El más famoso desconocido
El aficionado que transite todo el corredor y las salas adyacentes dedicadas a Goya en el Museo del Prado, llegará al cabo hasta un cul-de-sac donde se han reunido unos pocos documentos, el retrato de Fernando VII, algunos dibujos, sanguinas y aguadas que pocas veces salen a la luz, todo ello relacionado con un aspecto poco conocido de Goya, su contribución a la Constitución de Cádiz, la de 1812, la Pepa. Es una muestra mínima, pero de sumo interés. Durará poco porque se ha expuesto sólo para cubrir el hueco de las obras prestadas a Caixaforum para su exposición en Barcelona.
Nuestro pintor más universal es, también, el más misterioso, como si su sordera se hubiera extendido hasta afectar a la Historia misma. La documentación sobre su vida es escasa y la que nos ha llegado no informa acerca de lo que este hombre podía pensar realmente sobre las cosas, los sucesos y las personas. Valga el asunto celebérrimo de sus trabajos para la duquesa de Alba. Sólo han servido para que cuatro cerebros efervescentes inventaran historias salaces, sainetes de tonadillera y toreador. Que hubo amistad entre el pintor y la duquesa y no sólo reverencia, es seguro. Muy probablemente por el carácter tan abierto como despótico de la de Alba, habituada a tratar a sus empleados como si fueran niños chicos. Suponer algo más es pura fantasía o desconocer cómo las gastaba la alta nobleza con las clases inferiores incluso en la España cañí.
Sabemos muy poco de la vida privada de Goya, pero aún sabemos menos de sus años más poderosos, los de la convulsión revolucionaria contra el absolutismo, seguida por la invasión napoleónica y la guerra contra el francés. Tan es así que apenas hay documentación sobre un aspecto esencial: ¿fue Goya un patriota, como puede deducirse de sus cuadros más conocidos? Tanto los fusilamientos como la carga contra los mamelucos se consideran emblemas icónicos de la reacción "nacional" contra el invasor. ¿O fue, por el contrario, un partidario de la monarquía extranjera, un afrancesado? Buena parte de sus amigos lo fueron y casi todos partieron al exilio con el rey José. También Goya se exilió, aunque de forma voluntaria. Entonces, ¿fue un patriota o un traidor? Que asunto tan decisivo aún se discuta, no deja de ser sorprendente.
¿Cabe la posibilidad de que Goya fuera, más sencillamente, un liberal a la manera de los constitucionalistas, alguien a quien la esperanza de un cambio de régimen pudo transformar y dar ánimos? Pues tampoco se sabe a ciencia cierta, aunque los indicios son claros hacia esa posibilidad, que es la que ilustra la minúscula sala del Prado.
También un libro reciente, La reinvención de un cuadro, de Alberto González Troyano (Abada) trata el asunto y se inclina por esta última hipótesis. Para los aficionados, el libro de Troyano es indispensable porque analiza dos de las obras más olvidadas de Goya, la llamada "Alegoría de la constitución de 1812" (en Estocolmo), título que no es del pintor sino de un coleccionista. Y el boceto previo, "La Verdad rescatada por el Tiempo" (en Boston). Es evidente que el último anticipa al primero, pero no tenemos ni idea de si la alegoría fue realizada por encargo de alguna autoridad liberal, por deseo personal del artista, o si acaso fue un acto secreto, sin finalidad. En resumidas cuentas, no sabemos por qué lo pintó Goya. Troyano cree que fue una decisión espontánea del pintor, entusiasmado con el fin de la España oscurantista y la posibilidad de una España liberal e ilustrada, pero nada hay que lo certifique excepto la intuición de los expertos. En los últimos años, de todos modos, esfuerzos como los de Troyano están siendo cada vez más rotundos en favor de un Goya constitucionalista. Los documentos de la salita así lo indican.
Lo que me parece sumamente extraño es que sepamos tan poco de uno de nuestros artistas más profundos y que ignoremos incluso un punto tan crucial como éste, ¿traidor, patriota, o escéptico? Escondido detrás de un telón (justamente) goyesco con duquesa lúbrica y lacayo en paños menores como en una película de Alfredo Landa, la pereza ha escondido a una de las personalidades más fascinantes de la historia de España. Es otro modo de despreciar a los mejores. No por casualidad los dos únicos cuadros de ese posible Goya constitucional están en museos extranjeros, como remarca, no sin ironía, Alberto González Troyano.
(Artículo publicado en Jot Down Magazine)
[Publicado el 18/6/2012 a las 10:33]
Estoy de acuerdo con lo que dices, mafalda. No se afirmaba ni se negaba una personalidad gore, simplemente se ponía en duda para remarcar la tendencia que existe a la autodenigración nacional en la crítica española. Por ejemplo, rara vez se contempla "El grito" como una crítica de la sociedad noruega. Si Munch hubiese sido español no te quepa duda que serían legión los críticos que hubieran visto en la obra un grito de angustia ante la decadente, inculta y corrupta sociedad española. Es decir, creo que en la obra de Goya hay mucho que responde a la angustia existencial del propio pintor que no necesariamente era debida a la realidad social y política de la España de entonces. Y en esto Goya también fue un adelantado por sensibilidad, que necesariamente tenía que traducirse, tratándose de un maestro en la pintura, a una concepción del arte que sería precursora de diversos movimientos artísticos que le siguieron, como el expresionismo. Como en todo arte auténtico la forma responde al fondo, las pinceladas son fiel reflejo de la sensibilidad. Creo que se reduce la importancia de Goya al considerarlo únicamente como un cronista y crítico social. El arte de Goya si es universal es precisamente porque expresa y adelanta una sensibilidad que sería la característica del hombre moderno, la angustia existencial ante la disolución de lo sagrado.
Comentado por: OPIO el 28/6/2012 a las 00:03
¿A Goya cuando representaba gráficamente la violencia le animaba este sentimiento antibelicista o como se decía más abajo una personalidad "gore"? Quién sabe. Tal vez las dos cosas.
Yo no veo en Goya una personalidad "gore" me parece una opinión, puede ser la opinión de un experto pero en cualquier caso un experto también es público de cualquier obra, aunque sea público especializado también puede emitir sus opiniones como el resto de personas que contemplan una obra de arte y creo que las buenas obras de arte son precisamente áquellas que se abren a las interpretaciones de quien las mira y le permiten entrar en ellas y opinar y decir lo que ve o lo que le sugiere. En ese sentido Goya es de una modernidad rotunda. Yo veo más a Goya en la idea o el mito (si lo prefiere) del "genio atormentado" que muestra una belleza irracional frente a la belleza racional clásica. Veo en su obra esa "tensión" entre la razón y la parte irracional del hombre y sobre todo veo a un artista que necesita expresar la monstruosidad que está viviendo y no sólo se conforma con ser el pintor ya acomodado que realiza encargos. De esos también tuvimos y tenemos. Puede que sea más sencillo hablar de Goya que criticar a algunos "artistas" actuales que se están forrando pero que de momento nadie los pone en tela de juicio como a Goya.
Y la verdad es que no veo muchas películas de género bélico, lo confieso, Apocalypse Now (El corazón de las tinieblas de J.Conrad como bien saben) es más que una simple película de guerra es un film sobre el conflicto de la civilización humana que se asienta en la dominación y la superposición de unas culturas sobre otras. Por eso es muy interesante apreciar el conflicto visual con el que se expresa esta idea, fuertes contrastes de luces y sombras colores artificiales frente a los colores naturales, la metáfora de la jungla y la barbarie humana representada por Marlon Brando a través de un personaje oscuro y escondido que simboliza el inconsciente humano.
Comentado por: mafalda el 27/6/2012 a las 20:27
A ver, José, ¿cómo que este no es el lugar adecuado para discutir sobre españolidad, cuando cada dos días aparece algún comentario que achaca tal o cual problema a una supuesta idiosincrasia comunitaria, racial, étnica,etc? en realidad, creo que es el lugar adecuado para decidir que tales palabras son una retórica fósil y podrida, clichés desprovistos de sentido que se repiten por rutina pedante, y por tanto aún más reaccionarios y carcas de lo que parecen.
Tú mismo hablas de que "una patología muy peligrosa nos infecta" y que acá "reacciones de país desquiciado son continuas". ¿Y dónde no, ostias? ¿Qué pasa, que el resto de los países de Europa son parques temáticos, o que ahí la rapiña y la barbarie son eventos que comentar con filosófico desapego y acá vergonzantes muestras de caspa garrula? ¿Por qué no hacer etnosociología con "los treinta primeros años del siglo pasado" de cualquier otro país? La respusta es evidente: porque nos enfangaríamos en una vomitona de clichés que no nos llevaría a ninguna parte. Hablar de pecados típicos o vicios seculares españoles, catalanes, santanderinos, vascos, mediterráneos o africanos sólo sirve como agilipollante consuelo de tontos y de paso abandonarse al destino, la sangre, la masa...
Por decirlo claro: si los intelectuales me dicen año tras año que me he de joder y pasar por el aro porque llevo en mi sangre ser un estafador, un fanático y un jeta, una víctima de mi atávica mediterranez, ¿qué va a pasar el día que en vez de ir de decepcionado y humillado me dé por presumir de serlo? ¿No es esta doctrina de "nepotismo, envidia y cainismo" el reverso autocomplaciente de otra de "sangre, selección y suelo"?
Comentado por: purita campos el 27/6/2012 a las 15:41
En las películas de antes cuando alguien recibía un disparo,caía al suelo y se moría. Y ya está. No había sangre, ni sufrimiento aparente. En las películas actuales cuando alguien recibe un disparo o una bomba hay sangre a borbotones, partes del cuerpo arrancadas, tripas fuera, alaridos, agonías horribles e interminables... Es decir, se muestra la guerra tal como es. Con ello no creo que el director pretenda satisfacer su morbo y el de los espectadores, si no fomentar el sentimiento contrario a la guerra. Hoy en día la guerra ya no es popular. Son impensables las imágenes de jóvenes llenos de entusiasmo marchando hacia el campo de batalla. Antes una persona podía pasarse toda su vida sin haber visto morir a nadie, excepto a algún familiar. Hoy a través de los medios de comunicación podemos ver cada día decenas de asesinatos, reales o simulados (no hay ninguna película de terror que supere a un telediario). Ello provoca lógicamente un rechazo a ir a la guerra (pero no a la guerra, que se sigue practicando pero a distancia, como con los "drones", que me parece uno de los inventos más siniestros de la humanidad, pero que a casi nadie parece plantearle un problema moral.)
Esta aversión a la guerra también tiene su parte negativa (que comentaba Azúa en otra entrada) que es que perdemos nuestra capacidad de defendernos...
¿A Goya cuando representaba gráficamente la violencia le animaba este sentimiento antibelicista o como se decía más abajo una personalidad "gore"? Quién sabe. Tal vez las dos cosas.
Comentado por: z el 27/6/2012 a las 13:03
Purita, no es este sitio el adecuado para discutir sobre españolidad, pero no hay que retrotraerse ni a Goya ni a tiempos menos alejados para comprobar que una patología muy peligrosa nos infecta. Reacciones de país desquiciado son continuas ¿hablamos de los treinta primeros años del siglo pasado? ¿de la actualidad, en que la mitad saborea el derrumbe total de su país si eso reporta satisfacer iras políticas? ¿Te parece lógico o sano el espectáculo que desde que comenzó la crisis estamos dando?
Comentado por: jose cancio el 26/6/2012 a las 19:48
...o patriota, quién sabe, lo importante es su obra indiscutiblemente moderna sus pinturas y dibujos y sus grabados en los que documenta las monstruosas consecuencias exteriores y anímicas de la guerra, Goya sitúa el foco de luz en las víctimas, en los fusilados y de esa manera toma posición y revoluciona la pintura pues ya no ensalza la batalla, El Prado y otros Museos están llenos de cuadros de gloriosas guerras y batallas pero su mirada se dirige al pueblo abatido y no faltan en sus cuadros excepto en los encargos oficiales gentes sencillas y trabajadoras, así que su "patriotismo" está presente en ellos...
Comentado por: mafalda el 26/6/2012 a las 12:27
Comentado por: lady marmalade el 25/6/2012 a las 20:38
Desviando levemente la equidistancia:
http://materiaconstruida.blogspot.com.es/2012/06/que-significa-ser-contemporaneo.html
Comentado por: Tipo Material el 25/6/2012 a las 19:56
La duda que me queda y que rara vez llega a plantearse en la crítica española, siempre propensa a autoflagelar la conciencia nacional en su consideración de cualquier figura histórica, proviene de aquello tan conocido que afirmaba Ortega del yo y sus circunstancias. Si, por ejemplo, se dice de Fulanito de Tal que era un amargado, siempre habrá un crítico, un historiador, un ensayista, un articulista, presto para justificar esa amargura por la desastrosa y miserable realidad social española. No digo que en ocasiones sea el caso y que todos estemos más o menos influenciados por la realidad histórica y social que nos toca vivir. Pero comúnmente se suelen cargar mucho las tintas en las circunstancias políticas y sociales olvidando el yo, la personalidad particular de la figura histórica estudiada, indudablemente sujeta a muchas, variadas y otras circunstancias de salud, amores, familia, amistades, etc… que poca relación tienen con el clima general social y político del país. El estudio de estas figuras históricas suele convertirse de este modo en una excusa para la crítica social acorde con la ideología política del estudioso.
Centrándonos en Goya me pregunto si sus pinturas negras, sus desastres y caprichos hubieran sido otros de no haber sido Goya español. Es decir, si responden a la personalidad del pintor más que a la situación política y social de España. No me refiero, claro está, a las figuras concretas de ciertos personajes que aparecen en ellas y que pudiéramos considerar típicos de la cultura española sino al clima general de las mismas caracterizado por la oscuridad, la locura, las dudas, el dolor, la muerte…, es decir, por una posición existencial, individual, asentada en la personalidad más profunda del pintor, más allá de su posicionamiento político y social.
Para decirlo en términos coloquiales y actuales me pregunto si Goya no tendría una personalidad “gore”. Existen para muchas personas una atracción por la muerte, la sangre, lo truculento, la violencia. Si uno observa los dibujos y estética de esta gente tienen muchas similitudes con lo que hacía Goya, salvando las lógicas y abismales distancias de la técnica y la formación pictórica entre un genio de la pintura y un aficionado a hacer dibujos. Cuando Goya pinta la sangre parece empeñado en que esta aparezca como real, grumosa, viva, cuidadoso de todos sus matices de rojo, de ocre. También es común con la estética gore, que responde a una sensibilidad personal muy definida, los trazos gruesos de negro perfilando las figuras, la profusión de sombras, su contraste marcado con la luz. Todo ello predispone al aguafuerte como técnica idónea. Es decir, en toda aquella obra de Goya que no responde a un encargo y que por tanto le permite que aflore su personalidad, encontramos un Goya de estética gore. Cuánto de este carácter personal y cuánto de crítica social y política concreta originada por las particulares circunstancias de la sociedad española de su época es lo que comúnmente se suele olvidar en la crítica española de su figura. Debemos recurrir a la crítica extranjera para encontrar un equilibrio más razonable entre persona y sociedad, entre pensamiento, digamos existencial y particular, y política, pues, como dije, suele ser habitual que en España se imponga la tendencia masoquista a autoflagelarnos con el estudio de cualquier figura histórica.
Comentado por: Arnol Suas Seneguer. el 25/6/2012 a las 18:40
¿Patriota o afrancesado? He de suponer que patriota. Por más liberal que uno fuera, ¿qué sentido tenía ponerse a favor de una invasión de rapiña extranjera? Porque a eso vinieron los franceses, entre ellos el padre de George Sand.
Comentado por: Circe el 25/6/2012 a las 18:36
Los aguafuertes Los Desastres de la Guerra son críticos con la aristocracia y la sociedad española en general, nunca he tenido duda que Goya era un liberal. La casa en Fuendetodos y el camino lunar para llegar a ella son impresionantes. Imagino que en Bordeaux debe haberse sentido una persona.
Comentado por: en los monegros el 25/6/2012 a las 16:14
"Los españoles somos una raza muy proclive a jugar a este tipo de enigmas porque detrás de un gran creador siempre se tejen leyendas miserables capaces de producir un gratísimo desprestigio."
¿Es acaso casualidad que nunca falte acá alguno con las eternas jeremiadas sobre la españolidad? Mucha recomendación exquisita, pero el libro de cabecera parece ser el famoso bestseller del Díaz-Plaja... o los de Vizcaíno Casas, ese otro gran sabio.
Comentado por: purita campos el 25/6/2012 a las 11:36
Cuando Juan llegó de Chafarinas la vida cuartelaria, el aislamiento y algunos escarceos amorosos con otros reclutas habían esculpido la tragedia en su pose y la desesperación en su alma tan bien que olvidó el cambio temporal de la realidad, retornando solo, indefenso y alienado a una alameda vacía. Obviando el “hemos sido dos mundos que se tocan” de mi última carta corrí a socorrerle retomando la situación en el punto en que la habíamos dejado, rabiosa por encontrarlo abatido, abandonado, inerme en mis manos. Postergando el orgullo teníamos que reintegrarnos a la sociedad, así que de vuelta en la universidad mientras yo me adaptaba a duras penas él hizo grandes amigas revelando mi soledad dependiente con un hiriente gesto de reproche que confirmaba mi amor absoluto, cuando la Virgen María aconteció tras de mí apiadándose de nuestra maltrecha relación de modo que el impacto de su descubrimiento por la población provocó, además de gran conmoción en la provincia, el distanciamiento de un Juan aterrorizado. Ocurrió que un afamado señor inglés llamado Perry aterrizó por aquí ofreciendo un curso de iniciación al teatro de Shakespeare al que me apunté de inmediato, procediendo dicho señor a ofrecerme cama, comida y compañía inestimable que rechacé en nombre del amor provocando la abrupta ruptura de un Juan traicionado en sus expectativas. Intentaba superar el desamor cuando tropecé con él una noche en una exposición acabando en la playa. La luna llena hechizaba la noche ofrendando yo la más secreta plegaria que una mujer puede formular. Al día siguiente me acerqué a su casa donde mi alegría se trocó en desesperación cuando alzándome en peso me estrelló a su puerta dejando mi alma tan maltrecha que no tuve fuerza para recoger los discos desparramados, rotos en el suelo.
En estado de gravidez me consolaba pensar en la luna y deducir que tu llegada presagiaba la extraña conjunción de los astros que llenó el cielo de avecillas aquel otoño, cuando tu vida pesaba en mi vientre sin advertir la absoluta estrechez de unos lazos que habrían de cercenar las juveniles alas de la mía en aras de la necesidad. Me dediqué por tanto al trabajo infatigable de sostenerte en soledad, desquijarada la puerta misteriosa que abre el amor en nosotros, como un náufrago sin referente en el desolado mar del tiempo cuando apareció aquel libro de Alberto Moreno demostrando que el sino no me había olvidado en su devenir me traía mi alter ego. Efectivamente existía alguien en la Tierra a quien entregarme sin pudor, pero vivía lejos, no me conocía y expuesta como estaba a la esclavitud del sustento posiblemente no me conocería jamás.
Todo cambió aquel verano de tus cuatro años en que tus abuelos te llevaron a Canarias. De pronto el mundo se revolucionaba en torno a mi persona haciendo de mi necesaria pequeñez algo aparentemente falso dado que la Virgen María se evidenciaba de nuevo tras de mí. Un artículo de Alberto en el diario me señalaba sin nombrarme haciéndome soñar lo imposible. Pensando que estaba tan cerca de mí empleando exagerados gestos intentaba comunicarle lo perentorio de mi ardor en el mismo instante en que en el diario aparecía la explícita foto de un famoso cineasta, Von Richtoffen, cuyo rostro emocionado me señalaba directamente. El hecho de que me pusiera de inmediato a hacer cine mentalmente mientras escenificaba una apasionada demostración de amor a Alberto confundió a Richtoffen, entablando este señor una singular batalla por mi posesión que de momento no ha terminado.
Comentado por: DPA el 23/6/2012 a las 11:14
El biógrafo Romualdo Predes acabó su trabajo por encargo. Esta fue su última frase: “Nos queda de él ese crisol de contradicciones que constituyen el alma de los grades creadores.” Romualdo Predes era experto en el arte de una especie de esquemas psicológicos implantados, con variaciones, a sus personajes. En realidad el biógrafo siempre acababa contándonos su vida, la de él, o lo que él hubiera pensado sobre la biografía de su vida. Predes era, en definitiva, más que un historiador, un artesano literario de historias ajenas pasadas por el colador de su conciencia, de su modo de ver la vida en sus múltiples facetas; pero también era un sagaz maestro en detectar qué clase de biografía convenía fabricar para el mercado; y claro, no podían faltar en su obra las referencias al sexo, la corrupción, la política, el dinero o la moral. ¿Acaso hay algún individuo, susceptible de ser biografiado, que escape a esos elementos que conforman eso que hemos dado en llamar como historia? La biografía es una técnica literiario-histórica más. La pregunta es: ¿cuánta literatura y cuánta historia (como ciencia) debe contener una biografía para que no sea una ruina editorial? Esa, y no otra, es la cuestión: hacer buena o mala biografía para el mercado. Así es la profesión de biógrafo. Una más entre muchas.
Comentado por: Casimiro Todo el 23/6/2012 a las 05:22
En realidad tampoco es de extrañar que la personalidad de Goya haya llegado a nuestros días revestida de oscurantismo y tergiversación interesada. Yo creo que los españoles somos una raza muy proclive a jugar a este tipo de enigmas porque detrás de un gran creador siempre se tejen leyendas miserables capaces de producir un gratísimo desprestigio.
Quizá sea necesaria una introspección en la biografía maldita de los pintores, al modo de la llevada a cabo por Andrés Traiello en "Las armas y las letras", obra grande donde las haya.
Comentado por: jose cancio el 23/6/2012 a las 01:59
Si no hacen comentarios es porque todavía no han hallado la clave interpretativa. Y mira que es fácil: los dibujos que prueban la "contribución" (?) de Goya a la Constitución de 1812" están desperdigados por el mundo debido a la congénita incuria de este país cainita y africano. Se hallan temporalmente en el Prado llenando paradójicamente el vacío ocasionado por el préstamo de las obras habituales a los catalanes... Y a partir de esto ya pueden soltar la habitual vomitona de pegotes anti-anti-anti-antinazionalistas, meterse con los pogres y peludos resentidos de las plazas y pegar sus malos poemas.
Comentado por: paulina rubio el 23/6/2012 a las 00:14
Comentado por: el de Ubrique el 22/6/2012 a las 21:33
Una entrada sobre Goya, y aquí no queda ni cp.
Ahora otra acerca de, pongamos, Andrea del Sarto, y Azúa tendrá que venir a apagar la luz.
Comentado por: y es que, aquí también, prefieren a Belén el 22/6/2012 a las 21:17
Desesperación
Gravitatoria densidad material
cuya violenta sombra
disgrega la uniformidad primigenia
engendrando la forma.
Iracundo principio del caos,
proyectando tu violento legado de odio
fecundas la nada provocando
con primordial egoísmo
con individual dispersión
la concreta eclosión de la criatura
Comentado por: DPA el 22/6/2012 a las 10:04
"La imaginación, sin la razón,
produce monstruos, y unida
a ella se convierte en
madre de todas las artes y en el
origen de todos los milagros".
Comentado por: Francisco de Goya el 21/6/2012 a las 20:55
Pansubstancialidad
Soy nada contenida en deseo infinito de pura alteridad
lo existente emanando en sucesión
desde mi ubicuidad consigue su potencia de ser:
vacío en densa esfera, soy
universos
constelaciones
estrellas,
planetarios celestes de precisas substancias.
Soy concretas criaturas
formadas por partículas discretas
formadas por vacío retorcido en densa esfera.
Comentado por: DPA el 21/6/2012 a las 10:19
De posible interés para Azúa y sus satélites.
http://www.bloomberg.com/news/2012-06-14/3-d-copying-makes-michelangelos-of-the-masses.html
Comentado por: click, click el 20/6/2012 a las 13:39
Felicidad
Cuando tus partículas en la nada intersticial de su vacío
imploraron respuesta del amor
como una combustión o llamarada
la música soñada recuerdo de tu anhelo
señaló el instantáneo porvenir del encuentro.
En fluir homogéneo
agregados continente y contenido
precipitaron unidad de infinita consciencia
aquilatada noción de si mismo
ilimitado valor positivo de ser.
Entonces
humilde, entregado, profundamente agradecido,
recién parido e inmortal
elevando extático la expresión de tu espíritu a lo absoluto
emprendiste feliz tu singular viaje eterno.
Comentado por: DPA el 20/6/2012 a las 10:45
De qué otra cosa se puede opinar, más o menos objetivamente, sino de la pintura de Goya. El personaje, la persona desaparece. Sólo queda el rastro de su técnica pictórica, de su expresión artística. Lo demás puede ser tan cierto como incierto. No se sabe nunca nada acerca de toda la historia personal de un individuo, segundo a segundo; es imposible. "No se sabe a ciencia cierta". Así lo expresa el propio Félix. ¿Y qué es saber a ciencia cierta? Pues eso: sólo lo que es demostrable, inteligible, repetible en un laboratorio y, por ello, predecible. Lo otro no es ciencia, es mera especulación, divagación, conjetura, hipótesis, mística, mitología, psicologismo, literatura..., quién sabe. No por ello es menester despreciar todo lo que no se sabe a ciencia cierta. Antes de que una cosa sea ciencia cierta hubo de ser incierta, necesariamente, pues no existe la ciencia infusa, como algunos saben.
Comentado por: miguel el 20/6/2012 a las 08:30
Por internet he encontrado un libro sobre Goya de Zeferino Araujo (1824 - 1897). Habla, entre otras cosas, de los aspectos políticos de Goya. He leído poco sobre arte y casi nada sobre Goya pero lo que se dice en el libro coincide con lo que me transmiten sus pinturas. Copio algunos fragmentos:
"Goya no vio la guerra a través del honor, de la gloria, ni del interés de la patria o de la civilización, sino bajo el aspecto del desenfreno de las malas pasiones de la humanidad."
"Ni los cuadros del 2 y 3 de Mayo, ni sus grabados de Los desastres de las guerra, denotan al patriota que trata de inmortalizar las hazañas de sus conciudadanos, o de animarlos en su gloriosa empresa; no se ve en ellos más que hombres entregados al feroz instinto de la matanza."
"Goya no fue esto (un liberal); no vio los males que le rodeaban, no tuvo fe en que su sátira fuera trascendental, ni remediase nada; no se fijó en el individuo, ni en la época; sólo vio a la humanidad y al tiempo. Creyó en la virtud y en la justicia absolutas, y como no las veía realizarse nunca, llegó a dudar de si eran más que fantasmas de su imaginación. Por eso exclama: "El sueño de la razón produce monstruos."
"Un hombre que piensa así no puede ser liberal, ni patriota. El que no tiene fe en algo, el que duda, no tiene partido. En los republicanos franceses y los filósofos, que indudablemente habían influido en sus ideas, tenía que criticar los mismos vicios y miserias que en los demás; porque como al realizar las teorías que predicaban tuvieron que luchar con la tradición y los abusos que se les oponían, este choque tenía que ocasionar males, aunque fueran pasajeros y su resultado final reportara beneficios."
"Sentimentalistas a la manera de Goya son los que quisieran que pudiera mejorarse e instruirse a los hombres solo por la persuasión; es decir, que no se necesitase nunca acudir a las revoluciones y a la fuerza."
"De sus obras ya he dicho que se deduce que no tenía creencias políticas ni religiosas; era un escéptico, y como tal no se hallaba dispuesto a sacrificarse por nada, sino a transigir según sus conveniencias. Si hubiera sido patriota, al pintar Los Desastres de la guerra daría muestras de que simpatizaba con los que defendían sus hogares; pero para él tan feroz era el español que mataba un francés, como el francés que fusilaba a un español. «Bien te se está», dice de un extranjero moribundo. «Curarlos, y a otra», exclama ante unos combatientes heridos. La reflexión que le sugiere el ver a un compatriota a quien van a ahorcar por orden de los invasores, se reduce a decir: «¡Duro es el paso!» En otra ocasión le extraña la interpelación del agonizante, que presentando un crucifijo al paciente, con la cuerda al cuello, le conforta diciendo: «¿Te conformas?» ¡Siempre el sarcasmo! Siempre su eterna idea: ¡estúpidos! ¡salvajes! ¡fieras! No ve más, ¿cómo había de ver otra cosa en las corridas de toros? Basta examinar su Tauromaquia, para convencerse de que está tratada con el mismo espíritu."
Creo que Araujo nos da también la clave de por qué Goya sigue siendo un desconocido: "La personalidad de Goya - escribe - es tan importante en la historia del arte, que son muchos los escritores que se han ocupado en escribir su biografía y en hacer juicios de sus cuadros y grabados; pero por lo mismo que ha llamado tanto la atención, se ha querido hacer de él lo que no fue; se ha inventado su leyenda, se han interpretado sus obras caprichosamente , y copiándose unos escritores a otros, ha resultado cierta unidad de opiniones que da a la fábula aspecto de verdad." Se diría que cuando un artista pasa a ser "patrimonio nacional" se le atribuyen cosas que en realidad no tiene. A ello se añade la tendencia en España a dividir el mundo en buenos (nosotros) y malos (ellos). Por eso nos es difícil entender a Goya. En Los desastres de la guerra él no veía españoles y franceses o constitucionalistas y absolutistas sino seres humanos matándose unos a otros.
Comentado por: p el 20/6/2012 a las 00:55
Qué pocos comentarios para Goya, como el blog lo visitan filósofos, escritores e intelectuales interesados en Política y para Platón la Verdad no se encontraba en la
Technai Mimetiké (artes miméticas) ni en la Poesía sino en la Razón...pues claro.
Bueno pues cuando Milos Forman (Amadeus) vió los cuadros de Goya pensó: Aquí hay una película. Los fantasmas de Goya que es realmente muy buena, refleja muchos aspectos interesantes sobre la inquisición y las clases sociales además las geniales interpretaciones pero en mi opinión no muestra un Goya real sino un Goya de ficción, imaginado por Forman a patir de esas pinturas que tanto le cautivaron.
Y otra gran película es Goya en Burdeos de Carlos Saura, un director que me apasiona y cuyo trabajo me parece una auténtica obra de arte.
www.youtube.com/watch?v=5WaM5WwsMIc
Comentado por: yo y mis pelis el 19/6/2012 a las 20:45
D. Félix qué diferencia de tono cuando nos cuenta, aunque requeterepetido en diversos medios escritos o digitales, sus opiniones artísticas frente a otros escritos suyos más talibánicos, tipo Savater, que reclaman un 'sabater a les teves sabates' o, mejor, un 'manolete si no sabes torear pá que te metes'.
También en las distancias cortas de la entrevista entusiasta Ud. arrasa.
Un saludo.
Comentado por: Tipo Material el 18/6/2012 a las 20:27
Se ha de tener en cuenta el papel de las Poderosas Instituciones Legitimadoras de Arte, en ésa época eran los Reyes y la nobleza, anteriormente la Iglesia, también el Greco tuvo sus más y sus menos, en la actualidad... ¿los museos y otras instituciones culturales o ya no?
Comentado por: Los nazionales el 18/6/2012 a las 18:56
Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.
Ensayo
Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
2011 Premio González-Ruano de Periodismo
20/5/2013 14:43
Si es el clarividente Cebrián...
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18/5/2013 21:41
Oiga, ¿cómo es eso de tener cada...
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15/5/2013 00:42
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09/5/2013 22:48
Yo mientras tanto estoy cogiendo...
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08/5/2013 14:36
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