El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 21 de mayo de 2012

 Blog de Félix de Azúa

¿Ha dicho usted ideas políticas?

Sospecho no haber sido el único en haber sentido un considerable alivio al saber que el elegido para dirigir el PSOE había sido Alfredo Rubalcaba. A mi modo de ver (y con la venia del profesor de Sociología) el Partido Socialista ha evitado el suicidio por los pelos. La candidata Chacón representaba lo peor del zapaterismo: el socialismo trivial y el socialismo tribal. Con un partido de hechuras chaconianas habría sido imposible saber qué votaba uno, si las multas lingüísticas de la Generalitat o el Ejército español, la amistad con Bildu o la vanguardia del feminismo, los monigotes de López Aguilar o los de la familia Pajín, los negocios de Roures o los de Botín. Es posible que la radiografía de Rubalcaba tampoco esté muy definida, pero da la impresión de una mayor solidez, como si fuera partidario de un socialismo adulto y no del socialismo adolescente que ha llevado a este país a la caricatura.

Sin embargo, el proceso electoral, por llamarlo de alguna manera, no auguraba nada bueno. Desde el primer momento ambos candidatos juraban a quien quería escucharles que iba a ser una disputa de ideas, un conflicto de políticas, dos modos de entender la dirección del país. O sea, un debate de ideas políticas. Los desconcertados seguidores tratábamos afanosamente de encontrar alguna idea entre los discursos, las frases cosméticas, los logos de agencia publicitaria, el autobombo, la perfecta vacuidad del lenguaje político a la española trufado de ejemplos futbolísticos. Era como buscar una moneda de oro en el vertedero. Muchos, por lo menos aquellos con quienes lo he comentado, pero también los que escriben en los periódicos, no hemos alcanzado a oír una sola idea en toda la campaña. Un orgánico de Zapatero decía en un programa de la tele que las ideas estaban colgadas no sé dónde, en las páginas inmateriales de cada candidato. Sería verdad, o sea que aún podrían haberlas escondido mejor. Lo cierto es que a las gentes poco preparadas nos ha parecido que la disputa, la campaña, la elección, iba sobre quién controlará los empleos y los sueldos del partido. Asunto relevante cuando se han perdido miles de poltronas, pero que, francamente, son una minucia comparada con los parados de verdad.

Y no es que no hagan falta las ideas acerca de la política española, o de la gobernanza, como dicen los enterados apoyando mucho la zeta, porque el país está hecho unos zorros. No solo económicamente, sino, sobre todo, anímicamente. Nadie cree una sola palabra que emane de un organismo oficial (si no trabaja en uno), nadie tiene la menor confianza en los partidos políticos (a menos que cobre de ellos), la universidad es un cetáceo muerto, nadie está haciendo proyectos para nada, porque,¿para qué? La tarea del PP no será otra que la de devolver credibilidad a las instituciones de la nación, ya que, de momento, la nación solo sirve para pagar deudas.

El viernes 3 de febrero este periódico publicó un artículo de Nathan Gardels que a mi entender establecía con agudeza la paralización intelectual y moral de algunas democracias como la italiana, la norteamericana y (añado yo) la española. En estas, los intereses económicos de los partidos están tan arraigados en el circuito del gran capital, son tan evidentes las relaciones de dependencia y clientelismo, que solo es posible una política demagógica como la de Zapatero antes de que le llamaran al orden. En estas democracias, escribe Gardels, "los políticos electos están tan en manos del sentimiento populista inmediato y de los intereses especiales organizados, que los partidos vacían de contenido la mera formulación de cualquier política que intente llegar a un compromiso por el bien común a largo plazo, incluso antes de que se someta a votación en el Parlamento. El proyecto de ley que sale adelante está desprovisto de sustancia y significado. Por consiguiente lo que permanece es el statu quo".

Evidentemente, cuando no se puede hacer política en serio, cuando el statu quo es tiránico, se hacen políticas aproximativas lo más inocentes que sea posible, como la Alianza de las Civilizaciones que podría ser una iniciativa de la Unesco, o la declaración irritantemente repetida de "federalismo" que solo tiene como finalidad dejar que cada tribu se reparta el dinero según su capacidad de chantaje, o las majaderías sobre el uso de "miembros" y "miembras" nacidas en cabezas totalmente poseídas por el vacío.

A la izquierda la corrompe el poder. La derecha no tiene por qué corromperse en el poder, no le hace falta, aunque lo haga. Por lo general los partidos conservadores tienen establecida de antemano su financiación y las corrupciones vienen de subordinados codiciosos, no de la misma dirección. Los partidos de izquierdas tienen enormes problemas para financiarse y si no se andan con cuidado es toda la estructura la que al final solo trabaja para mantener los sueldos de la burocracia del partido. Esta es la impresión que daba (a la gente sin estudios de sociología) la campaña de los socialistas. Eran dos modos de entender la gerencia del partido, no la del Estado. Y dos clientelismos que calculaban con quién les iría mejor. Por los apoyos que han recibido uno y otra, me parece que las ideas no, pero el retrato de la clientela ha quedado bastante enfocado. ¿Qué tienen en común, políticamente, Griñán y Chacón? ¿Opinan igual sobre las autonomías? ¿O Patxi López y Rubalcaba? ¿Ambos coinciden con Eguiguren, presidente de López? ¿Han hablado de política, realmente? Pues nos gustaría mucho conocer el contenido de sus conversaciones.

Tiene Rubalcaba unos ocho años para levantar los ánimos del partido. Es de esperar que elimine la demagogia guerracivilista que ha movido con extremada estupidez la corte de Zapatero hasta convertir a este país en una sociedad, según ese principio, con 12 millones de franquistas y mayoría absoluta. En su discurso final aseguró Rubalcaba que desea un país en donde ningún ciudadano sea mejor que otro y ningún contribuyente goce de más privilegios que los demás. Bueno, pues a ver qué hace con Cataluña y con el País Vasco. Habló de un país laico, veremos si es verdad: podría empezar exigiendo que las iglesias tributen al fisco como todo quisque. Algo dijo contra los bancos, pero ha sido el PP el que ha limitado los sueldos de los bancarios, la gente más detestada de este país después de los pilotos. Y así sucesivamente.

El camino será largo y sobre todo abrumadoramente aburrido. La izquierda ha dilapidado su capital histórico: la igualdad de todos ante la ley, la educación como herramienta de superación, la libertad de la mayoría y no solo de algunas minorías, la cultura como instrumento crítico, la lucha contra la corrupción y el parasitismo incluida la corrupción y el parasitismo sindicales, el rechazo de la ideología reaccionaria de los nacionalistas, la promoción de los mejores y la persecución de los enchufados... en fin, se podrían llenar seis folios de tareas pendientes, pero sobre las que nadie ha dicho una sola palabra en estas elecciones, o lo que hayan sido. Ni una palabra.

Uno desea lo mejor para Rubalcaba, no tanto porque ponga alguna ilusión en la renovación de la izquierda, cuanto porque sin una oposición sensata y verosímil los desmanes del poder son siempre más insoportables. Ayúdenos, señor Rubalcaba, que bien lo vamos a necesitar.

[Publicado el 07/2/2012 a las 10:32]

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Comentarios (78)

  • No se si por el número de comentarios que hay en este blog en un determinado sentido, el número de tradicionalistas o conservadores está creciendo o en realidad se trata del mismo individuo con diferentes apodos. Lo cierto es que ciertos aspectos del tradicionalismo están empezando a ser atractivo refugio ante el vértigo creciente de una sociedad en continuo cambio sin que aún parezca claro hacia donde se dirige. El Futuro está envejeciendo y ya no muestra el esplendoroso rostro de antaño, cuando se hacían poemas a la máquina. Cada vez es más generalizada la sensación de que vamos demasiado deprisa a no sabemos dónde, únicamente espoleados por las urgencias del momento en un ciega huída hacia delante. Comprensible, pues, que mucha gente mire con angustia hacia atrás, contemplando un pasado en ruinas mientras es arrastrada por el viento de un progreso que no sabe bien a dónde la lleva. El ángel de la historia que W. Benjamín vio en el “Angelus Novus” de Paul Klee.
    Imposible volver al pasado, quede pues el tradicionalismo como refugio espiritual de quien siente el pánico y la desazón a la velocidad con que se mueve el mundo. Sólo allí, en el idílico paisaje de la imaginación, es posible reconstruir un mundo pasado de amos amables y siervos respetuosos y agradecidos, un mundo sin ruido con verdes campiñas y costumbres sobrias, inundado por la luz dorada y crepuscular del Angelus de Millet.
    Porque si fuera posible volver atrás, ¿hasta qué tiempo querrían los conservadores y tradicionalistas volver? Siempre cabría ir más allá en el regreso al pasado, por tanto, deberían aclarar cuando consideran ellos que esa vuelta atrás sería suficiente y que seguir más atrás en el tiempo sería barbarie. Apuesto que cada cual hablaría de un tiempo en que a sus antepasados le fue bien: ¡Ah, aquellos tiempos en que los campesinos se quitaban la gorra respetuosamente cuando pasaba el abuelo en su calesa! ¡Ah, aquellos otros en que la gente se arrodillaba en plena calle cuando pasaba tu tío abuelo el cura seguido por los monaguillos para dar la extremaunción!
    Pregunto entonces a los tradicionalistas, sin que a mí tampoco me guste este tiempo, hasta cuanto quieren retroceder, qué jerarquías quieren restablecer.

    Comentado por: amish el 15/2/2012 a las 21:58

  • Mientras leo su artículo, claro, conciso, verdadero, escucho a Bob Dylan interpretando 'Things Have Changed'. Los tiempos han cambiado. Sí, cronológicamente. Las arrugas se reafirman lo mismo que el escepticismo: Todos los días cientos de familias son deshauciadas y condenadas a la deuda 'eterna'. Rubalcaba propone la dación en pago pero nunca con carácter retroactivo, no sea que se desplome la Banca. Nuestro Becerro de 'plomo'.
    Lo mismo que Pablo suscribo su artículo al 100%

    Saludos,

    Comentado por: Foro el 15/2/2012 a las 18:26

  • "La libertad, para el demócrata, no consiste en poder decir todo lo que piensa, sino en no tener que pensar todo lo que dice"
    Nicolás Gómez Dávila

    Comentado por: nouveau reac el 15/2/2012 a las 17:45

  • ARUNDATHI ROY

    Mientras seguimos discutiendo si hay vida después de la muerte, ¿podríamos incluir otra pregunta en la discusión? ¿Hay vida después de la democracia? ¿Qué tipo de vida será? Cuando hablo de democracia no me refiero a un ideal o una inspiración, sino al modelo existente, es decir, la democracia liberal occidental y las variantes que tenemos.
    Entonces, ¿hay vida después de la democracia?

    A menudo los intentos de responder esta pregunta se convierten en una comparación entre diferentes sistemas de gobierno y terminan en una defensa combativa de la democracia, que provoca cierta desazón. “Tiene sus defectos”, decimos, “no es perfecta, pero es mejor que cualquiera de los otros sistemas”. Inevitablemente alguien remacha: “Afganistán, Pakistán, Arabia Saudita, Somalia... ¿preferirías eso?”.

    Si la democracia debería o no ser la utopía a la que aspiran todas las sociedades “en desarrollo”, es otra pregunta por separado (yo creo que sí, la fase idealista temprana puede ser muy embriagadora). La pregunta sobre la vida después de la democracia se dirige a quienes ya vivimos en una democracia o en países que aparentan ser democracias. Esta pregunta no trata de insinuar que debamos retomar viejos modelos desacreditados de gobiernos totalitarios o autoritarios, sino que alude a que el sistema de la democracia representativa –demasiada representación, demasiada poca democracia– necesita algunos ajustes estructurales.

    Podría parecer fuera de lugar criticar la democracia ante una audiencia que incluye escritores de países cuyos pueblos no conocen la democracia o cuyos regímenes totalitarios les han negado los derechos básicos durante décadas. Pero todos sabemos que, como el capital global, los sistemas políticos también están interconectados. Con más frecuencia que en el caso contrario, son las grandes naciones democráticas –disfrazadas de salvaguardias de la moral y servidoras de la humanidad– las que apoyan, financian y refuerzan las dictaduras militares y los regímenes dictatoriales. Sabemos que las guerras en Irak y Afganistán, donde cientos de miles de personas perdieron la vida y ciudades enteras fueron convertidas en escombros por los bombarderos, fueron hechas en nombre de la democracia. También sabemos que países que se llaman a sí mismos democracias administran muchas de las ocupaciones militares en el mundo: me refiero a Palestina, Irak, Afganistán y Cachemira.

    Por lo tanto, las preguntas reales aquí son: ¿qué hemos hecho de la democracia? ¿En qué la hemos convertido? ¿Qué pasará cuando la democracia se gaste? ¿Cuándo quede hueca, vacía de significado? ¿Qué pasará cuando todas sus instituciones hayan hecho metástasis hacia algo peligroso? ¿Qué pasará ahora que la democracia y el mercado libre se han fusionado en un solo organismo depredador con una imaginación tan restringida que piensa casi exclusivamente en maximizar las ganancias? ¿Es posible invertir este proceso? ¿Puede algo que ha mutado volver a ser lo que era?

    Lo que necesitamos hoy para la supervivencia de este planeta es una visión a largo plazo. ¿Pueden los gobiernos cuya supervivencia depende de las ganancias inmediatas proporcionar esta visión? ¿Puede ser que la democracia, la respuesta sagrada a nuestras esperanzas y plegarias inmediatas, la protectora de nuestras libertades individuales y nutridora de nuestros sueños de avaricia, resulte la etapa final de la raza humana? ¿Puede ser que la democracia tenga tanto éxito en los humanos modernos precisamente porque refleja nuestra mayor necedad, nuestra miopía? Nuestra incapacidad de vivir por completo en el presente (como lo hace la mayoría de los animales), combinada con nuestra incapacidad de ver el futuro lejano, nos convierte en extrañas criaturas a medio camino, ni bestias ni profetas. Nuestra asombrosa inteligencia parece haber dejado atrás nuestro instinto de supervivencia. Saqueamos la Tierra con la esperanza de que la acumulación de excedentes materiales compense esta gran pérdida.

    Cuando los países europeos estaban “progresando”, “ilustrándose”, industrializándose y desarrollando formas limitadas pero nuevas de democracia y derechos civiles en casa, al mismo tiempo exterminaban a millones de personas en sus colonias. En la fase temprana del colonialismo se aceptaba masacrar abiertamente a los nativos en nombre de la civilización. Pero a medida que el discurso de los derechos civiles y la democracia se fortaleció y se hizo más complejo, apareció una nueva forma de doble moral, que dio lugar a un nuevo fenómeno: la negación del genocidio.

    Ahora, cuando la política del genocidio converge con el mercado libre, el reconocimiento o negación oficiales del genocidio, o más recientemente, la elaboración de holocaustos y genocidios imaginarios es una empresa multinacional y raramente tiene que ver con hechos históricos o evidencias forenses. Por supuesto, la moral no pinta nada aquí; se trata de un regateo agresivo que corresponde más a la Organización Mundial del Comercio que a las Naciones Unidas. La moneda es la geopolítica, el mercado fluctuante de recursos naturales, esa cosa rara llamada comercio de futuros y la vieja economía y el poder militar corrientes.


    En otras palabras, muchas veces se niegan los genocidios por las mismas razones que se llevan a juicio: determinismo económico adobado con discriminación racial/étnica/religiosa/nacional. Dicho crudamente, la caída o subida del precio del barril de petróleo o de una tonelada de uranio, la autorización para instalar una base militar o la apertura de la economía de un país puede ser un factor decisivo cuando los gobiernos deciden si un genocidio tuvo lugar o no. Como también si el genocidio tendrá lugar o no. Y, si tiene lugar, si habrá cobertura periodística o no, y si la hay, qué punto de vista tendrán los reportajes. Por ejemplo, la muerte de dos millones de personas en el Congo ocurre prácticamente sin noticias. ¿Por qué? ¿Y la muerte de un millón de iraquíes bajo el régimen anterior a la invasión norteamericana en 2003 fue genocidio (como lo llamó Denis Halliday, coordinador de la ayuda humanitaria de la ONU en Irak) o “valió la pena” (como afirmó Madeleine Albright, embajadora de Estados Unidos ante la ONU)? Si fue genocidio o no depende de quién hace las reglas. ¿El presidente de Estados Unidos? ¿O una madre iraquí que perdió a su hijo?

    La historia del genocidio nos muestra que este fenómeno no es una aberración, una anomalía, un fallo en el sistema humano, sino un hábito tan viejo como persistente, tan parte de la condición humana como el amor, el arte y la agricultura. La mayoría de los genocidios perpetrados a partir del siglo xv han sido parte integral de la búsqueda en Europa de aquello que el geógrafo y zoólogo alemán Friedrich Ratzel llamó Lebensraum, espacio vital. Este término describe lo que él calificó como un impulso natural de la especie humana dominante de expandir su territorio, no en busca de espacio, sino de sustento. Ratzel acuñó este término en 1901, pero Europa ya había comenzado su búsqueda de Lebensraum cuatrocientos años atrás, cuando Colón desembarcó en América.

    Sven Lindqvist, autor de Exterminad a todos los salvajes, sostiene que fue la búsqueda de Lebensraum de Hitler –en un mundo que ya estaba repartido entre las otras potencias europeas– lo que llevó a los nazis a expandirse por Europa Oriental hacia Rusia. Los judíos de Europa oriental y de Rusia occidental representaban un obstáculo para las ambiciones coloniales de Hitler. Por lo tanto, al igual que los pueblos nativos de África, América y Asia, tenían que ser esclavizados o liquidados. Así, según Lindqvist, la deshumanización de los judíos por los nazis no puede catalogarse como un paroxismo de maldad lunática, sino que, cabe repetir, es un producto de la conocida mezcla de determinismo económico bien adobado con un racismo ancestral muy acorde con la tradición europea de la época.

    Armados con esta lectura de la historia, ¿es razonable inquietarse sobre si un país como la India, que se balancea en el umbral del “progreso”, también se balancea en el umbral del genocidio? ¿Puede ser que la India, tan celebrada en todo el mundo como un milagro de progreso y democracia, se encuentre realmente en un proceso de autocolonización y a punto de cometer un genocidio? La mera insinuación ha de sonar estrambótica y el uso de la palabra genocidio seguramente es todavía injustificado. Sin embargo, si echamos una mirada al futuro y si los zares del desarrollo creen en su propia publicidad, si creen que no hay alternativa al modelo de progreso que eligieron, inevitablemente tendrán que matar, y matar a gran escala, para poder salirse con la suya.

    Si miramos un mapa de los bosques de la India, sus yacimientos minerales, y la tierra natal de los adivasi, veremos que coinciden, que los que llamamos pobres son en realidad ricos. Mientras que la economía globalizada arrecia su dominio sobre nuestras vidas y nuestra imaginación, sus beneficiarios se han unido y se han escindido al espacio sideral. Desde allá arriba miran los bosques y valles donde vive la gente pobre y ven gente superflua sentada sobre recursos preciosos. Perplejos, se preguntan: ¿Qué hace nuestra agua en sus ríos? ¿Qué hace nuestra bauxita en sus montañas? ¿Qué hace nuestromineral de hierro en sus bosques? Los nazis tenían un término para esta gente sobrante: überzählige Esser, comedores superfluos.

    “La lucha por el espacio vital”, dijo Friedrich Ratzel después de analizar detenidamente la lucha entre los indios de América del Norte y sus colonizadores europeos, “es una lucha de exterminio”. Exterminio no significa necesariamente la aniquilación física de personas a golpes, con fuego, bayonetas, gas, bombas o balas (excepto a veces, particularmente cuando tratan de oponer resistencia, porque entonces se convierten en “terroristas”). Históricamente la forma más eficiente de genocidio ha sido expulsar a las personas de sus casas, hacinarlas y bloquearles el acceso a alimentos y agua. Bajo estas condiciones, mueren sin violencia obvia y frecuentemente en mayor número. Así fue como el general alemán Adolf Lebrecht von Trotha exterminó a los herero en el suroeste del África alemana en octubre de 1904. “Los nazis les pusieron una estrella amarilla a los judíos en los abrigos y los hacinaron en ‘reservas’ ”, escribe Sven Lindqvist, “como fueron hacinados los indios, los herero, los bosquimanos, los amandebele y todos los otros hijos de las estrellas. Ellos murieron de hambre en las reservas cuando les cortaron el suministro de alimentos”. Como dice Amartya Sen, en una democracia es poco probable que padezcamos hambruna. Así, en lugar de la gran hambruna de China, tenemos la gran malnutrición de India (con 57 millones de niños desnutridos, más de un tercio de la cifra mundial).

    En Dantewara, en el distrito de Chhattisgarh, donde se localiza uno de los mejores minerales de hierro del mundo, 644 pueblos han sido evacuados; 50.000 personas han sido desplazadas a campos deplorables bajo vigilancia policial, los jóvenes entre ellos han sido armados y entrenados para la cruel milicia civil llamada Salwa Judum y las restantes 300.000 personas están fuera del alcance de los radares del gobierno, nadie sabe realmente dónde están ni cómo sobreviven. La policía los ha marcado en los campos como maoístas o simpatizantes de los maoístas, lo que los hace blanco legítimo de las famosas muertes en “enfrentamientos”. Las fuerzas de seguridad están tomando posiciones, esperando a que cesen las lluvias.

    Pero cada vez que las noticias llegan de a poco, parece claro que ya ha empezado la matanza y la muerte y, por supuesto, la violación de mujeres, un aspecto inevitable de la militarización.

    ¿Cómo se ha llegado a esto?

    Hace veinte años, en el invierno de 1989, muchos de nosotros vimos el feliz momento en que cayó el Muro de Berlín y la ciudad se reunificó. Pero sabíamos que los martillos que lo destrozaron eran el eco de otra guerra que se peleaba en las lejanas y escabrosas montañas de Afganistán, donde el capitalismo ganó su larga guerra santa contra el comunismo soviético. A los pocos meses del colapso de la Unión Soviética y de la caída del Muro de Berlín, el gobierno indio, otrora líder del Movimiento de Países No Alineados, dio un salto mortal y se alineó a toda velocidad con Estados Unidos, monarca del nuevo mundo unipolar.
    Entonces las reglas del juego cambiaron de repente en la India. Millones de personas que vivían en pueblos remotos y en el corazón de bosques intactos, algunos ni siquiera al tanto de la existencia de Berlín o de la Unión Soviética, no hubieran podido nunca imaginarse cómo los acontecimientos ocurridos en aquellos lejanos lugares afectarían sus vidas. La economía india se abrió al capital internacional; las leyes que protegían a los trabajadores fueron desmanteladas; la era de la privatización y los ajustes estructurales se nos vino encima.

    Hoy en día palabras como progreso y desarrollo se han vuelto intercambiables con “reformas” económicas, desregulación y privatización. Libertad viene ahora a significar “oportunidad” y tiene menos que ver con el espíritu humano que con las diferentes marcas de desodorante. Mercado ya no significa el lugar donde la gente va a comprar los víveres. Ahora el mercado es un espacio desterritorializado donde corporaciones sin cara hacen sus negocios, incluyendo la compraventa de “futuros”. Justicia viene ahora a significar “derechos humanos” (y de ellos, como se dice, “unos pocos bastan”). Este despojo del lenguaje, esta técnica de usurpar palabras y emplearlas como armas, de usarlas para enmascarar intenciones y decir exactamente lo contrario de lo que ellas significaban tradicionalmente, es una de las victorias estratégicas más brillantes de la nueva administración, que le ha permitido marginalizar a sus detractores, privarlos de un lenguaje para articular su crítica y desdeñarlos como “antiprogresistas”, “antidesarrollo”, “antirreformas” y, por supuesto, como “antinacionales”, o sea, de negativistas de la peor calaña. Hablas de salvar un río o de proteger un bosque y te dirán: ¿acaso no crees en el progreso? A la gente cuyas tierras yacen sumergidas bajo embalses y cuyas casas son barridas por bulldózers, le dicen: ¿tienes un modelo alternativo de desarrollo? A aquellos que creen que el gobierno está en el deber de darle educación básica, salud y seguridad social al pueblo, les dicen: tú estás en contra del mercado. ¿Y quién si no un cretino podría estar en contra del mercado?

    Los escritores nos pasamos la vida tratando de minimizar la distancia entre el pensamiento y la expresión, tratando de darles forma a nuestros desorganizados pensamientos íntimos. El nuevo lenguaje del “desarrollo” hace exactamente lo contrario; está concebido para engañar, para enmascarar las intenciones.

    Este robo del lenguaje podría resultar la clave de nuestra ruina.

    Comentado por: ,.i.i.iepiciuturoajcmaliejdñpaijdaenekduyajapjhapouyauphja el 15/2/2012 a las 13:08

  • El futuro de la historia

    Por Francis Fukuyama

    Algo extraño pasa hoy en el mundo. La crisis financiera global iniciada el 2008 y la actual crisis del euro son ambas producto del modelo de capitalismo ligeramente regulado que apareció en las tres últimas décadas. Y sin embargo, a pesar de la amplia cólera frente a las ayudas a Wall Street, no ha habido un gran resurgir del populismo americano de izquierda como respuesta. Es previsible que el movimiento Occupy Wall Street gane algo de fuerza, pero el movimiento populista dinámico más reciente hasta el momento ha sido el derechista Tea Party, cuyo principal blanco es el estado regulador que intenta proteger al ciudadano común de los especuladores financieros. Algo similar es cierto también para Europa, donde la izquierda está anémica y los partidos populistas de derechas ganan terreno.

    Hay varias razones para esta falta de movilización izquierdista, pero la principal es un fracaso en el terreno de las ideas. Durante la última generación, la autoridad ideológica en temas económicos ha estado en manos de la derecha libertaria. La izquierda ha sido incapaz de presentar una agenda creíble aparte del retorno a una insostenible forma de anticuada socialdemocracia. Esta ausencia de una contra-narrativa progresista creíble no es sana, porque la competencia es buena para el debate intelectual tanto como para la actividad económica. Y es urgente un debate intelectual serio, puesto que la actual forma del capitalismo global está erosionando a la clase media sobre la que descansa la democracia liberal.

    Comentado por: sigan leyendo en www.penultimosdias.com/2011/12/30/el-futuro-de-la-historia/ el 15/2/2012 a las 12:19

  • Hombre, todo es relativo. No me parece que merezca la ironía un hombre que a lo único que aspiraba es a tener un pequeño espacio con un alquiler bajo donde poder dedicarse a lo que le gustaba hacer en la vida. No pedía mucho, me parece a mí, si lo comparamos con lo que ganan otros en un año, aun a pesar de haberles limitado por ley el sueldo. Aunque puede resultar chocante el tono lastimero del artículo para quien ha perdido su única casa, precisamente por no poder pagarla a quienes cobran esos desmesurados sueldos de los que hablaba antes.Hay además en esa ironía una cierta hostilidad por el hecho de que el espacio se dedicara a biblioteca y estudio. Imaginemos a otro hombre que tiene un pequeño huerto donde entretenerse cultivando sus tomates, su puñado de alubias...un hombre que ha llegado a la vejez y que no le pide a la vida más que esos 90 metros cuadrados donde poder ser feliz haciendo lo que le gusta y que también lo perdiera ¿seríamos igual de irónicos? Lo cierto es que se trate de libros, alubias o discos, la gente va perdiendo paulatinamente todas esas cosas que hacían la vida medianamente soportable.

    Comentado por: ............. el 15/2/2012 a las 11:42

  • Félix,

    Dígale a su amigo que el mercado ha pensado en todo:

    http://www.bluespace.es/almacenes/Barcelona.htm?gclid=CKLG3-Ljn64CFRR8fAodvVlu4w

    Comentado por: y no tengo comisión el 15/2/2012 a las 11:35

  • ¡Qué dura es la crisis para los menos favorecidos! ¿A qué niveles de pobreza vamos a dejar que nos lleve sin levantar un dedo?

    He aquí un pobre hombre, cuyo único lujo, qué digo lujo, única herramienta, ya que para un lector que se precie, un piso exclusivo para sus libros y mesa de trabajo es lo mínimo, martillo y clavo que dice Azúa, obligado a abandonar sus magros miles de libros en un container. Se le encoje a uno el alma con sólo pensarlo: Baroja por las aceras. ¿Qué será lo siguiente? ¿Los CDs de Moustaki en la basura selectiva para plásticos?

    ¿No es hora ya de que las fuerzas progresistas digan basta? ¿De que todos los ciudadanos tengamos asegurado un mínimo vital, una segunda residencia en la que guardar mayormente libros, aunque, la igualdad no debería estar reñida con cierta libertad individual, otros tal vez prefieran usarlo para discos o mulatitas de buen ver? ¿Dónde están los del 15M cuando más los necesitamos?

    ¡Derecho constitucional al picadero ya!

    Comentado por: indignado con motivo el 15/2/2012 a las 10:20

  • mi ideal de vida sería no trabajar, tener lo justo para invitar a unas copas a los amigos y una acogedora biblioteca donde refugiarme en los días de lluvia

    Comentado por: pero va a ser que no el 14/2/2012 a las 23:11

  • Hola, Félix: la verdad que siempre ha habido estos desgarros con las bibliotecas. Ayer mismo, poco antes de que me venciera el sueño y se me desplomara el libro sobre el pecho, me acordé de usted al leer una estupenda nota a pie de página de un precioso artículo introductorio del gran Samuelson a un libro del gran Schumpeter. ¿Por qué me acordé de usted? No sé, supongo que por ese revoltijo que se hace en el cerebro justo antes de dormir. Allí debía de haber anaqueles vacíos, crisis económica, hijos con lustrosos zapatos…, qué sé yo que cosas más. El caso es que ayer me dormí así y hoy precisamente cuelgan aquí esto sobre su afligido amigo desprendiéndose de la biblioteca. Aquí va la nota que supongo le divertirá. “Más o menos por la misma época, Schumpeter, en la flor de su brillante juventud visitó a Marshall […] En otro peregrinaje, preguntó a la Sra. Foxwell si su “padre” estaba en casa. Más tarde, cuando pidió ver la famosa biblioteca, Foxwell, llorando su reciente venta urgido por la necesidad, se limitó a señalar tristemente a sus dos jóvenes hijos y a los zapatos que llevaban puestos.” ¡Grande Samuelson!, ¿no? Siga con salud.
    Gabriella

    Comentado por: Gabriella Marcel el 14/2/2012 a las 22:57

  • lo caotico influye raramente en lo grande (visible) antes lo grande se tiene que volver mostrenco

    Comentado por: a. el 14/2/2012 a las 22:08

  • Dios nos libre de los libros
    Félix de Azúa
    en Jot Down

    La maldita crisis ha atrapado con su garra de hielo a un amigo mío que ha dedicado su vida entera a la literatura, quiero decir que la ha sacrificado como antes se hacía cuando de verdad te empleabas en hacer algo serio. Ahora, con más de sesenta años, se ve obligado a restringir unos gastos que nunca fueron exagerados. Su mayor lujo era vivir con su mujer en un pueblecito de las afueras de Barcelona, pero guardando un estudio en la ciudad para la biblioteca y la mesa de trabajo, dos utensilios que son como el clavo y el martillo para el carpintero. Ahora tiene que dejar el estudio. No es un alquiler elevado, en absoluto, pero ni a eso alcanza.

    Le esperaba una sorpresa cuando comenzó a desmontar los rimeros de libros para meter en cajas de cartón aquellos que no podía llevarse al pueblo. Eran muchos, eso ya lo sabía: toda una vida reuniendo las mejores obras de la literatura habían acabado por juntar una masa considerable.

    Meter un libro en el cajón de deshecho era como arrancarse un ojo. Los hojeaba uno a uno con dolor y resignación. “¿Voy a tener que prescindir de Baroja? No hay más remedio. Al fin y al cabo, siempre podré leerlo en una biblioteca”. Así se consolaba mientras metía en la caja los bellos volúmenes de Caro Raggio como si los colocara en el féretro.

    Cuando por fin hubo concluido la fatídica selección pasó a llamar a diversas entidades con la intención de donarlos, ya que eran demasiado valiosos para liquidarlos al peso. Y allí comenzaron las sorpresas. Las bibliotecas públicas no los querían. Alguna de ellas se justificó aduciendo que como no estaban en catalán no les interesaban, pero la verdad era otra: ni tienen espacio suficiente, ni empleados que puedan cargar con el trabajo de clasificar y archivar los libros. Las bibliotecas públicas van tirando con lo que ya han almacenado y lo que envían las instituciones. Igual le sucedió con las universidades y en parecidos términos.

    Cambió de registro y trató de ofrecerlos a colegios, hospitales, hogares del jubilado, cuarteles, cárceles. Fue recorriendo una a una las instituciones, patronatos, fundaciones o sociedades (cadenas hoteleras, seminarios eclesiásticos, colegios mayores), ahora ya acuciado por la curiosidad más que por el interés. Ninguno los quiso. Los más educados le sugerían que si él mismo seleccionaba unos pocos y los llevaba personalmente, a lo mejor se quedaban con alguno por hacerle un favor.

    Mi amigo ahora los va dejando en montoncitos por la ciudad o como al descuido en los asientos del metro y de los autobuses.

    El corolario es, creo yo, escalofriante. En los últimos meses he leído en la prensa un montón de artículos de graves personajes opinando sobre el daño que los eBook y otros ingenios electrónicos están haciendo a las editoriales y a las librerías. Muchos de ellos aseguraban en tonos dramáticos que el libro no moriría nunca, que es un pilar fundamental de nuestra cultura, que nadie puede comparar la lectura en papel con la lectura en pantalla, y así sucesivamente. Me da a mí la impresión de que era un mero ejercicio sentimental. No hace falta que el mercado electrónico se cargue al de papel. De hecho, el libro es, en este momento y para las instituciones, fundaciones, bibliotecas, universidades, patronatos e incluso para las cárceles, una molestia. A nadie le interesan ya los libros, nadie los quiere y por eso pueden ser sustituidos por cualquier juguete electrónico, porque da absolutamente igual.

    No son necesarios más llantos. En todo caso, unas flores sobre la tumba.

    Comentado por: cp siempre al quite el 14/2/2012 a las 20:21

  • Señor Azua, por favor vuelva a decir lo bien que se vive en Cataluña, al menos los comentarios seran comprensible

    Comentado por: gentuza el 14/2/2012 a las 17:14

  • "Por otro lado, el juicio por asociación es tan corriente y antiguo que las juicios comunistas son uno de tantos ejemplos posibles. Basta ver numerosas críticas en los suplementos literarios."
    No sólo es corriente sino que es necesario para el juicio mismo. Al suspenso en razonar le recomiendo el artículo de hoy mismo de Gómez Pin.

    Comentado por: todo está relacionado, incluso la charla con risas de un economista neoliberal el 14/2/2012 a las 13:20

  • De que los juicios comunistas los hagan comunistas (y, a menudo, contra comunistas) no se deduce que las características o métodos de tales juicios sean propias de TODOS los comunistas, sino de los JUICIOS comunistas y, como mucho, de algunos de aquéllos. Podrían corresponder al sistema comunista en cuanto tal, pero no se deduce de ello que esa característica sea compartida por todos y cada uno de los súbditos o, ni siquiera, por los simpatizantes de tal sistema.
    Uno puede estar en contra de la implantación de una dictadura comunista y pensar al mismo tiempo que muchos de los que sostienen tal ideología no son partidarios de los métodos que posiblemente acabarían siendo utilizados.
    Por otro lado, el juicio por asociación es tan corriente y antiguo que las juicios comunistas son uno de tantos ejemplos posibles. Basta ver numerosas críticas en los suplementos literarios.

    Comentado por: nunca había escrito tantas veces comunista en tan pocas líneas el 14/2/2012 a las 12:15

  • segunda lección: sacar conclusiones lógicas de las evidencias:los juicios comunistas los hacen los comunistas

    Comentado por: aprender a razonar: suspenso (esfuércese para septiembre) el 14/2/2012 a las 11:20

  • No he hablado de propio de 'comunistas' sino de 'juicios comunistas'. Como es bien sabido, nadie mató tantos comunistas como Stalin.

    Comentado por: primera lección: aprender a leer, suspendida el 14/2/2012 a las 11:11

  • primera lección: aprender a razonar, lo que evitará que uno caiga en contradicción consigo mismo con dos frases que se atreva a pronunciar. Contradicción: la culpabilidad por asociación es propia de los comunistas. Piense un poquito, haga el esfuerzo, y verá que acusa a los comunistas de lo mismo que hace usted en su frase: los culpabiliza por asociación.

    Comentado por: lecciones las justas. el 14/2/2012 a las 10:50

  • La mente moderna se ve empujada hacia el futuro por una cierta sensación de fatiga, no exenta de terror, con la que contempla el pasado. Es propulsada hacia el tiempo venidero; es, para decirlo con la expresión popular, pateada en el culo hacia el futuro. Y el aguijón que la impulsa con tanta fuerza no es un afecto por el futuro. El futuro no existe, porque todavía es futuro. Más bien se trata de un miedo al pasado, un miedo no sólo del mal en el pasado, sino también de lo bueno en el pasado. El cerebro se descompone bajo la insoportable virtud de la humanidad. Ha habido tantas confesiones ardientes que no podemos soportar, tantos crueles heroísmos que no podemos imitar, tantos esfuerzos en construcciones gigantescas o en gloria militar que nos parecen a la vez sublimes y patéticos. El futuro es un refugio de la feroz competencia de nuestros antepasados. La generación más vieja, no la más joven, es la que está llamando a nuestra puerta. Es agradable escapar, como dijo Henley, a la calle de Quizás Con El Tiempo, donde se encuentra la Hospedería de Nunca Jamás. Es agradable jugar con los niños, especialmente los niños por nacer. El futuro es una pared en blanco en el que cada uno puede escribir su propio nombre, tan grande como le guste, el pasado nos lo encuentramos ya cubierto con garabatos ilegibles, como Platón, Isaías, Shakespeare, Miguel Ángel, Napoleón. Puedo hacer el futuro tan estrecho como yo mí mismo, el pasado está obligado a ser tan amplio y turbulento como la humanidad. Y el resultado de esta actitud moderna es realmente este: que los hombres inventan nuevos los ideales porque no se atreven a emular los antiguos. Esperan con entusiasmo, porque tienen miedo de mirar hacia atrás.

    Qué está mal en el mundo, 1910, G.K. Chesterton

    Comentado por: pa que aprendas, walter el 14/2/2012 a las 10:01

  • Cia o Tia no sé, pero la culpabilidad por asociación (éste fué alumno de...por lo tanto, aquél era amigo de...por consiguiente) es más propia de los juicios comunistas (esos a los que la corrección política llama estalinistas, como si hubiera alguna diferencia).
    Si lo lee o escucha usted bien, en lugar de perder el tiempo corriendo a la wiki, verá que habla de abuso o peligro de las historias, no de que no sean útiles o incluso imprescindibles, ya que al final bromea, en el vídeo se ve mejor que en el texto, con que él acaba de contar una historia.
    Pero, en fin, parece que, enlazando con el título del artículo de Azúa, las ideas de la izquierda hoy se limitan a teorías de conspiraciones y acusaciones paranoicas. No dan ni para una mala película, imagínese para cambiar algo.

    Comentado por: primera lección: aprender a leer el 14/2/2012 a las 09:07

  • Es curioso que un economista con la ideología de Tyler Cower, acérrimo defensor de M. Thatcher, "la primera que empezó a arreglar las cosas” (sic) y alumno del premio Nobel de Economía Thomas C. Schelling , se dedique a dar conferencias a la gente, cuando las cosas van mal, para que no crean en las historias que les cuentan. Sobre todo nos advierte para que no veamos en esta debacle los manejos de una élite (Alan Greenspan y aledaños) que han salido no sólo indemnes sino reforzados. La gente no debe creer a nadie, deben desconfiar de todos, nos dice, en un discurso que me recuerda al de la mano oculta leído más abajo.
    Este discurso buenos réditos le da, habiéndose hecho multimillonario por la venta de un best-seller, cuyo interés por que fuera best-seller, por parte de la industria editorial que puso toda su maquinaria de marketing en funcionamiento, debe hacernos pensar.
    Sitúemosle ideológicamente.
    Fue alumno de Thomas C. Schelling. Este, al que se le concedió el premio Nobel de Economía en plena euforia neoliberal, 2005, junto a Robert J. Aumann, fue el teórico de la escalada militar durante la guerra de Vietnam y actualmente justifica la negativa estadounidense a la ratificación del protocolo de Kyoto y el abandono de los objetivos de la ONU para el milenio.

    El jurado del Nobel subrayó en su comunicado que dichos trabajos contribuyeron a un conocimiento racional de los comportamientos humanos según un esquema que puede ser aplicado tanto a las negociaciones políticas como a las económicas, contribuyendo así a acercar la ciencia económica a las demás ciencias sociales.
    Veamos la biografía de su maestro y profesor, tomada del blog http://www.voltairenet.org

    Thomas C. Schelling, teórico de la escalada militar
    Nacido en 1921, Thomas C. Schelling realizó sus estudios de economía en la universidad de Berkeley durante la Segunda Guerra Mundial. Entró más tarde, en 1945, en el Buró Federal del Presupuesto mientras preparaba su doctorado en Harvard. En 1948, trabajó en París con el embajador estadounidense Averel Harriman en la administración del Plan Marshall.
    La familia Harriman se había convertido en una de las más ricas de Estados Unidos luego de la construcción del ferrocarril del Pacífico. Durante los años 30, Averel había brindado su apoyo financiero en Alemania al ascenso del canciller Hitler, cuyas tesis favorables a la eugenesia compartía tanto como la obsesión anticomunista. En 1941, sin embargo, Averel Harriman cambió de bando por considerar que el imperialismo nazi representaba un peligro para el dominio marítimo anglosajón. En aquel entonces, los negocios de Harriman se hallaban bajo la dirección de su apoderado Prescott Bush (abuelo de George W.) y su defensor en el plano jurídico era el gabinete de Allen Dulles (futuro jefe de la CIA).
    El Plan Marshall era un proyecto de reconstrucción de Europa cuyo objetivo era garantizar las inversiones estadounidenses mediante la creación de un mercado interno y ejerciendo influencia sobre los procesos políticos para evitar que los comunistas llegaran al poder por la vía democrática.
    Cuando el presidente Truman nombró a Harriman secretario del Comercio, Schelling lo siguió a Washington, donde fue incorporado al equipo presidencial para ocuparse de cuestiones del comercio internacional. Perdió su puesto debido a la derrota electoral de los demócratas y durante varios años se dedicó solamente a la enseñanza en la universidad de Yale.
    En 1958, fue reclutado por la Rand Corporation, el think tank [centro de investigación, propaganda y divulgación de ideas, generalmente de carácter político N. del T.] de lo que el presidente Eisenhower designaría más tarde como «complejo militar e industrial». Esa institución, hasta entonces dedicada al estudio de las nuevas armas, comienza a elaborar un pensamiento estratégico alrededor de intelectuales como Herman Khan y Albert Wohlstetter (suegro de Richard Perle). Thomas C. Schelling no tardará en cruzarse allí con el matemático Robert J. Aumann, con quien compartirá mucho más tarde el premio Nobel.
    Schelling se ve inmediatamente inmerso en las negociaciones sobre el desarme que se desarrollan en Ginebra. Estas tienen lugar bajo la dirección de Paul Nitze, el maestro de la Guerra Fría, cuyo asistente es Wohlstetter. Ambos piensan que la bomba atómica no es lo suficientemente disuasiva si la URSS tiene la posibilidad de lanzar una ataque relámpago que destruya la capacidad de respuesta estadounidense.
    Estiman por consiguiente que es necesario desarrollar un arsenal, dispersarlo por el mundo y negociar con los soviéticos el desmantelamiento de los cohetes portadores más rápidos y de sus bases más próximas. La Rand Corporation pretende racionalizar la negociación apoyándose en la teoría de los juegos del matemático John von Neuman (quien participó en la creación de la bomba atómica estadounidense) y del economista Oskar Morgenstern. Schelling comienza a estudiar la aplicación de dicha teoría a esa circunstancia en particular y escribe un libro sobre el tema: The Strategy of Conflict [1].
    Según él, la disuasión no debe ser un juego en el que cada competidor tema perder lo mismo que su oponente sino una mezcla de competencia y cooperación tácita. De la misma manera que un conductor trata de sobrepasar otro auto sin tratar por ello de sacarlo de la pista, durante la Guerra Fría es posible tratar de vencer en teatros de operaciones periféricos sin provocar por ello el Apocalipsis nuclear. Para la mayor felicidad de los industriales del sector militar, esta teoría conduce a la adopción de una estrategia de respuesta gradual en vez de llevar a la destrucción de todas las grandes ciudades del adversario, o sea a la concepción de una variada gama de armamentos además de la amplia cantidad de bombas de gran poder ya almacenadas en aquel momento.
    Sin embargo, en aquella época, la idea predominante en Washington seguía siendo la de la «respuesta masiva». Para demostrar la eficacia de su teoría, Thomas C. Schelling recurrió a su amigo John McNaughton, convertido en consejero principal del secretario de Defensa Robert McNamara. En septiembre de 1961 se organizó, en Camp David y durante dos fines de semana, un juego de simulación en el que se enfrentaron dos equipos, los Azules y los Rojos. Algunos altos dirigentes, como Henry Kissinger y McGeorge Bundy, participaron en el mismo.
    Como quiera que sea, en 1964 el consejero para la seguridad nacional McGeorge Bundy, inquieto ante la posibilidad de que los oficiales estadounidenses repitiesen en Vietnam los errores que había cometido ya en Corea del Norte el general Douglas MacArthur (quien pretendía «vitrificar» el país para acabar de una vez y por todas con los comunistas), pidió a John McNaughton y Thomas C. Schelling que planificaran una estrategia gradual, o sea un escenario que incluyera provocaciones y que permitiera una escalada capaz de obligar a los vietnamitas a ceder. Ambos aconsejaron la realización de campañas de bombardeo de duración creciente. La primera, conocida bajo el código operacional Rolling Thunder, se desarrolló del 2 al 24 de marzo de 1965. Al no tener la menor incidencia sobre la determinación del pueblo vietnamita, aquella campaña fue seguida por otras más. Seis millones de toneladas de bombas más tarde, la teoría de los juegos de Thomas C. Schelling había dejado dos millones de muertos [2]. Robert McNamara renunció a la secretaría de Defensa para dedicarse a la presidencia del Banco Mundial mientras que Averell Harriman era llamado para reforzar el equipo que negociaba la paz.
    Después de aquel desastre, Thomas C. Schelling volvió a la enseñanza en Harvard, aunque seguía trabajando como consultor para la CIA. Es entonces cuando comienza a aplicar la teoría de los juegos a las negociaciones comerciales internacionales y publica Micromotives and Macrobehavior (1978), obra seguida de Choice and Consequences (1984).
    En 1990, después de acogerse a su jubilación de profesor universitario, Thomas C. Schelling se incorpora a la Albert Einstein Institution, institución investigativa convertida en sucursal de la CIA para la organización de derrocamientos de regímenes mediante vías «no violentas» [3]. Allí participa en la organización de seudo revoluciones en los Estados de la antigua zona de influencia soviética. Las más recientes son las de Georgia y Ucrania.
    Thomas C. Schelling apareció de nuevo en escena, en junio de 2002, al publicar en la revista del Council of Foreign Relations, Foreign Affairs, un artículo de gran repercusión en el que justificaba el rechazo del presidente George W. Bush a la ratificación del protocolo de Kyoto [4]. Según él, la relación entre la emisión de los gases que provocan el efecto de invernadero y el agujero de la capa de ozono no está claramente demostrada y ningún Estado prevé seriamente la realización de costosos esfuerzos para reducirlo. Lo más importante es que el mecanismo del protocolo de Kyoto estaría basado en la aceptación de generosos principios enunciados por ganadores del premio Nobel y no en un sistema de concesiones recíprocas. El profesor explica después que existen sólo tres experiencias exitosas de compromiso económico multinacional: el Plan Marshall, la OTAN y la Organización Mundial del Comercio. En todos esos casos, Estados Unidos estableció primero las reglas e instituyó después sistemas de regulaciones mediante los cuales cada Estado se justifica ante los demás y vigila a los demás, de manera que Washington impone una regla sin tener que hacer el papel de policía.
    Durante la primavera de 2003, Thomas C. Schelling fue uno de los ocho expertos que Bjorn Lomborg reunió en Copenhague para evaluar los objetivos del milenio, o sea los programas establecidos por la ONU, durante una reunión impulsada por The Economist y financiada por la Fundación Sasakawa [5]. El documento final, conocido como Consenso de Copenhague, relega la disminución de los gases que provocan el efecto de invernadero a la posición 17 y se concentra en objetivos más lucrativos como (1) la producción, con licencia de explotación, de medicamentos contra el VIH/Sida; (2) la difusión de los OGM para luchar contra la desnutrición y (3) el levantamiento de las barreras aduanales.
    Si bien la obra teórica de Thomas C. Schelling ha demostrado ser inoperante, y por tanto científicamente errónea, no es menos cierto que éste ha hecho a nuestra época una contribución significativa al demostrar que las autoridades estadounidenses utilizan las mismas herramientas cognitivas para abordar la guerra y el comercio internacional. En cuanto a su ex colega y actual coganador del premio Nobel, Robert J. Auman, después de soñar con la numerología bíblica transformó los crímenes israelíes en fórmulas matemáticas para demostrar cómo podían los colonos israelíes oprimir a los palestinos. Es altamente improbable que, al hacerles el honor de premiarlos, el jurado del premio Nobel se haya hecho honor a sí mismo.
    Thierry Meyssan


    Pero como dice su alumno, no creamos en historias, desconfiemos de todos y de todo, vivamos en el caos que interesa para que nada cambie, pues nada más lejos de la realidad que pensar que una élite maneje el mundo.

    Comentado por: ¿el cp es de la C.I.A o de la T.I.A.? (la agencia de inteligencia de Mortadelo) el 13/2/2012 a las 22:15

  • Suscribo el 100% del artícuo. Acertadísimo.

    Comentado por: Pablo el 13/2/2012 a las 20:43

  • ¿Hay que desconfiar de las historias?
    Tyler Cowen

    Aquí va una conferencia muy interesante de Tyler Cowen sobre las consecuencias de esa tendencia humana a pensar en términos narrativos. Por ejemplo: Cuidado cuando te cuentan algo que daría para hacer una buena película. Posiblemente te están contando una ultrasimplificación.

    El vídeo está en inglés pero aquí va una traducción (mía, y bastante horrible) que es lo más largo que he colgado nunca en este blog.

    Me dijeron que viniera a contaros historias, pero lo que me gustaría hacer, en vez de eso, es contaros por qué desconfío de las historias, por qué me ponen nervioso. De hecho, cuanto más me inspira una historia, más nervioso me pone. Las mejores historias son a menudo las más tramposas. Lo bueno y lo malo de las historias es que son una especie de filtro. Cogen un montón de información, dejan parte fuera, y se quedan con parte. Lo que ocurre con este filtro es que siempre se queda con las mismas cosas. Al final te quedan siempre las mismas, pocas historias. Dicen que todas las historias se pueden resumir en "Un forastero llegó a la ciudad". Hay un libro de Christopher Booker que dice que sólo hay siete tipos de historia. Monstruo, de pobre a rico, búsqueda, viaje y retorno, comedia, tragedia y renacimiento. No tienes que estar totalmente de acuerdo con esta lista, pero la cuestión es: si piensas en términos narrativos, te estás contando lo mismo una y otra vez.
    Hicimos un estudio, pedimos a la gente que describiera sus vidas. Y lo interesante es que muy pocos dijeron "un caos". Es posiblemente la mejor respuesta. No lo digo en un sentido negativo: "caos" puede ser liberador, puede hacerte fuerte, puede ser una forma de echar mano de distintas capacidades. Pero lo que la gente dijo es "Mi vida es un viaje". El 51% querían transformar su vida en una historia. El 11% dijo: "Mi vida es una batalla". De nuevo, es un tipo de historia. El 8% dijo "Mi vida es una novela". El 5%, "Mi vida es una obra de teatro". Creo que nadie dijo "Mi vida es un reality show". De nuevo, estamos imponiendo orden sobre el caos que vemos, y recurrimos a los mismos patrones. (...) Deberíamos desconfiar de las historias. Estamos biológicamente programados para reaccionar a ellas. Contienen un montón de información. Tienen poder social. Nos conectan con otra gente. Así que son una especie de caramelo que nos dan cuando consumimos información política, o cuando leemos novelas. Cuando leemos no-ficción también en realidad nos están suministrando historias. La no-ficción es, en cierta forma, la nueva ficción. Puede que el libro diga cosas verdaderas, pero todo últimamente está adoptando la misma forma que las historias.

    ¿Así que cuál es el problema de fiarse demasiado de las historias? Que ves tu vida de esa manera en vez de verla como el caos que debería ser. Pero más específicamente pienso en unos cuantos problemas que ocurren cuando pensamos demasiado en términos narrativos.
    Lo primero, la narrativa tiende a ser muy simple. Las historias deben comprimirse no ya en 18 minutos, sino que en realidad casi todas ellas se pueden resumir en una o dos frases. Así que cuando quitas el detalle, tiendes a contar las historias en términos de bueno - malo, ya sea una historia sobre tu propia vida o sobre política. Ahora bien, algunas cosas son el bien contra el mal. Pero, en general, estamos demasiado inclinados a contar la historia del bien contra el mal. Imagina que cada vez que cuentas una historia del bien contra el mal, estás rebajando diez puntos tu IQ. Si adoptas eso como una especie de hábito mental, creo que te vuelves listo muy rápidamente.

    Un tipo de historias muy populares son las películas de Oliver Stone o Michael Moore. No puedes hacer una película y decir: "Todo fue un accidente". No. Tiene que ser una conspiración, gente tramando cosas, porque las historias hablan de intención, de voluntad. Una historia no trata del orden espontáneo ni de instituciones humanas complejas que son producto de acciones humanas pero no del diseño humano. No, una historia es sobre gente mala conspirando. Oyes historias sobre conspiraciones, o incluso sobre gente buena tramando cosas, justo como en las películas. Esto, de nuevo, es un motivo para desconfiar.

    ¿Cómo saber cuándo hay que ser especialmente desconfiado? Cuando oyes una historia y piensas, "Eh, eso sería una buena peli". Eso es cuando la reacción uh-oh debería asomarse, y deberías empezar a pensar más en términos de cómo posiblemente la cosa sea un poco más caótica de lo que parece.

    Otra historia común: la idea de que "tenemos que ponernos duros". Lo oyes en tantos contextos.. "Tenemos que ponernos duros con los bancos" "Tenemos que ponernos duros con los sindicatos" "Tenemos que ponernos duros con ese otro país, ese dictador, alguien con quien estamos negociando". No digo que "no haya que ponerse duros". A veces sí, como con los nazis. Pero es una idea en la que caemos demasiado a menudo. Cuando no sabemos realmente por qué algo ocurrió, echamos la culpa a alguien y decimos "Tenemos que ponernos duros", como si a quien te precedió no se le hubiera ocurrido la idea de ponerse duro. Lo veo como una especie de pereza mental. Es una historia sencilla que contar: "Tenemos que ponernos duros, tenemos que ponernos duros". Debería ser una señal de alarma.

    Otro tipo de problema con las historias es que sólo puedes retener unas cuantas al mismo tiempo, o a lo largo del día o incluso de una vida. Así que las historias estám sirviendo muchos propósitos distintos. Por ejemplo, sólo para levantarte de la cama por la mañana debes contarte la historia de que tu trabajo es realmente importante. Y puede que lo sea, pero yo me cuento esa historia cada mañana incluso cuando no lo es. ¿Y sabes qué pasa? Que la historia funciona. Me saca de la cama. Es una especie de autoengaño, pero el problema llega cuando necesito cambiar esa historia. La gracia de esa historia es que me saca de la cama, y yo la creo y la mantengo, y me saca de la cama. Así que cuando estoy haciendo algo que realmente es una pérdida de tiempo, en mi caos de vida, estoy demasiado atado a mi historia, la que me sacó de la cama, e idealmente yo debería tener un complejo mapa narrativo en mi cabeza, con combinatoria, con matrices de cálculo, y demás. Pero no es así como funcionan las historias. Las historias, para funcionar, deben ser sencillas, fáciles de entender, fáciles de contar a otro, fáciles de recordar. Así que las historias servirán propósitos dobles y opuestos, y muchas veces nos perderán. Yo pensaba que en el campo de los economistas, yo era uno de "los buenos", y que luchaba contra las ideas de "los malos". Solía pensar eso. Y probablemente me equivocaba. A veces puede que sea de los buenos, pero en algunas cuestiones me he dado cuenta de que no lo era, aunque no fuera uno de los malos por tener mala intención.

    Una cuestión interesante acerca de los prejucios cognitivos -está muy de moda hablar de ello en los libros, de las maneras como nos equivocamos- es que estos libros no identifican lo que, para mí, es la forma fundamental en la que nos equivocamos, que es que nos contamos demasiadas historias, que las historias nos seducen en exceso. ¿Y por qué esos libros no nos lo cuentan? Pues porque los mismos libros son historias. Cuantos más libros de esos leas, aprendes algo acerca de algunos prejuicios, pero haces que tus otros prejuicios vayan a peor... Así que esos libros son parte de tus prejuicios cognitivos. A veces la gente los compra como un talismán: "Compré este libro así que ya no seré predeciblemente irracional". Es como la gente que quiere oír lo peor, de forma que psicológicamente puedan prepararse para ello, o defenderse. Por eso hay un mercado tan grande para el pesimismo. Pero pensar que comprar el libro te lleva a algún lado posiblemente sea una falacia mayor. Es la evidencia que muestra que la gente más peligrosa es la que tienen cierto conocimiento financiero. Son los que cometen los mayores errores. En cambio, la gente que se da cuenta de que apenas sabe nada acaba haciéndolo bastante bien.

    Un tercer problema con las historias es que la gente nos manipula utilizándolas. Todos pensamos que la publicidad sólo funciona para otra gente, pero no es así. La publicidad funciona para todos, así que si estás demasiado apegado a las historias lo que ocurre es que llega la gente que vende un producto, y lo envuelve con una historia. Piensas: "Mira, una historia gratis", y acabas comprando el producto porque el producto y la historia van juntos. Y si piensas en cómo funciona el capitalismo, hay un condicionamiento aquí: Vamos a pensar en dos historias sobre coches. La historia A es "Compra este coche, tendrás parejas guapísimas y una vida fascinante". Hay mucha gente que tiene un incentivo económico, una motivación para propagar esa historia. Pero piensa que la historia alternativa es "No necesitas un coche tan guay como tus ingresos podrían indicar. Lo que generalmente haces es mirar a tus colegas y copiarles. Eso va bien para un montón de cosas, pero respecto a coches, simplemente compra un Toyota". Puede que Toyota tenga un incentivo, pero Toyota saca más dinero de los coches de lujo y menos de los coches más baratos. Así que si piensas en qué historias acabas escuchando, acaban siendo las de glamour, las seductoras, y de nuevo te aconsejo que no te las creas. Es gente que usan tu amor por las historias para manipularte. Da un paso atrás y piensa: "¿Cuáles son los mensajes, y cuáles son las historias que nadie tiene un incentivo, una motivación económica para contar?", y empieza a contarte esas historias, y fíjate en si alguna de tus decisiones cambia. Es una forma sencilla -nunca puedes librarte de la costumbre de pensar en función de historias- pero puedes mejorar tu forma de pensar "con historias" y tomar mejores decisiones.

    Si pienso en esta charla, me pregunto, claro, qué sacaréis de ella. Qué historia os llevaréis de Tyler Cowen. Una posibilidad es la gesta: Tyler vino y nos contó que no hay que pensar tanto en términos narrativos. Esta es una historia que podríais contar acerca de esta charla. Entraría en un esquema bastante conocido. Lo recordaríais. Se la podríais contar a otra gente. Otra posibilidad es que contárais una historia de "renacimiento": podríais decir: "Solía pensar en términos narrativos, pero entonces escuché a Tyler Cowen y ahora pienso menos en términos narrativos". Esto, también, es una historia que podéis recordar, puede ser comprensible. También podríais contar una historia de profunda tragedia: "Este tipo, Tyler Cowen, vino y nos contó que no había que pensar en términos de historias, pero todo lo que pudo hacer es contarnos historias acerca de cómo otra gente piensa demasiado en términos de historias". Así que, hoy, ¿qué tipo de historia es? ¿Gesta, renacimiento, tragedia? ¿Una combinación de las tres? No sé, ni vengo a deciros que tiréis el reproductor de cds y los libros de Tolstoi. Pensar en historias es fundamentalmente humano. Hay unas memorias de García Márquez, "Vivir para contarla", que dice que usamos las historias para sacarle un sentido a lo que hemos hecho, dar un significado a nuestra vida, establecer conexiones con otra gente. Nada de esto desaparecerá, debería desaparecer ni puede desaparecer.
    Pero como economista, pienso en los márgenes: ¿deberíamos pensar más o menos narrativamente? Cuando oímos historias, ¿deberíamos ser más desconfiados? Y, ¿de qué tipo de historias deberíamos desconfiar más? De nuevo, creo que son aquellas historias más satisfactorias, más inspiradoras, las que más nos gustan. Las historias que no se centran en el coste de oportunidad ni en las complejas consecuencias imprevistas de la acción humana, porque generalmente eso estropea una buena historia. Así que generalmente oímos historias de lucha, de triunfo, hay fuerzas antagonistas que son malvadas o ignorantes, hay una persona en una búsqueda, alguien haciendo un viaje, un forastero llegando a la ciudad. Esas son las categorías, pero no te entusiasmes con ellas.

    Así como alternativa, en los márgenes -de nuevo, no hay que quemar a Tolstoi- simplemente sé un poco más caótico. Si yo tuviera que vivir todos esos viajes, búsquedas y batallas, me sentiría tan agobiado... Porque, ¿por qué no puedo vivir mi vida en su caótica y normalísima -dudo en usar la palabra- "gloria"?
    A mí me basta, ¿de verdad tengo que seguir algún tipo de narrativa? ¿No puedo, simplemente, vivir? Hay que estar más a gusto en el caos. En el agnosticismo, y me refiero con esto a las cosas que te hacen sentir bien. Es fácil elegir unas cuantas áreas en las que eres agnóstico y decir "Soy agnóstico en religión, o política". Es una especie de estrategia para poder ser dogmático en el resto de cosas, ¿verdad? A veces, la gente más intelectualmente fiable es la que elige una sola área donde son totalmente dogmáticos. Y tú te preguntas cómo pueden creerse esa bobada... Pero les ocupa toda su tozudez, y entonces en el resto de cosas pueden tener la mente bastante abierta. Pero no creas que por ser agnóstico en algunas cosas es que estás siendo razonable acerca de tu autoengaño, tus historias y tu "mente abierta".
    Esta idea de "revolotear epistemológicamente", las ideas de caos y de imperfección, de que no todos los cabos quedan atados al final en un bonito lazo, de que no estás aquí "en un viaje"... Estás aquí por alguna razón o razones complicadas y caóticas, quizá no sepas cuáles son y quizá yo no sepa cuáles son pero me alegro de estar invitado.

    http://www.youtube.com/watch?v=RoEEDKwzNBw


    http://anasanzmagallon.com/

    Comentado por: cp cabalga de nuevo el 13/2/2012 a las 20:27

  • no entiendo mucho de clases pero creo que la clase pobre no es la clase media.

    Comentado por: a. el 13/2/2012 a las 20:21

  • Cabeza hueca, denigrador de bibliotecas, burro presto a recibir las caricias convincentes de las porras autonómicas dirigidas por cualquier delegado del gobierno, berreante proclamador de la nada que ocupa tu cerebro, tú, que proclamas tu necedad insultando, aplácate, mocosillo, pues la calle no es tuya, ni es tuyo otro futuro que seguir en la ignominia.

    Comentado por: y quién maneja mi barca el 13/2/2012 a las 19:23

  • "...para que la gente no se altere y tome las calles como si de una vulgar república bananera se tratara". ¡Valiente comparación! Lo bananero es quedarse en casa posando ante la biblioteca en plan pedante, como un pedante que hace gestos de asquito, a ver si alguien le toma por un burgués fino y culto. ¡A ver si acabas en la calle como si de una vulgar víctima de la avaricia se tratara!

    Comentado por: bananera tu madre, barquerillo hortera el 13/2/2012 a las 18:52

  • Marinaleda es una población de 3.000 habitantes de Sevilla. Podría ser un pueblo más dentro de la inmensa Andalucía, pero tiene una diferencia con el resto de poblaciones de España: no hay crisis.
    En Marinaleda hay pleno empleo, evidentemente, tanto masculino como femenino. Todos trabajan en la Cooperativa el Humoso y cobran lo mismo, 1125 euros al mes por 6 horas y media de trabajo. Los beneficios que se obtienen se reinvierten en el pueblo.

    La guardería cuesta 12 euros al mes, incluyendo desayuno y comida, y abre de 7 de la mañana a 4 de la tarde. La piscina municipal son 3 euros al mes. Se podría pensar que se va todo en impuestos, pero no es así: los propios vecinos arreglan el pueblo en algunos domingos, y no existe ni policía local ni guardia civil.

    La especulación también ha pasado de largo del pueblo: el Ayuntamiento da a quien lo solicite terrenos, el arquitecto municipal y materiales para construir la casa a cambio de 15 euros al mes. La única condición es que la casa la debe construir uno mismo.

    Seguro que a muchos se nos pueden ocurrir unos cuantos ‘peros’, aunque es porque nos cuesta creer que algo así funcione hoy en día. Y lo que nos debería costar creer es que no se pueda hacer igual o mejor en otros sitios, con un poco más de trabajo.

    Comentado por: de cuyo nombre no quiero acordarme el 13/2/2012 a las 17:11

  • ¿Qué harán los sindicatos? Apuesto a que nada relevante. ¿Por qué? Unos dirán que por su alto compromiso con la paz social en unos difíciles momentos en que cualquier agitación iría en contra de los intereses generales de la nación. Otros pensarán, aunque no lo digan, que por que les han amenazado con cortarles la subvención y el reconocimiento legal que tienen si optan por enfrentarse abiertamente a las necesidades del sistema.
    Llevamos además un tiempo en que su desprestigio es creciente, en parte porque con sus actuaciones se lo han ganado, en parte por una campaña mediática interesada en desprestigiarles, orquestada presumiblemente ante la difícil situación que debíamos pasar. Unos sindicatos fuertes y con prestigio ocasionarían turbulencias peligrosas y molestas para las reformas que se debían hacer. Reformas que ya eran claras, desde hace un lustro, para quienes conocen y manejan los hilos del poder y que no ocupan, precisamente, despachos de la administración pública. Así que pusieron a funcionar su maquinaria propagandística, ya que controlan también los grandes medios de comunicación, para quitar todo apoyo popular a los sindicatos, quitarles en definitiva su fuerza. Esto, debidamente compaginado con subvenciones y palmaditas en la espalda a los dirigentes sindicales sería suficiente para garantizar la paz social y que el país pudiera ser gobernado COMO DEBE SER gobernado todo país democrático, civilizado y desarrollado. Estamos en Europa, amigos. Hay suficiente dinero, a pesar de la crisis, y suficiente poder propagandístico para que la gente no se altere y tome las calles como si de una vulgar república bananera se tratara.

    Comentado por: y quién maneja mi barca el 13/2/2012 a las 16:39

  • Una vez le preguntaron a El Perich por qué estaba siempre a favor de los pobres y en contra de los ricos y respondió que los pobres son igual de cabrones que los ricos, pero sufren más.

    Comentado por: p el 13/2/2012 a las 10:05

  • Juliano,

    Del mismo modo que un obrero, cualquier obrero, aspira a trabajar lo mínimo a cambio del máximo salrio. Precisamente estos días, los empleados del transporte público de Barcelona han convocado una huelga porque creen que, con seis millones en paro y el PIB disminuyedo, sus salarios, que vienen de los impuestos de la gente a la que dejarán sin tranpsorte, deben seguir aumentando.
    Es difícil entender porque, en un momento en que todas las rentas sociales disminuyen, los salarios deberían ser la excepción. En cuanto a lo del 'despido improcedente', tal vez el mismo nombre debería ser motivo de reflexión.

    Comentado por: pintan bastos el 13/2/2012 a las 08:33

  • Just like a woman…

    http://www.youtube.com/watch?v=eSSlrO3hdYc

    Comentado por: DPA el 13/2/2012 a las 03:14

  • Pro, lo que propones es justo lo contrario de la empresariez. Un buen empresario, el mejor empresario aspira y ha de aspirar al máximo beneficio. El ideal: muchísima mano de obra, no pagar absolutamente nada, que los obreros vivan del aire, que los pague el Estado, la Virgen Mª o que se busquen la vida en su tiempo libre. Qué bien, por fin tenemos aclarado el concepto de causas objetivas de despido, y el de despido improcedente se convertirá en un fósil disecado en los clubes de campo de las élites, para su mofa y regodeo. ¡Cuánto cabrón! Van a conseguir que dentro de 5 años hasta los adictos a tele5 estén deseando colgarles de las farolas con sus tripas. Enhorabuena.

    Comentado por: juliano apostata el 12/2/2012 a las 19:57

  • Whatever you need
    Anything you want done baby
    I do it naturally
    'Cause I'm every woman (Every woman)
    It's all in me
    It's all in me
    Yeah

    I'm every woman
    It's all in me
    Anything you want done baby
    I do it naturally

    I'm every woman
    It's all in me
    I can read your thoughts right now
    Every woman, whoever made ya say...
    Whoa whoa whoa
    Whoa (oh) whoa (oh) whoa

    I can cast a spell
    See, but you can't tell
    Mix a special groove
    Put fire inside of you
    Anytime you feel danger or fear
    Then instantly
    I will appear
    Yeah oh

    I'm every woman
    It's all in me
    Anything you want done baby
    I do it naturally
    Whoa whoa whoa
    Whoa whoa whoa

    I can set your knees
    like playing unto the seas
    I can make a rhyme of confusion in your mind
    And when it comes down to some little flash of love
    I got it, I got it
    I got it, got it, baby baby

    I'm every woman
    It's all in me
    Anything you want done baby
    I do it naturally

    I'm every woman
    It's all in me
    I can read your thoughts right now
    Every woman, whoever made ya say...
    Whoa whoa whoa
    Whoa whoa whoa

    I ain't braggin'
    'Cause I'm the one
    Just ask me
    Oh, it shall be done
    And don't bother
    to compare
    I've got it

    Whoa whoa whoa
    Whoa whoa whoa
    Whoa whoa whoa
    Ahhhhh

    I'm every woman
    I'm every woman
    I'm every woman
    I'm every woman

    I'm every woman
    I'm every woman
    I'm every woman
    I'm every woman

    I'm every woman (Chaka)
    I'm every woman (Chaka)
    I'm every woman (Ha ha ha)
    I'm every woman (Come on girl)

    Comentado por: I´m every woman el 12/2/2012 a las 18:15

  • Muy interesante su artículo sobre la violencia de género, Enno Winkler.

    Comentado por: p el 12/2/2012 a las 12:30

  • La SS la pagan los empresarios. Si no fuera así viviríamos en un país de jauja o en un socialismo real y, la verdad, no sé que sería peor.

    Comentado por: monigote el 12/2/2012 a las 11:10

  • Me gustó la analisis . Tenemos las mismas ideas sobre el zapaterismo
    (compare http://www.humanrightsaction.org/violence/Gender_spanish.htm ).

    Comentado por: Enno Winkler el 12/2/2012 a las 01:51

  • Frenología,

    Estupendo, me apunto. Por cierto, ¿quién lo paga?

    Comentado por: son como niños el 11/2/2012 a las 23:57

  • @realismo social. Lo que dices no hace sino reafirmarme en la jodida intuición infantil. No me hables de Rubicones ni de ostias, colgao. Tú moral de todo por la pasta, pues para ti, pero no me hagas comulgar con ruedas de molino sobre la dura vida del empresario. ¿Ideas, hablas? Que yo sepa, la más brillante idea empresarial de este país, I+D, ha sido ponerle un palo a un caramelo para hacer un chupa-chups. Yo no estoy dispuesto a sacrificarlo todo por dinero, quiero tener la mente fresca para apreciar debidamente las tonterías de Azúa o extasiarme ante una vulva. Quiero trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Has dicho un montón de tonterías y falsedades que reflejan el pensamiento empresarial de este país, como que tú pagas la seguridad social de los obreros. En fín, no merece la pena. Hay que leer más poesía que son cuatro días.

    Comentado por: frenología aplicada el 11/2/2012 a las 17:37

  • Supongo que alguien ya la habrá enlazado, yo lo he descubierto hoy:

    http://www.rtve.es/alacarta/videos/archivos-tema/archivos-tema-se-acabo-fiesta/1269406/

    Es así como guays, pero sale Azúa.

    Comentado por: Uno el 11/2/2012 a las 17:09

  • Yo que el empresario procuraría no contratar a nadie nunca, planificar mi negocio de tal modo que pudiera salir adelante currándomelo todo yo todo.
    La clave está en elegir bien la Idea, que además de que la gente esté dispuesta a pagar por ella, debería cumplir con otro par de requisitos previos, a saber.
    Uno, el no requerir de inversión inicial no asumible por el emprendedor mismo -sin pedir nada al banco se entiende- y crecer sólo muy despacio, sólo cuando los frutos lo permitan bajo el requisito anteriormente mencionado de olvidarse de créditos bancarios.
    Y dos, no requerir de fuerza de trabajo anual superior a 1 año x hombre.
    Eche usted sus cuentas, búsquese una idea que cumpla con estas dos características, y así se ahorrará ud. tener que pedir favores a nadie, y lo que es peor, devolver esos favores a precio de usura.

    Comentado por: pro el 11/2/2012 a las 15:22

  • Una entrega de premios
    Manuel Jabois

    Puede haber algo peor que no saber distinguir la verdad de la mentira: distinguirlas. A mí me han enseñado a pasar de largo silbando cuando se forman marabuntas como la de ayer no para evitar que te caiga una hostia, porque siempre cae, sino porque a ciertas edades un hombre sólo debe abrir la boca para hablar de fútbol y de mujeres. Pero luego está la mentira, que retrata a quien la dice y aún más a quien no la denuncia. Eso todavía consigue hacerme parar en plena calle; cada vez más convencido de que no vale de nada, y sin embargo con obstinación estúpida.

    En Twitter hay una cuenta falsa de Francisco Camps que para celebrar la sentencia de Garzón dijo: "Ahora debe pagar por sus delitos. 11 años me parecen pocos". Se corrió pronto a esparcir el mensaje pese a que el perfil tiene un millar de seguidores (tengo yo más, y no se me ocurrió ir a presidir nada a Valencia) y en su timeline podía leerse: "Hoy ha sido un día muy agotador. Primero comida y después he tenido que ir al golf con unos amigos". Nada que ver con la cuenta dulce, tan enterrada. Pero la frase sobre Garzón fue uno de los hits del día. Uno de los que se animó con ella fue un veterano militante socialista madrileño (no un quinqui, ni un tronista) en Facebook: "Y los delincuentes celebrándolo públicamente", dijo antes de colgar la cita del falso Camps. Entre la indignación que comenzó a levantarse se me ocurrió aclarar que el perfil no era auténtico acompañado de algún ejemplo que lo demostraba. Supuse así que había zanjado el asunto, como había ocurrido con un colega que se apresuró a borrar el enlace. Pero una de las reglas de oro de Facebook es leer el titular, escribir "hijo de puta" y compartir el link con los amigos. Éstos, a su vez, ejercen el mismo derecho democrático.

    La mentira es poderosa, tiene músculo, derriba puertas a patadas. Enterado de que la cuenta del expresidente valenciano era falsa, el hombre que colgó el mensaje no retrocedió. Comprobé también que en su Twitter se había hecho eco de la declaración, algo que puede pasarle a cualquiera, pero tras ser alertado de su naturaleza no lo retiró. Lo mantuvo como esas viejas que sostenían velas altas en las hogueras de la Inquisición para no perder detalle. Entre los contactos que compartieron la afrenta del falso Camps apareció una agrupación socialista: "Mirad lo que ha puesto en su twiter Francisco Camps. No lo podemos consentir. Ahora más que nunca los progresistas nos tenemos que revelar y no dejar que la derecha acampe (sic -¿en Sol?) a sus anchas". Para entonces ese tuit se había desmentido entre los comentarios y hasta en los periódicos, pero no por la persona que lo colgó. Estaba saliendo la cosa a decenas de insultos por minuto en ése y otros perfiles que se hacían eco de la mentira y el propagador de la falsedad permanecía imperturbable. Su actividad seguía en Facebook, pero ya no en ese hilo. Se diría que estaba en el salón poniendo música. Me pregunté cuántos como él estaban escuchándola.

    Todo empezó a tener un aire viciado. Tras denunciar que aquel perfil no era de Camps, alguien se dirigió a mí para preguntarme "por qué lo defendía". Una señora, por su parte, explotó: "Me da igual que sea falso o no, lo piensa y para mí ya es suficiente". En ese espíritu conmovedor se encierran siglos de la Historia de España, y en la actitud pasiva de quien estaba avisado de la falsedad y sin embargo la deja correr, poniéndolo todo perdido, una clave fundamental ya no de estrategia política, sino de la ventresca de la sociedad: su portentosa capacidad, nada disimulada, para atrincherar la mentira en pos del daño ajeno. Lo había visto ya suficientes veces a izquierda y derecha. La impotencia de que te señalen el amarillo diciéndote que es verde. El hedor profundo de la mentira despojada de arquitectura, mostrada en su primitivismo: verla nacer, reproducirse y jamás morir.

    A última hora de la noche seguían llegando comentarios exaltados a la frase que nunca dijo Camps. En ése y en decenas de muros de Facebook. Mantuve el silencio de quien se sabe ya exiliado profundo hasta que apareció uno diciendo que Garzón se iba con la cabeza alta y Camps podría aparecer cualquier día "en una cuneta". Me removí, a mi pesar, y me dirigí en privado al propietario de la cuenta para alertarle de que esos comentarios respondían a una declaración falsa que él había colgado y que además sabía que lo era. Su respuesta fue antológica: "A la gente se le va la olla. No lo había visto hasta ahora, he estado en una entrega de premios a Iñaki Gabilondo". Contesté: "Es que es un perfil falso. Ese no es Camps. La noticia que cuelgas es mentira, por tanto los comentarios son inducidos por una mentira". No respondió. Esperé a ver si borraba el hilo o lo mantenía pidiendo disculpas y avisando de que aquel no era Francisco Camps; si tranquilizaba, en fin, a alguno de sus cinco mil fieles ("Menudo hijo de la gran puta le tenían que haber colgado con esas declaraciones el ladrón este de mierda pero quien cojones vota a todos estos hijos de puta"). No lo hizo.

    Para mitigar mi soledad me interesé por él como por una antigua novia. Se define como "ciberactivista". Y "técnico de comunicación en redes sociales".

    Comentado por: cp el 11/2/2012 a las 13:25

  • Aplaudir,

    Quizás sea esa la esencia del mundo de hoy, en el que todos, de ahí el poco valor de los términos derecha e izquierda si se quiere llegar al fondo del asunto, son progresistas, es decir, optimistas.
    Así, todo el mundo parece entender que las crisis, como la actual, son la excepción, no la norma, y que las cosas deberían ir bien, aún cuando, si se miran de cerca, como apunta su fragmento, lo habitual es que vayan mal o peor.
    En fin, a todos une, en resumen, el creer que el mundo, al que ahora se da en llamar sistema, podría ser de otro modo. Esto, y el, por consiguiente, estar siempre descontentos, es lo que nos hace, a todos, modernos.

    Comentado por: chop, en hauer el 11/2/2012 a las 12:21

  • "De la constante lectura de artículos y declaraciones he acabado sacando la impresión de que los liberales piensan, casi sistemáticamente, que los demás no suelen creer, en general, en la sinceridad de un empresario cuando alega que si subiese los salarios o no despidiese a un determinado número de obreros no tendría más remedio que cerrar. Están equivocados: hay demasiados datos sobre la marcha y los condicionamientos de la economía de mercado como para dudar, en principio, al menos tal como van las cosas hoy en día, de su sinceridad.Pero ésa es, precisamente, la cuestión: lo peor no sería que el industrial mintiese y engañase, ¡Dios lo quisiera!; lo peor es justamente que, en líneas generales, no está diciendo más que la verdad..."

    Comentado por: aplaudir con las orejas, o el realismo a secas el 11/2/2012 a las 11:58

  • Frenología aplicada,

    Visto el brete que usted plantea, me permito ofrecerle una alternativa que paso a especificar en una serie de pasos:

    1. Tenga usted una idea. No de las que habla Azúa, no, por ésas sólo le pagan a él y los políticos, sino una idea que interese a gente al punto de que estén dispuestos a pagar por ella. Porque, y eso debe quedar claro desde este primer punto, el objetivo es, ¡horror!, ganar dinero. Ese es el Rubicón moral que debe usted estar dispuesto a cruzar.

    2. Reúna dinero para ponerla en marcha. Sin poner primero no hay forma de sacar después, a no ser que sea usted un socialista andaluz. Para ello deberá empeñar e hipotecar todo lo que usted tenga, así como su familia más o menos cercana. Con todo ello, en otros tiempos le hubieran dado un préstamo bancario. Hoy no es seguro. Arriesga usted todo lo que tiene y puede perderlo si las cosas no van bien. éste es el Rubicón material.

    3. Contrate personal. Es muy probable que no lo pueda hacer usted todo, así que necesitará ayuda. A diferencia de usted, que trabajará o pensará en el trabajo todas las horas de todos los días del año, se juega todo lo que tienen usted y los suyos, recuerde, ellos, los obreros quiero decir, se comprometen, a cambio de un salario, a trabajar unos 160 días al años, ocho horas diarias. Si está usted en zonas de llamada tradición obrera, menos que eso. Les pagará usted cada mes y, además, dos meses extra cada año, vaya usted a saber porqué, más un 40% del salario para cubrir la llamada seguridad social. Recuerde, los obreros valoran ante todo la seguridad. Usted no, ya que de ser así no sería empresario. El Rubicón espiritual, sería éste.

    4. Su nueva situación le dará la oportunidad de vivir en primera fila y desde el otro lado lo que los anticuados llaman lucha de clases, es decir, que sus empleados siempre pensarán que gana usted demasiado y ellos demasiado poco. No importa que si hay beneficios, que no siempre los habrá, guarde usted la mayoría para los tiempos duros, que los habrá, en los que deberá seguir pagando a los bancos, proveedores y empleados, independientemente de cómo vayan las cosas. Usted es el único cuyos ingresos dependen de la marcha del negocio.
    Tampoco se le tendrá en cuenta que si acaba usted teniendo que cerrar, y a diferencia de sus empleados, no sólo lo habrá perdido usted todo, sino que no tendrá en mínimo ingreso por estar en paro. Usted es un empresario, recuerde, que ha cotizado un cuarenta por ciento del salario de sus trabajadores para que cobren ellos, no usted.

    5. Pero es que, además, si llega ese momento fatídico en que debe usted cerrar o, cuando menos, reducir personal, no lo hará así como así, no, faltaría más. Una relación laboral no es algo simple como un matrimonio o un embarazo, que se acaban en un santiamén. A ese empleado, al que a usted le ha estado pagando un sueldo por trabajar, deberá usted pagarle ahora para que rescinda esa relación laboral, en la que ambos entraron de forma voluntaria. Evidentemente, este pago, un chollo, por lo que dicen, ahora, apenas 33 o 20 días por año trabajado, o sea, seis meses de salario por anticipado a un señor o señora que le haya honrado a usted con su asistencia diez años. A pagar, claro, en un momento en que usted está atrapado económicamente, en que los bancos seguro que ya no le dejarán dinero y la familia le habrá retirado el saludo,por miedo a otro sablazo.
    El pobre obrero se irá pues con seis meses de indemnización, echando pestes de usted y de un sistema que le ofrece tan exigua seguridad: la indemnización más 24 meses más de paro. Total, dos años y medio cobrando por ser obrero y haber trabajado diez años. Usted, con suerte, evitará que le embarguen la vivienda a base de renegociar los préstamos bancarios, y puede que, incluso, si lo lleva en la sangre, intente seguir adelante con su negocio. ¿Qué va a hacer si no?

    6. En fin, que usted entenderá que también a los empresarios les aplican los obreros lo del chiste de Woody Allen sobre la vida: son muy malos y, encima, hay pocos.

    Comentado por: realismo social el 11/2/2012 a las 11:11

  • "Odio a los impostores, pícaros, embusteros y soberbios y a toda la raza de los malvados, que son innumerables, como sabes... Pero conozco también a la perfección el arte contrario a éste, o sea, el que tiene por móvil el amor: amo la belleza, la verdad, la sencillez y cuanto merece ser amado. Sin embargo, hacia muy pocos debo poner en práctica tal arte, mientras que debo ejercer para con muchos el opuesto. Corro así el riesgo de ir olvidando uno por falta de ejercicio y de ir conociendo demasiado bien el otro."

    Luciano de Samósata

    Comentado por: c/p el 11/2/2012 a las 09:54

  • Se habla a menudo de cómo proliferan los pillos en este país. Pillos funcionarios, pillos que se aprovechan de las prestaciones y servicios del Estado de bienestar, pillos del mundo artístico mendigando la sopa boba de la subvención y sobre todo pillos políticos.
    No se habla tanto, sin embargo, de los pillos empresarios de este país. Incluso preferimos denominarlos ahora con el heroico y luminoso nombre de emprendedores.
    Quien haya tenido la desgracia de ir dando tumbos por el desapacible e ingrato mundo laboral puede llegar a pensar que la pillería es para el empresario una cualidad esencial y necesaria para desenvolverse con éxito en función de las reglas de juego, más morales que legales, que hay establecidas en el despiadado escenario de la lucha por la vida que hay en este país. No se puede prosperar sin ser un pillo y la pillería es elogiada, admirada y ansiada por todos los novatos dispuestos a ser “emprendedores”. Se contratan expertos con estudios en leyes y números para que la pillería sea legal, expertos en imagen para que incluso parezca moral.
    Quien haya tenido la bendita suerte de haber firmado un contrato vitalicio con el Estado y no haya estado sujeto, por tanto, a la triste y dura vida de ir de una empresa a otra ofreciendo su trabajo, puede pensar que es exageración tal afirmación. No les pido que atiendan mis palabras sino tan sólo que vuelvan a la niñez por un instante, abran los ojos y recuperen esa intuición infalible que tenían cuando clasificaban a sus compañeros de clase. Si no tienen a cualquier empresario a mano, por ser funcionarios del Estado, fíjense en los representantes de la patronal que ven por televisión. Imprégnense instintivamente de su imagen, cómo visten, cómo se peinan, cómo mueven la cabeza al hablar, si levantan o no la barbilla…y sobre todo en el metálico brillo de su mirada.
    ¿Qué ven? ¿les agrada?
    En sus manos estamos, así lo han decidido nuestros representantes.

    Comentado por: frenología aplicada el 10/2/2012 a las 18:56

  • Pues habrá que llamar a Clint Eastwood o montamos una cooperativa y nos hacemos la peli con una handycam. Porque supongo que no esperarás que la gloriosa academia del cine catalana esté por la labor, ¿no?

    Comentado por: Circe el 10/2/2012 a las 11:36

  • Hablando de Undargarín y demás casoscrónicos, me quedo con ganas de que haya cineastas dotados y cabrones que sepan aprovechar todo lo que estos paradigmas ponen al descubierto: pijos ultramillonarios que van pordioseando contratos amañados, ejecutivos que no tiene ni puta idea de nada, élites tecnocráticas que no desentonarían en un plató de telecinco... No, no me hablen de Berlanga. Antaño la gente reconocía de lejos la caricatura de un hipócrita, de un lamerón, de un meapilas, de todos los tipos de demagogo de café y charlatán de feria... Qué bien nos vendrían unas sátiras actualizadas y reconocibles. Eso, más que unas "ideas para la izquierda", es lo que necesitamos: enseñar a identificar al enemigo, reconocerlo como encarnación de los nuevos pecados capitales, bautizar con un nombre conveniente sus estragos...

    Comentado por: juliano el apostata el 09/2/2012 a las 20:52

  • “Iñaki Urdangarin y Diego Torres, imputados en un caso de malversación de fondos públicos cuando dirigían el Instituto Nóos, contrataron a tres jóvenes que cobraban 60 euros al mes, una cantidad irrisoria que percibían a cambio de no hacer nada. En al menos uno de los casos, la persona se pasó cuatro años cobrando ese dinero sin tener ninguna función ni pasarse por la empresa, según fuentes del caso.”

    No le perdonaran a Urdangarin que haya puesto al descubierto para que valen los ejecutivos . Si al menos les hubiera encargado rellenar formularios, no importa de qué, por 2.000 napos al mes, como hacen ayuntamientos, diputaciones, institutos, consejerías, negociados, consulados, embajadas, consejos, órganos ejecutivos... todo estaría correcto.

    Comentado por: ¿Es el mismo? el 09/2/2012 a las 19:19

  • Le acompanho a usted en el sentimiento, amigo juliano. Recuerda usted este ya viejo lamento?

    "... Era típico del chupatintas de antaño que la oficina fuera para él una verdadera sinecura y cubil apropiado donde el ocio al amparo del Estado pudiera dedicarse a llenar crucigramas o hasta escribir tragedias en cinco actos, que a nadie le hacían mayor daño, de manera que el enjambre de chupatintas podían sencillamente contarse como parásitos de los trabajadores y nada más; pero ahora encima, a medida que todos los trabajos se vuelven oficina y producción de números, el ideal del trabajo se impone por doquiera en las oficinas, y el ejecutivo tiene no sólo que cumplir con el horario, sino rendir productos. Y ahí tienen ustedes las consecuencias: cada día se encuentran ustedes la vida llenita de formularios que cumplimentar, de ventanillas a las que acudir, de votos que emitir y subvenciones que solicitar: la vivienda, el trabajo, la salud, el amor, la política, cualquier cosa sirve de pretexto para hacerles a ustedes estar pendientes de un trámite más, para tener en su agenda una marca del futuro, a corto y a largo plazo: pues bien, es él el que les ha proporcionado todo eso, el ejecutivo y su necesidad de dar sustancia a su puesto y a su título."

    http://elpais.com/diario/1985/06/19/opinion/487980008_850215.html

    Por otra parte, me he partido el ojete con lo de la Feliz Gobernación. Gracias.

    Comentado por: BigEd el 09/2/2012 a las 16:26

  • Tapia de lamentaciones

    http://materiaconstruida.blogspot.com/2012/02/la-practica-del-arte.html

    Comentado por: Tipo Material el 09/2/2012 a las 11:58

  • Estado de bienestar o fractura social
    Desde la segunda guerra mundial en Europa se ha tejido un modelo social específico, definido a través de un gran pacto, que permitió a la clase trabajadora aceptar las reglas del mercado a cambio de un papel importante del Estado en la regulación de la economía y en la provisión de servicios públicos básicos. Sobre estos principios se construyó el modelo social europeo, asentado en la solidaridad de ricos con pobres, de jóvenes con ancianos, de unas generaciones con otras.
    Con el reciente predominio neoliberal, valores esenciales para el pensamiento socialdemócrata como el de la solidaridad están siendo sistemáticamente cuestionados. Un número mayor de ciudadanos auto-identificados como clases medias, azuzados por partidos conservadores y ciertos medios al servicio de los poderes económicos, se ha vuelto escéptico de las formas actuales de solidaridad pública, como son los mecanismos de redistribución del Estado de bienestar. Estos ciudadanos se ven como los paganinis de esos servicios, que a menudo no utilizan, cuyos abusos deploran y de cuya necesidad no se sienten responsables. Lo anterior se traduce en crecientes apelaciones a limitar los servicios públicos universales y reducir las burocracias que los gestionan. El resultado: demandas de reducciones de impuestos, que colocan a los Gobiernos en una difícil encrucijada para el mantenimiento del Estado del bienestar.
    En una sociedad justa y solidaria los impuestos deben ser progresivos, de forma que los que más tienen, más aporten. Si el sistema funcionara bien, los más opulentos estarían financiando en gran medida el Estado del bienestar, pero esto no es lo que ocurre en muchos países. Como se ha visto con el hachazo fiscal de Rajoy, los sistemas tributarios castiganespecialmente a las rentas del trabajo, al ser las nóminas un instrumento cómodo de control para los Gobiernos. Algo va mal en sociedades donde los ricos, cada vez más ricos, pagan menos que los asalariados. El propio Warren Buffet ha reconocido que paga menos impuestos que su secretaria, mientras en países como Alemania y Francia ricos solidarios reclaman unos sistemas fiscales más justos. En España, en cambio, nuestros supermillonarios no se han sumado a esta llamada.
    Las razones detrás de estas tendencias son variadas. Junto a justificaciones de abusos y problemas de eficiencia pública, se esconde la consolidación del individualismo y consumismo imperante. Tres décadas de machacona ideología neoliberal encapsulada por Margaret Thatcher en su famosa afirmación: "La sociedad no existe, solo los individuos", ayudan mucho a entender lo que pasa. El debilitamiento de la identidad comunitaria en sociedades cada vez más heterogéneas está socavando las condiciones sociológicas para la solidaridad colectiva e individual.
    Aunque las causas sean conocidas, no deja de sorprender la enorme miopía y pobre comprensión de las implicaciones que conlleva el desmantelamiento de los servicios públicos para las mismas clases sociales que lo reclaman. El aclamado Tony Judt lo expresa magistralmente: "Gracias a medio siglo de prosperidad y estabilidad, en Occidente hemos olvidado el trauma social y político que representa la inseguridad económica de las masas, y en consecuencia no recordamos las razones que llevaron en primer término a la creación de los Estados del bienestar de los que hoy disfrutamos" (Judt: Reappraisals: reflections on the forgotten 20th century).
    He ahí la gran paradoja de nuestro tiempo: el éxito de los Estados del bienestar de economía mixta radica en haber logrado estabilidad e integración social, desarmando las ideas más extremistas y violentas; pero al mismo tiempo, ha llevado a generaciones posteriores a dar por sentada esa misma estabilidad y moderación ideológica, y en consecuencia a demandar la eliminación de los "impedimentos y molestias" asociados con los bienes colectivos: impuestos, subsidios, regulaciones, etc. A base de repetirlo incesantemente, el sector público se asocia con lentitud, burocracia y, en general, con menor dinamismo económico. Es bastante discutible que una buena regulación económica o los servicios públicos universales sean obstáculos para el crecimiento y la eficiencia económica; numerosos ejemplos lo desmienten. Ahora bien, como afirma Judt, "lo verdaderamente sorprendente es la medida de nuestra incapacidad para ni siquiera concebir la política más allá de un estrecho economicismo. Hemos olvidado completamente cómo pensar y reflexionar políticamente".
    Pese a todo, los ejemplos escandinavos demuestran que una mayoría de ciudadanos pueden aceptar impuestos elevados a cambio de obtener unos servicios públicos de calidad, acompañados de claras limitaciones y penalizaciones a su abuso. Pues muchas personas entienden que si los mecanismos de solidaridad colectiva se resquebrajan, el resultado final será el incremento enorme de la desigualdad, y a medio plazo exclusión y fractura social con todas sus consecuencias. No hay que engañarse, el auge del individualismo, el debilitamiento de la cohesión y el aumento del populismo y xenofobia son todas caras de la misma moneda.
    Sobre estas bases, los partidos socialdemócratas van a tener que adaptar sus ideas para definir mejor los límites a la responsabilidad del Estado y del ciudadano en el mantenimiento de los bienes colectivos. La preservación del Estado del bienestar pasa inevitablemente por un reforzamiento de los principios de solidaridad y cohesión social, pero acompañado de esfuerzos igual de vigorosos para mejorar la eficiencia, minimizar los gastos sociales no redistributivos, eliminar todo despilfarro y denunciar cualquier fraude; así como mayores niveles de exigencia de responsabilidad individual y de reconocimiento de la contribución de cada persona.
    Manuel de la Rocha Vázquez. El País. Opinión.
    No les falta razón a las clases medias cuando abominan del Estado de Bienestar, no porque compartan la ideología neoliberal, sino porque ante los numerosos casos de corrupción, clientelismo, parasitismo y derroche de recursos públicos por parte de los partidos políticos que dicen defenderlo, se sienten estafados y engañados. Si a ello se suma la propaganda neoliberal, la crisis está servida.
    Hay que tener en cuenta también, como el otro factor esencial, la dependencia económica de los partidos políticos con respecto a los bancos. Sólo así se entiende que el PSOE mantuviera en el cajón desde el 2009 una directiva europea para limitar el salario de los directivos, o que saliera del gobierno indultando a un banquero.
    Como dice Félix de Azúa, de estos dos asuntos esenciales, ni se ha hablado. Pero no echemos la culpa de todo a los políticos y comprobemos como por parte de todos hay continuos abusos de los recursos públicos, desde el funcionario que en cualquier nivel de la administración no cumple con su trabajo o aprovecha la legislación laboral para tomarse permisos o bajas que en realidad no necesita, hasta el que cobra una prestación pública indebidamente o abusa de servicios porque son gratuitos.
    La cosa es más seria de que un chorizo o sinverguenza robe o se aproveche de los recursos públicos, no es sólo cuestión moral, sino que es de mera sostenibilidad de un sistema que ha garantizado la paz social en Europa. El daño infringido es de incalculables consecuencias y los partidos políticos, salvo que estén corruptos hasta la médula, deberían tomar inmediatamente las medidas oportunas. El 15-M fue el primer aviso de la ciudadanía sobre algo que es notorio y palpable en la opinión pública a pie de calle: o se regeneran o la ciudadanía les dará la espalda. Será entonces la ocasión para que los iluminados nos conduzcan al desastre que Europa ya vivió en el siglo pasado.

    Comentado por: si se van fuera los chorizos, en España no quedaría ni dios el 09/2/2012 a las 11:51

  • A ver si quedamos un día de estos, me refiero a usted y a los marxistas-abogaos, tan apañaos de Hamburgo, para acabar con la libertad, la igualdad y la fraternidad de esos sinvergüenzas capitalistas. Y, hágame caso, ya que me tiene como maestro (¿o quizá sea guía, o timonel, tal y como acostumbra o acostumbraba el rebaño, la tribu, a rendirse moralmente al principio de autoridad en aquel albor del siglo XX, tan caro a los amigos como usted, de la libertad, la igualdad y la fraternidad, según?), que es menester cargar la faltriquera de ciencia y sus aledaños dialécticos para torcer este jodido derrotero histórico, que no hay dios que lo componga. Eso sí, traiga consigo unos bocatas y algo de dinero para la caja de resistencia, que la cosa no anda muy boyante por estos lares, ya sabe.

    Sin más, y esperando ansioso buenas nuevas, se despide su maestro. Ah, se me olvidaba. Después de la reunión, si es que no desmayan ustedes a sus loables deseos de rebanar pescuezos capitalistas, pondré a todos sentados en un pupitre para ver cómo andan en eso del dictado marxista, y así dictaminaré, según dictan los supremos maestros Hegel y Marx, en qué punto hay que dictar sentencias políticas siberianas, recias, como firmes dentaduras. Y no tengo más que decir, que en esto del decir, hay que decirlo todo, es preciso ser parco y ahorrador, no como esos judíos banqueros, claro. Me despido con aire fresco, entre siberiano y alemán, no iba a ser de otro modo. Salud y revolución sin polución. Y mirad siempre al frente, coño.

    Comentado por: miguel el 09/2/2012 a las 08:47

  • O sea, Félix, que a pesar de lo prometido anteriormente te sigues interesando por las aventuras del 'soe. ¿O es una licencia literaria? Puro masoquismo en ambos casos. Personalmente, sólo pido a la "democracia" española que nos libre de aguantar demasiados años seguidos las jetas autosatisfechas y prepotentes de corruptores corruptos convencidos y profesionales que componen por naturaleza el 90% de la cúpula pepera (y lo bueno es que les voten y amen tanto justamente los que deberian maldecirlos, como en Italia!). Por lo demás, ruego, suplico e intimo a la nueva/vieja cúpula socialista en particular, pero a todos los políticastros en general, que por mí no se molesten en tener ni una sola idea, que se consagren intensa, monolítica y exclusivamente a la molicie, la indolencia y todo tipo de vicios domésticos, que se olviden, por favor de nosotros, que de veras que jiede cuando aseguran estar trabajando en nuestro futuro, que si hay alguien que no debe trabajar es precisamente ellos, sin excepciones.

    Comentado por: juliano el afósfata el 08/2/2012 a las 23:24

  • dice el escohotado que un pastor es más importante que la fenomenología del espíritu, hombre el pastor solo con sus cabras puede pero como se meta en un partido político digamos para proteger a las cabritas va a ser que no.

    Comentado por: a. el 08/2/2012 a las 21:45

  • No más que para empezar: que alguien califique 'de derechas' - y, ya de paso, vaya usted a saber lo que quiere decir con eso (1) - la política del PP, sí que evidencia no ya una falta de ideas en política, sino no tener ni idea de la misma.

    (1) Ejercicio de nivel 101: Distinguir 'derecha', 'extrema derecha', 'conservador', 'reaccionario', 'fascista' y 'liberal'. Mientras se usen como sinónimos, error en el que cae a menudo también Azúa, es que se tienen las ideas muy poco claras. Menos paja en el ojo de Chacón y más viga en el de los catedráticos.

    Comentado por: el emmental el 08/2/2012 a las 20:41

  • Chacón es jóven, catalana y poco socialista pues SI y NO.
    Zapatero ha acabado con el PSOE histórico puede ser, es que estamos en 2012 y el tiempo no va hacia atrás, algunos y algunas vemos a González casi como a un mito del pasado (como a Marilyn)
    Y otra "cosita" la biblioteca que frecuento ha dejado de comprar El Pais y sólo se puede leer el ABC (con su habitual tufillo) no creo que esto sea franquismo pero ¿cómo llamaríamos a esto? los desmanes del poder son siempre insoportables, es verdad.

    Comentado por: La prima de Monna Lisa el 08/2/2012 a las 20:26

  • “Un fondo de inversión de Deutsche Bank, el mayor banco alemán, ha sembrado la polémica tras trascender que comercializa una modalidad de inversión basada en pólizas de seguros que permite a los clientes de Deutsche Bank apostar indirectamente sobre la esperanza de vida de personas de la tercera edad.
    El fondo DB Life Kompass 3 está basado en pólizas de seguros que permiten a los clientes del banco alemán apostar indirectamente sobre la esperanza de vida y la expectativa de muerte de ancianos, de tal forma que cuanto más viva la persona de referencia, más gana el banco, pero si fallece de forma anticipada a la fecha por la que se apostó, el que gana es el inversor.
    Deutsche Bank no vende la póliza de seguro, sino unos certificados basados en una estadística referida a la historia clínica de 500 estadounidenses de entre 70 y 90 años. Según el abogado Tilman Langer, de Hamburgo, que representa a uno grupo de unos 30 inversores, el banco ha utilizado además unas tablas de esperanza de vida obsoletas que perjudican a los compradores y favorecen a la entidad financiera.
    Este controvertido y macabro producto financiero ha captado una inversión significativa de 200 millones de euros en las dos emisiones lanzadas hasta ahora entre los ahorradores.
    El Defensor del Pueblo de la Asociación Federal de Bancos alemanes (DBD), a la que no pertenece Deutsche Bank, rechazó abrir un proceso de arbitraje a la espera de que sea un tribunal quien determine si este modelo de inversión es moral y «compatible con la dignidad humana». El arbitraje fue solicitado por el abogado de Hamburgo Tilman Langer, quien sostuvo que debe ser un tribunal quien determine si el fondo moral del producto de inversión, que califica como «difícilmente compatible con la dignidad humana», reviste o no algún tipo de ilegalidad.”

    La Nueva España.

    Maestro miguel, ya están los marxistas de todo pelaje, como el abogao ese de Hamburgo, atacando “el espíritu comercial inglés”, el mismo que permite especular con los precios de productos básicos alimentarios imprescindibles para la supervivencia de millones de personas. Ya están atacando la libertad, la igualdad y la fraternidad de los que operan en el mercado de valores de las bolsas de New York, Londres o Tokio. Ya están los que enarbolan la bandera del putrefacto hegelianismo-marxista-leninista-zapaterista-troskista…(me duele la cabeza) intentando tapar la grieta para que respiremos aire puro en la barca de la esperanza zarandeada en el mar de la vida de los que no tocamos poder. A ver si dejan en paz a la ciencia, recorcholis.

    Comentado por: ánimo miguel, que somos legión el 08/2/2012 a las 18:37

  • Maestro, no merezco su desprecio. Mire en mí la buena voluntad antes que mi indigencia intelectual. Todos somos necesarios en la defensa de la igualdad, la libertad y la fraternidad de los que aparecen en la lista Forbes. Defendamos el “espíritu comercial inglés” con las armas de la ciencia ante los putrefactos hegelianos que corrompen el mundo. PERSEVEREMOS, Maestro miguel, que el camino es largo y áspero pero la recompensa será gloriosa.

    Comentado por: ánimo miguel, que no estás solo el 08/2/2012 a las 16:59

  • Capítulo 16

    LECCION PRECEPTUADA.

    En esto sonó una campanilla y el cabeza rapada (alcalde) comenzó a decir con estruendo:
    -Cuando visité la Ciudad, hace quince lustros, el Gran Lego de los Alcades, que nunca nos olvida, me pidió que expusiera los problemas del rincón y solicitara la gracia que deseara. Respondí que nuestro lugar no tenía otro problema que la falta de instrucción política, y que no pretendía mayor fortuna que la presencia de un Mentor que nos adoctrinara en el prodigio de la Feliz Gobernación y nos enseñara a defendernos de propios y extraños. El Gran Lego cumple ahora su compromiso, enviándonos la eminencia aquí presente, poseedor de trescientos galardones, cuatrocientas quince insignias, ochocientas diez corbatas de honor y hasta cinco mil setecientas condecoraciones ganadas en servicio al Hecho. Figuraos, pues, de quien se trata.
    Los palurdos no se inmutaron, hundidos como estaban en su resignación. El Mentor tomó la palabra, y sin más aviso, esclafó este

    DISCURSO SOBRE LA MANO OCULTA

    Desde que surgió y creció, ante la admiración del Orbe, la Feliz Gobernación posee un Adversario tradicional o Antagonista Nato y Preceptivo, aparecido hace milenios de milenios en la extranjera logia, arropado en la Satrapía Cismática y financiado por oro extraño. Su odioso credo, fundamentado en el aborrecimiento, le manda

    afrentar nuestra fe,
    yermar nuestros campos,
    esquilmar nuestras haciendas,
    embotar nuestras inteligencias,
    prostituir nuestras muchachas,
    corromper nuestra mocedad,
    enmudecer nuestra música,
    raquitizar nuestros soldados,
    desproporcionar nuestras artes,
    enmohecer nuestras espadas,
    hundir nuestros puentes,
    secar nuestras fuentes y ríos,
    menguar nuestro idioma,
    tartajear nuestra lengua,
    errar nuestras cuentas…

    Asimismo,

    desunir,
    dividir,
    malquistar,
    enzarzar,
    indisponer,
    cizañar,
    encismar
    y sumir este noble ejemplo político en el caos, la anarquía y el laberinto todo de enredos.
    Impulsado por tan repelente propensión, vela, vigila y atalaya, siempre en espera de

    la circunstancia que aprovechar,
    la protesta que alentar,
    la queja que incitar,
    la debilidad que explotar,
    la tentación que ofrecer,
    el resquicio por donde infiltrarse
    y el tumulto que favorecer.

    Trama, conjura, reflexiona y medita los estilos de encubrirse bajo el más apropiado hábito, ya mostrándose como dulce cordero henchido de ternura por el rebaño,

    ya como amigo de la palabra precisa,
    ya como maestro de pesos y balanzas,
    ya como casual objetante de caminos,
    ya como admirado visitante del extranjero,
    ya como inocuo chirigotero,
    ya como coima arrastrada de la necesidad,
    ya como fidelísimo de los dioses,

    o ya como divertido narrador de anécdotas, cuyas malintencionadas moralejas, preparadas y aderezadas en escuelas extranjeras, aprende al dictado de la universal conjura.
    Canta como ruiseñor, estridula como grillo, maulla como gatito, muge como ternerillo, llora como niño, y aun nos elogia y ensalza si lo considera conveniente para sus inconfesables propósitos. Pero, sobre todos los disfraces, aprecia el de honrado intelectual, descubrimiento que hizo lanzar al Procónsul Didipo aquel famoso grito, hoy apotegma y consigna oficial: “¡Abajo la reflexión y muera el juicio! ¡Viva la Feliz Gobernación!...

    Ahora sabéis lo que se velaba tras las doctrinas nuevas y las ideas propias: la oculta mano del implacable Adversario, siempre pugnando por destruirnos.

    1. Si conocéis algún forastero que se queje de la sequía, escudriñar su vida, parientes y antepasados, y descubriréis la oculta mano que le incita.
    2. Si poseéis algún criado que mengüe su afán, maltrabaja y ande con rezongüeos y otros rezos no precisamente piadosos, haced lo mismo y desvelaréis la pérfida mano que le mueve.
    ….
    6. Si un aparente intelectual llega al poblado, saluda cortésmente, comienza a chismorrear sobre la Historia de la Feliz Gobernación, y afirma que, según la moderna investigación, no fue tal y como quedó narrada y signada por el Mandarín Historiador, sino comparecencia de hambre, intolerancia, locura y piojos, reiterad la prueba y encontraréis la abominable mano que le impele.
    7. Si una muchacha os confiesa haber quedado sola en su aldea, porque las otras marcharon a buscar menester de putas, empujadas por el estómago, emplead la regla y descubriréis la repulsiva mano que le inspira.
    10. En fin, si alguien analiza sin encomio

    opina sin permiso,
    considera sin licencia,
    califica sin venia,
    valorasen beneplácito,
    repudia sin autorización,
    conjetura sin plácet,
    discurre por su cuenta,
    aprecia a su entender,
    dice a su juicio,
    reprueba,
    diatriba,
    satiriza,
    reprocha,
    murmura,
    censura

    y reflexiona en general; o se excusa para no venir a esta plática, o viniendo, no presta atención, porque se duerme, aplicad la enseñanza y observaréis la indigna mano que le exhorta. A la buena hora.


    MIGUEL ESPINOSA. Escuela de Mandarines.

    Comentado por: Prietas las filas con La Feliz Gobernación el 08/2/2012 a las 15:05

  • Gatoflauta: Cuando no se lee con atención, se pasa una de rosca. Yo no propongo nada, ni amenazo, ni voy de capitán Araña. Mi comentario sólo trataba de sentimientos, los míos, legítimos donde los haya. Sentimientos de cansancio y aburrimiento, sentimientos de desencanto. No me los ensucie usted. No se sirva del comentario más cortito, sencillito, y que por todo ello hubiera debido ser para usted el más accesible (que ya ve que no lo ha sido), para intervenir en la tertulia. Por cierto, tal y como usted utiliza a Juan de Mairena parece como si el escepticismo, el pesimismo, el desengaño y la desilusión no fueran con él... En fin, insisto, lea con más cuidado y, después, respete el desencanto ajeno. Un saludo.

    Comentado por: Oarso el 08/2/2012 a las 14:14

  • "El proyecto de ley que sale adelante está desprovisto de sustancia y significado. Por consiguiente lo que permanece es el statu quo".

    La verdad es que esta reflexión, junto con la del clientelismo de los partidos, me ha servido para explicarme muchas de las realidades que acontecen en estos tiempos. Nunca lo había mirado bajo ese prisma, pero sin duda da en el clavo. Enhorabuena, señor Azúa, por el artículo, porque aunque la reflexión se pueda atribuir a Gardels, no se entendería igual de bien sin el marco adecuado que usted ha dibujado en su artículo

    Comentado por: Reflexión el 08/2/2012 a las 13:38

  • ¿Es usted consciente de su indigencia intelectual? ¿Quizá por ello le duela la cabeza? ¿A qué llama usted cabeza?

    Comentado por: miguel el 08/2/2012 a las 13:24

  • ¿Contenido político, señor mío? Ningún partido político con MILLONES de votantes puede tener contenido ideológico alguno en el estado español.
    La televisión -y, en menor medida, la radio y algunos, muy pocos, periódicos-, combinada con la implantación de políticas educativas basadas en el culto a las estadísticas, han desestructurado la capacidad de crítica del ciudadano español medio hasta un extremo no ya preocupante, sino temible. El español de a pie está orgulloso de su ignorancia.
    Ironizas a quienes consideramos que España es un país es, en efecto, un país con 12 millones de electores franquistas cuyo referente electoral ha convergido en una mayoría absoluta parlamentaria. En mi opinión, esto sólo puede parecerle un sinsentido a alguien cuya rutina (laboral, social) transcurre LEJOS de la calle.
    Nadie se cuestiona que para que a alguien se le autorice a conducir un automóvil haya de haber superado un previo examen teórico y práctico. Cuando afirmo que esta misma exigencia debería ser conditio sine quanon para depositar el voto en una urna, hay quien me llama "nazi".

    Comentado por: Francesc Xavier Mir el 08/2/2012 a las 13:13

  • Trabajo

    La política es una eficaz oficina de empleo. Si uno mira alrededor, incluso en tiempos de crisis, siempre encuentra puestos de trabajo inventados para ser ocupados por políticos. Lo mismo da la embajada en Washington, que ahora ha recaído como premio especial de fin de carrera en Federico Trillo, que un consejo audiovisual como el catalán, que mientras dicta recortes publicitarios y de inversión en las cadenas públicas, aumenta los representantes políticos para que les cuadre su aritmética privada. Dada la veneración que Trillo sentía por Honduras, tanta como para gritarle vivas a ese país aunque tuviera delante a los soldados de El Salvador, hubiera sido lo propio destinarlo de cónsul honorario a tan hermoso lugar. Pero no, ahora cuando un ciudadano español pise suelo norteamericano ya sabe que si alguien le pega o le inoportuna se puede chivar a Trillo. Los yanquis ya no recordarán con terror El Álamo, sino Perejil.
    De igual modo, por muchas lecturas que uno haga de las elecciones entre los socialistas, queda la de mirar a los delegados como personas que aspiran a un puesto de trabajo que emane del regreso al poder político. La derrota electoral ha sido toda una debacle laboral en las filas socialistas y más si se les evapora Andalucía. De cualquier proceso democrático un partido sale siempre favorecido, aunque cueste aceptarlo. Rubalcaba, por 22 cuerpos de distancia, ha vencido en la competición con Carmen Chacón, que podrá volver a ser Carme, y es que en toda derrota siempre se gana algo.
    Rubalcaba promete recuperar las esencias del socialismo. La oposición es una medicina estupenda para reencontrarse con los principios y no con las comodidades del poder. Hasta se mentó el Concordato, quizá porque los socialistas reconocen sus asignaturas pendientes. Pendientes porque ellos han querido. Siete años se les hicieron cortos. Muy escasos de territorios de poder político, Rubalcaba tiene que dotar de contenido el ser oposición. El país los necesita en plena forma, con ideas y contraste de pareceres frente a la enmienda a la totalidad de los conservadores. Rubalcaba prometió trabajo, trabajo y trabajo. Puede que muchos entre las agrupaciones pensaran en sus perdidos empleos o en futuros puestos, pero la mayoría de los españoles entendió otra cosa. Esfuerzo, seriedad y principios.

    DAVID TRUEBA

    Comentado por: parece coincidir bastante con Azúa el 08/2/2012 a las 12:37

  • Estoy de acuerdo con miguel. Las izquierdas intentan quitarle la igualdad, la libertad y la fraternidad al emir de Kuwait, a Bill Gates, a Carlos Slim, a Amancio Prada, a Emilio Botín…pobrecillos. Que no se preocupen que aquí estamos miguel y yo para defender sus derechos con la espada de la ciencia contra todo izquierdismo de todo pelaje y putrefacto hegelianismo-marxista- leninista- troskista- zapaterista- nacionalista-obrerista… (me duele la cabeza)

    Comentado por: ánimo miguel, que no estás solo el 08/2/2012 a las 11:50

  • “La izquierda ha dilapidado su capital histórico: la igualdad de todos ante la ley, la educación como herramienta de superación, la libertad de la mayoría y no solo de algunas minorías, la cultura como instrumento crítico, la lucha contra la corrupción y el parasitismo incluida la corrupción y el parasitismo sindicales, el rechazo de la ideología reaccionaria de los nacionalistas, la promoción de los mejores y la persecución de los enchufados...”

    Entiendo, Félix, que la izquierda no es que haya dilapidado ese capital histórico, es que nunca lo tuvo. Más bien esa ideas están teñidas de lo que los pensadores socialistas y comunistas de primeros del siglo XX, sobre todo en Alemania, definían como ideas del “espíritu comercial inglés”, cuyo eje central era el individuo como único portador de derechos y deberes. Estas ideas eran consideradas por los marxistas de todo pelaje como herejías, porque, sencillamente, aquello de la libertad, igualdad y fraternidad eran ideales típicamente comerciales ingleses, del confort inglés, sin otro fin que asegurar ciertas ventajas a los individuos, olvidando que estos individuos estaban obligados a obedecer los designios del pueblo, de la tribu, convertida en Nación.

    Esta bandera del hegelianismo más putrefacto, que enarbolaban los de la primera y segunda Internacional, tuvo las consecuencias sangrientas que algunos conocemos. En realidad, la versión moderna de aquel hegelianismo la representa lo que se llama en la actualidad como izquierda, en su versión de farsa (rememorando a Marx), es decir, en su versión farsante.

    Si a ZP lo llamaron al orden las economías dominantes en la UE fue porque, digamos, se había pasado en sus propósitos estúpidos, extemporáneos, para realizar un absurdo montaje planificador, que resultó, claro está, ser un montaje económico derrochador, cuyas funestas consecuencias estamos pagando ahora los de siempre: los individuos que no tocamos poder, la llamada mayoría social.

    Todo esto forma parte de una enorme farsa montada por el poder político, da igual el nombre que le pongamos. Pero ¿cómo le vamos a pedir a la izquierda que adopte ideas con las que nunca tuvo relación alguna? Sería como pedirle que se hiciera el haraquiri. Y en España la cosa aún se torna más difícil, dada nuestra nula tradición democrática, nuestra tradicional aversión hacia el pluralismo, hacia el respeto por la libertad de los individuos. De todo esto, no sólo participa la izquierda, sino, por supuesto, la derecha. Como tú dices, Félix, aquí no se utiliza la cultura como arma crítica; más bien se desprecia. El resultado de todo esto, en mi opinión, es que tenemos a unas nuevas generaciones de individuos lastradas por una casta política en el poder. Por primera vez nos pareciera que esas generaciones se habían quitado de encima todo el sentimiento de frustración que atenazaba a las anteriores…, todo el sentimiento de culpa. Pero ahora, dichas generaciones, se hallan inmersas en algo parecido a un escenario donde se representa una tragicomedia, más trágica que comedia.

    Los cambios sociales, al contrario de lo que profetizó Marx, nunca han venido de la mano de las revoluciones políticas, sino de las revoluciones científico-técnicas. Esperemos que esto último abra grietas en el poder para que pase un poco de aire puro a esas generaciones. Lo contrario sería robarles mezquinamente la esperanza, que es ese bote de salvamento en medio del mar de la vida.

    Comentado por: miguel el 08/2/2012 a las 10:44

  • Una meditación lúcida, querido Félix de Azúa (me acuerdo cuando nos conocimos en la presentación de un “Viaje de invierno”, de Juan Benet, y me saludabas como “el hombre que nunca existió, ja). Y eso que cargas a mi juicio un tanto las tintas con Zapatero, político cuyo principal error fue tener en realidad gabinetes débiles...

    El problema es nuestra impresentable clase política. Y lo es desde luego el propio PSOE, con esos señuelos de “primarias” __ pero la falta en el fondo y también de democracia interna. Si el PP y el PC funcionan a dedo, a éste lo controlan sus barones y su vieja guardia, así como sus huestes y hombres de confianza; o sea: todos los que tienen o han tenido cargos algo importantes en él (parasitismo de las instituciones y luego del Estado que se ha convertido en una grave enfermedad: ¿habrá que echarlos a empujones?). Y qué decir de Rubalcaba, grave error del PSOE: paradigma con Rajoy de la decadencia paulatina del líder en nuestro país __yo lo veo como el tipo menos carismático e ilusionante del mundo, un triste y hasta sombrío “fontanero”, no sé.

    Sucede que los grandes partidos se han convertido en estructuras verticales llenas además de intereses, parecidas las del franquismo o la “nomenklatura” soviética. Practican un despotismo muy poco ilustrado, y así nos va. ¿Terminará con esto el naciente 15-M, y su visión digamos digital y horizontal de las cosas? Quién sabe.

    La “bêtise” y sus mundos, que diría Flaubert. Me acuerdo al respecto de lo que me reí leyendo esa “Historia de un idiota contada por...”. O sea.

    Comentado por: César Nicolás el 08/2/2012 a las 08:43

  • Una meditación lúcida, querido Félix de Azúa (me acuerdo cuando nos conocimos en la presentación de un “Viaje de invierno”, de Juan Benet, y me saludabas como “el hombre que nunca existió, ja). Y eso que cargas a mi juicio un tanto las tintas con Zapatero, político cuyo principal error fue tener en realidad gabinetes débiles...

    El problema es nuestra impresentable clase política. Y lo es desde luego el propio PSOE, con esos señuelos de “primarias” __ pero la falta en el fondo y también de democracia interna. Si el PP y el PC funcionan a dedo, a éste lo controlan sus barones y su vieja guardia, así como sus huestes y hombres de confianza; o sea: todos los que tienen o han tenido cargos algo importantes en él (parasitismo de las instituciones y luego del Estado que se ha convertido en una grave enfermedad: ¿habrá que echarlos a empujones?). Y qué decir de Rubalcaba, grave error del PSOE: paradigma con Rajoy de la decadencia paulatina del líder en nuestro país __yo lo veo como el tipo menos carismático e ilusionante del mundo, un triste y hasta sombrío “fontanero”, no sé.

    Sucede que los grandes partidos se han convertido en estructuras verticales llenas además de intereses, parecidas las del franquismo o la “nomenklatura” soviética. Practican un despotismo muy poco ilustrado, y así nos va. ¿Terminará con esto el naciente 15-M, y su visión digamos digital y horizontal de las cosas? Quién sabe.

    La “bêtise” y sus mundos, que diría Flaubert. Me acuerdo al respecto de lo que me reí leyendo esa “Historia de un idiota contada por...”. O sea.

    Comentado por: César Nicolás el 08/2/2012 a las 08:33

  • Los socialistas debemos volver a crear COOPERATIVAS (bancarias,de consumo,de vivienda, de seguros generales,recreación,etc.etc.)Tenemos que volver a las raíces desde donde todo creció y fructificó,pero haciendo buena letra y los números muy claros e indelebles.

    Comentado por: Occam el 07/2/2012 a las 23:39

  • Tan perniciosos pueden ser los efectos de la inocencia chaconiana como los del mandarinazgo Felipil.

    Por cierto, que lo de poner de moda el volver a denostar el feminismo aprovechando que el pisuerga baja helado, me parece tan idiota como esa moda de ahora de que "los del PP son los verdaderos jipi-guais", más progresistas que nadie.

    De todo hay, y todo está mezclado. Ayer escuché una frase muy buena: "No hay ideas 'típicamente de izquierdas' que no haya defendido Hitler alguna vez". Que Guindos haga el intento de poner techo al sueldo de los banqueros... genial. Tan genial como que la antigua directora de navegación trabajó intensamente con el ministro Blanco para cortar las alas a los controladores aéreos, y lo consiguieron (por cierto, a los antifeministas les digo: ¡tuvo que venir una fémina a regir la Navegación Aérea, para que alguien se decidiera a hincar el diente a ese tema!), y que el PP la haya nombrado ahora secretaria general de transporte, ole y ole, estupendo también, me alegro por ella.


    Pero que el aborto vuelva a términos del ochenta y cinco, que se evite la palabra ciudadanía a los niños como si fuera caca, pues qué quieren que les diga. Y así. Me recorre un escalofrío (a decir verdad, cada vez menos) cuando, en lo poco que se va oyendo sobre cómo reactivar el "crecimiento económico", vuelvo a oír hablar de ladrillo, de "poner en valor" el litoral (y no en valor ecológico, precisamente), y cosas por el estilo.
    Si todo se porfíó al ladrillo y el ladrillo petó... ¡a mí es que seis millones de parados me parecen pocos! Se ve mejor al revés: ¡¡diecisiete millones de personas que NO trabajaban en el ladrillo en este país?? ¿¿nada menos??

    En fin, que el PP nos saque de la crisis, me parecerá genial. Veremos cuándo, y si para entonces no estoy ya viviendo entre cartones por efecto de algun recorte.

    Para ir terminando: fui zapaterista y nunca felipista, pero Zapatero me empezó a decepcionar cuando se le secó la imaginación a la hora de impulsar un plan para activar tejido industrial no relacionado con el ladrillo. Es lo mismo que me espanta de las declaraciones de Arenas estos días: "el potencial anzaluz para lo inmobiliario toda vía es mucho, y su litoral tiene aún mucho que ofrecer" ¡mamma mía!


    Quiero decir que me parecerá estupendo si el PP nos saca de la crisis, como me parecieron estupendas las leyes sociales de Zapatero. Y como me pareció una auténtica pardillada el autogol de Chacón al sacar a las tropas de Kosovo .. con efecto sopresa ¡a sus aliados! Por lo mismo -por aquello de los estilos personales-, estoy encantada del resultado de Rubalcaba, como lo estuve cuando por fin Jáuregui aceptó venir a la escena nacional. Sin embargo... no quiero ni imaginarme que aquel 35 congreso lo hubiese ganado Bono, un tipo que nada más llegar al ministerio de defensa se autoimpuso una medalla (literal) y que como le hicieron devolverla, terminó porponerse implantes de pelo.


    Todo este vómito para concluir, Félix, que no son tanto las ideas, como la inteligencia y la oportunidad con que se llevan a cabo. La misma acción o idea puede parecer "fresca, imaginativa" o "una pardillada", según quíen, según cómo y según cuándo; y los "caminos trillados" pueden verse como fuentes agotadas, o pueden representar caminos que "llevan a buen puerto" en otras condiciones. Siempre digo que aquí todo vale pal caldo, pero saber ver (y convencer) del lado aprovechable de cualquier idea, es cuestión de estilo personal. Por desgracia en política son muy habituales los "ego que todo lo nublan", casi tan habituales como en el mundo farandulero.

    Comentado por: pro el 07/2/2012 a las 22:43

  • A la izquierda la corrompe el poder. La derecha no tiene por qué corromperse en el poder, ya viene corrompida.
    http://materiaconstruida.blogspot.com/2011/12/ciudad-sin-atributos.html

    Comentado por: Tipo Material el 07/2/2012 a las 20:43

  • Bravo. Certero dardo en la diana de la impotencia, Don Félix. Ojala inaugure el debate serio, profundo, sereno y eficaz que los jabatos socialistas están necesitando hacer desde fuera, por no dejarlo en las mismas manos que, hace treinta años, adormecía conciencias con la sopa boba de la movida, se revolvía hacia sus propias filas al grito de “el que se mueva no sale en la foto”, cercenando toda corriente crítica, y aceptaba el neoliberalismo como hipótesis de trabajo, en vez de someter su propio fundamento a un contraste dialéctico con la realidad, generando un nuevo socialismo.

    Comentado por: DPA el 07/2/2012 a las 18:16

  • «El abandono por el PSOE del término marxismo podría ser interpretado como una maniobra, un gesto hacia los poderes fácticos, pero éstos no son tontos y exigirían garantías concretas no sólo en lo inmediato, sino para el futuro. Principalmente quieren una transformación del PSOE, de modo que dominen en él los que prefieren reformar el capitalismo en lugar de luchar por el soclalismo», dijo Fernando Claudín en el debate que organizó ayer la Federación Madrileña del PSOE con motivo del CLX aniversario de Carlos Marx.Estas palabras, junto con la afirmación, también de Claudín, de que «no podemos prescindir de un marxismo crítico y abierto», fueron las más largamente aplaudidas del acto.

    El marxismo como justificación

    Tras un análisis sobre lo que hoy significa ser marxista, a cargo de Rodolfo Paramio, quien opinó que el estudio de esta teoría está renaciendo, Claudín manifestó que, no es tan optimista sobre el panorama del marxismo, principalmente porque el estalinismo lo convirtió en teoría justificadora de una nuevo dominación, mientras la socialdemocracia lo vaciaba de contenido al derivar hacia el mero reformismo del sistema capitalista.Otra forma de abandono del marxismo -añadió- es desecharlo abiertamente, lo que lleva a abandonar también la lucha por el socialismo, «y el ejemplo más claro es el del Partido Socialdemócrata alemán», agregó.
    A continuación, el dirigente de Madrid, Joaquín Leguina, explicó que el PSOE se declaró marxista en su último congreso, en cuanto entiende que la lucha de clases es el motor de la historia y lo único que puede llevar a cambios sociales cualitativos. Dijo también que puede ser violenta, aunque no necesariamente, pero que olvidar que puede serlo es negar la posibilidad del cambio.
    En cuanto a la declaración de Felipe González, alrededor de la cual giró todo el debate, dijo que no puede ser calificada de «personal», puesto que se trata del primer secretario del partido.
    Durante el debate que siguió a las exposiciones se produjeron algunas críticas más o menos directas a las declaraciones de Felipe González, que provocaron frecuentes aplausos.”

    Esta noticia, publicada en El País, data del 11 de Mayo de ¡1978!
    Como todos sabemos Claudín no tuvo éxito, ganó Felipe González. Bien, miremos ahora el PSOE que tenemos. ¿Ideas políticas?

    Comentado por: je, je el 07/2/2012 a las 15:39

  • "Que sea lo que tenga que ser", propone "Oarso" como remedio a sabe Dios (él no, o al menos no lo dice) qué males. Si lo que tuviera que ser es, por ejemplo, una dictadura (Dios no lo quiera), él no tendrá ninguna culpa. Ya advirtió Juan de Mairena que, cito, "La política, señores, es una actividad importantísima… Yo no os aconsejaré nunca el apoliticismo, sino, en último término, el desdeño de la política mala que hacen trepadores y cucañistas, sin otro propósito que el de obtener ganancia y colocar parientes. Vosotros debéis hacer política, aunque otra cosa os digan los que pretenden hacerla sin vosotros, y, naturalmente, contra vosotros". Palabras que se escribieron hace ya más de tres cuartos de siglo. Pero algunos parece que no se enteran, o quizá prefieren no enterarse. Y, lo que es peor, que los demás tampoco nos enteremos, si puede ser. Mala cosa.

    Comentado por: gatoflauta el 07/2/2012 a las 14:49

  • El penúltimo párrafo es brutal (por verdadero): el capital histórico dilapidado.
    Chacón ha perdido por sólo 22 votos, atención. ¿Sus ideas políticas? Pues mucha energía (positiva) y mucho grito. Eslóganes y cierto histerismo. ¿Ideas? ¿Para qué? ¿Quién las compra?
    Es casi trágico que alguna izquierda (la mayor parte, también en IU) se desentienda de la responsabilidad individual de cada persona, una a una. Y se centre obsesivamente en lo colectivo (aunque sea minoritario). Y en los poderes de muy arriba. Solamente.
    Es asombroso que alguna gente de izquierda considere hoy día que conceptos básicos como "mérito" o "lucha contra la corrupción" (incluidos los abusos y enchufismos nuestros de cada día) sean asuntos ajenos. Asombroso, y desastroso.
    Rubalcaba acaso "engendre" un delfín sensato, inteligente, más joven y con ideas serias para esta socialdemocracia perdida del siglo XXI. Al menos, que lean a Tony Judt.
    Luis S.
    www.elcineenquevivimos.es

    Comentado por: Luis S. el 07/2/2012 a las 14:41

  • ¿Ideas políticas? Estas fueron definitivamente desterradas del socialismo español por Felipe González, consejero del mejicano Carlos Slim, el hombre más rico del mundo.
    Pero no es sólo un problema del socialismo español sino que afecta a toda la socialdemocracia europea, proyecto político definitivamente fracasado, que tuvo sentido en un corto periodo histórico, el de la Guerra Fría, y en un limitado ámbito, la Europa entre la Unión Soviética y EE.UU.
    La socialdemocracia, caído el muro de Berlín, se ha mostrado como un mero administrador y distribuidor de la riqueza generada por gobiernos liberales en las sucesivas alternancias de gobiernos democráticos. No tiene un modelo de crecimiento económico alternativo al planteado por el neoliberalismo. Esto les lleva a ser gobiernos populares y populistas en periodos de expansión económica, de riqueza, pero en periodos de recesión se encuentran atados de pies y manos para realizar su política, pues carecen de modelo alternativo al neoliberal. Lo hemos comprobado, una vez más, en la triste figura de Zapatero anunciando que la fiesta había acabado. Ahora serán los neoliberales los que creen riqueza para que posteriormente los socialdemócratas la repartan, y así indefinidamente…¿o no?
    Lo cierto es que el modelo neoliberal se encuentra ante contradicciones insalvables: por ejemplo, la productividad asociada a un elevadísimo paro estructural, el crecimiento económico basado en la deuda, que es lo que hemos tenido en las tres últimas décadas, la deslocalización de empresas que no hacen sino abaratar el coste del factor trabajo…todo ello conduce a un progresivo empobrecimiento de la población, a un deterioro de las clases medias, por lo cual se retrae el consumo, cierran negocios, aumenta el paro y los recursos públicos pasan por serias dificultades.
    Ni el PSOE ni la socialdemocracia tienen ideas políticas que supongan una alternativa seria a este modelo económico. Se han instalado cómodamente en los mecanismos del poder del liberalismo, disfrutando como casta política de privilegios y prebendas, así que la única discusión posible y concebible es la de que familia dentro del partido tendrá acceso a esos privilegios.
    Proyecto fracasado. Gracias Felipe.

    Comentado por: habrá que volver a leer El Capital el 07/2/2012 a las 14:18

  • La frase final es una broma, ¿no? Porque, la verdad, que ese señor suponga algún tipo de esperanza... Con lo que lleva sobre los hombros... Resumiendo, ni el uno ni la otra ni todo el PSOE en su conjunto. Ni el PP. Ni nada de nada en este país. Ni allende este país. Nos han hundido de nuevo, lo de la pasta y los que parece que gestionan algo. Pero lo más insoportable es que todavía haya ciudadanos que se crean siquiera algo de lo que nos cuentan. En lo que a mí concierne, he dejado de votar, y que sea lo que tenga que ser.

    Comentado por: Oarso el 07/2/2012 a las 13:55

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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