Pienso, luego pienso que pienso
Este asunto de la consciencia (¡tan distinto del de la conciencia!) viene arrastrándose por la aulas universitarias desde que Descartes inventó el Sujeto moderno. Hoy ese problema se llama "the mind-body problem", la cuestión mente-cuerpo, pero es el mismo de siempre: ¿cómo se las arregla el cerebro (el cuerpo) para que yo sea consciente de que soy consciente? O lo que es igual, ¿cómo pasamos de procesos materiales (químicos, físicos, neurológicos, eléctricos...) a procesos mentales? ¿Qué vejiga cerebral me inyecta un elemento que se transforma en "¡yo soy yo!". ¿Y cómo se transforma ese elemento material en elemento mental?
En la actualidad los problemas filosóficos han pasado al departamento de ciencias cognitivas y muy particularmente a los especialistas en neurobiología. Ahora la fe está puesta en esos lugares y personas y con ello van las subvenciones y las ventas de libros. Nadie lo sabe mejor que Antonio Damasio, en este momento el más notorio de los neurobiólogos que se ocupan de estas cuestiones. Su último trabajo se titula, justamente, "Self comes to Mind", que viene a ser: "El Yo llega a la Mente". Aunque debemos tener en cuenta la corrección lingüística que hace que Mind, en español, a veces se traduzca por "mente" (herencia anglosajona), "razón" (herencia kantiana), "espíritu" (herencia alemana del Geist), "consciencia" (herencia francesa) o incluso "alma" en la tradición católica. Yo voy a usar "consciencia" para que se entienda que hablo de mí como objeto a pensar por el mí.
Damasio ha presentado una descripción de cómo él cree que los procesos cerebrales, tal y como los estudia la neurobiología, acaban por producir (una) consciencia, siendo ésta un conjunto de "qualitative, subjective status of feeling or sentience or awareness". Es decir, que la consciencia consiste en un conjunto de estados subjetivos sentidos como tales, por ejemplo, el que antes anunciaba: yo soy yo y estoy escribiendo muy molesto porque hay ruido aquí al lado y cada vez lo soporto peor.
La descripción que viene luego a lo largo del ensayo es muy interesante y persuasiva, pero John Searle, otro campeón del asunto, la destruye en un artículo titulado "The Mystery of Consciousness Continues", o sea, "El misterio de la consciencia sigue vivito y coleando a pesar de lo que diga Damasio". En su análisis Searle acusa a Damasio de lo habitual: que las descripciones neurobiológicas son circulares, que una descripción no es una explicación, y que finalmente el conjunto de procesos cerebrales que producen la consciencia forman parte, a su vez, de la consciencia, de modo que no puede uno escapar del círculo vicioso.
Aunque la argumentación de Searle es tan compleja como la descripción de Damasio, el punto fundamental, simplificando en plan paleto, es el conjunto de imágenes por donde comienza la acción del cerebro según el neurobiólogo: "the mapping of the body", un mapa del cuerpo humano que, dice, produce el cerebro para sustentar luego a la consciencia. Se parece bastante al Yo trascendental de Kant, pero en fin, puede aceptarse el cambio terminológico. La cosa es que la consciencia precisa un lugar imaginario previo para sustentarse.
El problema, según lo ve Searle, es que estas imágenes las crea un "proto-self" y no se entiende que este "proto-yo" no sea ya una consciencia de algún tipo. Los mapas que imaginan un cuerpo para el acomodo de la consciencia, o bien tienen contenido mental (o psicológico) o bien son inexplicables, son virtus dormitiva. Pero si tienen contenido, entonces ya son consciencia, de manera que la consciencia crearía la consciencia.
Si alguien ha aguantado hasta aquí, atienda a la despedida. Que nuestra consciencia sea inexplicable, pero que, por ejemplo, no le preocupara en lo más mínimo a un sumerio o a un hitita, es más peligroso de lo que parece. Porque podríamos deducir que la consciencia es tan sólo un constructo cultural, algo que no existió durante muchos siglos y que dejará de existir en algún momento. De manera que, si es así, nosotros, los que hemos nacido en los siglos de la consciencia, somos los únicos que nos morimos de verdad. O sea, que somos conscientes de que nos moriremos absoluta e irremediablemente, ya que morir es, sencillamente, perder la consciencia, ese aditamento quizás superfluo de la condición humana. Y entonces, consciencia, ¿dónde está tu victoria?
[Publicado el 18/7/2011 a las 09:52]
¿Hay algún enlace de la red o publicación para saber algo más con relación a la falta de conciencia de hititas y sumerios?
Gracias!
Comentado por: Hermann el 31/7/2011 a las 09:29
http://www.tendencias21.net/La-consciencia-es-el-mayor-enigma-de-la-ciencia-y-la-filosofia_a4026.html
Comentado por: Maleas el 30/7/2011 a las 15:28
mmmm
El carácter especial de la religión cristiana es la resurrección de la carne. Y eso sí que es revolucionario.
Los ciudadanos de Atenas, acostumbrados a oir de todo, marcharon escandalizados cuando se lo oyeron pregonar a Pablo. Todo lo demás les podía parecer bien, pero eso era ya demasiado.
Lo de que el cristianismo desprecia el cuerpo es otra leyenda urbana de la ilustración poco leída.
Comentado por: pablito el 25/7/2011 a las 09:54
Comentado por: . el 25/7/2011 a las 00:13
Me ha gustado bastante tu escrito pero tiene un fallo garrafal: un concepto central de la religión cristiana es precisamente que el alma es inmortal. Solo muere el cuerpo, que en realidad no vale nada. El problema en la actualidad es que todavía tenemos la creencia en el alma (o en la psique o en el sujeto, llámalo como quieras) pero no en su inmortalidad. Con la muerte de Dios se acaba también la inmortalidad del alma, pero no podemos desembarazarnos del concepto de alma, porque con ello nos cargaríamos también 2500 años de cultura occidental. Estamos equipados con alma pero esta ha perdido su función principal que es la de hacernos inmortales. Tal vez este sea un de los motivos de que el poder se esté desplazando hacia Oriente, con religiones y filosofías que no creen en el alma.
Comentado por: mmmm el 25/7/2011 a las 00:08
¿Cómo se explica el hombre a sí mismo? Hasta la irrupción del pensamiento filosófico y científico el hombre tenía de sí mismo una visión religiosa. Tal visión, tal explicación de su ser, de su razón de ser, nos puede parecer en algunos casos ingenua, incluso ridícula. No obstante si hacemos un esfuerzo por leer entre líneas, por atender a la música más que a la letra, encontraremos que ya en tales visiones antiquísimas del hombre sobre sí mismo alentaban los mismos interrogantes que encontramos planteados en la vanguardia actual de la ciencia o la filosofía. Por ejemplo, el problema de la consciencia.
En una de tales interpretaciones religiosas sobre el ser del hombre, en concreto la que encontramos en las grandes religiones monoteístas, la consciencia, para el hombre, no le ha traído más que problemas.
Se nos dice en el Génesis que en el centro del Edén había dos árboles cuyos frutos estaban prohibidos al Hombre. El Árbol de la Ciencia, por cuyos frutos el hombre sabría distinguir el Bien del Mal, es decir, el Árbol de la Consciencia, y también se hallaba el Árbol de la Vida, cuyos frutos darían al hombre la inmortalidad.
Cuando el hombre come del Árbol de la Ciencia y adquiere consciencia lo primero que advierte es que va desnudo, se averguenza y cubre su cuerpo con hojas de higuera. Ningún animal tiene consciencia de su desnudez. Los delantales que con hojas de higuera se hace el hombre para cubrirse delatan su vergüenza al constatar su animalidad y son la primera obra de la Cultura, es decir, ese aditamento del ser humano a la naturaleza para distinguirse, por vergüenza, de los animales.
Sin embargo la consciencia es un atributo de la divinidad. Dios teme que el hombre, ahora que ha perdido la inocencia animal, pruebe también el fruto del Árbol de la Vida y se haga inmortal. Si pasara eso el hombre tendría los dos atributos característicos de la divinidad: la consciencia y la inmortalidad.
Ahora que sabe que va a morir el hombre querrá hacerse inmortal. Dios lo expulsa del Edén y protege el Árbol de la Vida con una espada de fuego.
El hombre perdió el Edén desde que perdió su inocencia animal, desde que adquirió consciencia y como un pequeño dios mortal también tiene un proceso creativo a través de la Cultura.
Estar fuera del Edén no es morir, pues el hombre ya moría, como toda criatura, en el Edén, sino tomar consciencia de la muerte, saber que se va a morir.
Y así, la visión antiquísima que del hombre tiene la religión nos lo presenta como un semidios, dotado de consciencia, de ciencia, pero falto de inmortalidad.
Un cruel destino.
Podríamos considerar, si tenemos en cuenta esta visión, que el hombre es como un ridículo dios mortal empeñado con su ciencia en asemejarse a los dioses inmortales.
A mí me parece asombroso que en un libro que recoge una tradición y un saber que se pierde en la noche de los tiempos se planteen problemas como la consciencia y la inmortalidad que siguen vigentes, sin perder ni un ápice de su fuerza, tanto tiempo después.
Comentado por: el dios de las pequeñas cosas el 24/7/2011 a las 20:15
Comentado por: nini el 24/7/2011 a las 18:10
En efecto, eso de la inmortalidad no es sino la negación del tiempo, del tiempo que somos, del tiempo vivo, inasible, contradictorio: es su idea. La Eternidad es el Tiempo, tiempo ideado, completo, de principio a fin. Tiempo muerto. Una cosa, eso de la eternidad, como se ve, obviamente absurda.
En cuanto a la inmortalidad, eso es algo propio de los dioses inmortales, o un don concedido al héroe por los dioses, que acogen como uno de los suyos a aquel que siendo hombre desafía a la muerte, y cuyas hazañas merecen ser salvadas del olvido.
A quienes les preocupe eso de la inmortalidad, siempre les queda la posibilitad de hacerse dignos de ella, imitando al héroe y esperando el favor del Padre de los Dioses.
¿Quiénes son sus héroes?, ¿y quiénes son los héroes socialmente dominantes, los héroes de la mayoría? He aquí el camino con que procurarse el necesario favor de los dioses quienes se afanen en alcanzar el preciado don de la salvación de su alma inmortal.
El heroísmo es cosa de idólatras, gente primitiva, poco evolucionada, pero el caso es que la nuestra es una sociedad donde no faltan los héroes, esos seres excepcionales que nos muestran nuestras miserias, nuestros pecados, bajo un halo de santidad, esos a los que veneramos casi como a dioses: ellos son la guía más firme para quienes tengan dudas acerca de su inmortalidad.
Aunque algunos sospechamos que eso de la inmortalidad es más bien la gracia imprevisible con que los dioses recompensan un rasgo de carácter que se convierte en ejemplar, en modélico, para una sociedad, y eso no es algo que dependa de nuestra voluntad, sino de la voluntad de los dioses.
Con lo cual parece ser que acaso esto de la eternidad o de la inmortalidad importaba poco, y que una y otra no son sino formas de hablar de la muerte, mientras dejamos que por lo bajo siga cantando la vida
Comentado por: ni eternas ni inmortales el 24/7/2011 a las 18:04
Je, han descubierto en el blog la lógica multidimensional, pasa que hay dimensiones(ej:el tiempo) no sujetas a este tipo de lógica y por tanto el discurso no modifica el origen del mismo(no se autocontrola)
Comentado por: g. el 24/7/2011 a las 11:32
Fenix de Azuza. ¡Por favor amigos, no hacer comentarios mas extensos que el mismo! No tengo todo el día. Que la sociedad perdio el Norte, esta claro. Bajar un escalon. Y volver al origen. La solución es Lucien Freud, no su tio. La representación como solución. Hay una pagina mágica de la wikipedia, que no consigo resumir, pero bueno alla va: http://es.wikipedia.org/wiki/La_sociedad_del_espect%C3%A1culo
Comentado por: hijo sin padre el 24/7/2011 a las 01:06
f., ¡va por usted!
Quiero contarle algo respecto a lo de `flaquear´. Luisito era un amigo íntimo que mi padre hizo en el frente de nuestra guerra civil. Acabó siendo el único soltero de sus cuatro hermanos y cuidó de su madre hasta los 75 años, en que ella murió con 94. Luego siguió cuidando, otros cinco o seis años más, hasta que también ella murió, de la muchacha que, a su vez, los había cuidado a todos ellos cuando eran pequeños. Al final, Luisito se quedó en la casa familiar viviendo sólo, y bastante aislado porque todos sus hermanos residían en el extranjero y venían muy poco a España. Era un piso señorial en el centro de Madrid, de más de trescientos metros cuadrados donde había nacido y había vivido durante toda la vida, salvo los años de la guerra. Cuando mis padres venían a vernos a mi hermano y a mí cada año a Madrid, casi todas las noches llamaban a Luisito y nos íbamos los cinco a cenar por ahí. Él siempre se alegraba mucho de vernos, sobre todo a mi padre, claro, con el que se alegraba al recordar anécdotas y cosas de Salamanca, de Vinaroz y de muchos de aquellos lugares por donde los había llevado la guerra. Nos decía que casi era la única alegría que tenía en la vida, aquellas cuatro o cinco cenas seguidas que hacía con nosotros al año, coincidiendo con los días que mis padres pasaban en Madrid. En la primera de cada una de esas series de cenas que tuvimos a lo largo de la vida -y calculo que, además de las que habíamos tenido antes, las que tuvimos cuando Luisito ya vivía sólo, tras la muerte de la que había sido muchacha de su casa, serían unas quince, pues Luisito murió a los 91- siempre había un momento de bastante violencia cuando mi padre le preguntaba cómo le iban las cosas y él indefectiblemente le respondía: “No quiero vivir, me flaquea el ánimo porque ya no tengo nada que hacer en la vida”. Nosotros, claro, siempre le animábamos -como usted ahora a mí con ese munificente espaldarazo machadiano- y le decíamos lo propio: que no dijera tonterías y que qué íbamos a hacer nosotros sin él. Luego, conforme avanzaba la cena y se vaciaban las, nunca menos de tres, botellas de rioja, el corazón de Luisito se iba notoriamente entonando y, para los postres, ya no se oían más que las acaloradas carcajadas de todos. Al acabar, los cuatro acompañábamos dando un paseo a Luisito hasta el portal de su casa y la despedida siempre era la misma. Después de que nos habíamos dado los besos de rigor y cuando ya había abierto el portan, y mientras sujetaba con el pie la pesada hoja de la puerta para que no se cerrará, Luisito siempre se volvía y nos decía: “¡Ah!..., y una cosa más: lo que os decía antes de que me quiero morir es mentira!”
Comentado por: Gabriella Marcel el 24/7/2011 a las 00:24
Comentado por: ahora que caigo el 23/7/2011 a las 23:42
Los viejos dioses inmortales hoy son ya historia, están muertos, y por eso se nos hablan meramente de eternidad. Los viejos dioses inmortales no merecieron ser adorados meramente por el don de la eternidad, ni la eternidad podía ser otra cosa que un oscuro vagar de sombras sumidas en la melancolía. Los viejos dioses inmortales nos daban eso, porque estaban vivos, sólo que no temían a la muerte.
Hoy la muerte se esconde y a la mayoría parece importarle más hablar de eternidades que hablar de lo que verdaderamente importa: la inmortalidad; y si de inmortalidad se hablara, ¿quién puede hoy en día procurárnosla? ¿quién sabrá hacernos deseable la vida hasta el punto de considerarla digna de la inmortalidad? ¿quiénes son hoy los dioses inmortales? ¿quiénes merecen serlo?
Comentado por: hombres y dioses el 23/7/2011 a las 23:30
Comentado por: F el 23/7/2011 a las 22:40
25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
Comentado por: no sólo de pan el 23/7/2011 a las 22:10
Comentado por: inocencio el 23/7/2011 a las 21:34
Y si hemos de morir ¿por qué muchos se resignan a vivir arrodillados, con miedo a perder lo que con toda seguridad perderán? La Vida Eterna, en contra de lo que se cree, no ha interesado que se instaure en las creencias humanas por la esperanza que da en un Cielo sino por el temor que infunde a un Infierno, única forma de controlar a los desesperados en esta vida que, sabiendo que el perder su miserable vida de esclavos y explotados no sería suficiente freno para aplacar su rebeldía, les amenazaban con castigos sin fin en el Averno. Religión del miedo, del control social.
Comentado por: Rouco el 23/7/2011 a las 21:14
Comentado por: OM el 23/7/2011 a las 13:20
Chabela si a usted le consuela pensar que la energía que ahora se haya encarnada en esa forma corporal y transitoria que usted conoce como Chabela, seguirá existiendo encarnada en una hormiga, un camello, una cebolla o un ornitorrinco, pues muy bien, qué quiere que le diga. Pero Chabela habrá muerto, "ya que morir es, sencillamente, perder la consciencia". Que usted intente en vida, no apegarse demasiado a esa forma transitoria de energía que se llama Chabela, consciente de que morirá, no significa que efectivamente usted deje de morir y con usted morirá todo lo que usted ha visto, ha sentido, ha pensado, todo un universo único, irrepetible, debido a su particular forma de verlo, sentirlo y pensarlo. Salvo que usted deje testimonio de su existencia a través de esa cosa que no sirve para nada y que llamamos arte.
Comentado por: OM el 23/7/2011 a las 13:04
vivir asi es morir de amor: El Amor no muere jamás.Es la palabra ETERNIDAD la que nos abruma.El Universo vive en constante transformación.Nosotros también.
Comentado por: Chabela el 23/7/2011 a las 12:41
Cualquiera sabe, aunque no se lo confiese, que lo verdaderamente aterrador no es la muerte, sino la eternidad., que debe ser algo así como un estado de eterna consciencia.
Esta fútil ilusión de poder morirse que es nuestra vida, este sueño febril, esta emoción de lo perecedero, de lo inasible, no teme más que a su terrible verdad, a su condena a ser lo que es: pasto del eterno olvido.
Pero nosotros nos negamos a esa siniestra voluntad de olvido, de eternidad.
¿Qué somos, sino memoria: un sueño que el corazón evoca, una razón que nos hiere, una realidad? Nosotros no somos eternos. La eternidad es eso: nuestra muerte. Y eso es lo que nos pasa cuando nos morimos: nos hacemos eternos, pero somos olvido
La vida no es eterna: desafía a la eternidad, como razón que se dice, como corazón que se expresa. Razón y corazón invitan a cantar las gracias de lo perecedero, la canción del hombre verdaderamente libre, ese que se deja sentir y razonar.
Pero la muerte, condición de la gracia, es, sin embargo, una presencia importuna no tanto porque desmienta nuestro carácter inmortal, como porque nos arranca del sueño, mostrándonos impúdica las negras fauces del enemigo, de la pérdida y el olvido, el vasto desierto de la impasible eternidad.
Comentado por: vivir así es morir de amor el 23/7/2011 a las 00:22
Vosotras, las familiares
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares
me evocáis todas las cosas.
¡Oh, viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!
Moscas de todas las horas
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,
en nada.
¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!
Y en la aborrecida escuela
raudas moscas divertidas,
perseguidas, perseguidas
por amor de lo que vuela.
Yo sé que os habéis posado
sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.
Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.
No flaquee Gabriella haga ud. el favor.
Comentado por: f. el 22/7/2011 a las 23:24
Gracias, alvarito. Muy amable, mejorando el guión. Ya me lo han jaleado también los otros pacientes, me animaban incluso a que lo enviase a La Noria. Pero no sé…, me falta seguridad en mí misma, me flaquean hasta las convicciones, esas moscas. Ya sabe lo que decía Russell: “Todo ser humano, a donde quiera que se dirija, lo hace acompañado de un halo de convicciones reconfortantes que se mueven con él como las moscas en un día de verano”
Comentado por: Gabriella Marcel el 22/7/2011 a las 22:10
mente emergente del cuerpo? la cosa no acaba aquí así se van creando emergencias cada vez más globales hasta que el proceso se invierte y vuelve la antigua dualidad.
Comentado por: d. el 22/7/2011 a las 20:48
Comentado por: Chabela el 22/7/2011 a las 20:12
No todas las opiniones valen lo mismo. Aceptar el relativismo en este aspecto es propio de ideólogos, no de científicos. Hay que aceptar que en esto de la consciencia estamos en pañales, desde un punto de vista científico. El asunto nos es repetir que la consciencia está separada del cerebro. ¿Esto se enseñaba en la LOGSE? Repetir, ¿para qué? ¿Cómo está la consciencia separada del cerebro? ¿A qué distancia? Nadie ha respondido. Tal parece que se estuviera en una interminable e inútil disertación escolástica. Ya saben, la separación del cuerpo del alma o el sexo de los ángeles. Hay quien, incluso, ha informado sobre cuánto pesa el alma. ¿Dónde se ha pesado? ¿Con precisos instrumentos de medición acaso? ¿Dónde están esos instrumentos? ¿Dónde se ha atrapado el alma para tal menester? ¿A quién pertenecía? Las metáforas están muy bien; pero para la poesía, a la que tengo en buena estima. Sólo que una poesía no es una teoría científica; es una forma de intentar explicar lo que todavía no es explicable. Mi pasión por la poesía viene de ese carácter de describir, mediante el lenguaje, manejado de una forma bella, lo inexplicable por la ciencia. Pero yo no me entrego a la poesía de una forma religiosa, romántica. Mantengo los límites bien establecidos. Cuando leo toda clase de interpretaciones acerca de lo que es la consciencia, se confirma, sociológicamente hablando, su carácter subjetivo. Pero el conocimiento de la realidad no puede detenerse ahí si queremos descubrir sus zonas oscuras. La historia de los avances científicos está llena de dudas, de intromisiones políticas y sociales, es verdad. Ahora bien, siempre resultó que lo que nos parecía imposible de explicar fue explicado con precisión lógica y demostración empírica. ¿Acaso el rechazo en conocer la naturaleza de nuestra consciencia no tendrá que ver con un asunto del inconsciente? Amamos tanto a nuestro ego que no queremos verlo mezclado en generalizaciones perturbadoras. No queremos que nuestra consciencia se rija como la de los demás. Nos resistimos a ello, como se resistía la Iglesia Católica a aceptar que no éramos el centro del universo. Es inútil, en ese sentido, resistirse. Es una forma conservadora de negar la realidad. El Asunto es: ¿a qué coño tenemos miedo? Una pregunta que, desgraciadamente, sólo unos pocos alemanes se hicieron antes de que muchos de sus compatriotas se rindieran ante el nazismo en la República Weimar.
Comentado por: miguel el 22/7/2011 a las 19:40
Comentado por: Gabrielo por un día el 22/7/2011 a las 18:58
No hay percepción del tiempo; hay percepción de las cosas en el tiempo, formas temporales de las cosas. Pero el tiempo no es una cosa, como no lo es el espacio. Tiempo y espacio carecen de forma.
Comentado por: disculpen la obviedad el 22/7/2011 a las 18:29
If I may intrude into this intercourse of high-minded considerations from my faraway home in Shropshire, I should rather wish to make a point.
The above-mentioned title "Self comes to Mind" is, in its most immediate sense, correctly translated into Spanish by our wise host as "El Yo llega a la Mente". Nevertheless, one cannot fail to comment on the subtle ambiguity of such title. And this in quite many aspects, almost too many for so short a phrase.
First: The phrasal verb "comes to", judiciously compared by our beloved blogger to the Spanish expression "llega a", can also mean "al final no es más que", like in the title of R.M.Banks' well-known novel "All the big fuss came to nothing".
Second: The word "mind" is not only, as our elysian friend acutely detects, a noun (“mente”, “razón”,...). It is also a well-known transitive verb, polysemously meaning “prestar atención a”, “tener cuidado con”, “proteger”, “dar importancia a”,...
Third: To curl the curl (allow me this Spanish expression), the compound “x comes to mind” is also a way of saying “x me viene a la memoria”.
Finally: In very popular and somewhat faded English, the word "self" not only means "el Yo", as our splendiferous essayist unquestionably states. It also means, simply enough, "Yo". This can be traced for instance in some of the comic secondary characters of Shakespeare (the Basque dancer in “Polydorus”), or, more expressively, in the celebrated admonitions of Alfred P. Doolittle ("No, guv'nor, no; self ain'no godam’ procrastinatuh!").
As a result of the combinations of all this, the title of Damasio´s book may be read as:
“El Yo llega a la Mente” (Our lustrous thinker’s option)
“El Yo no es más que la Mente”
“El Yo empieza a responsabilizarse”
“El Yo se me viene ahora a la memoria”
“Yo soy mi Mente”
“A mí se me recuerda”
And so on and, as Milton wrote, so forth.
Comentado por: Louis B. Rascal el 22/7/2011 a las 17:30
Comentado por: servicio de inteligencia el 22/7/2011 a las 14:25
El problema de la consciencia necesita una perspectiva holística que la epistemología neurobiológica no tiene en cuenta, por lo que sus razonamientos caerán siempre en lo tautológico. Un cambio radical de paradigma ontológico.
Comentado por: Smuts el 22/7/2011 a las 13:26
Comentado por: Perdón, quise decir "¿Menos o más, que una vieja cachonda, sonriente e inteligente? el 22/7/2011 a las 12:02
Comentado por: ¿Esto le da asco? ¿Menos o más, que una vieja cachonda? el 22/7/2011 a las 11:57
A mí esa mujer nunca me gustó, siempre estaba sonriendo. Las señoras inteligentes me intimidan y las evito. Me gustan las positivas,que es una nueva corriente ,a medias entre el optimismo y el orfidal.
Comentado por: Mauricio el 22/7/2011 a las 11:11
Comentado por: Dos el 22/7/2011 a las 10:55
Iba a preguntar si las fotos de Paula Vazques estan retocadas o no pero creo que me he equivocado de blog. Disculpen
Comentado por: torpe el 22/7/2011 a las 10:05
Mucho más claro, ¡dónde va a parar!
Habrá que insistir, por lo visto, en la irrelevancia política del individuo. Nada de lo que al individuo suceda, nada de lo que le pase, tiene valor político, todas las cosas que le pasan carecen de interés público, en la medida en que no sean cosas que nos sucedan o pudieran sucedernos a cualquiera, en la medida en que no sean cosas que nos pasen o nos pudieran pasar a cualquiera.
Las indagaciones acerca del yo son ya algo así como autopsias de un cadáver político.
Lo que políticamente interesa de verdad es lo que pasa con nosotros, a ver si lo arreglamos.
Los delirios de alcoba, las obscenas manifestaciones de narcisismo, son cosas que acaso deberían no mostrarse en público, sino más bien ser severamente reprimidas, y son sólo tolerables si consideramos que eso de ser un individuo es cosa que puede pasarle a cualquiera.
Comentado por: capitan tan el 22/7/2011 a las 01:02
El sujeto es como un ojo que ve el mundo desde un determinado lugar, pero que nunca consigue verse a sí mismo.
Comentado por: Wittgenstein el 22/7/2011 a las 00:56
Meca-mística? cuando se demuestre la reducción mente y cuerpo, mientras la cosa es dual cada uno tiene sus creencias.
Comentado por: c. el 21/7/2011 a las 23:49
Meca-mística
obedezco
obedezco
obedezco
obedezco
de la cabeza a los pies
las patadas de mi bestia
pero cuando subo la cuesta de las lágrimas
y remonto los siete suelos de mi tierra
un vuelo de castañuelas
en mi sangre se levanta
y cambian de dirección
mis querencias.
Sobre la curva del suelo
y bajo el firmamento
siento que me atrae
todo el Universo.
VAL DEL OMAR, José. Tientos de erótica celeste.
Comentado por: Angel Martín el 21/7/2011 a las 21:54
"La percepción del tiempo es intemporal y no física". Si esto es así el tiempo podría unir hechos que ocurrieran en distinto plano(no podriamos asociarlos ej. mente-cerebro) pero ambos serian verdaderos(reales).
Comentado por: b. el 21/7/2011 a las 21:43
Buda enseñó que todo depende de la mente. Para comprender lo que esto significa hemos de conocer la naturaleza y las funciones de la mente. A simple vista puede parecernos fácil, porque todos tenemos mente y podemos reconocer nuestros estados mentales: sabemos cómo nos encontramos, si nos sentimos felices o desdichados, si tenemos las ideas claras o estamos confundidos, etcétera. No obstante, si alguien nos preguntara cómo funciona la mente y cuál es su naturaleza, lo más probable es que no supiéramos dar una respuesta apropiada, lo que indica que, en realidad, no sabemos lo que es.
Hay quienes piensan que la mente es el cerebro o alguna otra parte o función del cuerpo, pero esto es incorrecto. El cerebro es un objeto físico que se puede ver, fotografiar y someter a una operación quirúrgica. En cambio, la mente no es un objeto material y no se puede ver, fotografiar ni operar. Por lo tanto, el cerebro no es la mente, sino una parte más del cuerpo.
No hay nada en nuestro cuerpo que pueda identificarse con nuestra mente porque son entidades diferentes. Por ejemplo, aunque nuestro cuerpo esté quieto y tranquilo, nuestra mente puede estar ocupada con diversos pensamientos, lo que indica que nuestro cuerpo y nuestra mente no son una misma entidad. En las escrituras budistas se compara al cuerpo con un hostal y a la mente con un huésped. En el momento de la muerte, la mente abandona el cuerpo y viaja a la vida siguiente, al igual que el huésped deja el hostal y se traslada a otro lugar.
Si la mente no es el cerebro ni ninguna otra parte del cuerpo, entonces ¿qué es? Es un continuo inmaterial cuya función es percibir y comprender objetos. Debido a que la mente no es un fenómeno físico y carece de forma, los objetos materiales no pueden obstruirla. Para que nuestro cuerpo llegue a la luna tiene que viajar en una nave espacial, mientras que la mente puede desplazarse a ese lugar en un instante solo con el pensamiento. El conocimiento y la percepción de los objetos es función exclusiva de la mente. Aunque decimos "Yo sé esto o aquello", en realidad es nuestra mente la que aprehende los objetos. Conocemos los fenómenos con la mente.
Comentado por: mory el 21/7/2011 a las 21:43
Estimado reseat, veo que no te aclaras, te paso este tratado de Amedeo Muntané para que te aclares un poco.
La consciencia es el estado de conocimiento de uno mismo y del entorno por la cual el individuo realiza sus funciones perceptivas, intelectuales, afectivas y motoras. Desde el punto de vista neurológico la consciencia se manifiesta en su actuación mediante la actividad cerebral y se considera como un complejo de unidades de información que tiene su base material en el cerebro.
En el sistema nervioso central existen neuronas implicadas y mecanismos neurobiológicos que se relacionan con la consciencia. Es conocido el llamado sistema activador reticular que controla la actividad del sistema nervioso central en el que está incluido la vigilia y el sueño. En este sistema se incluyen estructuras como el tronco cerebral, en donde se localiza la formación reticular que es un conjunto de núcleos nerviosos formados por neuronas que tienen formas y dimensiones diversas, el tálamo y la corteza cerebral. El tálamo es una estructura cerebral que recibe e integra la información que posteriormente llega a la corteza cerebral mediante los circuitos tálamo-corticales. La consciencia representa la actividad de toda la corteza cerebral, es decir, no debe comprenderse centrándose en una región cerebral sin considerar la relación de esta región con las demás, por lo tanto la consciencia se relaciona neurofisiológicamente con las áreas cerebrales corticales de asociación 1 .
Una de las dificultades con la que nos encontramos en el estudio de la consciencia es su carácter subjetivo intrínseco. Una persona sabe que está consciente, y por otra parte los demás comprueban que es así, porque el individuo tiene la capacidad de responder de forma apropiada a los estímulos ambientales. El ser humano cuando está consciente y mentalmente es normal puede intercambiar con otros individuos diferentes elementos de tipo social, lingüístico, ideológico, sentimental, etc., sin embargo la pérdida de la consciencia puede impedir en mayor o en menor medida este intercambio.
En condiciones normales el ser humano para poder ejercer su libertad, su actividad volitiva, intelectual, emocional y en definitiva mental, así como darse cuenta de la percepción a través de los sentidos y órganos sensoriales tiene que estar consciente, es decir, el yo se manifiesta en este estado.
Searle dice que “la consciencia se refiere a un estado de “darse cuenta” que comienza cuando despertamos del dormir y continua durante el día hasta que volvemos a dormir, morimos o en otras palabras cuando nos volvemos inconscientes. Los sueños son también una forma de consciencia, aunque en muchos aspectos es muy distinta de los estados normales de alerta” 2 . Básicamente el mecanismo de producción del sueño resulta de una disminución en la excitabilidad del sistema reticular por centros hipnógenos que se localizan en el hipotálamo, tronco del encéfalo y cerebelo así como a cambios en el estado bioquímico de las neuronas de este sistema, ya que existen moléculas que tienen relación con el sueño como la serotonina y la noradrenalina. Este ciclo sueño-vigilia es un fenómeno que ocurre fisiológicamente y es necesario para el funcionamiento normal del sistema nervioso 1.
Desde el punto de vista filosófico se ha dicho que la consciencia es un fenómeno que siempre está en presente, no cambia, por eso percibe el tiempo, es decir, el cambio que afecta a los procesos del mundo físico, aunque esta actividad requiere no sólo del presente consciente sino también de la relación del pasado con el futuro, algo típico de la consciencia en conjunción con la memoria y otras funciones cognitivas. En la percepción del tiempo tenemos por un lado que no sabríamos nada del tiempo si no formáramos parte del mundo cambiante, por otro lado, si sólo fuéramos cambiantes, no sabríamos reconocer los hechos pasados como pasados. Si no pudiéramos evidenciar el transcurso de lo externo y de nuestra corporeidad a una realidad que no pasa ni transcurre, o sea, que no está afectada por el cambio físico, no seríamos conscientes del tiempo. La percepción del tiempo es intemporal y no física. Esto induce a pensar que hay inmaterialidad en el proceso de la consciencia 3 .
Gerald Edelman distingue dos tipos de consciencia: La consciencia primaria y la consciencia de orden superior. La consciencia primaria estaría formada por ciertas experiencias fenoménicas como las imágenes mentales que estarían ligadas al presente inmediato. Aquí no existe la posibilidad de reconocer un pasado o un futuro. Edelman conceptualiza la consciencia primaria como la conjunción de las distintas percepciones en un momento dado, que el sujeto vive o experimenta como una escena. Esto no significa que exista “un lugar” en el cerebro donde se reúnan las percepciones y se forme la escena, sino que más bien la escena es un producto emergente del funcionamiento del cerebro no reducible a ninguno de sus componentes. En este sentido puede afirmarse que la consciencia no es algo que se tiene sino que se construye momento a momento. La consciencia de orden superior involucra el reconocimiento del sujeto de su propia actividad, así como la posibilidad de visualizar un pasado, un presente y un futuro. Desde el punto de vista funcional y estructural, la consciencia primaria es necesaria para la consciencia de orden superior. Los componentes neurobiológicos de la consciencia primaria están presentes y su funcionamiento forma parte de los elementos nerviosos que operan en la consciencia superior. En ese sentido, los seres humanos con consciencia superior no experimentan la consciencia primaria por sí sola, ni tampoco lo opuesto 2 .
Génesis de la consciencia
La activación a nivel del sistema reticular en el tronco del encéfalo, genera impulsos nerviosos que se transmiten a la corteza cerebral a través del tálamo y nos permitirá la experiencia consciente. Esta activación puede estar motivada por estímulos sensitivos y sensoriales que originan impulsos en la propia corteza cerebral así como estímulos que pueden originarse en el cíngulo, el hipocampo, el hipotálamo y ganglios basales. ¿Cómo es posible que los cambios iónicos que se producen en las membranas de las células nerviosas y los fenómenos bioquímicos de los impulsos nerviosos originen la consciencia con todo lo que representa? No hay una explicación neurocientífica definitiva de cómo se produce la consciencia a pesar de que existen partes anatómicas en el encéfalo que intervienen en la elaboración de la misma. Comenta Zagmutt que “llegar a formular una teoría explicativa de la consciencia equivaldría a develar el mayor misterio de las ciencias humanas y biológicas. Lamentablemente aun no estamos en condiciones de llegar a tal formulación teórica” 2.
Uno de los primeros que situó en la consciencia el problema del alma inmaterial e inmortal fue el dualista interaccionista John Eccles, incluso le asignó un lugar en el cerebro, como antes lo había hecho Descartes con el alma. El lugar desde el que, según la metáfora que él usó, el piloto conduce el cuerpo humano 4 .
Este Premio Nóbel conocía bien los avances de las ciencias cognitivas para explicar las operaciones de la mente. Sin embargo Eccles declaraba inexplicable la consciencia subjetiva que tenemos de nuestras operaciones mentales. Esta vendría a ser la esencia misteriosa del alma espiritual. Así el dualismo de Eccles se oponía a cualquier intento científico por reducir la consciencia a la actividad neuronal 4 .
Chalmers viene a coincidir con Eccles al afirmar también la irreductibilidad de la consciencia a actividades neuronales 4 . Chalmers comenta: “contra el reduccionismo defenderé que las herramientas de la neurología no pueden proporcionar una explicación completa de la experiencia consciente, aunque tengan mucho que ofrecer” 5 . “Sin embargo, explicar la consciencia subjetiva constituye el “problema duro”, pues aunque lleguemos a localizar y describir los grupos de neuronas que reciben o componen las sensaciones, siempre nos seguirá resultando difícil explicar por qué y cómo esa activación llega a producir la experiencia subjetiva que tenemos de los colores, sonidos, gustos, etc., así como de nuestro mundo interior, sentimientos, etc” 4 . Para Chalmers la ciencia de la consciencia deberá aspirar a encontrar un paralelismo entre dos series de datos: una la de los fenómenos que observan y describen los neurólogos desde el exterior, y, por otro lado, la de nuestras experiencias, que son sólo objeto de descripciones en primera persona. Este paralelismo queda descrito en su tercer principio para una teoría informacional de la consciencia, el principio del doble aspecto: “hay un isomorfismo directo entre ciertos espacios informativos físicamente encarnados y ciertos espacios informativos fenoménicos. Podemos encontrar la misma información abstracta grabada en el procesamiento físico y en la experiencia consciente” 4 . Chalmers también asigna a la ciencia de la consciencia la tarea de dar cuenta de cómo ciertas micro estructuras y micro dinámicas neuronales pueden producir efectos macro estructurales y macro dinámicas neuronales. Pero a diferencia de las teorías emergentistas, mantiene la distinción irreductible entre estas macro dinámicas colectivas y la experiencia subjetiva, por lo tanto no se puede hablar de producción de la consciencia como definen los emergentistas 4 .
Damasio, desde una teoría naturalista y biológica critica esta separabilidad entre cerebro y consciencia. John Searle es un ilustre representante de lo que denomina “naturalismo biológico” y defiende el carácter biológico de la mente y la consciencia. Según estos autores la mente y la consciencia sólo pueden entenderse y simularse si incluimos los fenómenos que están subyacentes, esto es, su base biológica o somática 4 . Damasio dice que “todavía no hemos resuelto numerosos detalles que conciernen a la función molecular de neuronas y circuitos; ni hemos logrado entender el comportamiento de las poblaciones de neuronas en el marco de una región particular del cerebro; y aún tenemos una pobre comprensión de los sistemas de gran escala, es decir, los que incluyen múltiples regiones del cerebro. Creo que la mente es de naturaleza biológica y que llegará un momento en que podamos describirla mediante expresiones biológicas y mentales” 6 .
Francis Crick y Christof Koch han propuesto que la consciencia dependería de descargas electroquímicas sincronizadas de las neuronas corticales a una frecuencia de 40 Hz. Daniel D. Dennet postula que existe una combinación de numerosos procesos independientes que producen una respuesta coherente a un suceso percibido 5 .
Roger Penrose es uno de los pensadores más originales y creativos de la actualidad. Es uno de los físicos más importante que ha trabajado en Relatividad General desde Einstein. Para Penrose tiene que haber algo de naturaleza no computable en las leyes físicas que están por venir. Este argumento tiene como base el ya famoso teorema de Gödel que implica que la indemostrabilidad formal de una cierta proposición matemática es señal de que de hecho es verdadera. De ahí concluye Penrose que nuestro pensamiento, al menos nuestro pensamiento matemático, tiene componentes no computables. Si se admite que existen procesos físicos no computables, hay que ver cómo el cerebro podría hacer uso de éstos. En primer lugar, Penrose cree que existe una relación directa entre esta no computabilidad y el puente entre el nivel cuántico y el nivel clásico que a su vez se relaciona con el proceso de medida cuántica. Por lo tanto, habría que buscar un lugar en el cerebro que pueda aprovechar los efectos de coherencia cuántica para acoplarlos a la actividad neuronal que se observa a gran escala en el cerebro. El lugar más probable parece ser los microtúbulos de Stuart Hameroff y sus colegas de la Universidad de Arizona, que forman parte del citoesqueleto celular 5 .
El filósofo Joseph Levine dice que existe una laguna en la explicación que relaciona los procesos físicos neuronales y la consciencia. Además el físico Steven Weinberg afirma que pese a la potencia de la teoría física, la existencia de la consciencia no parece derivarse de sus leyes. Seguramente al final se podrán acabar explicando los correlatos neuronales de la consciencia, pero eso no es explicar la consciencia misma 5.
El físico y teólogo John Polkinghorne en su libro Ciencia y teología comenta: “La consciencia parece ser un fenómeno tan diferente de otros fenómenos perceptibles en el mundo físico que debe ser algo muy especial. En cuanto a su organización física, puedo discernir con claridad que se trata de ideas tradicionales de la Física organizadas en sistemas más complejos. Pero tiene que haber algo más, algo cuya naturaleza sea completamente diferente de las otras cosas que son importantes en la forma que funciona el mundo. Algo que aunque se use ocasionalmente, tenga una organización tan refinada que se aproveche de la organización de estados y la canalice con el objetivo de hacernos funcionar, pero que muy raramente se aproveche en los fenómenos físicos de manera útil” 7 .
La consciencia permite vivir los procesos mentales en un instante en que se percibe todo como una experiencia unificada. Hay un ensamblaje en donde se ponen en juego la entrada visual, el área auditiva, los receptores de la sensibilidad táctil y dolorosa, la vía olfatoria, los mecanismos de comprobación del espacio en donde se mueve el sujeto, la memoria, el entendimiento, los actos volitivos, la atención y las emociones. Y todo ello tiene representaciones en diferentes zonas de la corteza cerebral. ¿Cómo es posible que todos los fenómenos mentales se unan en un instante?
El Dr. Róger Sperry ganó el Premio Nobel en 1981 por sus estudios sobre las funciones especializadas del cerebro humano. A pacientes que sufrían convulsiones epilépticas incontrolables les practicó una callosotomía, es decir, la cirugía de separación de los dos hemisferios cerebrales cortando las fibras nerviosas del cuerpo calloso que los conectaban. Después de la cirugía, un hemisferio parecía participar en diferentes experiencias del otro hemisferio. La habilidad de hablar, caminar o comer no estaban alteradas, pero si funciones cerebrales superiores. Se observaba afectación de la coordinación y dinámica interhemisférica: ocurrían contradicciones en las acciones bimanuales; ocultando las manos a la vista, podía ocurrir que una mano no conociera lo que hacía la otra 8 .
Existe la evidencia de que, después de la separación quirúrgica de los hemisferios cerebrales, el aprendizaje y la memoria no se afectan y cada hemisferio permite sentir y percibir de forma independiente. Estudios posteriores han demostrado que el hemisferio derecho está involucrado con la expresión no verbal, la intuición, lo espontáneo, recitar poemas, melodía de canciones, discriminación de colores, hacer juego de objetos con imágenes, emparejar palabras con un significado, dibujar y manipular objetos, la expresión a través de la cara, la voz, gestos corporales, respuesta a instrucciones demostradas, visualización, recordar caras-formas-melodías-imágenes complejas-historias-eventos emocionales, soñar despierto, imaginar, crear y descubrir. Por otra parte el hemisferio izquierdo se relaciona con la expresión verbal, la utilización de palabras para nombrar-describir-definir, la asociación de colores con objetos, pensar con palabras, la utilización de símbolos para nombrar las cosas, deletrear palabras, organizar, expresión a través del lenguaje, respuesta a instrucciones verbales, cálculo y análisis matemático, recordar nombres, hechos, días y secuencias motoras complejas.
Resumiendo se puede decir que en el hemisferio derecho se desarrollan aquellas funciones que requieren una visión intelectual sintética de muchas cosas a la vez, y en el izquierdo se desarrollan la funciones que precisan un pensamiento analítico y elementalista. La conexión de ambos hemisferios permite una función globalizadora, sistemática y continua, que discurre prácticamente en simultaneidad 9
El neurofisiólogo Rodolfo Llinás, afirma que el tálamo, que está conectado a diferentes regiones de la corteza cerebral, sostiene un “diálogo” continuo entre sus neuronas y las neuronas de la corteza cerebral, de tal manera que se produce una oscilación que se expande y se transmite mediante un “barrido” desde la corteza frontal hasta la corteza occipital cada 12.5 milésimas de segundo. Esta dinámica está basada en los potenciales de acción y en el paso del estado polarizado al despolarizado de millones de neuronas que se ponen en acción en este tiempo. Esto quiere decir que las experiencias de la realidad se integran en ese brevísimo lapso de tiempo en la corteza frontal, en la corteza parietal, en la corteza occipital, etc. Llinás postula que este barrido es el que nos permite tener unificadas todas estas experiencias polisensoriales y el que nos da la sensación de continuidad y de unidad del mundo externo. Hay medidas hechas con el llamado magnetoencefalógrafo que puede registrar los campos magnéticos de las células nerviosas, los cuales son muy débiles. Tiene la ventaja de poder hacer registros de mayor profundidad que el electroencefalograma, pues lo que registra son las fluctuaciones de voltaje debidas a las corrientes eléctricas que fluyen a través de las membranas de las neuronas. Este aparato ha mostrado que el intervalo mínimo de tiempo en el cual se pueden percibir dos eventos en el mundo externo, lo que se llama el cuanto psico-físico, dura 12.5 milésimas de segundo 10 .
Conclusión
La consciencia es uno de los temas más complejos en el estudio de la fisiología cerebral.
A pesar de las diferentes teorías que anteriormente se han expuesto, por el momento, no se han logrado explicar los mecanismos neuronales precisos que tienen lugar en el proceso de la consciencia. Es un hecho comprobable que existe un sustrato anatómico y neurobiológico para su desarrollo, lo cual viene avalado por el hecho de que lesiones encefálicas como traumatismos craneoencefálicos, hemorragias, infartos cerebrales, tumores o tóxicos pueden dar lugar a un trastorno de la consciencia por afectación de las estructuras neuronales y/o de la función neuroquímica. Sin embargo aunque es necesaria la concurrencia del tejido nervioso en la elaboración de la consciencia, hay autores cuya opinión pone de relieve que esta actividad no puede reducirse únicamente a la función neuronal.
Amadeo Muntané Sánchez
Comentado por: frenopático el 21/7/2011 a las 21:01
“Yo voy a usar "consciencia" para que se entienda que hablo de mí como objeto a pensar por el mí. “
Pero es que entonces ese mí, ese yo, se convierte precisamente en lo que no es, en un objeto, una cosa, una palabra con significado, cuando resulta que yo, mí, carece de significado, no es una palabra con significado sino un índice que me señala, a mí como a cualquiera.
Cuando hablo de lo que soy, o creo o debo ser, hablo precisamente de eso, de lo que soy, o creo o debo ser, pero no de mí. Hablo de ideas, de valores, social e históricamente determinados, de un yo, por así decirlo, que es otro -je suis un autre-, la máscara bajo la cual alentamos nosotros, lo innombrable.
Comentado por: reseat el 21/7/2011 a las 20:46
¡Dios mío!
Pero si una de las principales razones, un aliciente no superado por ningún otro, de la práctica del sexo con féminas es que es de las pocas maneras aceptadas socialmente para intentar que se callen o que no te hagan hablar.
De buena se ha librado el barbitas, quitándose de encima a la mochales libertina. Esa no ha estado ausente ni callada en su vida. Seguro que saca más placer de su úvula que de ese clítoris que no sabe ni para qué le sirve.
Comentado por: por algo les llaman loros el 21/7/2011 a las 16:41
Gabriela,
Leo con retraso su entrada del 19/7 (a las 19:27 para ser exactos).
A la altura de lo mejor que nos ha dejado.
Si me permite, le pondré algo de música. Es una rola de lo más padre.
http://www.youtube.com/watch?v=fZWXI4uksok&feature=related
Comentado por: alvarito el 21/7/2011 a las 16:35
¿De donde saca usted que yo defienda la zoofilía? Esa es una de la pocas prácticas sexuales con las que no estoy de acuerdo ya que el animal no suele dar su permiso para la práctica del sexo. Sexo sí, siempre consentido y entre adultos, nada de forzar ni de violar, sean los forzados o violados humanos o animales. Seguiré viendo mis documentales con animales, forniquen estos o no, seguiré comportándome como lo que soy, un sencillo ser humano y seguiré combatiendo todo reducto de puritanismo. Le agradezco sus consejos de comportamiento, pero permita que los rechace.
Ah, gracias, compañero frenopático, con su permiso me lo guardo.
Comentado por: Angel Martín el 21/7/2011 a las 14:46
Ángel Martín, va por ti.
Memorias de una libertina
Afonía sexual
“Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Distante y dolorosa como si hubieras muerto”. Claramente, la intención del poeta era describir un sentimiento más elevado, pero exactamente así fue como me sentí. Parecía escrito para mí. Está bien esto de aplicar los textos a uno mismo.
Cuando me presentan a alguien suelo mantener distancias. Prefiero observar y estudiar al espécimen que tengo enfrente. Ver como se desenvuelve. Si son nerviosos o calmados. Si tienen necesidad de ser simpáticos, cultivados o simplemente muy machos. Su tono de voz, sus gesticulaciones. Me atraen, especialmente los hombres que se reorganizan el cabello mientras hablan. Los que tengan, claro. Y los que no, me sobra con su barba.
Me gustó desde el primer momento. Sus labios los sentí carnosos sobre mis mejillas y su corta barba, muy cuidada y suave. Su gracia y locuacidad ayudaron a que me sintiera atraída, No cesó de contar hazañas y correrías. Todo impregnado de un sentido del humor que provocó alguna que otra carcajada. Estuvimos todo el tiempo juntos. Buscándonos. Intentando coincidir en asientos. Pegados el uno al otro. Había química.
La tarde prometía. Estaba contenta. Era atractivo y encantador. Qué más podía pedir para una calurosa tarde de verano. Ah, sí, podía pedir acabar mezclándome con él. Y lo hice. Fuimos a su casa. Perfectamente decorada. Ordenada y equilibrada. Minimalista. Y una cama King Size de las que quitan el hipo.
Fue delicado. Me ayudó a quitarme la ropa. Despacio, como en un ritual. Me descalzó y bajó la cremallera de mi vestido. Con sus manos en mis hombros, lo deslizó hasta mis tobillos. Yo entregada a la liturgia. Buscando sus ojos. Y su voz.
Me motiva la voz. Es uno de los resortes que disparan mi libido. Intenté ayudarle a buscar las palabras. Proponiendo qué hablase a chorros. Tapó mi boca. Abrió mis piernas, jugosas, y acarició mi clítoris con su glande poderoso. Los labios de mi vagina sentían su calor y su dureza. Pero yo necesitaba volver a encontrar al tipo con labia, desparpajo y facilidad de palabra que había levantado sed en mí. Pero él seguía afincado en el silencio. Mudo. Sus ojos cerrados y sus labios fijados.
Mi apetito decreció. Fue una mezcla de deseo y decepción. Me abandoné. Quería terminar y largarme. No sabía qué papel jugaba en aquella obra, pero no me gustaba. Llegar al orgasmo ya no era el cénit. Me sentí la artista invitada. ¡Yo, que siempre fui la protagonista!
Terminamos como habíamos empezado. Sin palabras. En silencio. Distantes y callados. Un hasta luego frío y sin continuidad. La nada.
Comentado por: frenopático el 21/7/2011 a las 14:33
Muy bien, don Ángel, muy bien. Tome usted como ejemplo para su conducta, si así le parece, a los animalillos que observa por la tele. Lámase usted el culo como un felino, cómase los mocos cual orangután, devore bien a gusto sus heces como un cerdo y, sí, qué placer, ¿verdad?, chingue usted como un mono. Pero acepte, al menos, que algunos prefiramos portarnos, al menos mientras nos dejen, como seres humanos.
Y no mezcle usted a los mamporreros, de dignísino oficio, con sus prácticas abyectas. Eso sería como usar al verdugo para justificar el asesinato.
Comentado por: digamos basta el 21/7/2011 a las 14:30
Don o doña ¡basta ya! Ante todo un respeto para los periodistas, no meta usted en el mismo saco a todos, gracias. Seguimos: dice usted que sólo imaginar a una mujer madura practicando sexo con un joven le produce asco; le aconsejo que se lo haga mirar. Pocas cosas tan placenteras en la vida como el sexo (a todas las edades a todas las horas) y la comida. ¿Iremos al Hades todos los amantes del libertinaje y del sexo en sus más diversas manifestaciones? Pues bienvenido sea, lo vamos a pasar de maravilla. A más: ¿según usted los que gustán de ver esos inocentes documentales de animalillos en los que de cuando en cuando se dan al fornicio son zoofílicos? Vamos bien, le prometo que el domingo confesaré en la iglesia mi zoofilía documental. Uf, ¿qué pensará entonces del antiguo oficio de mamporrero?
Comentado por: Angel Martín el 21/7/2011 a las 14:05
Historia digna de la firma.
Los personajes pertenecen a la hez de la sociedad, el periodismo, y, aún así, consiguen hacer que su conducta nos parezca repugnante.
Él, un joven priapico, y ella, una mujer madura pero aún deseosa de sexo (la sola idea ya da asco), se excitan ante la cópula de dos miembros de la raza equina. Voyeurismo y zoofilia, todo en uno.
Afortunadamente, la cópula final no está descrita, posiblemente porque al autor no le hizo falta seguir imaginando más cerdadas para conseguir un efímero y triste placer.
No cuesta imaginar, de todos modos, el pretendido final: una prematura eyaculación sobre las carnes flácidas. Así se excitan algunos, así nos manchan a los demás.
Comentado por: ¡basta ya! el 21/7/2011 a las 12:16
Morayma, Virus, GengisKan, Narade, etc., llegando al salón del frenopático, en aquellos días de magia total de estos medios... Recuerdos.
Cuando llegó el momento del cambio, 'microchoff' no dudó, pero mira por donde volvemos a tener noticias al cabo del tiempo. Sonrisas a todos.
Comentado por: narade el 21/7/2011 a las 11:17
Comentado por: Agustine el 21/7/2011 a las 09:49
Comentado por: Jules el 21/7/2011 a las 09:45
Todo imperio requiere una moral. La moral católica configuró un tiempo en el que eras lo que creías o lo que predicabas; la moral protestante alumbró un mundo en el que eras lo que hacías; y ahora, en los tiempos del mercado sin límites eres lo que tienes, pero sobretodo, lo que consumes.
Esto tiene unas aplicaciones prácticas impresionantes: el que hace se siente liberado de todo compromiso ético, al transferir íntegramente la carga moral de sus actos al consumidor, al usuario, al lector, al espectador. No me examines sobre lo que hago, porque a mí me basta con decir que lo hago porque me da beneficios, y eres tú quien tendrías en todo caso que preguntarte porqué lo consumes. En un contexto así es fácil de entender lo que ha sucedido en News of the World.
Resulta asimismo coherente el nombramiento de José María Aznar como miembro del consejo de News Corp., desde el día en que el ex presidente del Gobierno español se erigió en abanderado de la causa ultraliberal. Tan consecuente es que Murdoch le haya reconocido como uno de los suyos como que él aceptara el cargo. Y desde luego soy un convencido de que Aznar es totalmente ajeno a estos desmanes, porque ningún suicida es capaz de llevar semejantes prácticas a la consideración de un consejo. Otra cosa es que Aznar debe meditar sobre si le conviene permanecer en ese consejo ni un minuto más, como a él le gustaba decir, una vez conocido lo ya conocido , y lo que está por venir.
...
En segundo lugar, atención a las redes sociales. Un tiburón de la calidad de Murdoch huele la sangre a distancias continentales. Ignoramos si en el camino a Londres sufrió un arrebato de ética cívica, pero lo que sí sabemos es que decidió cerrar News of the World al tiempo que la publicidad comenzaba a huir de sus tabloides con riesgo de propagarse a otros medios del grupo. Y es que las marcas han descubierto en las redes sociales una capacidad de prescripción superior incluso a la de los medios tradicionales por el empuje emocional que desencadenan en sus acciones. En el fondo, el cierre del periódico, antes que un acto de arrepentimiento periodístico, la puede ser el cortafuegos comercial que Murdoch se vio obligado a ofrecer a los anunciantes para no ensuciar sus marcas.
...
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Murdoch/magnate/mangas/camisa/elpepuopi/20110721elpepiopi_11/Tes
Comentado por: copiaypega el 21/7/2011 a las 09:39
"...But I interrupted you. You were goin' to tell me about your mother.
She always says, my lord, that facts are like cows. If you look them in the face hard enough they generally run away. She is a very courageous woman, my lord."
Dorothy L. Sayers, Clouds of witness
Comentado por: lecturas de verano el 21/7/2011 a las 08:15
Comentado por: frenopático el 21/7/2011 a las 00:00
Trabajaba yo, en aquellas fechas, en el semanal de un diario nacional y, un día, el redactor jefe me encargó un trabajo. Tenía que ir a una yeguada en la que había nacido el primer potro, hijo de un famoso campeón de carreras de caballos, y debía hacerles un reportaje al padre y al hijo. Era un reportaje más de tantos y de todo tipo como hice en aquella época.
Y como tal, una fotógrafa del periódico y yo nos fuimos una tarde a la yeguada para realizar el trabajo. Ella era una mujer veterana en todo tipo de lides y yo era un muchacho ambicioso.
Cuando llegamos, el dueño de la yeguada nos atendió maravillosamente y fuimos a ver al potrillo. Era precioso. Alazán como su padre. Y mi compañera le hizo decenas de fotos. Pero como queríamos otras del padre y del hijo, le pedimos al propietario que hiciese lo posible para que pudiéramos conseguirlas. El me dijo que no había problemas pero que deberíamos esperar a que el campeón terminase una monta que tenía que hacer aquella tarde. Y nos invitó a verla.
Fue un espectáculo grandioso. Cuando llegamos al picadero, unos mozos de cuadra estaban preparando a la yegua que iba a recibir a aquel garañón. Le recogieron la cola, al parecer, para que los pelos no dañaran al semental. Después la lavaron y la cepillaron. Como si fuese una reina del medievo. Y, extrañamente, sacaron un caballo, al que llamaron ‘recela’, para que jugase sexualmente con ella. Se suponía que aquel ‘recela’ era un caballo muy cachondo y, con él, de lo que se trataba era de calentar a la yegua para que el semental tuviese el menor desgaste posible. Su problema era que, cuando el ‘recela’ creía que había llegado el momento de montar a la yegua, lo apartaban para dejar paso al gran campeón, al gran semental.
Y así fue, tras retirar al ‘recela’ porque se suponía que la yegua ya estaba receptiva, apareció el gran garañón. Y debo decir que aquel caballo sabía a qué venía porque ya mostraba una cierta erección.
A partir de aquel momento, todo se desarrolló de una manera tremenda. La yegua se quedó quieta, aquel grandioso caballo adquirió una erección brutal y se montó sobre ella. No hizo falta que le ayudase el mamporrero. Acertó con la vagina de la yegua a la primera. Dio dos golpes de riñones, se quedó quieto y se bajó. Todo había durado apenas 15 segundos pero había sido un espectáculo tremendo. Inimaginable. Lleno de poderío y con una carga tremenda de erotismo. Al menos para mí y, según me pareció, para mi compañera fotógrafa que no paraba de sacar instantáneas.
Después, uno de los mozos llevó al gran campeón junto a su hijo y le hicimos las fotos a los dos juntos. Más tarde hablamos un rato con el propietario que nos contó muchas cosas sobre la yeguada, el campeón y su primer hijo y llegó la hora de regresar.
Durante el camino de vuelta, mi compañera y yo estuvimos comentando lo que habíamos visto con especial dedicación a la fabulosa monta del garañón y todo lo que ello había representado. Creo que ninguno de los dos habíamos salido de la yeguada indemne. Hicimos bromas sobre el recela y cuando nos quisimos dar cuenta estábamos en la puerta de la casa de mi compañera.
Sin que yo lo esperase, me invitó a subir para ver las fotos que había hecho ya que iba a revelar las de la monta de aquel semental en un pequeño laboratorio que tenía en su casa. Sin dudarlo, le dije que sí.
En cuanto llegamos a su casa, me dijo que la acompañase a un cuarto oscuro con una sola luz roja en el techo que tenía junto a la cocina. Y allí comenzó a manipular el carrete y los líquidos del revelado.
Aquello era muy pequeño y, en sus movimientos, me rozaba constantemente. En algunos momentos, se detenía juntando su nalgas a las mías.
Al principio, pensé que sin ninguna intención. Después dudé. Y en cuanto apareció la primera imagen de aquel semental con todo su poderío, con aquella tremenda verga erecta intentando montar a la yegua, estuve seguro. Lo suyo ya no fue un roce casual, aquello se convirtió en una provocación que empezó en aquel cuarto oscuro y terminó en la luminosidad de su habitación, tratando de imitar aquel espectáculo erótico al que habíamos asistido por la tarde y que nos había dejado tocados, aunque ella, en ningún caso, se quedase quieta y yo me limitase a hacer lo que podía.
Siempre me he preguntado qué harían con aquel pobre ‘recela’ después del calentón. Por cierto, se me olvidaba decir que se llamaba “Resignado”.
Comentado por: frenopático el 20/7/2011 a las 23:59
Comentado por: Alberto el 20/7/2011 a las 22:34
Comentado por: Gabriella Marcel el 20/7/2011 a las 21:42
Muy amable, señor. ¡Sí hombre!, recuerde que fue en aquel tiempo febril en el que yo aprovechaba el régimen de noche del frenopático para poder alternar tan sordidas cosas.
Comentado por: Gabriella Marcel el 20/7/2011 a las 21:40
Grabiella que alegría volver a saber de ud. aunque no la recuerdo del porno jamas olvidaré mi primera desintoxicación en el frenopático.
Un saludo de su más incondicional seguidor.
Comentado por: a. el 20/7/2011 a las 21:21
Sr. A robar a los caminos, si fuera tan amable le agradecería que me indicara porqué le parece que hay gilipollez de Alicia. Me he limitado a Transcribir palabras de Lancelot Whyte, Lao tzu y Alan Watts, la premisa es que si le parece gilipollez lo que escribí le parecen gilipollas los autores anteriores,desde luego lo que me queda claro es que mi consciencia y la suya difieren abismalmente y lo que tengo claro es que no me gusta molestar a nadie ni que me molesten con comentarios hirientes que no razonables ni razonados.
Comentado por: alicia el 20/7/2011 a las 20:53
alicia lo demuestra, la gilipollez de alicia (minúscula) genera más gilipollez de alicia.
Se comprueba la inversa.
Con lo cual las dos premisas ¡se cumplen!
Comentado por: A robar a los caminos el 20/7/2011 a las 17:54
Me han parecido interesantes estas palabras de Lancelot Whyte: El pensamiento nace del fracaso. Cuando los actos son satisfactorios, no hay residuo que llame la atención; pensar es reconocer una falta de adaptación que debemos detenernos a considerar. Sólo cuando el organismo humano deja de responder adecuadamente a su situación, aparece el material para el proceso del pensamiento, y cuanto más grande el fracaso, más penetrantes se vuelven...
Palabras de Lao-tzu: Los cinco colores ciegan los ojos del hombre;
Los cinco tonos ensordecen los oídos;
Los cinco sabores arruinan el paladar.
Como dice Alan Watts, la fuente del trabajo creativo es un cuestionamiento inteligente de las reglas.
Comentado por: alicia el 20/7/2011 a las 17:29
Comentado por: Virginia el 20/7/2011 a las 16:53
cuántico espiritual: soy apenas un ser que no resiste el misterio.Allí donde lo ubique trato de investigar.Y por ese camino he hallado algo que pienso es bueno compartir.
Comentado por: Chabela el 20/7/2011 a las 16:02
Angel Martin: También tengo un microscopio,bastante antiguo,al punto que me permito imaginar que fué una de aquellas lentes que Huygens hizo pulir a Spinoza.Cordiales saludos.
Comentado por: Chabela el 20/7/2011 a las 15:48
Cada vez que hay un descubrimiento, ¡reconfiguramos el mapa!.
Para mi el amarillo y negro eran los colores del glorioso Peñarol, pero luego descubrí que eran los de los taxis de Bacelona, creo que también la de otro equipo local en cualquier otra localidad del mundo. Cuando regresé a Montevideo tuve que preguntar si siempre los taxis montevideanos habían sido amarillos y negros como los barceloneses. Creo que el signicado personal de esos colores estaba confuso.
El amarillo de ciertos procedimientos me produce rechazo, y el negro del luto lo quiero cada vez más lejos, sin embargo son los dos colores que representan a AI tratando de transformar la barbarie.
Si de simbología cuántica se trata, me quedo con la última. No estaría mal que fuésemos más.
Comentado por: El pen perdido el 20/7/2011 a las 15:47
en mi opinión basada en la experiencia de mi misma, la consciencia es una herramienta necesaria para la supervivencia, forma parte del programa, como todo lo demás, las células también tiene su propia consciencia de si misma, si no morirían, la consciencia existe en todas las distintas escalas, de lo individual a lo universal, es la base de la vida... pero nosotros, los humanos "racionales" estamos obsesionados con la nuestra, el ego, que se cree único... se puede sentir, analizar, observar, comprender, pero no se puede explicar, es como si el huevo quisiese explicar a la gallina... saludos, me encanta el tema, gracias Félix por sacarlo
Comentado por: madeofthought el 20/7/2011 a las 15:09
Digo esto porque una vez le pregunté a un gurú por qué estaba tan seguro de que todo eso (eso de que habla Chabela, no visible y apenas concebible) es "La Verdad", cómo sabía él que eso no son simples "creencias".
Me respondió: "sin entrar en detalles, digamos que... por una serie de experiencias personales...". Ah, vale, ok, perfecto, lo respeto. Pero entonces, (continué preguntando) ¿cómo puedes decir que MIS experiencias personales, lo que yo veo y toco a diario, son "sólo creencias"? No me respondió.
Comentado por: cuántico espiritual el 20/7/2011 a las 14:25
Cualquiera puede aceptar que existan cosas que nuestros ojos no pueden ver incluso que nuestra mente no pueda comprender. Incluso aquel famoso Santo Tomás al final lo consiguió.
Pero cuando los gurúses, a la vez que te dicen aquello (eso que dice Chabela, que no hay que cerrarse a lo que no podemos ver ni concebir, que pueden haber otras dimensiones y bla bla), cuando esos gurúses al mismo tiempo te dicen que lo que perciben los sentidos no es real, que son 'creencias'... entonces es cuando yo me descojono.
Comentado por: cuántico espiritual el 20/7/2011 a las 14:03
Comentado por: Angel Martín el 20/7/2011 a las 13:52
Chabela, no se entretenga ud con con la mente, que es lo peor. Usted a lo suyo, a no pensar, que es lo único que nos aporta paz. Y cuando piense en algo, que sea en la Teoría Unificada del Universo ¿en qué si no?
Comentado por: con la new age hemos topado el 20/7/2011 a las 13:47
" ya que morir es, sencillamente, perder la consciencia, ese aditamento quizás superfluo de la condición humana. Y entonces, consciencia, ¿dónde está tu victoria?"
Esto lo expresa Félix de Azúa porque se niega a admitir aquello que sus ojos no ven.Dicen que ya existen ciertas camaritas digitales que captan seres que nuestros ojos no registran.Nosotros somos seres limitados por nuestro cerebro.Y nos ha correspondido vivir en un Universo que se sospecha no solo ilimitado,sino en el que es posible existan diversas dimensiones.Le recuerdo que el pensamiento supera la velocidad de la luz.Y ese pensamiento es emitido por nuestro limitado cerebro.Si nuestros pensamientos abarcan al mismo Universo,el cual parece pertenecer a la Eternidad,cómo podría desaparecer la bella flor de nuestra Consciencia?
Comentado por: Chabela el 20/7/2011 a las 13:30
Miguel: Es muy interesante lo que expones.A algunas personas nos llevó muchos años dilucidar los mecanismos de la Consciencia.Es tanto una cuestión de método como de voluntad.Porque no podemos quedarnos en las experiencias,sino que debemos de inmediato iniciar un camino de superaciones; eso es lo mas difícil.Si uno está dispuesto,el resto llega solo.
Comentado por: Chabela el 20/7/2011 a las 13:05
Querida Chabela: Ya pasé por la etapa que ahora te corresponde.Te comprendo.Hay quien explica mucho mejor que yo que somos una ENERGÍA: el Dr. Cornelio Gonzalez,en Hombre =Cosmos. No vendo religiones.Las respeto a todas.Ninguna me sirve.Un saludo.
Comentado por: Chabela el 20/7/2011 a las 12:50
El truco para sacar un Yo de un sombrero donde se amontonan las neuronas todavía no ha sido descubierto. Pero lo será. No se impaciente. Como todos los trucos, probablemente decepcionará a muchos que esperan efectos paranormales (filósofos, espiritistas, acólitos de la new-age, charlatanes de las energías, etc.) ya que en su lugar solo encontrarán complejos mecanismos de efectos cuánticos (Penrose). Sin más. Sin más allá. Sin más que algún 'irrelevante' cambio de la rutina causa-efecto. Sin duda el truco lo aprendemos de bien pequeños sin queriendo, cuando nuestra madre toca y sentimos que está tocando las manos que van conmigo, o cuando besa y es en la nariz a mí pegada, y así voy construyendo mi yo dándome con la cabeza en la mesa y jugando con mis pies y mi boca.
Como en los número de magia, nos encadilamos intentando descubrir el truco, cuando la maravilla está en las posibilidades que nos ofrece. El mismo truco lo usamos para inventar música con unos sonidos de cello y somos músicos, o poemas con unas manchas de tinta y somos poetas, u olas con unas gotas de agua y somos ingenieros. Y lo que nos queda por ser.
Comentado por: marc el 20/7/2011 a las 12:13
Somos conscientes de ser conscientes, pero nuestra consciencia es limitada, yo sigo los dos caminos el de alimentarla, leyendo, "infodesinformándome", y por otro lado el de parar (intentar al menos), calmar esta mente pensante (meditando la consciencia), pero como, de momento no he llegado a ninguna conclusión sigo perseverando...
El alzeimer, las demencias se llevan la consciencia de lo que uno ha pensado y esos recuerdos simplemente desaparecen?...
Somos conscientes (muchos) de que desconocemos qué ocurre al otro lado de la vida, y que la muerte "vence" a todas las consciencias porque no volvemos a hablar con la consciencia de un padre muerto, o un amigo aunque hay personas que creen que si...
Y los diferentes grados de consciencia en función de su pertenencia a un colectivo, a una religión, la consciencia de un monje budista es muy distinta a la de un sacerdote católico, y la de un chamán a una mujer árabe "educada" en la tradición musulmana...
Cambiando de tema la frase "claro que nos representan" de Sabater soy consciente de que desafortunadamente sí nos representan, pero representan en realidad sus intereses de partido y privados y me gustaría saber si alguien es consciente del resorte, del método a seguir para cambiar este sistema de representantes políticos que fastidian a mi consciencia de sentirme BIEN representada...
Comentado por: alicia el 20/7/2011 a las 11:00
Nunca supo que era de madrugada.
La escuchaba entre el miedo, casi muerta,
perdida en su misma consciencia, yerta,
muda, vencida la llama apagada.
El mundo al otro lado la esperaba,
la voz, el grito, la piel de la puerta.
Sola ante la vida el sol la despierta.
Espera que en su luz la boca amada
descubra la nueva consciencia, toda
la imagen de un ser nunca dominado,
nunca descrito en el mar de la ausencia.
En su primer gesto la misma esencia,
la nueva consciencia de lo que ha dado,
sin miedo a mirarse en sus ojos sola.
Comentado por: miguel el 20/7/2011 a las 10:51
Querida Chabela: Tenía un amigo que había publicado cositas sobre la meditación y el budismo zen “ se trata de ver lo que piensas de manera neutra, intentar desechar lo que pasa por tu cabeza ,como si fuese chatarra psíquica, hasta lograr vaciar tu mente” . Después me habló del mantra ,que sería una consigna para eliminar el pensamiento cada vez que surgiera. Todo muy bien hasta que tuve a mis gemelas¿Cómo detener el pensamiento mientras te reclaman la teta un par de salvajes hambrientas?o ¿cómo convencerlas de que son parte de la energía universal y de lo grosero que resulta llorar por mamar. Todo muy prosaico, como la cola en la carnicería
Comentado por: Lucecita el 20/7/2011 a las 09:57
La conciencia es tan sólo un constructo cultural: tal vez como todo lo "nuestro"
desde que nos valemos de palabras; el Verbo citado por Gómez Pin también sería un prístino constructo que no sabemos como se originó, pero a partir de ese principo todo lo demás serían constructos culturales. ¿Kosmos sustentado en Kaos?
Cosnciencia: ¿dónde está tu victoria? o ¿dónde está tu trascendencia? Seguimos dando vueltas a lo mismo y eso no está mal. Sísifo se me apareció siempre lleno de dignidad.
Comentado por: Walthari el 20/7/2011 a las 09:32
Menudo cacaco nos tenemos Chabela. Usted mezcla a Jung con el Camino del Zen añadiéndole unas gotitas de New Age. La única energía que se mantiene cuando morimos es la que aprovechan plantas y gusanos, calorías...
Comentado por: Angel Martín el 20/7/2011 a las 08:50
Comentado por: Perry Mason el 20/7/2011 a las 07:05
Pues con ese dominio de Unamuno y el nombre de caja de ahorros fusionada habría jurado que lo suyo era la gestión administrativa y las pólizas de seguros.
Comentado por: Circe el 20/7/2011 a las 00:29
¡Que me anime, dices, Briana? ¿De qué crees que hemos vivido Isidoro y yo durante todos estos aciagos años? Ven cuando quieras a vernos a la residencia y charlamos.
Comentado por: Gabriella Marcel el 19/7/2011 a las 22:03
Lucecita: Deberías leer sobre el psiquismo fetal.Antes de nacer ya hay mucho para contar.Nosotros recibimos a través de nuestros genes una memoria de los antepasados.Esto es algo real,que no todas las personas perciben.Les sucede a los filósofos que nunca dejan sus esquemas mentales.Hay que aprender a NO PENSAR.Como enseñan en el budismo Zen.Es difícil,pero con voluntad se logra.Cuando logramos detener nuestra maquinaria pensante,ahí recién comienza la realidad.
Comentado por: Chabela el 19/7/2011 a las 21:01
Para Grabiella Marcel:
-"¡Eternidad! ¡eternidad! Éste es el anhelo: la sed de eternidad es lo que se llama amor entre los hombres; y quien a otro ama es que quiere eternizarse en él"
-"La vanidad del mundo y el cómo pasa, y el amor son las dos notas más radicales y entrañables de la verdadera poesía. Y son dos notas que no pueden sonar sin que la otra a la vez resuene. El sentimiento de la vanidad del mundo pasajero nos mete el amor, único en que se vence lo vano y transitorio, único que rellena y eterniza la vida."
-"Es el amor lo más trágico que en el mundo y en la vida hay; es el amor hijo del engaño y padre del desengaño; es el amor el consuelo del desconsuelo, es la única medicina contra la muerte, siendo como es de ella hermana."
-“…Porque nada nos penetra más de la esperanza y la fe en otro mundo que la imposibilidad de que un amor nuestro fructifique de veras en este mundo de carne y apariencias."
Es de Unamuno, pero yo no le hago mucho caso, lo mío, más bien, es el sexo duro.
Para Circe:
Energía del alma humana
Experiencias ampliamente descritas han confirmado empíricamente que, en el preciso momento de la expiración, el cuerpo humano pierde una masa equivalente a 21,00 gramos. Este fenómeno permanece sin ser explicado por métodos científicos. Sin embargo, una aproximación holística sugiere, sobre la base de un conocimiento filosófico, que esta masa perdida por el cuerpo corresponde exactamente al peso del alma humana.
Se considera que el alma es el principio de animación del ser humano, y de todo cuanto posee vida. Por ende, es el principio que distingue de manera radical, taxativa y perentoria el mundo de lo vivo del mundo de lo esencialmente inerte. En el momento de la muerte, un cuerpo vivo pierde este principio de animación, convirtiéndose de este modo en un objeto íntegramente susceptible a las leyes físicas y químicas que explican los procesos de descomposición que suceden a tal evento.
Utilizando la ecuación de Einstein, y asumiendo como verdadera la hipótesis del peso del alma, es posible deducir cuantitativamente que ésta incorpora en sí misma un cierto principio energético de gran magnitud. Sabiendo que E=mc², consideramos la siguiente información:
• m = 21,00 [g] = 0,021[kg]
• c = 2,99×10^(8) [m/s]
Al reemplazar los valores de m y c en la ecuación de Einstein, obtenemos E = 1,88×10^(15) [J], es decir, el número 188 seguido de trece ceros: E = 1.880.000.000.000.000 [J]. En palabras, la cifra anterior es mil ochocientos ochenta billones de unidades energéticas (Joule).
por Patricio Mújica en http://biopsia.blogspot.com/2005/09/termodinmica-de-la-muerte.html (explicación algo más extensa en el blog)
Saludos ardientes desde el mundo del porno (a ver si algún día os animais) de vuestra siempre amiga:
Comentado por: Briana Bank el 19/7/2011 a las 20:48
Claro que algo fluye por ahí, no puede ser sólo materia. Muchos que hemos estado presentes al morir un pariente próximo lo hemos experimentado, en mi caso una especie de descarga eléctrica, nada esotérico, claramente percibida táctilmente porque tenía mi mano en su muñeca cuando murió mi padre. Una clara percepción del momento en que, por así decirlo, el alma abandona el cuerpo y, de algún modo, te transmite un mensaje de despedida, que percibes como algo intuitivo, extraño, de otra dimensión, pero a la vez por los sentidos, en este caso el tacto. No soy la única que lo ha experimentado, hace poco un conocido me habló de algo similar. Le estaba dando vueltas ayer tras pensar en ello y leer sobre el debate de la consciencia etc. y me acordé súbitamente de la poderosa imagen de la creación de Miguel Ángel. No hacen faltas teorías complicadas. Yo noté en mis manos un poderoso tirón, de algo indefinible que se desprendía de ese cuerpo y que me transmitía una señal extrañamente perceptible.
Comentado por: Circe el 19/7/2011 a las 20:16
Sobre la consciencia, la conciencia y el morir, nada mejor, en este caluroso verano africano que padecemos quienes vivimos a orillas del Mediterráneo, que refrescarnos la mente con el pensamiento ligero, refrigerante, como hecho a posta para disfrutar de su lectura bajo una sombrilla en la orilla del mar, mientras nos relamemos de gusto con el sabor de un Frigodedo, de ese gran maestro del “humorismo” hispano que fue Unamuno.
Me permito traerles algunas perlas de su liviano y burbujeante libro “Del sentimiento trágico de la vida”, para hacerles más llevaderas las vacaciones estivales de sol, playa y arena en la tortilla de patatas. Ahí van:
-"¿Puede mi conciencia saber que hay algo fuera de ella?"
-"No falta quien crea que el progreso humano todo conspira a hacer de nuestra especie un ser colectivo con verdadera conciencia- ¿No es acaso un organismo humano individual una especie de federación de células?"
-"Si el Sol tuviese conciencia, pensaría vivir para alumbrar a los mundos, sin duda; pero pensaría también que los mundos existen para que él los alumbre y se goce en alumbrarlos y así viva. Y pensaría bien."
-"El dolor es el camino de la conciencia y es por él como los seres vivos llegan a tener conciencia de sí. Porque tener conciencia de sí mismo, tener personalidad, es saberse y sentirse distinto de los demás seres, y a sentir esta distinción sólo se llega por el choque, por el dolor más o menos grande, por la sensación de propio límite."
-"Y del Dios surgido en la conciencia humana a partir del sentimiento de divinidad, apoderose luego la razón, esto es, la filosofía, y tendió a definirlo, a convertirlo en idea. Porque definir algo es idealizarlo, para lo cual hay que prescindir de su elemento inconmensurable o irracional, de su fondo vital [...] El Dios lógico, racional no es más que una idea de Dios, algo muerto."
-"Acaso la enfermedad misma sea la condición esencial de lo que llamamos progreso, y el progreso mismo una enfermedad".
-"Cuando no se hacían para los vivos más que chozas de tierra o cabañas de paja que la intemperie ha destruido, elevábanse túmulos para los muertos, y antes se empleó la piedra para las sepulturas que no para las habitaciones."
-"Los seres que parecen dotados de percepción, perciben para poder vivir, y sólo en cuanto para vivir lo necesitan, perciben [...] El hombre ve, oye, toca, gusta y huele lo que necesita ver, oír, tocar, gustar y oler para conservar la vida.”
-"Cuando las dudas invaden y nublan la fe en la inmortalidad del alma, cobra brío y doloroso empuje el ansia de perpetuar el nombre y la fama. Y de aquí esa tremenda lucha por singularizarse, por sobrevivir de algún modo en la memoria de los otros y los venideros, esa lucha mil veces más terrible que la lucha por la vida, y que da tono, color y carácter a esta nuestra sociedad, en que la fe medieval en el alma inmortal se desvanece. Cada cual quiere afirmarse siquiera en apariencia."
-"La idea de algo individual, de este tintero que tengo delante, de ese caballo que está a la puerta de casa, de ellos dos y no de otros cualesquiera individuos de su clase, es el hecho, el fenómeno mismo. La idea de mí mismo soy yo. Todos los esfuerzos para sustantivar la conciencia, haciéndola independiente de la extensión -recuérdese que Descartes oponía el pensamiento a la extensión-, no son sino sofisticadas argucias para asentar la racionalidad de la fe en que el alma es inmortal. Se quiere dar valor de realidad a aquello que no la tiene, a aquello cuya realidad no está sino en el pensamiento. Y la inmortalidad que apetecemos es una inmortalidad fenoménica, es una continuación de esta vida."
-"Decir que todo es Dios, y que al morir volvemos a Dios, mejor dicho seguimos en Él, nada vale a nuestro anhelo; pues si es así, antes de nacer , en Dios estábamos, y si volvemos al morir adonde antes de nacer estábamos, el alma humana, la conciencia individual, es perecedera."
-"Hay gentes que parece como si no se limitasen a creer que haya otra vida, o mejor dicho, a creer que no la hay, sino que les molesta y duele que otros crean en ella, o hasta que quieran que la haya. Y esta posición es despreciable así como es digna de respeto la de aquel que, empeñándose en creer que la hay, porque lo necesita, no logra creerlo."
*Algunas consideraciones unamunianas sobre la Ciencia:
-"La ciencia podrá satisfacer, y de hecho satisface en una medida creciente, nuestras crecientes necesidades lógicas o mentales, nuestro anhelo de saber y conocer la verdad, pero la ciencia no satisface nuestras necesidades afectivas y volitivas, nuestra hambre de inmortalidad, y lejos de satisfacerla, contradícela. La verdad racional y la vida están en contraposición ¿Y hay acaso otra verdad que la verdad racional?"
-"La ciencia destruye el concepto de personalidad, reduciendolo a un complejo en continuo flujo de momento, es decir, destruye la base misma sentimental de la vida del espíritu, que, sin rendirse, se resuelve contra la razón."
-"El mismo pensador abstracto piensa para existir, para no dejar de existir, o tal vez piensa para olvidar que tendrá que dejar de existir. Tal es el fondo de la pasión del pensamiento abstracto."
-"No faltará a todo esto quien diga que la vida debe someterse a la razón, a lo que contestaremos que nadie debe lo que no puede, y la vida no puede someterse a la razón [...] Y no lo puede porque el fin de la vida es vivir y no lo es comprender."
-"Todo esto nos ha traído el Renacimiento y la Reforma y luego la Revolución, su hija, y nos han traído también una nueva Inquisición: la de la ciencia o la cultura, que usa por armas el ridículo y el desprecio para los que no se rinden a su ortodoxia."
En cuanto a la aparición histórica de la consciencia, idea esbozada en la despedida de la columnita de de Azúa (el uso de las partículas “DE” en los apellidos, moda francesa exportada a España en el XVIII, le hace parecer a uno tartamudo en ciertas ocasiones), dicha idea viene avalada por antiquísimos mitos que nos hablan de una humanidad primigenia, inocente, feliz en su idiotismo. La explicación de uno de estos mitos sitúa precisamente en la tierra de los sumerios, en el fértil valle del Tigris y el Eúfrates, un lugar llamado Edén en el que la consciencia adoptó la forma de una tentadora manzana. Al comerla el Hombre hubo de trabajar para vivir, supo del dolor y de la muerte, sus hijos vinieron al mundo entre llantos y comenzó la Cultura.
Comentado por: Briana Bank el 19/7/2011 a las 20:11
Está, obviamente, en aquella tarde en que, después de mucho esperar y de que parecía que jamás iba a decidirse, Isidoro -con mente, razón, espíritu, consciencia, alma; y atolondrado corazón- me tomó la mano y mirándome a los ojos me dijo: "Gabriella, te quiero". A partir de ahí, pasado un tiempo, todo fueron derrotas, fracasos y desdichas; pero en mi memoria, brillará SIEMPRE esa verdad gloriosa. No otra que ese amor es, pues, mi victoria; al igual que en cualquier otra condición humana.
Comentado por: Gabriella Marcel el 19/7/2011 a las 19:27
La pregunta de cómo surge la consciencia, posiblemente, de los procesos neuronales del cerebro, es una de las más apasionantes de la ciencia. El hecho de que haya varias hipótesis al respecto, no quiere decir que todo ello no forme parte del método científico para llegar a establecer teorías más fuertes que otras o que sea imposible saber qué cosa es la consciencia. ¿Por qué razón íbamos tirar la toalla ante el hecho de no haber logrado una teoría explicativa fuerte respecto a cualquier asunto de la naturaleza? ¿Porque, por ejemplo, “En su análisis Searle acusa a Damasio de lo habitual: que las descripciones neurobiológicas son circulares, que una descripción no es una explicación, y que finalmente el conjunto de procesos cerebrales que producen la consciencia forman parte, a su vez, de la consciencia, de modo que no puede uno escapar del círculo vicioso”? ¿Algo así como que es imposible para la ciencia escapar de ese círculo vicioso? Durante muchos años, quines investigaban el cerebro y la mente eludieron la consciencia. Dominaba la idea de que la ciencia, que se apoya en la objetividad, no podía dar cabida a algo tan subjetivo como la consciencia. Vana actitud.
La cantidad de concepciones que pululan en el campo de la consciencia van de las teorías reduccionistas, según las cuales la consciencia se puede explicar con los métodos habituales en neurobiología y psicología, a la postura los llamados mistéricos (Searle), para quienes nunca comprenderemos la consciencia en absoluto. Creo que esto demuestra que ambas ideas son erróneas y que la verdad cae siempre en medio. En este sentido, la búsqueda de una teoría fuerte que nos acerque al conocimiento de la consciencia habrá de basarse en leyes fundamentales y puede que el concepto de información, tan en boga en nuestros días, desempeñe un papel crucial. En una experiencia consciente siempre encontramos información (incluso los sumerios y los hititas se manejaban conscientemente mediante la información, aunque aún estaban muy lejos de la información científica) .Por ejemplo, la codificación tridimensional de un edificio sugiere que el estado de información de una experiencia visual ante un edificio se corresponde directamente con un estado de información del cerebro. Incluso podríamos considerar los estados como aspectos distintos de un solo estado de información, inmerso a la vez en el procesamiento físico y en la experiencia consciente.
Es decir, una información encierra dos aspectos básicos: uno físico y otro experiencial. Dondequiera que encontremos una experiencia consciente, existirá como uno de los aspectos de un estado de información; el otro aspecto es el que se hallará inmerso en un proceso físico del cerebro.
El físico Jhon A. Wheeler, sugiere que la información es fundamental en la física del universo. En última instancia, las leyes de la física podrían tal vez formularse a partir del concepto de información; en este caso, hasta pudiera suceder que una teoría de la física y una teoría de la consciencia acabasen por amalgamarse en una gran teoría de la información.
Planteemos este ejemplo. Pensemos en un termostato. Dicho termostato incorpora cierta información, pero ¿es consciente? Caben al menos dos respuestas. Primera: podríamos atenernos al aspecto experiencial meramente informativo dependiendo de su procesamiento físico. Segunda: se podría admitir que toda información tiene un aspecto experiencial, es decir, donde hubiera un procesamiento complejo de la información, habría una experiencia compleja y dónde hubiera una información simple la experiencia sería simple. En ese sentido, hasta un termostato podría tener experiencias, pero mucho más simples que la experiencia consciente que los humanos recibimos con la experiencia visual de un edificio, y, naturalmente, no la acompañarían las emociones o los pensamientos. Si la experiencia es fundamental en el hecho consciente debería de estar muy difundida. Sea como sea, la elección entre estas dos posibilidades dependerá de cuál se integrase en una teoría más fuerte. La metodología científica es contraria a someterse a la elección de la hipótesis que mejor satisfaga el ego, y en este asunto de la consciencia es fácil caer en ello.
Comentado por: miguel el 19/7/2011 a las 18:25
Cebrián ya le dio un estacazo a Suárez hace unos 30 años cuando escribió un artículo que arrancaba de portada (La Bicicleta). Zapatero, un hombre joven de 51 años, anda enredado, perdido y preocupado. ¿Cómo es posible que elija departir con Bono o Pepiño (¿se imaginan?) a estar en el cálido pecho de una mujer madura, grande y noble: Sonsoles . Sonsoles y una paguita de 100.000 euros y despacho en el Consejo de Estado. Es la impotencia de abrazar la felicidad, es optar por la permanente humillación pública ,cuando sabes que hay otro mundo lánguido, feliz y tranquilo a contemplar con un chupito de Calisay en las manos.
Comentado por: Mortimer, la mort el 19/7/2011 a las 11:55
No creo que haya nada antes de nacer, ni que seamos algo más que unas cuantas células dispuestas con cierta armonía. Si te vuelas la cabeza ,apagas el interruptor, te cortan la luz y no fluyes por ahí. Al menos en eso confío, ya es bastante larga y tediosa la existencia que sería un incordio que no cese nunca la puñetera ENERGIA.
Comentado por: lucecita el 19/7/2011 a las 09:43
¡Ondia! Debo ser el último en enterarme, pero Azúa empieza: 'escribiendo una columnita para el blog'. Es decir, que no es un refrito de algo publicado (o colgado) por ahí, sino nuevo de trinca. ¡Bien! Y gracias.
Luego, un par de cosillas:
Dice Gilgamesh (inicio tablilla IX): "Y cuando yo muera, ¿no seré también como Enkidu?" Pues si eso no es conciencia, conciencia de ser y dejar de ser uno mismo, ya me dirán. Si el tipo se pasa el resto de su aventura en busca de la inmortalidad (igualito que un cinetífico subvencionado de esos).
Luego, me acuerdo de mis tiempos de estudiante. Los profes de 'ciencias' eran tipos con batas blancas, dedicados a sus cosas, cajitas con minerales y fósiles, mecheros bunsen, y demás, a los que no se les hacía mucho caso porque no tenían gran cosa que decir.
Hoy día, como vamos más bien despistados y ya no sabemos a dónde ir, pues no se nos ocurre nada más que preguntarles a ellos. Y qué nos van a decir, los pobres. ¿Qué le dirían al angustiado Gilgamesh?
Quizás es mejor que nos dediquemos a pensar por nuestra cuenta porque, además, ¿saben de algo más aburrido que eso que llaman agujeros negros, con los que no paran de darnos la lata?
Por favor, hacen falta ganas.
Comentado por: no es eso, no es eso el 19/7/2011 a las 09:05
Felix, ¿no te preguntabas hace unas cuantas sábanas cuál sería la próxima religión?
Pues ahí la tienes, Chabela lo está explicando muy bien. Aunque dicen basarlo todo en la teoría cuántica, se reconoce el hecho religioso porque sus adeptos lo llaman "La Verdad". Con un par. Ni Planck, Bohr o el mismo Einstein habrían osado jamás llamarlo así.
Comentado por: cuántico espiritual el 19/7/2011 a las 02:17
Todas las noches pierdo la razón, me desvanezco en sombra, me ausento en silencio, me vuelvo inconsciente. Pero cada mañana vuelvo a ser el mismo yo protagonista de una mente autobiográfica que gobierna su consciencia, el sujeto que sabe quién es y qué piensa. Todos los días, al menos una vez, vuelvo a reconocer mi cuerpo y mi razón, a recordar lo que he sido hasta ayer y lo que tendré que hacer mañana. A veces tardo en reconocer dónde estoy, y por la ventana de mi dormitorio entran la luz y las voces de la casa de mis padres. Despierto de nuevo en la infancia como si mi yo tardará en reiniciarse, como si los interminables circuitos neuronales de la memoria eligieran otras conexiones anteriores a las que me sitúan en el aquí y ahora de cada despertar.
Un mal día alguien no acude a la cita. El pliegue de una cicatriz, el hematoma escondido de un golpe antiguo o la concentración maliciosa de unas células alteran el funcionamiento del cerebro, y la mente se confunde, y la consciencia se pierde, y el ser en sí mismo que construyó su autobiografía se repliega en la sombra ausente de un cuerpo que ya no es enteramente el ser que fue.
¿Qué cosa será la mente, y la conciencia de qué materia tan poderosa y frágil estará hecha?
http://www.granadablogs.com/juanvida/?p=1800
Comentado por: El otro Cp el 18/7/2011 a las 23:56
p:El mundo no se divide en sujeto y objeto.En verdad nosotros vivimos en un Universo unificado.La consciencia es anterior a nuestro nacimiento,y por consiguiente,entre la noche y el día no hay pared.Lo que nosotros percibimos como cuerpo,es apenas una parte de nosotros mismos,que somos una ENERGIA.Esa energía va paralela con el Universo.Dia tras dia mueren millones de nuestras células y son sustituídas por otras.Cuando nuestros órganos vitales dejan de cumplir sus funciones,sucede exactamente como cuando apagamos una luz mediante el interruptor.Esa energía continúa en las redes de distribución.Así de simple.Así que no alimenten falsas ilusiones, nuestros aspectos invisibles habrán de continuar la existencia.
Comentado por: Chabela el 18/7/2011 a las 23:46
Here's my thought: Consciousness is the choice of which abstractions we experience, out of an infinite number of ways of slicing the continuity of the universe. It's the feeling of existence that is the choice.
A zombie might object that it is your neurons and what they're up to that make this choice. My counter-argument has already been stated: Brains don't exist on their own any more than computers do. It is layers of abstraction, known sometimes as concepts, platonic forms, cultural context, or words, which make a brain, or the thought-processes in it, exist.
Jaron Lanier
Comentado por: c/p el 18/7/2011 a las 23:33
El concepto mente-cuerpo ya deberíamos descartarlo.Se ha quedado muy antiguo.Los seres humanos somos UNA ENERGIA,que se corresponde con la Energía del Universo.No se ofendan, pero actualmente, son los físicos quienes estan mas cerca de la realidad.
Comentado por: Chabela el 18/7/2011 a las 23:27
El mundo se divide en sujeto y objeto. Creo que cuando soñamos esta distinción se pierde. Una vez leí que los animales en estado de vigilia tienen el mismo estado mental que nosotros cuando soñamos. Es decir no distinguen entre sujeto y objeto. No tienen consciencia. La consciencia sería la creencia en esa división entre sujeto y objeto. Si no tenemos esa creencia la consciencia lo es todo. Lo cual me suena a creencias animistas, pre-cristianas... Tal vez fue el cristianismo el que introdujo un "yo" diferente del mundo. La cuestión de como puede emerger la consciencia de la materia muerta ya preocupó a A. N. Whitehead. Y su respuesta iba por ahí: que la materia también es, de algún modo, consciente.
Comentado por: p el 18/7/2011 a las 22:47
El asunto parece un poco infumable...
http://plato.stanford.edu/entries/chinese-room/#3
¿Qué tal ir directamente a las clases de la simpática Yang Yang?
http://www.youtube.com/watch?v=zNoOdNvdZlg&feature=relmfu
Comentado por: Circe el 18/7/2011 a las 22:38
¿ Conseguirá isnorante entrever que lo que recibe no es "un" artículo sino "EL" artículo, o la distancia entre el "Searle acusa" de Azúa y "He does not claim to have solved..." de Searle?
Comentado por: alpiste el 18/7/2011 a las 19:38
Casimiro Curbelo ha presentado su dimisión como senador del PSC-PSOE por La Gomera, según han confirmado fuentes socialistas. Curbelo ha dimitido de su escaño en la Cámara alta como representante de isla canaria de La Gomera “por decisión personal y de manera inmediata".
"Renuncio porque quiero demostrar mi inocencia y la de mi hijo. Y quiero hacerlo como un ciudadano más, sin el privilegio que supondría permanecer con el fuero que otorga el escaño de senador”, afirma Curbelo en una nota difundida por el PSOE. La decisión ha sido comunicada esta misma tarde a la Comisión Ejecutiva Federal.
Esta mañana la directora del comité electoral del PSOE, Elena Valenciano, ha declarado que el partido estaba "esperando" la dimisión de Curbelo, acusado de atentado a la autoridad tras insultar al grito de "Os deseo que os muráis todos de cáncer" a varios agentes de policía a los que, junto a uno de sus hijos, también intentó agredir tras una trifulca en un local nocturno en Madrid la semana pasada. El ministro y portavoz del Gobierno, José Blanco, también ha criticado la actitud del senador, que fue detenido. Las diligencias policiales de aquella madrugada señalan que el parlamentario espetó a los agentes frases como "Os deseo que os muráis todos de cáncer", "Sois unos borrachos hijos de puta. Estáis pagados por los putos fachas del PP", "Soy senador y vosotros, más que policías sois unos terroristas".
Curbelo había convocado esta mañana una rueda de prensa en la que se esperaba que dimitiera, pero la ha suspendido minutos antes de que comenzara. "Nosotros no tenemos ningún empacho en condenar la actitud del senador Curbelo, todo lo contrario, creemos que hace daño al PSOE", ha dicho Valenciano, que ha aprovechado para pedir al PP que también tome cartas respecto al presidente valenciano, Francisco Camps, que se sentará en otoño en el banquillo por el caso de los trajes.
Curbelo, presidente también del cabildo de La Gomera desde hace 18 años, ha suspendido la comparecencia prevista por la mañana y no ha anunciado entonces su dimisión por presiones de la dirección socialista en la isla, según Gomeranoticias.com. El mismo medio sostiene que las crecientes presiones "de Madrid", de la dirección nacional, han inclinado la balanza.
Curbelo, que lamenta en la nota difundida que no se le haya concedido la presunción de inocencia a la que tiene derecho todo ciudadano, oficializará su renuncia en las próximas horas. El comunicao concluye con un mensaje a su partido y a sus paisanos: “Agradezco a los compañeros de mi partido todo el esfuerzo que han realizado para materializar un gran proyecto colectivo que ha servido para trasformar la sociedad gomera”.
Comentado por: para Mortimer el 18/7/2011 a las 19:38
¿Qué victoria?, Félix. No acabo de entender la pregunta. ¿Quizá cree usted que la consciencia, o conciencia, da igual, significa una victoria sobre otra especie. El concepto victoria forma parte de un juicio de valor. ¿Alguien se siente victorioso, que no sea en una batalla, de las muchas que ha habido en la historia de la humanidad, conforme a cierta lógica, respecto a otra especie animal? No, nos seamos tan narcisistas. No somos el centro de nada. La creencia de sentirnos en una posición central en el universo ha desembocado en miles de desgracias. La más actual es que estamos a punto de acabar con nuestra consciencia, a partir de los materiales que la han construido. Me refiero a la consciencia de la autodestrucción.
Se ha referido a Kant. A pesar de sus ambivalencias, Kant precisó el método de la inducción. La consciencia individual de las cosas no determina su objetividad. Somos dueños de una consciencia, y a partir de ella podemos conocer si establecemos regularidades a través del tiempo, aun sabiendo que nuestro conocimiento nunca puede ser absoluto, es decir, nunca puede ser una victoria, una conquista de la verdad suprema. Por ejemplo, a partir de mi consciencia puedo saber, no sólo cuánto quema el café del desayuno, sino que puedo establecer conceptos mediante los cuales sé cuándo un líquido llega a la ebullición, con lo cual puedo salvarme de sufrir una quemadura, si estoy advertido, claro. ¿Esto es una victoria de la consciencia? Sí, si sólo sirve a la eficacia biológica. En esto hay grados. Puedo imaginar mundos donde haya civilizaciones tecnológicas más avanzadas. Pero yo no puedo apostar por la imaginación para conseguir una victoria de mi conocimiento, de mi consciencia del cosmos. La imaginación es infinita; pero el conocimiento es limitado, necesariamente. No podemos ser conscientes más allá de nuestros límites fisico-químicos. No se puede hablar de victoria cuando somos unos simples esclavos de nuestras limitaciones. Pensar lo contrario es caer en la redes de la metafísica. Allá cada cual.
Comentado por: miguel el 18/7/2011 a las 18:25
Angel Martin reconoce haber leido SOLO dos libros sobre neurociencia. Pasto copia un articulo en ingles y no tardara en caer un poema en croata
Semo lo má mejore
Comentado por: isnorante el 18/7/2011 a las 17:33
La monografía sobre el libre albedrío a la que me refería en mi anterior comentario es de Francisco J. Rubia. El fantasma de la libertad editado por Crítica. Un par de citas de la obra: “probablemente el libre albedrío es una ilusión, una más de todas las ilusiones que el cerebro genera, y en la que siempre estamos dispuestos a creer”; "Tendría consecuencias también a nivel penal, ya que las penas están ligadas a la imputabilidad y culpabilidad. Y, además, la falta de libertad conllevaría la ausencia de responsabilidad y culpa, de manera que se cuestionaría la existencia misma del pecado” Determinismo y tontuna que podría refutar al instante un cínico.
Comentado por: Angel Martín el 18/7/2011 a las 17:15
Reconozco haber leido sólo un par de obras sobre neurociencia´; una obra de Tobeña sobre la agresividad humana y otro que refuta la existencia del libre albedrío (del que no recuerdo autor ni título); ninguno de los dos, siendo (supestamente) obras científicas, me ha convencido con sus argumentos; resultan más bien creencias de científicos al más puro estilo Punset, sensacionalismo pseudotecnocientífico
Comentado por: Angel Martín el 18/7/2011 a las 16:54
..."Antonio Damasio is one of the leading workers in the field of consciousness research, and after having written a number of books on related problems, in Self Comes to Mind he addresses the problem of consciousness directly. *** He does not claim to have solved it but he believes that he has made advances and pointed in the right direction for a solution. ***"
http://www.nybooks.com/articles/archives/2011/jun/09/mystery-consciousness-continues/?page=1
Comentado por: past© el 18/7/2011 a las 13:32
El comentario de abajo ha sido como una revelación ¡qué precisión y qué hondura!. Pero tengo ocupada la cabeza en el senador canario ¿Por qué acude a la policía a denunciar a una lumis?¿no sabe que si vas demasiado colocado a un sitio de éstos eres presa fácil , qué hay toda una metodología de robar al borracho-putero?.
Imagino que al ver a tres tíos colocados balbucear incoherencias, intentando denunciar , propicia en la policía española cierto pasotismo , cuando no, una gran indignación. Te pueden llegar a echar a patadas o aplicarte algún tratamiento que te deje desmejorado (recuerden Roquetas y toda la panoplia de porras extensibles, eléctricas que usaron contra un agricultor encocado que huía de una turba de gitanos).
Ante la displicencia policial era inevitable el “YO SOY SENADOR” y éste es el mayor error porque Pepiño siempre está atento y vela por la integridad moral de los compañeros y compañeras. Que se anime, solo va a perder el escaño, el sillón de la Gomera y la familia.
Comentado por: Mortimer, la nuit el 18/7/2011 a las 12:27
Sospecho que, si para algún concepto es válido eso de que la definición contenga a la cosa definida, es precisamente en este asunto de la autoconsciencia. Por definición, (valga la redundancia): la autoconsciencia tiene que ser algo así como un reflejo de mi mente en un espejo que se encuentra dentro de mi propia mente.
Comentado por: pro el 18/7/2011 a las 11:53
D. Félix, atendemos a un estado de consciencia donde la relación significado-referencia es sustituido por una tesis de identidad, la expresión de la libertad no contiene un objeto de nivel epistémico o semántico, en analogía seria solo apariencia. La lógica del lenguaje nos confiere al aspecto ontológico como experiencia mental, es decir la conexión lógica (el concepto) suscita la experiencia a la modalidad de la acción, a la aparente ontología de la libertad. El hombre como finito ser cognoscente mediante la categoría de la libertad supera la duración sobre la realidad compleja del mundo, adhiriendo su inclusión como ente actual, voluntad libre.
Comentado por: metrosexual el 18/7/2011 a las 10:42
¿realmente a los sumerio o los hititas no les interesó su consciencia y murieron felices? ¿y a los tipos que vivían el otro día en las cuevas de bustillo tampoco?
Comentado por: gorgorito el 18/7/2011 a las 10:29
Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.
La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.
Ensayo
Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.
La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.
Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.
Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.
La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.
Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.
Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.
Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.
Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.
Venecia (1990). Planeta, Barcelona.
El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.
La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.
Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.
Novelas y prosa literaria
Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.
Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.
Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.
Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.
Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.
Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.
Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.
Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.
Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.
Última lección (1981). Legasa, Madrid.
Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.
Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.
Relatos
"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.
"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.
"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.
"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.
"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.
"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.
El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.
Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.
"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.
"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.
Poesía
Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.
Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.
Farra (1983). Hiperion, Madrid.
Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.
Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.
Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.
Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.
Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.
El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.
Cepo para nutria (1968). Madrid
1987 Premio Anagrama de Novela.
2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".
2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.
20/5/2012 19:37
DISCLAIMER: I do Not own! No...
Publicado por: Pakito
20/5/2012 13:05
Bien, como he visto tantas manos...
Publicado por: ¿seguimos estando de acuerdo?
19/5/2012 23:35
Publicado por: A estas alturas con el marxismo...
19/5/2012 19:45
En los ’30, la crítica radical...
Publicado por: duchamp y la CIA
19/5/2012 00:57
Hola te estaría muy agradecido...
Publicado por: jesus zamora
18/5/2012 21:45
Publicado por: que levante la mano quien esté de acuerdo
18/5/2012 19:23
No estoy de acuerdo con eso de...
Publicado por: DPA
18/5/2012 15:58
“Totalmente al contrario de lo...
Publicado por: ¿quién está de acuerdo con esto?
16/5/2012 21:01
Publicado por: DPA
16/5/2012 19:36
Uuuaaah! ha sido GENIAL. Besos.
Publicado por: marta
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