Exponerse a los rayos
La mejor escena de este tipo, que yo recuerde, era la estupenda película de Schwarzenegger titulada "Desafío total", un prodigio de metafísica inconsciente. Los esqueletos en la pantalla de detección, controlada por la policía, se volvían contra el escrutador al saberse descubiertos y disparaban sus armas desintegradoras. La imagen saltaba por los aires.
Algo similar son los volúmenes que con una tenacidad admirable va publicando Andrés Trapiello bajo el epígrafe general de "Salón de pasos perdidos". Son ya diecisiete volúmenes en los que Trapiello cuenta con toda exactitud cuanto acontece en el círculo mágico de su vida privada. Hace un año exacto publicó el número 17, pero yo lo acabo de leer. El conjunto abraza un periodo singular, de 1987 a 2003, por ahora.
El proyecto puede parecer desorbitado, pero es de una audacia inusual y será un documento literario único en un país tradicionalmente roñoso en literatura memorialista. Sólo conozco otro caso similar, aunque en Gran Bretaña, el de James Lees-Milne que escribió un diario entre 1942 y 1997 y es una de las obras maestras de la literatura inglesa del siglo XX, sección gossip.
La principal diferencia es que Lees-Milne trabajaba para el National Trust y recorría una a una las venerables mansiones de la más decadente aristocracia mundial para ofrecer reparaciones y restauraciones a cambio de visitas turísticas: "Le arreglamos las goteras si permite que los plebeyos entren los jueves previo pago de entrada", decía Milnes. Las escenas eran escalofriantes. Tras la aparición del segundo volumen toda la nobleza arruinada sabía que las visitas de Milnes inmortalizarían el esqueleto del visitado, el cual generalmente recibía a Milnes en un estado etílico avanzado, a veces con el pantalón por los tobillos o sin pantalones, y así aparecía en sus diarios. No por eso dejaron de recibirle y aceptar visitas turísticas a cambio de un puñado de libras.
Por el contrario, Trapiello no trata a su visitado o visitante como una curiosidad teratológica sino que suele escribirlo con benevolencia, pero no puede impedir que su voluntad literaria triunfe sobre las convenciones burguesas, de manera que si hay que contar lo idiota que puede llegar a ser un alcalde de Madrid y cómo se comporta un idiota cuando es alcalde de Madrid (suceso que tiene lugar en este último volumen, "Apenas sensitivo"), pues se procede a ello sin vacilación. Y el lector se regocija.
No todo es dejar un retrato afinado de cientos y cientos de personajes, algunos muy notables otros meros comparsas, sino también que quede constancia de algunos sucesos que pueden tener importancia extrema en la vida de cada cual, aunque resulten triviales para el resto de la humanidad. Yo diría que la parte más inquietante y resuelta con mayor bravura es la larga historia de la muerte de una perra, narrada sin excesivo sentimentalismo, pero con una congoja severa y no soslayada. Trapiello es un escritor muy considerado con la muerte, a quien vigila la sombra y no la deja sola ni un instante. En este volumen hay numerosos momentos en los que la Amarilla aproxima sus dedos de hueso a un rostro, a un cuerpo, a un animal, a una planta, y ahí está Trapiello vigilando y tomando notas, a veces trémulas.
Como en el caso de Milnes o del Hombre con Rayos X en los Ojos, mucha gente ha decidido comportarse delante de Trapiello como si estuviera pasando un examen de química orgánica. Error tremendo. Tengo la certeza de que quienes tratan de engañar al Ojo con Rayos X son los que salen peor parados. Si entras en su órbita lo mejor es que no disimules absolutamente nada.
Por eso, una vez leído el volumen le cité para comentar algunas trivialidades con el taimado propósito de comportarme lo más groseramente posible, sólo por la curiosidad de saber cómo saldría mi esqueleto dentro de unos años en su pantalla de Rayos X. Fracasé. Es Trapiello un hombre tan afable y cordial que lo máximo que conseguí fue remover el azúcar del café con el dedo índice. O sea, una faena de aliño. Tendré que intentarlo de nuevo, no vaya a ser que estuviera yo tan soso que ni siquiera me programe.
[Publicado el 05/3/2012 a las 10:15]
Cuando se nos repite lo suficiente, de acuerdo a nuestras luces y con el timbre que necesita la cosa; algunos llegamos a entender sin necesidad de que llegue la guerra. Esto de ahora sí es muy razonable y tiene el tono prudente de lo posible, entre lo real y lo ideal, que el asunto precisa. Buena mañana.
Comentado por: Jesús Espinosa el 18/3/2012 a las 10:53
La ética universal es relativa, si no queremos caer en la pura metafísica. Por eso, el ejemplo de mentir a los verdugos, en la Alemania nazi, no era un atentado contra la verdad. En cualquier caso, mentir, para contribuir a la eficacia biológica de nuestros congéneres, es contribuir a la verdad de nuestra supervivencia. Hay gente que esto no lo entiende. Pero bueno, qué le vamos a hacer. Encontrar la unanimidad en términos de ética es imposible, salvo cuando un grupo humano está a punto de perder la vida.
Comentado por: miguel el 18/3/2012 a las 08:42
Juego de las diferencias.
http://www.europafilmtreasures.es/PY/245/ver-la-pelicula-barcelona_en_tranvia
http://www.youtube.com/watch?v=xB7kSsZE7nA
¿Vivimos mejor? ¿Ciudades para qué y para quién?
Comentado por: Heurtebise el 18/3/2012 a las 03:13
¡Ah!, ya…, la mentira como medio para la verdad, para la superverdad del amor, dice el tipo. El amigo va de sobrao, usa incluso un tono un poco chulesco, nada cauteloso, sin la mínima prudencia que está obligado a emplear el que se quiere científico. Lo de siempre, vamos, entronizar el fin y ningunear los medios, con lo que se presume liberado para emplear los peores al servicio de aquél. ¡Ya!, eso viene de lejos. Schopenhauer, el que tanto respeta en todo a su maestro Kant, reprochaba a éste que se mostrara tan intransigente en el asunto de la verdad y que viera en la mentira el mal crucial, la verdadera “llaga de la humanidad”. Creo recordar que incluso le recomendaba reservar ese puesto señero del mal no a la mentira, sino para el satanismo. Pero se pongan como se pongan, la luz siempre brilla: “Lo mismo que la luz se manifiesta a sí misma y a las tinieblas, así también la verdad es norma de si misma y de lo falso” (Spinoza).
Comentado por: Jesús Espinosa el 17/3/2012 a las 21:38
Hoy en, Elpaís, un artículo del anfitrión que hará las delicias de los amantes de los Monty Python. ¿Recuerdan el sketch sobre un delincuente perseguido por un erizo gigante que repetía "Dinsdale, dinsdale"? Pues resulta que era un documental.
Comentado por: juliano l'apostata el 17/3/2012 a las 18:33
No he leído a Lees-Milne. Sin embargo, mi carácter morboso, he de reconocerlo, me ha llevado a interesarme por la podredumbre barroca de dorados atacados por la carcoma, arañas de cristal cubiertas de polvo y frescos diluyéndose, figuras majestuosas desapareciendo ahogadas en la humedad de las paredes. La naturaleza exuberante, la vida caótica apropiándose de nuevo de lo que le fue arrebatado por el efímero orden impuesto por el hombre.
Estos escenarios, atractivos para mentes enfermas como la mía, aún era posible verlos no hace mucho. Palacios enormes y en desuso, desconchados, sucios, sometidos a la degradación del tiempo, en un proceso paralelo a la decadencia y muerte de la clase que los levantó y les dio esplendor. Sin embargo, y aún en su declive, seguían conservado en su desolada tristeza algo de su antigua grandeza, un indefinido hálito sagrado mezclado con profundidades biológicas de sangre, orines y vejez. Era posible verlos agonizantes pero aún vivos, antes de que los momificaran con restauraciones pagadas por el erario público para convertirlos en sede de organismos oficiales o, lo que es peor, museo para turistas con pantalón corto.
Quería ver esa podredumbre desde dentro, el fin de una era, las últimas bocanadas tragicómicas de una clase social que moría, al menos en su ser antiguo y genuino.
Y esa visión interior me fue dada por el olvidado Jose Luis de Villalonga, fiel retratista de la aristocracia más antigua y pertinaz de Europa. Algo de los libros de Villalonga se deja ver en la Escopeta Nacional de Berlanga.
Comentado por: Heurtebise el 17/3/2012 a las 15:33
Un matrimonio tiene un accidente. Ella fallece. Llama a la puerta del cielo. Le abre San Pedro. ¿Puedo pasar? Si deletreas correctamente la palabra AMOR.
Un día San Pedro le dice a la mujer: Cristo me llama para solucionar un pequeño problema. ¿Te importa quedarte un rato en la puerta? Al que venga ya sabes lo que le tienes que decir.
Llaman a la puerta y era el marido. ¿Qué ha sido de tu vida? Me volví a casar con una rubia de grandes pechos y caderas increíbles con la que tuve ocho hijos. Fui muy feliz. ¿Puedo pasar? Si deletreas correctamente la palabra SCHWARZENEGGER.
Comentado por: Pakito el 16/3/2012 a las 17:39
¿Argumentos nacionalistas? No. Es una versión sutil, divertida y agudamente personal de lo que estamos viviendo. Nada más.
Comentado por: DPA el 16/3/2012 a las 13:10
Mediterráneo = Turismo.
Turismo = Construcción.
Construcción = Bancos + Ayuntamientos + Inmobiliarias = Corrupción.
¿No resulta decimonónico achacar los males de la patria al supuesto carácter moral de los pueblos? ¿No utiliza Félix unos argumentos nacionalistas?
Comentado por: higueras, parras y mar el 16/3/2012 a las 10:47
'Tratado de las virtudes'
Vladimir Jankélévitch
"En un breve escrito de 1797, Acerca de un pretendido derecho de mentir por amor a los hombres, Kant reprocha a Benjamin Constant que haya sostenido la licitud de la mentira: el agente moral estaría obligado a decir la verdad únicamente a aquellos que tienen derecho a esa verdad; y, a su vez, Kant plantea: la veracidad es absoluta e incondicionalmente exigible, sea cual sea el inconveniente que de ahí resulte. La Metafísica de las costumbres daba la razón de ello, y esa razón es que la mentira aniquila la dignidad de la persona: cuando la persona no cree ella misma lo que dice a otro, esa persona tiene menos valor que una cosa... Todo ese purismo liquida a demasiado bajo precio Tragedia y Alternativa. Porque es hacer el ángel eso de tratar a la ligera la finitud del hombre: olvidar, un tanto deprisa, que el hombre es un ser anfibio, a la vez ángel y bestia, retenido en la zona mixta de la existencia (...) La criatura, acantonada en su condición intermedia, está en residencia forzada entre dos extremos (...) La necesidad de mentir para mejor hacer comprender la verdad cabe en una maldición del mismo orden que la de la dolorosa mediación del trabajo. Todo discurso toma tiempo, y el tiempo, al cual el impaciente trata como obstáculo, el tiempo es la primera mentira; puesto que el tiempo aplaza lo que nuestro anhelo exige (...) No puede ser que los hombres pobres sufran dolor, esto es más importante que nada, la verdad incluida (...) La verdad es poca cosa ante un remordimiento eterno; la verdad es poco importante cuando su condición sea la desdicha de un solo harapiento; sólo con admitir el suplicio de un solo niño en beneficio del superior interés de la verdad es como para perder cualquier deseo de comer el pan nuestro (...) La mentira-por-amor, que es superverdad, es paradójicamente más verdad que la verdad verdadera; la verdad pneumática de la mentira de amor es más verdadera que la verdad gramática de la verdad pura y simple. Es la verdad pura y simple la que es en muchos casos una mentira. Un sabio que miente por bondad es pues más profundamente verídico que un sofista que dice la verdad por maldad. ¡Malditos sean los que ponen por encima del amor la verdad criminal de la delación! ¡Malditas sean las bestias que dicen siempre la verdad! ¡Malditos, los que nunca han mentido! (...) Cuando hay peligro de muerte, el imperativo vital de la legítima defensa tiene prioridad sobre los pseudo-escrúpulos de los casuistas y sobre las argucias de la mala fe. Perseverar en el ser, es la condición elemental y mínima sin la cual todo lo demás queda caduco e ineficaz. Porque, cuando la vida esté muerta, la esperanza lo estará también. No, Kant no tiene razón: los caníbales no tienen derecho a la verdad; la verdad no está hecha para los sinvergüenzas que sueñan con degollarla; ciertamente, la dignidad de la persona humana no admite, en principio, ninguna excepción: pero el deber de veracidad halla naturalmente su límite en la mala fe que pone su dialéctica al servicio de suprimirla (...) ¡Ninguna verdad para los asesinos de la verdad! (...) La verdad debe sobrevivir al precio que sea, aun impura, y, si es necesario, mantenida viva mediante las mentiras (...) La libertad no debe hacerle el juego a la tan sospechosa intransigencia ni al pseudo-catarismo, que es el juego del diablo (...) Ser veraz pase lo que pase o, como osa escribir Kant, sea cual sea la consecuencia que de ello se siga, no es tomar en cuenta todas las circunstancias de un caso concreto, es responder brutal y abstractamente, con un sí o un no, a las cuestiones planteadas por la conjetura moral (...) El diablo, como su alumno Tartufo, carece de defectos, el diablo tiene siempre razón, Satán argumenta bien, Satán es perfecto, Satán, como antaño lo fuera el ocupante a los ojos del ocupado estúpido, siempre se mantiene correcto (...) Pero mentir a los policías alemanes que nos preguntaban si ocultábamos en casa a algún patriota, no es mentir, es decir la verdad; responder: no hay nadie, cuando hay alguien, es el más sagrado de los deberes. Aquel que dice la verdad al policía alemán es un mentiroso. Aquel que dice la verdad al policía alemán es, él mismo, un policía alemán. Aquel que dice la verdad a los enemigos del hombre es, él mismo, un enemigo del hombre (...) No, los verdugos de Auschwitz y los estranguladores de Tulle no merecen que se les diga la verdad, esa verdad que se les pretende decir no se hizo para ellos."
Comentado por: miguel el 16/3/2012 a las 08:32
¡Qué le voy a hacer, si soy del Mediterráneo!
Félix de Azúa
Una de las escenas más conmovedoras de los últimos meses es la de María Dolores Amorós reclamando ante el juez una indemnización de 10 millones de euros por haber sido destituida de su cargo. Viene a salir a dos euros por parado. Si tenemos en cuenta que ella misma se había adjudicado una pensión vitalicia de 30 mil euros mensuales (que son mil euros al día) el retrato de María Dolores no puede ser más elegante.
Esta buena mujer era la directora general de la Caja Mediterráneo, una de las decenas de Cajas de Ahorros (¡de ahorros!) que han montado nuestros representantes políticos para desvalijarnos. La tal Caja es hoy un montón de chatarra que adorna las calles de Alicante, porque la destituida está acusada de falsear las cuentas, ocultar la situación financiera de la Caja que dirigía, hinchar los beneficios y adjudicarse la pensión antes mencionada, todo ello cuando ya la entidad financiera era un cubo de basura pintado de purpurina. Gran mujer, un ejemplo para todos.
En las múltiples fotos que publica la prensa se la ve con media sonrisilla ladeada y aires de suficiencia, similar, por cierto, a la de otra magnífica madre mediterránea, Maria Antònia Munar, presidenta del parlamento Balear y experta sacamantecas de la gente insular que la había votado, quizá gracias a ese acento que sobrevuela el rotundo nombre de Antònia. “Es de fiar, es de las nuestras” debieron de pensar al ver el acento.
Es muy bello (y hace juego con el estado en que han dejado la costa) que las regiones españolas bañadas por el mediterráneo, Baleares, Valencia, Cataluña, buena parte de Andalucía, sean las que acumulen un mayor número de sinvergüenzas idiotas. Quiero decir que además de malhechores, como un número notable de nuestros políticos, son tontos y se dejan pillar.
No digo yo que los rufianes del septentrión sean doctores en filosofía, pero parecen menos chapuceros y cuando les cazan no piden indemnización sino que corren a esconderse bajo una piedra. Es famoso el caso de aquel reo acusado de haber asesinado a sus padres para robarles la cartilla, y que pidió clemencia al jurado porque era un pobre huérfano. Debía de ser de por allí.
Sin embargo, no creo que haya una mayor concentración de tontos en la delincuencia mediterránea que en la atlántica o la cantábrica, por no mencionar la mesetaria. En consecuencia, ha de ser que hay más delincuente por metro cuadrado en el Levante, mayor densidad, y sobre todo entre sus clases elevadas, como aquel delicioso señor Fèlix Millet del Palau de la Musica Catalana, otro delincuente con acento nacional y tonto condecorado.
De todos modos hay que pensar que las ciudades del Mediterráneo soportan una pesada carga. Es tan benigno su clima, estamos hablando de una sociedad tan ilustrada y europea… Piensen en Marsella y sus mafias, Nápoles y las suyas, Argelia, Rabat, Palermo, Marbella, Beirut, Trípoli, Atenas… no hay mejores lugares donde pasar unas vacaciones. Y luego salir corriendo una vez has comprobado el grado de suciedad, ruido, robo callejero, caos ciudadano, violencia gangsteril, estafa turística y arrogancia de los propietarios. Todo lo cual no tiene remedio en tanto las clases dirigentes de esos lugares sigan creyendo que gozan de una evidente superioridad moral y que han heredado un pasado glorioso.
Yo no conozco un solo trabajo serio que someta a análisis riguroso el proceder irresponsable y rapaz de las castas mediterráneas. Quizás tan solo Pla puso en su lugar a las que le caían más cerca. Razón por la cual todavía hoy no forma parte del canon catalán según entidades parasitarias como el Òmnium Cultural, otra elegante institución con acento nacional que cualquier día de estos podrá verse en la sección judicial de la prensa.
http://www.jotdown.es/2012/02/felix-de-azua-que-le-voy-a-hacer-si-soy-del-mediterraneo/
Comentado por: aunque parece que Azúa nos ha abandonado no se crean que está callado, no el 15/3/2012 a las 23:05
No utilizaremos aquí el conocido íncipit 'ab urbe condita'.
http://materiaconstruida.blogspot.com/2012/03/ciudades-indivisibles.html
Comentado por: Tipo Material el 15/3/2012 a las 12:43
Sin 'invadir' todavía 'Polonia' por seguir con el símil cinematográfico, en boca de Woody Allen. Es decir: Sin llegar todavía a la adquisición de la apetecible obra de Andrés Trapiello. Sin embargo una breve incursión y dispondremos de una cuidada reflexión musicada de su obra: http://goo.gl/tmC5c
Saludos,
Comentado por: Foro el 14/3/2012 a las 00:05
…la punta del iceberg de una legión de anhelantes lectores… ¡Qué jaleo!
http://www.youtube.com/watch?v=kcexu5LSM_E&feature=related
Comentado por: DPA el 13/3/2012 a las 17:58
Bravo cp, tocado pero no hundido, su inconfundible voz me recuerda…, y no porque usted de sobra lo sepa ya, quiero dejar de escribirlo: yo soy, ciertamente, una más de las anhelantes y conmovidas moléculas de agua helada en la base silenciosa de tal montaña de cristal a la deriva. En cuanto a hundirle y hundirnos… ¿qué duda cabe?, nos hundirán; y, sin embargo, no acabarán con todo. Algo nuestro persistirá por los siglos de los siglos en una herencia imborrable: ¡nos hemos reído tanto! que espero sepan posteriormente detectarlo en el carbono 14. Más incluso, deberíamos dejar constancia que hemos entendido algunas cosas que nos permiten afirmar el hecho de que jamás en ningún momento de nuestra historia hemos sido menos idiotas que ahora para ponernos fehacientemente a contarla; no con más risa, lo que llanamente resulta imposible, pero sí aún con más verdad. Persistiremos -digo- en la herencia indeleble y, según se sigue de ese terrenal esfuerzo sobrehumano de caridad, en algo más.
Comentado por: Gabriella Marcel el 13/3/2012 a las 16:13
He visto las películas que cita. En la primera el protagonista se arranca los ojos, en un arranque místico de culpabilidad. Por asociación de ideas me viene a la cabeza 'Patrimonio Nacional'. La verdad es que con la música de su artículo me están entrando unas ganas de invadir 'Polonia'...,
Saludos,
Comentado por: Foro el 12/3/2012 a las 23:36
Perroflauta,
Tiene usted toda la razón. Lo que pasa es que a veces te alcanzan los años y el cuerpo no acompaña.
De todos modos, como estoy seguro que su mensaje no es más que la punta del iceberg de una legión de anhelantes lectores, un esfuerzo sobrehumano se impone.
Hasta pronto.
Comentado por: cp tocado pero no hundido el 12/3/2012 a las 20:00
Pido a c/p, si me lee, y con el que ha veces me he metido discrepando profundamente con él, y ante los silencios cada vez más acusados del autor del blog, que se anime a seguir copiando y pegando, pues sólo en la discrepancia se estimula el pensamiento.
Comentado por: perroflauta el 12/3/2012 a las 18:08
Me pregunto qué taza de café removió con el dedo. ¿La suya propia o la del invitado? Quizás esté aquí el quid de la cuestión de no haber conseguido el efecto deseado.
Comentado por: Circe el 12/3/2012 a las 08:58
Siempre es posible una primavera
Las manos de la aurora llegaron tibias
y despertaron el rostro acariciado por los sueños,
por los ecos de la calma de la piel,
del suspiro que nos trae el nuevo día.
Y al despertar no despertó de la voz hiriente,
aquella arrebatada del mundo en su dolor.
Al despertar no despertó del cielo su cálculo ajustado,
aquel instante eterno de los besos.
Al despertar, mostró la piel desnuda en los rincones
perfumados del sol y las mañanas del mar.
Siempre estuvo ese instante en el brillo de sus ojos,
en el cristal del comienzo de la vida.
Entregaste lo que tuvo de hermosa y femenina
la quietud que acababa en el deseo.
Tuvo el universo hecho carne de la tierra,
la imposible simetría del placer de los amantes,
la siempre esperada primavera,
y saberse y sentirse en otro cuerpo,
y navegar más allá de los rumbos,
de todas las certezas de las graves sombras del invierno.
Comentado por: miguel el 11/3/2012 a las 10:26
Son mayoría los que valoran un cuadro del mismo que a una mesa tallada con una primorosa labor de ebanistería. Espectadores del arte que confusos ante la multitud de criterios estéticos en circulación, sin una formación o cultura específica en la historia del arte, imbuidos del espíritu de los tiempos burgués y mercantilista y por tanto desengañados de un mercado del arte del que no entienden sus criterios mercantiles cuando valora las obras (es decir cuando pone precio a las mismas) pero que, no obstante, siguen respetando, prefieren volver a los viejos valores, a los valores seguros de su espíritu burgués.
Desde su perspectiva de espectadores valoran sobre todo obras como la de los prerrafaelistas o el realismo y dicen admirar la perfección técnica. En realidad tal perfección técnica sólo supone para ellos el barómetro con el que calibran las horas necesarias para hacer el cuadro. Pues a ello se limita en definitiva su apreciación del arte, como la de cualquier otra mercancía: las horas empleadas en producirlo. La labor del artista se verá reducida, pues, a un trabajo artesanal, cuya valoración final dependerá de la perfección técnica que indicará las horas empleadas en producirlo. Es evidente que estos espectadores con espíritu burgués, sin una formación específica en arte, deben tener unos criterios seguros para determinar qué es la perfección técnica y a partir de ella calcular las horas de trabajo necesarias para la realización de la obra. Y estos criterios sólo puede dárselos la comparación de la obra con la realidad, de ahí su preferencia por prerrafaelistas, realistas, costumbristas…
Pero esto es sólo una manera de acercarse al arte, hay muchas perspectivas posibles y tal multiplicidad de puntos de vista genera no poca confusión cuando se afirma o niega algo. Existe el espectador, existe el mercado, existe el que hace la obra y dentro de cada una de estas figuras hay diferencias significativas, que con un afán clasificador podríamos definir como subgrupos, en su modo de acercamiento al arte.
Para no cansar más apuntaré, dentro de la figura del mercado, a un fenómeno que posiblemente sea el que ha llevado al espectador burgués a la confusión primero y después al desengaño y recelo, al no comprender la valoración (léase precio) que el mercado hace de determinadas obras. Para que se entienda dejo a considerar un aspecto de todo mercado que se precie: el llamado mercado de futuros. Una apuesta arriesgada que puede generar grandes beneficios económicos. Los que invierten en tal mercado, galeristas, coleccionistas, hacen lo posible para disminuir al máximo los riesgos. Los mecanismos por los que el mercado del arte lleva a cabo tal operación son particulares pero no distintos a los de cualquier otro mercado. Se trata también, fundamentalmente, de una cuestión de confianza. La confianza la da una figura prestigiada, sea crítico o coleccionista y a partir de ahí se actúa como con cualquier otra mercancía: dosificando sabiamente su presencia en el mercado. El caso de Damien Hirst , considerado exclusivamente en este aspecto del mercado, ilustra el negocio del arte, importantísimo para el pobre espectador burgués que sin formación artística asiste a una galería o museo. Es sabido que su galería tenía una ingente obra del mismo descatalogada, es decir, no puesta en venta, pues la escasez de cualquier mercancía eleva los precios.
También es sabido que importantes coleccionistas de la obra de Warhol acuden periódicamente a las subastas para elevar artificialmente el precio de sus obras, dispuestos a gastar grandes sumas en cualquier cuadro subastado del mismo, para mantener la alta cotización de su obra en el mercado y que de ese modo las numerosas obras que ya tienen de él no pierdan valor. Como si de una vulgar burbuja inmobiliaria se tratase. La cuestión es saber si también esta pinchará, como lo hizo la de los tulipanes en Holanda.
Pero como decía es sólo un aspecto del arte, importantísimo para nuestra época, hasta el punto de que ha sido determinante para que algunos decreten la muerte del arte.
Quedaría también por último apuntar a la otra figura a considerar: quien hace la obra. Nótese que no digo, de primeras, artista. Sólo dejar a la consideración la posible reflexión en torno a la figura de Erik el Rojo, el art brut y sus llamativos casos, el más significativo el de Vang Gogh, y lo que suponen, hoy en día, las Facultades de Bellas Artes. Pues en torno a tales reflexiones pueden surgir ideas que clarifiquen lo que es la necesidad del arte y lo que es el mercado del arte, lo que es la práctica del arte y lo que es su posterior difusión, lo que es la actividad artística y su función social.
Comentado por: bmh el 10/3/2012 a las 13:01
Lo intentaré, pero ya sabe que ahora la vida está dificilísima; y, por lo que oigo a los expertos, no voy a negarle tampoco que Isidoro ha tenido últimamente unos errores en la programación de los negocios que..., vamos, que se le han ido de las manos y nadie sabe como va a acabar esto, pero la verdad que tiene una pinta malísima. Siempre suya.
Comentado por: Gabriella Marcel el 10/3/2012 a las 09:13
"Las cosas tienen que ser comprendidas y transformadas por nosotros. ¿Transformarlas? Si, porque nuestra tarea es ésta: impregnarnos de esta tierra provisional y caduca tan profundamente, tan dolientemente, tan apasionadamente, que su esencia resurja otra vez en nosotros, invisible. Somos las abejas de lo invisible. Nous butinons éperdument le miel du visible, pour l'accumuler dans la grande ruche d'or de l'Invisible. El ángel de las elegías es aquella criatura en la cual ya aparece consumada esa tarea que nosotros venimos realizando de transformar lo visible en invisible...El ángel de las elegías es aquel ser que garantiza el reconocimiento en lo invisible de un grado superior de realidad. Y por eso es ‘terrible’ para nosotros, porque nosotros seguimos dependiendo de lo visible. Todos los mundos del universo se precipitan hacia lo invisible como hacia su más próxima y profunda realidad... Nosotros somos... los transformadores de la tierra; toda nuestra existencia , (incluso) los vuelos y caídas de nuestros amores, todo nos capacita para esta tarea..."
(Carta de Rilke a su traductor polaco)
Comentado por: . el 10/3/2012 a las 01:10
Gabriella como me alegra volver a tener noticias suyas, como no alcanzo a ver su relación con tan reputados futboleros la imagino de presidenta delegada, espero no se duerma en los partidos y compense a sus jugadores como merecen, sin más se despide su deboto admirador.
Comentado por: a. el 09/3/2012 a las 22:19
Comentado por: Tipo Material el 09/3/2012 a las 12:59
Si recuerdan, Trapiello ya era el arquero titular de aquella selección española de futbolistas intelectuales que se comenzó a elaboraqr aquí y se cerro en el blog de Arcadi Espada.
Comentado por: Gabriella Marcel el 09/3/2012 a las 11:49
Aparece una realidad. La de los académicos de la lengua. Y tratan de objetivar, hacer inteligible ese instrumento de comunicación que llamamos lengua y su gramática. Se refieren esos académicos de la RAE a las guías que han elaborado sindicatos, organizaciones feministas, universidades, partidos políticos o gobiernos autónomos, sobre el cómo se debe hablar y escribir para no caer en un lenguaje sexista, es decir, en un lenguaje contra las mujeres, contra su llamada visibilidad, cuyo paradigma es la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. La realidad de los miembros de la RAE y la de las guías ha emergido a la realidad de los medios de comunicación y se ha expuesto al común de la realidad que no está implicada de una manera directa en esas realidades. ¿Qué hacer? ¿A quién hacer caso? ¿Hay que cambiar la realidad de las relaciones sexuales primero? ¿Hay que cambiar la realidad de la gramática española a golpe de guías, eliminando a la supuestamente vetusta y machista realidad de la RAE? ¿Por dónde empezar? ¿Y quién da la orden de transformar la realidad de los sexos? ¿Y quién da la orden de eliminar a la RAE para sustituirla por variopintas guías gramaticales supuestamente antisexistas? ¿Acaso no hay que dar una orden para transformar la realidad? ¿Es cosa de la realidad de la educación? ¿Sólo en España o en todo el mundo? ¿No hay que dar órdenes para cambiar la realidad? ¿Es cuestión de tiempo? ¿También para los musulmanes? ¿Qué hacer? Yo aporto mi granito de arena intentando evaluar cuánta razón tiene la realidad de la RAE y la realidad de las guías. ¿O no? ¿O tengo que optar de forma acrítica entre el supuesto machismo de la realidad de la RAE y la realidad supuestamente feminista de las guías?
Esta es la inabarcable red de realidades donde nos movemos los humanos. Pensamos ilusamente que podemos cambiar esas realidades con educación, como quien cede el asiento a una viejecita en el autobús; pero ésa es una ilusión elaborada por la realidad de nuestro cerebro. Cuando no se quiere hacer inteligible una realidad la llenamos de ilusiones. Eso pasa con el sexo, al que nadie se atreve a ponerle los rayos equis; sólo le cedemos el asiento en el bus para que los demás nos vean como gente civilizada, algo que tiene mucho que ver con la ilusión, no con la realidad que la fabrica.
Comentado por: miguel el 09/3/2012 a las 10:34
Tipo Material, me parece más interesante, más sugerente lo que escribes en tu blog que lo que escribe Trapiello en el suyo. Ambos, sin embargo, me parecen insatisfactorios. El de Trapiello por estar lleno de lugares comunes y ciertas apreciaciones muy particulares y discutibles. El tuyo por deslavazado. Das nombres sin que se aprecie bien la conexión entre ellos, porque te falta considerar lo que Trapiello pone de manifiesto en su blog: la historia de la que parte todo esto.
No me parece convicente, por ejemplo, la distinción o el matiz entre narrativo y literario que hace AT. Tampoco que Odelon, precisamente, sea un pintor literario, aún en el sentido que parece darle AT, de originalidad frente a la mera representación de lo narrativo. Literario es el surrealismo, no el simbolismo, según mi modesta opinión, y menos aún Odelon que achacaba, por ejemplo, a G.Moreau un exceso de retórica óptica porque consideraba que el poder evocador de las imágenes debía permanecer solamente como tal. Si bien es cierto que había realizado litografías y dibujos sobre la obra de Poe o Flaubert siempre negó su reputación de artista literario, negando la necesidad de buscar equivalentes plásticos a la literatura y reivindicando un lenguaje pictórico puro.
Tampoco me parece correcto considerar a Odilon Redon como figura aislada y precursora de las vanguardias y en especial de la abstracción, en lo que estas suponen de autonomía del arte con respecto a la representación de la naturaleza o de la realidad material. Odelon forma parte de una amplia corriente artística y de pensamiento surgida a finales del XIX, conocida como Simbolismo, con numerosos creadores en todos los campos, entre los que hará de interlocutor.
Asimismo cuando AT afirma: “Y ni que decir tiene que el de la significación y explicación de los símbolos es un océano inabarcable. Incluso para quienes como Redon se supone han decidido cruzarlo con muy pocos recursos pictóricos”, tal vez lo piense porque su obra es en blanco y negro hasta muy avanzada edad, realizando sobre todo dibujos al carbón y litografías. Un repaso a su biografía tal vez nos haga entender que su preferencia por el negro tiene algo que ver con una vida llena de muertes y que el color aparece cuando en su evolución espiritual se produce un ascenso hacia la luz, una luz que se hará color en su exploración de la misma plasmada en El cuadro solar de Apolo tirado por cuatro caballos. Tal vez sea arriesgado atribuir a pocos recursos pictóricos lo que no es más que necesidad expresiva de lo invisible. Pero es que además fue un hombre muy culto que dominaba a la perfección la iconografía empleada por Durero, Rembramdt, Delacroix, el repertorio romántico, la mitología greco-romana, la iconografía cristiana y la cosmogonía de la India. No creo que tuviera pocos recursos para ese océano inabarcable de los símbolos.
Decía que me parecía más interesante y sugeridor lo de tu blog que lo del blog de Trapiello, porque con los nombres que citas se pone de manifiesto como esa corriente artística, estética, de pensamiento de finales del XIX llega hasta nuestros días, bien que a veces lo haga subterráneamente por debajo de modas y artificios.
Y citas a Pablo Palazuelo que creo que es la continuación más evidente de aquello.
Si Odelon se interesa por el mundo de los bacilos y protozoos, por la naturaleza que hay tras la apariencia, Palazuelo lo hace por la física y las matemáticas en un intento de desentrañar la estructura subyacente al mundo físico, y dicha estructura, como las ondas del agua, es la que a veces representa en su pintura.
Si el Simbolismo tuvo mucho que ver con movimientos esotéricos, espiritualistas hasta el punto que los salones de los Rosa+Cruz, fundados por un extravagante Josephin Péladan, aficionado a la magia y al ocultismo, charlatán y embaucador según muchos, pero que acogió con entusiasmo las obras de muchos simbolistas en sus salones, dándolos a conocer, también Palazuelo se nutre de corrientes de pensamiento asociadas al esoterismo, la cábala o la alquimia.
También hablas de la línea como vehículo de energías que proceden del trasfondo de la materialidad. Sólo hay que ver la obra de Palazuelo.
Pero es que la línea define todo aquel movimiento de finales del XIX, una línea como trayectoria siempre en movimiento, valorada por la enorme repercusión del arte japonés en la época, como expresión más adecuada de la estilización y alusión a la naturaleza no visible en contraposición al impresionismo precedente. La línea define un arte que desconoce el espacio y la fuerza de la gravedad, que huye de la apariencia.
En fin solo decir que por todo esto tu blog hablando de hacer visible lo invisible me parece enormemente más sugerente y acertado que el de Trapiello. Antes que vosotros dos tratara este asunto lo hizo Klee, pero pienso que tú lo entendiste mejor, o estás en camino de hacerlo.
Comentado por: Otro anónimo. el 09/3/2012 a las 01:42
Tipo Material, la frase que cita Trapiello de Paul Klee es archifamosa. "El arte no reproduce lo visible, sino que hace visible lo invisible" [Confesión creativa (1920) en Escritos de Arte de vanguardia, 1900/1945, Istmo, Madrid 1999]. No creo que tenga que acudir precisamente a su blog para citar a Klee con la biblioteca que tiene. Pero si le hace ilusión pensarlo...
Comentado por: Anónimo el 08/3/2012 a las 23:12
Tipo Material comenta:
http://hemeroflexia.blogspot.com/2012/03/la-otra-cosa.html
Cinco días después el ALMANAQUE DE AT me intertextualiza:
http://materiaconstruida.blogspot.com/2012/03/hacer-visible-lo-invisible.html
Comentado por: Tipo Material el 08/3/2012 a las 20:25
Estimado Profesor:
Le escribo desde Santiago de Chile esperando lograr una linea digital "confiable" de comunicación con usted. Soy estudiante de la Maestría de Tanatología (Teoría e Historia)del Arte de la Universidad de Chile y me apremia algo más que un comentario, por ello "busco", y le solicito, una casilla electrónica donde escribirle más personalmente.
Sepa que su nombre y trabajo son una referencia muy importante en mis estudios del Arte, de hecho estoy terminando de leer la edición 2011 de su "Diccionario..." y ahí me gustaría comenzar mi comunicación.
Entonces, solicitándole un correo electrónico, me despido.
Escribió atentamente, Jorge A. Quintanilla M.
Comentado por: Jorge Andrés Quintanilla Miranda el 08/3/2012 a las 14:27
Me ha recordado a aquella novelita de Torrente Ballester "La novela de Pepe Ansurez" en la que un fulano, Pepe Ansurez, escribía una novela en la que salían gentes del pueblo. Las tortas le caían por todos lados: porque no salían, porque salían, porque no salían bien parados, porque no se reconocían, etc.
Comentado por: Hermi el 07/3/2012 a las 20:34
Cuando tenía cinco o seis años creía que Franco cagaba en un váter de oro. No concebía que si tal figura, que en la escuela era ensalzada al nivel de los santos habitando en una esfera superior al mundo que habitamos las personas normales, si tal figura, que a pesar de todo era de carne y hueso, necesitaba alguna vez cagar lo hiciera en sitio distinto a una especie de trono barroco y dorado, entre columnas salomónicas y pesadas cortinas de terciopelo púrpura. Las mierdas del Caudillo tenían, en mi infantil imaginación, algo de eclesial y majestuoso.
Comentado por: Aquellos maravillosos años el 07/3/2012 a las 14:31
Tendemos a creer más al que dice algo de alguien que lo que el propio afectado diga de sí mismo. Así uno ha podido escribir sus memorias en diez volúmenes que el recuerdo que de él quede para la posteridad quedará resumido en la frase con que lo definió su contemporáneo. El propio Trapiello es consciente del poder que puede tener su Salón de los Pasos Perdidos:
“EN las viejas casas había siempre un Salón Chino, un Salón Pompeyano, un Salón de Baile, otro de Retratos, cada uno empapelado o pintado de un color, con unos muebles apropiados y decoración idónea... En estos palacios españoles, un tanto vetustos y destartalados, había también un salón que llamaban de Pasos Perdidos. La casa que no lo tenía no era una buena casa. Era el salón donde nadie se detenía, pero por donde se pasaba siempre que se quería ir a alguno de los otros. Al autor le gustaría que estos libros llevaran el título general de Salón de pasos perdidos. Libros en los que sería absurdo quedarse, pero sin los cuales no podríamos llegar a esos otros lugares donde nos espera el espejismo de que hemos encontrado algo. A ese espejismo lo llamamos novela, y a ese algo lo llamamos vida”.
Esto parece algo inevitable, propio de la naturaleza humana, pues todos somos en el fondo iconoclastas, así que nos regocijamos cuando descubrimos las debilidades y miserias de sagrados maestros, de canonizadas figuras. En realidad tal regocijo proviene de no descubrirnos tan distintos de los protagonistas de la historia, hallando consuelo en nuestro papel de secundarios.
Por ejemplo, la idea que ha quedado de los generales y políticos que se enfrentaron como protagonistas en la Segunda Guerra Mundial, no ha venido determinada por la prensa de la época, por los discursos parlamentarios, por sus artículos periodísticos, sino por la frase con que Churchill o de Gaulle los describieron.
Comentado por: Los Diarios son un arma cargada de futuro y ya se sabe que las armas las carga el diablo el 07/3/2012 a las 10:55
En “Los Baroja, memorias familiares”, Julio Caro escribe que, trasladada la familia a una casa de vecinos por problemas monetarios, se sentía fatal de noche porque, en el piso de arriba, oía a un viejo orinar en una bacinilla. DPA
Los ruidos de la noche. Pongámonos en el lugar de Caro Baroja. Estamos ya metidos en la cama, bien arropados, calentitos, todo en silencio, sumergidos en una tibia oscuridad en la que nuestra mente, deslizándose suavemente hacia el sueño, se recrea en agradables ensoñaciones que nos resarcen del imperfecto mundo de la vigilia. Sin notarlo una leve sonrisa se dibuja en nuestra cara y un hilillo de baba empieza a asomar por la comisura de los labios. Somos felices en el tibio refugio donde cada noche nos reconciliamos con el mundo, a punto de resbalar suavemente a la inconsciencia reparadora del sueño y de pronto….la meada del viejo de arriba, tremendamente aumentada en el silencio de la noche, como una catarata de orines que cayera de improviso sobre nuestra plácida y adormecida conciencia, que mojara de miseria nuestros deseos, nuestra amable visión del mundo.
Imaginemos que cada noche se repite ese baño de realidad, de orines y que el rito de meterse en la cama, arroparse y apagar la luz ya se verá ineludiblemente afectado por la espera del inmisericorde chorro que caerá para inundar de miseria y servidumbre biológica nuestros más exaltados y placenteros ideales de vida. Llega un momento en que lo que eran sueños y proyectos se reducen a esa molesta espera de una meada. La verdad es que es para sentirse fatal.
Comentado por: la lábil libélula azúl el 06/3/2012 a las 19:46
LAIKA
A mediodía llegó mi padre con Laika moribunda entre los brazos. Como cada año esa mañana había llevado a la perra a vacunar y justo después de salir del veterinario, aturdida aún por los efectos del medicamento escapó y fue atropellada.
Mi padre llegó a la casa llorando y con Laika aplastada, vomitando la poca vida que ya no le quedaba. La pobre perra aguantó toda la noche envuelta en una manta respirando con dificultad y completamente ida.
Por la mañana al despertar corrí con mi madre a la cocina para ver a Laika pero ya no respiraba y su tibio cuerpo ahora estaba frío, rígido, estaba muerta. Para una niña pequeña éste es un golpe violento e intenso. Difícil de olvidar.
Todos sentimos una gran aflicción pero en especial “la yaya” la persona que crió y cuidó a Laika. Fue ella quien la escogió entre los cinco o seis cachorros de la camada y era ella la que con paciencia y dedicación daba a la perrita la espumosa leche con una tetina de goma.
Los amargos sollozos de mi abuela despertaron a mi hermano y éste al verla llorando la abrazó. Mi pequeño hermano y sus amigos coleccionaban gusanos de seda que alimentaban con hojas de morera, cuando con los meses se transformaban en mariposas él, hábil y meticuloso, las disecaba.
En ese momento “la yaya” lo recordó, sintió un pálpito con el vivo abrazo de mi hermano y entre susurros le propuso disecar a Laika…
Comentado por: Marta el 06/3/2012 a las 18:42
Comentado por: libélula el 06/3/2012 a las 13:55
EL diario de Trapiello tiene un subtítulo para todos los tomos: Una novela en marcha. Además de tener eso en cuenta podía haber leído alguna declaración del autor en el que reconoce que hay ficción en la obra, que no todo es real. Incluso la editorial Pretextos publicó un volumen dedicado a los Diarios de Trapiello en el que la propia esposa del autor, M, aseguraba no reconocerse a veces. Pero el autor en ningún momento engaña: dice, para quien quiera y sepa leer, que es una novela. ¿El porcentaje de ficción y realidad que hay en ella? Ni idea, pero como toda novela, hay que leerla como ficción. Y esta, salvo algunos momentos achacables a su propia longitud, es muy buena
Comentado por: Alfredo el 06/3/2012 a las 10:38
Me pregunto en qué puede consistir esa metafísica inconsciente de “Desafío total”. ¿Al saltar la imagen en mil pedazos, el espectador se ve abocado a imaginar el no-ser, la muerte?
Comentado por: DPA el 06/3/2012 a las 10:30
¿Cómo hacer inteligible, como una totalidad, la biografía de un individuo? Una biografía debería de abarcar todas las historias que la configuran. Pero escribir esa biografía es misión imposible. Una persona es el compendio de millones de historias, no sólo culturales, sino biológicas, físicas. Una persona es un universo dentro de otros muchos universos. Sea por ello que nos sorprenda descubrir que algún dirigente del FMI cabalga a una damisela cual si fuese el mismísimo Napoleón, quizá igual que el ya famoso carnicero y sus conejos despellejados, toda una visión de algo particular dentro de la complejidad de eso que denominamos realidad.
Comentado por: miguel el 06/3/2012 a las 08:55
Creo detectar algo de envidia, sana, naturalmente, en su escrito. ¿Para cuándo se anima con las suyas? Hace unos años, este blog parecía bastante un dietario y se le daba la mar de bien.
Comentado por: sólo se vive dos veces el 06/3/2012 a las 08:19
Comentado por: Pablo el 05/3/2012 a las 19:14
“Hablan del tiempo. Y al hacerlo se diría que crean otro nuevo, acaso más ordenado y justo, más hermoso y duradero.”
Así, proustianamente, define Andres Trapiello los Diarios o Novelas que componen el Salón de los Pasos Perdidos. Pero, por otra parte, y en contradicción, al menos aparente, con lo anterior, confiesa que los escribe guiado por razones estéticas más intuitivas que teóricas.
Lo de Proust es una constante reflexión sobre lo que consideramos intuitivo: sentimientos, emociones, recuerdos, miedos, ilusiones…Esa reflexión, implacable y fría, es la que posibilita la trascendencia de la obra a ser algo más que una crónica social de la sociedad acomodada de su época. Esa reflexión es la que nos da la visión de rayos X en la que todos podemos reconocernos, ya que todos los esqueletos son iguales.
Me pregunto si Andrés Trapiello aplica del mismo modo esa reflexión, que es la que posibilita que la anécdota, el chisme de sociedad, trascienda hasta categoría universal del espíritu humano.
En cuanto a Félix de Azúa tengo la impresión de que se pone la venda antes de la herida, por si acaso llegamos a reconocerlo como figura en el Salón de los Pasos Perdidos, pensemos que si no sale excesivamente bien parado es porque él mismo así lo quiso.
En todo caso, eso de aparecer en un Diario novelado, no debe ser muy agradable, independientemente de que uno salga bien o mal parado. Queda uno, para la posteridad, reducido a un lepidóptero pinchado en un alfiler como ejemplo de la rica variedad de nuestra especie.
Comentado por: la lábil libelula azúl el 05/3/2012 a las 19:13
Ahora habrá que buscar la historia de la muerte de esa perra. Parecería que estos nobles animales no se mueren hasta sentir que su amo está conforme con ello. En esas estamos ahora. Tendremos que ser generosos y esperar ese momento cuando la separación es inevitable.
Gracias por darnos un descanso de la política y demás agobios de la vida actual.
Comentado por: me el 05/3/2012 a las 15:04
Comentado por: Gabriella Marcel el 05/3/2012 a las 14:28
Los libros de memorias son increíbles. En “Los Baroja, memorias familiares”, Julio Caro escribe que, trasladada la familia a una casa de vecinos por problemas monetarios, se sentía fatal de noche porque, en el piso de arriba, oía a un viejo orinar en una bacinilla. Una gozada.
Comentado por: DPA el 05/3/2012 a las 12:22
Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.
Ensayo
Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
20/5/2012 19:37
DISCLAIMER: I do Not own! No...
Publicado por: Pakito
20/5/2012 13:05
Bien, como he visto tantas manos...
Publicado por: ¿seguimos estando de acuerdo?
19/5/2012 23:35
Publicado por: A estas alturas con el marxismo...
19/5/2012 19:45
En los ’30, la crítica radical...
Publicado por: duchamp y la CIA
19/5/2012 00:57
Hola te estaría muy agradecido...
Publicado por: jesus zamora
18/5/2012 21:45
Publicado por: que levante la mano quien esté de acuerdo
18/5/2012 19:23
No estoy de acuerdo con eso de...
Publicado por: DPA
18/5/2012 15:58
“Totalmente al contrario de lo...
Publicado por: ¿quién está de acuerdo con esto?
16/5/2012 21:01
Publicado por: DPA
16/5/2012 19:36
Uuuaaah! ha sido GENIAL. Besos.
Publicado por: marta
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