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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de septiembre de 2020

 Félix de Azúa

La actividad más misteriosa

Una vez más el Festival de Torroella de Montgri ha tenido la virtud de transformar el insensato mes de agosto en un sustancioso ejercicio espiritual. Ayer la misa de Requiem de Cererols, barroco español insuficientemente conocido (murió en 1680), conmemoraba el asesinato de Ernest Lluch, diputado socialista partidario del así llamado "diálogo" con ETA que sufrió en carne propia la fábula del escorpión y la rana.

    La coral llenaba el espacio escénico situado en la zona del altar y sus voces subían hasta las bóvedas góticas muy bien aventadas por La Stagione Armonica. El concierto se concluía con el Miserere de Allegri, posiblemente la pieza fúnebre más tenebrosa y bella de todos los tiempos. En ella hay un sobrecogedor agudo (de soprano en nuestro caso, pero voz blanca en la Capilla Sixtina donde se ejecutaba cada año) que parece querer perforar los cielos implorando clemencia. La súplica nos llegaba a los oyentes por la espalda, es decir, desde el coro propiamente dicho. Un grito invisible nos atravesaba el corazón con la saeta de una inocencia inmolada.

    Por cierto que el Miserere sólo se interpretaba en el Vaticano durante los oficios de Semana Santa y estaba prohibida su copia, pero nadie pudo impedir que en 1770 un chico de catorce años con cierto talento musical la escuchara y al concluir saliera disparado a su pensión y la copiara de memoria. Era Mozart. Cuando empezó a sonar por toda la Europa, el papa Clemente XIV quedó tan impresionado que nombró caballero al adolescente.

    Mientras atendía yo a aquella música en honor de un inocente asesinado volvía a asaltarme la vieja cuestión de la utilidad. La música no sirve para nada, es cierto, excepto para hacernos humanos. En un reciente y muy recomendable trabajo, El instinto musical (Turner), Philip Ball se lo plantea desde el punto de vista cognitivo. Esta actividad tan perfectamente inútil, dice, es sin embargo universal: no se ha encontrado aún un pueblo, cultura u horda que carezca de ella. Y también es eterna porque los más antiguos instrumentos encontrados, huesos perforados en forma de flauta, tienen cuarenta mil años. De modo que nos acompaña desde el origen y posiblemente el día del juicio final nos pillará cantando y bailando. La eternidad es eso.

    Ball discute con Steven Pinker sobre la inutilidad que el último atribuye a la música. Según Pinker es una actividad exclusivamente hedonista, una especie de "golosina del cerebro" (son sus palabras), pero que carece de cualquier virtud adaptativa por lo que si desapareciera no habría consecuencias dramáticas. El lingüista Joseph Carroll, en cambio, la considera una acción típicamente cognitiva que acrecienta nuestra capacidad para regular funciones extremadamente complejas como los ceremoniales fúnebres. La posición de Ball, pragmática, es de sentido común: da lo mismo que sirva o no sirva para nada, la música es indestructible y aunque fuera una idiotez no hay modo de acabar con ella, ya que responde a procesos cerebrales que se están descubriendo lentamente. Ball, que tanto analiza un ejemplo del barroco flamenco como una pieza de Heavy Metal, usa el término de "instinto musical" con perfecta conciencia ya que no en vano es colaborador y editor de la revista Nature.

    No hace mucho escribía yo que para los humanos la música es como la sexualidad, una actividad que todos pueden (y deben) practicar lo hagan mejor o peor, porque lo que importa no es la técnica sino el sentimiento, siempre que el receptor tenga la suficiente capacidad de gozo. Da lo mismo escuchar con arrobo "La parrala" que "Moses und Aaron", la cuestión es bailar mentalmente con la música como en una fiesta, sin que nos torturen los delirios de competencia, eficacia y jerarquía.

    Toda música es un generador de ideas y el placer musical no es otra cosa que inteligencia en acto. Una inteligencia especial que sólo sirve para entendernos con nuestros semejantes, o sea, para bailar aunque el cuerpo no se mueva. Todos hemos advertido cómo se miran unos a otros los músicos en concierto y cómo en algunos delicados momentos se sonríen con gesto de indescriptible contento mutuo: es la secuacidad del gozo. Yo no creo que cuando escuchamos música a solas hagamos otra cosa. Sonreímos por lo a gusto que estamos en este mundo y lo bien que lo hacemos.

    He aquí que un físico, Philip Ball, no anda lejos de esta misma opinión. Lo celebro.

[Publicado el 15/8/2011 a las 07:15]

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Comentarios (53)

  • t eller ens nästan spelbart, men när man börjar med det tekniska i ett projekt finns det alltid en risk att man står och stampar ett tag innan man får in en viss rutin i arbetet. Det är svårt a

    Comentado por: oakley sunglasses men el 11/10/2011 a las 03:11

  • r is spreading through internet like wildfire. A lot of people believe the story and repast it in the discussion forums and send it by email. But fewer people know that the photo (above) is a fake and has no relevance to the tragic accident that happened on A

    Comentado por: oakley sunglasses men el 08/10/2011 a las 10:06

  • A los que matan, les diríamos que eso de matar, ya sabemos lo que es, y aburre. Lo bueno en cuestión de muertes es darse el gusto, no de matar, no de matarse, que es lo conocido, sino de morirse, irse muriendo, a ver qué pasa.

    Comentado por: ... el 21/8/2011 a las 23:20

  • No parece que merezca la pena una convivencia sustentada en el gusto o disgusto que nos da eso de matarse o matarnos. La gente se acaba muriendo sola, ¿a qué matarse? No hay por qué. Pero la gente se mata, aunque no haya por qué, y sin que nunca falten, claro, sobrados motivos para hacerlo, porque, al fin y al cabo, en esto de matarse, las razones, los motivos, no importan.

    Comentado por: .. el 21/8/2011 a las 22:04

  • La moraleja de la fábula del escorpión y la rana es que no se puede ir en contra de la naturaleza de cada uno, sea buena o mala. Teniendo el relato un significado moral se puede decir que la rana muere castigada por su error de confiar en el escorpión. En cambio la muerte del escorpión es un accidente provocado por su naturaleza, que lo exime de culpa. El escorpión está ahí como instrumento de castigo.

    Comentado por: Totalitario genocida el 21/8/2011 a las 18:38

  • Anudadas, ¿no anudadas?, al cuello están;
    ¿a cuento de qué hablar de cuerdas?,
    mejor de cuentos nada originales
    (son de verdad, sobre el origen);
    quizás, en tanto, encontremos
    (nada original) cómo cortarlas
    y, además, importe.
    .
    .
    .
    -I-

    Era de ver.
    La luna. No la hubiere
    y era de ver la luna
    (me miraba) y era de ver
    (la miraba) llena la noche,
    la luna llena.
    .
    .
    .
    -II-

    Los dos, después, desconcertados.

    - Ay... el tiempo...
    - Ahora y antes,
    ¿pero, en medio,
    ... era cierto?
    - Lo más cierto, era vibrando,
    - un temblando más humano,
    - balbuciendo.

    (Se abrazan los dos al tiempo).

    .
    .
    .
    -III-

    A medias se levantan. ¿Vieron
    hijos del hombre?
    - ¡Por allí boquean!
    - ¡Parece que están muriendo!
    Se levantan al completo.
    .
    .
    .
    -IV-

    (Toca aquí un aparte y canto)

    Quienes "rieron"... en desgracias
    -dicen en INUIT a "jodieron"...-

    Qué difícil traducir
    el rieron "de"...y hay desgraciados,
    jodieron "a"...y hay los "a"
    y nunca rieron.

    Hermoso idioma el extranjero,
    no sabe reir de desgraciados
    y qué alegría si jodieron.
    .
    .
    .
    -V-

    Entre medias se perdieron

    - ¡Negra sombra...¿y esperaba?!
    - ¡Vieja bruja...¿y a dónde vuelo?

    (Ni la vieja luna se pierde,
    ni nunca la noche es negra)

    - ¡La misma piel con estrellas!
    - ¡Huíd las vellas fugaces,
    la misma luna y es nueva!

    (Haya descuido y sorprenda
    un mismo, también, mirarse)
    .
    .
    .
    (coda)

    Se oyen voces en la calle.

    - ¡El mercado, el rey!
    - ¿Y tan mal gobierna?,
    ¡pués que reine, que no gobierne!

    Me voy (nos vamos) a pasear.

    Comentado por: . el 21/8/2011 a las 17:59

  • Buenas tardes, don Félix. ¿Qué opina usted del Requiem de Gesualdo? Cada ve que lo escucho me parece, como al protagonista de El perseguidor, que lo estoy escuchando mañana.
    Un saludo afectuoso.

    Comentado por: Pepe de Seviya el 21/8/2011 a las 16:46

  • Pica, a la verdad, en la historia la unanimidad con que todas las clases españolas ostentan su repugnancia hacia los políticos. Diríase que los políticos son los únicos españoles que no cumplen con su deber ni gozan de las cualidades para su menester imprescindibles. Diríase que nuestra aristocracia, nuestra Universidad, nuestra industria, nuestro ejército, nuestra ingeniería, son gremios maravillosamente bien dotados y que encuentran siempre anuladas sus virtudes y talentos por la intervención fatal de los políticos. Si esto fuera verdad, ¿cómo se explica que España, pueblo de tan perfectos electores, se abstiene en no substituir a esos perversos elegidos?
    Hay aquí una insinceridad, una hipocresía. Poco más o menos, ningún gremio nacional puede echar nada en cara a los demás. Allá se van unos y otros en ineptitud, falta de generosidad, incultura y ambiciones fantásticas. Los políticos actuales son fiel reflejo de los vicios étnicos de España, y aún -a juicio de las personas más reflexivas y clarividentes que conozco- son un punto menos malos que el resto de nuestra sociedad. No niego que existan otras muy justificadas, PERO LA CAUSA DECISIVA DE LA REPUGNANCIA QUE LAS DEMÁS CLASES SIENTEN HACIA EL GREMIO POLÍTICO ME PARECE SER QUE ÉSTE SIMBOLIZA LA NECESIDAD EN QUE ESTÁ (SE HALLA) TODA CLASE (SOCIAL) DE CONTAR CON LAS DEMÁS. POR ESO SE ODIA AL POLÍTICO MÁS QUE COMO GOBERNANTE COMO PARLAMENTARIO. EL PARLAMENTO ES EL ÓRGANO DE LA CONVIVENCIA NACIONAL DEMOSTRATIVO DE TRATO Y ACUERDO ENTRE IGUALES. Ahora bien, esto es lo que en el secreto de las conciencias gremiales y de clase produce irritación y frenesí: TENER QUE CONTAR CON LOS DEMÁS, A QUIENES EN EL FONDO SE DESPRECIA O SE ODIA. LA ÚNICA FORMA DE ACTIVIDAD PÚBLICA QUE AL PRESENTE, POR DEBAJO DE PALABRAS CONVENCIONALES, SATISFACE A CADA CLASE, ES LA IMPOSICIÓN INMEDIATA DE SU SEÑERA VOLUNTAD, LA ACCIÓN DIRECTA.

    José Ortega y Gasset
    La España Invertebrada (1932)

    Comentado por: ochenta años no es nada el 21/8/2011 a las 09:58

  • Pobres católicos, quién les iba a decir que en su España de toda la vida de dios, iban a ser perseguidos de tal manera... hasta el punto de que la expresión "libertad religiosa" ha quedado asimilada a "libertad para ser católico".

    Comentado por: pro el 21/8/2011 a las 07:55

  • Señor fanático, insultador y totalitario: con esta firma, piénselo, no dan ganas de discutirle sus puntos de vista. Y a fe mía que su último comentario lo demuestra en coherencia discursiva.

    Comentado por: miguel el 21/8/2011 a las 07:11

  • ¿Por qué dicen laico cuando quieren decir anticatólico?

    Comentado por: diccionario de bolsillo el 20/8/2011 a las 22:29

  • Menos éticas, menos doctrina, y más política. Importa eso de ver cómo nos vamos gobernando, como convivimos los que por aquí vamos llegando, qué sentimiento común se va compartiendo acerca de qué es bueno, noble, y qué es despreciable, indigno, qué nos da la salud, qué nos enferma, importa ese sentimiento común de jerarquía de las cosas, de prevalencias, esas querencias y repugnancias involuntariamente compartidas. Eso es lo que importa, suponiendo que lo haya, puestos a convivir, a gobernarnos, a ser políticos.
    ¿Cómo sustentaremos la convivencia en algo que no sea común, en algo meramente personal, particular, en algo de una minoría, por muy mayoría dominante que sea?
    Estas cosas de ideologías, doctrinas, creencias, éticas y otros particularismos más o menos pintorescos como el color de la piel y las tradiciones, tienen precisamente la virtud contraria: son de gran utilidad, si nos ponemos a ello, para minar los cimientos de toda convivencia, o, cuando menos, para oponerle un obstáculo: conviene no exhibirlos en público, lugar que no les corresponde, si no queremos que se les pierda, con razón, el respeto.

    Comentado por: fray escoba el 20/8/2011 a las 15:41

  • "colaboración" con los musulmanes
    (error)

    Comentado por: granvia el 20/8/2011 a las 14:37

  • Bueno, no se puede saber si uno se ha equivocado o no hasta que se prueba y se obtiene algún resultado. Dicen que Gandhi consiguió la independencia de la India, y quien lo mató fue un hindú que se sintió traicionado por su "colaboración" con los ingleses que oprimían a su pueblo.
    Según la ciencia, un resultado solo no serviría para conjeturar leyes universales. Me parece que nadie está intentando comprobar u obtener la verdad, sino adecuar los hechos a sus ideas previas. En mi opinión el diálogo puede funcionar a veces ¿por qué si no se utilizan mediadores en los secuestros y todo eso? Y puede no funcionar.
    A veces lo que uno desea es simplemente apartarse de una situación pero cuando no te dejan y no sabes por donde enfrentar aquello en lo que no quisieras estar inmerso, pruebas con lo primero que se te ocurra; lo que piensas que puede funcionar. Que esto no tenga nada que ver con el oponente y que no te sirva, no quita que no lo intentes, como mejor puedas o sepas o creas. Lo que me parece una mezquindad es presuponer que un intento de solución determinado es ruin, malévolo y malintencionado sólo por ser opuesto a la forma en que nosotros trataríamos de resolverlo y echar a ese intento toda la mierda que no nos atrevemos a botar en otro lado (como las críticas al catolicismo versus las críticas al islamismo). En cuanto a los errores, todos erramos todos los días, creer que podemos obtener la infalibilidad es equipararnos a dios. Vamos probando, y como diría Woody Allen, al final la suerte es más importante que la habilidad.
    (Lo de las burlas me parece que viene simplemente de lo de rana. Sí, resulta un tanto chocante el toque irónico, esa "comparación" que surge inevitable, casi humillante hacia un muerto, que, sí, desde que está muerto, recibe el regalo de DEP. Aunque habría que conceder el beneficio de la duda. Me parece que podrían ser instantes, quizás de hastío, de rabia, todos los tenemos y sabemos de lo qué hablamos; que al quedar recogidos por escrito parecen tener una dimensión mayor. Gotas de agua que impactan en el agua interior, en nuestra historia emocional, formando remolinos propios que confundimos con la historia de los demás.

    Comentado por: granvia el 20/8/2011 a las 14:07

  • Félix de Azúa hace una crónica sobre el festival de Torroella de Montgrí. Menciona que se ha tocado una obra de Cererols en memoria de Ernest Lluch. Al mencionarlo, como el que tira una piedra de un tren en marcha, equipara la circunstancia de su muerte a la fábula del escorpión y la rana. ¿Venía a cuento? Evidentemente no. Con esta analogía liga necesariamente la muerte de Lluch a su equivocada posición política en tanto que resultado irónico. Pero un asesinato político, aunque los matarifes se invistan como jueces, no arroja ningún veredicto sobre la actividad política del muerto; no decide nada sobre ésta. Fernando Savater puso especial énfasis en ello en el artículo que dedicó al asesinato de Lluch tres días después de su muerte. Y volvió a insistir en la misma idea en numerosas ocasiones. Y once años después Azúa no puede dejar de recordar como significativo en la muerte de Ernest Lluch lo equivocado que estaba y encontrarle incluso un matiz irónico.
    No me extrañaría que un día, a la manera de algunos personajes históricos como "Juana la loca" o "Iván el terrible", veamos aparecer en los papeles a Lluch como "Ernest el equivocado".

    Comentado por: Fanático insultador y totalitario el 20/8/2011 a las 10:37

  • ¿Qué es un error ideológico? ¿Pensar que, aun siendo “antagonista”, se puede dialogar con quien sabes que te puede matar? No. Eso es un error que va en contra de la lógica más elemental. El error ideológico es pensar que el diálogo nos puede, siempre y en todo lugar, conducir a la paz. Digamos que la ideología está reñida con la lógica. Recordemos aquel eslogan socialista referido a la lucha contra ETA: “hablando se entiende la gente” He aquí un “desvarío” ideológico. Lógicamente se tenía que haber expresado la frase de esta manera: alguna gente, en determinadas condiciones, se entiende hablando en el terreno de la paz, así como en otros terrenos, no en todos, y no siempre. Cuando uno se expresa de un modo abstracto o genérico, movido por el sentimiento o la ideología, lo más seguro es que cometa más errores, y en el caso que nos ocupa puede costarte la vida. En cuanto a Lluch se refiere, si la política del “diálogo” con ETA daba igual, porque no anulaba la categoría de antagonista, ¿por qué se persistió en el error hasta hoy? ¿O es que ETA ya permite la consideración de no antagonista al PSOE? Y si así fuera, ¿no es un gran desvarío del Gobierno, o lo que es lo mismo, del Estado, someterse a los dictados de una banda de asesinos, conociendo los errores del pasado?

    Señalar los desvaríos, los fanatismos ideológicos (términos estos que, por lo común, se complementan) y sus mortíferas consecuencias, no es una mezquindad. En todo caso lo mezquino es ocultar que uno está de acuerdo con determinados desvaríos ideológicos mortales y tratar de justificarlos insultando al que los denuncia. Quizá la mezquindad resulte de la combinación de sentimientos humanos respecto a la muerte de un individuo (en este caso Ernest Lluch) con la ideología, precisamente para justificar a esta última.

    Comentado por: miguel el 20/8/2011 a las 07:47

  • No sé por qué hay que considerar que Lluch estaba equivocado por el hecho de que lo mataron. También mataron a Jesucristo (por motivos nacionalistas similares a los de Lluch) y miles de millones no solo no han creído que estaba equivocado, si no que han creído que era Dios.

    Comentado por: GG el 19/8/2011 a las 22:14

  • La fábula del escorpión y la rana ofrece una ironía: la rana muere por haber puesto en práctica un razonamiento lógico, aplicado a una criatura - el escorpion - carente de lógica en su hábito de atacar. ¿Dónde está la ironía de la muerte de Ernest Lluch, que "sufrió en sus propias carnes" dicha fabula? ¿En haber sido asesinado precisamente por aquellos a los que aplicando "el así llamado "diálogo"" quería convencer de que dejaran de asesinar? Sí, parece que esa es la ironía, siempre que se acepte que - como en la fábula - la teoría desemboca en su mortal fracaso práctico. Pero no se puede aceptar. No fue la errónea visión política de Lluch la que lo puso bajo el aguijón del escorpión etarra, sino su antagonismo declarado públicamente. Azúa y Savater pueden tener todas las razones que quieran para dudar de la naturaleza del antagonismo de Lluch, pero no pueden pretender que Txeroki o Pertur compartieran sus puntos de vista e hicieran "distinciones".
    Decía Azúa en "Nuestros muertos y los suyos" que durante el franquismo veían la muerte de los asesinados por el régimen como un mérito de los muertos. Ser asesinado por la actividad política no es un mérito que borre o disculpe los errores ideológicos. Pero tampoco es un argumento contra éstos. Por eso, mencionar a Ernest Lluch - de pasada, en un artículo sobre música - y no poder evitar recalcar su desvarío ideológico a modo de circunstancia agravante de su muerte, es una mezquindad.

    Comentado por: Fanático el 19/8/2011 a las 17:40

  • La fábula del escorpi

    Comentado por: Fanático el 19/8/2011 a las 17:37

  • Conviene entender bien que eso de la patria, la lengua, la sangre y la madre que nos parió son cosas por las que matan las personas y precisamente es eso lo que les da valor, lo que hace que sean valiosas: sirven para poder matarse.
    Diríase que la peña anda buscando ocasiones para matarse, o simplemente insultarse, acaso para aliviar terapéuticamente con el insulto el odio contenido que les envenena la sangre, sin proceder aún al degüello, y así se dedican a mentarse las madres, las lenguas, las patrias, las sangres, qué sé yo, nada más que por hacer daño, o por tener ocasión de hacerlo, o por apaciguar un tanto el íntimo tormento de su propia repugnancia.
    Hubo un tiempo en que eso de matarse era un pasatiempo de señores. Que la vieja sangre señorial degenere y acabe alumbrando un perro rabioso, un animal enloquecido por la rabia, una bestia infrahumana asesina, es cosa que puede pasar y pasa en las mejores familias, una verdadera desgracia, un desperdicio. Para gobernar a estos degenerados, y procurarles cierto decoro social, y sacarles de paso algo de provecho, nada mejor que una madre, una patria, una lengua, una sangre por la que matar y morir.

    Comentado por: ganas de matar el 19/8/2011 a las 12:08

  • No encuentro por ningún lado la risa de Azúa por el asesinato del socialista Ernest Lluch. ¿Dónde está? ¿En su crítica por la política socialista del ‘diálogo’ con ETA, de la que participaba el asesinado? He aquí una muestra más del estúpido fanatismo ideológico en el que permanece inmersa mucha gente en España. Se caracteriza el fanatismo en no admitir la crítica ni, mucho menos, la autocrítica, ni siquiera que otros la practiquen o la hayan practicado hace años al margen del dictado del Comité Central. No, no existe la actitud crítica o autocrítica. Todo es herejía, cambio de chaqueta ideológica ante la verdad, de la cual es único propietario el partido.

    El diálogo con ETA sólo ha contribuido a rearmarla. ETA no mata ahora porque no le conviene; pero aún sigue teledirigiendo la política de sus secuaces en ayuntamientos y diputaciones vascas. En el País Vasco todavía no hay libertad para lo no creyentes en el nacionalismo. Pervive la intimidación, la coacción, aunque sea indirecta. La foto de dos concejales del PP brindando con los de Bildu en el consistorio de San Sebastián tiene mucho que ver con esa intimidación. Es el miedo a la libertad, que nos puede costar la vida, el que ha hecho reírse como dos rehenes a los del PP mientras alzaban las copas. Es el famoso síndrome de Estocolmo.

    Hay un axioma democrático mil veces demostrado. Si se es tolerante con los intolerantes se acaba con la propia tolerancia. No se puede dialogar con alguien que tiene una pistola sobre la mesa; porque si lo contradices te pegará un tiro. ¿Qué trajo la política de contemporización, de diálogo, con Hitler? antes La política del dialogo con los intolerantes fue directamente en contra de sus apologistas, con el resultado de muerte, claro. Esto es lo que critica Félix, en mi modesta opinión. Y si alguien se cree que es burla, yo pienso que lo dice porque, en cierto modo, es incapaz de sobreponerse a su ideología, siempre irracional. Porque ¿qué paz se busca en el País Vasco que no sea la que establece, mediante sus leyes, el Estado de Derecho? Aquí no hay una guerra entre dos ejércitos; aquí mata sólo un una banda de asesinos, y es la policía la que tiene la misión de preservar esas leyes. Nada más. La paz social es un compromiso de convivencia entre la gente; es la aceptación común de unas normas. Si se violan esas normas, se va al carajo el Estado, el Derecho y la convivencia. Esto no lo sabe ZP. Pero eso es tan compresible como peligroso.

    Comentado por: miguel el 19/8/2011 a las 09:32

  • El estado del Vaticano y el catolicismo fueron fuertes cuando fueron crueles, hoy en dia a lo que han llegado y son solamente les resta una muerte apacible.

    Comentado por: helena el 19/8/2011 a las 08:52

  • Inocencio Arias

    El futbolista uruguayo Gigghia, el extremo que literalmente traumatizó a Brasil al marcar el segundo gol de la Final Rio de 1950 que daba el título a su país dejando en la cuneta al archifavorito Brasil, diría bastantes años más tarde: “Sólo tres personas han silenciado al estadio de Maracaná en la historia, Frank Sinatra, el Papa Juan Pablo II y yo”.
    Se ha dicho que el carismático Juan Pablo II logró llenar los estadios del planeta pero vió que las iglesias empezaban a despoblarse. Su sucesor Benedicto XVI, menos carismático, se ha percatado del problema, la Iglesia católica en bastantes países desarrollados, entre ellos el nuestro, pierde adeptos. No es sorprendente, en consecuencia, su interés en alentar la fe cristiana en la juventud. La multitudinaria reunión de Madrid, donde el Pontífice pasará varios días, tiene ese objetivo, recuperar a los jóvenes.
    Los centenares de miles llegados a la capital de España, es igual que sean un millón que un millón y medio, son una multitud festiva, pacífica, aparentemente solidaria y en la que, lo he visto de cerca, no florecen los gamberros que molesten a los madrileños en los barrios que se alojan. Las curiosas reticencias críticas de algún medio de información o la animosidad teñida de violencia de algunos los manifestantes anti-Papa no pueden estar motivadas porque Madrid haya sido invadido de forma ejemplarmente ordenada.
    Tendremos que pensar que la motivación tiene una raíz político económica. Se arguye que, en una España constitucionalmente secular, “no se puede permitir que la visita del Jefe de una religión sea costeada con los impuestos de los ciudadanos”. Este argumento no se tiene de pie. Los organizadores y el propio Gobierno, que no es precisamente el más católicamente simpatizante del último medio siglo, aseguran que el evento va a ser íntegramente financiado por aportaciones privadas y de los peregrinos. Un escrupuloso dirá que el despliegue de las fuerzas de seguridad tendrá un costo no asumido por los organizadores. Cierto, pero a esto se puede responder con dos puntualizaciones. Cualquier acontecimiento de proyección internacional, el JMJ la tiene, que tuviera lugar en nuestro país con asistencia de una multitud semejante o de personalidades conocidas implicaría un importante aparato de seguridad. Por otra parte, sólo un ignorante o un sectario no se percatará que los peregrinos, por modestos que sean una parte de ellos, van a dejar millones de euros, bastantes, en Madrid y en las ciudades por las que han pasado. Una parte de esos millones irá a las arcas del Estado.
    Se olvida además, el efecto multiplicador de relaciones públicas, de imagen y repercusiones económicas, que tiene un acontecimiento de este tipo que sale bien. Igual que un becario extranjero que viene a España se convierte en un alto porcentaje de casos en un propagandista de nuestro país, tengo experiencia de ello, trae a su cónyuge en viaje de novios, anima a sus amigos a hacer turismo en España, consume nuestros productos , se convierte en fan de Zara, del Corte Inglés y del vino español... los jóvenes de la JMJ, si no se les incordia demasiado, si no se hiere su sensibilidad llamando nazi y otras lindezas a su respetado Papa, si no se derriba a una veintena de ellos en la Puerta del Sol y se les patea por el delito de ser católicos y admirar a Benedicto XVI, se marcharán de España diciendo que les encantó Barcelona, Palma o Sevilla y que vivieron jornadas inolvidables en Madrid. En resumen, volverán y nos harán propaganda gratis. A pesar de lunares como el de la noche del martes en que la policía tuvo que cerrar de nuevo la Puerta del Sol, un lugar emblemático para los turistas y los peregrinos que un rato antes la atestaban, por la actitud belicosa de los anti Papa. ¿Hasta cuando? Repito lo que dije en esta página. ¿Se permitiría que los agricultores de mi tierra tomaran intermitentemente la puerta del Sol porque no les llega la indemnización de los pepinos?
    En la belicosidad del par de miles de contramanifestantes del martes hay un componente sospechosamente selectivo que se da en nuestra sociedad. Si parece que Estados Unidos protagoniza un desmán hay que echarse airadamente a la calle para protestar, si lo hacen otros el tema es irrelevante (en estos momentos, mientras el sirio Assad sofoca a su pueblo, Rusia sigue entregándole armas, el tema aquí no preocupa). Con la Iglesia católica ocurre otro tanto. Con ella, la veda está abierta.
    A los que se indignan, bien intencionada o malintencionadamente (“por supuesto que vamos contra el Papa”, se ha dicho), de la celebración de las Jornadas y de la visita del Pontífice yo les haría, sin acritud, un par de preguntas: ¿Reaccionarian con tal viveza por la utilización de sus impuestos si en Madrid se celebrara un Congreso Mundial de comadronas, de boy scouts o de ONGs que defienden el medio ambiente y que por su volumen, 150,000 personas, implicara unos gastos del Estado o una pequeña bonificación en los transportes? Me temo que no. ¿Se atreverían a montar una contramanifestación si las Asociaciones islámicas de toda Europa y América organizaran una masiva reunión en Madrid? ¿Se atreverían a gritarles con la cara descubierta que Mahoma era un nazi o a protestar por la condición de la mujer en algunas sociedades musulmanas? Me temo que tampoco
    La próxima entrega de la saga será protestar porque el Papa en alguna de sus intervenciones se ha mostrado en contra del aborto o de la eutanasia. No entiendo por qué habría que rasgarse las vestiduras y deducir que el Pontífice esta incurriendo en ingerencia política. No lo está ¿Por que no podría mencionarlo? Es la doctrina de la iglesia, principios esenciales de la misma y que el Papa puede encontrar adecuado recordar ante sus seguidores. .
    Resumiendo. Pienso que el Papa molesta no porque cree problemas en la circulación de Madrid, no porque se coma una 'cuantiosa' parte de nuestros impuestos. incordia, a algunos, porque es el Papa de la religión católica.

    Comentado por: Volpone el 19/8/2011 a las 05:34

  • Ahora que ya vamos sabiendo que la vida es música, que sólo estamos vivos cuando somos música, lo primero que nos pide el cuerpo es echarnos a cantar.
    Porque la música no nos pertenece, amigos, no nos pertenece; como casi todas las cosas buenas de verdad, no es de individuo alguno, siempre estuvo ahí, aquí, entre nosotros, en el corazón que late, en nuestro aliento, tan próxima, tan íntima.

    Comentado por: doroteo el 18/8/2011 a las 22:05

  • "A lo largo de 40 años nos habituamos a considerar el asesinato político como un mérito del muerto. Sabíamos que el crimen ejecutado por los escuadrones especiales dignificaba a la víctima. Podíamos incluso prescindir de un juicio sobre la ética del muerto. ¿Era Julián Grimau un político honesto, lo era el estudiante Ruano, los abogados de Atocha, Yolanda ... ? En cualquier caso, su asesinato significaba la absolución inmediata y desplazaba al muerto hasta un lugar en el que cualquier discusión política era irrelevante. El asesinato garantizaba su inocencia y se volvía contra los asesinos, quienes, en efecto, admitían su condición abyecta, aun cuando fuera con acompañamiento de baladronadas. Los sicarios daban significado a la vida de sus víctimas.Incluso cuando el muerto era en verdad culpable a los ojos del sicario, ello lo hacía doblemente inocente a nuestros ojos, pues a partir de aquel momento su causa era la nuestra."[...]

    de "Nuestros muertos y los suyos", Félix de Azúa, 8/4/1987 en El País

    Comentado por: Nuestros muertos y nuestros muertos equivocados el 18/8/2011 a las 20:59

  • no entiendo mucho de música pero la casualidad me llevó a estar rodeado siempre de músicos y todos están de acuerdo en que la música de Mozart y la de Morton Feldman son "absolutamente" distintas tanto como la ciencia y el arte.

    Comentado por: a. el 18/8/2011 a las 20:40

  • Para mi hablar de música es como hablar de sexo: me destrempa totalmente (no hay nada más anti-erótico que esos programas televisivos sobre sexo). Vi un documental sobre el por qué de la música en el que aparecía Sting. Y en un momento dado dijo: un momento, esto es peligroso, me da miedo de que hablar de ello me corte la inspiración. Disfrutar de la música no tiene nada que ver con saber el por qué de su existencia, del mismo modo que saber como funciona un coche no tiene nada que ver con apreciar el paisaje mientras vas montado en él... Tal vez nos topamos con la vieja distinción entre sujeto y objeto. El sujeto (la música) nunca podrá ser explicado mediante el objeto (la materia). O tal vez es porque intentar conocer algo es someterlo a generalización y tanto el sexo como la música son actividades totalmente privadas, únicas: cada cual tiene sus gustos, que además van variando a lo largo del tiempo. Tanto el sexo como la música están demasiado imbricados en nuestro ser, en nuestra experiencia como para intentar conocerlos. En fin, no me parece mal intentar conocer el por qué de la música pero puede ser contraproducente a la hora de crearla o de recrearla, que es lo que hacemos al escucharla.

    P.S.: en un comentario sobre el libro de Philip Ball en Amazon.co.uk leo una cita atribuida a Elvis Costello o a Frank Zappa que dice: "escribir sobre música es como bailar sobre arquitectura". Estoy de acuerdo.

    Comentado por: G el 18/8/2011 a las 20:36

  • Hay voces que son musicales por sí mismas, otros sólo cantan. Me gusta mucho, independientemente de la controversia o de su habilidad, la voz de Enrique Iglesias. Es de los que no sólo cantan, tiene una voz muy dulce, como se suele decir, aterciopelada; musical en sí misma. Algo que conmueve, timbres que remueven algo en el interior, más allá del simple placer acústico o de una emoción superficial. También hay quien te transmite su propia emoción, sientes como está viviendo algo, algo que está comunicando de un modo inmediato y no sólo leyendo el vacío.

    Comentado por: mabra el 18/8/2011 a las 19:56

  • Lo de la fábula del escorpión y la rana lo dice un integrante en su momento de la ultraizquierda maoista como fue felix de azua simplemente reirse y desacreditar a un socialista asesinado por eta.

    Comentado por: Helena el 18/8/2011 a las 11:44

  • El problema de mi querida tierra vasca

    La primera acción de ETA con resultado de muerte ha sido siempre considerada como significativa puesto que se ha intentado que posea un significado político, una liturgia y una épica trascendentes. Si preguntamos sobre cuál fue la primera, unos nos contestarán que el disparo de Txabi Etxebarrieta, a quien conocí como un activo estudiante de Económicas, contra el guardia civil Pardines, lo que sucedió el 7 de junio de 1968. Una muerte que fue correspondida con la de su protagonista.
    Otros afirmarán que fue el asesinato del policía político Melitón Manzanas, de una casta que me vi forzado a conocer, por los mismos meses. Ambos casos pueden tener cierto significado, liturgia o épica para quien no tenga las ideas claras de que cualquier muerte es condenable.
    Sin embargo, la primera muerte real no tuvo ningún «heroísmo». Concretarlo y demostrarlo sacará épica a los que defienden actualmente a la organización violenta y dejará responsabilidades a quienes en los años sesenta y setenta pertenecieron a ella y ahora dan lecciones al mismo tiempo que dan la impresión de que «pasaban por ahí» y que lo peor aconteció, precisamente, al día siguiente de que se dieran de baja. Cierto es que desde el mismo momento inicial, el día de San Ignacio de 1959, todos los estudiosos indican que la sexta rama de ETA tenía como responsabilidad emprender «acciones militares».
    Uno de ellos, Francisco Letamendia, añade «aunque su actividad en los primeros años es bastante parca». Ser parca no es ser nula por lo que deja el rastro de que algo pasó inmediatamente. El texto anónimo De Santoña, 1937, a Burgos, 1970, que se considera autoridad sobre la primera etapa violenta de ETA, no da prácticamente pista alguna aunque afirma que desde el mismo 1960, retengan la fecha, «miembros destacados de la primera ETA pasaron a residir permanentemente en Euskadi Norte». 1961 con un descarrilamiento de ferrocarril, anótese el medio de transporte, es la fecha que se hace explícita del inicio de acciones violentas.
    Distintas publicaciones indican vagamente que la primera acción violenta fue ya en 1960 con resultado de muerte, según me confirma Gurutz Jáuregui. Sin embargo, hasta 1992 no hay quien dando pelos y bastantes señales haya precisado que el primer muerto por ETA pudo ser en 1960.
    Me refiero al severo estudio introductorio a La ética para la paz. Los obispos del País Vasco 1968-1992 realizado por el vicario general, antes y ahora, de la Diócesis de San Sebastián. En la página 20 de las 352 de la introducción expresa con bastante claridad lo que hasta el momento se había escrito en términos muy imprecisos: «en realidad, parece ser que la primera víctima de una acción terrorista de ETA fue la niña de 22 meses Begoña Urroz Ibarrola, muerta el día 27 de junio de 1960, al hacer explosión un artefacto colocado en la estación de Amara (San Sebastián)».
    Empecemos a comprobar lo que escribió el mosén. El Diario Vasco del 28 de junio indica que a las 19:10 horas del día anterior explotó una bomba que afectó a María Begoña Urrosi (sic) Ibarrola, de 18 meses, que vivía en la calle (la omito) de Lasarte, causándole «quemaduras en ambas piernas y brazos, heridas contusas en pierna y pie izquierdos y quemaduras en la cara», ingresando en estado grave en la clínica Perpetuo Socorro. Al día siguiente informa de su muerte a primeras horas de la noche anterior, cuando ya había sido, ahora sabemos, trasladada a su casa. La familia confirma que el bebé se llamaba Urroz y que tenía 22 meses contra lo que dicen los tres periódicos locales.
    El único punto en el que el mosén no es exacto es en que murió el día 28 y no el 27. La dirección es coincidente, por balconada, con la real. Las otras cinco víctimas sanaron, lo que no le fue posible a Begoña, abrasada por unas llamas de las que la arrebató un mozo de estación.
    El Diario Vasco dio cuenta fotográfica y escrita del entierro. Unidad y La Voz de España, del funeral. ¿Fue ETA? El Ministerio de la Gobernación lo atribuyó a un genérico «separatistas y comunistas». El falangista donostiarra Unidad sugería que era consecuencia de una reunión habida en París entre el Partido Comunista de Francia y de España. Quien conociera al Santiago Carrillo de entonces sabe que es metafísicamente imposible.
    Consultada la biblioteca de los benedictinos de Lazkao podemos añadir, según recoge la Oficina Prensa Euzkadi del Gobierno vasco en el exilio, que la agencia United Press International lo atribuyó al Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación. Esta era una organización de existencia confusa por lo que la OPE comenta en su nº 3.189 de 1 de julio de 1960 que es «difícil pronunciarse sobre su autenticidad». La publicación del PNV Euzko Deya titula al acto de «estupidez criminal».
    Lo cierto es que explotaron al mismo tiempo diversas bombas en estaciones de tren con un solo resultado de muerte que seguramente no se buscaba, pero quien juega con fuego, y nunca peor dicho, quema aunque no se queme.
    No hemos encontrado ni en Lazkao ni en publicaciones que ETA se atribuyera la colocación de bombas en 1960. El esperable resultado de una muerte especialmente repugnante debió conducir a una discreción absoluta.
    La fuente en que se basó el vicario general Pagola era impecable y a partir de ella he podido obtener informaciones comprobatorias y adicionales. La familia recibió versión oficial de la autoría de ETA y en su entorno vecinal no hay duda de ello. Los detalles son estremecedores y absolutamente previsibles para quien utiliza material incendiario. Una muerte terrible.
    A la madre de Begoña, que vive, quisiera extenderle toda la ternura desde el 28 de junio de 1960 hasta el final. A sus asesinos, que el remordimiento les devaste. Indigno inicio en el pecado original de ETA.

    Ernest Lluch, "El Correo", 19/9/2000

    Comentado por: Cacofonía el 17/8/2011 a las 23:20

  • Esto es aquello de que la música es lenguaje, y el lenguaje, música. El lenguaje, su música, puede ser usado con fines terapéuticos por sus efectos regeneradores, aunque no carezca de peligro: la entonación, la cadencia, la respiración del discurso son sustanciales en su adquisición de sentido, incluido ese de su eventual efecto salutífero, que a veces se manifiesta, a qué negarlo, en una agudización de la sintomatología, en un afloramiento del mal.

    Comentado por: quien canta su mal espanta el 17/8/2011 a las 22:40

  • LE SCORPION ET LA GRENOUILLE

    Un scorpion hésitait au bord d'une rivière
    Car il était curieux de la rive au-delà.
    Une grenouille verte qui passait par là
    Fut aussitôt l'objet d'une ardente prière.

    Passe-moi, je te prie, sur la rive opposée
    Et je n'userai pas de mon bel aiguillon:
    Je veux pouvoir scruter de nouveaux horizons
    La profondeur de l'eau m'empêche de passer.

    Le batracien pensa : suis-je bête d'avoir peur
    Me piquant sur mon dos, il serait condamné.
    "Je veux bien, lui dit-elle aussitôt, t'emmener;
    J'espère cependant ne pas faire d'erreur."

    Et les voilà partis sur l'onde frémissante.
    Au beau milieu du cours, tout à coup le scorpion
    Injecte son venin à la bête accueillante
    Qui commence à couler dans un lent tourbillon.

    "Pourquoi as-tu fait ça, dit la grenouille en pleurs,
    Nous mourrons tous les deux: es-tu fou à lier ?
    L'insecte malfaisant ne put que répliquer :
    "Piquer est ma nature, le reste n'est qu'un leurre."

    Chacun de nous, ici, ne fait qu'exécuter
    Ce pourquoi il est fait, qu'il soit bon ou méchant
    Rien ne pourra changer la nature des gens
    En pensant le contraire tu pourrais te tromper.

    Comentado por: Lafontaine el 17/8/2011 a las 11:48

  • Quédate con tu novia, que ya está acostumbrada a aguantarte.

    Comentado por: Ni lo sé ni me importa el 17/8/2011 a las 10:18

  • Entre una peregrina con guitarra y sermón y una antisistema con rastas y piercing en el higo, no sé con qué quedarme.

    Comentado por: sí que lo sé... el 17/8/2011 a las 10:02

  • La vida del individuo es ya cosa de tan poco valor que cobrarse la vida de alguien no merece la pena; mucho mejor cargarse a uno de la pleyestechon, o puestos a ser atávicos y cargarse a individuos de verdad, hacerlo de forma masiva.
    Los asesinatos masivos en que se han convertido nuestras guerras, y viceversa, compensarían, con toda probabilidad, ese 60% de devaluación histórica de las vidas individuales.

    Comentado por: supongamos que sí, que es cierto el 16/8/2011 a las 23:01

  • Si es verdad que evolucionamos en una especie de línea histórica, los que van atrás, en la edad media, tienen una ventaja que no tienen los de cabeza: pueden ver el futuro. ¿Cambia eso algo?

    Comentado por: ohye el 16/8/2011 a las 19:52

  • Sr Juan Ignacio Cortés

    Cuando escriba algo utilice la cabeza y un bolígrafo. Deje la batidora en la cocina.

    Un saludo

    Cantábrico Express

    Comentado por: Cantábrico Express el 16/8/2011 a las 10:07

  • He aquí, justo debajo, un Jeremías. Además, apela a Hegel, lo cual es harto peligroso. No tenemos arreglo, don Juan. ¿Qué hacemos, Juan Ignacio, nos flagelamos? ¿Y usted qué hace por los Somalíes, por ejemplo? No entiende. No hay ninguna ofensa a la gente de África. Hay una crítica a un sistema que se llama democrático, que no existe en el continente africano, lacerado por el tribalismo, la religión islámica, y los sátrapas de turno, y que, en algunos aspectos, se parece, de una forma desgraciada, al sistema de convivencia español, pongamos que hablo de la Memoria Histérica.

    Comentado por: No hay remedio el 15/8/2011 a las 21:51

  • Estamos en ese inconfundible cuarto de hora mágico en que la luz se va. Nos van a servir un bacalao con una pinta buenísima y una raya a la gallega, noto que "[s]onreímos por lo a gusto que estamos en este mundo y lo bien que lo hacemos" y que, como tantas otras veces otros de sus, contados, `sís´ plenos, sin restricciones, esta frase me lacera de alegría el corazón. ¡Lástima que no perdamos la costumbre de morirnos!. Hay que seguir intentándolo. Un abrazo desde poniente.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 15/8/2011 a las 19:53

  • Me alegré mucho como creyente de leer su artículo de ayer de El País. Me explico; aunque hace ya muchos años que le admiro como escritor siempre me ha dolido esa vena suya nihilista y antireligiosa. Pero ahora, a raíz de este artículo he notado en su pensamiento un cambio significativo y albergo la esperanza de que en un futuro no muy lejano, la paupérrima literatura crítica cristiana pueda contar con una voz tan vigorosa como la suya - aunque sea pasando antes por un desvío de corte estoico. Un saludo desde Salamanca.

    Comentado por: Un creyente el 15/8/2011 a las 18:27

  • Completamente de acuerdo. A usted - o a Azúa o Savater - le podría haber pasado lo mismo que a Lluch por la misma razón: ETA los consideraba enemigos. Por eso distinguir el asesinato de Lluch del de otros por su posición ideológica es un desvarío. Y asimilar su muerte a la de la rana de la fábula una bellaquería.

    Comentado por: Melómano el 15/8/2011 a las 18:13

  • Hoy he leido el articulo Contra Jeremías del País de ayer 14 de Agosto.
    Me ha parecido extraordinario. He recortado el texto y pretendo escanerlo para conservarlo (espero que no sea un delíto), se lo recomiendo a cualquiera que ande analizando el origen y gravedad de la "crisis de 2008". Encontrará, una sencilla y concluyente respuesta. Gracias Sr. de Azúa por su claridad de ideas.

    Comentado por: Elio el 15/8/2011 a las 17:57

  • Dicho así suena a novela de Poe. No creo que Ernst buscase su inmolación,simplemente no sabía con quien trataba. A mi,que tambien viví en Vascongadas unos años antes,hacia 1973,pudo haberme pasado lo mismo,sin haber sido nunca fusteriano.

    Comentado por: Maleas el 15/8/2011 a las 17:11

  • ¿Evidentemente se equivocó y pagó caro su error? ¿Fue Ernest Lluch el que propició su propio asesinato?

    Comentado por: Melómano el 15/8/2011 a las 16:50

  • Conocí a Ernst Lluch en su época de profesor en Valencia. Entonces él era fusteriano,corriente de pensamiento nacionalista que propugnaba la catalanización dels paisos,la construcción de una Gran Cataluña y tuvimos algún enfrentamiento.Posteriormente abjuró de estas creencias y pensó que podría introducir un elemento de racionalidad en los etarras.Evidentemente se equivocó y pagó caro su error.Era un buen melómano,tengo por algún rincón una grabación pirata de la quinta de Shostakovich dirigida por Rostropovich en el Teatro Real de Madrid a la que asistió la reina y se le puede ver entre los asistentes.Descanse en paz.

    Comentado por: Maleas el 15/8/2011 a las 16:31

  • Nosotros, pequeños narcisistas ególatras, no renunciamos a considerarnos como señores, al menos en nuestros pensamientos más secretos, más inconfesables, aunque la cotidiana realidad, nuestra patología, no nos ahorren íntimas y dolorosas humillaciones.
    Como cualquiera sabe, eso de la guerra es cosa que debe ser reservada a los señores, es la forma que tienen los señores de vivir, y pueden llegar a hacer de ello todo un arte, un espectáculo épico.
    Pero es importante que un señor sea eso, un señor. Las infames matanzas del último siglo dan testimonio del envilecimiento histórico de la clase señorial, de su aplebeyamiento. La plebe se ha enseñoreado del mundo, y como alumno aplicado de los viejos señores, se ha dado a la guerra, y la ha convertido también en una forma de vida, en un arte, un arte, como todo arte contemporáneo, de masas.
    Asi que ya ven de qué nos vale esto de ser señores hoy día, sabiendo el tipo histórico de señor con el que habremos de tragar mientras luchamos contra la miseria que trata de enseñorearse de nuestras almas, en la confianza en que no somos aún, no del todo, al menos, unos miserables.

    Comentado por: el reino de la música el 15/8/2011 a las 16:13

  • "No soy de quienes beatifican automáticamente a los muertos -la muerte es un gremio amplio de miras, que
    acoge a buenos y malos sin pedirles renunciar a haber sido, sólo a ser- ni mucho menos comparto la forma de
    pensar de los fallecidos a raíz de su fallecimiento. Ser asesinado no da la razón, sólo quita la vida; en cambio
    asesinar sí que quita definitivamente la razón política a los asesinos."
    Fernando Savater, "Despedida" en el País el 24/11/2000 (a Llull lo mataron el 21/11/2000)

    "Si de 'instrumentalizaciones políticas' se trata, me temo que pocas víctimas del terrorismo han sido instrumentalizadas con tanto entusiasmo y desde el primer día como Ernest Lluch. No me quejo de que
    algunos hayan aprovechado el momento luctuoso para proclamar su adhesión a las opiniones del finado -aunque no acierto a ver de qué manera su crimen contribuye a verificarlas en lugar de comprometerlas-,
    pero me extraña que luego se indignen porque otros, condenando de todo corazón la atrocidad cometida, sigan mostrando radical discrepancia con ellas."
    Fernando Savater, "Instrumentalización política", en el País 11/1/2001

    "Por poner un ejemplo, estoy convencido de que Odón Elorza es tan 'proetarra' como yo; ni siquiera creo que goce
    de especial inmunidad ante nuestros euskokillers: después de todo, su mentor Ernest Lluch no decía cosas más atinadas que él ni menos filonacionalistas y le mataron igual."
    Fernando Savater, "Oxígeno para ETA",en el País 6/4/2002

    Comentado por: ¿Si la rana no hubiera sido tan ingenua seguiría viva? el 15/8/2011 a las 14:56

  • Yo no sé lo que es la música. Sé que me ayuda a vivir y no recuerdo episodio en mi historia que no tenga detrás los ecos de alguna composición musical. De todas formas el mundo es ruido y no entiendo qué pegas pueden ponérsele al ruido de la belleza.

    Comentado por: Oarso el 15/8/2011 a las 11:09

  • No, es el ruido lo que acerca a los humanos hoy.
    La música nos aleja de la ingente humanidad irremediablemente. El réquiem de Cristóbal de Morales, un lento de los últimos cuartetos de Beethoven, un andante de Haydn, una sinf de Petterson, una pieza de Scelsi... nos llevan problemáticamente lejos del mundo en que vivimos, y volver es progresivamente más costoso. El ruido, perfectamente administrado y fomentado, nos hace perder el sentido de lo religioso y la vivencia de lo sagrado por la belleza, sea ésta dulce o terrible.

    Comentado por: lontano el 15/8/2011 a las 10:00

  • Todos los aficionados a la música nos hemos de sacar el sombrero ante este artículo. Félix voy a copiar la frase "la música no sirve para nada, excepto para hacernos humanos". Me la has sacado de dentro, la tenía guardada.

    Comentado por: Nico el 15/8/2011 a las 10:00

  • Se me había olvidado. Félix, magnífico el último artículo publicado en EL PAIS.

    Comentado por: miguel el 15/8/2011 a las 09:45

  • Los primeros animales provenientes del mar tuvieron que enfrentarse a un mundo nuevo, donde la información sonora no era posible descifrarla, acostumbrados como estaban a sobrevivir en otro medio. La selección natural operaría sobre algunos de ellos para mejor adaptarse, y así es como se desarrollaron órganos de percepción acústica diferentes, según la especie. El sonido y su percepción no son más que factores de supervivencia.

    Los pájaros sabían cantar antes que los humanos, y los mamíferos acuáticos llegan a una sutileza acústica, rebosante de bellos tonos. Así que los humanos somos otros animales que han desarrollado el oído y el habla para sobrevivir primero y luego, independizados del medio, elaborar la cumbre de la polifonía, tan occidental como la democracia, todo hay que decirlo.

    El efecto de la música sobre nuestro cerebro es tan complejo como la relación entre éste y la consciencia. No todo el mundo percibe la música por igual, aunque se tenga la misma educación al respecto. A esa percepción le solemos asociar sentimientos, pensamientos y hasta ideologías. Puede que la música, tal y como la entendemos en la actualidad, no ayude a solucionar problemas, digamos, técnicos; pero no cabe duda de que es un instrumento de comunicación entre seres humanos. Allí donde no llegan las palabras llega la música.

    Desgraciadamente, como así hizo Napoleón, a la música se la ha calificado como un bello ruido. Quizá porque al poder político la única música que le gusta es el ruido de los cañones. Definitivamente, el arte incide muy poco en la realidad, para bien o para mal. No sé si esto también lo sabían Hitler o Stalin.

    Saludos a todo el orbe.

    Comentado por: miguel el 15/8/2011 a las 09:32

  • Muy bien, muy bien. Lástima que en la última frase no haya estado más juguetón y no haya escrito 'lo cerebro'.

    Comentado por: B.W. el 15/8/2011 a las 08:35

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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