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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 22 de noviembre de 2017

 Blog de Félix de Azúa

Exponerse a los rayos

En muchas películas de dibujos animados y alguna otra tirando a ciencia ficción que solía llamarse "El Hombre con Rayos X en los Ojos", acierta a pasar un personaje por una zona iluminada o cae en el ángulo de visión del Hombre con Rayos X y de pronto se hace visible su esqueleto. A veces eran señoras sentadas en taburetes de bar y el esqueleto conservaba la ropa interior y el cigarrillo entre los artejos. Era muy gracioso.

La mejor escena de este tipo, que yo recuerde, era la estupenda película de Schwarzenegger titulada "Desafío total", un prodigio de metafísica inconsciente. Los esqueletos en la pantalla de detección, controlada por la policía, se volvían contra el escrutador al saberse descubiertos y disparaban sus armas desintegradoras. La imagen saltaba por los aires.

Algo similar son los volúmenes que con una tenacidad admirable va publicando Andrés Trapiello bajo el epígrafe general de "Salón de pasos perdidos". Son ya diecisiete volúmenes en los que Trapiello cuenta con toda exactitud cuanto acontece en el círculo mágico de su vida privada. Hace un año exacto publicó el número 17, pero yo lo acabo de leer. El conjunto abraza un periodo singular, de 1987 a 2003, por ahora.

El proyecto puede parecer desorbitado, pero es de una audacia inusual y será un documento literario único en un país tradicionalmente roñoso en literatura memorialista. Sólo conozco otro caso similar, aunque en Gran Bretaña, el de James Lees-Milne que escribió un diario entre 1942 y 1997 y es una de las obras maestras de la literatura inglesa del siglo XX, sección gossip.

La principal diferencia es que Lees-Milne trabajaba para el National Trust y recorría una a una las venerables mansiones de la más decadente aristocracia mundial para ofrecer reparaciones y restauraciones a cambio de visitas turísticas: "Le arreglamos las goteras si permite que los plebeyos entren los jueves previo pago de entrada", decía Milnes. Las escenas eran escalofriantes. Tras la aparición del segundo volumen toda la nobleza arruinada sabía que las visitas de Milnes inmortalizarían el esqueleto del visitado, el cual generalmente recibía a Milnes en un estado etílico avanzado, a veces con el pantalón por los tobillos o sin pantalones, y así aparecía en sus diarios. No por eso dejaron de recibirle y aceptar visitas turísticas a cambio de un puñado de libras.

Por el contrario, Trapiello no trata a su visitado o visitante como una curiosidad teratológica sino que suele escribirlo con benevolencia, pero no puede impedir que su voluntad literaria triunfe sobre las convenciones burguesas, de manera que si hay que contar lo idiota que puede llegar a ser un alcalde de Madrid y cómo se comporta un idiota cuando es alcalde de Madrid (suceso que tiene lugar en este último volumen, "Apenas sensitivo"), pues se procede a ello sin vacilación. Y el lector se regocija.

No todo es dejar un retrato afinado de cientos y cientos de personajes, algunos muy notables otros meros comparsas, sino también que quede constancia de algunos sucesos que pueden tener importancia extrema en la vida de cada cual, aunque resulten triviales para el resto de la humanidad. Yo diría que la parte más inquietante y resuelta con mayor bravura es la larga historia de la muerte de una perra, narrada sin excesivo sentimentalismo, pero con una congoja severa y no soslayada. Trapiello es un escritor muy considerado con la muerte, a quien vigila la sombra y no la deja sola ni un instante. En este volumen hay numerosos momentos en los que la Amarilla aproxima sus dedos de hueso a un rostro, a un cuerpo, a un animal, a una planta, y ahí está Trapiello vigilando y tomando notas, a veces trémulas.

Como en el caso de Milnes o del Hombre con Rayos X en los Ojos, mucha gente ha decidido comportarse delante de Trapiello como si estuviera pasando un examen de química orgánica. Error tremendo. Tengo la certeza de que quienes tratan de engañar al Ojo con Rayos X son los que salen peor parados. Si entras en su órbita lo mejor es que no disimules absolutamente nada.

Por eso, una vez leído el volumen le cité para comentar algunas trivialidades con el taimado propósito de comportarme lo más groseramente posible, sólo por la curiosidad de saber cómo saldría mi esqueleto dentro de unos años en su pantalla de Rayos X. Fracasé. Es Trapiello un hombre tan afable y cordial que lo máximo que conseguí fue remover el azúcar del café con el dedo índice. O sea, una faena de aliño. Tendré que intentarlo de nuevo, no vaya a ser que estuviera yo tan soso que ni siquiera me programe.

[Publicado el 05/3/2012 a las 10:15]

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Comentarios (30)

  • Cuando se nos repite lo suficiente, de acuerdo a nuestras luces y con el timbre que necesita la cosa; algunos llegamos a entender sin necesidad de que llegue la guerra. Esto de ahora sí es muy razonable y tiene el tono prudente de lo posible, entre lo real y lo ideal, que el asunto precisa. Buena mañana.

    Comentado por: Jesús Espinosa el 18/3/2012 a las 10:53

  • La ética universal es relativa, si no queremos caer en la pura metafísica. Por eso, el ejemplo de mentir a los verdugos, en la Alemania nazi, no era un atentado contra la verdad. En cualquier caso, mentir, para contribuir a la eficacia biológica de nuestros congéneres, es contribuir a la verdad de nuestra supervivencia. Hay gente que esto no lo entiende. Pero bueno, qué le vamos a hacer. Encontrar la unanimidad en términos de ética es imposible, salvo cuando un grupo humano está a punto de perder la vida.

    Comentado por: miguel el 18/3/2012 a las 08:42

  • ¡Ah!, ya…, la mentira como medio para la verdad, para la superverdad del amor, dice el tipo. El amigo va de sobrao, usa incluso un tono un poco chulesco, nada cauteloso, sin la mínima prudencia que está obligado a emplear el que se quiere científico. Lo de siempre, vamos, entronizar el fin y ningunear los medios, con lo que se presume liberado para emplear los peores al servicio de aquél. ¡Ya!, eso viene de lejos. Schopenhauer, el que tanto respeta en todo a su maestro Kant, reprochaba a éste que se mostrara tan intransigente en el asunto de la verdad y que viera en la mentira el mal crucial, la verdadera “llaga de la humanidad”. Creo recordar que incluso le recomendaba reservar ese puesto señero del mal no a la mentira, sino para el satanismo. Pero se pongan como se pongan, la luz siempre brilla: “Lo mismo que la luz se manifiesta a sí misma y a las tinieblas, así también la verdad es norma de si misma y de lo falso” (Spinoza).

    Comentado por: Jesús Espinosa el 17/3/2012 a las 21:38

  • Hoy en, Elpaís, un artículo del anfitrión que hará las delicias de los amantes de los Monty Python. ¿Recuerdan el sketch sobre un delincuente perseguido por un erizo gigante que repetía "Dinsdale, dinsdale"? Pues resulta que era un documental.

    Comentado por: juliano l'apostata el 17/3/2012 a las 18:33

  • Un matrimonio tiene un accidente. Ella fallece. Llama a la puerta del cielo. Le abre San Pedro. ¿Puedo pasar? Si deletreas correctamente la palabra AMOR.
    Un día San Pedro le dice a la mujer: Cristo me llama para solucionar un pequeño problema. ¿Te importa quedarte un rato en la puerta? Al que venga ya sabes lo que le tienes que decir.
    Llaman a la puerta y era el marido. ¿Qué ha sido de tu vida? Me volví a casar con una rubia de grandes pechos y caderas increíbles con la que tuve ocho hijos. Fui muy feliz. ¿Puedo pasar? Si deletreas correctamente la palabra SCHWARZENEGGER.

    Comentado por: Pakito el 16/3/2012 a las 17:39

  • ¿Argumentos nacionalistas? No. Es una versión sutil, divertida y agudamente personal de lo que estamos viviendo. Nada más.

    Comentado por: DPA el 16/3/2012 a las 13:10

  • 'Tratado de las virtudes'

    Vladimir Jankélévitch


    "En un breve escrito de 1797, Acerca de un pretendido derecho de mentir por amor a los hombres, Kant reprocha a Benjamin Constant que haya sostenido la licitud de la mentira: el agente moral estaría obligado a decir la verdad únicamente a aquellos que tienen derecho a esa verdad; y, a su vez, Kant plantea: la veracidad es absoluta e incondicionalmente exigible, sea cual sea el inconveniente que de ahí resulte. La Metafísica de las costumbres daba la razón de ello, y esa razón es que la mentira aniquila la dignidad de la persona: cuando la persona no cree ella misma lo que dice a otro, esa persona tiene menos valor que una cosa... Todo ese purismo liquida a demasiado bajo precio Tragedia y Alternativa. Porque es hacer el ángel eso de tratar a la ligera la finitud del hombre: olvidar, un tanto deprisa, que el hombre es un ser anfibio, a la vez ángel y bestia, retenido en la zona mixta de la existencia (...) La criatura, acantonada en su condición intermedia, está en residencia forzada entre dos extremos (...) La necesidad de mentir para mejor hacer comprender la verdad cabe en una maldición del mismo orden que la de la dolorosa mediación del trabajo. Todo discurso toma tiempo, y el tiempo, al cual el impaciente trata como obstáculo, el tiempo es la primera mentira; puesto que el tiempo aplaza lo que nuestro anhelo exige (...) No puede ser que los hombres pobres sufran dolor, esto es más importante que nada, la verdad incluida (...) La verdad es poca cosa ante un remordimiento eterno; la verdad es poco importante cuando su condición sea la desdicha de un solo harapiento; sólo con admitir el suplicio de un solo niño en beneficio del superior interés de la verdad es como para perder cualquier deseo de comer el pan nuestro (...) La mentira-por-amor, que es superverdad, es paradójicamente más verdad que la verdad verdadera; la verdad pneumática de la mentira de amor es más verdadera que la verdad gramática de la verdad pura y simple. Es la verdad pura y simple la que es en muchos casos una mentira. Un sabio que miente por bondad es pues más profundamente verídico que un sofista que dice la verdad por maldad. ¡Malditos sean los que ponen por encima del amor la verdad criminal de la delación! ¡Malditas sean las bestias que dicen siempre la verdad! ¡Malditos, los que nunca han mentido! (...) Cuando hay peligro de muerte, el imperativo vital de la legítima defensa tiene prioridad sobre los pseudo-escrúpulos de los casuistas y sobre las argucias de la mala fe. Perseverar en el ser, es la condición elemental y mínima sin la cual todo lo demás queda caduco e ineficaz. Porque, cuando la vida esté muerta, la esperanza lo estará también. No, Kant no tiene razón: los caníbales no tienen derecho a la verdad; la verdad no está hecha para los sinvergüenzas que sueñan con degollarla; ciertamente, la dignidad de la persona humana no admite, en principio, ninguna excepción: pero el deber de veracidad halla naturalmente su límite en la mala fe que pone su dialéctica al servicio de suprimirla (...) ¡Ninguna verdad para los asesinos de la verdad! (...) La verdad debe sobrevivir al precio que sea, aun impura, y, si es necesario, mantenida viva mediante las mentiras (...) La libertad no debe hacerle el juego a la tan sospechosa intransigencia ni al pseudo-catarismo, que es el juego del diablo (...) Ser veraz pase lo que pase o, como osa escribir Kant, sea cual sea la consecuencia que de ello se siga, no es tomar en cuenta todas las circunstancias de un caso concreto, es responder brutal y abstractamente, con un sí o un no, a las cuestiones planteadas por la conjetura moral (...) El diablo, como su alumno Tartufo, carece de defectos, el diablo tiene siempre razón, Satán argumenta bien, Satán es perfecto, Satán, como antaño lo fuera el ocupante a los ojos del ocupado estúpido, siempre se mantiene correcto (...) Pero mentir a los policías alemanes que nos preguntaban si ocultábamos en casa a algún patriota, no es mentir, es decir la verdad; responder: no hay nadie, cuando hay alguien, es el más sagrado de los deberes. Aquel que dice la verdad al policía alemán es un mentiroso. Aquel que dice la verdad al policía alemán es, él mismo, un policía alemán. Aquel que dice la verdad a los enemigos del hombre es, él mismo, un enemigo del hombre (...) No, los verdugos de Auschwitz y los estranguladores de Tulle no merecen que se les diga la verdad, esa verdad que se les pretende decir no se hizo para ellos."

    Comentado por: miguel el 16/3/2012 a las 08:32

  • Bravo cp, tocado pero no hundido, su inconfundible voz me recuerda…, y no porque usted de sobra lo sepa ya, quiero dejar de escribirlo: yo soy, ciertamente, una más de las anhelantes y conmovidas moléculas de agua helada en la base silenciosa de tal montaña de cristal a la deriva. En cuanto a hundirle y hundirnos… ¿qué duda cabe?, nos hundirán; y, sin embargo, no acabarán con todo. Algo nuestro persistirá por los siglos de los siglos en una herencia imborrable: ¡nos hemos reído tanto! que espero sepan posteriormente detectarlo en el carbono 14. Más incluso, deberíamos dejar constancia que hemos entendido algunas cosas que nos permiten afirmar el hecho de que jamás en ningún momento de nuestra historia hemos sido menos idiotas que ahora para ponernos fehacientemente a contarla; no con más risa, lo que llanamente resulta imposible, pero sí aún con más verdad. Persistiremos -digo- en la herencia indeleble y, según se sigue de ese terrenal esfuerzo sobrehumano de caridad, en algo más.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 13/3/2012 a las 16:13

  • He visto las películas que cita. En la primera el protagonista se arranca los ojos, en un arranque místico de culpabilidad. Por asociación de ideas me viene a la cabeza 'Patrimonio Nacional'. La verdad es que con la música de su artículo me están entrando unas ganas de invadir 'Polonia'...,

    Saludos,

    Comentado por: Foro el 12/3/2012 a las 23:36

  • Perroflauta,

    Tiene usted toda la razón. Lo que pasa es que a veces te alcanzan los años y el cuerpo no acompaña.
    De todos modos, como estoy seguro que su mensaje no es más que la punta del iceberg de una legión de anhelantes lectores, un esfuerzo sobrehumano se impone.
    Hasta pronto.

    Comentado por: cp tocado pero no hundido el 12/3/2012 a las 20:00

  • Me pregunto qué taza de café removió con el dedo. ¿La suya propia o la del invitado? Quizás esté aquí el quid de la cuestión de no haber conseguido el efecto deseado.

    Comentado por: Circe el 12/3/2012 a las 08:58

  • Siempre es posible una primavera


    Las manos de la aurora llegaron tibias
    y despertaron el rostro acariciado por los sueños,
    por los ecos de la calma de la piel,
    del suspiro que nos trae el nuevo día.

    Y al despertar no despertó de la voz hiriente,
    aquella arrebatada del mundo en su dolor.
    Al despertar no despertó del cielo su cálculo ajustado,
    aquel instante eterno de los besos.
    Al despertar, mostró la piel desnuda en los rincones
    perfumados del sol y las mañanas del mar.

    Siempre estuvo ese instante en el brillo de sus ojos,
    en el cristal del comienzo de la vida.

    Entregaste lo que tuvo de hermosa y femenina
    la quietud que acababa en el deseo.

    Tuvo el universo hecho carne de la tierra,
    la imposible simetría del placer de los amantes,
    la siempre esperada primavera,
    y saberse y sentirse en otro cuerpo,
    y navegar más allá de los rumbos,
    de todas las certezas de las graves sombras del invierno.

    Comentado por: miguel el 11/3/2012 a las 10:26

  • Lo intentaré, pero ya sabe que ahora la vida está dificilísima; y, por lo que oigo a los expertos, no voy a negarle tampoco que Isidoro ha tenido últimamente unos errores en la programación de los negocios que..., vamos, que se le han ido de las manos y nadie sabe como va a acabar esto, pero la verdad que tiene una pinta malísima. Siempre suya.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 10/3/2012 a las 09:13

  • "Las cosas tienen que ser comprendidas y transformadas por nosotros. ¿Transformarlas? Si, porque nuestra tarea es ésta: impregnarnos de esta tierra provisional y caduca tan profundamente, tan dolientemente, tan apasionadamente, que su esencia resurja otra vez en nosotros, invisible. Somos las abejas de lo invisible. Nous butinons éperdument le miel du visible, pour l'accumuler dans la grande ruche d'or de l'Invisible. El ángel de las elegías es aquella criatura en la cual ya aparece consumada esa tarea que nosotros venimos realizando de transformar lo visible en invisible...El ángel de las elegías es aquel ser que garantiza el reconocimiento en lo invisible de un grado superior de realidad. Y por eso es ‘terrible’ para nosotros, porque nosotros seguimos dependiendo de lo visible. Todos los mundos del universo se precipitan hacia lo invisible como hacia su más próxima y profunda realidad... Nosotros somos... los transformadores de la tierra; toda nuestra existencia , (incluso) los vuelos y caídas de nuestros amores, todo nos capacita para esta tarea..."

    (Carta de Rilke a su traductor polaco)

    Comentado por: . el 10/3/2012 a las 01:10

  • Gabriella como me alegra volver a tener noticias suyas, como no alcanzo a ver su relación con tan reputados futboleros la imagino de presidenta delegada, espero no se duerma en los partidos y compense a sus jugadores como merecen, sin más se despide su deboto admirador.

    Comentado por: a. el 09/3/2012 a las 22:19

  • Otro: siempre es un placer aprender.

    Comentado por: Tipo Material el 09/3/2012 a las 12:59

  • Si recuerdan, Trapiello ya era el arquero titular de aquella selección española de futbolistas intelectuales que se comenzó a elaboraqr aquí y se cerro en el blog de Arcadi Espada.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 09/3/2012 a las 11:49

  • Aparece una realidad. La de los académicos de la lengua. Y tratan de objetivar, hacer inteligible ese instrumento de comunicación que llamamos lengua y su gramática. Se refieren esos académicos de la RAE a las guías que han elaborado sindicatos, organizaciones feministas, universidades, partidos políticos o gobiernos autónomos, sobre el cómo se debe hablar y escribir para no caer en un lenguaje sexista, es decir, en un lenguaje contra las mujeres, contra su llamada visibilidad, cuyo paradigma es la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. La realidad de los miembros de la RAE y la de las guías ha emergido a la realidad de los medios de comunicación y se ha expuesto al común de la realidad que no está implicada de una manera directa en esas realidades. ¿Qué hacer? ¿A quién hacer caso? ¿Hay que cambiar la realidad de las relaciones sexuales primero? ¿Hay que cambiar la realidad de la gramática española a golpe de guías, eliminando a la supuestamente vetusta y machista realidad de la RAE? ¿Por dónde empezar? ¿Y quién da la orden de transformar la realidad de los sexos? ¿Y quién da la orden de eliminar a la RAE para sustituirla por variopintas guías gramaticales supuestamente antisexistas? ¿Acaso no hay que dar una orden para transformar la realidad? ¿Es cosa de la realidad de la educación? ¿Sólo en España o en todo el mundo? ¿No hay que dar órdenes para cambiar la realidad? ¿Es cuestión de tiempo? ¿También para los musulmanes? ¿Qué hacer? Yo aporto mi granito de arena intentando evaluar cuánta razón tiene la realidad de la RAE y la realidad de las guías. ¿O no? ¿O tengo que optar de forma acrítica entre el supuesto machismo de la realidad de la RAE y la realidad supuestamente feminista de las guías?

    Esta es la inabarcable red de realidades donde nos movemos los humanos. Pensamos ilusamente que podemos cambiar esas realidades con educación, como quien cede el asiento a una viejecita en el autobús; pero ésa es una ilusión elaborada por la realidad de nuestro cerebro. Cuando no se quiere hacer inteligible una realidad la llenamos de ilusiones. Eso pasa con el sexo, al que nadie se atreve a ponerle los rayos equis; sólo le cedemos el asiento en el bus para que los demás nos vean como gente civilizada, algo que tiene mucho que ver con la ilusión, no con la realidad que la fabrica.

    Comentado por: miguel el 09/3/2012 a las 10:34

  • Tipo Material, la frase que cita Trapiello de Paul Klee es archifamosa. "El arte no reproduce lo visible, sino que hace visible lo invisible" [Confesión creativa (1920) en Escritos de Arte de vanguardia, 1900/1945, Istmo, Madrid 1999]. No creo que tenga que acudir precisamente a su blog para citar a Klee con la biblioteca que tiene. Pero si le hace ilusión pensarlo...

    Comentado por: Anónimo el 08/3/2012 a las 23:12

  • Estimado Profesor:
    Le escribo desde Santiago de Chile esperando lograr una linea digital "confiable" de comunicación con usted. Soy estudiante de la Maestría de Tanatología (Teoría e Historia)del Arte de la Universidad de Chile y me apremia algo más que un comentario, por ello "busco", y le solicito, una casilla electrónica donde escribirle más personalmente.
    Sepa que su nombre y trabajo son una referencia muy importante en mis estudios del Arte, de hecho estoy terminando de leer la edición 2011 de su "Diccionario..." y ahí me gustaría comenzar mi comunicación.
    Entonces, solicitándole un correo electrónico, me despido.
    Escribió atentamente, Jorge A. Quintanilla M.

    Comentado por: Jorge Andrés Quintanilla Miranda el 08/3/2012 a las 14:27

  • Me ha recordado a aquella novelita de Torrente Ballester "La novela de Pepe Ansurez" en la que un fulano, Pepe Ansurez, escribía una novela en la que salían gentes del pueblo. Las tortas le caían por todos lados: porque no salían, porque salían, porque no salían bien parados, porque no se reconocían, etc.

    Comentado por: Hermi el 07/3/2012 a las 20:34

  • LAIKA
    A mediodía llegó mi padre con Laika moribunda entre los brazos. Como cada año esa mañana había llevado a la perra a vacunar y justo después de salir del veterinario, aturdida aún por los efectos del medicamento escapó y fue atropellada.
    Mi padre llegó a la casa llorando y con Laika aplastada, vomitando la poca vida que ya no le quedaba. La pobre perra aguantó toda la noche envuelta en una manta respirando con dificultad y completamente ida.
    Por la mañana al despertar corrí con mi madre a la cocina para ver a Laika pero ya no respiraba y su tibio cuerpo ahora estaba frío, rígido, estaba muerta. Para una niña pequeña éste es un golpe violento e intenso. Difícil de olvidar.
    Todos sentimos una gran aflicción pero en especial “la yaya” la persona que crió y cuidó a Laika. Fue ella quien la escogió entre los cinco o seis cachorros de la camada y era ella la que con paciencia y dedicación daba a la perrita la espumosa leche con una tetina de goma.
    Los amargos sollozos de mi abuela despertaron a mi hermano y éste al verla llorando la abrazó. Mi pequeño hermano y sus amigos coleccionaban gusanos de seda que alimentaban con hojas de morera, cuando con los meses se transformaban en mariposas él, hábil y meticuloso, las disecaba.
    En ese momento “la yaya” lo recordó, sintió un pálpito con el vivo abrazo de mi hermano y entre susurros le propuso disecar a Laika…

    Comentado por: Marta el 06/3/2012 a las 18:42

  • EL diario de Trapiello tiene un subtítulo para todos los tomos: Una novela en marcha. Además de tener eso en cuenta podía haber leído alguna declaración del autor en el que reconoce que hay ficción en la obra, que no todo es real. Incluso la editorial Pretextos publicó un volumen dedicado a los Diarios de Trapiello en el que la propia esposa del autor, M, aseguraba no reconocerse a veces. Pero el autor en ningún momento engaña: dice, para quien quiera y sepa leer, que es una novela. ¿El porcentaje de ficción y realidad que hay en ella? Ni idea, pero como toda novela, hay que leerla como ficción. Y esta, salvo algunos momentos achacables a su propia longitud, es muy buena

    Comentado por: Alfredo el 06/3/2012 a las 10:38

  • Me pregunto en qué puede consistir esa metafísica inconsciente de “Desafío total”. ¿Al saltar la imagen en mil pedazos, el espectador se ve abocado a imaginar el no-ser, la muerte?

    Comentado por: DPA el 06/3/2012 a las 10:30

  • ¿Cómo hacer inteligible, como una totalidad, la biografía de un individuo? Una biografía debería de abarcar todas las historias que la configuran. Pero escribir esa biografía es misión imposible. Una persona es el compendio de millones de historias, no sólo culturales, sino biológicas, físicas. Una persona es un universo dentro de otros muchos universos. Sea por ello que nos sorprenda descubrir que algún dirigente del FMI cabalga a una damisela cual si fuese el mismísimo Napoleón, quizá igual que el ya famoso carnicero y sus conejos despellejados, toda una visión de algo particular dentro de la complejidad de eso que denominamos realidad.

    Comentado por: miguel el 06/3/2012 a las 08:55

  • Creo detectar algo de envidia, sana, naturalmente, en su escrito. ¿Para cuándo se anima con las suyas? Hace unos años, este blog parecía bastante un dietario y se le daba la mar de bien.

    Comentado por: sólo se vive dos veces el 06/3/2012 a las 08:19

  • El lugar de todas las cosas puede ser un diario no demasiado veraz. Gracias profe.

    Comentado por: Pablo el 05/3/2012 a las 19:14

  • Ahora habrá que buscar la historia de la muerte de esa perra. Parecería que estos nobles animales no se mueren hasta sentir que su amo está conforme con ello. En esas estamos ahora. Tendremos que ser generosos y esperar ese momento cuando la separación es inevitable.
    Gracias por darnos un descanso de la política y demás agobios de la vida actual.

    Comentado por: me el 05/3/2012 a las 15:04

  • Muy coqueto y verdadero por sincero: me importa lo que importo a los verdaderamente me importan.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 05/3/2012 a las 14:28

  • Los libros de memorias son increíbles. En “Los Baroja, memorias familiares”, Julio Caro escribe que, trasladada la familia a una casa de vecinos por problemas monetarios, se sentía fatal de noche porque, en el piso de arriba, oía a un viejo orinar en una bacinilla. Una gozada.

    Comentado por: DPA el 05/3/2012 a las 12:22

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) es su último libro.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 

 




 

Ensayo

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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