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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 6 de julio de 2008

Blog de Félix de Azúa

Dans la sacoche

Buscando árabes felices leí Le prémier homme, la novela que Albert Camus dejó inacabada y que, en 1994, treinta y pico de años después de su muerte, Catherine Camus, hija del escritor, decidió editar. En su momento no le hice caso; supuse que se trataba una vez más de exprimir un limón seco y extraer unas gotas de oro a un cadáver lujoso. ¡Vaya error! ¡Qué petulancia! El libro es una obra maestra. Inacabada, fragmentaria, apenas esbozada, sin correcciones, esta ruina es majestuosamente superior a todo lo que se ha escrito desde la fecha de su publicación. Un dios entre gusanos. La escena inicial, con la llegada en carreta del padre de Camus a un lugarejo perdido en las profundidades de la Argelia francesa, allá por 1910, con su mujer rompiendo aguas y chillando de dolor, la oscuridad tenebrosa de la noche sin luces ni fuegos, los vecinos atrincherados en sus granjas presas del pánico y la ignorancia, es escalofriante. Todos los tópicos de la novela iniciática, el colegio, los parientes ricos, el tío pintoresco, los amigos íntimos, el verano en el mar, en fin, lo que hemos leído mil veces, tienen en Camus una respiración amplia, una sangre fresca, un pálpito de vida que son los signos del arte en su máxima intensidad. Uno regresa con la memoria a los pueblecitos catalanes de los años sesenta, no muy distintos de esa Argelia de los años veinte semisalvaje, deslumbrante de luz, poblada por energúmenos y por ángeles en igual medida, y revive cada aroma, cada color, cada movimiento corporal, cada variación de la temperatura y la humedad del aire. Quizás el destino quiso que este fragmento tan hermoso, tan inteligente con las debilidades de la pobreza, tan magnánimo, quedara por siempre incompleto y así añadirle aún mayor fuerza poética. Para lo cual tuvo que matar a Camus aquel 4 de enero de 1960 en un terrible accidente de automóvil. Los primeros que se acercaron para auxiliar a las víctimas, salvaron de las llamas una mochililla o zurrón, una sacoche, con ciento cuarenta y cuatro páginas manuscritas. Las últimas palabras de Camus se habían librado del silencio eterno.

[Publicado el 15/2/2006 a las 10:02]

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Comentarios (20)

  • Leí "el primer hombre" en 1996, tras "El extranjero" y "La peste", de los tres el libro que más me gustó fue éste. Recuerdo las sensaciones que me produjo entre ellas la emoción al identificar en Camus a todos los que naciendo en familias pobres e incultas se esfuerzan por romper los límites a los que parecen estar predestinados, la importancia del futbol, y sobretodo cuando al hablarnos de su tío reflexionaba sobre la belleza en los que son inconscientes de poseerla. Si puedo volveré a releerlo. Gracias por volverlo a traer a mi memoria.

    Comentado por: Juan el 27/2/2006 a las 17:02

  • (18):
    me eeres indiferente, aunque lo tuyo no esté mal

    Comentado por: Fedra el 19/2/2006 a las 19:02

  • (10)¡es Ud. divino!

    No, estimada Fedra, se equivoca. Humano, muy humano..., porque nada nos hace más humanos que apreciar la belleza de lo sencillo, de lo prístino. Lo divino es el artificio. ¡No me quiera tanto mal!

    Comentado por: Curioso impertinente el 15/2/2006 a las 23:02

  • Lo leí cuando se publicó en español. Quedé anonadado. No recuerdo muchas experiencias como lector parecidas. Lo releí con similar emoción. Lo recomendé con éxito.

    Comentado por: LICINIOCALVO el 15/2/2006 a las 20:02

  • Aún no he leído esta obra de Camus que en un momento concreto tuve intención de leer pero acabé por olvidar. Tomo nota.
    Hablaré por tanto de lo que he visto.
    Recuerdo bien cuando leí El extranjero. Una mañana de un domingo de agosto de hace algunos años, tumbado en la cama y con el ventilador puesto, leía el último párrafo del último capítulo de la primera parte:

    "Tenía los ojos ciegos detrás de esta cortina de lágrimas y de sal. No sentía más que los címbalos del sol sobre la frente e, indiscutiblemente, la refulgente lámina surgida del cuchillo, siempre delante de mí. La espada ardiente me roía las cejas y me penetraba en los ojos doloridos. Entonces todo vaciló ... Todo mi ser se distendió y crispé la mano sobre el revolver. El gatillo cedió, toqué el vientre pulido de la culata y allí, con el ruido seco y ensordecedor, todo comenzó. Sacudí el sudor y el sol. Comprendí que había destruido el equilibrio del día, el silencio excepcional de una playa en la que había sido feliz. Entonces, tiré aún cuatro veces sobre un cuerpo inerte en el que las balas se hundían sin que se notara. Y era como cuatro breves golpes que daba en la puerta de la desgracia".

    Quedé pensativo. Cuatro disparos, cuatro golpes en la puerta de la desgracia ... pero, de súbito, a estos dos cuatros ficticios se sumaron una serie de espeluznantes graznidos verdaderos que provenían de la terraza contigua. La escena que contemplé se la ahorro, pero realmente pareciese que se acabara de abrir la puerta de la desgracia. Por si acaso, miré al cielo, y vi que estaba azul, y todo lo demás en su sitio.

    Comentado por: sebes el 15/2/2006 a las 19:02

  • gloria, nena, qué grande te viene el nombre que te pusieron. Mejor estabas con tus mandrilitos sobandose los genitales. Andá a leer un rato el libro de Camus y luego nos cuentas. Si conseguís acordarte de algo, claro.

    Comentado por: león el 15/2/2006 a las 19:02

  • Curioso impertinente (10), ¡es Ud. divino!

    Comentado por: Fedra el 15/2/2006 a las 19:02

  • Tengo frio
    Me bebo un whisky
    Tengo miedo
    Me bebo un whisky
    Tengo resaca
    Me bebo un whisky
    Tengo aburrimiento
    Me bebo un whisky
    Tengo ansiedad
    Me bebo un whisky

    Tengo muchas excusas
    para beberme un whisky
    la que uso más frecuente es:
    Tengo whisky...
    ¡me bebo un whisky !

    Comentado por: Tipo de incognito el 15/2/2006 a las 18:02

  • En algún lugar leí que en el coche siniestrado se hayó un solo libro,una edición de La Pesanteur et la Grâce cuidadosamente subrayada....... casi daría para otro artículo,señorito

    Comentado por: Simon Fisherman el 15/2/2006 a las 18:02

  • Calma tensa ?

    Comentado por: albert el 15/2/2006 a las 16:02

  • Ayer la obra de arte destruida por el tiempo y, sin embargo, fascinante, bella. Hoy la literatura interrumpida y, sin embargo, convertida en obra maestra perdurable. No es extraño... Están más cerca del instante. Luego todo se amanera, se alambica, se vuelve artificio... En esa lucha por aprehender el instante, el arte, la poesía, se alejan a menudo del instante mismo, lo traicionan. Por eso nunca he creído en la poesía... Solo en el verso.

    Comentado por: Curioso impertinente el 15/2/2006 a las 15:02

  • (8)
    ¡oh, no!
    patti la puritana de nuevo!

    Comentado por: Gloria el 15/2/2006 a las 14:02

  • Se lo dijimos hace diez años, sr. A., Le prémier homme es uno de los grandes libros del siglo XX. En 1996 a Vd. le parecía malísimo y negó la evidente relación que guarda con el mejor Aldecoa. Por suerte, casi todo se arregla con el tiempo.

    Comentado por: patti smith el 15/2/2006 a las 14:02

  • Estas búsquedas deben estar a la orden del día. Hay quien anda buscando el sentido del humor del mundo musulmán, literalmente hablando. "Looking for Comedy in the Muslim World" es una comedia cinematográfica de Albert Brooks que a no mucho tardar se estrenará en España, me imagino. Aunque el protagonista se dedica a buscar en la India...

    Comentado por: carbasus el 15/2/2006 a las 13:02

  • Estimada Cris.

    Un paseo por su reluciente blog me ha permitido disfrutar de la deliciosa reseña del otoño madrileño de Benet. Un hallazgo.

    Y un saludo.

    Comentado por: (viz)condesa de (em)prendedor el 15/2/2006 a las 13:02

  • Ejem, lo del arriva con uve es un pecado mortal con doble tirabuzón (con bé). Prometo no volver a hacerlo. En tout cas, en français on écrit "arriver" comme ça. Cosas del multilingüismo simultáneo atroz que me deconstruye y me fragmenta, mísera de mí, infelice. De aquí a poco necesitaré a alguien que me traduzca a mí misma al roman paladino. Solo que luego, me huelo (¿esto ha sido una paronomasia?) que no me voy a entender ni yo. Como ahora, vamos. Ya, ya me tallo, digo, ya me callo.

    Comentado por: Cris el 15/2/2006 a las 13:02

  • Respiración amplia, sangre fresca y pálpito de vida como huellas y muestras de una 'obra maestra' interrumpida y que ha escapado del silencio eterno. ¿Qué queda de todo eso hoy aquí y ahora que se escribe con el estomágo? Incluso en este 'blog' se adivinan los estragos de esa 'mala educación' de leer con las vísceras.

    Comentado por: rise el 15/2/2006 a las 12:02

  • Leí el libro en primero de Madrid. Me lo habían regalado y me acerqué a él con la sospecha de lo que dices tan certeramente al principio: el eterno limón cuya última gota siempre es la penúltima.

    Y me pasó lo que a ti, me envolvió muy lentamente por obra y gracia de la primera escena, tan agónica. Luego, deslavazado, a veces caótico, interrupto y despintado, un poco como el Oficio de Vivir, comprueba uno que ese estilo aparentemente impuesto por las circunstancias, era, en realidad, la horma de Camus. Al fin y al cabo, la frase corta, lapidaria y refulgente, pero sencilla y natural como una piedra es lo que más leo en Camus. Y este primer hombre (y último) es así. No me imagino otra autobiografía de Camus, sinceramente.

    Übrigens, dice ahí arriva "esta parte de la página SOLO LA VE USTED", dejando de lado la ordinariez de que una página web me dé el trato formal... ¿es cierto? ¿Aló? ¿Hay un Azúa al otro lado de la ciberniebla?

    Comentado por: Cris el 15/2/2006 a las 12:02

  • Sr. Azúa:
    * Las obras literarias son sustituidas, cada vez más, por una masa grande de textos (testimonios de un falso realismo) que no tienen que ver con la creación de cosas artísticas. La tentación que experimenta hoy la literatura es acercarse con mayor asiduidad al murmullo solitario, aunque también está el monólogo interior que de ningún modo reproduce lo que el autor se dice a sí mismo (la intimidad no es silenciosa sino con mucha frecuencia muda). Hay que volver, tiene razón, a Camus.
    * Nos recuerda M. Blanchot a propósito de lo que Ud. sabiamente escribe hoy:
    "El escritor desea frecuentemente no terminar casi nada, dejando en estado fragmentario centenares de obras...a las que debe abandonar para ir más allá"

    Comentado por: Mr. Beecher el 15/2/2006 a las 11:02

  • VAYA ERROR ! EL NIVEL DE UN BLOG LO MARCAN LOS COMENTARIOS .

    Comentado por: albert el 15/2/2006 a las 10:02

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

Ensayo

La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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