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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

miércoles, 20 de agosto de 2008

Blog de Félix de Azúa

Bajo la rueda

Avanzan por la nieve arrastrando los pies envueltos en trapos. Van cubiertos de harapos, vencidos por la fatiga, y la columna se alarga hasta el horizonte como un río de basura humana. De vez en cuando alguno de ellos, tocado con una gorra de la wehrmacht , mira a la cámara con ojos extraviados. Los esqueletos de algunos edificios proyectan su sombra perforada sobre la desolación de Dresde, un desierto de cemento. De vez en cuando aparece la imagen de un glaciar alpino o de los bosques donde tuvo lugar la batalla de Arminus. Suena Im Abendrot, la última de las cuatro últimas canciones que compuso Strauss como homenaje y recuerdo de su mujer muerta, de su patria muerta, de un mundo muerto. Aquel nazi sublime había sobrevivido al Juicio Final. El rapsoda grita con voz rota que no sabe cómo ha podido sobrevivir bajo tierra, que no sabe cómo llegó hasta allí, que sólo recuerda a los soldados alemanes dando culatazos a sus compañeros. Asistimos a la preparación de un fusilamiento en el gueto de Varsovia. Los ojos incrédulos de los que van a morir. Los soldados que los agrupan brutalmente. Al fondo se divisan unos ciudadanos huyendo sin prisa, no tienen fuerzas para correr. El rapsoda dice que el sargento chillaba histérico y ordenaba el recuento de los cadáveres mientras los militares golpeaban con sus fusiles a los que esperaban la muerte. En ese momento se alza la voz del coro y canta la fe de Israel, Shem’a Yisroel, escucha Israel. Estamos oyendo El superviviente de Varsovia, de Schoenberg. Como asnos atados a una noria diabólica, ahí seguimos detenidos sesenta años más tarde, dando vueltas y más vueltas alrededor de millones de cadáveres hacinados, amontonados, ya unidos los unos con los otros, incomprensibles, inaceptables, inolvidables. Esos muertos se niegan a morir. (Ambas escenas se encuentran en un DVD de Simon Rattle titulado After the Wake (Arthaus Musik) y forma parte de la serie Orchestral Music in the 20th Century.)

[Publicado el 09/2/2006 a las 10:02]

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Comentarios (43)

  • Onagro,bonito relato. Me llevó a mi niñez! Qué bien encontrarlo en este rinconcito.Saludos cariñosos.

    Comentado por: chiqui el 24/7/2008 a las 16:09

  • La mía es una ciudad pequeña. O mejor dicho, no es lo suficientemente grande como para que las relaciones sociales se desarrollen en pleno anonimato. Al moverse por sus calles, uno siempre tiene la sensación de que todo el mundo le suena de algo; pero si lo piensas bien es una impresión bastante engañosa, pues lo cierto es que la mayoría de la gente no nos conocemos de nada.
    La primera vez que las vi fue desde el coche. Ambas esperaban, en amigable charla sobre la acera, cogidas de la mano frente al paso de peatones. También yo acababa de detener el coche ante la luz ámbar del semáforo. De inmediato reparé en ellas y me dije que no podían negar su parentesco. La madre daba espaciadas caladas al cigarro con filtro que llevaba en la mano derecha. Cada vez que aspiraba el humo apartaba instintivamente la cabeza de la dirección de la pequeña, lo retenía con fruición durante un instante en los pulmones y, seguido, lo expulsaba pausadamente hacia arriba; giraba, de inmediato, la cabeza y, de nuevo con la mirada inquisitiva hacia abajo, continuaba la charla con su hija. La niña le miraba directamente a los ojos mientras hablaban y seguido, cuando la madre volvía a su cigarrillo, dejaba la mirada perdida al frente mientras se arreglaba graciosamente la solapa de la rebeca, de lana gris marengo, con la mano que le quedaba libre, la izquierda. Ambas podían considerarse un poco bajas y un pelín subidas de peso; pero lo que en la madre era lógica fisonomía de madurez y de aceptable tranquilidad, en la niña se convertía en un rasgo notoriamente enternecedor.
    Cuando el semáforo se puso en verde para los peatones, las dos se bajaron a la calzada y comenzaron a cruzar al unísono el paso de cebra. Al llegar al otro lado de la calzada, la pequeña ya se había retrasado. Fue entonces, al verla ejecutar con suma destreza aquel grácil y pequeño gesto de la infancia universal, cuando no pude dejar de hacerle un sitio en mi corazón. La causa de mi conmovedor afecto fue que dio uno de esos leves saltitos que, en el sentido del caminar, ejecutan siempre los niños pequeños de entre, aproximadamente, los tres y los siete cinco. Lo hacen, claro está, para cambiar el paso sobre la marcha cada vez que caminan cogidos de la mano de una persona mayor. Se trata de un movimiento impecable, una especie de engranaje adicional mediante el que avanzan de nuevo el mismo pie que ya llevaban por delante para recuperan el terreno que, reiterada e inexorablemente, pierden respecto a su acompañante adulto.

    Comentado por: Onagro el 24/7/2008 a las 15:44

  • cuando

    homenaje a Primo Levi
    de cuya segunda muerte
    se cumplen veinte años
    en agradecimiento al poeta
    Félix de Azúa

    cuando la palabra mañana
    pierde su sentido y se vacía
    y es mero recordatorio la vida
    de algo que tal vez fuera vida

    cuando se trabaja en el fango
    y se es fango en el fango
    creciente bajo este negro sol
    de la noche inmensa del corazón

    cuando deja un hombre de ser hombre
    y abandonan los ojos y el cabello
    a la hija de la hija de la hija
    que muere por un sí o por un no

    cuando Aushwitz recuérdalo


    Comentado por: Fer Nombela el 05/8/2007 a las 18:23

  • ...Suena Im Abendrot, la última de las cuatro últimas canciones que compuso Strauss como homenaje y recuerdo de su mujer muerta...

    Richard Strauss compuso entre 1946-48 "Im Abendrot" que dedicó a su esposa, la soprano Pauline de Ahna.

    Pauline Strauss falleció un año después que su esposo Richard (8-Septiembre-1949).

    Ninguno de los dos pudo asistir al estrenó en el Royal Albert Hall de Londres, el 22 de mayo de 1950 con la dirección de Wilhelm Furtwängler y la soprano Kirsten Flagstadt (Pauline, la esposa y musa del compositor, murió nueve días antes del estreno).




    Comentado por: Almalé el 19/3/2006 a las 20:12

  • 'qUÉ MORBO!

    Comentado por: dONALD el 19/2/2006 a las 13:02

  • ¡Qué morbo!

    Comentado por: donald el 11/2/2006 a las 19:02

  • Quizá diría Cioran que esos millones de muertos son el pálido anuncio del futuro. Nos hemos quedado agitados, a la espera, sintiéndonos cadáveres inminentes.

    Comentado por: zenón de elea el 11/2/2006 a las 13:02

  • (34) Ya lo he leído.

    Comentado por: Giuletta el 11/2/2006 a las 12:02

  • Cada día que pasa considero más urgente que lean ustedes "El imbécil europeo" del vecino Roncagliolo, a ver si les sirve de antídoto.

    Comentado por: Una gallega en México el 10/2/2006 a las 03:02

  • A mí me gusta mucho "El padrino" (no sale Davis)

    Comentado por: Adan el 09/2/2006 a las 21:02

  • A mi me gusta mucho "All about Eve"

    Comentado por: Lady Di el 09/2/2006 a las 21:02

  • XXI et XXII
    Hasta en los más grandes momentos de placer no podía alejar de su mente las imágenes de destrucción y de dolor. Es más sólo en la destrucción y en el dolor encontraba ella EL placer.

    Comentado por: Giuletta, la lozana condesa de Fellina el 09/2/2006 a las 21:02

  • 31:
    Es más, sólo en la destrucción y en el dolor encontraba Placer.

    Comentado por: Giuletta, la lozana condesa de Fellina el 09/2/2006 a las 21:02

  • (32)
    Sí, el aburrimiento lleva muchas veces aparejada la perversión en las personas de sangre azul

    Comentado por: Cabiria el 09/2/2006 a las 21:02

  • (26) ¿Cómo los lobos de la estepa?

    ¿Ha visto Usted "La loba"? ¡Qué grande es Bette Davis!

    Comentado por: fedri el 09/2/2006 a las 18:02

  • ¡Animemos su estepa!

    Comentado por: fedri el 09/2/2006 a las 17:02

  • Comentado por: (viz)condesa de (em)prendedor el 09/2/2006 a las 17:02

  • (19)
    ¿Usted también es una egocéntrica de tomo y lomo? ¡Nunca me lo hubiera imaginado, mi querida (viz)condesa! No, no puede Usted decepcionarme de este modo.

    No creo que esa "desolación estetizada" de la que hablaba (em)prendedor sea precisamente humana. Bien, sí, en el sentido de que la guerra es una creación humana.

    ¡No es la desolación de mi (em)prendedor!

    Comentado por: Fedrísima el 09/2/2006 a las 17:02

  • Estimada (viz)condesa
    ¿Por qué se empeña (em)prendedor en desmentir, una y otra vez, cualquier relación con usted?
    ¿Por qué te empeñas en arrogarte derechos que no tienes?

    Yo creo a (Em)prendedor, no a TI.

    Fedra

    Comentado por: Fedra el 09/2/2006 a las 17:02

  • ¡Qué envidia me da con su "propia isla veraniega escandinava"! Y qué bien que suena en su boca!

    En la isla, ¿podrá conectarse a su nuestro blog?

    ¡Buen viaje!

    Comentado por: fedrita el 09/2/2006 a las 17:02

  • y yerma..

    Querida, he de dejarla. Necesito recluirme en mi propia isla veraniega escandinava. Siga atenta. (em)prendedor aparece, a veces, inopinadamente, como los lobos de la estepa..

    Comentado por: (viz)condesa de (em)prendedor el 09/2/2006 a las 17:02

  • No es la desolación de (em)prendedor.

    ¿Se mira mucho esas fotos (viz)condesa?

    Comentado por: fedra el 09/2/2006 a las 17:02

  • la desolación de la estepa donde habito es lo suficientemente gélida..

    Comentado por: (viz)condesa de (em)prendedor el 09/2/2006 a las 17:02

  • "la recreación en la desolación estetizada..."

    Fíese de sus ojos, querida amiga, no de su emoción...

    Comentado por: (biz)condesa de (em)prendedor el 09/2/2006 a las 17:02

  • Estimada milady:

    mi señor (em)prendedor se ha retirado a sus cuarteles de invierno, en busca de sus dos versos de vida.

    en breve continuará acudiendo a este zoco y atendiendo los requerimientos de sus admiradoras.

    Comentado por: (viz)condesa de (em)prendedor el 09/2/2006 a las 16:02

  • (14) (Em)prendedor
    ¿No se acuerda de que le cite en el casino hacia las diez de la noche? Usted no apareció. Si eso no es un plantón, ¿qué es? Suerte que apareció por ahí un oficial austriaco que se compadeció de mi soledad. Parecía un oficial viscontiano. ¿Qué le parece?

    P.S. Olvide por un momento su gripe, si no es mucho pedir.

    Comentado por: Fedra el 09/2/2006 a las 14:02

  • Parece que el post del señor Gil Bera (10) ha salido incompleto. Si el post fue enviado originariamente así, debo decir que no lo entiendo. Aquí, en este blog, hay muchos comentarios enigmáticos. ¡Pero éste los supera a todos!, en mi opinión.

    Albert, ahora, que me pongo buena, Ud. desaparece, ¿es que nunca vamos a "coincidir"?, ¿es que somos juguetes del viento?
    Un beso, Albert. Y, si tú no estás, será para tu esqueleto, tu hermoso esqueleto.
    Otro beso

    Comentado por: alejandra el 09/2/2006 a las 14:02

  • "La verdad es esto de los blogs, de lo que uno no se había ocupado hasta ahora, parece un asunto de pura lascivia. "

    Comentario por Dalmacio Cejador — Febrero 8, 2006 @ 6:12 pm

    _________________________________

    Querido Félix:

    ¿Por qué no nos centramos más en las pulsiones vitales de Eros que en sus conexiones con Tanatos?
    (Es sólo una sugerencia.)

    ____________________________________

    XI
    Sí, Adán, tú ya lo sabías. ¿Y qué?

    ____________________________________

    Félix, tanta atracción por la parte oscura ya empieza a ser preocupante, la verdad. ¿No será tu ascendente escorpio? El mío, sí.

    Comentado por: lluch el 09/2/2006 a las 14:02

  • [12]
    ¡Mi nombre es nadie!! Fedri-Ulises.
    ¡Señora! Yo no planto jamás a una dama. Busque una serie de valses de su gusto.
    Pero ahora me retiro, parece que la gripe de don Félix me ha pillado. Hasta pronto.

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 09/2/2006 a las 14:02

  • "Bosques y glaciares…Todo se revela de pronto tan hermoso.¡Y ahí es donde caemos sin remedio en lo Kitsch! El embobamiento del ánimo, la recreación en la desolación estetizada cinco minutos después del horror."


    Señor (Em) prendedor

    Personalmente encuentro horrible la desolación estetizada. Estoy totalmente de acuerdo con Ud. ¡Ay, el kitsch! ¡Dios nos libre del kitsch!

    Comentado por: Lady Di el 09/2/2006 a las 14:02

  • 14) Emprendedor
    Bueno, es que le cite allá en el casino hacia las diez de la noche y no apareció. Si eso no es un plantón, ¿qué es?
    Suerte que apareció por ahi un oficial austriaco que se compadeció de mi soledad, parecía un oficial viscontiano. ¿Qué le parece?

    Ps Olvide un poco su gripe, si no es mucho pedir.

    Comentado por: Fedra el 09/2/2006 a las 14:02

  • Pero es porque están, los muertos, digo, en DVD, si estuvieran en un cuadro sería distinto, y no digamos en un arco de triunfo.
    Son cosas del arte.

    Comentado por: Eduardo Gil Bera el 09/2/2006 a las 13:02

  • Lo sabía, de nuevo.

    Comentado por: Adán el 09/2/2006 a las 13:02

  • A (1)

    ¡Yo no tengo muertos! Por tanto no soy nadie. Lo que siempre he querido ser!
    Puedes ser nadie o puedes ser "otro" o puedes ser una oveja. Me acuerdo OTRA vez de Albert, ¿que estará haciendo?
    ¡Vaya plantón ayer, (em)prendedor (7)!
    ¿No quiere repetir?

    Comentado por: fedri el 09/2/2006 a las 13:02

  • Desde hace unos días eres tú, de nuevo. Yo, como dije,

    Comentado por: Pentesilea el 09/2/2006 a las 13:02

  • [7] Es muy revelador lo que nos cuenta sobre el postwagneriano R. Strauss, tan lejano no sólo políticamente sino musicalmente de sus colegas. Nos será difícil realmente conocer su verdadera postura ante el nazismo. Pero y aún en ese caso ¿cómo lo juzgaremos? y ¿cómo lo perdonaremos?. O, como la historia es una novela con bibliografía, podemos olvidar la vida si lo que queda es la obra. No somos capaces de responder que no.

    Comentado por: Mr. Beecher el 09/2/2006 a las 13:02

  • [4] Sr. Albiñana: Como soneto deja bastante que desear. También con ripios. Como divertimento colgado en Can Azúa, puede valer.
    Perdone que se lo diga sin acritud, nada más alejado de mis intenciones, pero también es que Munárriz en Hiperión edita lo que le caiga.

    Comentado por: Mr. Beecher el 09/2/2006 a las 12:02

  • Por cierto, lo de "nazi" no es exacto. R. Strauss fue un constante defensor de su arte durante la época nazi, eso sí. Poco más. Desde luego no luchó contra ellos. Sólo quiso seguir componiendo y estrenando. La presidencia de la Reichsmusikkammer fue aceptada, según sus palabras en una carta a su amigo el escritor (y libretista) judío Stefan Zweig "para ayudar a la gente y evitar males mayores". En principio creyó que la subida del nazismo podía mejorar el nivel musical, después pensó que la situación era inestable pero transitoria y luego, ya, penosa. A Zweig le escribió diciendo, literalmente, que vivían en un país de "sirvientes y mayordomos" y que, degraciadamente, absolutamente todo estaba controlado. Cuando las cosas se pusieron peor, Strauss propuso a Zweig que se escribieran en secreto ¡con nombres falsos! (angelico). Evidentemente, estaba bastante ausente de la realidad. Antes del final de la guerra, ya sin ningún cargo público, fue vigilado permanentemente y expropiado por los nazis. Si no hubo más se debió a su extraordinario prestigio mundial como compositor.

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 09/2/2006 a las 12:02

  • [Glosa a Azúa y a (1)]

    La historia es una conspiración de los muertos y de los dioses para tener a los vivos a su servicio.

    Comentado por: Mireia Xirau el 09/2/2006 a las 11:02

  • En los campos, cavando las tumbas, mientras los muertos entierran a los muertos bajo bajo los culatazos de los guardianes, Edmond Jabès invoca que "la puerta abierta sobre la fosa común o sobre la vida, era el triángulo dibujado por las piernas de nuestros conquistadores".
    E. Lévinas rememora esa muerte indigna "sin gran sacerdote para ofrecer sacrificios, ni ara para depositar holocaustos". Y Primo Levi con sus poemas bien traducidos por Ana Nuño...
    Pero no debo citarlos, ni a la Otra, ni al Otro... en un espacio tan virtual como un post. Un lugar inadecuado para un memento.

    Comentado por: Mr. Beecher el 09/2/2006 a las 11:02

  • No se pierdan, por favor, el poema de Francisco Castaño que la profesora Bernáldez recomienda en el comentario 36 del blog de ayer. No tiene desperdicio.

    Comentado por: Isidoro Albiñana el 09/2/2006 a las 11:02

  • Y qué sería de los vivos sin los muertos. El rasgo más sobresaliente de lo que ha venido después de la postmodernidad ha sido la conversión de la política (y quizá también de la cultura) en una magna empresa de administración del pasado, y en particular de la muerte pasada. Algunos creen que la política contemporánea gira en torno a la muerte futura y a la enloquecida obsesión por preservarse e inmunizarse de ella, pero eso es si acaso la mitad de la verdad. Porque la otra mitad consiste en ir cobrando los réditos del inmenso capital de muerte que cada cual (y sobre todo cada colectivo identitario) lleva acumulado. Si no tienes muertos no eres nadie, y si no tienes alguien a quien poder imputárselos es como si no los tuvieras. Dime cuáles son tus muertos y te diré, literalmente, quién eres.

    Comentado por: Dalmacio Cejador el 09/2/2006 a las 10:02

  • Im Abendrot. En el Ocaso "¿será esto la muerte?" creo recordar que dice al final. El cromatismo ascendente, esa armonía helicoidal propia de su sello, buscando la tónica aún incierta, diminuendo..., de pronto un trino agudo de flauta en piano se repite y hace más etéreo el camino de la disolución... pianissimo, y ahí queda el alma suspendida como nube de dorado polen antes del adiós definitivo. El Richard Strauss más sublime. Pero, ay, poner imágenes de catástrofes, de los restos de un imperio, de los antes orgullosos guerreros teutones, ahora derrotados, entrando en la tolva de su humillación. Bosques y glaciares...Todo se revela de pronto tan hermoso.¡Y ahí es donde caemos sin remedio en lo Kitsch! El embobamiento del ánimo, la recreación en la desolación estetizada cinco minutos después del horror. (Hablo sólo de la primera escena.)(Cagüen Satanás... ahora mismo voy a por el DVD.)

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 09/2/2006 a las 10:02

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona. Licenciado y doctorado en Filosofía, profesor de Estética y colaborador habitual del diario El País, fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su parcela ensayística es amplia y destacada: Baudelaire, Lecturas compulsivas, Diccionario de las Artes, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas y Esplendor y nada. Los libros recientes son Ovejas negras, La pasión domesticada y Abierto a todas horas. Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

Ensayo

La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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