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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de septiembre de 2020

 Félix de Azúa

¿Por qué amamos a los inmortales?

Aunque suele atribuirse a su belleza, el fervor mundial y permanente de que goza Marilyn Monroe, aún hoy, medio siglo después de su desaparición, es incomprensible según nuestros parámetros culturales. Otra cosa sería si la viéramos como una encarnación o un avatar de Afrodita, de la misma manera que algunos actores y actrices hindúes gozan de un culto propiamente pagano en el subcontinente. Esa identificación no es frecuente y no todas las actrices de culto sexual alcanzan semejante latría.

Las características de MM son muy particulares y todas míticas. Niña abandonada por una madre esquizofrénica y un padre alcohólico, seductora de hombres que encarnan a su vez papeles míticos: Sinatra (Hefaistos), Kennedy (Zeus), Miller (Hermes), Di Maggio (Marte) y así sucesivamente, nunca provocó el rechazo de las mujeres, sino todo lo contrario. Millones de chicas la amaron, tanto sexuada como asexuadamente, y trataron de imitarla con apasionada intensidad, implorando de ese modo su intercesión para seducir a los respectivos amantes. Viene en el NY Review of Books de marzo una foto suya con Edith Sitwell en la que, como dice el autor del artículo con toda razón, ha de ser la única en la que Dame Sitwell parece una mujer agradable. Seducir a la áspera Sitwell tiene un mérito apoteósico.

Su confesor era un eunuco, Truman Capote, marcado a su vez por una infancia de abandono, como un diminuto Moisés sureño. No hay retrato más emocionante que el compuesto por Capote en A Beautiful Child: allí aparecen como Hansel y Gretel en el bosque de los adultos, amenazados por ogros y brujas caníbales vestidos de etiqueta que les miran con avidez desde las portadas del Time. El miedo es esencial para esta teofanía en la que Afrodita vive en perpetua amenaza: a Elizabeth Taylor le aterraba tropezar en plena calle porque los viandantes, creía, se abalanzarían sobre ella para devorarla. Una escena de Tennessee Williams.

El final de MM fue también mítico, logró superar a todos sus asesinos y morir libremente. Sus últimas apariciones, al borde del agua, apenas velada por un tul transparente, sonriendo con gesto adormilado, anuncian la ensoñación de su desenlace y sugieren el ascenso aéreo más que el reposo subterráneo.

Los resentidos aseguraban que era una perfecta imbécil, pero al igual que su antecesora, jamás se defendió de los ataques mezquinos. Leo en el artículo mencionado que, al levantar acta, los ujieres anotaron en su biblioteca libros de Whitman, Sherwood Anderson, Hemingway, Steinbeck, Kerouac, Ralph Ellison, Dreiser, Camus... Aquella foto de 1954 en la que aparece leyendo el Ulises de Joyce, asegura Larry McMurty que no era una pose para la galería: en efecto, Marilyn estaba absorta en el monólogo final de Molly Bloom.

Bien, no precisaba tener una cultura equivalente a la de las graduadas de Vassar; la fuerza de Afrodita (Mighty Aphrodite) radica, justamente, en que no necesita convencer, no es una diosa lingüística como Hera o Themis, le basta con seducir. Tampoco hay que imaginarlas como obsesas de la promiscuidad, cualquier colegiala actual ha mantenido más relaciones sexuales antes de graduarse que Afrodita y MM juntas. Lo cierto es que la actividad de la hija del mar consiste en mantener y excitar la esperanza de que la conservación de la especie siga siendo un buen motivo para vivir. O por lo menos, un motivo suficiente. Cuando vemos en los viejos reportajes de la guerra de Corea a diez mil soldados americanos notablemente histéricos ante la aparición de la diosa, entendemos la potencia colosal de esta divinidad que impide la extinción de la especie humana.

No hay, en nuestros días, nada semejante, como no sean imitaciones hinchables tipo Scarlett Johanson o novias de futbolistas y narcos. Si no me equivoco, la última potencia similar a MM fue otra doble inicial, BB, aunque el modelo nació perverso y apuntaba a la hodierna pedofilia. Se anunciaba ya que la rotunda Afrodita iba a ser sustituida por una liviana adolescente lectora de Foucault, cuando no por una criatura faldicorta de manga japonés. Pero es posible que yerre y lea los periódicos y revistas equivocados.

[Publicado el 18/4/2011 a las 07:00]

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Comentarios (55)

  • Hacía tiempos que no pasaba por aquì y veo que sigue escribiendo maravillitas. Un saludo desde el país más llovido de la historia y, gracias a nuestra clase dirigente y su aliado narco, próximo a convertirse en el Bangladesh suramericano.

    Comentado por: Mario D. Tolede el 03/5/2011 a las 00:09

  • Como la cosa parece que va de poemas, os dejo la letra de Misfits de "Who Killed Marilyn?":

    25 August fifth, 1962
    Found her lying on her chest
    Her face all turning blue
    You think it was an overdose
    But could it have been the pact
    Could it have been the Kennedy's
    Was it LAPD

    It ain't a mystery
    Baby not to me
    Baby not to me

    Comentado por: Cisne Negro el 26/4/2011 a las 12:40

  • "el presidente de la Asociación de Racionalistas Indios, Sanal Edamaruku".
    Están más adelantados que nosotros, no creo que exista una Asociación de Racionalistas Españoles.

    Comentado por: armandobronca.com el 24/4/2011 a las 21:51

  • Visto que no sale completo el enlace de la noticia, la copia de la vanguardia:
    El popular y controvertido gurú indio Sai Baba muere a los 84 años
    El santón levantó un emporio económico con sus supuestos milagros y se convirtió en icono del movimiento 'hippie'

    Nueva Delhi (Efe).- Millones de personas en la India y en el extranjero lloran este domingo la muerte de Sathya Sai Baba, un popular y controvertido santón que levantó un emporio económico y conquistó al movimiento "hippie" con su estética y sus supuestos milagros.

    Sai Baba, de 84 años y autoproclamado dios, sufrió esta mañana un fallo cardiorrespiratorio en el hospital que él mismo levantó en su ciudad natal, la sureña Puttaparthi, y en el que llevaba ingresado desde finales de marzo por problemas de corazón.

    "Sathya Sai Baba ya no está con nosotros. Ha muerto a las 7.40 horas (02.10 hora peninsular), como cualquier otro paciente humano", dijo a Efe desde esa ciudad el médico que le cuidaba, A. N. Safaya. Sai Baba, cuyo verdadero nombre es Sathyanarayana Raju, cuenta con millones de seguidores, entre ellos influyentes políticos, jugadores de cricket y actores de cine, que le consideraban una encarnación o avatar de la trinidad hindú formada por Brahma, Vishnú y Shiva.

    Nacido en 1926 en el seno de una familia pobre, a los catorce años Raju dijo tener naturaleza divina y predicó durante tres días bajo un árbol de Puttaparthi, donde luego levantó su centro religioso, el "Prashanti Nilayam" o "Morada de la Paz". Se hizo famoso tiempo más tarde por sus supuestos milagros, habilidades místicas con las que producía ceniza o comida de la nada, o se sacaba de la boca joyas, bolas de oro y relojes, unas prácticas denunciadas como supercherías por diversas asociaciones.

    El santón también había sido acusado en el pasado de haber cometido abusos sexuales por varios de sus discípulos, aunque la Policía nunca le acusó formalmente, y un exprimer ministro indio, Atal Bihari Vajpayee, llegó a defenderle en público. "Llevábamos décadas intentando desenmascararlo. Él mismo dijo que moriría a los 96 años, y mire. Su influencia ha sido negativa para la India. Hoy hay unas 7.000 personas que dicen ser avatares de dios", dijo a Efe el presidente de la Asociación de Racionalistas Indios, Sanal Edamaruku.

    Sai Baba, conocido por su melena estilo "afro" y su larga túnica naranja, adquirió popularidad en Occidente en la década de los setenta, en gran medida gracias al movimiento "hippie", y en la actualidad cuenta con seguidores en más de 100 países del mundo. Su centro religioso es lugar de peregrinación para muchas personalidades indias, hasta el punto de que tanto la presidenta, Pratibha Patil, como el primer ministro, Manmohan Singh, acudieron a su último cumpleaños.

    "Sathya Sai Baba era un líder espiritual que inspiró a millones de personas a, sin renunciar a su propia religión, llevar una vida moral, siguiendo las ideas de verdad, conducta adecuada, paz, amor y no violencia", se lamentó hoy el propio Singh en un comunicado. En los últimos años, y tras las acusaciones de fraude, Raju había abandonado sus milagros, y se había centrado en las ayudas sociales y la caridad, apoyado en un Consejo que gestiona, según la Hacienda india, más de 9.000 millones de dólares en donaciones.

    En Puttaparthi hay hoy en día decenas de escuelas, hoteles, una universidad, un aeropuerto y un hospital en el que doctores fieles al santón proporcionan tratamientos y realizan operaciones a precios simbólicos para los más pobres. Sai Baba ya predijo que ocho años después de su muerte ("a los 96 años") nacería un nuevo avatar, Prema Sai Baba, pero los medios indios especulan ahora con qué sucederá con su complejo, en el temor de que sus gestores se enzarcen en luchas por el control. El Consejo ha decidido exponer el cuerpo del santón a partir de las 18.00 horas de hoy durante dos días, para que sus fieles puedan verlo y rendirle pleitesía ("darshan") antes de iniciar las ceremonias funerarias.

    En los últimos días, las autoridades del distrito de Anantapur, donde está la ciudad, habían ordenado un despliegue masivo de la Policía en previsión de posibles actos de violencia entre los seguidores, que rezan desde hace días ante el hospital por el santón. "Hemos tomado todas las medidas necesarias. Ahora que ha muerto, esperamos que los devotos se tomen las cosas con calma y que no haya violencia", dijo a Efe la inspectora general de Policía del distrito, Charu Sinha. Una fuente del Consejo Sathya Sai aseguró a Efe que, tras "abandonar su cuerpo mortal", el santón estará ahora "omnipresente" en la naturaleza, y que el deber de sus seguidores será "sentirlo y buscarlo" de forma "diferente", hasta la llegada de su próxima encarnación.

    Comentado por: lenny el 24/4/2011 a las 09:24

  • muerta Marilyn los listos se quedaron solos entonces de una manera desesperada tuvieron que pagar a Belen Esteban para que el personal siguiera pegando ostias.

    Comentado por: Espartaco el 23/4/2011 a las 10:39

  • Marilyn alegraba la vista, pero en la película-documental que he visto hoy los "actores" dan grima, mienten como bellacos y son feos y codiciosos: Alan Greenspaan, Paul Vernake, etc...aparecen en Inside Job. Aquí se exponen los hechos, se demuestra que han mentido, que desregularon y que no hicieron nada por volver a regular cuando les indicaban que podían quebrar bancos, aseguradoras, fomentaron las hipotecas basura,etc. Las agencias de rating se venden y sin embargo siguen teniendo credibilidad, recomiendo esta película-documental pero he salido indignada, más o menos sabía todo lo que denuncian pero me da rabia ver que pocas cosas han cambiado, que los directivos siguen ganando bonus, que nadie ha ido a la cárcel por estafar, que la globalización ha traído la estafa global y que estamos dormidos o no sabemos cómo cambiar las cosas y que no salgan de rositas los aprovechados...
    Niegan que haya conexión entre el mundo financiero y el político y el académico!!! Me gustaría ver no sólo denuncias sino persecuciones judiciales y castigos ejemplares y devolución de todo lo robado. Fuera paraísos fiscales!!!

    Comentado por: alicia el 22/4/2011 a las 22:08

  • Oración por Marilyn Monroe

    Señor
    recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
    aunque ése no era su verdadero nombre
    (pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
    y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
    y que ahora se presenta ante Tí sin ningún maquillaje
    sin su Agente de Prensa
    sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
    sola como un astronauta frente a la noche espacial.
    Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
    ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
    y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
    Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
    Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
    pero también algo más que eso...

    Las cabezas son los admiradores, es claro
    (la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
    Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
    El templo -de mármol y oro- es el templo de su cuerpo

    en el que está el Hijo del Hombre con un látigo en la mano
    expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
    que hicieron de tu casa de oración una cueva de ladrones.
    Señor
    en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
    Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
    que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
    Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
    Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
    el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.

    Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
    por nuestra 20th Century
    por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
    Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
    Para la tristeza de no ser santos
    se le recomendó el Psicoanálisis.
    Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
    y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
    y cómo se fue haciendo mayor el horror
    y mayor la impuntualidad a los estudios.

    Como toda empleadita de tienda
    soñó ser estrella de cine.
    Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.

    Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
    que cuando se abren los ojos
    se descubre que fue bajo reflectores
    ¡y se apagan los reflectores!
    Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
    mientras el Director se aleja con su libreta
    porque la escena ya fue tomada.
    O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
    la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
    vistos en la salita del apartamento miserable.
    La película terminó sin el beso final.

    La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
    Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
    Fue
    como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
    y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
    O como alguien que herido por los gangsters
    alarga la mano a un teléfono desconectado.

    Señor:
    quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
    y no llamó (y tal vez no era nadie
    o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de Los Ángeles)
    ¡contesta Tú al teléfono!

    Ernesto Cardenal

    Comentado por: c/p el 22/4/2011 a las 20:39

  • Un poema de Marilyn Monroe

    Help help
    Help I feel life coming closer
    When all I want to do is die.

    Socorro, socorro
    socorro
    Siento que la vida se me acerca
    cuando lo único que quiero
    es morir

    Comentado por: Arthur Miller el 22/4/2011 a las 19:04

  • Dedicado a Marilyn Monroe, símbolo de todas las víctimas de todo poder.


    Estaba sola la que nunca espera
    en la noche jamás iluminada.
    Estaba sola y siempre amada,
    era flor en los grises de la acera.

    De las diosas sin sol, a su manera,
    subió al coche. Se apagó la mirada.
    Y el mundo se acabó. Fue la nada
    entre el rumor de una lluvia ligera.

    Sonó un blues cubriendo las avenidas
    hasta el mar como un beso desbordado,
    la muerte, y el amor sincronizado.

    Silencio. Se curaron las heridas,
    quizá un amor nunca enamorado,
    o el amor que la vida le ha robado.

    Comentado por: miguel el 22/4/2011 a las 18:07

  • Qué alegría cuando me dijeron:
    “Vamos a la Casa del Señor”.
    Ya están pisando nuestros pies
    tus umbrales, Jerusalén.

    Jerusalén está fundada
    como Ciudad bien compacta.
    Allá suben las tribus,
    las tribus del Señor.

    Según la costumbre de Israel,
    a celebrar el nombre del Señor;
    en ella están los tribunales de justicia,
    en el palacio de David.

    Desead la paz a Jerusalén.
    Vivan seguros los que te aman,
    haya paz dentro de tus muros,
    en tus palacios seguridad.

    Por mis hermanos y compañeros,
    voy a decir: “La paz contigo”.
    Por la Casa del Señor, nuestro Dios,
    te deseo todo bien.

    Comentado por: Cumbayá el 22/4/2011 a las 17:04

  • Nolite judicare, ut non judicemini. In quo enim judicio judicaveritis,
    judicabimini : et in qua mensura mensi fueritis, remetietur vobis. Quid
    autem vides festucam in oculo fratris tui, et trabem in oculo tuo non vides ?
    aut quomodo dicis fratri tuo : Sine ejiciam festucam de oculo tuo, et ecce
    trabs est in oculo tuo ? Hypocrita, ejice primum trabem de oculo tuo, et tunc
    videbis ejicere festucam de oculo fratris tui. Nolite dare sanctum canibus :
    neque mittatis margaritas vestras ante porcos, ne forte conculcent eas pedibus
    suis, et conversi dirumpant vos.

    Comentado por: Ecce homo el 22/4/2011 a las 16:57

  • Apreciado Vernon S., ayer en Barcelona las gitanas volvieron a invadir las esquinas de la ciudad desde hora muy temprana y hasta la puesta del sol. Acompañó al día un sol cálido, que sin llegar a quemar, hizo la jornada muy agradable. Las rosas cada vez son de más colores, ¿se imagina? amarillas, azules, verdes e incluso una tal “arco iris” con un pétalo de cada color (en confianza le diré que a mí las azules me parecen horrorosas, un color tan contra natura para una rosa como podría ser un cascabel para un oso hormiguero). La pereza de ayer me impidió acercarme al centro que, como siempre en ese día, se convirtió en intransitable. Lo sé por la característica manera en que se concentraban los coches en su salida o su entrada por la Plaza Espanya, tan diferente a cuando hay otros eventos. Sé que fue así. Es como el mar. Puedes pasarte meses sin verlo, pero siempre intuyes que está allí, en uno de los finales de la ciudad.

    Comentado por: Joaquinita el 24/4/2007 a las 16:08

    Comentado por: cuatro años antes... el 22/4/2011 a las 16:31

  • Tras leer EL RUTA, de Fidel Vela, me he sentido mejor, como quien ha hecho algo bueno en favor de la Humanidad.

    Comentado por: Cardenio el 22/4/2011 a las 16:22

  • Escucha. Se me aparece un señor almendra dentro de un halo luminoso que insiste en que está muerto y me dice: como resucitado tuyo que soy te debo una explicación y esa explicación que te debo te la voy a pagar. Tú, pedazo de ignorante, tú serás uno de los elegidos para continuar mi obra, pues yo, fallecido para este blog y para el mundo el día 3 de abril del 2006, a las 21 horas 30 minutos, hora local, como se puede comprobar en la esquela eléctrica del día antedicho, D.E.P, te nombro heredero universal y continuador de mi labor formidable: la de llevar mi mensaje de salud y de vida humana a todos los pueblos de la ti, de la e, de la rra, a la desconsolada simetría de los palacios y a la soberbia de los basureros, a los salvajes de las ciudades científicas y a los pabellones del cáncer, al fango de las genealogías y al último simio de las monarquías risueñas. ¿ Tengo que ser yo?, le digo al fuego, es que estoy muy ocupado. Muy ocupado, muy ocupado, dice, pero si harías cualquier cosa con tal de no hacer nada. Y en qué consiste exactamente mi trabajo, si se puede saber, le digo. Destrúyelos y luego hazlos inmortales, dice. Y eso cómo se hace, digo. Pues para empezar, dice, recuérdales lo que afirmaba Duchamp: no hay solución porque no existe ningún problema. ¿ Y después?, pregunto. Después, dice, sólo debes prestar atención . Ah, ¿sí?, digo, ¿y a mí quién me salva?.¿ Y por qué se ríe?

    Comentado por: nosoyruso,señor el 24/4/2006 a las 21:26

    Comentado por: cinco años antes... el 22/4/2011 a las 16:19

  • Audistis quia dictum est : Oculum pro oculo, et dentem pro dente.
    Ego autem dico vobis, non resistere malo : sed si quis te percusserit in
    dexteram maxillam tuam, præbe illi et alteram : et ei, qui vult tecum judicio
    contendere, et tunicam tuam tollere, dimitte ei et pallium : et quicumque te
    angariaverit mille passus, vade cum illo et alia duo. Qui petit a te, da ei : et
    volenti mutuari a te, ne avertaris.
    Audistis quia dictum est : Diliges proximum tuum, et odio habebis
    inimicum tuum. Ego autem dico vobis : diligite inimicos vestros, benefacite
    his qui oderunt vos, et orate pro persequentibus et calumniantibus vos : ut
    sitis filii Patris vestri, qui in cælis est : qui solem suum oriri facit super bonos
    et malos : et pluit super justos et injustos. Si enim diligitis eos qui vos
    diligunt, quam mercedem habebitis ? nonne et publicani hoc faciunt ? Et si salutaveritis fratres vestros tantum, quid amplius facitis ? nonne et ethnici
    hoc faciunt ? Estote ergo vos perfecti, sicut et Pater vester cælestis perfectus
    est.

    Comentado por: Ecce homo el 22/4/2011 a las 14:16

  • El problema de sentir y conocer al mismo tiempo el origen de un sentimiento como el amor es un problema filosófico muy antiguo. ¿Filosofar con la simple especulación? No pienso que esto lleve a ninguna parte. ¿Desdeñar a la ciencia porque puede descifrar químicamente un sentimiento como el amor? Un error. ¿Qué nos queda? Disfrutar de los sentimientos como el amor, ¿no?. Pero un momento. ¿Todo sentimiento amoroso nos reporta siempre un disfrute? No. Ese sentimiento puede no ser correspondido, lo cual implica sufrimiento. De igual forma, si yo disfruto asesinando, al final tendré castigos, sufrimientos. LLegamos a esta conclusión: el disfrute es efímero; el sufrimiento es más duradero. Pero la ciencia puede cambiar esa dialéctica. Basta con manipular ciertos genes. ¿Un mundo feliz sin necesidad de un Gran Hermano? ¿Por qué no? ¿Quién se podría oponer a un mundo donde el amor no tuviera como contrapartida el odio o el dolor?

    Comentado por: miguel el 22/4/2011 a las 13:52

  • Vor der Kaserne
    Vor dem großen Tor
    Stand eine Laterne
    Und steht heute noch davor!
    Steht da und kann es nicht verstehn,
    Was wieder mal bei uns geschehn -
    Wie einst Lili Marleen -
    Wie einst Lili Marleen!
    Geht es noch um Ehre
    Oder nur um Macht?
    Was hat uns mit einmal
    Um den Verstand gebracht?
    Wie wir's auch wenden,
    Wie wir's auch drehn -
    Wir werden vor dem Richter stehn
    Dereinst, Lili Marleen -
    Dereinst, Lili Marleen!
    Wer birgt die Toten
    Verweht im Wüstensand?
    Wer zählt die Opfer
    Am ölverseuchten Strand?
    Sag, wieviel Leid muss noch geschehn,
    Bis wir den Wahn, den Irrsinn sehn?
    O Gott, Lili Marleen!
    O Gott, Lili Marleen!
    Aus dem stillen Räume -
    aus der Erde Grund
    Hebt mich wie im Traume
    Dein todesbleicher Mund!
    Eh sich die späten Nebel drehn,
    Lass Krieg und Hass zu Ende gehen -Noch heut, Lili Marleen!

    Comentado por: Hacer citas inteligentes no impide ser tonto el 22/4/2011 a las 13:02

  • Sí. Sí. Sí. Sí. Sí. Sí. Sí. Sí. Sí. Sí. No. Sí. Sí. Sí. Sí. Algunos lo ponen difícil. Sí. Sí. No. Sí. Sí. Sí. No. Sí. Sí. No. No. Depende. No. Sí. Sí. Sí. Sí. ¿Tú lo preguntas? Se supone que sí. Vaya usted a saber.

    Comentado por: Via crucis el 22/4/2011 a las 09:01

  • ¿Hay muchas formas de amar? ¿Se puede amar a un mito, por ejemplo al nacionalismo? ¿Se puede amar a un símbolo? ¿Se puede amar a una desdichada muerte? ¿Se puede amar a una desdichada vida? ¿Se puede amar siendo desdichado? ¿Se puede amar con dolor? ¿Se puede amar sin dolor? ¿Se puede amar a una obra de arte? ¿Se puede amar a un perro rabioso? ¿Se puede amar a tu enemigo? ¿Se puede amar al amor? ¿Se puede amar a uno mismo y, a la vez, amar igualmente al próximo? ¿Se puede amar al lejano? ¿Se puede amar a una idea? ¿Se puede amar a Internet? ¿Se puede amar a un libro? ¿Se puede mar a una historia? ¿Se puede amar lo irreconocible? ¿Se puede amar a lo que nunca has visto? ¿Se puede amar a un siervo? ¿Se puede amar a Jesucristo y al poder del Papa a la vez? ¿Se puede amar a una guerra, aunque se la considere justa? ¿Se puede amar al odio? ¿Se puede amar la oscuridad y la luz a la vez? ¿Se puede amar a la ciencia como se ama a una mujer? ¿Se puede amar al sexo en exclusiva? ¿Se puede amar sin sexo a una mujer? ¿Se puede amar a un destino? ¿Se puede amar al tiempo vivido? ¿Se puede amar bebido? ¿Se puede amar a una moto? ¿Se puede amar a Kant? ¿Qué es amar? ¿Se puede amar como amaba Gustavo Adolfo Bécquer? ¿Qué cosa es amar?

    Comentado por: miguel el 22/4/2011 a las 08:22

  • Recuerdo como, en una entrevista que le hacían, Billy Wilder explicaba a través de una anécdota del rodaje de "Con faldas y a lo loco" el proverbial carácter errático y despistado de Marilyn. Llevaban hechas más de cincuenta tomas de un plano y no había manera de que Marilyn lo hiciera correctamente. Todos estaban desesperados; así que Billy Wilder decide hablar con ella para infundirle confianza y que se centre de una vez y le dice: "Marilyn, vamos a tener que repetir otra vez el plano, pero tú no te preocupes". Y Marilyn le responde: "Que no me preocupe... ¿por qué?"

    Comentado por: Cada uno a lo suyo el 21/4/2011 a las 20:27

  • Aparte del habitual concurso sobre a ver quién la tiene más gorda, ¿alguien tiene algo que decir sobre el artículo o el personaje sobre el que trata el artículo?
    En mi antigua casa, desde una foto colgada en la pared, MM me miraba juguetona cada día al levantarme. Suficiente, en mi caso.

    Comentado por: Sinceramente cansado el 21/4/2011 a las 19:19

  • El Boomeran(g): blog literario en español... I don´t understand what it´s going on... voy a buscar un texto en persa para insertarlo...por epatar que no quede!!!

    Comentado por: alicia el 21/4/2011 a las 16:30

  • Ut vires culici sint, debet flebothomari.

    Comentado por: Crassa Minerva el 21/4/2011 a las 16:25

  • Ya que no saben leer, al menos podrían tener el nivel básico de troll, pero tampoco.

    Comentado por: azúa merece mejores trolls el 21/4/2011 a las 15:51

  • While tearing off a game of golf
    I may make a play for the caddy
    But when I do, I don't follow through
    Cause my heart belongs to Daddy

    If I invite a boy some night
    To dine on my fine food and haddie
    I just adore, his asking for more
    But my heart belongs to Daddy

    Yes, my heart belongs to Daddy
    So I simply couldn't be bad
    Yes, my heart belongs to Daddy
    Da, Da, Da, Da, Da, Da, Da, Da, DAAAAD

    So I want to warn you laddie
    Though I know that you're perfectly swell
    That my heart belongs to Daddy
    Cause my Daddy, he treats it so well

    While tearing off a game of golf
    I may make a play for the caddy
    But when I do, I don't follow through
    Cause my heart belongs to Daddy

    If I invite a boy some night
    To cook up some hot enchilada
    Though Spanish rice is all very nice
    My heart belongs to Daddy

    Yes, my heart belongs to Daddy
    So I simply couldn't be bad
    Yes, my heart belongs to Daddy
    Da, Da, Da, Da, Da, Da, Da, Da, DAAAAD

    So I want to warn you laddie
    Though I know that you're perfectly swell
    That my heart belongs to Daddy
    Cause my Daddy, he treats it so well

    Comentado por: My name is Lolita el 21/4/2011 a las 14:28

  • Gdy Zaratustra trzydziestu lat dożył, opuścił kraj swój i jezioro ojczyste i poszedł w góry. Tu radował się duchowi swemu i samotności swej, a dziesięć lat tak żyjąc, nie umęczył się niemi. Wreszcie przemieniło się serce jego - i pewnego zaranku wstawszy wraz z jutrznią, wystąpił przed słońce i tak rzekł do niego:
    - Światłości ty olbrzymia! czemżeby było twe szczęście, gdybyś nie miała tych, komu jaśniejesz?
    Dziesięć lat wchodziłaś tu do mej jaskini; znużyłabyś się i jaśnieniem swem, i drogą swą beze mnie, bez mego orła i bez węża mego.
    Lecz my oto oczekiwaliśmy ciebie każdego zaranku, i biorąc nadmiar światła twego, błogosławiliśmy cię za to.
    Spojrzyj! Jam jest umęczony mą mądrością jako pszczoła, co za wiele miodu zebrała; pożądam rąk, które by się po nią wyciągnęły.
    Pragnąłbym rozdarowywać i obdzielać, aż póki mądrych pośród ludzi nie uraduje ponownie własne szaleństwo, a ubogich własne bogactwo.
    Lecz na to w głębię znijść muszę, jako ty co wieczór to czynisz, gdy poza morze zstępujesz, aby i podziemnym światom swej udzielić jasności - światło ty przehojne!
    Oto muszę, jako ty, zajść, wedle ludzkiego nazwania, znijść ku tym, których wola ma pożąda.
    Pobłogosławże ty mnie, wejrzenie spokojne, co nawet na nadmiar szczęścia bez zawiści patrzeć możesz!
    Błogosław kielich przepełniony, aby złotem! rozpłynął się strugi i twej świetności odblask wszędzie poroznosił.
    Spojrzyj! kielich ten chce znowu być opróżnień, i Zaratustra chce znów być człowiekiem.
    Tak się poczęło znijście Zaratustry.

    Comentado por: I interesuje tylko moje sprawy el 21/4/2011 a las 14:18

  • Vanhoillislestadiolaisten keskusjärjestö luovutti torstaina keskusrikospoliisille (KRP) sisäisen selvityksensä, joka toi ilmi laajan pedofilian herätysliikkeessä. Suomen Rauhanyhdistysten Keskusyhdistys SRK julkisti selvityksensä kaksi viikkoa sitten.
    –Ilman muuta annoimme selvityksen poliisin käyttöön. Siitä ei ollut mitään epäselvyyttä, SRK:n johtokunnan varapuheenjohtaja Matti Taskila sanoo.

    KRP:n ylikomisarion Tero Haapalan mukaan poliisi aikoo verrata herätysliikkeen tietoja eri puolella Suomea poliisille tulleisiin rikosilmoituksiin. Hän tähdentää, että kyse ei ole esitutkinnasta.

    Haapala arvioi, että kartoitus kestää parisen viikkoa.

    SRK:n selvityksen mukaan vanhoillislestadiolaisessa liikkeessä on 1980-luvulta alkaen tullut tietoon jopa sata lasten seksuaaliseen hyväksikäyttöön liittyvää tapausta. Niistä noin 30 tekijän oikeusprosessi on vireillä tai ollut oikeuskäsittelyssä 2000-luvulla.

    Comentado por: en todos los sitios cuecen habas el 21/4/2011 a las 14:03

  • mi mamá me mima

    Comentado por: adaptándose al nivel de lectura el 21/4/2011 a las 12:21

  • Cuánto diletante poliglota!!!

    Comentado por: alicia el 21/4/2011 a las 12:11

  • Als Zarathustra dreissig Jahr alt war, verliess er seine Heimat und
    den See seiner Heimat und ging in das Gebirge. Hier genoss er seines
    Geistes und seiner Einsamkeit und wurde dessen zehn Jahr nicht müde.
    Endlich aber verwandelte sich sein Herz, - und eines Morgens stand
    er mit der Morgenröthe auf, trat vor die Sonne hin und sprach zu ihr
    also:
    "Du grosses Gestirn! Was wäre dein Glück, wenn du nicht Die hättest,
    welchen du leuchtest!
    Zehn Jahre kamst du hier herauf zu meiner Höhle: du würdest deines
    Lichtes und dieses Weges satt geworden sein, ohne mich, meinen Adler
    und meine Schlange.
    Aber wir warteten deiner an jedem Morgen, nahmen dir deinen Überfluss
    ab und segneten dich dafür.
    Siehe! Ich bin meiner Weisheit überdrüssig, wie die Biene, die
    des Honigs zu viel gesammelt hat, ich bedarf der Hände, die sich
    ausstrecken.
    Ich möchte verschenken und austheilen, bis die Weisen unter den
    Menschen wieder einmal ihrer Thorheit und die Armen einmal ihres
    Reichthums froh geworden sind.
    Dazu muss ich in die Tiefe steigen: wie du des Abends thust, wenn
    du hinter das Meer gehst und noch der Unterwelt Licht bringst, du
    überreiches Gestirn!
    Ich muss, gleich dir, _untergehen_, wie die Menschen es nennen, zu
    denen ich hinab will.
    So segne mich denn, du ruhiges Auge, das ohne Neid auch ein
    allzugrosses Glück sehen kann!
    Segne den Becher, welche überfliessen will, dass das Wasser golden aus
    ihm fliesse und überallhin den Abglanz deiner Wonne trage!
    Siehe! Dieser Becher will wieder leer werden, und Zarathustra will
    wieder Mensch werden."
    - Also begann Zarathustra's Untergang.

    Comentado por: So what? el 21/4/2011 a las 10:08

  • gracias, sant jordi.
    esto sí que es incordiar.
    ¡ja!, ¡ja!,¡ja!

    Comentado por: otro fantasma el 21/4/2011 a las 08:23

  • Philip Larkin, the Impossible Man. How the most exasperating of poets met his match

    Christopher Hitchens

    In May 1941, Philip Larkin was the treasurer of the Oxford University English Club and in that capacity had to take the visiting speaker George Orwell out to dinner after he had addressed the membership on the subject of “Literature and Totalitarianism.” Larkin’s main recollection: “We took Dylan Thomas to the Randolph and George Orwell to the not-so-good hotel. I suppose it was my first essay in practical criticism.”
    Nudged and intrigued by this potential meeting of minds, I once attempted a comparison and contrast between Larkin and Orwell, as exemplars of a certain style of “Englishness.” Both men had an abiding love for the English countryside and a haunting fear of its obliteration at the hands of “developers.” (Here I would cite Larkin’s poem “Going, Going” and Orwell’s novel Coming Up for Air.) Both were openly scornful of Christianity but maintained a profound respect for the scripture and the Anglican liturgy, as well as for the masterpieces of English ecclesiastical architecture. (See Larkin’s poem “Church Going” and the same Orwell novel, as well as numberless letters and reviews.) They each cherished the famous English affection for animals and were revolted by any instances of human cruelty to them. (Here consult Larkin’s poem “Myxomatosis,” about the extermination of the country’s rabbit population, as well as at least one Orwell work that’s too obvious to require mentioning.)
    In somewhat different ways, Orwell and Larkin were phlegmatically pessimistic and at times almost misanthropic, not to say misogynistic. Both also originated from dire family backgrounds that inculcated prejudice against Jews, the colored subjects of the British Empire, and the working class. Orwell’s detested father was a servant of the Empire who specialized in the exceptionally nasty subdivision that traded opium between India and China, and Larkin’s detested father was a professional civil servant who came to admire the “New Germany” of the 1930s, attended Nuremberg rallies, and displayed Nazi regalia in his office. But these similarities in trait and background produced radically different conclusions. Orwell educated himself, not without difficulty, out of racial prejudice and took a stalwart position on the side of the workers. Larkin energetically hated the labour movement and was appalled at the arrival of immigrants from the Caribbean and Asia. Orwell traveled as widely as his health permitted and learned several foreign languages, while Larkin’s insularity and loathing for “abroad” were almost parodic. In consequence, Orwell has left us a memory that elevates English decency to one of humanity’s versions of grace under pressure, whereas the publication of Larkin’s Selected Letters in 1992, and a biography by Andrew Motion in 1993, posthumously drenched the poet in a tide of cloacal filth and petty bigotry that was at least somewhat self-generated.
    I now wish I had understood enough to push my earlier comparison a little further. For there is another aspect of “Englishness,” netted in discrepant ways by Harold Pinter and Monty Python, in which both men had a share. This is the world of wretched, tasteless food and watery drinks, dreary and crowded lodgings, outrageous plumbing, surly cynicism, long queues, shocking hygiene, and dismal, rain-lashed holidays, continually punctuated by rudeness and philistinism. In Orwell’s early fiction, all this is most graphically distilled in Keep the Aspidistra Flying, but it is an essential element of the texture of Nineteen Eighty-Four, and was quarried from the “down and out” journalism of which he produced so much. A neglected aspect of the general misery, but very central once you come to notice it, is this: we are in a mean and chilly and cheerless place, where it is extraordinarily difficult to have sex, let alone to feel yourself in love. Orwell’s best shorthand for it was “the W.C. and dirty-handkerchief side of life.”
    Larkin’s own summary was, if anything, even more dank: he once described the sexual act as a futile attempt to get “someone else to blow your own nose for you.” These collected letters reflect his contribution to a distraught and barren four-decade relationship with Monica Jones, an evidently insufferable yet gifted woman who was a constant friend and intermittent partner (one can barely rise to saying mistress, let alone lover) until Larkin’s death in 1985. During that time, he strove to keep her to himself while denying her the marriage that she so anxiously wanted, betrayed her with other women sexually, and eagerly helped Kingsley Amis to employ her as the model for the frigid, drab, and hysterical Margaret Peel in Lucky Jim.
    On an initial scrutiny, Letters to Monica struck me as rather thickening the squalid atmosphere of some of the preceding accounts. But so unalleviated—I almost wrote artless—is its tone that the material takes on a certain integrity and consistency. Not unlike Larkin’s paradoxical infatuation with jazz, it helps furnish a key to his muse. The key in both cases—which is why artless would be such a mistake—is that about suffering, he was seldom wrong. The dismal paltriness of the suffering doesn’t really qualify this verdict.
    One of his ways of keeping Monica while keeping her at bay—they did not cohabit until very near the end, finally forced into mutual dependence by decrepitude on his part and dementia on hers: perhaps the least romantic story ever told—was to make an over-full confession of his own inadequacies as a male. “I’m sorry our lovemaking fizzled out,” he writes after a disappointing provincial vacation in 1958. “I am not a highly-sexed person.” This comes after a letter in which he invites her to consider their affair in the light of “a kind of homosexual relation, disguised: it wdn’t surprise me at all if someone else said so.” And even earlier—it is not as if this is the record of a hot thing cooling—he writes, in December 1954, “If it were announced that all sex wd cease as from midnight on 31 December, my way of life wouldn’t change at all.” This naturally prompts one to review one of his best-known poems, “Annus Mirabilis”:

    Sexual intercourse began
    In nineteen sixty-three
    (Which was rather late for me) -
    Between the end of the Chatterley ban
    And the Beatles’ first LP.

    The lines can easily be read as a non-literal satire on the exuberant 1960s in general. The less-quoted succeeding verse is arguably more revealing:

    Up till then there’d only been
    A sort of bargaining,
    A wrangle for a ring,
    A shame that started at sixteen
    And spread to everything.

    In Larkin’s mind, marriage was invariably a trap set by females: a ring in exchange for some perfunctory sex and then a lifetime of domestic servitude and—even more appalling—the rearing of children. Once again the poetry is unambiguous. “The Life With a Hole in It” conveys the cringe with greater complexity, but “Self’s the Man” is not unrepresentative:

    He married a woman to stop her getting away
    Now she’s there all day.
    And the money he gets for wasting his life on work
    She takes as her perk
    To pay for the kiddies’ clobber and the drier …

    Even “The Whitsun Weddings,” in which he manages to write with some tendresse about a famous northern-English nuptial tradition, closes with an extremely melancholy metaphor of energy mutated into futility, or possibly potency into liquefaction: “A sense of falling, like an arrow-shower / Sent out of sight, somewhere becoming rain.” And as for the thought of parenthood, not just by or from oneself, but even of oneself, we need look no further than the celebrated poem that probably convinced his admirer Margaret Thatcher that he wasn’t the family-values type. “This Be the Verse” opens by saying, “They fuck you up, your mum and dad / They may not mean to, but they do”; and it closes by advising, “Get out as early as you can / And don’t have any kids yourself.” There are virtually no references to children in Larkin that are not vivid with revulsion, the word kiddies being the customary form the automatic shudder takes.
    No keen analyst is required to unravel this. Larkin had not only a bombastic fascist for a father, but a simpering weakling for a mother. Sydney Larkin had the grace to die early but his widow, Eva, lingered on, querulous, demanding, and hypochondriacal (and extremely unwell), for decades. She may not have meant to make her son’s life a nightmare of guilt and annoyance, but she did. This resulted in Monica Jones’s winning at least one round. On no account, she told her man, should he be blackmailed into living with Eva. “Don’t be robbed!” she beseeched him. “Don’t be robbed of your soul.” If she couldn’t have him, she at least wouldn’t surrender him to that form of “the other woman.”
    To have read Larkin’s Letters and Motion’s biography is to be in on a rather dirty joke that surreptitiously permeates these pages. Larkin may not have been highly sexed in the conventional sense, but he was a heroic consumer of pornography and an amateur composer of sado­masochistic reveries, which he often shared with his worldly friends Robert Con­quest and Kings­ley Amis. He didn’t much like the capital city, but would never visit London without spending good money, or paying through the nose, as one might say, with the vendors of semi-licit glossies in the Soho quarter. Why Andrew Motion maintains that Larkin didn’t have specialized tastes, I cannot think: he was in constant search of material featuring schoolgirls, flagellation, and sodomy. (In 1958 to Conquest: “I agree Bamboo & Frolic are the tops, or rather bottoms: do pass on any that have ceased to stimulate.”) This celebrated fixation is also thought by some to be “quintessentially English.” At his death, along with many other private papers, the vast library of a hectically devoted masturbator had to be hastily destroyed. (He obviously had not mistaken his calling as an archivist.) Once one knows this, many of the letters to Monica become instantly intelligible. He comments slyly but learnedly on the buggery implications of the D. H. Lawrence novel that was then on trial in the courts. “You and your bottom,” he elsewhere writes fervently.

    I lay in bed one morning last week remembering one after-breakfast time when you were looking out of my kitchen window … You were wearing the black nylon panties with the small hole in!

    Or

    You must look a wonderful sight in fur hat & boots—nothing else? Holding a rawhide whip? (You see how naturally my imagination composes aesthetic montages for you.)

    On and on his plaintively suggestive appeals recur, and—this is somehow impressive—she never seems to take the hint. What Larkin wanted was a Nora Barnacle, and what he got was—Margaret Peel. The sole exception seems to prove my rule: in late 1958, he plumbs the depth of abjectness by writing to her in apology for what clearly must have been a bungled episode of anal penetration:

    I’m sorry too that our encounter had such unhappy results for you! I really didn’t expect such a thing, though I suppose it might have been predicted. I am sorry. It does rather spoil the incident, even at best, which was very exciting for me anyway. Let’s hope all rights itself soon.

    Not since Hemingway so overdid the lapine pillow-talk in For Whom the Bell Tolls has any man referred to a woman as a rabbit with such regularity and intensity. Most of the letters are addressed to either “Bun” or “Bunny,” and not a few are illustrated with drawings of rabbits, references to rabbits in literature, or condemnations of British government policy toward rabbits. The obsession did yield the fine poem “Myxo­matosis,” which I mentioned earlier, but Larkin’s attempt to make a Beatrix Potter nursery story out of the standoff is often in jarring contrast to the content. The sad grovel I quoted from above is concluded by the sentence: “You sound as if you want comforting Fat rabbit lovely pretty rabbit,” which is a lot to bear for those of us who respect Larkin for his lack of sentimentality. And rabbits are, above all, philo­progenitive … Incidentally, all resemblances to Orwell break off at this point: the author of Animal Farm had a tough enough time with women but was eager for marriage and anxious for children, preferring to adopt rather than go without.
    This collection is an accidental success as a period piece. The Britain of the immediate post-war era was in many ways even more austere and impoverished than the Britain of the Depression, with bad and scarce housing, for example, made very much worse by the recent aerial bombardment. Larkin, who once told an interviewer, “Deprivation is for me what daffodils were for Wordsworth,” found his poetic promptings in the overcrowded, overworked, underfed society that he so much purported to resent. Not only that, but his chosen career as a librarian led him to live in Belfast, Ireland’s (and Britain’s) most immiserated and forbidding city, at the cusp of the 1940s and ’50s. His political sympathies can scarcely have been Republican, but a description of an Orange Day rally is one of the best short evocations of massed boorish fanaticism I have ever read. “It was a parade of staggering dullness (every face wore the same ‘taking-himself-seriously’ expression) & stupefying hypocrisy.”
    Indeed, those of the Terry Eagleton crew, who have become so righteously fixated on the later “revelations” of Larkin’s racism and xenophobia, might be surprised at the absence of jingoism and nastiness in these letters. He is very strict with Kipling’s excesses, for example, accusing him of betraying his talent in order to be a crowd-pleaser (“hunts with the pack”). Perhaps the uneasy memory of parental Nazism is too close, even though this makes it the more eerie to notice that he never, ever alludes to the then-recent horror of the Third Reich, either in these pages or in any others. Alternative diagnoses include Motion’s opinion that he didn’t quite surrender to reactionary impulses until he became much older, and the high likelihood that much of what he did write in that vein was designed to amuse friends in private letters, by way of outraging the new forms of correctness. A thwarted and furtive sex life, one may speculate, would have been no obstacle in the formation of a carapace of contempt for modernity and its hedonistic outriders.
    And this returns us to the luckless Monica, whose possibly Aspergerish manners he strove in vain to correct. “I do want to urge you, with all love & kindness, to think about how much you say & how you say it …” Deploying—in a different but surely conscious declension—the most deadly word in the English vernacular, he warned her: “You’re getting a habit of boring your face up or round into the features of your listener.” That was in 1952, with almost 30 years of on-again, off-again stretching still before the pair of them. But he must have caught something of value in her opinions, because he took seriously her part-grammatical objection to line four of the closing stanza of “Church Going,” which is today perhaps his best-loved poem. Ought it to have been “And so much never can be obsolete,” instead of “that much”? Look and see. Even if, like me, you cannot imagine changing a word, you notice that she was a shrewd and attentive reader. (Here might be the place to say that Anthony Thwaite’s meticulous footnoting and cross-­referencing have made this book much more capacious and lively than it might have been, as well as affording us a unique view of some of Larkin’s most lapidary poems when they were still fluid and in formation.)
    Rising above the low-level rancor and tedium that can make the scrutiny of private anomie so lowering to the spirit, Letters to Monica obliquely shows the civilizing effect that even the most trying woman can exert on even the most impossible man. With the exception of the occasional rather weak joke in passing, Larkin respected Miss Jones too much, it seems, to try any of his vulgar prejudices or cheaper doggerel on her. Most impressive of all, I found, was that even his anti-libidinous propaganda could yield its warm and poetic aspect. Take this stern epistle from 1951:

    I think—though of course I am all for free love, advanced schools, & so on—someone might do a little research on some of the inherent qualities of sex—its cruelty, its bullyingness, for instance. It seems to me that bending someone else to your will is the very stuff of sex, by force or neglect if you are male, by spitefulness or nagging or scenes if you are female. And what’s more, both sides would sooner have it that way than not at all. I wouldn’t.

    Such an ostensibly repressive and limited view, with its unimaginative image of “both sides,” had been given the most starkly beautiful expression by a poem that Larkin wrote the preceding year. “Deceptions,” suggested by a harrowing anecdote of forced prostitution from Henry Mayhew’s history of the London poor, implicitly vindicated the ruined female victim by pleading indirectly that her foul client was also a pathetic loser and that she, the innocent sufferer, might even turn out to have been “the less deceived.” He by no means omitted to picture the raw, latent violence of her own trauma. (“All the unhurried day / Your mind lay open like a drawer of knives.”) Gem-hard, it is also an immediately striking piece of imaginative sympathy. Reviewing it, D. J. Enright gave Larkin a rare moment of (almost) unmixed pleasure by saying, as Larkin proudly reported to Monica, that “I persuade words into being poetry & don’t bully them.” A critic could not have approached more nearly to the core of Larkin’s gift.
    It is inescapable that we should wonder how and why poetry manages to transmute the dross of existence into magic or gold, and the contrast in Larkin’s case is a specially acute one. Having quit Belfast, he removed himself forever to Hull, a rugged coastal city facing toward Scandinavia that, even if it was once represented in Parliament by Andrew Marvell, in point of warmth and amenity runs Belfast a pretty close second. Here he brooded biliously and even spitefully on his lack of privacy, the success of his happier friends Amis and Conquest, the decline of standards at the university he served, the general bloodiness of pub lunches and academ­ic sherry parties, the frumpy manipulativeness of women­folk, and the petrifying imminence of death. (Might one say that Hull was other people?) He may have taken a sidelong swipe at the daffodils, but he did evolve his own sour strain and syncopation of Words­worth’s “still, sad music of humanity.” And without that synthesis of gloom and angst, we could never have had his “Aubade,” a waking meditation on extinction that unstrenuously contrives a tense, brilliant counter­poise between the stoic philosophies of Lucretius and David Hume, and his own frank terror of oblivion. Many of Larkin’s expeditions to churches were in fact an excuse to visit cemeteries or memorials, in spite of his repudiation of the fantasy of immortality, and with another of the finest poetic results of these—“An Arundel Tomb”—it turns out he had taken Monica along as a companion and later accepted some of her thoughtful proposals concerning its final form. We might agree to find it heartening that, in consequence of a dead-average middle-English Sunday stroll, as the other half of an almost passionless relationship, Philip Larkin should notice the awkwardly conjoined couple on an ancient stone coffin lid and, without forcing, let alone bullying, the language, still tentatively be able to find:

    Our almost-instinct almost true:
    What will survive of us is love.

    Comentado por: en Sant Jordi (circa) para Félix el 21/4/2011 a las 07:23

  • Esto se pone interesante. Y me acuerdo de otro muerto ilustre pero necesitado de ayuda para volverse inmortal: David Carradine. Claro que quizá cumplió vivo más años de los necesarios para mitificarle, su forma de morir quizá fue escabrosa, ah! cómo me gustaba cuando ejercía de pequeño saltamontes, quizá su transmutación en un ser amojamado y de pelo ralo no le ayudó a superar la fama y sus excesos!!!
    Off topic, ha sido el aniversario de la República, ójala vean mis ojos su continuación...

    Comentado por: aghata ellroy el 21/4/2011 a las 00:53

  • Aclarando que lo normal era encontrar restos de pastillas en el estomago: fragmentos de gelatina de las cápsulas. Dice que las cápsulas dejan un rastro de tinte y que las victimas generalmente vomitan antes de expirar. Cosa que no ocurrió en el caso de Marilyn. En palabras claras y rotundas; sospechaba que le habían suministrado los barbitúricos por vía anal, (una dosis 15 veces superior a la resistencia de cualquier ser humano).

    La mucosa esofágica presenta pliegues. El estomago se encuentra prácticamente vacío. No se observan residuos de píldoras. No hay rastros de cristales refráctiles en la muestra del contenido gástrico. También se examina el contenido duodenal con microscopio de polarización y no se advierten cristales refractiles.

    Firmado por:

    T. Noguchi y el Dr. Med del Deputy Medical Examiner.

    El Dr.John Miner, dijo en 1992:

    "La mancha anormal del colon debe ser explicada. Noguchi y yo estábamos convencidos de que un enema fue, decididamente la vía de administración de la droga mortal. Nunca he visto nada como eso en una autopsia. Algo inconcebible ocurrió en el colon de esta mujer. Y en cuanto al suicidio, ¡sencillamente no me imagino a un paciente administrándose una dosis fatal de barbitúricos, o incluso una dosis sedante, tomándose el trabajo de preparar y suministrarse la solución!. No se sabe cuál será la dosis fatal necesaria, y no se tienen garantías de que vaya a quedar absorbida antes de ser expelida. Verá: si uno va a suicidarse con barbitúricos, lo hace con pastillas y un vaso de agua."

    El mismo doctor, treinta años después:

    ¿Quién aplicó la lavativa de hidrato de cloral?. La única persona que pudo hacerlo fue Eunice Murray y fue en efecto su último acto como empleada de Marilyn Monroe, y perro guardián de Ralph Greenson. Siempre pensé que la clave era la señora Murray, pero trabajaba a las ordenes de Greenson, el hombre al que había considerado durante quince años su protector y jefe. Eunice hizo solo lo que le ordenaron... ¿Quienes?, lógicamente quien estaba allí en ese momento o recibió las ordenes por teléfono. Ella siempre seguía las ordenes al pie de la letra, no tenia una preparación formal como enfermera, era una esclava.... Yo, como medico podría decir muchas cosas de Greenson en el campo profesional, pero lo único que diré es que Ralph Greenson fué después de la muerte de Norma Jean el psiquiatra mas importante de toda la nación y sobre todo de los Estudios Twentieth Century Fox.

    Comentado por: lenny el 20/4/2011 a las 23:16

  • pendón... quise decir: translation-Lucy-Quién-si... (son los nervios)

    Comentado por: Doña Rogelia el 20/4/2011 a las 19:35

  • Marilyn era una mujer muy bella pero dentro de unos cánones que creo que no son los de ahora, además lo de enrollarse con el presidente de los EEUU (casado y con hijos)en fín.
    Como actriz sí me gusta mucho en casi todas sus películas. Antes la adoraba. Liz me encanta en "Reflejos en un ojo dorado" o en "La gata sobre el tejado de zinc caliente" en ambas está divina.
    El gran Hollywood y su espectacular industria cinematográfica nos imponía, o a nuestras madres, estos modelos, pero si vemos "Hiroshima mon amour" o cualquier película de Agnés Varda, etc... tenemos otras imágenes de mujer ¿no?
    Anoche vi "Wendy y Luci" la protagonista, Michelle Williams es como la anti-Marilyn o la no-Marilyn y es estupenda, es genial. Es una "peli" muy bonita. Pienso en Ingrid Bergman, en "Stromboli", por ejemplo, en "Luz que agoniza", en "Recuerda" y Scarlett está muy bien en "Lost in traslation". !Quíen fuera tan guapa como Rita,eso sí! ( no he entendido muy bien lo de la teofanía, quizás en otra vida )

    Comentado por: doña rogelia el 20/4/2011 a las 19:21

  • MM encarna un tipo de persona que atrae mucho a los medios: autodestructivo, con una turbulenta vida sexual y consumidor de drogas. En fin, el típico adolescente. En este sentido, creo que se parece más a Amy Winehouse o Lindsay Lohan (que llegó a hacerse unas fotos imitando la famosa sesión de MM con las gasas transparentes) que a Scarlett Johansson.

    Comentado por: P. el 20/4/2011 a las 17:32

  • Se cuenta que tras la muerte de Marilyn había cola de servicios secretos para quitar microfonos de su casa, demasiados listos para una sola tonta.

    Comentado por: De tontos está el mundo lleno el 20/4/2011 a las 06:22

  • Alicia la tierra donde uno nace, la plazuela del primer aatardecer es tan importante como la madre. Por eso, el peor calvario es el exilio.

    Comentado por: . el 19/4/2011 a las 16:55

  • Asi lo veo yo, Jean, si te metes te metes y si no te metes no te metes pero hacer experimentos con substancias es para gente con mentalidad ordenada. Escohotado, solo tuvo una gran aportación: desenmascarar a los jonkis profesionales, es un empleo a tiempo completo como ser dependiente de un colmado o camarero, ese arrastramiento y malditismo es unas trampa para incáutos. Nadie puede reprochar hacerte un sucio mendingante cuando la otra opción es estar en casa de la madre comiendo garbanzos y viendo Sálvame, tener la droga alrededor de tu vida te exige jornada a tiempo completo (ver ALmuerzo Desnudo).
    Otro dato ,los arrastrados que te suplican un euro en el aparcamiento van de bazuko o crack (cocaina procesada)antes iban de caballo (heroina adulterada) el baboseo es el mismo, las sustancias opuestas, es como justificar ser un puerco. Oh! apesto porque mi vida es un horror!

    Comentado por: Eso, deja de encular con el mono el 19/4/2011 a las 16:29

  • Está claro que las drogas sólo afloran lo que ya existe o lo potencian. Los consumidores famosos por ejemplo Kerouac miro ahora mismo la tapa de un libro de él que tengo, "Lonesome Traveller" ed Flamingo. Su parafernalia: café, los puchos, la botella de Jack Daniels (¡ 23 libras una botella de JD en Inglaterra ! Yo le doy al Bells y la cerveza polaca), los frascos con anfetaminas, y central, la máquina de escribir picando una tira infinita de papel.

    Pero si no tienes lo que hay que tener como Kerouac (o si vamos al caso el maestro aquí, que lo tiene dicho y youtube no me deja mentir) por colocarte no puede salir, que de donde no hay no se puede sacar.

    Comentado por: armandobronca.com el 19/4/2011 a las 13:24

  • Scarlett Johanson la he visto en un par de filmes: Mach-point (la única peli de Wody Allen que me gusta mucho) y otra en la Muchacha de la perla en la que aparece todo el tiempo con la cabeza cubierta. Es una mujer guapa y tranquila, no es un cañón de esas de levantar pollas con un parpadeo.Kate Moss, Uma Thurman, es de ese tipo belleza amistosa.

    Comentado por: : el 19/4/2011 a las 08:26

  • Escohotado es un diletante.Experimento núm. 104 :me tomo 10 gotas de Haloperidol y siento una leve depresión y un picor en el antebrazo.Experimento num.689. fumo tres caladas de crack en pipa, sube la tensión a 160-90 , si lo mezclo con heroina con un 30 por ciento de pureza se contraen las pupilas y se me quita la tos.
    Un pavo idiota emulador de Thomas de Quincey, apto solo para ser entrevistado por Quintero. Kurt,toma nota en la libretilla de los chinos.

    Comentado por: Te metes o no te metes. el 19/4/2011 a las 07:45

  • A esta Sra. le hubiese ido mejor si se casa con Escohotado.

    Comentado por: Kurt el 19/4/2011 a las 07:20

  • Monroe es una especie de prueba de que Helena de Troya, reina de Esparta, existió. O lo hace más plausible.
    Si en tiempos tan cultos y escépticos puede causar estos entusiasmos entre tropa y civiles, imaginarse en la Edad del Bronce cuando dioses y diosas caminaban entre los hombres.
    El rostro que lanzó 10.000 barcos.
    Y el rostro de Helena es, aproximadamente, conocido o figurado.

    Comentado por: armandobronca.com el 19/4/2011 a las 02:04

  • Llegó el eclipse

    Xavier Antich

    "¿Qué te ha parecido el libro de Jordi Llovet?”, esta ha sido la entrada habitual a muchas de las conversaciones de estos días. Su libro Adiós a la Universidad. El eclipse de las humanidades (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores) lleva sólo dos semanas en librerías, pero la atención que ha provocado es directamente proporcional a las expectativas que desató su autor al anunciar, diría que hace tres años, que lo estaba escribiendo. Y es que Llovet no sólo es uno de los grandes traductores de los que este país debería sentirse orgulloso (a él le debemos versiones maravillosas de Baudelaire, Kafka, Rilke, Musil, Mann, Hölderlin, Flaubert o Byron, ¡ahí es nada!), sino que, durante cuatro décadas, ha sido uno de esos profesores, y puede decirse de pocos, que marcan la estela de una época. Difícil combinar, como para él es natural, la pasión contagiosa por lo que explicaba, literatura, y al mismo tiempo el rigor académico, la profundidad interpretativa y la solidez teórica. Ahora, prejubilado prematuramente, deja con este libro, por escrito, su diagnóstico de la universidad de este país.

    A nadie sorprenderá su lucidez, ironía y clarividencia, virtudes con las que se asocia la imagen pública de Llovet, pero sí, tal vez, la visión demoledora, incontestable, que ofrece de un paisaje devastado: “La universidad se degrada, los buenos proyectos no llegan a ningún fin y todo entra en un estado de morbosidad indefinible, sin paliativos, ni solución, ni cura”. Y todavía: “El destino de la universidad”, continúa, “es convertirse otra vez en una suma inconexa de gremios profesionales, en unas escuelas superiores de habilidades, con la única pretensión, pues, de preparar a los estudiantes a dominar una técnica concreta y muy pequeña, acorde con la especialización que reclama, cada vez más, la organización del trabajo en las sociedades del presente”. Pero que nadie se equivoque, Llovet no es un quejica: no se queja de nada, más bien entona un réquiem. Ha llegado la hora de la desaparición de una cierta universidad y, con ella, el final de la Humanidades como espacio de transmisión eficaz del saber heredado del pasado. Se ha roto un hilo que sobrevivió al hundimiento de Grecia y Roma, que resistió el dogmatismo y la instrumentalización de regímenes teocráticos, elitistas, autoritarios y totalitarios. Y lo que, a juicio de Llovet, queda tras ello es un desierto regido con criterios económicos y de rentabilidad que abandona la ambición de transmitir y producir conocimiento y el ideal de la educación global de los estudiantes.

    En un país normal, este libro provocaría un terremoto. Aquí, como mínimo, sería deseable que invitara a un debate con el que nadie se atreve. Todos saben, empezando por los que enseñamos en la universidad. Pero todos callan. La cosa es muy grave, puesto que a la universidad de este país, tomada en su conjunto, como es sabido, le sucede como a la educación en general: que está tan mal, y los índices comparativos globales son de una elocuencia tan terrorífica, que es difícil pensar que pueda ir a peor. Pero lo peor siempre es posible. Pues, con la que está cayendo, puede darse por finiquitado, en el ámbito universitario en general y las Humanidades en particular, el propósito fundamental de toda educación tal como quedó formulado, en el siglo IV aC, por Aristóteles: crear hombres y mujeres instruidos, educados en la virtud y capaces de satisfacer determinadas necesidades propias de toda sociedad. El objetivo de la universidad, ahora, ya sólo es expender certificados de abilities. El llamado plan Bolonia, al que habrá que sumar las medidas anticrisis, llega para concluir un proceso de degradación y deterioro que viene de más lejos, y no costaría demasiado datarlo cronológicamente ni conceptualmente.

    En el fondo, por otra parte, es paradójico, pues en pocos países se le exige tanto a la educación como en este. ¿Violencia en la televisión? La escuela debe educar en valores. ¿Intolerancia? ¿Machismo? ¿Pasotismo social y político? Ya lo resolverá la escuela. ¿Pereza, falta de responsabilidad, ausencia de disciplina, mala educación? Para eso pagamos a maestros y profesores. Y, sin embargo, en pocos países la educación está tan desprestigiada y vive con tan poco crédito (auctoritas es eso, no la disciplina tan cacareada por los corifeos de la banalidad). Por eso, sin duda, aquí los únicos debates públicos que tienen algo que ver con la educación sólo se ocupan de esas tonterías como el uniforme, la sexta hora o el velo en los espacios educativos. Hay que ser muy ignorante o muy cínico para pensar que esos son los problemas de la educación, por mucho que hablen de ellos los tertulianos y opinadores que teorizan alejados de ese mundo.

    ¿Qué nos queda, pues? En el fondo, el libro de Llovet es una invitación a no bajar la guardia, a la resistencia y a la rebeldía: a la responsabilidad individual, tal vez la única posible en tiempos precarios, para una colectividad, no sólo desde el punto de vista económico, sino también moral. Porque Llovet sabe que, cuando cierras la puerta, y te quedas a solas con tus estudiantes, ahí puede pasar de todo, y ya nada vale como excusa. Y entonces, ante un pasaje de Platón o de Foix, la imagen de un cuadro de Rembrandt o una fotografía de Man Ray, una sonata de Mozart o un episodio del siglo XVIII, puede producirse la conmoción capaz de cambiar una vida. Lo digo por experiencia. Eso que es la educación: el descubrimiento de un mundo que, a partir de entonces, ya no puede sernos ajeno.

    Comentado por: c/p el 18/4/2011 a las 21:41

  • Es verdad, porque una mujer maciza tenía que leer.

    Comentado por: macarrón el 18/4/2011 a las 21:39

  • ¿Desde cuándo resulta que Capote era un eunuco? Dejando aparte la irrelevante cuestión de si era estúpida o no, tampoco no veo claro que el mero hecho de tener en la estantería libros de Whitman, Sherwood Anderson, Hemingway, Steinbeck, Kerouac, Ralph Ellison, Dreiser, Camus y Joyce (o quien sea) jamás haya hecho mejor (o peor) a nadie. ¿O es que el hecho de que una mujer y además actriz, y además maciza, simplemente haya ido a la librería y los haya arrejuntado significa algo distinto que si lo hubiera hecho cualquier otro?

    Comentado por: Wanda la perversa el 18/4/2011 a las 19:15

  • Se saben realmente las razones del suicidio de Marilyn? la suicidaron? Miller la despreció? Dimagio la comprendió? el primero ejerció de intelectual pagado de sí mismo en la relación con ella? el segundo compartía más el precio de la fama con ella?
    Interesante el concepto de territorialidad, cuánta tierra necesita un hombre? Pero el hombre fue nómada, no necesitaba tierra en propiedad... yo he tenido la suerte de nacer en un pueblo minúsculo de una provincia y con dos años ir a una ciudad de otra provincia, este trayecto me ha impedido ejercer de nacionalista, provincialista, etc. No me hubiera importado ejercer de nómada, si la vida hubiera sido más sencilla, sin barreras impuestas por el hombre que ejerce de macho dominante defendiendo "su territorio". Ese mismo hombre que impide que experiencias que podían ser interesantes se llevaran a cabo en su totalidad... No comunismos en los que el pueblo vive con lo mínimo pero las necesidades más o menos cubiertas y los que mandan no ejercen el comunismo en sus vidas... Claro que en algún lugar leí que comunismo verdadero no era miseria para todos...
    Claro que hay miedo a perder el estatus!!!

    Comentado por: alicia el 18/4/2011 a las 12:21

  • No menosprecie la parte bestia de la vida, alicia. Fumar un Marlboro después de un polvo salvaje le hará sentirse divina.

    Comentado por: P. el 18/4/2011 a las 09:22

  • Nadie en el Tercio sabía
    quien era aquel legionario
    tan audaz y temerario
    que a la Legión se alistó.

    Nadie sabía su historia,
    más la Legión suponía
    que un gran dolor le mordía
    como un lobo, el corazón.

    Más si alguno quien era le preguntaba
    con dolor y rudeza le contestaba:

    Soy un hombre a quien la suerte
    hirió con zarpa de fiera;
    soy un novio de la muerte
    que va a unirse en lazo fuerte
    con tal leal compañera.

    Cuando más rudo era el fuego
    y la pelea más fiera
    defendiendo su Bandera
    el legionario avanzó.

    Y sin temer al empuje
    del enemigo exaltado,
    supo morir como un bravo
    y la enseña rescató.

    Y al regar con su sangre la tierra ardiente,
    murmuró el legionario con voz doliente:

    Soy un hombre a quien la suerte
    hirió con zarpa de fiera;
    soy un novio de la muerte
    que va a unirse en lazo fuerte
    con tal leal compañera.

    Cuando, al fin le recogieron,
    entre su pecho encontraron
    una carta y un retrato
    de una divina mujer.

    Y aquella carta decía:
    "...si algún día Dios te llama
    para mi un puesto reclama
    que buscarte pronto iré".

    Y en el último beso que le enviaba
    su postrer despedida le consagraba.

    Por ir a tu lado a verte
    mi más leal compañera,
    me hice novio de la muerte,
    la estreché con lazo fuerte
    y su amor fue mi ¡Bandera!

    Comentado por: lenny el 18/4/2011 a las 09:09

  • Marilyn tenía un C.I. superior a Eistein y en la conversación que mantuvo con Truman Capote sobre cotilleos de Holywood se muestra como una señora mordaz y afilada.
    Morir atiborrada de Seconal es mejor que convertirte en una momia incontinente, debió de pensar (el margen de seguridad de los barbitúricos es muy pequeño, te puedes meter cien Valium y sobrevivir y tomar 5 secolenales y palmarla) .
    En toda la colección de cadáveres bellos y exquisitos me quedo con Jimi Hendrix, ese sigue pareciendo “radicalmente moderno” 42 años después.

    Comentado por: Joe el 18/4/2011 a las 08:47

  • Bueno, este comentario lo quería introducir en la anterior entrada. De todas formas, puede que tenga algo que ver con el intrusismo irreverente de una belleza que acabó desterrada en un mudo de apariencias, de clasismo estúpido y de odio a la libertad. Alguien que encarnaba el amor como un horizonte marino, indomable, porque estaba destinado a ofrecer la vida frente a las máscaras de la muerte.
    -------------------------
    Somos seres territoriales, pero no sólo en el ámbito literal de la frase, sino que ese principio de propiedad de un territorio inunda otras esferas de la personalidad humana. Sea cual fuere la variedad de las interpretaciones del imperativo territorial, hay poca variedad en la expresión territorial. Existe el mismo aislamiento en un coto privado, la misma intolerancia hacia los vecinos. Se da la misma preocupación por los límites en un blog como éste, la misma invariable resistencia a la intrusión y casi la misma seguridad de que el intruso será rechazado. Todo esto lo llevamos en los genes.

    La reacción marxista fue compulsiva al respecto. Si la propiedad privada fue una invención humana que dio origen a la lucha de clases; si el Estado fue creado para proteger a los poseedores contra los desposeídos y si la abolición de la propiedad privada, como Lenin creía, llevaría a la desaparición del Estado (suceso que hasta ahora no consta en los testimonios históricos), entonces la antigüedad de la dominación territorial presentaba un problema: desligar, de una forma ideológica, a la especie humana del resto de especies en su sentido de la territorialidad; o sea, dar la razón a las corrientes religiosas contrarias a la evolución darwiniana, por ejemplo. Marx tenía ciertas simpatías por Dawin (a quien quiso dedicar El Capital), pero nunca fueron correspondidas por el naturalista.

    La aparición de Internet no ha hecho desaparecer nuestro instinto de territorialidad. En China o en Cuba, por poner dos casos, Internet es considerado, en muchas ocasiones, un instrumento subversivo. Curiosamente, los que querían abolir el instinto de territorialidad se han convertido en sus más fervientes defensores. La censura política en Internet no es más que la expresión de ese instinto de territorialidad. Pero, como decía al principio, también abarca ese instinto otros terrenos, que pueden ir desde una concepción clasista, elitista, de la participación en un blog, hasta la oposición y rechazo de ciertas ideas, no porque sean, en sí, ilícitas expresarlas en un intercambio dialéctico, o porque vayan en dirección contraria a la ideología dominante, o porque sean meros insultos, sino por su irrespetuosidad hacia el principio de autoridad, hacia el escalafón académico, social, del que se siente aludido por ellas. Así se habla de autodidactismo contra academicismo, etc. Probablemente esto sea una realidad en Internet. ¿Pero acaso esa contraposición no indica cierto miedo a perder el estatuto social, el poder, como pasa en las dictaduras comunistas? Es verdad que en la Red se cuelan toda clase de ideas. Al respecto no hay que caer en el relativismo. No toda la información que se recibe vale igual. Pero eso es una cosa, y otra querer limitar el intercambio de información. ¿Qué hacemos? ¿Convertimos a Internet en un territorio acotado, según el estatuto social de cada cual? ¿Establecemos la censura en ese sentido? ¿La caza del intruso? Esto desvirtúa a una democracia, al principio de pluralismo y al de libertad de expresión. ¿Por qué hay que tener miedo a que circulen las ideas por Internet? Es asunto de evaluar esas ideas, nada más; ver cuánta verdad contienen, o si incurren en delitos, y en eso nada tiene que ver el estatuto social de quien las expresa. Aún nos cuesta aceptar que han sido la ciencia y la técnica las que han hecho las verdaderas revoluciones políticas y sociales, no las ideologías, y eso sí que es constatable históricamente.

    Comentado por: miguel el 18/4/2011 a las 08:22

  • Porqué se generaliza tanto? Nunca he amado a un "inmortal"... qué hizo inmortal a Marilyn sus curvas voluptuosas, su teñido pelo?... "¿Sabes que las rubias no son tontas? Y muchas veces NI SIQUIERA SON RUBIAS!!!"
    Quién fabrica a un inmortal? Son idolos merecidamente o son idolos de barro, qué tipo de persona necesita ídolos?
    Creo que mujeres rotundas siguen existiendo, no se si Scarlet es imitación hinchable pero como actriz no creo que desmerezca de MM, el que añora el pasado quizá añora su juventud, "cualquier tiempo pasado fue mejor"
    Hay que darle carnaza a los soldados? Porqué se ha jugado con su sexualidad?, bromuro, revistas, peliculas porno...
    Un imortal para mi es el que nos hace por su obra o actos menos bestias... más divinos...

    Comentado por: alicia el 18/4/2011 a las 08:16

  • Otto: Don’t call me stupid.
    Wanda: Oh, right, to call you stupid would be an insult to stupid people. I’ve worn dresses with higher IQs. I’ve known sheep that could outwit you, but you think you’re an intellectual, don’t you, ape?
    Otto: Apes don’t read philosophy.
    Wanda: Yes, they do, Otto, they just don’t understand it.

    (A Fish Called Wanda)

    Comentado por: cp el 18/4/2011 a las 07:32

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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