En manos del enemigo
En Andalucía un tipo ha estado gastando el dinero del contribuyente en dosis de cocaína capaces de matar un hipopótamo, pero ninguno de sus colegas se había percatado. Iba repartiendo dinero a puñados entre los amigos del partido, pero ningún socialista andaluz lo había advertido. Los subsidios de desempleo iban a parar a sus colegas y ningún responsable lo había señalado. Sin embargo el delincuente, un alto cargo de la Junta, dice que todo el mundo lo sabía.
En Valencia una trama corrupta llega por fin hasta los juzgados, pero sin consecuencias entre los políticos profesionales del partido incriminado. Ni uno solo ha pedido excusas o ha censurado a sus compañeros rufianes. En Las Baleares hay un partido, el de una mujer llamada Munar, que se inscribió en el registro con el propósito explícito de delinquir y en efecto se convirtió en el partido del latrocinio abierto y conocido por toda la sociedad política balear. Ni un solo político dijo nada. Tampoco los de la oposición.
En fin, la impresión es que la totalidad de la sociedad política está corrompida, sea de facto o por su silencio, a la manera de los nacionalistas vascos, cómplices de los crímenes de ETA por su colaboración pasiva.
Una sociedad totalmente corrupta es muy difícil de combatir. No hace muchas semanas escribí que las tramas de corrupción actuales son tan opacas y técnicas que sólo un novelista puede dar cuenta de ellas. Así sucede en Cataluña, donde una corrupción general está perfectamente controlada por las cien familias. ¿Podría con ellas un novelista?
Confieso que me equivocaba porque ha sido un periodista el que ha escrito un reportaje demoledor sobre las tramas de corrupción catalanas, las cuales incluyen a nacionalistas, socialistas, separatistas e incluso al PP. Sólo se salvan los de Ciutadans. El periodista es Manuel Trallero y el libro se titula Música celestial (Debate). La trama delictiva viene descrita a partir del llamado "caso Palau", es decir, el latrocinio a que se dedicaban Félix Millet y sus secuaces desde la sede del Palau de la Música Catalana. Nadie conoce a ciencia cierta las cifras finales, pero parece que ya vamos por los trescientos millones de euros.
Lo asombroso es que en la minuciosa descripción del sistema y de las corrupciones concretas, expuesto por Trallero con gran detalle, aparecen todos los nombres de la sociedad barcelonesa acomodada, los ricos, los poderosos, sus abogados, sus banqueros, no falta ni uno. La colaboración de políticos, empresarios, leguleyos, inspectores de hacienda, medios de comunicación, jueces, en fin, de la elite catalana, para desvalijar a los contribuyentes es apabullante.
No es un libro para leer por diversión, es un tremendo volumen de quinientas páginas en donde se detalla cada operación, quién cobró y cuánto, cómo se escondía, quién urdía la mentira, cómo se disimulaba, cómo aparecía en los diarios "serios" y en las televisiones nacionalistas. Los lectores barceloneses conocerán a cada uno de los personajes implicados, los cuales van desde columnistas de diario hasta banqueros del catalanismo y grandes familias soberanistas, pero los lectores forasteros apenas si les sonarán un par de personajes. No importa. Lo relevante del libro es que expone con precisión la complicidad de toda la sociedad acomodada y la necesidad de que los partidos políticos garanticen la impunidad de estos truhanes. Parece que no tengan mejor función. Es, en verdad, terrorífico.
Ahora bien, no vaya a creerse que es un trabajo para descubrir tan sólo la ciénaga que oculta el llamado "oasis catalán" y la inmensa corrupción que se envuelve en la bandera catalana (eso todos lo sabíamos), es más bien un trabajo para entender cómo funciona la corrupción generalizada en Cataluña, en Valencia, en Andalucía, en Baleares, en España entera, porque los métodos son los mismos, se imitan los unos a los otros y sólo cambian los nombres.
Así que, en efecto, seguramente hay políticos honrados, pero tampoco me fío de ellos si no se deciden a defender la democracia. Porque lo abyecto de la corrupción es que destruye cualquier intento de hacernos creer que vivimos en un país democrático. La partitocracia no es democracia, como bien lo han sufrido los italianos hasta que ha llegado un tecnócrata europeo para sustituir a los delincuentes. ¿Cuándo nos enviarán uno a nosotros?
(Artículo publicado en Jot Down Magazine)
[Publicado el 21/5/2012 a las 11:22]
Efectivamente la partitocracia no funciona: produce que los políticos se elijan a sí mismos en las listas cerradas y hagan valer influencias que se traducen en clientelismos políticos y corrupciones. La cosa les sería más difícil si la democracia fuera plena y hubiera listas abiertas en circunscripciones una por diputado. Ello haría que los candidatos se tuvieran que acercar a los votantes y se dieran a conocer y de esa manera pudiera haber políticos de confianza elegidos adecuadamente por la gente. ¿No sería adecuado promover un cambio de la ley electoral hacia la democracia plena, del estilo de la que hay como hay en Francia, Alemania, Inglaterra, no en Italia ni en Grecia... y que gente como el Sr. Felix de Azúa lo liderara con artículos como el presente? Estoy seguro de que mucha gente les seguiría y los políticos tendrían que recoger el clamor que hay en la calle y promover la iniciativa parlamentaria que se requiere. El cambio de la ley electoral en el sentido descrito sería una d las actuaciones necesarias para generar la confianza que requiere salir de la crisis.
Comentado por: AleMenPla el 23/8/2012 a las 21:01
D. Felix, vaya articulito en EP hoy. Y luego quiere que no seamos equidistantes.
Mejor su antónimos: desiguales.
Comentado por: Tipo Material el 30/5/2012 a las 21:12
¡Arriba Bankia!
1. Lo de resignación lo dice usted. Otra cosa es que la realidad nos sorprenda más o menos. Una definición de conservador: alguien a quien no le sorprenden los desengaños.
2. Precisamente es al período de crecimiento europeo (propiamente hablando acabado en los 70s) es al que cabe aplicar la lección. Porque, igual que el otro anterior a la Primera Guerra Mundial, tampoco iba a durar para siempre.
La cosa está en decidir qué es lo normal: las épocas de vacas gordas o las crisis. Luego, lo de resignarse o no es cosa de cada uno. Pero, desde luego, la sorpresa y la indignación que a menudo la acompaña, no parecen la mejor reacción.
Comentado por: cp auténtico el 29/5/2012 a las 17:20
miguel por dios, dé la cara y no se haga llamar por el ignominioso nombre de Marianico el Wikipédico.
Comentado por: ¿se ha tomado la pastilla esta mañana? el 29/5/2012 a las 14:09
La ciencia es el refugio de los ignorantes como Miguel. Es la nueva religión de los que quieren ocultar la corrupción del PP, haciéndonos tragar con eso de que los genes nos dominan, de que nosotros tenemos que ver con algo que todavía no se ha demostrado, deduciendo que todos somos unas sabandijas corruptas. La ciencia es un puro cuento para ocultar la corrupción de la derecha, que tiene sus bases sociológicas y no científicas. Por suerte, eso que llaman España no tiene tradición científica. Que inventen ellos, dijo un gran sabio españoleto. La corrupción política del PP va de la mano de la corrupción científica, ignorante, desde Newton a Einstein, pasando por Musolini, Hitler y Franco. La ciencia siempre ha estado del lado de los imperios para destruir al mundo, al socialismo, a los trabajadores. Las nuevas tecnologías sólo trajeron desgracias a los trabajadores, condenándolos al paro y al hambre. Ahí tenemos a Irak, a los países sudamericanos pisoteados por los criminales imperialistas y su ciencia puesta al servicio de sus ejércitos. La tecnología occidental acabó con los sueños de la libertad socialista, pero no ha acabado con la auténtica ciencia,la ciencia de la revolución anticapitalista. El 15M ha demostrado que es posible otra visión del mundo, sin banqueros, sin políticos corruptos, con una democracia real. La ciencia es un freno a esas aspiraciones, porque nos distrae con tonterías genéticas que nada tienen que ver con nuestra naturaleza revolucionaria. Hay que ir al meollo del asunto y desenmascarar a todos los peperos infiltrados en este blog.Son los enemigos de las legítimas aspiraciones de los pueblos que durante siglos y siglos están luchando por su libertad, contra la opresión españolista. Esa es la verdad y no la ciencia, otra religión al servicio del PP, al servicio de la banca, esa iglesia de los corruptos de la derecha y sus recortes criminales.
Comentado por: Marianico el Widipédico el 29/5/2012 a las 06:03
Nada, no se preocupe. Si quiere entender la corrupción no se caliente la cabeza con farragosos libros de historia, en los que perderá la vista y el tiempo en que podría estar tomándose unas cañas frescas en el bar. Nada, más sencillo. Se coge la Wikipedia, tal como le aconseja el sabio comentario de más abajo, y se lee lo del gen egoísta. Ya está, ve qué fácil. Se trata sólo de sustituir el prejuicio cristiano sobre la maldad humana por el principio científico del gen cabrón. Una religión por otra, más moderna y tal. Con cuatro parrafadas ya será usted un experto en arreglar el mundo y si tiene alguna duda no vacile en comentarla en este blog, seguro que miguel le aclarará lo que sea necesario. Este es un blog magnífico. De nada.
Comentado por: ¡Arriba Bankia! el 28/5/2012 a las 18:48
Y qué me dicen de la corrupción en periodo visigótico. ¿Fue ahí donde comenzó, por arte de birlibirloque, la llamada cultura de la corrupción en España? ¿Alguien me puede aclarar eso de la cultura de la corrupción, génesis y desarrollo en la historia de España y en el mundo? Gracias.
Comentado por: viento en pepa a toda tela el 28/5/2012 a las 15:18
Yo confío en Rajoy, es un gran gestor, aún recuerdo lo bien que llevó el asunto del Prestige. Y de Rato, para qué hablar. Este gobierno rebosa confianza, y los mercados lo agradecen como podemos ver por nuestra excelente prima de riesgo.
Comentado por: ay que risa, tía Felisa el 28/5/2012 a las 13:54
Viento en popa,
¿Pero usted espera que otros le saquen de donde está?
Bueno, espere sentado, por si acaso, y, si se aburre, puede culpar a El Sistema, que le llaman los que no saben lo que es, ni tan siquiera si existe.
Comentado por: cp por poderes el 28/5/2012 a las 13:46
Dejemos, si es posible, la monomanía sobre genes y ciencia hasta que no se hayan inventado las cárceles para genes egoístas.
Hablar de corrupción y de España es casi hablar de un mismo proceso histórico iniciado a partir de la época Moderna. No porque los españoles estemos particularmente dotados del controvertido gen egoísta, brillante especulación evolutiva que ha servido para que cínicos analfabetos justifiquen sus tropelías y villanías, sino por condicionantes sociales y políticos que tienen su origen en la transición que en este país se hizo del Antiguo Régimen al ascenso de la burguesía como nueva clase social dominante, proceso seguido en toda Europa pero que en España tuvo sus particularidades. Somos diferentes.
La decadencia de la Monarquía española propició que se diera un Absolutismo monárquico sin que a la vez se tuviera un control efectivo sobre el poder local. Este vacío de poder monárquico propició la aparición del caciquismo. Es un proceso análogo al que se ha descrito para situar los orígenes de la Mafia siciliana, también surgida por la lejanía de la monarquía española sobre aquellos territorios del sur de Italia.
En un país predominantemente agrario la transición del Antiguo Régimen se hizo sin que el poder económico de la nobleza sufriera menoscabo alguno, a pesar de la supresión de señoríos y mayorazgos, ya que se fundieron con la burguesía terrateniente surgida tras la desamortización. Los antiguos señores controlarán el poder local generando el caciquismo, aberración político-señorial de España durante la segunda mitad del siglo XIX. La nobleza, asentada en Madrid, manipula desde el centro acciones y voluntades. En un Estado escuálido, expresión del atraso económico del país, era posible la presión de los terratenientes y sus servidores locales, lo que convierte la política en un sistema de redes clientelares (la política funciona con favores, recomendaciones e intereses privados en pugna por encima de los intereses colectivos).
El cacique se consolidará en el último tercio del siglo XIX, como agente que pone en marcha los mecanismos de la manipulación electoral dirigida desde Madrid, a cambio de darle patente de corso para sus pequeñas corrupciones a nivel local. Dicho poder local del cacique cubre mediante la corrupción la insuficiencia del poder central en un Estado débil y atrasado económicamente.
Entre el cacique local, que sigue las directrices del gran terrateniente y noble de Madrid, y el poder central, el gobernador civil servirá de enlace. Cada cacique en su pueblo ejerce un poder absoluto, tiránico, contra el que nadie puede rebelarse sin riesgo de ser empobrecido, perseguido y exterminado, cuando no materialmente apaleado. Y no hay contra esto defensa en las autoridades superiores ni amparo en la ley, porque esa soberanía del cacique es el precio con que se le paga un servicio electoral. Inquietantes semejanzas surgen aquí con determinados casos de corrupción habidos últimamente en ciertas Comunidades Autónomas.
Así pues, lo característico del caciquismo como forma de hacer política y de administrar un país es que el funcionamiento objetivo de la administración pública resulta sustituido por el juego de influencias personales en un sistema de clientelas que tiene su vértice en Madrid y su base en los pueblos y aldeas con el gobernador civil y el cacique provincial a modo de enlaces de esta maquinaria. ¿Hay semejanzas con el actual funcionamiento de las CC.AA derivado de la práctica política que los partidos mayoritarios están haciendo de la ley?
Es decir, no estaríamos ya ante puntuales casos de corrupción sino ante todo un sistema levantado mediante prácticas y modos de hacer política corruptos en su origen.
Realmente ¿nos hemos librado en España de esta cultura política cuyo desarrollo podríamos seguir hasta nuestro días? Baste citar para dar continuidad a esta cultura de la corrupción a figuras claves en la más reciente historia española como Juan March, dominando la primera mitad del siglo XX, la corrupción durante la República con Lerroux y su estraperlo, el Opus Dei con el desarrollismo franquista, la podredumbre que aquejó al PSOE de Felipe González, o al PP con el Caso Naseiro ( ¿qué le pasa al PP en Valencia?)… hasta innumerables casos que se siguen produciendo en la actualidad sin que hasta ahora se haya hecho nada serio por atajarlos, como si toda la estructura política y financiera del Estado español en la Edad Moderna descansara sobre la corrupción, tuviera allí sus cimientos, removidos los cuales todo el edificio institucional se vendría abajo.
Comentado por: no navega sino vuela, mi velero bergantín. el 28/5/2012 a las 13:25
Comentado por: viento en popa, a toda vela el 28/5/2012 a las 12:11
Debemos reconocer que la nuestra es una sociedad mas que enferma, agonizante.Y sí,hay que decir que la cocaína tiene casi toda la culpa.Estamos cayendo igual que cayó el Imperio Romano.Por sus excesos.No de otro modo se puede comprender que un Carlos Divar,Presidente de un alto tribunal,luego de hacerse pagar la cuenta de sus ocios por el ERARIO PÚBLICO NI RENUNCIE NI DE EXPLICACIONES DE SU CONDUCTA. Y eso que sus haberes superan los 130 mil euros mensuales.Los ciudadanos estamos siendo esclavizados por la CLASE POLÍTICA Y SUS ADLÁTERES.
Comentado por: Zend Avesta el 28/5/2012 a las 01:36
Por qué no triunfará el 15-M.
“Puede que se hubiera resignado a morir, pero sospecho que quería hacerlo sin terrores añadidos, en una especie de tránsito pacífico. Una cierta disposición ante la muerte no es tan rara; lo infrecuente es encontrar hombres cuyas almas, reforzadas por la impenetrable armadura de la resolución, estén dispuestas a pelear hasta el final en una batalla perdida de antemano. El deseo de paz va haciéndose más fuerte según decae la esperanza, hasta que, al final, acaba por vencer al mismísimo deseo de vivir. ¿Quién de entre nosotros no ha observado esto, o tal vez ha experimentado parte de ese sentimiento en su propia carne: esa fatiga extrema de las emociones, lo vano del esfuerzo, la añoranza del descanso? Los que se baten contra fuerzas desproporcionadamente superiores lo saben muy bien: los náufragos en botes, los caminantes perdidos en el desierto, los hombres que luchan contra las irracionales fuerzas de la naturaleza o contra la estúpida brutalidad de las multitudes.”
Lord Jim. Joseph Conrad.
Comentado por: desesperanza el 27/5/2012 a las 09:59
Dudo mucho que un tecnócrata europeo nos salve...
Hoy hojeaba un libro de Noam Chomsky sobre el imperiallimo y sus métodos, uno de ellos es quitar la esperanza, tanta amenaza y tanto triunfo de las injusticias, contribuyen a ello junto a la propaganda, los artículos pesimistas también, para cuándo un artículo con sugerencias realistas sobre lo que se puede hacer para incordiar al poder?.
Comentado por: alicia el 27/5/2012 a las 00:10
Bella simiente
La tarde se esconde en el latido rojo de tu boca.
Desde el balcón del cielo
tus ojos alumbran la bahía.
No todo es muerte al otro lado del mar,
si acaso la espuma que besa la arena,
que esconde, que huye,
que deja este sueño de noche
colmado y tu cuerpo rendido.
Sobre esta eterna verdad,
en la abierta piel de tus brazos,
descansa toda mi verdad
y el guiño lejano de la plata.
Comentado por: miguel el 26/5/2012 a las 09:01
Sintiendo la ansiedad de los apetitos ajenos
que no saben de mesura, color, calor o pereza
que asoman fingidamente inocentes su pata blanqueada bajo la puerta.
La madre se fue andando hasta el mercado,
harta de la pasión absorbente y cálidamente parda de sus retoños.
Dentro, sólo resta una vigilancia muerta
e indiferente que no existe,
imbricada y disuelta
en esa alegría de la contradicción
que no ha de resolverse.
Gelidez sin apetito, sin respuestas
danzando sobre el tablado
para que el vértigo del giro
le impida oler los vómitos de los otros,
escuchar a los miserables con su psique amarrada a la túnica de Jesús harto de la pasión.
No caer a los apetitos de borrachos,
alcohol o baile,
que confunden sus sueños
con los sueños
para dejar estar a la soledad del gen egoísta que alcanza por fin...
Muy bonito Carusso.
Los animales son tan éticos o antiéticos como cualquiera ¿acaso no juzgamos a los hombres desde nuestros propios valores y no con los suyos? Pues lo mesmo.
Comentado por: tonremifasol el 25/5/2012 a las 21:42
Comentado por: eso, que no sus peléis... el 25/5/2012 a las 20:58
Que la muerte no te siente mal.
Sintiendo la ansiedad de tu apetito como enemigo a tu puerta
dinamitaste todo vestigio hostil edificando murallas de certificado.
Ahora que habitamos el limbo de la honestidad
introduciendo una diéresis quieres desbaratar el diptongo
empecinado en deducir la hipótesis de una libertad
sedienta de luctuoso apartamiento
anhelante de mutua residencia en el Hades
donde horadados por el vacío inhóspito
tener que renacer por separado
de la piel gemelar que todavía somos.
Difunto,
el ser que fuiste quedará archivado
en la trama sutil de un ser que fue contigo
y manumitiéndote resucita deseando
que el cambio no te siente mal.
Comentado por: DPA el 25/5/2012 a las 20:21
Acabo de leer este articulo en otra página y no puedo sino compartirlo. Voy a comprar el libro.
En este país, hasta el Poder llamado Judicial coopera necesariamente con los ladrones.
Subscribo de la A a la Z el articulo de Félix de Azúa y voy a comprarme el libro.
La corrupción está tan instalada, tan imbricada en el sistema, que hasta el Poder Judicial puede cooperar necesariamente con los ladrones. Es asombroso y esperpéntico.
http://prostivaricacion.blogspot.com.es/
Comentado por: eugenio de la cuesta el 25/5/2012 a las 18:04
Comentado por: PGD ¿Materialismo o idealismo? el 25/5/2012 a las 15:20
Es que la corrupción es lo más alejado a los instintos que hay. No hay ningún animal corrupto, a ver si nos enteramos. La corrupción es humana, es una mera cuestión de ética o de moral, como prefieran.
Comentado por: en el país de los ciegos el tuerto es el rey. el 25/5/2012 a las 14:05
La corrupción congénita viene del congénito impulso hacia el poder y la dominancia. Nos creemos tan listos y somos poco más que un animalito sólo complejo si comparamos, sí, para ello nos educan desde la infancia ¿será porque la comparación es algo congénito? con otros aún más simples. Nuestro ego, que también viene congénitamente definido para sobrevalorarnos, nos hace creer que somos genios. Lean cada mensaje que dejan aquí en estos términos. Todos lo mesmo, me too.
Al final se respeta sencillamente a quien respeta y no otra cosa, a quien tememos no es respeto, sólo huída, miedo o como quieran llamarlo pero de respeto nada puesto que en realidad las gentes a las que tememos son las gentes a quienes íntimamente despreciamos de una manera más absoluta; algo que los temidos ignoran, creo, en un aspecto profundo. El respeto está muy menospreciado en aras de la imposición, del deslumbre y del sensacionalismo, del aquí y ahora; creo que es un grave error.
El liderazgo congénito del que hablan es en realidad el del que se preocupa por el grupo y no sólo por sí mismo; claro que eso mientras el sistema límbico no haya sido anulado a tal punto, como parece haber sucedido, que lleguemos a creernos todas esas historias del genio individual y la autoprogresión trigonométrica antediluviana y geométrica y valoremos al individuo hecho a sí mismo con tres casas, yate - y damass de honor a las que mancillar verbalmente en aras de la progresía, de la verdad (¡qué tan buena es la verdad?) y del puro aburrimiento y frustración -.
Cuando algo está funcionando por el miedo, está funcionando mal.
La curva normal científica nos dice, además, que la mayoría se agrupa en torno al término medio y por ello ser dirigidos por lo que elige la mayoría nos tendrá felices pero no en la mejor dirección. Claro que esto se presta a ser dirigidos por los más listos que no implica las mejores personas. Simplista, sí, extiéndanse ustedes si les tienta. Me parece que algo muy importante es eso que apuntaron de ¿quién, cómo se controla la naturaleza humana? Quizás una mejor opción a la acupuntura propuesta por Miguel (es broma) es la de un gran hermano político, con cámaras accesibles a todas horas y a todas las decisiones que puedan ser consultadas en la web por toda la humanidad. Je, habría que ver a los talibanes opinando de la moral y la ética europeas. O bien alcanzamos un consenso, no puedo imaginar nada más terrible, o aceptamos que una mujer pueda llevar burka si se le apetece; a mí me da igual que se lo ponga o no y no lo considero una agresión a la mujer SIEMPRE QUE NO SEA IMPUESTO, CARAJO. Claro que en un mundo real prefiero que lo prohiban porque sabiendo como van las cosas lo que temo es que me lo acaben imponiendo a mí y eso sí me importa y no me da igual en absoluto. Sin embargo ¿no les estamos enseñando que una vez tengan el poder podrán dictar leyes? Me produce terror esa democracia que en Alemania, por ejemplo, tendrá una población mayoritariamente musulmana en no sé cuántos años.
Y además, un pueblo regido por el pueblo y controlado por internet, debería tener un pueblo adulto y con cierto conocimiento de en qué mundo vive. Me pregunto si uno de los efectos de la segunda guerra mundial no fue dar un gran salto y perder una generación, con lo que la que debió sustituirla fue demasiado joven. (Esto es una divagación sin ninguna base más que la imaginación, los que tengan más conocimientos que acoten) ¿Cómo abogar por el desarme y la falta total de defensas en un mundo en el que la lucha es diaria y eterna? Lo único que podría cambiar la genética para bien es que se pudiera anular nuestra necesidad de comer, que eliminaría nuestra necesidad de luchar pero... no sé, tengo tan integrada la visión caníbal del hombre que casi la desligo de su cometido y de su función y empiezo a verla como naturaleza humana en sí misma; no debe de ser así, sin embargo.
Y por cierto, sí, yo creo que una persona no es un criminal, sus actos sí. Evidentemente en la vida real y práctica, hoy por hoy, no pueden separarse y a la hora de defenderse, el grupo, las medidas son hacia la persona aunque también hacia las conductas, nótelo. Yo sigo creyendo que hay una diferencia y muy importante y además el hecho de no hacer esta diferencia es lo que puede condenar a alguien a no cambiar nunca. El hecho de que no podamos cambiarlas, ahora, con los conocimientos actuales, no quiere decir que en un futuro siga siendo igual. De todos modos, siempre desembocaremos en los debates hacia las opciones de "Un mundo feliz". Es todo como una especie de callejón sin salida, intelectualmente, que sólo se resuelve y de un modo contundente, en la acción sin tanto análisis.
Comentado por: ton el 25/5/2012 a las 13:25
"¿Sabe usted lo que es la selección natural?" Ante todo es natural, no sé si capta la diferencia con lo que usted propone. Y entremos al trapo: no sólo es usted como Josef Mengele si no que incluso creo que con su estupidez congénita sería capaz de experimentar con su propia familia. O es usted tonto o está loco. Hala, a pasarlo bien.
Comentado por: Filiberto el 25/5/2012 a las 11:43
El 99% de las lagartijas son corruptas y el 85% de los lagartos canarios confiesa que ha malversado fondos públicos.
Comentado por: en apoyo de miguel el 25/5/2012 a las 11:33
mira, miguel, para que lo entiendas: eso de que la corupción viene de la parte reptilesca del código genético es una chorrada como la copa de un pino, una de esas ocurrencias que curiosamente le supondrían un cero a un estudiante pero que analfabetos tipo tertuliano o ministro pueden soltar alegremente. y ya está.
ahora si no lo entiendes, que alguien te lo reescriba con bibliografía selecta y disquisiciones antitotalitarias (¡qué obsesión, joder!)para que puedas perderte por las ramas y olvidarte del bosque.
Comentado por: miguelito mafaldeño el 25/5/2012 a las 10:54
Después de emparentar mi opinión con los intentos del fascismo y del comunismo por determinar el comportamiento de los seres humanos de una manera uniforme, me dice usted que “Tome esto como un contraste de opiniones y no como un ataque a su persona”. Si considera que mi opinión es ajena a mi persona, entonces hay un problema de disfunción mente-cuerpo que no acabo de entender y que usted, al parecer, sí puede entender, de modo que todo eso no entorpezca el necesario contraste de opiniones. Es como decirle a un criminal, que lo es, no por su persona, sino por sus criminales opiniones sobre las relaciones humanas y el respeto por la vida ajena. Muy bien. Magnífico. ¿Le podría decir yo ahora a usted que no ha entendido nada de lo que dije en mi comentario? No. Porque se sentiría ofendido, no en su persona, sino en su opinión, digo yo también, en aras de la discusión y el pluralismo, ya sabe, esa cosa de las democracias, de Internet y demás inventos racionalistas-burgueses. De modo que, ya está. Mis opiniones, no mi persona, son comparables con las del doctor Josef Menguele. Porque así lo intuye usted. El simplismo no puede ser tan atroz.
¿Sabe usted lo que es la selección natural? Pues, entre otras cosas, la selección natural es una manipulación genética, y esa manipulación no necesita de opiniones moralistas; se ejecuta y basta. El cerebro humano ha sido manipulado por la selección natural durante millones de años. Ese mismo cerebro ha llegado a descifrar hace unos años el código genético al que todos los seres estamos sometidos. La discusión entre manipulación o no manipulación genética, muchas veces, se distorsiona cuando la racionalidad es nublada por la ideología, algo que tiene que ver con nuestro cerebro más primitivo. Y, claro, hasta ahí podíamos llegar. Es como hablar sobre el aborto, las células madre, con un cura. Sí, sí, se perfectamente que tiene usted la escopeta cargada contra estas últimas opiniones, porque hay que distinguir, por ejemplo, una ideología como la nacionalista con una ideología religiosa, en aras de una buena discusión, ya lo sé, ya lo sé. Manipular genes sí, pero solo de esta clase, y ya está, porque mi religión o mi ideología así lo dictan, y todo eso en aras de la libre discusión. Muy bien.
Cuando yo digo que la corrupción política, como todo comportamiento humano, tiene una raíz material, genética, y que no ahora, que apenas conocemos cuáles son las combinaciones que, a partir del alfabeto genético, del genoma, hacen posible toda la estructura de nuestro organismo, que posibilita la réplica del mismo entre generaciones de individuos, a lo mejor, en un futuro donde no nos asuste tanto eso de la manipulación genética, eso que asusta tanto ahora a los curas, y a los que imitan sus comportamientos de una manera laica, por el temor a sustituir a Dios (a la sagrada ideología) por el hombre, quizá, como digo, en un futuro, se puedan eliminar los rasgos humanos que puedan imposibilitar nuestra propia supervivencia como especie, no otra cosa ha hecho la selección natural, repito, durante millones de años.
Los curas que tenían miedo de mirar por el telescopio de Galileo ahora no lo tienen, ni se atreven a condenar a la ciencia, aunque sí a combatir algunas de sus prácticas. Yo no digo que la manipulación genética se haga sin una discusión ética en torno a la misma. La ciencia en sí no tiene fronteras; pero la ética sí. Y para que no haya peligro de reproducir el argumento de la novela 1984, la discusión ética debe hacerse, sin prejuicios ideológicos que la impidan, tal como decir que “esto no va en contra de su persona sino de sus opiniones fascistas”, por ejemplo. O, “Porque lo que usted quiere es manipular las emociones como se hacía en la Alemania nazi o en la Rusia de Stalin”. O, “Y esto se lo digo en aras de la libre discusión sobre el asunto”. Fantástico.
Comentado por: miguel el 25/5/2012 a las 08:01
nada sexual, lleva ud. toda la razón quizás las emociones vayan asociadas a imagenes recuerdos u otras realidades varias muy lejos de las ideas.
Comentado por: a. el 25/5/2012 a las 00:05
“Sustituyendo razón por deseo (cumplir la idea) y emoción por funcionalidad (idea satisfecha)” nada queda claro en absoluto. Me permite que le pregunte: ¿es una cuestión de identidad sexual? No vaya a ser que en mi extensión meta la pata.
Comentado por: Margarita el 24/5/2012 a las 22:59
sustitiyendo razón por deseo(cumplir la idea) y emoción por funcionalidad(idea satisfecha) la cosa no queda tan clara.
Comentado por: a. el 24/5/2012 a las 22:19
Comentado por: Margarita el 24/5/2012 a las 20:59
"Here one comes upon an all-important English trait: the respect for constitutionalism and legality, the belief in ‘the law’ as something above the State and above the individual, something which is cruel and stupid, of course, but at any rate incorruptible.
It is not that anyone imagines the law to be just. Everyone knows that there is one law for the rich and another for the poor. But no one accepts the implications of this, everyone takes it for granted that the law, such as it is, will be respected, and feels a sense of outrage when it is not. Remarks like ‘They can’t run me in; I haven’t done anything wrong’, or ‘They can’t do that; it’s against the law’, are part of the atmosphere of England. The professed enemies of society have this feeling as strongly as anyone else. One sees it in prison-books like Wilfred Macartney’s Walls Have Mouths or Jim Phelan’s Jail Journey, in the solemn idiocies that take place at the trials of conscientious objectors, in letters to the papers from eminent Marxist professors, pointing out that this or that is a ‘miscarriage of British justice’. Everyone believes in his heart that the law can be, ought to be, and, on the whole, will be impartially administered. The totalitarian idea that there is no such thing as law, there is only power, has never taken root. Even the intelligentsia have only accepted it in theory.
An illusion can become a half-truth, a mask can alter the expression of a face. The familiar arguments to the effect that democracy is ‘just the same as’ or ‘just as bad as’ totalitarianism never take account of this fact. All such arguments boil down to saying that half a loaf is the same as no bread. In England such concepts as justice, liberty and objective truth are still believed in. They may be illusions, but they are very powerful illusions. The belief in them influences conduct, national life is different because of them. In proof of which, look about you. Where are the rubber truncheons, where is the castor oil? The sword is still in the scabbard, and while it stays there corruption cannot go beyond a certain point. The English electoral system, for instance, is an all but open fraud. In a dozen obvious ways it is gerrymandered in the interest of the moneyed class. But until some deep change has occurred in the public mind, it cannot become completely corrupt. You do not arrive at the polling booth to find men with revolvers telling you which way to vote, nor are the votes miscounted, nor is there any direct bribery. Even hypocrisy is a powerful safeguard. The hanging judge, that evil old man in scarlet robe and horse-hair wig, whom nothing short of dynamite will ever teach what century he is living in, but who will at any rate interpret the law according to the books and will in no circumstances take a money bribe, is one of the symbolic figures of England. He is a symbol of the strange mixture of reality and illusion, democracy and privilege, humbug and decency, the subtle network of compromises, by which the nation keeps itself in its familiar shape."
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"The British ruling class were not altogether wrong in thinking that Fascism was on their side. It is a fact that any rich man, unless he is a Jew, has less to fear from Fascism than from either Communism or democratic Socialism. One ought never to forget this, for nearly the whole of German and Italian propaganda is designed to cover it up. The natural instinct of men like Simon, Hoare, Chamberlain etc. was to come to an agreement with Hitler. But—and here the peculiar feature of English life that I have spoken of, the deep sense of national solidarity, comes in—they could only do so by breaking up the Empire and selling their own people into semi-slavery. A truly corrupt class would have done this without hesitation, as in France. But things had not gone that distance in England. Politicians who would make cringing speeches about ‘the duty of loyalty to our conquerors’ are hardly to be found in English public life. Tossed to and fro between their incomes and their principles, it was impossible that men like Chamberlain should do anything but make the worst of both worlds.
One thing that has always shown that the English ruling class are morally fairly sound, is that in time of war they are ready enough to get themselves killed. Several dukes, earls and what nots were killed in the recent campaign in Flanders. That could not happen if these people were the cynical scoundrels that they are sometimes declared to be. It is important not to misunderstand their motives, or one cannot predict their actions. What is to be expected of them is not treachery, or physical cowardice, but stupidity, unconscious sabotage, an infallible instinct for doing the wrong thing. They are not wicked, or not altogether wicked; they are merely unteachable. Only when their money and power are gone will the younger among them begin to grasp what century they are living in."
George Orwell, England Your England (1941)
Comentado por: Por qué aquí hay corrupción y allí no. el 24/5/2012 a las 20:42
Oséase: Félix se va de BCN harto de provincianismo, hipocresía, nacionalismo, corrupción, obras, persecución... ¡y se instala en Madriz! ¿No será que se ha ido porque le ha dado la gana?
Comentado por: miguelito el de mafalda el 24/5/2012 a las 20:12
Miguel, ¿realmente ha pensado bien lo que dice? : “Quizá, por qué no, a pesar de los miedos que ello concita, el problema de la corrupción y de otros problemas que nos vinculan con los reptiles, tenga su solución aplicando nuestra inteligencia científica. Ya conocemos el abecedario de nuestro genoma; sólo falta crear las palabras, las frases, los grandes textos que determinan el hecho de que seamos como somos.” En esa frase se condensa, desde mi punto de vista, claro, toda la monstruosidad del pensamiento ilustrado, del sueño de la razón que produce monstruos. Sueño en el sentido de soñar, no de dormir, es decir, de anhelar más allá de la realidad. Me vienen al pensamiento, tras esa frase, las distopías de “1984”, de “Un mundo féliz” o de “Fahrenheit 451”. Habla usted de anular parte del cerebro humano…nada menos, y arriesgándome un poco, añadiría que habla usted de anular la fuente de la poesía, es decir, el sistema límbico, el que gestiona las emociones, el placer, el miedo, la agresividad…
Tampoco coincido con que “el logro más evolucionado de la inteligencia es el desarrollo del pensamiento científico.” Depende de qué se entienda por inteligencia y qué se entienda por problemas. La resolución de algunos problemas, los decisivos, según creo, sólo puede ser abordada desde la inteligencia que algunos hombres han puesto de manifiesto como seres privilegiados y particularmente dotados para la percepción, la comprensión y la memoria. Uno de ellos lo tiene en “El video de la semana” de este blog. Literatura, pura literatura para desvelar ciertos aspectos de la realidad.
En cuanto al sistema límbico de los humanos, aquel que compartimos con reptiles, y que gestiona las emociones, curiosamente es un sistema que estorba o entorpece los esfuerzos de los economista racionales y científicos para hacer valer su teoría de los mercados perfectos que regularían por sí mismos la sociedad. Y es que tal sistema límbico está en el origen de las burbujas financieras, formadas por la avaricia y la euforia y derrumbadas por el miedo. Si para hacer valer la teoría de los economistas racionales, puesta continuamente en entredicho por las sucesivas y cada vez más frecuentes burbujas financieras, la solución es una especie de ablación del sistema límbico del cerebro humano, pues estaríamos ante aquello tan repetido de que la economía científica y racional del neoliberalismo no es más que una utopía que se hace real a fuerza de cambiar la realidad para acomodarla a dicha teoría, es decir, pura ideología disfrazada de teoría científica, pues no describe y comprende la realidad sino que la fuerza, la violenta, la degrada, si es preciso, para que se acomode a los principios teóricos.
Y esta es mi opinión, claro. En cuanto al enlace que nos pone, pues le recomiendo la lectura de Heidegger. Más que nada para hacer honor al pensamiento crítico del que hacen gala los científicos.
Tome esto como un contraste de opiniones y no como un ataque a su persona.
Comentado por: Filiberto el 24/5/2012 a las 19:55
Comentado por: sobre religión y justicia el 24/5/2012 a las 19:14
Comentado por: miguel el 24/5/2012 a las 15:36
Un día, bastante reciente por cierto, dejé de preguntarme qué cosas diferenciaban a los políticos del resto. Desde entonces la cuestión que me preocupa, y a la que encuentro tan solo una triste respuesta, es en qué cosas nos parecemos a ellos.
Curiosamente no hace ni dos semanas que me hablaban, por aquí abajo en Andalucía, de un posible tema de investigación por el que hay, al parecer, poco o ningún ánimo: las escasas formas que hay de utilizar un suelo no urbanizable para uso terciario (servicios) de forma temporal. Que haya pocas puertas traseras no implica que haya menos flujo de gente pasando por ellas. De hecho, la actual Sevilla, acordonada por la pandilla de centros comerciales comandados por Ikea, está completamente definida por un uso indebido (aunque difícilmente demostrable) de la ley pertinente. En este caso los políticos no han sido ni los más numerosos ni los más beneficiados.
Lúcido artículo querido Félix. El panorama político que describe es, visto desde aquí, fiel reflejo de la sociedad a la que dice gobernar.
Comentado por: Ado el 24/5/2012 a las 02:45
- ¿La escasa capacidad crítica de la sociedad y la política no ha creado un perverso síntoma de tutela social?
- Eso sucede cuando se está dirigido por ignorantes. Los tutores pertenecen al capitalismo, a la economía de mercado. Fíjese cómo ha disminuido la influencia del Estado. Y eso que éste ha aumentado su importancia. Mire los países del mundo que están sublevados… Sin embargo, España es uno de los lugares más inocentes y pacientes que existen. La prueba está en los sindicatos. ¡La clase obrera ha vuelto a aquello que decía Marx del «ejército de reserva»! Ellos son los primeros perjudicados si se deshace la economía de mercado. Han aceptado claudicar.
- ¿Lo entiende?
- Sí, porque no hay otra alternativa si no es destruyendo lo ya hecho. El cambio ya no es posible al modo súbito de las revoluciones, sino que debe hacerse poco a poco. El problema es quién te ayuda si hoy lo que se impone es el crecimiento, la productividad, la competitividad. Yo lo veo todo como sublevado, pero en verdad está anulado.
- ¿Sigue odiando España?
- Claro, como todo ciudadano debe odiar su país. Y ahora también odio Italia, porque me es cercana. Mi madre era italiana. Los italianos son ya más odiables que los españoles. Lo son desde que la opinión pública se ha puesto a favor de Berlusconi. Tiene más éxito aún cuando ha sido denunciado. Les sucede a los italianos como a los catalanes, que el puterío no les escandaliza.
- ¿A los catalanes?
- He leído en los periódicos que ahora presumen de ser la capital de la pornografía…
- ¿Sigue siendo la prensa su único nutriente?
- La prensa y los libros. Y en los libros repasando, más que leyendo cosas nuevas. La prensa está totalmente corrompida, como la política. Ya no tiene futuro. No es más que un concurso de amiguetes. Están todos viciados. Los políticos esperando instrucciones de la prensa y viceversa. Además, se saludan sin problemas entre los más opuestos. Ya no hay diferencia entre amistad y enemistad.
- Esto ya no va a durar mucho más. Es cuestión de poco tiempo.
- ¿A qué se refiere?
- El mundo no va a sobrevivir. Se acaba en pocos años. El capitalismo lo destruye todo por dentro y por fuera. El final no vendrá por una guerra, sino por una catástrofe económico/ecológica. No veo mejores posibilidades.
- ¿Qué es para usted lo sagrado?
- En este país lo sagrado es Ortega y Gasset, que no me interesa nada, y el fútbol, que como todo deporte es una actividad sin contenido. El único objetivo es la redundancia de la victoria como fin en sí mismo.
- ¿Y la Iglesia?
- Su problema más grave es la desesperación porque no tiene vocaciones. Pero lo peor es que sus obispos son afásicos, no dicen nada. No les importa el cristianismo, sino la superioridad de la Iglesia, que se ha episcopalizado muchísimo… Yo la fe no la entiendo.
- ¿La católica?
- Ni la católica, ni la musulmana, que además está limitada por el Corán, donde se plantea una recesión terrible. Al final todo se reduce a una cosa de símbolos. Por ejemplo, esas polémicas sobre el crucifijo es de tiquismiquis. Hay en España una pasión por darse por ofendidos. Es la manía del victimato. Este país ni es laico ni es nada. Santo Tomás de Aquino es el primero que establece la separación entre Estado e Iglesia en la Summa Teológica… Pero lo que no entiendo es a ese Dios sediento de alabanzas. Es repugnante.
- Sin embargo, usted no es ateo.
- No. Los ateos me parecen ridículos. No creer en la existencia es un ejemplo de opinión fáctica porque son creyentes en la inexistencia. La cuestión de la existencia o no de Dios es, de hecho, un asunto sin importancia. Aunque decir que no me importa la existencia de Dios es una boutade, claro. Es un honor el que le hago creyendo que no existe, porque semejante bicho… Lo importante es la bondad o maldad de Dios.
- ¿Y en qué lado lo sitúa?
- Destaca en la maldad…
- Si no cree, ni es agnóstico, ni ateo, ¿dónde está?
- Soy un renegado. Me olvido de él para que él se olvide de mí…
- ¿Por qué hay miedo a decir las cosas? ¿Por qué tanta autocensura?
- Sobre todo cuando se habla de judíos o de mujeres. Qué miedo se tiene hoy por decir algo contrario a lo femenino o la feminidad… Aunque yo soy partidario de la censura.
- ¿?
- Sí, sí. Censura contra los programas de telebasura y contra la publicidad dirigida a los niños, ésa que cultiva en la infancia la comparación social. Es repugnante. Y también quitaría las fotografías de la publicidad. ¡Dibujos! ¡Sólo dibujos! Hay que ver lo que ha hecho la fotografía en favor de la pornografía…
- ¿Se considera un autor radical?
- No lo creo. Yo soy muy bueno, no quiero nunca ser extremo. No me gusta exagerar… ¿Vamos a tomar una cerveza?
Entrevista de ANTONIO LUCAS a RAFAEL SÁNCHEZ FERLOSIO para EL MUNDO - 27/02/2011
Comentado por: Estamos dirigidos por ignorantes, cuando no por sinverguenzas el 24/5/2012 a las 00:21
Feliz de Azua se ha ido de Cataluña harto de muchas cosas, estaremos de acuerdo o no con sus objetivos y con sus silencios pero hemos de agradecerle que haya mantenido una continua critica a la clase política catalana y a sus aborregados votantes. Sólo espero que ahora que esta en Madrid mantenga el mismo nivel. De momento en su artículo ha mencionado a no socialistas y no catalanes, ya es algo.
Rspecto a los medios de comunicación de la capital y su relación con los partidos políticos espero sus comentarios, hasta ahora centrados en este sucio rincón de la península ibérica
Comentado por: gentuza el 23/5/2012 a las 16:05
Resumo lo de miguel: "La corrupción política no es algo ajeno a nuestro orden genético (...) Quizá, por qué no, a pesar de los miedos que ello concita, el problema de la corrupción y de otros problemas que nos vinculan con los reptiles, tenga su solución aplicando nuestra inteligencia científica." Eso, que la ingeniería genética se ocupe de la parte fea de nuestra herencia. ¡Eres un crack! Contribuciones así demuestran que quitándoos las universidades os hago un favor. Lo siguiente serán las bibliotecas públicas donde los autodidactos se llenan la cabeza de cosas raras. ¡Dejadnos la cultura para los pijos, que sabemos para qué sirve!
Comentado por: wert el 23/5/2012 a las 11:43
Comentado por: . el 22/5/2012 a las 21:02
No necesariamente la idea de justicia tiene que estar extraída de la religión, sometida a ésta, digamos, por impulsos subconscientes. La idea de justicia como reguladora de la convivencia social es muy reciente. Está ligada a la idea de democracia. Esta idea no deja de ser producto de nuestra evolución como seres inteligentes. Podríamos pensar que, por ejemplo, el periodo de paz que se vive en Europa es el más prolongado de su historia, y que esto es consecuencia del desarrollo, del perfeccionamiento de nuestro sistema de convivencia. Así pues, optar por la defensa de la justicia, de la libertad, del pluralismo, es una opción ética, claro, pero, además, es algo que nos conviene como individuos, si no queremos acabar trágicamente con nuestra convivencia social. Somos seres sociales, y esto lo llevamos inscrito en nuestros genes; pero, a la vez, en lo más profundo de nuestro cerebro, conservamos, y compartimos con los reptiles, nuestros instintos más primarios, más egoístas, de supervivencia. El hecho de que los humanos seamos capaces de crear belleza, algo aparentemente inútil para la supervivencia y, a la vez, seamos capaces de matarnos por pasiones irreprimibles, antisociales, propias de reptiles, describe la compleja estructura de nuestro cerebro, tan diferente al resto de especies animales.
La corrupción política no es algo ajeno a nuestro orden genético, por eso es que dicha corrupción nos parezca eterna. Como todos nuestros problemas sociales y políticos, como todos nuestros problemas humanos, han de ser resueltos mediante nuestra más potente arma para sobrevivir: la inteligencia. Y el logro más evolucionado de la inteligencia es el desarrollo del pensamiento científico. Quizá, por qué no, a pesar de los miedos que ello concita, el problema de la corrupción y de otros problemas que nos vinculan con los reptiles, tenga su solución aplicando nuestra inteligencia científica. Ya conocemos el abecedario de nuestro genoma; sólo falta crear las palabras, las frases, los grandes textos que determinan el hecho de que seamos como somos.
Comentado por: miguel el 22/5/2012 a las 20:14
Así es y lo peor es que toda esa mala gestión está llevando a muchos ciudadanos a ser explotados fuera de nuestro país, me comentaba un amigo que ha estado viviendo en Londres este invierno que las condiciones de trabajo allí para los españoles están siendo muy malas, veinte euros por una jornada de ocho horas y sin contrato de seguridad social, eso no lo hemos hecho en España con los trabajadores de afuera ni en nuestros peores momentos, en general hemos sido muy solidarios. ¿Eso es la unión europea?. Yo creo que la solución o soluciones deben venir de Europa y nuestros políticos hacer valer nuestro país, que no lo están haciendo, ni eso están haciendo bien.
Comentado por: Marta el 22/5/2012 a las 19:39
Sí, don Félix, pero otro de los problemas de este país es la manera en que se complacen los justos en su propia impotencia, una impotencia completamente farisaica. Nos gustan demasiado los relatos de mártires, de genios que mueren ignorados y despreciados, nos gusta que los peores campen por sus anchas... y ello es porque seguimos creyendo, en definitiva, que hay un Dios, y que en otra vida, castigará y recompensará, y que la mucha injusticia en este mundo acumula méritos en las personas de los que la sufren.
Mientras no superemos esto, que nos es casualidad que sea un mal extendido por todos los paises católicos, no podremos llamarnos a nosotros mismos ciudadanos.
Comentado por: Uno el 22/5/2012 a las 14:57
Creo que la diferencia entre atender los deseos y necesidades del 1% de la población, tal y como sucede ahora y se demuestra con los datos aportados en el artículo de David Brooks, y atender los deseos y necesidades del 99% de la población, es notable, no le parece. Tal vez la diferencia sea precisamente la que hay entre un sistema oligárquico y otro democrático. Al final el mayor enemigo de la democracia es la estupidez humana, como repetidamente se pone de manifiesto.
Comentado por: qué tontos somos el 22/5/2012 a las 14:46
Francamente, me parece que los dos artículos de Brooks van en el mismo sentido: el del riego que corre la idea hasta ahora aceptada de democracia. Tanto la pone en peligro la minoría privilegiada del llamado 1% que pretende estar por encima de la ley (peligro digamos oligárquico) como el resto 99% que entiende sus deseos como derechos que espera obtener del Estado (peligro demagógico).
Cuando se comportan de tal modo, y parece que en ambos casos es así, a ambos les puede corresponder el calificativo de 'el enemigo'.
Por otro lado, muy decepcionante el artículo de Azúa, que parece acentuar los elementos más mariocondistas de los Ciudadanos. El adular al pueblo echándole la culpa a los políticos, con el tan folclórico 'el pueblo siempre tiene la razón' o con dicotomías bueno/malos, no es otra cosa que imitar precisamente a esos políticos que dicen en cada momento lo que creen que 'el pueblo' quiere oir.
Comentado por: L.C.E. el 22/5/2012 a las 14:34
Comentado por: Carreras el 22/5/2012 a las 14:09
esto la cocaina en la transición la tomaban solo los altos cargos con la democracia los alcaldes y amigos y ahora espero que la legalicen y llegue a todos los tiesos.
Comentado por: un tieso el 21/5/2012 a las 22:57
Comentado por: DPA el 21/5/2012 a las 21:25
Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.
Ensayo
Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
2011 Premio González-Ruano de Periodismo
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