoso humano,
    Hijo sutil del bosque?
    Te aquietas por el musgo,
    Callas entre la niebla,
    Alguna nube esculpe,
    Iris de leve nácar,
    Tu hastío de los días.

    Aún creo ver tus ojos,
    Su malicia serena,
    Tras las desnudas cimas,
    Por el aire, profundo
    Y ya frío, con la noche
    Que imperiosa se alza.

    Comentado por: N. el 08/3/2006 a las 22:03

  • A UN POETA FUTURO

    No conozco a los hombres. Años llevo
    De buscarles y huirles sin remedio.
    ¿No les comprendo? ¿O acaso les comprendo
    Demasiado? Antes que en estas formas
    Evidentes, de brusca carne y hueso,
    Súbitamente rotas por un resorte débil
    Si alguien apasionado les allega,
    Muertos en la leyenda les comprendo
    Mejor. Y regreso de ellos a los vivos,
    Fortalecido amigo solitario,
    Como quien va del manantial latente
    Al río que sin pulso desemboca.

    No comprendo a los ríos. Con prisa errante pasan
    Desde la fuente al mar, en ocio atareado,
    Llenos de su importancia, bien fabril o agrícola;
    La fuente, que es promesa, el mar sólo la cumple,
    El multiforme mar, incierto y sempiterno.
    Como en fuente lejana, en el futuro
    Duermen las formas posibles de la vida
    En un sueño sin sueños, nulas e inconscientes,
    Prontas a reflejar la idea de los dioses.
    Y entre los seres que serán un día
    Sueñas tu sueño, mi imposible amigo.

    No comprendo a los hombres. Mas algo en mí responde
    Que te comprendería, lo mismo que comprendo
    Los animales, las hojas y las piedras,
    Compañeros de siempre silenciosos y fieles.
    Todo es cuestión de tiempo en esta vida,
    Un tiempo cuyo ritmo no se acuerda,
    Por largo y vasto, al otro pobre ritmo
    De nuestro tiempo humano corto y débil.
    Si el tiempo de los hombres y el tiempo de los dioses
    Fuera uno, esta nota que en mí inaugura el ritmo,
    Unida con la tuya se acordaría en cadencia,
    No callando sin eco entre el mudo auditorio.

    Mas no me cuido de ser desconocido
    En medio de estos cuerpos casi contemporáneos,
    Vivos de modo diferente al de mi cuerpo
    De tierra loca que pugna por ser ala
    Y alcanzar aquel muro del espacio
    Separando mis años de los tuyos futuros.
    Sólo quiero mi brazo sobre otro brazo amigo,
    Que otros ojos compartan lo que miran los míos.
    Aunque tú no sabrás con cuánto amor hoy busco
    Por ese abismo blanco del tiempo venidero
    La sombra de tu alma, para aprender de ella
    A ordenar mi pasión según nueva medida.

    Ahora, cuando me catalogan ya los hombres
    Bajo sus clasificaciones y sus fechas,
    Disgusto a uno por frío y a los otros por raro,
    Y en mi temblor humano hallan reminiscencias
    Muertas. Nunca han de comprender que si mi lengua
    El mundo cantó un día, fue amor quien la inspiraba.
    Yo no podré decirte cuánto llevo luchando
    Para que mi palabra no se muera
    Silenciosa conmigo, y vaya como un eco
    A ti, como tormenta que ha pasado
    Y un son vago recuerda por el aire tranquilo.

    Tú no conocerás cómo domo mi miedo
    Para hacer de mi voz, mi valentía,
    Dando al olvido inútiles desastres
    Que pululan en torno y pisotean
    Nuestra vida con estúpido gozo,
    La vida que serás y que yo casi he sido.
    Porque presiento en este alejamiento humano
    Cuán míos habrán de ser los hombres venideros,
    Cómo esta soledad será poblada un día,
    Aunque sin mí, de camaradas puros a tu imagen.
    Si renuncio a la vida es para hallarla luego
    Conforme a mi deseo, en tu memoria.

    Cuando en hora tardía, aún leyendo
    Bajo la lámpara luego me interrumpo
    Para escuchar la lluvia, pesada tal borracho
    Que orina en la tiniebla helada de la calle,
    Algo débil en mí susurra entonces:
    Los elementos libres que aprisiona mi cuerpo
    ¿Fueron sobre la tierra convocados
    Por esto sólo? ¿Hay más? Y si lo hay ¿adónde
    Hallarlo? No conozco otro mundo si no es este,
    Y sin ti es triste a veces. Ámame con nostalgia,
    Como a una sombra, como yo he amado
    La verdad del poeta bajo nombres ya idos.

    Cuando en días venideros, libre el hombre
    Del mundo primitivo a que hemos vuelto
    De tiniebla y de horror, lleve el destino
    Tu mano hacia el volumen donde yazcan
    Olvidados mis versos, y lo abras,
    Yo sé que sentirás mi voz llegarte,
    No de la letra vieja, mas del fondo
    Vivo en tu entraña, con un afán sin nombre
    Que tú dominarás. Escúchame y comprende.
    En sus limbos mi alma quizá recuerde algo,
    Y entonces en ti mismo mis sueños y deseos
    Tendrán razón al fin, y habré vivido.

    Luis Cernuda, Como quien espera el alba, 1947.

    Comentado por: eva el 08/3/2006 a las 22:03

  • EPITAFIO

    La delicia, el poder, el pensamiento
    Aquí descansan. Ya la fiebre es ida.
    Buscaron la verdad, pero al hallarla
    No creyeron en ella.

    Ahora la muerte acuna sus deseos,
    Saciándolos al fin. No compadezcas
    Su sino, más feliz que el de los dioses
    Sempiternos, arriba.

    Comentado por: Maira el 08/3/2006 a las 22:03

  • juego de pelotas, freudiana

    Comentado por: justificanta el 08/3/2006 a las 22:03

  • Sí, Ernst Jünger murió, y el artículo de Azúa es impresionante (yo me lo habré leído unas cincuenta veces y aún lo releo de vez en cuando), pero realmente no encuentro la relación que liga el artículo ni con el post que hoy nos ofrece Azúa ni con los comentarios hechos hasta el momento, Psiconauta.

    Comentado por: usuari@ el 08/3/2006 a las 21:03

  • Terrible no poder soportar tanta belleza. Se necesita, además de espíritu, mucha concentración para paladear la magia de la aparición del conejo cuando no sale de la chistera sino de la madriguera en ruinas, hecho ya todo un clásico, liebre en la memoria, nostalgia de los perdigones.

    Comentado por: zenón de elea el 08/3/2006 a las 21:03

  • Otra versión para el origen
    de la Danza de los siete velos es la historia mitológica de Ishtar o de Astarte (Babilonia):

    Tamuz , pierde la vida, y fue llevado al reino de Hades, submundo.

    Pero el amor de Ishtar por Tamuz era tanto que decidió también ir para el reino de Hades.
    Con pasión y determinación, ella cruzó los siete vestíbulos del submundo, y en cada
    uno de ellos ella dejaba una
    de sus pertenencias:
    un velo o una joya.

    Comentado por: Louise Conte y la danza de los velos el 08/3/2006 a las 21:03

  • Pero me parece que en el artículo falta alguna frase.. Lástima que no lo tenga aquí donde ahora estoy.

    Comentado por: usuari@ el 08/3/2006 a las 21:03

  • Es uno de mis artículos preferidos del escritor.

    Comentado por: usuari@ el 08/3/2006 a las 21:03

  • Ernst Jünger / El soldado desconocido


    Publicado en diario El Pais, Suplemento de Cultura. Por Félix de Azúa

    Así pues, también él ha muerto. No seré yo el primero en decir que corría la sospecha de su inmortalidad. Que Jünger pudiera no morirse nunca ilustra mucho acerca del personaje. En realidad había muerto ya muchas veces, en la primera guerra, en la segunda, cuando mataron a su hijo, cuando lo desnazificaron, cuando, a pesar de todos los testimonios, los resentidos continuaban hablando de él como de un nazi blando y reconvertido, un esteta, siendo así que había sido todo lo contrario, un estoico sin un átomo de aprecio por lo «estético», un duro antinazi precisamente porque no tenía ni un pelo de demócrata. Como Heidegger, despreciaba el nazismo con conocimiento de causa, y no por ser un alma bella o por creerse un héroe moral para masas.
    Pero se ha muerto y ahora el panorama literario aparece amputado de su más alta montaña. ¿He dicho literario? Pues he dicho mal: Jünger pertenecía a otro siglo, el XIX o el XXI, y no era un literato sino un hombre de letras. Escribió poesía, novela, ensayo, con la fluidez y naturalidad de Voltaire y sin duda con la misma insumisa violencia contra la maldad. Pero fue por encima de todo un soldado, esa profesión tan mal vista en la actualidad, cuando todos los jóvenes huyen de ella pero van vestidos y pelados como reclutas; un homenaje patético a los ejércitos populares cuya desaparición traerá máquinas perfectas a las órdenes de la oligarquía. Pero el nuestro es un tiempo sentimental. Jünger, en cambio, no tenía nada de sentimental y podía ser un soldado. Odiaba la sentimentalidad, ese producto de la opereta vienesa y el pensamiento suizo. Por eso quiso prolongar la tragedia sin sujeto que Hölderlin había intentado traer al mundo moderno. Ambos fracasaron, pero su fracaso es más productivo que casi todos los éxitos de sus enemigos.

    Como buen soldado, nunca dio órdenes. Estuvo siempre esperando percibir en el horizonte una señal a la que obedecer, una bandera por la que morir. En toda su larga vida no vio ninguna que mereciera la pena. Sólo en algún momento, el bolchevismo, tan presente en sus ensayos de los años treinta. Luego nada. Así que se convirtió en un anarca. No en un anarquista, esa forma de irresponsabilidad tan norteamericana, sino en un anarca. Y llevó siempre a punto un maletín cargado de explosivos, porque nunca se sabe. Tras la primera guerra, nada volvió a ponerse ante sus ojos que mereciera dar una batalla. El siglo iba a sosegarse en tranquilas matanzas, en serenas carnicerías conducidas por gerentes con uniforme y equipos de comunicación capaces de justificar todos los asesinatos. Como tantas otras cosas, como la historia, como las artes, como la filosofía, también la guerra había alcanzado su acabamiento en el siglo XX.

    Durante los últimos años ya sólo escribía un diario, pero era asombroso. Los días se engarzaban con la pertinaz sobriedad de los poemas del entenebrecimiento de Hölderlin, como los llama Carbonell. Asistía a un gotear desprovisto de sentido al que sólo la terquedad de un espíritu irredento iba proporcionando representación para no darse por vencido. Por fin, vivió un día cargado de significado y era su último día. Pero la anotación de ese día hemos de escribirla nosotros. En esa diferencia estriba la pérdida.

    Comentado por: PsiconautA el 08/3/2006 a las 21:03

  • Tanta carga sexual y baile outrée suena raro. Nada mejor para mitigar esa vouyerfilia que ir un par de horitas al truculento Bagdad barcelonés. No es lo mismo que una danza ishtar pero te ahorras el billete de avión.

    Comentado por: Tipo de incognito el 08/3/2006 a las 19:03

  • Estoy harto del día de la mujer trabajadora! que pesados, cómo si no fuera suficientemente evidente la igualdad moral (que no legal) de todos. Lo que más me molesta es que el discurso se queda aquí, en discurso. Palabrería fácil y retórica.

    Comentado por: Diego el 08/3/2006 a las 18:03

  • Cuando uno lee al señor Azúa -el artículo de hoy es sólo un acicate más- tiene la sensación de estar no únicamente delante de una mente que articula con lucidez sus razonamientos, o que fabula ficciones que son mosaicos de la aventura, sino que también, y esto es lo significativo, se deja arrastrar por los olores que sólo el aburrimiento o el spleen le roban a la vida, la de verdad, aquella que, a veces, se escapa sin que nos demos cuenta, y otras, pasa tan lenta que pesa como una losa . Y, tengo para mí, que es esta cualidad contrapuntística la que desbroza sus escritos de esa connivencia con los falsos amigos asaz común entre los intelectuales y artistas al uso.

    Comentado por: sebes el 08/3/2006 a las 18:03

  • "Hoy es el día de la mujer, pero de la mujer trabajadora"
    Comentario por Una gallega en México — Marzo 8, 2006 @ 5:40 pm
    __________________________
    Quina casualitat! Aixó mateix m'ha dit avui, durant la calçotada, el meu amic Dani (el "però" con mayúsculas).
    ¿Indirecta?

    Comentado por: Lucio el 08/3/2006 a las 17:03

  • Temblaban mis carnes de deseo, cuando inicié la danza del amor.

    ¡¡¡Ay querido amigo Felix, otras ya andamos ese cámino!!!

    Comentado por: la lozana andaluza el 08/3/2006 a las 17:03

  • (29)
    Te noto bastante obsesionado con la "exactitud" (y no es reproche). Es que en realidad no se llama "El Cocodrilo", se trata de un nombre alternativo porque en la servilletas hay dibujado uno; algunos dicen que México es el país más subrealista del mundo, pero Galicia no se queda corta. El nombre auténtico es.......Abellá (en pleno Franco, cerca de la esquina de Correos), mejor el nombre cocodrilo ¿no?.
    Me tomo la última a tu salud, Adán. Hoy es el día de la mujer, pero de la mujer trabajadora y estoy llegando tarde a la "chamba" (supongo que no me lo tomarán en cuenta).

    La palabra y la idea... Hay un abismo
    entre ambas cosas, orador sublime.
    Si es que supiste amar, di: cuando amaste,
    ¿no es verdad, no es verdad que enmudeciste?
    Cuando has aborrecido, ¿no has guardado
    silencioso la hiel de tus rencores
    en lo más hondo y escondido y negro
    que hallar puede en sí un hombre?

    Un beso, una mirada,
    suavísimo lenguaje de los cielos;
    un puñal afilado, un golpe leve,
    expresivo lenguaje del infierno.
    Mas la palabra en vano
    cuando el odio o el amor llenan la vida,
    al convulsivo labio balbuciente
    se agolpa y precipita.
    ¡Qué ha de decir! Desventurada y muda,
    de tan hondos, tan íntimos secretos,
    la lengua humana, torpe, no traduce
    el velado misterio.

    Palpita el corazón enfermo y triste,
    languidece el espíritu, he aquí todo;
    después se rompe el frágil
    vaso, y la esencia elévase a lo ignoto.

    Rosalía de Castro

    Comentado por: Una gallega en México el 08/3/2006 a las 17:03

  • (21)
    Sí.

    Comentado por: Alejandra el 08/3/2006 a las 17:03

  • Vamos al "Cocodrilo" que allí ponen tapa de "chipiróns" (están a hostia de bons).

    Si al festín de los dioses llegas tarde,
    ya del néctar celeste
    que rebosó en las ánforas divinas
    sólo, alma triste, encontrarás las heces.

    Mas aún así de su amargor dulcísimo
    conservarás tan íntimos recuerdos,
    que bastarán a consolar tus penas
    de la vida en el áspero desierto.

    Rosalía de Castro

    Comentado por: Una gallega en México el 08/3/2006 a las 17:03

  • Qué tristeza ¿no? eso de la "mujer trabajadora".

    Comentado por: esopo el 08/3/2006 a las 17:03

  • (19) Yo no vengo de las calles.

    Comentado por: sí, ES el 08/3/2006 a las 17:03

  • ¿Dónde está, exactamente, "El cocodrillo"? (28)

    Comentado por: adán el 08/3/2006 a las 17:03

  • ¿Ya se han marchado todos? Jo avui he anat de calçotada. M'ho he passat d'alló més bé!

    Comentado por: Lucio el 08/3/2006 a las 17:03

  • Desviémonos de "O Franco" y entremos en "A Raiña", unas tapitas de "orella" ayudarán a superar el asco; si comes eso, tragas cualquier cosa.

    Rosalía (máis relaxados que estamos na casa). Tapas Rosalianas.

    Aunque mi cuerpo se hiela,
    me imagino que me quemo;
    y es que el hielo algunas veces
    hace la impresión del fuego.

    Comentado por: Una gallega en México el 08/3/2006 a las 16:03

  • (23) un respeto !!

    Comentado por: félix el 08/3/2006 a las 16:03

  • Burro! Mínimo. Con acento.

    Comentado por: Montefeltro el 08/3/2006 a las 16:03

  • También. Desolación.Con acento.

    Comentado por: Montefeltro el 08/3/2006 a las 16:03

  • Minimo Homenaje.

    ! Grandisos hechos de armas, los de mis compañeras de generación del colegio de Jesús María ! Han sido uno de esos batallones de choque cuyo sacrificio sirve de alivio al dolor de muchas generaciones posteriores; PERO SU HOLOCAUSTO APENAS NADIE LO RECUERDA HOY DÍA. En todas ellas se distinguen de inmediato los signos de una vida aventurera y dramática ;las borracheras, la soledad,la ingratitud, el desprecio, la persecución pública ; ese ha sido el pago que recibieron aquellas heroínas de cabello cardado y minifalda que agitaban sus cuerpecillos en el sendero de la guerra de los años sesenta provistas de un diafragma y de un libro de Simone de Beauvoir. Verlas hoy en la desolacion de las madres sin marido ; amantes trituradas por la edad y la fatuidad de los hombres; traicionadas por sus amigas, apestadas para sus
    parientes, mal pagadas por mercachifles que prefieren secretarias de veinte años... es como ver a lo granaderos de Napoleón depués de los Cien Dias. Un espectáculo que encoge el ànimo por lo grandioso y por lo fatal.

    ( Félix de Azúa )

    Comentado por: Montefeltro el 08/3/2006 a las 16:03

  • (16)borde lo fui siempre .

    Comentado por: lou reed el 08/3/2006 a las 15:03

  • Pues sí Mieria Xirau, parece que el señor lou reed de tanto pasearse por el lado salvaje se ha vuelto un poco "borde".
    Preciosa inauguración del día internacional de la mujer. Intuyo que a ustedes les parecerá una "chorrada" y dirán que se tipo de eventos ya debería estar superado; vivo en México y les digo que de superado, nada. Yo echaré en falta ir a la manifestación en Santiago con mis amigas y tomarnos luego unas cañitas por "O Franco", tan contentas. Esperaba que algún Boomeran(g) escribiese sobre mis adoradas Plath, Sexton, Rhys, Rosalía......, estuve lanzando indirectas últimamente pero nada, aún no "cheké" todo el panorama, pero seguro que no.

    Comentado por: Una gallega en México el 08/3/2006 a las 15:03

  • FEMME FATALE
    Here she comes
    you better watch your step
    She's going to break your heart in two
    It's true
    It's not hard to realise
    Just look into her false-colored eyes
    She'll build you up to just put you down
    What a clown
    'Cos everybody knows (she's a femme fatale)
    The things she does to please ( " )
    She's just a little tease ( " )
    See the way she walks
    Hear the way she talks

    You're written in her book
    You're number 37 have a look
    She's going to smile to make you frown
    What a clown
    Little boy she's from the street
    Before you start you're already beat
    She's going to play you for a fool
    Yes it's true

    (Estrib.)
    Aquí viene ella
    Será mejor que tengas cuidado
    Ella va a romper tu corzón en dos
    De verdad
    No es difícil de adivinar
    Sólo mira sus ojos coloreados falsamente
    Ella te levantará sólo para dejarte caer
    Qué payaso
    Porque todo el mundo sabe (ella es una mujer fatal)
    Lo que ella hace para agradar ( " )
    Es sólo un pequeño tormento ( " )
    Mira cómo anda
    Escucha cómo habla

    Estás apuntado en su agenda
    Eres el número 37, echa un vistazo
    Te sonreirá para hacerte enfadar
    Qué payaso
    Nene, ella viene de las calles
    Antes de que empieces ya estás vencido
    Ella jugará contigo como un bufón
    De verdad

    Comentado por: lou reed el 08/3/2006 a las 15:03

  • Pues voy a celebrar de todos modos. Primera cañita con Plath.

    Sylvia Plath- PAPAÍTO

    Ya no, ya no,
    ya no me sirves, zapato negro,
    en el cual he vivido como un pie
    durante treinta años, pobre y blanca,
    sin atreverme apenas a respirar o a hacer achís.

    Papaíto: he tenido que matarte.
    Te moriste antes de que tuviese tiempo...
    Pesado como el mármol, bolsa llena de Dios,
    lívida estatua con un dedo del pie gris,
    del tamaño de una foca de San Francisco.

    Y la cabeza en el Atlántico extravagante
    en que se vierte verde legumbre sobre el azul
    en aguas del hermoso Nauset.
    Solía rezar para recuperarte.
    Ach, du.

    En la lengua alemana, en la localidad polaca
    apisonada por el rodillo
    de guerras y más guerras.
    Pero el nombre del pueblo es corriente.
    Mi amigo polaco
    ldice que hay una o dos docenas.
    De modo que nunca pude distinguir dónde
    pusiste pie, raíces:
    nunca me pude dirigir a ti.
    La lengua se me pegaba a la mandíbula.

    Se me pegaba a un cetro de alambre de púas.
    Ich, ich, ich, ich,
    apenas lograba hablar.
    Creía verte en todos los alemanes.
    Y el lenguaje obsceno,
    luna locomotora, una locomotora
    que me apartaba con desdén, como a un judío.
    Judio que va hacia Dachau, Auschwitz, Belsen.
    Empecé a hablar como los judíos.
    Creo que bien podría ser judía yo misma.

    Las nieves del Tirol, la clara cerveza de Viena,
    no son ni muy puras ni muy auténticas.
    Con mi abuela gitana y mi suerte rara
    y mis naipes de Tarot, y mis naipes de Tarot,
    podría ser algo judía.

    Siempre te tuve miedo,
    con tu Lutftwaffe, tu pomposa jerga
    y tu recortado bigote
    y tus ojos arios, azul brillante.
    Hombre-panzer, hombre-panzer,: oh Tú...

    No Dios, sino una esvástica
    tan negra que por ella no hay cielo que se abra paso.
    Cada mujer adora a un fascista,
    con la bota en la cara, el bruto,
    el bruto corazón de un bruto como tú.

    Estás de pie junto a la pizarra, papito,
    en el retrato tuyo que tengo,
    un hoyo en la barbilla en lugar de uno en el pie,
    pero no por ello menos diablo, no menos
    el hombre negro que
    lme partió de un mordisco el bonito corazón en dos.
    Tenía yo diez años cuando te enterraron.
    A los veinte traté de morir
    para volver, volver, volver a ti.
    Supuse que con los huesos bastaría.

    Pero me sacaron de la tumba,
    y me recompusieron con pegamento.
    Y entonces supe lo que había que hacer.
    Saqué de ti un modelo,
    un hombre de negro con aire de Meinkampf,
    le inclinación al potro y al garrote.
    Y dije sí quiero, si quiero.
    De modo, papaíto, que por fin he terminado.
    El teléfono negro está desconectado de raíz,
    las voces no logran que críe lombrices.

    Si ya he matado a un hombre, que sean dos:
    el vampiro que dijo ser tú
    y bebió mi sangre durante un año,
    siete años, si quieres saberlo.
    Ya puedes descansar, papaíto.

    Hay una estaca en tu negro y grasiento corazón,
    y a la gente del pueblo nunca le gustaste.
    Bailan y papalean encima de ti.
    Siempre supieron que eras tú.
    Papaíto, papaíto, hijo de puta, ya he terminado.

    Comentado por: Una gallega en México el 08/3/2006 a las 15:03

  • VENUS IN FURS
    Shiny shiny shiny boots of leather
    Wiplash girlchild in the dark
    Comes in bells your servant don't forsake him
    Strike dear mistress and cure his heart

    Downey sins of streetlight fancies
    Trace the costumes she shall wear
    Ermine furs adorn imperious
    Severin Severin awaits you there

    I am tired, I am weary
    I could sleep for a thousand years
    A thousand dreams that would awake me
    Different colours made of tears

    Kiss the boot of shiny shiny leather
    Shiny leather in the dark
    Tongue of thongs, the belt tat does await you
    Strike dear mistress and cure his heart

    Severin Severin speaks so slightly
    Severin down on your bended knee
    Taste the whip in love not given lightly
    Taste the whip now plead for me

    (Estrib.)

    Shiny shiny shiny boots of leather
    Wiplash girlchild in the dark
    Severin your servant comes in bells please don't forsake him
    Strike dear mistress and cure his heart

    Brillante brillante botas de cuero brillante
    La niña del látigo en la oscuridad
    Tu siervo viene con cascabeles colgando no lo rechaces
    Golpéale querida señorita y cura su corazón
    Dulces pecados de fantasías de luz callejera
    Trazan los vestidos que ella usará
    Pieles de armiño la adornan imperiosamente
    Severino Severino te espera allí

    Estoy cansado, estoy aburrido
    Podría dormir mil años
    Un millar de sueños que me despertarían
    Diferentes colores hechos de lágrimas

    Besa la bota de cuero brillante brillante
    Cuero brillante en la oscuridad
    Lengua de cuero, la correa que te espera
    Golpéales querida señorita y cura su corazón

    Severino Severino habla tan débilmente
    Severino puesto de rodillas
    Prueba el látigo en un amor que no se da a la ligera
    Prueba el látigo y luego suplícame



    Brillante brillante botas de cuero brillante
    La niña del látigo en la oscuridad
    Severino tu siervo viene con cascabeles por favor no lo rechaces
    Golpéale

    Comentado por: lou reed el 08/3/2006 a las 15:03

  • No, impúdica no, simplemente el placer de los buenos comentarios

    Comentado por: (...) el 08/3/2006 a las 13:03

  • Tu sonrisa al leer el comentario VII, era casi impúdica, Eva...

    Comentado por: Giulius el 08/3/2006 a las 13:03

  • desde luego... No hay nada como ver bailar a un señor en el Bouzouki

    Comentado por: Louise Conte el 08/3/2006 a las 12:03

  • Te sugiero aprender a bailar el Rebetiko. "Cuando todo va mal, jefe," dijo Zorbas, "baile usted". Y para outré, el Movimiento Radical Rebetiko para la Dechiotificación y Detetrachordización del Bouzouki...

    Comentado por: v carbona el 08/3/2006 a las 12:03

  • Todas las canciones rebetika son para bailar. La mitad son Zeibekiko (de Zeus) y las otras Hasapika (el baile de los carniceros). Zeibekiko es un baile personal. Sólo un hombre puede bailarlo. Si se levanta otro hombre es un insullto grave y salen las navajas. Está prohibido que lo bailen las mujeres, excepto las prostitutas. Se baila mirando al suelo. Su cara permanece dura, sin humar, casi siniestra. Las Hasapika pueden bailarlas dos o tres rebetes e incluso las mujeres.

    El barco de Persia
    bajó por Corinto
    lleno de once toneladas
    de hachís dulceoliente...

    Vassilis Tsitsanis, To vapori ap' tin Persia

    Comentado por: v carbona el 08/3/2006 a las 12:03

  • “¡Ah, señor! Usted sólo ha visto una manzana caída del árbol, podrida...Es mi madre”.

    Sr. Azúa: Debió decir Mahmud: “ MATER MEA MALA BURRA EST…”

    [uma das frases que faziam parte do sortilégio linguístico era a que traduzida queria apenas dizer:
    Minha mãe (mater mea) come (est, esta formula verbal pertence ao verbo edere-comer, de que também proveio edente, o nosso dente;e não verbo esse, nosso ser ou existir); (mala, são as frutas) maçãs (e burra) vermelhas como sinónimo de maduras...o podridas]

    Comentado por: Mr. Beecher el 08/3/2006 a las 11:03

  • Breve historia sagrada de la manzana.
    Había una vez una divinidad astral llamada Athtar, la estrella de la mañana, que luego derivó en Ashtar, Ishtar, Astartu y Astarté.
    Era la diosa de la fertilidad. Y en los cantares sacros mesopotámicos dedicados a Ishtar, la manzana es mencionada con especial frecuencia. Los aficionados recordarán que, en el bíblico Cantar de los Cantares, plato recalentado y epigonal de la literatura mesopotámica, dice la enamorada: ‘reanimadme con manzanas, que enferma estoy de amor…’ Las manzanas y granadas eran consideradas frutas afrodisíacas, aparecían en los fórmulas para filtros amorosos y eran utilizadas por Ishtar -que los sumerios llamaban Inanna– para atraer a sus amantes. Un encantamiento sumerio dice: ‘Una hermosa mujer ha salido, Inanna ha sacado manzanas y granadas que elevan el vigor sexual. Harás chupar (a la interesada) su jugo; si él viene, la amará.’
    La petición de manzanas por parte de la enamorada del Cantar de los Cantares refleja una usanza que los antiguos griegos conocían bajo el nombre de ‘melobolein’ y concuerda con su poder afrodisíaco. En la cultura helena, la manzana es sagrada y se usa en las fiestas de Adonis. “Tirarle a alguien la manzana” es el equivalente grecolatino del “ofrecer a alguien la fruta” de la cultura mesopotámica.
    Por eso, Paris entrega la manzana a Afrodita, no tanto porque la elija sino más bien porque a ella le pertenece —la manzana era su símbolo— antes que a Hera y Atenea, tutelares del matrimonio y la sabiduría, que son, precisamente, las cosas que el arrebato sexual trastorna y no tiene en consideración. En compensación, Afrodita le ayuda a raptar a Helena, lo que vuelve a significar la transgresión del orden correspondiente al matrimonio y la sabiduría.
    Los pastores y ninfas de Teócrito se arrojan manzanas para coquetear o insinuarse; de hecho, no hay que entender que se las tiran efectivamente, tal y como por “tirar a alguien los tejos“ no se entiende ningún lance del juego, ya casi desconocido, del tejo. El pasaje de la III Egloga, de Virgilio, en que el pastor Damœtas cuenta que Galatea le tira la manzana:
    Malo me Galatea petit, lasciva puella
    es tan claro, en su contexto, que el comentarista virgiliano La Cerda lo escoge como ejemplo ilustrativo de la frase proverbial malum petere –tirar la manzana–, la cual, explica, valet perinde ac invitare ad Venerem et comercium voluptatis…
    Y de ahí lo de ‘¿Adónde vas? Manzanas traigo’

    Comentado por: Eduardo Gil Bera el 08/3/2006 a las 11:03

  • (7)gracias Eduardo Gil Bera

    Comentado por: albert el 08/3/2006 a las 11:03

  • Danza de Ishtar, bailes muy outreés, te hirviente, sol filtrado, murmullo adormecedor y el polvo dorado de la estancia.Manzanas caídas, hormigas glotonas y la flor de abril zarandeada por vientos sin nombre.
    Todo un catalógo de novedades marzeñas y de vicios ocultos. Llevamos, don Félix, tres días ratoneando por los intersticios de Oriente. Mahmud, Hiro Hito y un Islam belicoso. ¡A qué viene esta pasión por los orígenes del relato!

    Comentado por: rise el 08/3/2006 a las 11:03

  • Hay una edad ,en que los hombres tienen todos aspecto de puteros a esa misma edad las mujeres dejan de tener aspecto de putas.

    Comentado por: lou reed el 08/3/2006 a las 10:03

  • Era abril. A cien pasos de la antigua ciudad de Petra había caído la noche, y me encontró sentada en el brocal de un pozo, cubierta la cabeza con un chal para protegerme de la lluvia y contemplando las danzas de una beldad local. Era hermosa ¡vive Díos! ataviada con velos y pulseras, cinturones tintineantes y envuelta en un luz muy bien calculada "outrée". Pero yo me aburría soberanamente. No había magia, todo era previsible, hasta los aplausos lúbricos de los turistas húmedos por la borrasca. Ellos sabían lo que buscaban en aquella danza. Yo no. Yo seguía tal vez esperando la maravilla del roce de los años y las aguas en la piedras de Petra. Aquello que encontraron los caminantes: sólo las tumbas de los que nunca se fueron de la ciudad.

    Comentado por: Louise Conte el 08/3/2006 a las 10:03

  • Desde luego, hay hombres que tienen el aspecto mencionado antes de esa edad y confío en que se admita que no todas las mujeres tienen pinta de putas hasta alcanzar la decrepitud. También confío en que los comentarios que vengan a continuación sean un poco más elegantes y sutiles que este primero.

    Comentado por: Mireia Xirau el 08/3/2006 a las 10:03

  • (1) Es usted un maleducado

    Comentado por: albert el 08/3/2006 a las 10:03

  • [3] Totalmente de acuerdo con usted.

    Comentado por: Louise Conte el 08/3/2006 a las 10:03

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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