El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 21 de mayo de 2012

 Blog de Félix de Azúa

Como los meteoros de Michel Tournier

Soldado escribiendo, Görz, Austria, actualmente Italia, 1915. Estate of André Kertész-Higher Pictures

No se me ocurren dos artistas más opuestos que estos dos fotógrafos perfectamente coetáneos, pero habitantes de sendos sistemas solares separados por un abismo irreparable. El uno, Jacques Henri Lartigue, es un vástago de la alta burguesía parisina, la proustiana; el otro, André Kertész, nació en el seno de la industriosa población judía de los imperios centrales, la kafkiana. Ambos vieron la luz el mismo año de 1894 y se apagaron con meses de diferencia: en 1985 el húngaro y en 1986 el francés. Han ido a coincidir en Madrid, uno en la fundación Caixaforum, el otro en la Carlos de Amberes, así el buen indagador advertirá que hubo dos mundos posibles, aunque opuestos, en la Europa del siglo XX y de qué maneras tan aparentemente incompatibles se podía vivir en aquella sociedad ya desaparecida. Verlos uno tras otro en la cristalina luz de la primavera castellana es un privilegio.

 

Jacques Henri Lartigue. Bibi, Arlette e Irène. Tormenta en Cannes. Cannes, mayo de 1929. 

 

    Lartigue tenía una necesidad obsesiva de actividad, velocidad, energía, rapidez, acción y movimiento. Sus imágenes responden al mundo de la joie de vivre, de la aceptación y afirmación del mundo, del placer, el gozo, el entusiasmo. Todo en él son cuerpos que vuelan en los primeros aeroplanos, en los primeros coches de carreras, en bicicletas, sobre patines o esquíes, en cualquier máquina de aceleración. En ese universo la risa es una música constante y las personas nunca caminan sino que dan saltos, se lanzan al mar en playas soberbias o en las piscinas de hoteles lujosos, corren, brincan, bailan o van cabeza abajo. Y entre las imágenes de la vida enérgica y trivial, aparecen estampas de mujeres deslumbrantes, casi todas camaradas, secuaces o amantes de aquel individuo infatigable, quizás tarambana, incluso chiflado. Su mirada es la de un niño celestial, la de los dioses libres de muerte y dolor.

    André Kertész es el otro universo, el del trabajo, el de la severidad, el de los soldados de la primera guerra mundial escribiendo a sus novias, los músicos ambulantes de sonrisa desdentada, los vagabundos, los niños escuálidos que construyen bólidos con pinzas de la ropa, los campesinos de manos como azadas. El mundo del esfuerzo, del sacrificio, del sudor y las lágrimas, aunque también el de las aglomeraciones urbanas y los ciudadanos anónimos. Aquí cuando aparecen mujeres, o bien son madres, o bien están deformadas por espejos cóncavos. Son mujeres sobrias en las que la belleza es sólo necesaria como resplandor de su generosidad.

Si el otro era el mundo pagano, el de los cuerpos desnudos y ejercicios atléticos, este es el mundo judeo-cristiano cubierto decorosamente con vestiduras grises, negras o incoloras, un mundo frugal e inteligente. Kertész está en él, como Lartigue en el suyo, por derecho propio, porque es uno de los excluidos y por lo tanto su visión no responde a ningún juicio moral o ético sino a la pura espontaneidad: es su naturaleza, lo que hoy llamaríamos su ecosistema. De modo que también el suyo es un mundo lúcido, sin queja, sin amargura, sin agravio, sin resentimiento, tan bello y tan brillante como el de Lartigue, aunque incluye el dolor y la muerte.

Kertész acabó sus días en Nueva York y en el último decenio se fue deslizando hacia la abstracción y el formalismo. Lartigue, como Dionisos, continuó riéndose del mundo hasta el final, hasta la aniquilación. Kertész siguió la senda de Apolo, el que mata a distancia, el constructivo.

    Tan idiota como considerar que Lartigue fue tan sólo un ricacho vividor sería tomar a Kertész por un lloriqueante judío. Ambos artistas fueron admirables observadores y se expresaron con auténtica nobleza. Dos niños a los que una mano se les transformó en cámara. Así las ramas de árboles muy distintos dan frutos igualmente preciosos.

 

 

[Publicado el 23/3/2011 a las 11:12]

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Comentarios (161)

  • No me extraña que se hagan ateos quienes tienen tan pobre imaginación en cuanto a dioses se refiere.

    Comentado por: corrientes aguas puras el 04/4/2011 a las 22:19

  • Amigos, me habéis emocionado. Salud.

    Comentado por: . el 04/4/2011 a las 22:00

  • Gracias c/p, no conocía a John Gray.

    Comentado por: Unbar Baro el 04/4/2011 a las 14:17

  • Siglos aguantando la monserga de los curas y ahora hay que soportar la catequesis atea.

    Para unos y otros lo importante es escandalizar al prójimo. El escándalo es todo esto:

    . Acción o palabra que es causa de que alguien obre mal o piense mal de otra persona.

    . Alboroto, tumulto, ruido.

    . Desenfreno, desvergüenza, mal ejemplo.

    . Dicho o hecho reprensible que es ocasión de daño y ruina espiritual del prójimo.

    . Ruina espiritual o pecado en que cae el prójimo por ocasión del dicho o hecho de otro.

    . una canción de Raphael

    Por eso dijo Jesús esta frase que vale tanto para los curas católicos pederastas como para los curas ateos de ahora,

    “Los que escandalizan a los pequeños merecen que les cuelguen una piedra de molino al cuello y los tiren al mar”

    Pequeños son los niños y también los creyentes en la posibilidad de que exista un ente superior e infinitamente mejor que este lobo sanguinario que es el hombre, y un mundo espiritual más justo que esta tierra infame a la que muchos no pueden llamar su casa.

    Pero el fanático, sea religioso, sea ateo, necesita eliminar al que considera su adversario.

    En un mundo ideal, la gente no tendría que soportar un allanamiento tan brutal de su intimidad ni por los unos ni por los otros.

    Esta es la verdadera libertad: que nadie escandalice a los demás con su exhibicionismo, ni irrumpa sin permiso en el ámbito privado de la relación personal e intransferible con lo espiritual y que, por lo tanto, se deje de usar lo religioso para fines políticos.

    Todo apunta a que los sacerdotes ateos van a fallar igual que lo hicieron los peores sacerdotes católicos, a los que imitan en fervor y en saña.

    ¡Respeten, señores!

    Comentado por: lolipop el 04/4/2011 a las 10:26

  • Bueno, de Bertrand Russell siempre he pensado que es fácil hacerse el interesante y cometer excentricidades como ponerse a hablar de batas de monjas cuando Pembroke Lodge ha sido tu casa particular. Los demás mortales nos conformamos con comer allí después de una excursión en bicicleta por Richmond Park. Y sólo por eso algunos ingenuos somos capaces de dar las gracias a cualquier divinidad. Si además vemos un ciervo de cerca, nuestra infantil felicidad es completa.

    Comentado por: Circe el 04/4/2011 a las 09:50

  • BERTRAND RUSSELL Y LA RELIGIÓN. Por Al Seckel. Atheists United.

    "Bertrand Russell (1872-1970) fue uno de los más grandes filósofos, matemáticos y críticos sociales del siglo XX. Albert Einstein señaló: "Debo innumerables horas felices a la lectura de las obras de Russell, cosa que no puedo decir de ningún otro escritor científico contemporáneo, con la excepción de Thorstein Veblene". Uno de los incontables premios y honores otorgados a Lord Russell durante su larga vida fue el Premio Nobel de Literatura en 1950 "en reconocimiento a sus multifacéticas e importantes obras en las cuales se ha mostrado consistentemente como campeón de la humanidad y de la libertad del pensamiento". Las siguientes citas de Bertrand Russell no sólo revelan sus puntos de vista acerca de la religión, sino que también dejan ver su combinación única de sentido común y poco común.

    Dios. "Observo que una gran parte de la humanidad no cree en Dios y no sufre castigos visibles en consecuencia. Y si hubiera un Dios, pienso que sería muy improbable que Él tuviera una vanidad tan recelosa como para sentirse ofendido por aquellos que dudan de Su existencia" (7).
    "Si todo tiene que tener una causa, entonces Dios debe tener una causa. Si puede haber algo sin causa, tan bien podría ser el mundo como Dios, de modo que ese argumento no puede tener ninguna validez".
    "En cuanto a Dios – bueno, hay una gran cantidad de argumentos que se han ofrecido a favor de la existencia de Dios, y yo he pensado, y todavía pienso, que todos y cada uno de ellos son inválidos, y que nadie habría aceptado tales argumentos si no hubieran querido creer en las conclusiones" (1).
    "La mayoría de las personas cree en Dios porque se les ha enseñado desde la más temprana infancia a hacerlo, y ésta es la razón principal. Luego creo que la siguiente razón más poderosa es el deseo de seguridad, una especie de sentimiento de que hay un gran hermano que cuidará de uno. Esto juega un muy profundo papel en influir en los deseos de las personas de creer en Dios" (8).
    "Ahora tomemos toda la cuestión de la peligrosa condición en que se encuentra el mundo. Constantemente recibo cartas de personas que dicen ‘Oh, Dios cuidará de eso’. Pero Él nunca lo ha hecho en el pasado, y no sé por qué piensan que lo hará en el futuro".
    "He observado que la creencia en la bondad de Dios es inversamente proporcional a la evidencia. Cuando no hay ninguna evidencia en absoluto a su favor, la gente lo cree, y cuando las cosas van bien y uno podría creer en ella, no lo hacen" (1).
    "A veces me escandalizan las blasfemias de aquellos que se creen piadosos –por ejemplo, las monjas que nunca se bañan sin usar una bata todo el tiempo. Cuando les preguntan por qué lo hacen, si ningún hombre puede verlas, responden: ‘Oh, pero usted se olvida del buen Dios’. Aparentemente conciben a Dios como un Mirón cuya omnipotencia lo capacita para ver a través de las paredes del baño, pero que resulta frustrado por las batas de baño. Este punto de vista me parece sumamente curioso" (6).

    Las Religiones.

    "La religión se basa, pienso, principal y primariamente en el miedo. El miedo es el padre de la crueldad, y por tanto no es sorprendente que crueldad y religión han ido tomadas de la mano. La ciencia puede ayudarnos a superar este cobarde temor en que ha vivido la humanidad por tantas generaciones. La ciencia puede enseñarnos, y yo pienso que nuestros propios corazones pueden enseñarnos, a dejar de buscar apoyos imaginarios, a dejar de inventarnos aliados en el cielo, sino mejor a mirar a nuestros propios esfuerzos aquí en la tierra para hacer de este mundo un lugar más adecuado para vivir, en vez de la clase de lugar que las Iglesias han hecho de él durante todos estos siglos" (8).
    "Pienso que todas las grandes religiones del mundo... son tan falsas como dañinas. Es evidente, como cuestión lógica que, ya que discrepan entre sí, no más que una de ellas puede estar en lo cierto. Con muy pocas excepciones, la religión que acepta un hombre es la de la comunidad en que vive, lo que hace obvio que la influencia del ambiente es lo que lo ha llevado a esa religión" (8).
    "El hecho es que la religión ya no es lo suficientemente vital para asimilar nada nuevo; se formó hace mucho para satisfacer ciertas necesidades antiguas, y ha subsistido por la fuerza de la tradición, pero ya no es capaz de asimilar nada que no pueda ser visto de manera tradicional" (5).

    La Fe. "Lo que deseo sostener es que toda fe hace daño. Podemos definir ‘fe’ como la firme creencia en algo de lo que no hay evidencia. Cuando existe evidencia, nadie habla de ‘fe’. No hablamos de tener fe en que dos y dos son cuatro o en que la tierra es redonda. Sólo hablamos de fe cuando deseamos sustituir la emoción por la evidencia" (3).

    La Inmortalidad. "Creo que cuando muera me descompondré, y nada de mi ego sobrevivirá. No soy joven, y amo la vida. Pero despreciaría temblar de terror ante el pensamiento de la aniquilación. La felicidad no deja de ser verdadera felicidad porque yo llegue a mi fin, ni el pensamiento ni el amor pierden su valor porque no sean eternos" (8).
    "Si no tuviéramos miedo de la muerte, no creo que la idea de inmortalidad hubiera surgido siquiera" (8).

    La Oración.

    No es mediante la oración y la humildad que logras que las cosas se hagan como quieres, sino mediante la adquisición del conocimiento de las leyes naturales. El poder que adquieres de esta forma es mucho mayor y más confiable que el que antes se suponía adquirir por medio de la oración, pues nunca podías saber si tu oración era favorablemente respondida en el Cielo" (4).

    Jesucristo. "La evidencia histórica a favor de la existencia del Cristo humano es endeble. Las doctrinas a él atribuidas son otro asunto. Tales doctrinas lo capacitan a uno para juzgar que un individuo, hipotético o real, pudo haberlas sostenido. Algunas de las creencias éticas que se pretende que provienen de él son soportables. La alucinante convicción de que poseía divinidad era compartida por muchos místicos vagabundos y lunáticos de la época" (2).

    "A mi modo de pensar hay un muy serio defecto en el carácter moral de Cristo, y es que creía en el infierno. Yo no siento que cualquier persona que realmente sea profundamente humana pueda creer en un castigo eterno. Ciertamente Cristo, tal como lo retratan los Evangelios, creía en el castigo eterno, y uno encuentra repetidamente una furia vengativa hacia aquellos que no escuchaban sus prédicas – una actitud que no es rara en los predicadores, pero que desdice algo de la excelencia superlativa" (8).
    "Toda la idea de desperdiciar la vida ciegamente como un servicio imaginario a Cristo es una forma de glorificar el masoquismo y la propia humillación ante el poder. Es una actitud esencialmente oriental que el Cristianismo asumió cuando le atribuyó a Dios los defectos morales de los déspotas más crueles" (2).

    La Felicidad. Constantemente se me pregunta: ¿Qué puede usted, con su frío racionalismo, ofrecer al que busca la salvación, que sea comparable con la tibia comodidad hogareña del refugio de un credo dogmático? La respuesta a esto tiene muchos aspectos. En primer lugar, yo no digo que pueda ofrecer tanta felicidad como la que pueda obtenerse abdicando de la razón. No digo que pueda ofrecer tanta felicidad como la que se obtiene de la bebida o de las drogas o de amasar grandes riquezas defraudando viudas y huérfanos. No es la felicidad del converso individual la que me importa; es la felicidad de la humanidad. Si deseas genuinamente la felicidad de la humanidad, ciertas formas de felicidad personal innoble quedarán cerradas para ti. Si tu hijo está enfermo, y eres un padre concienzudo, aceptarás los diagnósticos médicos, aunque sean dudosos y desalentadores; si aceptas la alegre opinión de un charlatán y tu hijo muere en consecuencia, no puedes tener como excusa lo agradable de la creencia en el charlatán mientras duró" (4).

    Otros textos del autor: La pesadilla del teólogo. Fragmentos. Mi opinión acerca de la religión es la de Lucrecio. La considero una enfermedad nacida del miedo y una fuente de indecible miseria para la raza humana. No puedo, sin embargo, negar que ha contribuido en parte a la civilización. Primitivamente ayudó a fijar el calendario, e hizo que los sacerdotes egipcios escribieran la crónica de los eclipses con tal cuidado que con el tiempo pudieron preverlos. Estoy dispuesto a reconocer esos dos servicios, pero no conozco otros.
    La palabra «religión» se emplea hoy con mucha ligereza. Algunos, bajo la influencia de un protestantismo extremo, emplean la palabra para denotar las convicciones personales serias con respecto a la moral o a la naturaleza del universo. Este uso de la palabra es completamente antihistórico. La religión es primordialmente un fenómeno social. Las iglesias pueden deber su origen a maestros con fuertes opiniones individuales, pero dichos maestros rara vez han tenido gran influencia en las iglesias que fundaron, mientras que las iglesias han tenido una enorme influencia en las comunidades en que florecieron. Por poner el ejemplo más interesante para los miembros de la civilización occidental, las enseñanzas de Cristo, tal y como aparecen en los evangelios, han tenido muy poco que ver con la ética de los cristianos. Lo más importante del cristianismo, desde un punto de vista histórico, no es Cristo sino la Iglesia; y si vamos a juzgar el cristianismo como fuerza social, no debemos buscar nuestro material en los evangelios. (…)
    No hay nada accidental en esta diferencia entre la iglesia y su fundador. En cuanto se supone que la verdad está contenida en los dichos de un hombre determinado, hay un cuerpo de expertos que interpretan lo que dice y que inexorablemente adquieren poder, ya que poseen la clave de la verdad. Como cualquier otra casta privilegiada, adquieren el poder en beneficio propio. Sin embargo son -en un sentido- peores que cualquier otra casta privilegiada, ya que su misión consiste en difundir una verdad invariable, revelada de una vez para siempre en toda su perfección, de forma que se hacen necesariamente contrarios a todo progreso intelectual y moral.
    La iglesia combatió a Galileo y a Darwin; en nuestra época, combate a Freud. En sus épocas de mayor poder fue más allá en su oposición a la vida intelectual. El Papa Gregorio el Grande escribió a cierto obispo una carta que comenzaba así: «Nos ha llegado el informe, que no podemos mencionar sin rubor, de que enseñáis la gramática a ciertos amigos». El obispo fue obligado por la autoridad pontificia a desistir de su maligna labor y el mundo latino no se recuperó hasta el Renacimiento.
    La religión es perniciosa no sólo intelectual sino también moralmente. Quiero decir con esto que enseña códigos de conducta no conducentes a la dicha humana. Cuando hace unos años se hizo un plebiscito en Alemania para ver si las casas reales destronadas podían disfrutar de su patrimonio privado, las iglesias alemanas declararon oficialmente que privarlas de él sería contrario a las enseñanzas del cristianismo. Las iglesias, como es sabido, se opusieron a la abolición de la esclavitud (mientras se atrevieron)."

    Comentado por: miguel el 04/4/2011 a las 09:33

  • Ganas de complicarse la vida. Hitchens y Amis tienen siempre un aspecto muy amargado. Siempre que los veo conluyo que un poquito de religión va bien contra las arrugas. Además, ir por ahí quemando iglesias es muy feo y las ceremonias civiles son un truño. ¿Es que no les gusta visitar catedrales? ¿Ni siquiera el duomo de Florencia? ¿No les gustaría tener una madonna de Rafael?

    Comentado por: Circe el 04/4/2011 a las 00:37

  • El espejismo ateo

    John Gray

    Una atmósfera de pánico moral envuelve a la religión. Esta, considerada no hace mucho como una reliquia de la superstición cuyo puesto en la sociedad se deterioraba progresivamente, se ha visto satanizada y señalada como responsable de los peores males del mundo. De ahí que se haya registrado una súbita eclosión de literatura del ateísmo proselitista. Hace unos cuantos años era difícil convencer a los editores comerciales de pensar siquiera en sacar a la venta libros sobre religión. Hoy los panfletos contra la religión pueden constituir una enorme fuente de riquezas, como sucede con El espejismo de Dios, de Richard Dawkins, y Dios no es bueno, de Christopher Hitchens, que venden cientos de miles de ejemplares. Por primera vez en generaciones, destacados científicos y filósofos, novelistas y periodistas debaten sobre el futuro de la religión. Con todo, el tráfico intelectual no avanza en una sola dirección. Los creyentes han dado algunos contragolpes, como El espejismo de Dawkins, del teólogo británico Alister McGrath, y La era secular, del filósofo católico canadiense Charles Taylor. Pero, en términos generales, el equipo que está contra Dios ha dominado las listas de ventas, y vale la pena preguntarse por qué.
    El terrorismo sólo puede explicar en parte la abrupta transformación de la manera en que percibimos la religión. Los secuestradores del 11 de septiembre se consideraban mártires de una tradición religiosa, y la opinión pública occidental aceptó la imagen que tenían de sí mismos. Incluso hay quien considera el surgimiento del fundamentalismo islámico como un peligro comparable a las peores amenazas que enfrentaron las sociedades liberales durante el siglo xx.
    Para Dawkins y Hitchens, Daniel Dennett y Martin Amis, Michel Onfray, Philip Pullman y otros, la religión en general es un veneno que ha alimentado la violencia y la opresión a lo largo de la historia y hasta nuestros días. La urgencia con la que producen sus querellas antirreligiosas sugiere que ha ocurrido una transformación tan importante como el surgimiento del terrorismo: la marea secular ha cambiado de dirección. Estos escritores pertenecen a una generación educada para pensar en la religión como un atavismo propio de un estadio anterior del desarrollo humano, algo destinado a desaparecer conforme avance el conocimiento. En el siglo xix, cuando las revoluciones científica e industrial modificaban la sociedad a paso veloz, este podría haber sido un razonamiento sensato. Dawkins, Hitchens y todos los demás quizá crean aún que, a la larga, el avance de la ciencia arrojará a la religión a los márgenes de la vida humana, pero ahora mismo esto constituye un artículo de fe, antes que una teoría basada en la evidencia.
    Es cierto que la religión ha decaído bruscamente en varios países (Irlanda es un ejemplo reciente) y que desde hace muchos años ya no determina la vida cotidiana de la mayoría de la población británica. Gran parte de Europa es sin duda poscristiana. Sin embargo, nada sugiere que el distanciamiento de la religión sea irreversible, o que sea potencialmente universal. Estados Unidos no es más secular hoy de lo que fuera hace ciento cincuenta años, cuando Tocqueville quedó impactado y perplejo por la omnipresencia de la religiosidad. La era secular fue, en todo caso, un tanto ilusoria. Los movimientos políticos de masas del siglo xx constituyeron vehículos para los mitos heredados de la religión, y no es accidental que esta reviva ahora que dichos movimientos se han desmoronado. La actual hostilidad hacia la religión es una respuesta ante este desenlace. La secularización está en retirada, y el resultado es la aparición de un ateísmo de tipo evangélico que no se había visto desde tiempos victorianos.
    Como en el pasado, este es un tipo de ateísmo que emula la misma fe que rechaza. Luces del norte, de Philip Pullman –una alegoría sutilmente alusiva, de muchos estratos, cuya reciente adaptación, La brújula dorada, fue un éxito de taquilla de Hollywood–, es un buen ejemplo de ello. La parábola de Pullman va mucho más allá de los peligros del autoritarismo. Los temas que plantea son esencialmente religiosos, y le debe mucho a la misma fe que ataca. Pullman ha declarado que su ateísmo se forjó en la tradición anglicana, y en efecto hay muchos ecos de Milton y Blake en su obra. Pero su deuda más grande para con dicha tradición es la noción de libre albedrío. El hilo central de la historia radica en la reafirmación del libre albedrío frente a la fe. La joven heroína Lyra Belacqua se dispone a desbaratar el Magisterium –la metáfora de Pullman para el cristianismo– porque este busca privar a los hombres de su capacidad para elegir un camino propio en la vida, lo cual, según cree, destruiría lo más humano en ellos. Sin embargo, la idea del libre albedrío que conforma las nociones liberales sobre la autonomía de la persona es de origen bíblico (piénsese en la historia del Génesis). La creencia en el ejercicio del libre albedrío como parte de lo humano es un legado de la fe, y la de Pullman, como casi todas las variedades del ateísmo hoy, deriva del cristianismo.
    El ateísmo fervoroso reaviva algunos de los peores rasgos del cristianismo y del islam. Al igual que estas dos religiones, consiste en un proyecto de conversión universal. Los ateos evangélicos nunca ponen en duda que la vida humana podría transformarse si todos aceptaran su concepción de las cosas, y están seguros de que cierta forma de vida –la suya, adecuadamente embellecida– es la correcta para todos. A decir verdad, el ateísmo no tiene por qué ser un credo misionero de este tipo. Resulta totalmente lógico no tener creencias religiosas y aun así mostrarse afable ante la religión. Es curioso este humanismo que condena un impulso particularmente humano. Y, sin embargo, eso es lo que los ateos evangélicos hacen cuando satanizan la religión.
    Una característica peculiar de este tipo de ateísmo es que algunos de sus misioneros más fervientes son filósofos. Romper el hechizo / La religión como un fenómeno natural, de Daniel Dennett, pretende bosquejar una teoría general de la religión. En realidad, más que nada es una polémica contra el cristianismo estadounidense. Este enfoque provinciano se refleja en la concepción que Dennett tiene de la religión, que para él significa la creencia en que algún tipo de agente sobrenatural (cuya aprobación buscan los creyentes) es necesario para explicar cómo son las cosas en el mundo. Para Dennett, las religiones son tentativas para lograr algo que la ciencia hace mejor, teorías rudimentarias o frustradas o, en todo caso, mero sinsentido. “La proposición de que Dios existe”, escribe Dennett con gravedad, “ni siquiera es una teoría”. Pero las religiones no están hechas de proposiciones que busquen convertirse en teorías. La incomprensibilidad de lo divino está en el corazón del cristianismo occidental, mientras que en la práctica del judaísmo ortodoxo tiende a prevalecer sobre la doctrina. El budismo siempre ha reconocido que en cuestiones espirituales la verdad es inefable, tal como lo hacen las tradiciones sufíes del islam. El hinduismo nunca se ha definido por nada tan simple como un credo. Sólo algunas tradiciones cristianas occidentales, bajo la influencia de la filosofía griega, han tratado de convertir la religión en una teoría explicativa.
    La idea de que la religión es una versión primitiva de la ciencia se popularizó a finales del siglo xix con La rama dorada / Magia y religión, el estudio de J.G. Frazer sobre los mitos de los pueblos primitivos. Para Frazer, la religión y el pensamiento mágico estaban estrechamente vinculados. Enraizados en el miedo y la ignorancia, ambos eran vestigios de la infancia humana que desaparecerían con el avance del conocimiento. El ateísmo de Dennett no es mucho más que una versión modernizada del positivismo de Frazer. Los positivistas creían que con el desarrollo de los transportes y las comunicaciones –en su época, de los canales y el telégrafo– el pensamiento irracional acabaría por fenecer, junto con las religiones del pasado. Dennett cree casi lo mismo, sin que obste la historia del siglo pasado. En una entrevista que aparece en el sitio de internet de la Fundación Edge (edge.org) bajo el título “La evaporación de la poderosa mística de la religión”, Dennett predice que “en unos 25 años casi todas las religiones habrán evolucionado y se habrán convertido en fenómenos muy diferentes, tanto así que en casi todas partes la religión ya no impondrá como lo hace hoy”. Dennett confía en que esto acontecerá, según nos dice, básicamente debido a “la diseminación mundial de la tecnología de la información (no sólo internet sino los teléfonos móviles y las televisiones y radios portátiles)”. El filósofo, evidentemente, no ha reflexionado sobre la ubicuidad de los teléfonos móviles entre los talibanes, o sobre el surgimiento de un Al Qaeda virtual en la red.
    El avance del conocimiento es un fenómeno que sólo los relativistas posmodernos niegan. La ciencia es la mejor herramienta que tenemos para forjar creencias fidedignas sobre el mundo, pero no difiere de la religión por el hecho de revelar una verdad descarnada que las religiones encubrirían con sueños. Tanto la ciencia como la religión son sistemas de símbolos que atienden a las necesidades humanas (en el caso de la ciencia, a las necesidades de predicción y control). Las religiones han servido para muchos propósitos, pero en el fondo responden a una necesidad de sentido satisfecha por el mito, antes que por la explicación. Una gran parte del pensamiento moderno está conformada por mitos seculares, narrativas religiosas despojadas de contenido que se traducen en pseudociencia. La idea de Dennett según la cual las nuevas tecnologías de la comunicación alterarán fundamentalmente la manera en que piensan los seres humanos es tan sólo un mito de esa naturaleza.
    En El espejismo de Dios Dawkins intenta explicar el atractivo de la religión en términos de su teoría de los “memes”,* unidades conceptuales vagamente definidas que compiten la una con la otra en una parodia de la selección natural. Dawkins reconoce que, puesto que los humanos tienen una tendencia universal a la fe religiosa, esta debe haber tenido cierta ventaja evolutiva, pero hoy, dice, esa fe se perpetúa principalmente a través de una educación deficiente. Desde un punto de vista darwiniano, el papel crucial que Dawkins otorga a la educación resulta desconcertante. La biología humana no ha cambiado mucho en el transcurso de la historia conocida y, si la religión es inherente a la especie, resulta difícil imaginar de qué manera podría incidir sobre ello un tipo diferente de educación. Sin embargo, Dawkins parece estar convencido de que si no se inculcara en las escuelas y las familias, la religión moriría. Es esta una opinión que tiene más en común con cierto tipo de teología fundamentalista que con la teoría darwiniana, y no puedo sino recordar a aquel cristiano evangélico que me aseguró que los niños criados en un ambiente casto crecerían sin pulsiones sexuales ilícitas.
    La “teoría memética de la religión” postulada por Dawkins es un ejemplo clásico del sinsentido que se genera cuando el pensamiento darwiniano se aplica fuera de su esfera propia. Junto con Dennett, quien también se aferra a una versión de la teoría, Dawkins mantiene que las ideas religiosas sobreviven porque serían capaces de hacerlo en cualquier “banco memético”, o bien porque son parte de un “memplejo” que incluye “memes” similares, como por ejemplo la idea de que si uno muere como un mártir disfrutará de 72 vírgenes. Desafortunadamente, la teoría de los “memes” es ciencia en la misma medida en que lo es el diseño inteligente. Estrictamente hablando, ni siquiera es una teoría. Hablar de “memes” es simplemente lo último en una sucesión imprudente de metáforas darwinianas.
    Dawkins compara la religión con un virus: las ideas religiosas son “memes” que infectan las mentes vulnerables, especialmente las de los niños. Estas metáforas biológicas podrían tener su utilidad; por ejemplo, las mentes de los ateos evangelistas parecerían particularmente propensas a la infección de los “memes” religiosos. No obstante, las analogías de este tipo rebosan peligro. Dawkins habla mucho sobre la opresión que la religión ha ejercido, algo bastante real. El autor le presta menos atención, empero, al hecho de que algunas de las peores atrocidades de los tiempos modernos fueran cometidas por regímenes que afirmaban contar con la sanción científica para sus crímenes. El “racismo científico” nazi y el “materialismo dialéctico” soviético redujeron la insondable complejidad de la vida humana a la simplicidad mortal de una fórmula científica. En cada caso, la ciencia no era más que una patraña, pero se le aceptaba como genuina en ese momento, y no sólo dentro de los regímenes en cuestión. La ciencia es tan susceptible de ser utilizada para propósitos inhumanos como lo es cualquier otra institución humana. De hecho, dada la enorme autoridad de la que goza la ciencia, el riesgo de que sea utilizada de tal manera es aún mayor.
    Los adversarios contemporáneos de la religión muestran una notoria falta de interés por el registro histórico de los regímenes ateos. En El fin de la fe / Religión, terror y el futuro de la razón, el escritor estadounidense Sam Harris afirma que la religión ha sido la principal fuente de violencia y opresión a lo largo de la historia. Harris reconoce que los déspotas seculares como Stalin y Mao infligieron terror en gran escala, pero sostiene que la opresión ejercida por ellos no tenía relación alguna con su ideología del “ateísmo científico”; el problema con sus regímenes estribaba en que eran tiranías. Pero ¿acaso no existiría una conexión entre el intento de erradicar la religión y la pérdida de la libertad? Es poco probable que Mao –quien lanzara su ataque contra el pueblo y la cultura del Tíbet bajo el eslogan “la religión es veneno”– hubiera concedido que su visión atea del mundo no tenía relación con sus políticas. Es cierto que se le veneraba como una figura casi divina, como a Stalin en la Unión Soviética. Pero al desarrollar estos cultos la Rusia y la China comunistas no estaban pecando contra el ateísmo. Estaban demostrando lo que sucede cuando el ateísmo se convierte en un proyecto político. Invariablemente, el resultado es un sustituto de la religión que sólo puede mantenerse por medios tiránicos.
    Algo parecido ocurrió en la Alemania nazi. Dawkins desestima cualquier insinuación de que los crímenes de guerra nazis pudieran estar vinculados con el ateísmo. “Lo que importa”, dice en El espejismo de Dios, “no es si Hitler y Stalin eran ateos sino si el ateísmo ejerce una influencia sistemática que conduce a la gente a hacer cosas malignas. No existe la menor evidencia de que sea así”. Este es un razonamiento cándido. Hitler, que siempre fue un partidario entusiasta de la ciencia, se sintió muy impresionado por el darwinismo vulgarizado y por las teorías eugenésicas derivadas de las filosofías materialistas de la Ilustración. Hitler usó la demonología antisemítica cristiana en su persecución de los judíos, y las iglesias colaboraron con él en un grado aterrador. Pero fue la creencia nazi en la raza como una categoría científica lo que abrió paso a un crimen sin parangón en la historia. La visión del mundo de Hitler era la de mucha gente con escasa educación en la Europa de entreguerras: una mezcolanza de ciencia espuria y recelo contra la religión. No cabe duda de que este fue un tipo de ateísmo y que contribuyó a que los crímenes nazis fueran posibles.
    Hoy la mayor parte de los ateos se confiesa liberal. Ellos no buscan –y así nos lo dirán– un régimen ateo sino un Estado secular en el que la religión no desempeñe ningún papel. Sin duda, estas personas creen que dentro de un Estado con tales características la religión tenderá a desaparecer. Pero la constitución secular de Estados Unidos no ha garantizado una política secular. El fundamentalismo cristiano es más poderoso en Estados Unidos que en cualquier otro país, mientras que en Gran Bretaña, que cuenta con una Iglesia oficial, tiene muy poca influencia. Los críticos contemporáneos de la religión exigen mucho más que la desvinculación del Estado y la Iglesia. Está claro que quieren eliminar toda huella religiosa de las instituciones públicas. Lo que resulta extraño es que muchos de los conceptos que Harris despliega, incluida la idea misma de la religión, han sido moldeados por el monoteísmo. Detrás del fundamentalismo secular yace una concepción de la historia que deriva de la religión.
    A.C. Grayling, en su libro Hacia la luz / Historia de las luchas por la libertad y los derechos que conformaron el Occidente moderno, nos proporciona un ejemplo de la persistencia de las categorías religiosas en el pensamiento secular. Como lo indica el título, el libro de Grayling es una especie de sermón. Su objetivo es reafirmar lo que él llama “una visión whig de la historia del Occidente moderno”, cuyo núcleo radica en la idea de que “Occidente realiza el progreso”. Los whigs fueron cristianos piadosos que creían que la divina providencia había ordenado la historia para que esta culminara en las instituciones inglesas, y Grayling cree, a su vez, que la historia “se está desplazando en la dirección correcta”. Sin duda ha habido reveses: Grayling menciona el nazismo y el comunismo incidentalmente, dedicándole unas cuantas líneas a cada uno. Pero estos desastres fueron periféricos. No inciden sobre la tradición central del Occidente moderno, que siempre ha estado consagrada a la libertad y que –según afirma Grayling– es inherentemente antagónica a la religión. “La historia de la libertad”, escribe, “es otro capítulo –y quizás el más importante de todos– en la gran querella entre religión y secularismo”. La posibilidad de que algunas versiones radicales del pensamiento secular pudieran haber contribuido al desarrollo del nazismo y del comunismo no se menciona. Grayling está más seguro sobre el curso de la historia que los mismos whigs del siglo xviii, a los que el Terror francés hizo temblar.
    La creencia en que la historia es un proceso direccional está tan basada en la fe como cualquier otra cosa en el catequismo cristiano. Los pensadores seculares como Grayling rechazan la idea de la providencia, pero siguen pensando que la humanidad avanza hacia un objetivo universal: una civilización fundada en la ciencia que a la larga incluirá a la especie entera. En la Europa precristiana la vida humana se concebía como una serie de ciclos, y la historia era considerada trágica o cómica antes que redentora. Con la llegada del cristianismo se empezó a creer que la historia tenía una meta predeterminada que era la salvación humana. Aun cuando suprimen el contenido religioso, los humanistas seculares siguen aferrándose a creencias de este tipo. No es que queramos privar a nadie del consuelo de la fe, pero resulta obvio que la idea de progreso en la historia es un mito gestado por la necesidad de sentido.
    El problema con la narrativa secular no radica en el supuesto de que el progreso es inevitable (en muchas versiones, no existe este supuesto). El problema radica en creer que el tipo de avance que se ha logrado en la ciencia puede ser reproducido en la ética y la política. De hecho, aunque el conocimiento científico aumente por acumulación, nada parecido sucede en la sociedad. La esclavitud fue abolida en gran parte del mundo durante el siglo xix, pero regresó en una escala mayúscula con el nazismo y el comunismo, y aún existe hoy. La tortura fue prohibida en convenciones internacionales celebradas después de la Segunda Guerra Mundial, sólo para ser adoptada como un instrumento político por el régimen liberal más importante del mundo a principios del siglo xxi. La riqueza ha aumentado, pero ha sido reiteradamente destruida en guerras y revoluciones. La gente vive más y se mata entre sí en mayor número. El conocimiento aumenta, pero los seres humanos permanecen iguales.
    La creencia en el progreso es una reliquia de la visión cristiana de la historia como una narrativa universal, y un ateísmo intelectualmente riguroso comenzaría por ponerla en cuestión. Eso es lo que hizo Nietzsche cuando desarrolló su crítica al cristianismo a finales del siglo xix, pero casi ninguno de los misioneros seculares de hoy ha seguido su ejemplo. Uno no tiene que ser un gran admirador de Nietzsche para preguntarse por qué sucede esto. La razón, sin duda, estriba en que él no asumió ningún vínculo entre el ateísmo y los valores liberales; por el contrario, consideraba dichos valores como un retoño del cristianismo y los condenaba en parte por la misma razón. En contraste, los ateos evangélicos se han asumido como defensores de los valores liberales, rara vez investigan de dónde provienen dichos valores y nunca aceptan que la religión pudo haber contribuido a su gestación.
    De entre los contendientes antirreligiosos contemporáneos sólo el escritor francés Michel Onfray ha tomado a Nietzsche como punto de partida. En algunos sentidos, En defensa del ateísmo, de Onfray, es superior a cualquier publicación en lengua inglesa sobre el tema. De manera refrescante, Onfray reconoce que el ateísmo evangélico es una imitación involuntaria de la religión tradicional: “Muchos militantes de la causa secular se parecen asombrosamente al clero. Lo que es peor: parecen caricaturas del clero.” Onfray comprende la influencia formativa de la religión sobre el pensamiento secular con mayor claridad que sus pares anglosajones. Sin embargo, parece no darse cuenta de que los valores liberales que da por sentados fueron moldeados en parte por el cristianismo y el judaísmo. Los teóricos liberales de la tolerancia más importantes son John Locke, que defendía la libertad de culto en términos explícitamente cristianos, y Baruch Spinoza, un racionalista judío que también era un místico. No obstante, Onfray no muestra sino desprecio por las tradiciones de las que estos pensadores surgieron, en particular por el monoteísmo judío: “No tenemos un certificado oficial de nacimiento para la veneración de un solo Dios”, escribe. “Pero la línea de parentesco está clara: los judíos lo inventaron para hacer perdurar la coherencia, la cohesión y la existencia de su pequeño y amagado pueblo.” Aquí, Onfray pasa por alto una importante distinción: quizá sea cierto que los judíos desarrollaron primero el monoteísmo, pero el judaísmo nunca ha sido una fe misionera. En la medida en que busca la conversión universal, el ateísmo evangélico está del lado del cristianismo y del islam.
    Con el descontento actual en torno a la religión se ha olvidado que durante el pasado siglo la mayor parte de la violencia basada en la fe fue de naturaleza secular. Hasta cierto punto, esto también es cierto de la actual ola de terrorismo. El islamismo es un amasijo de movimientos; no todos son violentamente yihadistas y algunos se oponen con vehemencia a Al Qaeda, pero la mayoría son un tanto fundamentalistas y buscan recuperar la pureza perdida de las tradiciones islámicas tomando al mismo tiempo algunas de sus ideas directrices de una ideología secular radical. Existe un cierto discurso en boga sobre el islamofascismo, y los partidos islamistas tienen efectivamente algunos rasgos en común con los movimientos fascistas de entreguerras, incluido el antisemitismo. Sin embargo, los islamistas le deben mucho a la extrema izquierda, y sería más preciso referirse a muchos de ellos como islamoleninistas. La genealogía de las tácticas islamistas de terror también se remonta a los movimientos revolucionarios. Las ejecuciones de rehenes en Iraq son copias teatrales exactas y detalladas de los “tribunales revolucionarios” europeos de la década de los setenta, como el que montaran las Brigadas Rojas al asesinar en 1978 al ex primer ministro italiano Aldo Moro.
    La influencia de los movimientos revolucionarios seculares sobre el terrorismo se extiende más allá de los islamistas. En Dios no es bueno Christopher Hitchens apunta que, mucho antes de Hezbolá y Al Qaeda, los Tigres Tamiles de Sri Lanka fueron los precursores de lo que él acertadamente llama la “repugnante táctica del suicidio homicida”. Hitchens omite mencionar que los Tigres son marxistaleninistas que, al tiempo que reclutan hombres principalmente entre la población hindú de la isla, rechazan la religión en todas sus variantes. Quienes cometen los atentados suicidas en este grupo no se dirigen hacia la muerte con la creencia de que serán recompensados en algún paraíso póstumo. Tampoco creían esto los suicidas que expulsaron a las fuerzas francesas y estadounidenses del Líbano en la década de 1980, la mayoría de ellos pertenecientes a organizaciones de izquierda como el Partido Comunista Libanés. Estos terroristas seculares creían que estaban acelerando un proceso histórico del que surgiría el mejor mundo que haya existido jamás. Esta es una visión de las cosas más distante de las realidades humanas y más infaliblemente letal en sus consecuencias que la mayor parte de los mitos religiosos.
    No es necesario creer en ninguna narrativa del progreso para pensar que vale la pena defender con tesón a las sociedades liberales. Nadie puede poner en duda que son superiores a la tiranía impuesta por los talibanes en Afganistán, por ejemplo. Este asunto es de gran relevancia. El islamismo, plagado de conflictos y sin la base industrial del comunismo y el nazismo, está muy lejos de representar un peligro de la magnitud de aquellos superados durante el siglo xx. Corea del Norte, que sobrepasa por mucho a cualquier régimen islamista en su historial de represión y que claramente posee algún tipo de capacidad nuclear, representa una amenaza mucho mayor. Los ateos evangélicos rara vez la mencionan. Hitchens constituye una excepción, pero cuando describe su visita al país, sólo es para concluir que el régimen encarna “una forma degradada y, sin embargo, refinada, del confucianismo y el culto a los ancestros”. Como en el caso de Rusia y China, la noble filosofía humanista del marxismoleninismo es inocente de toda responsabilidad.
    Al escribir sobre la secta trotskistaluxemburguista a la que alguna vez perteneció, Hitchens confiesa con tristeza: “Hay días en que extraño mis viejas convicciones como si de un miembro amputado se tratase.” No debería preocuparse: su actuación en el tema de Iraq demuestra que no ha perdido la voluntad de creer. El resultado de la invasión encabezada por Estados Unidos ha sido la entrega de la mayor parte del país fuera de la región kurda a una teocracia islamista electiva en la que las mujeres, los homosexuales y las minorías religiosas están más oprimidos que nunca en la historia de Iraq. La idea de que este país pudiera convertirse en una democracia secular –una idea promovida impetuosamente por Hitchens– fue posible sólo como un acto de fe.
    En The Second Plane Martin Amis escribe: “La oposición a la religión es de por sí superior, intelectual y moralmente.” Amis está convencido de que la religión es mala, y de que no tiene futuro en Occidente. Tratándose del autor de Koba el Temible / La risa y los Veinte Millones –un examen forense del autoengaño entre la intelligentsia occidental pro soviética– tal confesión resulta sorprendente. Esos intelectuales cuya locura Amis disecciona se convirtieron al comunismo en cierto sentido como un sustituto de la religión, y terminaron inventando excusas para Stalin. ¿En verdad no existen locuras comparables? Algunos neoconservadores, como Tony Blair, que pronto estará enseñando política y religión en Yale, combinan su progresismo beligerante con sus creencias religiosas, creencias, empero, que Agustín o Pascal difícilmente reconocerían. La mayoría de estos hombres son utopistas seculares que justifican la guerra preventiva y transigen en el empleo de la tortura como si esto nos llevara a un futuro radiante en el que la democracia fuera universalmente adoptada. Incluso en la cima de Occidente, la política mesiánica no ha perdido su peligroso encanto.
    La religión no se ha ido. Reprimirla es como reprimir el sexo: una empresa fallida. En el siglo xx, cuando estuvo al mando de Estados poderosos y de movimientos de masas, ayudó a gestar el totalitarismo. Hoy el resultado es un clima de histeria. No todo en la religión es precioso ni merece reverencia. Hay en ella un legado de antropocentrismo –esa horrible fantasía de que la Tierra existe para servir a los humanos– que casi todos los humanistas comparten. Y está también la pretensión de las autoridades religiosas, que es la misma de los regímenes ateos, de determinar la manera en que las personas expresan su sexualidad, controlan su fertilidad y terminan su vida, algo que debería ser rechazado categóricamente. A nadie debería permitírsele restringir la libertad de esta manera, y ninguna religión tiene el derecho de romper la paz.
    El intento de erradicar la religión sólo conduce a su reaparición en formas grotescas y degradadas. Una creencia ingenua en la revolución mundial, la democracia universal o los poderes ocultos de los teléfonos móviles es más ofensiva para la razón que los misterios de la religión, y tendrá menos probabilidades de sobrevivir en los próximos años. El poeta victoriano Matthew Arnold escribió sobre los creyentes que quedan inermes cuando la marea de la fe se repliega. Hoy la fe secular se está replegando, y son los apóstoles del descreimiento los que han quedado varados en la costa. ~
    Traducción de Marianela Santoveña

    Comentado por: c/p el 03/4/2011 a las 23:56

  • Lo triste es que debo ser elúnico que desconoce a qué viene la alusión a Tounier y su novela en el título. Igual es porque es algo tan obvio que no sirve para lucirse, no sé. Igual es porque no te obligan a leerlo en ninguna universidad y nadie se ve obligado a recitar sus polvorientas opiniones como ocurre en el caso del Cándido...

    Comentado por: ca'n pastilla el 03/4/2011 a las 23:39

  • Ningún discurso, sea científico o no, que tenga sentido, esto es, que haga algo, que sirva verdaderamente para algo, puede dejar de ser trascendente, sino es a costa de perder su sentido. Ha de haber algo además de lo que decimos para que lo que decimos tenga sentido; a no ser que llamemos sentido a la mera autorreferencia formal. Pero este sentido, el formal, es intrascendente, queriendo ello decir que no trasciende del discurso y se limita a asegurar su congruencia interna.

    Comentado por: uf el 03/4/2011 a las 19:50

  • Imperdonable: me he comido una hache. Quise de "ha logrado avances".

    Comentado por: miguel el 03/4/2011 a las 19:21

  • Ser creyente en la ciencia como en una religión es en sí contradictorio. ¿Qué hacemos frente a un mundo, frente a un universo del cual conocemos apenas nada? ¿Resignarnos? ¿Entregarnos a la trascendencia que proporcionan las creencias religiosas? ¿Volvemos nuestra mirada a las tinieblas de la caverna de Platón? La ciencia va en la dirección contraria a todo eso, y el hecho de que ahora nos comuniquemos a la velocidad de la luz en Internet no es obra de trascendencia alguna, ni de ninguna resignación ante una vida adversa. Es obra de la razón humana, la única arma que nos ha salvado, a lo largo de la evolución, de sucumbir como especie. El conocimiento nos ha hecho ser más independientes de la naturaleza y, por tanto, más libres como individuos. ¿Qué hubiera pasado si, ante el terremoto de Lisboa nos hubiéramos resignado, rendido, claudicando ante las fuerzas sobrehumanas que caracterizan las leyes de la física en la Tierra? Quizá no hubiéramos desaparecido como especie, pero sí habríamos retrocedido a las tinieblas irracionales de la Edad Media. No vivimos en el mejor de los mundos posibles; por eso la ciencia, desligada de cualquier resignación o trascendencia, a logrado avances jamás imaginados por nuestros ancestros, que sí dependían absolutamente del entorno natural. No tenemos otra arma más eficaz para sobrevivir que la razón. Ese es el mensaje, entre otros, de la Ilustración, lo que supone, cómo no, un esfuerzo, es verdad, un acto de madurez y de responsabilidad como seres vivos. Sabemos que nuestra vida es corta, que vamos a morir. ¿Pero qué resolvemos si nos acobardamos ante ese hecho, si nos negamos a conocer el mundo para que esa corta vida sea lo menos desagradable posible, y nos echamos en brazos de una fe acogedora, a una especie esclavitud supersticiosa? Toda visión filosófica o religiosa ante la vida es creación de nuestra mente, incluida la ciencia. Pero lo que distingue a la ciencia de cualquier filosofía especulativa, es su método, que no se para en describir las cosas, sino en saber cómo funcionan. ¿Qué ventajas reportaría al ser humano renegar de los avances científicos por considerarlos actos de fe que en nada se diferencian de la fe religiosa? Es absurdo. No habría ventaja alguna. La ciencia no es una fe religiosa. Si fuera así, a la ciencia le daría igual conocer o no lo que hay escondido detrás de las apariencias de este mundo, de todo lo que no conocemos aún. La fe religiosa no necesita aprender de los errores, pues lo dogmas son indiscutibles, irrefutables. En ciencia todo es refutable siempre y cuando se demuestre que una teoría es demostrable o haya encontrado errores en otras teorías que le precedieron. Para qué hablar ahora de Copérnico, de Galileo, de Kepler, de Newton, de Einstein. ¿Todos ellos abrazaron un dogma indiscutible irrebatible para mejor entender la mecánica del universo?

    Comentado por: miguel el 03/4/2011 a las 19:08

  • Quisiste prescindir de la realidad, por innecesaria, pero olvidabas que la realidad se impone. Y que no ha de faltar quien se ponga a ello.

    Comentado por: pisuerga el 03/4/2011 a las 18:06

  • Gracias, Unbar Baro.
    Una vez visité la Universidad de Coimbra; fue años antes de esta marea de ¿prosperidad? que ha inundado Portugal como un tsunami y que parece que puede arrastrarlo a las simas atlánticas.

    Tuvo gracia porque en el tren a Lisboa desde Madrid subieron una pareja de "tiras" -policía secreta española, estoy menos al corriente del argot de mi propio país, pero eso eran- varón y señorita que cantaban más que mis pinreles en las chirucas.

    En todo caso la U. de Coimbra del auto da fé aquel famoso del Candide era un edificio voluminoso, muy vacío de gente (era verano) con biblioteca de techo escayolado y salas monumentales, amplios patios de piedra -¿quemarían a la gente ahí?- y sobre todo lo interesante para mi, un formidable museo de historia natural (decían que cobraban pero los colegas no me cobraron nada) donde pasé un rato agradable.

    Nada (en Europa) tiene comparación con el Jardin Botanique, Musée d'Histoire Naturelle de Paris, pero el MdZ de la U. Coimbra le va cerca.

    Luego seguí mi exploración de Portugal, que hice a pata y en bus, desde Lisboa a Vigo.
    Podría recomendar un queco, u hotel alojamiento donde dormitamos muy barato en Oporto una señorita y yo pero se me ha olvidado el nombre.

    Comentado por: armandobronca.com el 03/4/2011 a las 17:28

  • ¿Por qué no le oigo a nadie decir que todo esto de la crisis de la deuda soberana no es sino el intento anglosajón de devaluar el euro? ¿O es que de tan evidente es de ingenuos declararlo?

    Comentado por: pisuerga el 03/4/2011 a las 17:25

  • Espléndido texto, aunque la traca del juicio final y la apoteosis del justo, el artista en este caso, huele demasiado a azufre.

    Comentado por: bravo el 03/4/2011 a las 17:19

  • Lo de Japón nos recuerda que no estaría mal releer de vez en cuando a Voltaire.

    Comentado por: PD el 03/4/2011 a las 16:15

  • Seguimos con el Cándido o el optimismo, que tanto le gusta a Circe.
    Al principio de la novela los protagonistas asisten al terremoto de Lisboa, que arrasaría las tres cuartas partes de la ciudad y causaría unos 80.000 muertos. No sólo fue el temblor de tierra sino el maremoto (tsunami) que le siguió. Lisboa, en la época, 1755, era una ciudad avanzada, culta, llena de palacios, teatros, museos y espléndidas bibliotecas de arquitectura manuelina, una ciudad, en suma, que era paradigma de lo que la cultura era capaz de lograr para orgullo del hombre.
    Tal catástrofe impresionó profundamente a numerosos pensadores de la época, entre ellos Voltaire. Casos como este le llevaron a cuestionarse el pensamiento de Leibniz, de que vivíamos en el mejor de los mundos posibles. También Kant quedó muy marcado por el terremoto, y probablemente fue el primero en atribuir a los seísmos causas naturales, en contra de la creencia extendida en la época de que se debían a la ira de Dios. Voltaire, en el capítulo VI de su Cándido nos dice:
    “Pasado el terremoto que había destruido las tres cuartas partes de Lisboa, los sabios del país no encontraron un medio más eficaz para prevenir una total ruina que ofrecer al pueblo un magnífico auto de fe. La Universidad de Coimbra decidió que el espectáculo de unas cuantas personas quemadas a fuego lento con toda solemnidad es infalible secreto para impedir que la tierra tiemble.”
    En dicho auto de fe, Pangloss, maestro filósofo de Cándido fue ahorcado y Cándido apaleado, lo que le haría llorar amargamente con estas palabras: “"Si éste es el mejor de los mundos posibles, ¿cómo serán los otros? Vaya con Dios,…”
    En definitiva, el terremoto de Lisboa no sólo destruyó una ciudad, orgullo de los logros humanos, sino que conmovió y resquebrajó todo el pensamiento de la época, no sólo las creencias religiosas sino las filosofías “firmes”, sólidas e inconmovibles cuyo máximo representante era Descartes.
    Sir Charles Lyell, uno de los padres de la geología moderna, nos describe tal conmoción así:
    “Nadie lloraba; el siniestro superaba la capacidad de derramar lágrimas. Todos corrían de un lado a otro, delirantes de horror y espanto, golpeándose la cara y el pecho, gritando: '¡Misericordia! ¡Llegó el fin del mundo!' Las madres se olvidaban de sus hijos y corrían de un lado a otro llevando crucifijos. Desgraciadamente, muchos corrieron a refugiarse en las iglesias; pero en vano se expuso el sacramento; en vano aquella pobre gente abrazaba los altares; imágenes, sacerdotes y feligreses fueron envueltos en la misma ruina."
    Voltaire, a quien comúnmente se cita como ejemplo de la fe en la razón, paradigma de la Ilustración, por todos aquellos que pretenden hacer de la Ciencia la panacea que cure todas las heridas, que nos salve de todos los males a los que el hombre se halla expuesto en su existencia, estaba convencido de que el mundo tal cual nunca cambiará y que es imposible cambiarlo. Eso significa fundamentalmente su Cándido. Y candidez es pretender que todo tiene solución en la Ciencia, considerada para estos nuevos devotos como una nueva religión a la que someter el alma humana, algunos imbuidos en su convicción del mismo tipo de radicalismo que pretenden combatir en los creyentes religiosos.
    Ante el azar, ante la complejidad del espíritu humano, ante la muerte,a otros, quizá más sabios, no les hace falta una explicación racional o religiosa, les basta con comunicar esos estados en los que todo hombre se encuentra ante su existencia. Seres raros, heterodoxos y libres que forman la república sin ley, sin tierra, sin fronteras, de los artistas y que son los que a la postre, sin buscarla, logran la única y posible trascendencia.

    Comentado por: Unbar Baro el 03/4/2011 a las 16:10

  • Rectifico, qué digo Bouillon, Pierre Boulle.

    Comentado por: Circe el 03/4/2011 a las 12:44

  • Pero qué pesados con el Cándido. Pues supongo yo que el lector europeo de la Ilustración podía perfectamente seguir entreteniéndose con Shakespeare, con Chaucer, Bocaccio, Cervantes, el arcipreste de Hita, los clásicos griegos y romanos. Y todo el teatro de Molière. Vamos, que a falta de Cándidos le quedaban bastantes opciones para pasarse toda la vida leyendo. Y también podían entretenerse con otras obras de Voltaire, como la de el siglo de Luis XIV. Y sí, es una verdadera lástima que Agatha Christie, Julio Verne, Alejandro Dumas y Pierre Bouillon les quedasen un poco lejos en el tiempo. Sólo por eso me alegro de pertenecer a los siglos XX-XXI.

    Comentado por: Circe el 03/4/2011 a las 12:42

  • Sr. de Azúa,

    Es posible que esto le interese a usted y a sus comentaristas.

    http://www.youtube.com/watch?v=oZFP5HfJPTY

    Leandro Cantero du Solange

    Comentado por: LCdS el 03/4/2011 a las 11:51

  • ¿Cómo se hace para vender bien caros mis argumentos a esa derecha horra de pensamiento pero gorda de billetera?
    Porque yo que he sido mercenario en África estoy dispuesto a volver a serlo, siempre cobrando faltaría más y aparcar los principios que no tengo olvidados, para mejor ocasión.

    No me digan que no tengo moral, yo soy pobre: esos lujos no me los puedo permitir como dijo Doolittle -supongo que la distinguida concurrencia conoce la cita. En todo caso: era el padre de Eliza.

    Comentado por: armandobronca.com el 03/4/2011 a las 06:08

  • CARLOS BOYERO
    Temblor

    La voz es biológica, costumbrista y culturalmente gangosa. No hay esfuerzo ni pose al expresar sus vigorosas convicciones a través de la nariz, con sonrisa luminosa y expresión de orgasmo cada vez que anuncia que en este moribundo país han ingresado en la nómina del paro otro medio millón de desdichados, constatando en distanciado plano medio y en concienciado e intenso primer plano la indignación que siente la buena gente de derechas ante la política de ese Hamlet medio estúpido (¿a alguien que esté sufriendo la angustia de si yo, él o ella se quedan en paro, si esos hijos para los que buscaron un porvenir van a ser eternos parásitos les interesa si Zapatero se presenta o se retira?) que sobreviven comiendo caliente gracias al heroico colchón que les proporciona su familia.

    La dama de la que hablo se llama Ana Samboal. Tiene el atrevimiento surrealista de denominar a su asqueroso panfleto como algo informativo. No tiene pinta de conversa, sino de haber mamado desde siempre las consignas que impone su jefa, esa cosa grimosa llamada Esperanza Aguirre. También recita sin el menor pudor, con acento ardoroso, el patético boletín oficial. Lo hace mucho mejor que ese tambaleante, histérico, inenarrable, grotesco compañero, llamado Hermann Tertsch; una caricatura excesiva del nazi enloquecido que no tuvo más remedio en su filosófica existencia que acabar en agradecida nómina de ese cutrerío fachoso del que su pensamiento liberal tanto abominaba, pero que finalmente encontró la luz redentora. Y admito que entre los corresponsales de TVE hay abundancia de idiotas cuya capacidad expresiva se mueve entre lo ágrafo y lo analfabeto, todo ellos imagino en posesión de carné sociata, gente ante la que te planteas por qué no siembran patatas en su agradecido pueblo en vez de ser analistas de la rabiosa actualidad.

    Y te planteas, a pesar de la mediocridad actual, lo que puede caernos con el inminente triunfo de los dragones, del facherío casposo de siempre. No de esa derecha que parece instruida, educada, con modales, la de Sarzoky, Merkel, PNV, Convergencia, sino de las bestias de toda la vida. Alimentadas, como no, por pensadores de la extrema izquierda que descubrieron lo bien que podían vivir en una derecha huérfana de argumentos, iletrada, que paga muy bien.

    Comentado por: c/p el 02/4/2011 a las 23:30

  • ¿Porqué esa saña contra el Candide?
    Coincido con quien dijo que es una novelita más o menos, pero esa opinión ocurre tras haber leído a Agatha Christie.
    Quiero decir, que hoy, tras varios siglos de novelística el Candide aparece como una novela algo simplota. Somos lectores sofisticados, digo los que leemos.

    Pero pensemos en aquel lejano siglo XVIII cuando se publica esa novela sensacional ¿Qué novelas había para el lector europeo de la Ilustración? El Quijote, claro y Robinson Crusoe, y otras de Fielding, y alguna de Rousseau, y Pamela de Richardson, "Un Viajero Sentimental" de Steerne -no estoy siendo cuidadoso con la cronología, no me pidan comprobar fácilmente en Wikipedia.

    La cuestión que para aquellos lectores curiosos e ilustrados una "Roman Philosphique" como el Candide era una obra nueva y provocativa, (basta contrastar con el "Rasselas" de Johnson, otra novela filosófica pero inglesa, un verdadero plomazo) que daba una nueva visión del mundo, escéptica, irónica y tiraba abajo creencias establecidas.

    Por eso Jean Marie Arouet nunca la publicó con su nombre, se jugaba la vida, fue prohibidísima sobre todo en España y sus colonias (donde los ejemplares contrabandeados alcanzaban altos precios) y hasta hoy sigue siendo casi desconocida entre el personal pardillo, apenas sólo la ha leído la distinguida concurrencia -de creerles, porque sería muy vil que la criticaran o desdeñaran sin haberla visto.

    Se puede bajar gratis de Gutenberg, en castellano también, por cierto.
    -----------
    Claro que la reacción, L'Infame no descansa y al platicar de Candide pronto alzó su cabeza viperina y metió a Céline.

    Leamos a Céline, su cacolalia: ese 'ordure' no tiene desperdicio.
    (pido disculpas por la longitud, aún más por el ofensivo lenguaje del facha)
    "En caliente"

    Por Louis-Ferdinand Céline

    En 1948, Céline, habiéndose enterado de que Sartre, en Retrato de un antisemita (Les Temps Modernes, diciembre de 1945, texto recogido más tarde en un volumen de Gallimard bajo el título Reflexiones sobre la cuestión judía), había escrito: “Si Céline pudo sostener las tesis socialistas de los nazis es porque le pagaron”, escribió este panfleto como respuesta. Se lo envió a Jean Paulhan, que no lo publicó, y luego a Albert Parraz, que lo reprodujo el final de su libro Le Gala des vaches, donde pasó desapercibido. Costeada por sus amigos, fue impresa una edición de 200 ejemplares. (P. Lanauve de Tartas, París, s. f).

    No leo mucho, no tengo tiempo. ¡Demasiados años perdidos en tantas tonterías y en prisión! Pero me presionan, me ruegan, me molestan. Es imperioso que lea, parece, una suerte de artículo, el Retrato de un antisemita, de Jean-Baptiste Sartre (Les Temps Modernes, diciembre 1945). Recorro esa larga tarea, le echo un vistazo, no es ni bueno ni malo, es nada, pastiche… “A-la-manera-de”… Ese enano de J.-B. S. leyó l’Etourdi, l’Amateur de Tulipes, etc. Quedó prendado, evidentemente, no sale más… ¡Siempre en la escuela este J.-B. S.! siempre con los pastiches, “A-la-manera-de”… También a la manera de Céline… y de muchos otros… “Putas”, etc. “Cabezas de recambio”… “Maïa”… Nada grave, por cierto. Arrastro en el culo una buena cantidad de esos “A-la-manera-de”… ¿Qué puedo hacer? Sofocantes, rencorosos, cagones, traidores, semisanguijuelas, semitenias, no me hacen ningún honor, no hablo nunca de ellos, eso es todo. Progenie de la sombra. ¡Decencia! ¡Oh! No le deseo ningún mal al enano J.-B. S. ¡Su destino ya es bastante cruel! Ya que se trata de una tarea, yo le habría dado con gusto siete de veinte y no se habría hablado más del asunto… ¡Pero en la página 462 el soretito me desconcierta! ¡Ah! ¡El maldito culón podrido! ¿Qué osa escribir? “Si Céline pudo sostener las tesis socialistas de los nazis es porque le pagaron.” Textual. ¡Epa! Eso es lo que escribía ese pequeño escarabajo mientras yo estaba en prisión corriendo gran peligro de que me colgaran. ¡Maldita lacra atiborrada de mierda, salís de mi culo y me ensuciás! Ano de Caín. ¿Qué querés? ¿Que me asesinen? ¡Es evidente! ¡Aquí! ¡Cómo te aplastaría! ¡Sí!… Lo veo en una foto… esos ojos grandes… esa tricota de crochet… esa babosa con ventosas… ¡es un cestodo! ¡Qué no inventaría este monstruo para que me asesinen! ¡No termina de salir de mi caca y ya me está denunciando! Lo más fuerte está en la página 451: “Un hombre que encuentra natural denunciar a los hombres no puede tener nuestra concepción del honor, incluyo a aquellos de los que él se vuelve benefactor, él no los ve con nuestros ojos, su generosidad, su dulzura, no son parecidas a nuestra dulzura, a nuestra generosidad, no podemos localizar la pasión”.

    En mi culo, en donde se encuentra, no se le puede pedir a J.-B. S. que vea bien o que se exprese con claridad, J.-B. S. parece sin embargo haber previsto el caso de la soledad y de la oscuridad en mi ano… J.-B. S. habla evidentemente de sí mismo cuando escribe en la página 451: “Este hombre teme cualquier tipo de soledad, tanto la del genio como la del asesino”. Comprendamos qué quiere decir… Basándose en la fe de los semanarios J.-B. S. no se ve sino como un genio. Por mi lado, y basándome en sus propios textos, me siento forzado a ver a J.-B. S. como un asesino, e incluso mejor, como un maldito alcahuete, un repugnante, asqueroso, inmundo soplón, un vigilante con anteojos. ¡Ya me empiezo a embalar! No corresponde a mi edad, ni al estado en el que me encuentro… Iba a concluir ahí… asqueado, listo… Reflexiono… ¿Asesino y genial? Hay casos… Después de todo… ¿Será quizá el caso de Sartre? Asesino lo es, quisiera serlo, entendámonos, ¿pero genial? ¿La caquita que está en mi culo es genial? ¿Hum?… Vamos a ver… sí, cierto, eso puede hacer eclosión… dispararse… ¿pero J.-B. S.? ¿Esos ojos de feto? ¿Esos hombros mezquinos? ¿Esa busardita? Tenia, seguro, tenia humana, ubicada donde ya saben… ¡y filósofo!… son demasiadas cosas… El liberó, parece, París en bicicleta. El jugó… en el Teatro, en la Ciudad, con los horrores de la época, la guerra, los suplicios, el hierro y el fuego. Pero los tiempos cambian, y hete aquí que crece, se infla enormemente. ¡J.-B. S.! Ya no se domina… ya no se conoce… de embrión quiere convertirse en criatura… el ciclo… no tuvo suficientes jueguitos, suficientes engaños… corre detrás de las pruebas, las pruebas verdaderas… la prisión, la expiación, los palos, y el más grande de todos los palos: el Poste… La Maldición lo entretiene a J.-B. S… ¡las Furias! terminadas las bagatelas… ¡Quiere convertirse en un monstruo! ¡Para eso insulta a de Gaulle!

    ¡Qué manera! ¡Quiere cometer lo irreparable! ¡Lo logra! Las brujas van a volverlo loco, él vino a acicatearlas, ellas no lo soltarán jamás… Tenia de los soretes, falso renacuajo, ¡te vas a morfar la Mandrágora! ¡Te vas a convertir en súcubo! La enfermedad de la maldición evoluciona en Sartre… Vieja enfermedad, vieja como el mundo, en el que toda la literatura está podrida… ¡Reflexioná J.-B. S. antes de seguir cometiendo errores irreparables! ¡Pensá! Date cuenta de que el horror no es nada sin el Sueño y sin la Música… Te veo bien como una tenia, pero no como una cobra, para nada una cobra… ¡sos nulo para la flauta! Sin música, sin sueños, Macbeth no es sino un Grand-Guiñol y malos días… Sos malvado, sucio, ingrato, rencoroso, vigilante, ¡pero J.-B. S. es más que eso! Eso no es suficiente… ¡Todavía hay que bailar!… Me gustaría equivocarme, por cierto… No pido nada mejor… Iré a aplaudirte cuando al fin te hayas convertido en un verdadero monstruo, cuando hayas pagado, a las brujas, lo que hace falta, el precio para que te transmuten, para que te eclosionen en un verdadero fenómeno. En una tenia que toca la flauta.

    Pero me rogaste mucho, a mí y a través de Dullin, de Denoël, ¡me suplicaste “bajo la bota” que descendiera a aplaudirte! Yo no veía que bailaras o flautearas, para mí eso es un pecado terrible, lo reconozco… ¡Pero olvidemos todo eso! ¡Pensemos en el futuro! ¡Tratá de que tus demonios te inculquen la flauta! ¡Primero la flauta! ¡Mirá a Shakespeare, colegial! ¾ de flauta, ¼ de sangre… ¼ es suficiente, te lo aseguro… ¡pero de la tuya! antes que de cualquier otra sangre. La Alquimia tiene sus leyes… la “sangre de los otros” no les gusta para nada a las Musas… Reflexionemos… Conseguiste un pequeño éxito en el “Sarah”, bajo la Bota, con tus Moscas… ¿Por qué no despachás ahora tres pequeños actos, rápidamente, de circunstancia, a las apuradas, Los Soplones? Pequeño desfile retrospectivo… Te vemos en persona, con tus amiguitos, enviando a tus compañeros odiados, a los llamados “Colaboradores”, a la cárcel, al poste, al exilio… ¿No es gracioso? Vos mismo, por supuesto, haciéndote fuerte gracias a tu texto, en el primer papel… como tenia bufona y filósofo… Es fácil imaginar cien funciones exitosas, peripecias y surgimientos de más farsas en el curso de una comedia de ese género… y luego en la escena final una de esas “Masacres Generales” ¡que producirá carcajadas en toda Europa! (¡Ya es hora!) ¡Lo más alegre de la época! ¡Cómo van a mear y cagar incluso en la 500ª!… ¡y mucho más lejos! (¡Mucho más lejos! ¡Je, je!) El asesinato de los “Signatarios”, ¡unos por otros!… vos mismo en manos de Cassou… ¡Cestuy en manos de Eluard! ¡el otro por su mujer y Mauriac! ¡y así siguiendo hasta el último!… ¡Te das cuenta! ¡La Apoteosis de la Hecatombe! ¡Sin olvidar la carne, por supuesto!… Gran desfile de chicas despampanantes, desnudas, contoneándose increíblemente de un lado a otro… orquestra del Grand Tabarin… Jazz de los “Constructores del Muro”… “Atlantist Boys”… premio asegurado… y la gran partuza de los fantasmas en una sobreimpresión luminosa… 200.000 asesinados, presidiarios, enfermos de cólera, indignos… ¡y colgados! ¡en corro! ¡un pedazo de Cielo! ¡Coro de los “Verdugos de Nuremberg”!… Y al tono le insuflás más-que-existencia, instantaneísmo, masacrismo… Clima de espasmos de agonía, ruidos de cólicos, de sollozos, de hierros… “¡Socorro!”… Fondo sonoro: “Máquinas de ¡Hurras!”… ¿Lo ves? Y luego, como atracción principal, en el entreacto: ¡Remate de esposas para presos! Y un Bar de sangre. El Bar futurista absoluto. ¡Sólo sangre verdadera! En vaso, cruda, certificada por los hospitales… ¡de esa misma mañana! ¡sangre de aorta, sangre de feto, sangre de himen, sangre de fusilados!… ¡Para todos los gustos! ¡Ah! ¡Qué futuro J.-B. S.! ¡Qué maravillas vas a hacer cuando seas eclosionado! ¡Verdadero Monstruo! Ya te veo fuera del sorete, casi tocando la flauta, ¡una flautita verdadera! ¡qué encanto!… ¡ya casi un verdadero pequeño artista! Maldito J.-B. S.

    La presente traducción pertenece a Mariano Dupont. Más textos de Céline en su blog A pegar el cascotazo.
    http://apegarelcascotazo.blogspot.com/

    Comentado por: armandobronca.com el 02/4/2011 a las 22:14

  • Que alguien me dé una explicación científica del amor, de la belleza, etc..etc
    Dejad que los tecnócratas objetiven vuestra alma y gobiernen vuestra vida.
    Poneos en sus manos ciegamente, como antes os poníais en manos de los curas.

    Comentado por: el arte como superior conocimiento de la realidad humana el 02/4/2011 a las 20:49

  • Esto de un gallego transformarse en otra cosa me recuerda un chiste que corre por Bilbao -escasamente hace falta advertir que las personas sensibles no sigan leyendo! Es de Bilbao ...

    Esto era un vasco que tenía una novia andaluza y la quería tanto que se quería hacer andaluz. Así que va al doctor.
    -¿Un vasco transformase en andaluz, mutil? le dice el médico. Es imposible.
    - Que sí que sí. Que yo mi novia es lo que más quiero en el mundo.
    - Te digo que es imposible. Bueno sí, hay un modo pero es peligrosísimo.
    - Yo soy vasco, no le tengo miedo a nada.
    - Mira para transformarte un vasco en un andaluz, te tengo que quitar la mitad del cerebro.
    - ¡Hostia! Pero yo no le tengo miedo a nada y mi novia es lo que más quiero en el mundo.
    - Bueno, ya me tienes harto, dice el doctor. Ven esta tarde que te opero.

    La operación. Despierta el paciente y el médico llorando,
    -Iñaki, perdóname. Me equivoqué y en vez de sacarte la mitad del cerebro, te saqué las tres cuartas partes.
    - ¿qu'es fes, noi?

    Comentado por: armandobronca.com el 02/4/2011 a las 20:04

  • Hay gente que para demostrar su fe en lo que dice, en contra del conocimiento de la realidad, se ha destrozado el pie pegándole una patada a una piedra de 100 kilos. No se trata de fe en la realidad, sino del conocimiento de la realidad, aunque sea poco. Por ejemplo, un tal Manuel Rivas dice esto en su columna de del sábado en EL PAIS: "Gallego. Aznar elogia los atributos de su sucesor Rajoy, pero con una limitación: su condición de gallego. El humorista Chichi Campos informaba de la existencia de una clínica suiza donde te operaban "de gallego" y salías convertido en gallo fino. Mariano todavía está a tiempo. Otros estamos perdidos. Un gallo ilustre me despacha como "gallego". Menos mal que un tercero entró en discordia: "Azúa es Dios y Rivas un gitano".

    La fe, el nacionalismo, la ideología, creer que el mundo se resume en una metáfora, etc., tiene esta cosas: un desconocimiento de la realidad absoluto.

    Comentado por: Un ejemplo de desconocimiento de la realidad el 02/4/2011 a las 19:53

  • La fe en La Realidad -y de paso, en el conocimiento- consiste, entre otras cosas, en creerse que esto que hay es lo mismo que lo que decimos que esto es.

    Comentado por: más o menos el 02/4/2011 a las 19:29

  • ¿Luchar contra el fe es lo mismo que luchar contra la realidad? Menuda es la fe. Pero no se trata de luchar contra la fe como contra la realidad. Este dilema es absurdo. Se trata de intentar conocer la realidad, cosa que jamás se consigue con la fe del creyente, que es una forma demostrada de no conocimiento. La misma definición de fe nos lo indica: creencia, esperanza, fidelidad, certidumbre, confianza, convicción, crédito, credulidad, convencimiento, dogma, credo, ideología, ideario. Es decir, todo lo contrario a la ciencia. El conocimiento es una representación, necesariamente finita, de un pedazo de realidad, presuntamente infinito. Si, además, el conocimiento se elabora con cierto método, llamado método científico, entonces el conocimiento se llama ciencia. La fe puede abarcar lo infinito, como la constitución imaginativa de un dios omnisciente y omnipotente. ¿Qué tiene sus compensaciones este autoengaño imaginativo? Sí, lo demuestra la pervivencia de las religiones. Pero no mezclemos las cosas para crear contradiccciones. Si yo creo que el universo fue construido por un dios, no estoy contribuyendo al conocimiento ciéntifico, sino al adoctrinamiento en una fe. Y no hay más.

    Comentado por: Mezclar fe y ciencia es un contradicción el 02/4/2011 a las 19:02

  • Luchar contra las numerosas fes son muchos enemigos y muy fuertes -basta ver lo que ha ocurrido conque un idiota quemó un libro en Florida y una turba de miles mató a una gente en Afganistán, ríete de la Teoría de las Catástrofes, eso es como la mariposa que bate las alas en Guinea y un huracán asola Louisiana al poco.

    Pero sí que se puede luchar contra el ABC, el Mundo, La (sin)Razón, Libertad Digital, y otros antros de fascistas redomados y la ola de corrupción que jalean.
    Esos libelos son inconcebibles en Inglaterra impensables en Europa y sólo pueden medrar y medran entre los madrileños descerebrados y fascistas.
    No hay en Inglaterra ningún diario tan malo como el ABC, hasta el Express se encuentra muchas millas por arriba incluso el Sun.

    Pero es muestra clara de la mentalidad madrileña, y por cierto que en muchas ciudades españolas el ABC se vende tanto como el Egin, o sea meramente presencial. Sólo lo compran los turistas de la capital que necesitan su dosis diaria de abeceína.

    Esos panfletos no existen en Barcelona ni en Bilbao, ni en Valencia siquiera, ni en Alicante, sólo medran en horrible Madrid, la capital de la Mancha.

    Yo, desconcertado ante tanta inmundicia capitalina le encontré una explicación física !
    Siempre hay que buscar explicaciones físicas y químicas y biológicas, alejarse de los idealismos (por ejemplo buena parte de la violencia en Bilbao tiene una explicación química, pero eso es otro asunto).

    Madrid, no es generalmente sabido, es la capital situada a mayor altitud de Europa, casi 700 mts.
    A esa altura la presión de oxígeno es menor que al nivel del mar; si lo unimos a la contaminación por dióxidos de nitrógeno, ácido sulfúrico, ozono y otros gases mefíticos entenderemos porqué esos escuchimizados están lelos.
    Y entenderemos mejor porqué la contribución de España a la cultura universal es tan pobre, desperdiciando recursos en alimentar cerebros literalmente axfisiados.

    Es notable que las Univesidades madrileñas pese a las fortunas que ingresan no producen apenas resultados notables --las Universidades destacas en España, como la de Barcelona, están todas a nivel del mar.

    A más, a más, la Universidad de Salamanca comparada con Oxford y Cambridge nunca produjo nada notable: Oxford y Cambridge se encuentran a poca altura mientras que Salamanca está en sus alturas tibetanas y siempre fue un fraude, tras un corto período inicial de cierta brillantez cayó en el más vulgar adocenamiento.

    Yo he propuesto trasladar las universidades de Madrid y los centros de investigación, a Cádiz, y crear allí un 'Oxford' atlántico. Y a otros lugares de la geografía por ejemplo a Galicia y el Cantábrico.

    Comentado por: armandobronca.com el 02/4/2011 a las 18:45

  • Ah, que era eso. Pues claro: la fe es una forma de ceguera, de ignorancia; no hay que poner el conocimiento al servicio de la fe: vamos, que el conocimiento no está para que nos lo creamos, pero sirve, entre otras cosas, para luchar contra la fe. O sea, para luchar, si se tercia, contra La Realidad.

    Comentado por: dieta mediterránea el 02/4/2011 a las 17:34

  • La ignorancia, como la imaginación humana, es infinita. Detestar los postulados de
    la Ilustración es de creyentes, de totalitarios, no de los creeedores, y menos de los creadores. Lean sin antojos ideológicos este artículo. Perdonen si, ahora, están comiendo cosas nada metafísicas, de creyentes.

    Un saludo de un nuevo miembro del blog.

    Comentado por: Wagensberg el 02/4/2011 a las 15:02

  • Debajo de lo que ves
    fluye el invisible río de la sangre,
    la turbulenta sombra,
    el lazo de brisa y oro que trenza el júbilo,
    la angustia latente del alba.
    Debajo de lo que ves
    el mar jadea como un toro celeste,
    la luz corona el delirio del trigo.
    Y ahora, acércate:
    palpa su piel delicada,
    bebe su aliento de nube,
    gusta del vasto terror
    que sus labios de nieve te brindan,
    muerde la dura ceniza
    que su seno de bruma derrama,
    prueba el oscuro esplendor
    de su carne conmovida.

    Comentado por: . el 01/4/2011 a las 23:21

  • ¿ No se habrá ahorcado el alcalde porque no hemos salido a recibirle ?
    -¿Armando Bronca se ha ahorcado por lo que le ha dicho últimamente Miquel?
    - Parece que no, parece que se ha ahorcado porque la gente joven quiere que la muchacha con la que convive sea comunal. Yo cuando la he visto me he dicho ¡ vaya un pijo ! y he comprendido a la gente joven porque la muchacha es un pimpollo reventón . Todo eso lo he pensado para mi, no lo he exteriorizado, es decir, tanto el vaya unpijo como pimpollo reventón lo he pensado para mis adentros. Y no he querido intervenir porque lo primero que se me ha venido a la cabeza ha sido el tema del libre albedrío.
    - Hombre, es que el tema del libre albedrío viene aquí pintiparado
    - ¿ Verdad que si ?
    - Con lo bonito que es el tema del libre albedrío
    - Dentro de la guardia civil no podemos usarlo prácticamente, todo lo que es buena voluntad en los primeros escalones del mando, cuando se llega a la altura de teniente coronel o así se ponen la scosas de una manera que ni libre albedrío ni nada, se cierran en que las ordenanzas esto, las ordenanzas lo otro y de ahí no hay quien los saque
    - Pues es una pena pero le advierto que con los nuestros pasa lo mismo. No se entere un arcipreste que andas tu ligero por ahí con el libre albedrío, se te cae el pelo. Es que no hay confianza, no hay confianza porque el libre albedrío bien usado no tiene ningún peligro, ahora, si eres un atolondrado con la sesera hueca, verdad... claro que los que son así ..se van antes de mujeres, es el vicio que mas tira, y eso que nos ponen a todos la sotana que son como faldas para que hartos de verlas no nos llamen tanto la atención, pero claro, el vicioso, el que es vicioso va a lo que hay debajo ¿ me entiende usted ?
    - ¡ Hombre ! se refiere usted al sexo, al sexo femenino
    - Exactamente. Que ofrece un enorme atractivo desde el punto de vista del vicio
    - Y una eficacia impresionante
    - En que sentido ?
    - Usted fijese en las gallinas

    Comentado por: lenny el 01/4/2011 a las 21:54

  • Bueno, un poco de música, imaginando lo que puede ser esta noche más allá de la puerta de casa (recomendable abtenerse de consideraciones estéticas ajenas a la propia música)
    http://www.youtube.com/watch?v=wKhfWctg5iM

    Comentado por: bares, qué lugares el 01/4/2011 a las 21:28

  • creerse la realidad, claro.

    Comentado por: ¿lo qué? el 01/4/2011 a las 19:28

  • Lo siento, no puedo terminarlo: es una pesadez. Creo que pretende demostrar algo así como que eso de creer en La Realidad no es una creencia, ¿no?

    Comentado por: ¿lo qué? el 01/4/2011 a las 19:22

  • "La abolición de la esclavitud no estaba impresa en ninguna creencia de creyente, fue un boceto de creedor."
    Léanse usted y Jorge Wagensberg a fray Bartolomé de las Casas.

    Comentado por: alabado sea por siempre señor el 01/4/2011 a las 19:16

  • Ilustración, claro.

    Comentado por: miguel el 01/4/2011 a las 18:44

  • Comparto con Wagensberg el 'totalitarismo, el materialismo rancio del siglo XIX, de la Ilustación'. Y, por supuesto, que todavía hay beatas y beatos esclavizados por las religiones, incluidos sus inquisidores. ¿Ponemos por ejemplo Irán, señorita como se llame? Ya sé que firmar con eso de alabado sea el señor suena a sentencia religiosa. ¿Para qué esta sentencia? ¿Para resumir que todo mi discurso es el de un ex jesuita porque a usted le da la gana que yo lo sea? ¿No se da cuenta que toda esa fraseología pretendidamente graciocilla, acaso intimidadora, a mí me da igual? ¿Qué le obsesiona de mí realmente, lo que me dice o lo que me oculta? ¿A qué disurso quiere usted que nos atengamos? ¿Al que a usted le gusta? Yo no intento gustar a todo el mundo con mi discurso. Esto sería digno de ególatras. Si a usted no le gusta pues ya está. No se preocupe tanto por mí. Viva su vida, que yo viviré la mía, y al final será el final, ése donde todos confluimos desnudos, despojados de la vanidad humana. Y ahí si que no nos salva ningún alabado señor.


    CREYENTES, CRÉDULOS Y CREEDORES
    Por: Jorge Wagensberg

    Los creyentes que creen en la razón viven una contradicción crónica. Por un lado, el creyente tiende a asumir verdades que la realidad puede confirmar, pero nunca desmentir; esto es, la fe del creyente siempre es compatible con los sucesos y objetos de este mundo. Por otro lado, creer en la razón equivale a asumir que la realidad es inteligible; es decir, la percepción de la realidad es útil, sirve para buscar esencias comunes entre sucesos y objetos distintos, sirve para construir verdades que una sola excepción puede pulverizar. La razón conecta la creencia con la realidad. Con la razón se discurre, con la razón se comprende, con la razón se conversa. Con la razón se puede cambiar una creencia; he aquí la contradicción.

    Mientras el creyente racional pasea por el mundo de las ideas, no tiene por qué ocurrir nada especial. La crisis aparece cuando se descuelga a analizar las cuestiones de este mundo, cuando pretende comprender su propia vida y la de sus vecinos. La razón, la buena razón, siempre se ofende cuando una creencia, una buena creencia, le cierra el paso. Esta clase de contradicción asoma en muchas disciplinas, quizá en todas, pero en ninguna como en teología. ¡Tratar de la fe sin renunciar a usar la razón! En principio, ¿por qué no? Las contradicciones, bien llevadas, proveen suculentos avances en la construcción de conocimiento. El teólogo Enrique Miret Magdalena es un interesante caso de creyente racional. Siento simpatía por el espíritu que palpita en el fondo de un reciente artículo suyo publicado en estas páginas, pero los argumentos y referencias que median entre el título (Contra la credulidad) y su última frase ('Si somos creyentes o no creyentes, no seamos crédulos, ¡por favor!') no son, creo, buena letra para tan buen espíritu.

    El artículo empieza bien. El presunto animal racional es un engreído de sus creencias. Por eso, muy a menudo, las antepone a la razón. Estamos de acuerdo. A continuación recuerda: grandes matemáticos que se rigen sólo por la lógica de la evidencia (sic) han cometido errores garrafales que a veces se han perpetuado durante siglos. Conclusión: somos demasiado crédulos. Estamos en desacuerdo. ¿Qué es un crédulo? Un crédulo es alguien que asume una verdad fácilmente, sin exigir demasiadas garantías a la realidad que debe soportarla. No veo de qué manera un matemático, como matemático, puede ser un crédulo. La matemática es una construcción mental que no tiene por qué hacer concesiones a la realidad física. Pero quedémonos con la idea y pasemos de la matemática a las ciencias experimentales. En ciencia sí se matizan verdades, todos los días. Y se corrigen. Y se sustituyen. Pero una verdad cuya vigencia ha resistido siglos es la prueba misma de que no se basaba en una verdad para crédulos, de que las garantías que la sustentaban eran bien robustas en su momento. ¿De qué sirve citar aquí a ilustres personalidades como Abel, Bernouilli, Cauchy, Euler, Fermat, Gauss, Lagrange o Poincaré? Las verdades para crédulos, justamente, aguantan muy poco en ciencia (fusión fría, esporas resucitadas del ámbar, fósiles terrestres de bacterias marcianas...). A un científico en horas de servicio no se le puede llamar crédulo. Llamémosle de otra manera; por ejemplo, creedor. Creedor: el que cree con garantías razonables y está dispuesto a cambiar la verdad vigente por otra más coherente (con menos contradicciones) y/o más completa (con menos lagunas). Un científico, como científico, es siempre un creedor de la creencia en la que trabaja, nunca un creyente o un crédulo. El método científico (basado en la objetividad, la inteligibilidad y la dialéctica con la realidad) sirve para tratar ideas, no tanto para captar ideas. Por eso, el científico necesita creer, partir de una creencia. Cree en una idea, pero luego la pasa por el método. Si después de la colisión creencia-realidad la creencia queda libre de paradojas de contradicción (la realidad dice A y la creencia dice no A) y de paradojas de incompletitud (la realidad dice A y la creencia no dice A ni no A), entonces el científico continúa creyendo. En caso contrario abandona la idea y busca otra. En resumen: creedor sería el que exige todas las garantías que la realidad pueda ofrecer en un momento y lugar; crédulo, el que exige muy pocas, y creyente, el que no exige ninguna.

    Si nos atenemos a estas definiciones (de las que Miret es no culpable), entonces la conclusión que atribuye credulidad tanto a creyentes como a no creyentes se vacía de contenido. La infamia en la historia de la humanidad se explica en clave de credulidad, pero no en descargo de creedores y creyentes. Ser creyente es, sencilla y llanamente, el grado máximo de credulidad, el caso más grave. De nada sirve construir ilustraciones a base de una misma persona con categoría de creyente (o no) en un aspecto, con calidad de crédulo (o no) en otro y acaso correcto creedor (o no) en un tercero. Que un crítico de un religioso sea supersticioso no prueba nada, salvo que ambos son creyentes. ¿De qué sirve citar aquí a Balzac, Dumas o Zola?

    Y llega la hora de la verdad. Como buen creyente racional, Miret se tropieza pronto con las preguntas ¿qué razón podemos tener para ser creyentes? ¿Qué es la fe? El primer amago de respuesta menciona nada menos que la probabilidad en física cuántica (!), pero tan prestigioso concepto no da ni para reorientar las preguntas. Miret vierte entonces una nube de citas (del matemático-filósofo Édouard Le Roy, del tomista Garrigou-Lagrange, del neomarxista Garaudy, del biblista Bultmann, del teólogo Rahner...) que intento sintetizar a continuación.

    Resulta que el término creyente no significa, en general, lo que los creyentes creen que es ser creyente, no es una simple adhesión intelectual a una lista de teoremas (esto suena bien)..., sino el discernimiento de una exigencia de vida del espíritu (sic) (esto no se entiende demasiado, pero seguimos avanzando), una experiencia moral básica, escoger el bien por el bien (bravo, aquí abrazaría con fuerza al señor Miret)..., un absoluto en el fondo de esa exigencia moral que es ya afirmar a Dios, sea como sea como se le nombre (vaya, tan bien que íbamos...). Supongo que, al llegar a este punto, el creyente respira aliviado: después de todo, ser creyente sí vuelve a ser lo que él toda la vida ha creído que es ser creyente. Y así se vuelve a enredar en la contradicción de siempre.

    Intentémoslo de nuevo. ¿Por qué somos creyentes? ¿Qué es la fe? ¿Se puede intentar otra aproximación a estas preguntas que no sea la del creyente racional? Para mostrar que sí se puede (y sólo para eso) propongo un sencillo juego mental. Imaginemos por un instante al primer humano que accedió al conocimiento abstracto. Seguramente abrió los ojos, miró el mundo y se asustó. Se asustó mucho. ¿Cómo mantener la propia identidad independiente de los caprichos de un mundo tan incierto? ¡Con el conocimiento! Agarrarse al conocimiento sin tener aún conocimiento al que agarrarse debía ser aterrador. Muchos debieron morir de pánico o de autocompasión, pero unos cuantos, pocos, que habían nacido con una fe indestructible en algo, lograron dominar su miedo y seguir vivos. De esos pocos descendemos todos, claro. De ahí la universalidad espaciotemporal del concepto creyente, del creyente con fe inquebrantable en algo, ya sea en una intuición, en un dios, un ídolo o en una buena identificación colectiva (familiar, tribal, deportiva, nacional...). Simplificando mucho, la creencia se enunciaría así: la selección natural favoreció el gen de la fe. Es una idea fastidiosa quizá para algunos, pero es una idea razonable: se le puede aplicar la razón. No es una idea de creyente. Es una idea de creedor; esto es, una idea que la realidad puede rechazar, sin que por ello haya que pagar con la sangre del clásico conflicto irresoluble.

    Creo que la idea fundamental del artículo de Miret es promocionar un fondo de exigencia moral como salida para seguir siendo creyente. Yo sólo cambiaría creyente por creedor. El matiz es esencial. Lo mejor que la humanidad ha hecho en favor de sí misma ha sido por la gracia de algunos creedores que empujan y para la desgracia de algunos creyentes que se resisten. La esclavitud humana fue compatible con millones de creyentes de cientos de miles de religiones desde el amanecer de la humanidad hasta ayer mismo. La abolición de la esclavitud no estaba impresa en ninguna creencia de creyente, fue un boceto de creedor. Algo parecido ocurre con la liberación de una de las dos mitades de la humanidad: las mujeres. La democracia hunde sus raíces en una creencia de creedor; cualquier otro sistema político lo hace en una creencia de creyente. Lo que más se acerca a un absoluto en materia de exigencia moral quizá sea la llamada Declaración de los Derechos Humanos. No conviene ser creyente ni siquiera en honor de tan hermosa idea, porque cualquier día caemos en la cuenta de que falta un nuevo derecho o un nuevo matiz. Yo apuesto por los creedores. Y si a la hora de organizar la convivencia humana hay que elegir entre un creyente o un crédulo, por favor, que sea un crédulo."

    Comentado por: miguel el 01/4/2011 a las 18:43

  • y que decir de miguel, ese implacable azote contra la superstición y el oscurantismo, pero no por ello desprovisto de un alma sensible y sonetera, que no le impide, sin embargo, con una tenacidad digna de la cerrilidad materialista y cientifista de hace dos siglos, luchar como un jabato de las luces contra una realidad que el imagina aún llena de beatas enlutadas, tribunales inquisitoriales y exorcismos diarios. Gracias a su rancio discurso materialista estamos avisados contra la barbarie de toda pretensión de trascendencia. Por eso, también:

    Comentado por: alabado sea por siempre señor el 01/4/2011 a las 16:39

  • armandobronca, discípulo esclarecido de Nostradamus, faro de la verdad que nos alumbra en la oscura noche de nuestra confusión, pasará a la historia, no como augusto vidente uruguayo-español, sino como fruto primoroso de la asistencia social de la Gran Bretaña, que, liberándole de pesadas cargas consuetudinarias y vulgares, le permitió canalizar sus divinas energías adivinatorias para bien de la ciega humanidad.

    Comentado por: alabado sea por siempre señor el 01/4/2011 a las 16:23

  • Por cierto, yo soy un excelente fotógrafo, entre otras cosas que hago muy bien. Y tengo experiencia fotográfica que Uds nunca tendrán lo siento chabones: ¡en microfotografía!
    También se revelar, digo usando de la química fotográfica y aunque lo tengo algo olvidado debido a lo digital era yo un as del cuarto oscuro, de los reveladores y las cubetas y las copias y el papel.
    Llegué incluso a revelar Ektachrome! Técnicas de ninguna manera obsoletas y algunos amigos míos que tienen cuarto obscuro a la antigua obtienen obras maravillosas.
    (Hay una exposición en Reino Unido sobre cuartos obscuros del fotógrafo)

    Si la fotografía arte mecánica y química es difícil el dibujo usando ayudas óptico-mecánicas es aún menos conocido, pero es otro arte y técnica que el zoólogo y el naturalista debe dominar, y por ejemplo d. Santiago Ramón y Cajal era un real y verdadero artista gráfico.

    Recuerdo con admiración una lámina en que nuestro único Premio Nobel en ciencias (*) tras usar una técnica hiposalina dibujó la doble membrana nuclear, descubrimiento asombroso que muchos años después confirmará el microscopio electrónico.

    Frente a los logros positivos de los fotógrafos científicos y naturalistas estos fotógrafos sociales quedan en bien poca cosa. Sí, lo de ellos vale algo, poco: creo que las virtudes que les imagina F de A y muchos de Uds son imaginarias y de buen discurso literario, nada más.
    (*) Severo Ochoa no es un Premio Nobel Español, es un español que exiliado de España por los franquistas, en EEUU, con dinero norteamericano y en su sistema investigador, y en inglés alcanzó esa distinción.

    Comentado por: armandobronca.com el 01/4/2011 a las 16:06

  • miguel, tranquilo. Ni puto caso. El o la que está obsesionadado/a contigo sí que está para consultar con el nalista. Curiosamente nunca se atreve a rebatir lo que dices, aunque, según ella, sean lugares comunes. Sigue en este blog, miguel, si no sería una aburrición al estilo del chateo pueril.

    Comentado por: circense el 01/4/2011 a las 14:17

  • He aqui, más abajo. la corroboración de lo que dices, miguel. No hay remedio, como tú dices. Y luego reniegan de los cambian de seudónimo, cuando ellos lo hacen en cada comentario.

    Comentado por: Una que cambia de seudónimo como " Oh! Crazy love" el 01/4/2011 a las 13:40

  • No creo que importe mucho aquí de qué se escribe; importa, en todo caso, como blog literario que dice ser, que se escriba por el gusto de escribir bien. Cosa que a muchos de los que aquí escriben parece importarles bien poco.

    Comentado por: salsa rosa el 01/4/2011 a las 13:39

  • Desde que ese par entró aquí ya no se habla de las cosas que hicieron bueno este blog. Creen que saben de todo y son los reyes de los lugares comunes, además, en el caso de armandobronca, un insultador profesional incapaz de convivir con personas que no piensen como él. El otro, miguel, es más como un ex seminarista que se está ahorrando el psicoanálisis mediante sus comentarios. En cualquier caso, ramplones, incontinentes, totalitarios y desagradables los dos. Insoportables.

    Comentado por: Jacuse el 01/4/2011 a las 12:25

  • Tenemos tandem Miguel-Armandobronca y Lenny ,su marido, que actúa bajo seudónimo.

    Comentado por: Oh! Crazy love!!! el 01/4/2011 a las 11:21

  • No se preocupe armandobronca. Conozco algo nuestra sociedad y conozco algo de Iternet, que es el reflejo de esa sociedad. Vivo en una sociedad como la española donde el odio a las ideas revela a la perfección nuestro pasado y nuestro presente. Y claro, cuando se odian las ideas, se odian a las personas que las tienen. Miren , un señor con ideas; a por él, ordenan algunos engendros patibularios. Es la España que han odiado los ilustrados, desde Goya; es la España del fanatismo, de la ignorancia, del ¡vivan las caenas!, del ¡que inventen ellos!; es la España de Queipo de Llano, del Campesino; es la España de la resignación, de la envidia, del timo, de la corrupción. Todo esto se refleja en muchos comentarios de este blog. Y lo siento por Félix. Porque ya no se trata de que alguien discuta contigo sobre ideas, es que se niega el propio hecho de que existan, lo cual representa la negación de la existencia de la mente, del cerebro. Es la descerebración total. La mera acción de insultar contradice ese hecho, ya que, aunque mala, la idea está contenida en el insulto. Y todo esto es el resultado de su diaria ración de basura televisiva, de esa fábrica de necios irreductibles. Esta cultura de la basura se ha erigido en una especie de poder moral. La mofa hacia una discusión medianamente seria, es un alarde de poder, de coherencia chulesca. Es como decir: mira estos pringaos que no hay dios que los entienda. Y luego vienen nuevamente los insultos o las distorsiones absurdas, supuestamente graciosas. Este es el gran logro político de la España actual: que las viejas tradiciones no sucumban, que los ignorantes (como en el tango) se crean los reyes, o mejor, los que dictan la "virtud" de la ofensa contra las ideas, a los que se les elogía por su zafia, repugnante y altanera categoría de analfabetos funcionales. Lastimoso, pero es así. De cualquier manera, afortunamente, aunque algún aspirante a comisario político nos diga que nos marchemos, seguiremos molestando con nuestra ideas, en este blog, hasta que nos dé la gana. Yo vine aquí por compartir muchas cosas con Félix de Azúa, tanto en terreno estético como en el político. Lo hice por propia voluntad, y salvo que en España se instaurara una nueva dictadura, mi volutad es seguir defendiendo aquí mis ideas frente a la ignorancia, la zafiedad, la envidia o la corrupción moral e intelectual, tan propia en foros donde a nadie se le pide identificarse por su nombre y apellidos o DNI.

    Comentado por: miguel el 01/4/2011 a las 10:29

  • reinventando y refutando y volviendo a reinventar con la experiencia se llega a la misma aberración que con las ideas.

    Comentado por: Aurelio el 01/4/2011 a las 08:02

  • No le haga caso a los chanchos que grunnen y guinnan, Miguel: lo suyo es bueno.

    Ah, y gracias, facha por quejarte de que desde que aparecí yo en el blog ya no tienes libertad.
    La primera respuesta mia admito que la escribí desde el desconcierto, pero reflexioné y advertí que tu queja es la misma que la de los islamistas!
    Eso me permitió escribir un corto ensayo muy logrado -aunque esté bien que yo lo diga :-)) - sobre el Islamista, el Facha y la Libertad, que para no recargar esta nota publiqué en mi blog.
    Para pasmo de la generación actual y enxiemplo de las siguientes !

    Comentado por: armandobronca.com el 01/4/2011 a las 07:19

  • miguel, las ideas son un don de Dios. Eres absolutamente infantil. Pretender comprender el mundo es de idiotas, pues no tenemos ideas divinas sino humanas. Haber si maduras de unas vez, ignorante.

    Comentado por: Que dios lo pedone el 31/3/2011 a las 21:39

  • miguel y armando son de raticulí. Vivían en mi bloque. Feotes y peludos los dos. Solterones. Raros. Violentos. Mejor que no vuelvan. Tusos.

    Comentado por: cristopher el 31/3/2011 a las 21:12

  • Algunos tienen la pretensión infantil no ya de comprender el mundo, sino de desenmascararlo.

    Comentado por: el guerrero del antifaz el 31/3/2011 a las 20:19

  • Lo sospechaba, pero ya es oficial: miguel no es de este mundo.

    Comentado por: socorrooooooooo el 31/3/2011 a las 19:13

  • El surgimiento de las ideas está relacionado con la resolución de problemas que surgen para sobrevivir en esto que llamamos vida. Desde ese punto de vista podemos establecer una escala de ideas para resolver problemas menos o más complejos. En este punto, podemos afirmar que es el hombre el que ha desarrollado más ideas, en comparación con otras especies, a la par que su cerebro se hacía más grande al afrontar problemas cada vez más complejos. De modo que las ideas no son exclusivas del hombre; otras especies tienen también ideas y, por supuesto, son de este mundo; han surgido en él. Otra cosa es cómo se utilizan, cómo se manejan las ideas por parte de los humanos. El hombre ha llegado, mediante su omnívora imaginación, a crear, desde las ideas más absurdas (las supersticiones, las creencias divinas), hasta las ideas más creativas como el arte o la ciencia, sin dejarnos atrás las más perversas para nuestros prójimos y para nosotros mismos. La Ilustración es un gran logro humano, de las ideas humanas, pues todo lo funda en la idea de la crítica racional contra las ideas irracionales. La búsqueda de la verdad, de la objetividad, sería una lucha crítica constante entre ideas, o mejor, entre el manejo de unas ideas frente al manejo de otras. Si yo quiero curar a un enfermo, mi manejo de ideas será diferente al que quiere curarlo manejando ideas supersticiosas, como puede ser la invocación a los dioses, o la hechicería y sus ritos. El método que mejor maneja ideas es la ciencia. Por ejemplo, en países donde la Malaria es endémica se han demostrado más eficaces las vacunas que los ritos de los brujos. Nuestra civilización parte de esa visión del manejo de ideas que viene de la Ilustración. Alguien ha dicho por ahí que le aburren los filósofos. A mí también me aburren, sobre todo si su misión es no resolver problemas manejando mal las ideas, a lo que ya me he referido antes. Aún así, el pensamiento siempre debería de ser libre, aunque el desarrollo imaginativo de ideas debe de tener una frontera: la que delimita cuáles son beneficiosas para la especie y cuáles no. A partir de ahí la discusión entre las ideas éticas y científicas está servida.

    Comentado por: miguel el 31/3/2011 a las 18:40

  • Y digo yo: La Revolución Proletaria, El Capital, El Progreso, La Libertad, La Humanidad, La Patria, El Individuo..., ¿no son ideas?, ¿cuántos crímenes no se cometen en su nombre?

    Comentado por: y qué más da el 31/3/2011 a las 18:27

  • Circe, por favor,¡conviértalos en cerdo y mándelos para Jabugo!

    Comentado por: lolipop el 31/3/2011 a las 16:30

  • Las ideas están para que nosotros las usemos, o nos olvidemos de ellas; pero no para ponernos a su servicio."

    Comentado por: E. Botín el 31/3/2011 a las 16:15

  • "Las ideas están para que nosotros las usemos, o nos olvidemos de ellas; pero no para ponernos a su servicio."

    Comentado por: v el 31/3/2011 a las 11:45

    Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros.

    Comentado por: cuidado con "v" que es marxista. el 31/3/2011 a las 16:09

  • "Navigare necesse est, vivere non necesse"

    Comentado por: vooooolare el 31/3/2011 a las 15:26

  • Si por pensamiento libre entendemos un pensamiento sin lo que Circe llama principios, en efecto, es peligroso.

    Comentado por: z el 31/3/2011 a las 15:08

  • En efecto: el pensamiento libre es peligroso.

    Comentado por: vade retro el 31/3/2011 a las 15:03

  • Tan peligroso es pensar sin ideales que tener ideales sin pensar.

    Comentado por: w el 31/3/2011 a las 14:53

  • (Perdón, vuelvo a pegarlo un poco más legible.)

    «¡Oh! Pero entonces ¡eres un cobarde de aupa, Ferdinand! Eres repugnante como una rata...»

    «Sí, de lo más cobarde, Lola, rechazo la guerra por entero y todo lo que entraña... Yo no la deploro... Ni me resigno... Ni lloriqueo por ella... La rechazo de plano, con todos los hombres que encierra, no quiero tener nada que ver con ellos, con ella. Aunque sean noventa y cinco millones y yo sólo uno, ellos son los que se equivocan, Lola, y yo quien tiene razón, porque yo soy el único que sabe lo que quiere: no quiero morir nunca.»

    «Pero, ¡no se puede rechazar la guerra, Ferdinand! Los únicos que rechazan la guerra son los locos y los cobardes, cuando su patria está en peligro...»

    «Entonces, ¡que vivan los locos y los cobardes! O, mejor, ¡que sobrevivan! ¿Recuerdas, por ejemplo, un solo nombre, Lola, de uno de los soldados muertos durante la guerra de los Cien Años?... ¿Has intentado alguna vez conocer uno solo de esos nombres?... No, ¿verdad?... ¿Nunca lo has intentado? Te resultan tan anónimos, indiferentes y más desconocidos que el último átomo de este pisapapeles que tienes delante, que tu caca matinal... ¡Ya ves, pues, que murieron para nada, Lola! ¡Absolutamente para nada, aquellos cretinos! ¡Te lo aseguro! ¡Está demostrado! Lo único que cuenta es la vida. Te apuesto lo que quieras a que dentro de diez mil años esta guerra, por importante que nos parezca ahora, estará por completo olvidada... Una docena apenas de eruditos se pelearán aún, por aquí y por allá, en relación con ella y con las fechas de las principales hecatombes que la ilustraron... Es lo único memorable que los hombres han conseguido encontrar unos en relación con los otros a siglos, años e incluso horas de distancia... No creo en el porvenir, Lola...»

    Cuando descubrió hasta qué punto fanfarroneaba de mi vergonzoso estado, dejé de parecerle digno de la menor lástima... Despreciable me consideró, definitivamente.

    Decidió dejarme en el acto. Aquello pasaba de castaño obscuro. Cuando la acompañé hasta la puerta de nuestro hospicio aquella noche, no me besó.

    (Viaje al fin de la noche)

    Comentado por: p. el 31/3/2011 a las 12:11

  • Las ideas no son de este mundo. Los buenos ideales son los ideales de verdad: inalcanzables.

    Comentado por: va pensiero el 31/3/2011 a las 11:52

  • «¡Oh! Pero entonces ¡eres un cobarde de aupa, Ferdinand! Eres repugnante como una rata...»
    «Sí, de lo más cobarde, Lola, rechazo la guerra por entero y todo lo que entraña... Yo no la
    deploro... Ni me resigno... Ni lloriqueo por ella... La rechazo de plano, con todos los hombres que
    encierra, no quiero tener nada que ver con ellos, con ella. Aunque sean noventa y cinco millones y
    yo sólo uno, ellos son los que se equivocan, Lola, y yo quien tiene razón, porque yo soy el único
    que sabe lo que quiere: no quiero morir nunca.»
    «Pero, ¡no se puede rechazar la guerra, Ferdinand! Los únicos que rechazan la guerra son los
    locos y los cobardes, cuando su patria está en peligro...»
    «Entonces, ¡que vivan los locos y los cobardes! O, mejor, ¡que sobrevivan! ¿Recuerdas, por
    ejemplo, un solo nombre, Lola, de uno de los soldados muertos durante la guerra de los Cien
    Años?... ¿Has intentado alguna vez conocer uno solo de esos nombres?... No, ¿verdad?... ¿Nunca lo
    has intentado? Te resultan tan anónimos, indiferentes y más desconocidos que el último átomo de
    este pisapapeles que tienes delante, que tu caca matinal... ¡Ya ves, pues, que murieron para nada,
    Lola! ¡Absolutamente para nada, aquellos cretinos! ¡Te lo aseguro! ¡Está demostrado! Lo único que
    cuenta es la vida. Te apuesto lo que quieras a que dentro de diez mil años esta guerra, por
    importante que nos parezca ahora, estará por completo olvidada... Una docena apenas de eruditos se
    pelearán aún, por aquí y por allá, en relación con ella y con las fechas de las principales hecatombes
    que la ilustraron... Es lo único memorable que los hombres han conseguido encontrar unos en
    relación con los otros a siglos, años e incluso horas de distancia... No creo en el porvenir, Lola...»
    Cuando descubrió hasta qué punto fanfarroneaba de mi vergonzoso estado, dejé de parecerle
    digno de la menor lástima... Despreciable me consideró, definitivamente.
    Decidió dejarme en el acto. Aquello pasaba de castaño obscuro. Cuando la acompañé hasta la
    puerta de nuestro hospicio aquella noche, no me besó.

    (Viaje al fin de la noche)

    Comentado por: p. el 31/3/2011 a las 11:49

  • He empezado a leer Viaje al fin de la noche (voy por la página 80) y por el momento me parece la historia de alguien que solo quiere sobrevivir a la matanza general. En este sentido, es un gran sí a la vida. El amor a la vida y a la paz le lleva a odiar a la humanidad. A la humanidad que provoca las guerras. Que para el son los poderosos. Que en un momento dado identificó con los judíos. De ahí los famosos panfletos. Pero cuando se enteró del Holocausto quedó horrorizado (a veces se nos olvida que un criminal no lo es hasta que no se produce el crimen). Su obsesión por evitar la guerra le llevó a colaborar con los nazis. A mi no me cae mal Céline.

    Comentado por: p. el 31/3/2011 a las 11:47

  • Las ideas están para que nosotros las usemos, o nos olvidemos de ellas; pero no para ponernos a su servicio.

    Comentado por: v el 31/3/2011 a las 11:45

  • Céline pensaba, lo que le permitió ser el mejor escritor francés, junto con Proust, de los dos últimos siglos en Francia.
    Pero Céline, el mismo lo dice, no tenía ideas, esa cosa tan vulgar.
    Tal vez en ello estribe que lo admiremos como escritor y lo detestemos como persona.

    Comentado por: w el 31/3/2011 a las 10:42

  • Un hombre que piensa es aquel capaz de fabricar una bomba atómica (conocimiento técnico). Un hombre con ideas es aquel que se plantea a qué fines dedica su pensamiento. (Ideales)

    Comentado por: w el 31/3/2011 a las 10:30

  • A quienes creen que pensar es tener ideas, seguirlas, les decimos que no: pensar es -también, al menos- luchar, luchar contra las ideas.

    Comentado por: v el 31/3/2011 a las 10:11

  • Yo no seré de ideas pero tengo mis principios: cuando en un artículo en inglés sale la expresión "with gusto" (pronúnciese gastohhh) finaliza inmediatamente la lectura.

    Comentado por: Circe el 30/3/2011 a las 23:22

  • Las fotos que tenemos de Céline, digo después que perdieron los de él, nos muestran un personaje desastrado, sucio, malvestido con tres o cuatro sweaters sucios y pantalones sucios rotos. Sus escritos fiel expresión de su persona, un facha bichicome.

    En cambio Machado, Lorca, JR Jiménez, RG de la Serna, dandys con poco dinero ¡nuestras glorias!

    Comentado por: armandobronca.com el 30/3/2011 a las 23:11

  • sed buenos, no pensad, no tened ideas, hay gente preparada que lo hace por vosotros, limitaos a consumir lo que podais mientras podadis, que el mundo está en buenas manos,
    ¿no es evidente?

    Comentado por: déspota ilustrado el 30/3/2011 a las 21:28

  • no me extraña nada que Céline hablara así

    Comentado por: ah, niñitos, qué peligrosas son las ideas el 30/3/2011 a las 21:22

  • "¡no tengo ideas, yo!… ¡ninguna! ¡y considero que nada es más vulgar, más común, más repugnante que las ideas! ¡las bibliotecas están llenas de ideas! ¡y las terrazas de los cafés!… ¡todos los impotentes rebalsan de ideas!… ¡y los filósofos!… ¡su industria son las ideas!… ¡con ellas agobian a la juventud!… ¡la prostituyen!… la juventud, usted lo sabe, está siempre lista para tragarse cualquier cosa…"

    Céline

    Comentado por: c/p el 30/3/2011 a las 20:48

  • Fantástico, ¿yo he terminado con la libre expresión? y además de faltarme te has expresado como has querido.

    Para una vez que un diario inglés dice algo bueno de España.
    ¿Las cooperativas del País Vasco son de la ETA? No parecen muy adictos al trabajo los de la ETA; los que sabemos de ellos y de su vida, más bien no han trabajado en su vida.
    Igual que Ud.

    Abajo la prensa amarilla de Madrid, la peor del mundo y sus calumnias a Rubalcaba.

    Comentado por: armandobronca.com el 30/3/2011 a las 19:43

  • El presente discurso fue pronunciado por Pierre Bourdieu ante los trabajadores en huelga, reunidos en la Gare de Lyon en París, el día 12 de diciembre de 1995

    Estoy aquí para expresar nuestro apoyo, a todos aquellos que luchan , desde hace tres semanas, contra la destrucción de una civilización asociada a la existencia del servicio público: civilización de la igualdad republicana de los derechos, a la educación, a la salud, a la cultura, a la investigación, al arte, y por encima de todo, al trabajo.

    Estoy aquí para decir que comprendemos este movimiento profundo, es decir, la desesperanza y las esperanzas que allí se expresan y que también nosotros experimentamos; para decir que no comprendemos (o que comprendemos muy bien) a estos que no lo comprenden, como a este filósofo que, en el "Journal du dimanche" del día 10 de diciembre, descubre con estupefacción, "el abismo entre la comprensión racional del mundo", encarnada segun él por Juppé, así lo dice textualmente, "y el deseo profundo de la gente".

    Esta oposición entre la visión de largo plazo de la "élite" esclarecida y las pulsiones de corto plazo del pueblo o de sus representantes, es típica del pensamiento reaccionario de todos los tiempos y de todos los países, pero adquiere hoy una forma nueva con la nobleza de Estado, que fundamenta la conviccion de su legitimidad en el título escolar y en la autoridad de la ciencia, principalmente económica. Para estos nuevos gobernantes de derecho divino, no solamente la razón y la modernidad, sino también el movimiento y el cambio, están del lado de los gobernantes, de los ministros, de los patrones o de los "expertos". La sinrazón y el arcaísmo, la inercia y el conservadurismo, del lado del pueblo, de los sindicatos y de los intelectuales críticos.

    Es esta la certeza tecnocrática que expresa Juppé cuando escribe: "Quiero que Francia sea un país serio y un país feliz", lo cual puede traducirse como: "Quiero que la gente seria, es decir, las élites, los "enarcas", los que saben adonde esta la felicidad del pueblo, puedan realizar la felicidad del pueblo, incluso a pesar de él, es decir, contra su voluntad. En efecto, enceguecido por esos deseos, de los que hablaba el filósofo, el pueblo no conoce su felicidad, particularmente la felicidad de ser gobernados por gente que, como Juppé, conocen su felicidad mejor que él". Así piensan los tecnocratas y así entienden la democracia. Comprendemos que ellos no comprendan que el pueblo, en nombre del cual pretenden gobernar, descienda por las calles, -¡colmo de la ingratitud!- para oponérseles.

    Esta nobleza de Estado, que predica la desaparición del Estado y el reino sin reserva del mercado y del consumidor, sustituto comercial del ciudadano, se ha apropiado del Estado, ha hecho del bien público un bien privado , de la cosa pública, de la República, su cosa.

    Lo que hoy está en juego, es la reconquista de la democracia contra la tecnocracia: hay que acabar con la tiranía de los "expertos" al estilo del Banco Mundial o del FMI, que imponen sin discusión los veredictos del nuevo Leviatán, "los mercados financieros", y que no pretenden negociar sino "explicar". Hay que romper con esa nueva fe en la inexorabilidad histórica que profesan los teóricos del liberalismo . Hay que inventar nuevas formas de un trabajo político colectivo, capaz de constatar las necesidades, principalmente económicas (lo que puede ser tarea de expertos) pero para combatirlos y, si es del caso, para neutralizarlos.

    Comentado por: un poquito más de sacrificio, sed serios, no seais niños el 30/3/2011 a las 19:30

  • Idea para armandobronca, esa eminencia democrática que con su brutal y sistemático ataque a quienes no pensamos como él ha terminado con la libre expresión en este blog: que las cooperativas que ensalza por boca del Guardian no sean la cara económica de la banda terrorista ETA.

    Comentado por: FASE el 30/3/2011 a las 19:06

  • Voltaire y todos los ilustrados, en el fondo, era unos fachas antimarxistas. Inspiradores de esta decadente sociedad.

    ¡Abajo la Ilustración! ¡Viva el socialismo del siglo XXI!

    Comentado por: Beria el 30/3/2011 a las 17:49

  • Así nos ven (bien)
    Big Society en el País Vasco, ¿Quién lo hubiera dicho?
    http://www.guardian.co.uk/world/2011/mar/30/basque-country-big-society-spain

    The Guardian, probablemente el mejor diario del Reino Unido, lleva unos días con buenos artículos sobre España dentro de unas monografías sobre The New Europe.
    Hoy trae entre otras cosas un buen artículo de M Boyer, el otro día un pomposo discursillo de Solana.

    Pero el interesante hoy es sobre el País Vasco y sus cooperativas.
    "Basque country's thriving big society"
    Worker co-ops and txoko dinner clubs have helped this once- depressed region weather the slump better than most of Spain

    If Britain is on the way to getting a "big society", the Basque country has already got one. While London urges communities to take over local pubs and run their own public services, Basques already do so with gusto – rather than relying on the state. One does not have travel far in Guernica to find groups of teenagers – or cuadrillas – turning disused shopfronts into youth clubs. Britons by contrast seem only to band together when they want to oppose something.
    Tellingly, two proud symbols in the Basque country are not businesses but social enterprises managed and owned by their members. La Liga club Athletic Bilbao is the property of its football fans, while Mondragón is the world's largest industrial worker co-operative.

    This region is an extreme example of Spain's love affair with co-operatives. Today's Spanish constitution explicitly recognises that co-operatives encouraged democracy after Franco – and as a consequence pay lower rates of tax.
    -------------
    A lo mejor los del FAES que venís aquí leyendo esto se os ocurre alguna idea en este plan para proponerle a Rajoy.

    Comentado por: armandobronca.com el 30/3/2011 a las 16:49

  • Es que yo no me tomaría tan en serio lo de Voltaire. Sin querer restarle mérito, que lo tiene, lo veo así como un poco "gauche divine". Pero es que yo soy incapaz de tomarme muy en serio ni la filosofía ni sus críticos. Y aún hay quien lo considera un carca. Leí hace poco "Los ultras de las Luces", de Michel Onfray, que tiene pasajes delirantes. Me pareció de lo más panfletario pero me reí con ganas.

    Comentado por: Circe el 30/3/2011 a las 09:45

  • El comentario se refería a esa opinión en concreto -nada personal- porque estimo mucho sus breves e inteligentes opiniones habituales ,Circe.

    Comentado por: Paglos el 30/3/2011 a las 09:31

  • No queramos ser una sociedad. Ya es bastante con ir conviviendo.

    Comentado por: a lo loco el 30/3/2011 a las 00:18

  • No hace falta insultar. A mí no me pareció demasiado interesante ni profunda, más bien flojilla. Pero si a usted le entusiasmó, pues muy bien, qué quiere que le diga.

    Comentado por: Circe el 29/3/2011 a las 15:44

  • Un fan, Armando, un fan...

    Comentado por: Zadig tuerto el 29/3/2011 a las 13:49

  • Gracias, "Zadig", título por cierto de una de las obras de Voltaire,

    Zadig ou la Destinée est un roman mais aussi un conte philosophique de Voltaire, publié pour la première fois en 1747 sous le nom de Memnon. Puis allongé de quelques chapitres, il fut publié une nouvelle fois en 1748 sous son titre actuel.

    http://fr.wikipedia.org/wiki/Zadig

    Porque supongo que su twitt era así como un elogio, y si no era su intención tenga en cuenta que la ironía se transmite mal por Internet
    sarcanol off/

    Comentado por: armandobronca.com el 29/3/2011 a las 13:43

  • Armandobronca.com es inmenso tiene miles de entradas y apenas un par de constestaciones, una de ellas le felicita por el "magnífico blog".

    Comentado por: Zadig el 29/3/2011 a las 12:54

  • Un Estado consecuente y moderno, un Estado como Dios manda, es un Estado fascista, un Estado de masas, y su legitimidad no reside en sí mismo, sino en el Amo a cuyo servicio se ponga. Hoy, cuando los integrismos de todo pelaje crecen parejos a la apoteosis de la opinión, esto es, a la devaluación, al menosprecio estentóreo de la verdad, menudean las voces que apremian a la penitencia, a la purificación, al despojamiento de lo innecesario, a la limpia de los detritus generados por nuestra desmesura; y así, el Estado, en su particular camino de perfección, va camino de una nueva epifanía que desvele su ser esencial, lo que es hoy día verdaderamente el Estado, lo que en el fondo siempre aspiró a ser: Autoridad, pura Autoridad. No parece que en esta vía purgativa pueda renunciar a lo que aún llaman Administración de Justicia, ni a las Fuerzas del Orden, que forman parte, ambas, de un todo esencial; la educación, otra tarea obligada del Estado en la formación de individuos sumisos al Amo, de creyentes, será absorbida, lo está siendo cada vez más, por las dos anteriores, y los centros de enseñanza se convertirán en meras guarderías y expendedores de títulos de capacitación profesional; y en cuanto al contenido de esta educación, por ejemplo, se ha intensificado el proceso para eliminar al maestro, al profesor, y convertir a televisiones/ordenadores/móviles -se sueña con un cacharro que integre a todos estos ya anticuados dispositivos- en educadores aún más eficaces e intensivos.
    En fin: observen como nuestra sociedad aspira a ser, ya lo va siendo, una sociedad militarizada, cuartelera, y aún resuena en nuestros corazones el inmenso suspiro de alivio que soltó toda España cuando los uniformados tomaron el control de los controladores y dejaron bien claro que ellos sí que sabían mandar.

    Comentado por: racarraca el 29/3/2011 a las 11:16

  • Ningunear o minusvalorar al Candide o AMDG es una técnica jesuita. No atacarlo de frente sino de flanco. Panfletillo, obra juvenil desdeñable, oiga no los lean que ya lo hicimos por Ud y por eso los pusimos en el Index. Que Voltaire se jugó la vida al publicarlo, y Ayala su reputación en una España de sacristía eso que no lo adviertan.

    Comentado por: armandobronca.com el 29/3/2011 a las 11:02

  • Cándido "bastante elemental"?.Cándido puede parecer hasta una novela juvenil pero tiene una hondura que solo puede pasar por alto una pedante estúpida.

    Comentado por: Paglos. el 29/3/2011 a las 10:23

  • Y sigo pensando que hay cosas que no se entienden.

    Comentado por: Cisne verde loro el 29/3/2011 a las 09:56

  • La verdad es que no tenemos futuro, y que el pasado es sólo literatura

    Comentado por: que se nos va la pascua, mozas el 29/3/2011 a las 09:48

  • Sin ánimo de ofender, me leí el Cándido y me pareció bastante elemental, de jojojo jajaja, tipo Polonia, vamos. En fin, que no me pareció nada del otro mundo, sino un panfletillo. No es precisamente el libro que salvaría en caso de incendio.

    Comentado por: Circe el 29/3/2011 a las 09:47

  • Sí, sí, la monita muscaria, muy venenosa. Gracias por avisar, Cacambo.

    Comentado por: para el bichicome el 29/3/2011 a las 09:38

  • Julio, puestos a insultar, tú eres un comunista, que es peor que fascista. Los comunistas asesinaron a más obreros y cometieron más exterminios étnicos y raciales que los fascistas y nazis juntos. Repasa un poco la historia que no esté escrita por el carnicero Stalin y sus secuaces.

    Comentado por: Anaximandro el 29/3/2011 a las 08:54

  • Si llego a saber que los jesuitas, maristas y otros frailes negros os ibais a poner tan rabiosos, lo de la Monita Secreta lo revelo antes !

    Os invito a leer el libro AMDG, lema de los jesuitas "Ad Majorem Dei Gloriam" escrito por uno que estudió con ellos.
    Y por supuesto a Voltaire, siempre prohibidísimo en España. La persona que no haya leído el Candide/Cándido no se cuente entre el número de los cultos.

    Precisamente hoy pasé por Black Friars, en Oxford. Los expulsaron de Oxford cuatro siglos, algo habrían hecho los dominicos, pero volvieron los perros de dios, los dei canem, en mala hora.

    Comentado por: armandobronca.com el 28/3/2011 a las 23:11

  • Al demostrar a los fanáticos que se equivocan no hay que olvidar que se equivocan aposta
    (Émile Herzog)

    Comentado por: almanaque el 28/3/2011 a las 20:35

  • por favor, pelmazo, no arrastres el nombre de anaximandro por tu fango (fascista)

    Comentado por: julio el 28/3/2011 a las 17:32

  • Arcadi es muy bueno. Elogió la conducta de Pedro J.ante la infamia del video ( va a un Juzgado ordinario a denunciar la pillada y lo publica a cinco columnas en su periodico ) solo le afeó al Director de El Mundo decir que había actuado bajo la influencia de unas pastillas en un gin-tonic. Según Arcadi, la fantasía de ser follado por una mujer es frecuente en el varón de mediana edad, obligado siempre llevar un papel muy activo en el trato con la mujer. Yo lo entiendo también, que una señora delicada se ponga borde contigo y te dé una tunda de varazos tiene su punto. Los hipócritas como Joaquín Leguina (que ahora se arrastra por las tertulias de la TDT)vieron "problemas psiquiatricos" pero basta leer Las Confesiones de Jean-Jacques Rousseau para comprender lo normales que son las extravagancias en el sexo.

    Comentado por: Háztelo como puedas el 28/3/2011 a las 12:12

  • Anoche tuve una pesadilla. Lartigue fotografiaba a armandobronca y Azúa cambiaba su foto del blog por esta última. Se veía a un tipo parecido a Nazario envuelto en gasas comiendo un crucifijo y enseñando un anca llena de granos y pelos. No he podido desayunar.

    Comentado por: arcada estilete el 28/3/2011 a las 10:51

  • ¿Qué hemos hecho para que nos recomienden un artículo de Arcadi Espada? No lo hagan, producen aumento de bilis y uno se vuelve mala persona al leerlo

    Comentado por: Job el 28/3/2011 a las 10:40

  • ¿por qué detesto a José Bono? por el tratamiento capilar, por la media sonrisa, por los ojos de rata, por el "tempo" solemne que le da a su discurso, por su manejo de las manos ( como los clérigos). Su aspecto general es muy blando (creo que ese es el motivo principal de mi asco hacia él).
    Lean el artículo de Arcadi Espada en El Mundo de el sábado.

    Comentado por: S. el 28/3/2011 a las 10:06

  • Siempre se puede decir no.

    Comentado por: fatalidad, divino tesoro el 28/3/2011 a las 08:48

  • Vaya con el jesuitón; está que resuella por la herida de que ahora mucha gente se entere de qué es La Monita Secreta.

    Comentado por: armandobronca.com el 28/3/2011 a las 08:43

  • ¿Por qué, Dios santo, por qué? ¿Por qué las mentes privilegiadas como el Sr. Bronca se empeñan en descubrirnos arcanas verdades, profundos misterios, a los simples mortales, que apenas podemos entenderlas?
    Habiéndome así enterado que es posible sobornar a alguien, y que eso empezó con el capitalismo (¿mayúscula?), no volveré a dormir en días. ¿Para cuándo honrados políticos, como por ejemplo el precapitalista Richelieu?

    Comentado por: perogrullo escribe aquí y firma armandonosequé el 27/3/2011 a las 23:21

  • El caso chusco e ibérico del eurodiputado del PP que lo coimearon los periodistas de The Times debería, oh imberbes y jóvenas, conduciros a interesantes elucubraciones.
    ¿Cómo es posible que un marmolillo como este tipo sea eurodiputado? Con lo goloso del puesto, el relumbre social y el sueldo fabuloso debería haber puñaladas por esa posición.
    Y las hay.
    Esos puestos, oh ingenuos, no es por valer; no son elegidos por las masas democráticas sino digitados por el cacique de turno.
    Y SE COMPRAN.

    Así de simple, esto no se llama capitalismo por casualidad.
    Se compra, lo compra el que tiene dinero y le paga al que decide.
    Igual que se compran los puestos de gerente en las empresas, y ya podéis estudiar en la LSE que nunca medrareis por vuestros méritos ni buen hacer y simplemente un cabrero cualquiera os vivirá porque compró esa posición.

    Lamento haber chafado esas enseñanzas de orden y moral social que vuestro padre, ese pobre hombre ese hombre pobre, os inculcó.
    La vida no se rige por esa alta moral, de los libros de ética y filosofía, de las prédicas desde el púlpito y desde la cátedra.

    Es una MONITA SECRETA la que conduce al éxito. Nunca me lo agradeceréis bastante, aquí la tenéis

    www.armandobronca.com/la-monita-secreta/

    Comentado por: armandobronca.com el 27/3/2011 a las 22:47

  • Contra la autoridad, desobediencia; lo que mayormente se hace en manifestaciones, concentraciones, actos de protesta, etc... no es desobediencia: es la proclamación de la propia fe, la escenificación pública del individuo que somos o pretendemos ser, y de su capital moral.

    Comentado por: qué mono el 27/3/2011 a las 19:17

  • "EE UU despliega tres AWACS, tres aviones espía y hasta 30 tanqueros KC-10 en Rota y Morón." EL PAIS.

    He aquí la prueba de las incoherencias del peor presidente que jamás haya tenido España, al que ya están despidiendo sus propios camaradas de partido. Creo que el festival de puñaladas políticas en el PSOE es histórico, no por idealismo, ya me entienden.

    Comentado por: lda el 27/3/2011 a las 19:14

  • No me creo el hecho, desde que en España se instauró la democracia, de que siempre hayamos pertenecido, al menos conscientemente, al llamado bloque de países no alineados (recuerden: Cuba, Corea del Norte, Libia, etc., etc.,), porque nosotros (lo que todavia se llama España) estamos implicados hasta el tuétano en los organismos cuyos intereses geoestratégicos son los mismos que los de EE.UU. La OTAN es el ejemplo. Acaso sea cierto que no contemos tanto en el plano internacional por nuestra decadencia instiucional y económica. Es verdad. Pertenecemos a la UE, que es como decir que pertenemos a una pandilla de ineptos, de burócratas corruptos, con intereses contrapuestos, sin determinación a la hora de elaborar acciones conjuntas, ya sean económicas o políticas. Aznar era consciente de todo eso y quizo ser consecuente con esto: a la mierda la UE. Me voy con los EE.UU y los ingleses, los únicos que tienen determinación a la hora de defender, no por idealismo, sino por autodefensa, los intereses de Occidente frente a la barbarie que tiene bajo su culo el petróleo. Esto fracasó al llegar ese personajillo, casi iletrado, incapaz de entender cómo funciona un Estado y que nos puso otra vez en donde estábamos: en el grupo indeseable de los no alineados, pero esta vez con todas sus nefastas consecuencias. Hablo, claro está, de Zapatero, encariñado con personajes como Chávez y otra gentuza del mismo jaez. Y ahora, cuando el mismo que nos instaló en el bando del aislamiento, del no alineamiento con Occidente (la Alianza de Civilizaciones, ese engendro metafísico, lo demuestra) va y se pone al lado de Francia contra Libia. ¿Para qué? ¿Para imitar a Aznar en sus ansias anti aislacionistas? ¿Quién nos va a creer en ese sentido ahora con estos bandazos en política exterior? Nadie, y menos confabulados con los franceses, nuestros enemigos clásicos en el norte de África. Zapatero ha conseguido dos grandes ruinas para lo que todavía llamamos España. Una, desmoronar institucionalmente al Estado (estamos en manos de un inepto peligroso) e incapacitar a ese Estado para que sea respetado en Occidente, con ideas claras de lo que se tiene que defender, que es nada más y nada menos que una concepción del mundo que ha hecho cambiar muchas cosas en él, incluso, el que algunos bárbaros aspiren a las libertades democráticas, por poner un solo ejemplo. ¿Qué siempre está el interés de por medio en detrimento del idealismo, de la extensión de los Derechos Humanos? Pues sí. Invertir aquí los terminos sería de incautos. La civilización se construyó a base de guerras. No existe en el mundo una sola civilización que se haya creado más allá de los intereses humanos, tan lejos del cielo y tan cerca de la tierra.

    Comentado por: Anaximandro el 27/3/2011 a las 19:04

  • Apotegma amico-gurbianus: los atracones de churros predisponen al fraude solemne del pensamiento.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 27/3/2011 a las 19:03

  • Estas guerras son guerras al servicio del Capital, como las que por aquí tenemos, pero más sangrientas y descarnadas, más repulsivas, no más despiadadas, y nos muestran hasta que punto es el individuo que somos carne de cañón en los juegos del Capital. También nos muestran, cómo no, que la guerra es una ocasión espléndida para forjar un héroe de un asesino. ¿O era al revés?

    Comentado por: esto es la guerra el 27/3/2011 a las 18:09

  • Tengo que hablar de un niño, pero me dan asco los que utilizan a los niños a su conveniencia. El político que besa a un colegial, la mamá narcisista que llora mientras su niña de 3 años se contorsiona en un plató de tv. El que acaba de dar una patada a un perro en la calle y en la escalera del bloque pone una cara tierno-mimosa cuando pasa la vecina, guapísima, con el hijo en brazos, para hacerse grato y ponerse a la cola, por si… Esta misma madre que, para sus adentros, llama baboso al vecino, pero que mirando a su criatura experimenta algo parecido a esto: “tengo que ser la pera, si he sido capaz de fabricar un niño tan así, yo, la fábrica, como mujer, como madre, estoy en la zona más alta de la gama en esto de producir milagros. Y además, es un niño, o sea, que soy capaz de producir, algo tan distinto y tan raro, tan poco parecido a mí, como un varoncillo". La mujer, después de esto, se siente mejor y sobrelleva el decaimiento en sus obligaciones del padre.
    Por eso no quiero usar a este niño que ayer, a las 9: 48, le pedía, en Trípoli, al dependiente de la tienda de 24 horas un litro de leche y que estuvo unos minutos negociando con él las chucherías que podía llevarse con el dinero que le sobraba de la compra. Como no se decidía, salió con la intención de consultar con su madre y de pedirle unos céntimos para poder comprar la chuche que le gustaba. Una bomba lo reventó en la puerta. No tuvo tiempo de enterarse si esta guerra era más justa que la de Irak. Ni de darles la razón a unos señores que a miles de kilómetros trataban de justificar, cada uno, la guerra que inició. Seguramente, si lo hubieran dejado crecer y entender, le hubiera costado trabajo decidir sobre la bondad de las guerras, las inicie quien las inicie, que no dejan a los niños preguntar a sus madres qué caramelo deben comprar. Me dan asco los que usan a los niños a su conveniencia. Pero para los chicos sigue siendo menos peligrosa la mirada de orgullo de su madre, o la mirada análitica de un bloguero, que la explosión de un Tomahawk, aunque lo hayan lanzado los buenos de la peli.
    PUBLICADO POR PABLO ALCÁZAR EN
    http://angel-lectorimpertinente.blogspot.com/

    Comentado por: lenny el 27/3/2011 a las 17:55

  • "La conclusión desesperante es que en la práctica se va a las guerras, o no se va, mayormente por tonterías. En nuestro caso ya ni siquiera es por interés, pues hace rato que nos da igual. Como a los demás les da igual lo que diga o haga España."
    ---------------------
    Por el interés, es.
    Ahora le han prestado dinero a España al 1% y en otro caso sería al 7%.
    Caso extraordinario que los socialistas y otros demócratas no comentan, por pudor -las cosas hay que hacerlas por idealismo, vio- y los pepotes y otros antidemócratas callan no sea que los españoles se aviven que ZP pegó un pelotazo para España y con ese espíritu vil y pesetero, rastrero y medrador que tienen aprueben esta intervención, y pidan otras.

    Comentado por: armandobronca.com el 27/3/2011 a las 17:25

  • ¿A la guerra por tonterías?
    Anna Grau

    Hay buenas razones para ir a la “guerra” de Libia que no se daban en la guerra de Irak. Pero ninguna de ellas es moral ni es de fondo. El mundo está mejor sin Saddam y estaría mejor sin Gaddafi. Las violaciones de los derechos humanos son atroces en los dos casos (y en muchos más que por desgracia ni siquiera nos ocupan). El derecho de ambos pueblos a vivir en libertad, idénticamente urgente. La desidia internacional en hacerles caso, tan vergonzosa como de costumbre.
    Hay buenas razones para ir a la “guerra” de Libia que no se daban en la guerra de Irak. Pero ninguna de ellas es esa “legalidad internacional” que en la práctica constituye un fantasma tan elusivo como “los mercados”. ¿Qué es legalidad internacional? Por supuesto es mucho mejor tener resoluciones de la ONU a favor que no tenerlas o que tenerlas en contra. Pero si algo demuestra la historia reciente es que estas resoluciones son de goma, que cada uno las usa y las interpreta (y por supuesto las incumple) según le conviene. Como para que se aprueben tienen que ser tan en verso y tan oscuras como la Biblia (o, ya puestos, la Constitución española), en la práctica valen para todo.
    La resolución 1441 aprobada en su día sobre Irak advertía que Irak tendría que afrontar “graves consecuencias” a causa del continuo incumplimiento de sus compromisos. Pero, ¿qué son “graves consecuencias”? ¿No es eso un coladero monumental? Para unos significaba de todo menos la fuerza. Para otros significaba lo contrario, más cuando previamente se había aprobado “autorizar a los Estados miembros a emplear todos los medios necesarios para defender y ejecutar” resoluciones anteriores. De ahí el lío que se montó cuando George W. Bush decidió unilateralmente que no hacía falta más para invadir Irak, mientras Francia, Rusia, etc, afirmaban igual de unilateralmente que eso era imposible sin una segunda resolución. Que por supuesto ellos no pensaban permitir que se aprobara ni en pintura.
    Que de aquellos polvos vienen muchos lodos lo confirma el hecho de que ahora todo el mundo se haya molestado en precisar una sola cosa en la resolución 1973 aplicada a Libia: que la invasión terrestre del país está EXCLUIDA. Que ONU escaldada del agua fría huye. Pero en el 2003 no estaba ni mucho menos tan claro.
    Y no lo estaba porque por lo mismo que existe la legalidad internacional existe el fraude de ley internacional. La tangada diplomática. El uso sistemático de la norma para saltársela. A quien practique una ideología o un periodismo emocional, basado en buscar aquella “realidad” que mejor confirme nuestros prejuicios, le conviene reducir el tema al absurdo y ponerse a repartir carnets de buenos y malos. Lo que desde luego no le conviene es seguir leyendo este blog. Avisado queda el que continúe: de ahora en adelante salen cosas que pueden herir la sensibilidad tanto de los de izquierdas como de los de derechas. Más cuanto menos les guste pensar sin hipotecas.
    Por ejemplo: si alguna guerra se explica de verdad por el petróleo, es mucho más probable que sea la de Libia, no la de Irak. Después de la guerra de Irak el precio del crudo más bien aumentó, como todo el mundo sabe (si lo ha querido saber). En cambio la que estaba cayendo en Libia sí que era un peligro para los intereses energéticos occidentales. No es extraño que Francia, que es la que tiene mayores intereses de este tipo en la región, haya liderado la patada de la ONU en el culo de Gadafi. Lo hace exactamente por las mismas razones que en 2003 se opuso a la patada en el culo de Saddam.
    Aunque en Europa cueste mucho creerlo, Estados Unidos se metió en Irak de relativa buena fe. Fue el resultado de un cóctel explosivo de factores, empezando por la orgía redentora y salvamundos de los neocon, concretamente del sector neocon que proviene de la izquierda americana anticomunista, los trotskos made in USA que aúnan la visión de su país como el Superman planetario con un peligroso tipo de idealismo. Sobre todo peligroso porque muchas veces les ha llevado a ver el mundo no como es sino como ellos quisieran que fuese. Les pasó en Vietnam y les pasó en el Irak de 2003, cuyas diferencias más relevantes con la Libia de hoy, para el caso que nos ocupa, son:
    a) En Libia hay un movimiento rebelde organizado, una alternativa al régimen, que además se produce en un contexto regional de cambio
    b) La continuidad numantina en estas circunstancias de Gadafi supone una amenaza para Occidente, porque puede conducir a un nivel de inestabilidad y de caos geoestratégicamente y económicamente desastrosos. Por menos de esto Washington (y París, y Londres, y Calahorra porque no se entrena…) han dejado caer dictadores examigos. Véase Trujillo en la República Dominicana, véase Pinochet en Chile cuando definitivamente se le fue la olla, etc.
    Ni lo uno ni lo otro se daban en el Irak de Saddam Hussein. Este no sólo no suponía una amenaza directa para Estados Unidos (ya no disponía de las cacareadas armas de destrucción masiva, y sus vínculos con Al Qaeda eran bastante más débiles que los de la monarquía saudita, sin ir más lejos) sino que enfrente de Saddam Hussein no había nada. Nada de nada. Mentían como bellacos los disidentes del régimen que por su propio interés habían intoxicado a la CIA con historias de arsenales bioquímicos bajo la arena o asegurando que los marines serían recibidos con dulces y flores. La CIA compró sus burras para tapar que no tenía ni una gota de inteligencia directa aprovechable en el país que se había convertido en la obsesión de Bush hijo, quizás por razones tan freudianas como llegar a donde no llegó Bush padre en 1991. Pero Bush padre no llegó por una buena razón: sabía que Saddam Hussein era un contrapeso estupendo de Irán.
    Con los datos que tenemos hoy en día parece razonable inferir que Bush hijo fue a la guerra no tanto por maldad como por precipitación e incompetencia. De él y de algunos de sus colaboradores. Pasado el 11-S todo el mundo en la Casa Blanca se desespera de que haya podido ocurrir una cosa así sin que nadie se oliera nada. Les entra el pánico a la burocracia, a la lentitud de reflejos y de decisión. Se impone la táctica de tirar por el camino de en medio, en lo nacional y en lo internacional.
    No llegó a haber ni un briefing serio para tomar la catastrófica decisión de desbandar el ejército iraquí. Tampoco para ver qué hacían con la ONU. Aprobar resoluciones allí era la última de las preocupaciones del presidente, que no le habría dedicado al tema ni medio pensamiento de no pedírselo por favor sus aliados más necesitados de algún tipo de árnica, léase Tony Blair y José María Aznar. Bush estaba tan convencido de tener razón y de además tener derecho (creía con toda su alma que estaba defendiendo al pueblo americano de otro 11-S, o por lo menos vengándolo, o por lo menos mandando un mensaje a toda la inmundicia terrorista…), que le importaba exactamente un huevo que algún jefecillo europeo quisquilloso no le diera la razón.
    Otro tanto le pasó a Aznar, otro que se metió en esto por idealismo. ¡En serio! Estaba convencido de que lo mejor que le podía pasar a España era salir de la órbita de París y Berlín, donde a su juicio se nos ninguneaba, y alinearse con Londres y Washington. Si a eso se le suma que el argumento era la guerra contra el terror, una obsesión para Aznar desde pequeñito, desde mucho antes de conocer a Bush y apuntarse a cursos de inglés, ¿cómo va a sorprendernos que hiciera lo que hizo, con su característica terquedad de mula? Como estaba convencidísimo de tener razón, saltó a la piscina sin ni mirar si había agua. Y toma castaña.
    Por su parte el error de los otros seguramente fue no contemplar la posibilidad de que Bush pudiera tirarse en plancha así, y los demás seguirle así de ciegamente. Franceses, rusos y demás maniobraron en todo momento como si la guerra se pudiese parar en cualquier momento por razones pragmáticas (por ejemplo sus propios intereses empresariales en la zona), como si siempre se estuviera a tiempo. Cuando se quisieron dar cuenta de que la quiebra del consenso internacional no era una estrategia sino un hecho, ya era tarde. Ya ardían Bagdad y Troya.
    La diferencia ahora es que unos conocen más a los otros y han evitado meterse en las ratoneras de la última vez. Pero las miserias de fondo no dejan de ser las mismas. Sin duda es una buena noticia, o por lo menos una noticia reconfortante, descubrir que el Consejo de Seguridad de la ONU todavía es capaz de aprobar una resolución para intervenir contra un tirano sanguinario y en defensa de la población civil. Por desgracia una tiene muchas dudas de que realmente se esté dispuesto a llegar hasta el final. Si Gadafi entiende que está acabado todo saldrá bien (cientos de miles de refugiados y muertos más o menos), pero, ¿qué pasa si no lo quiere entender, si, como Saddam, elige morir con las botas puestas? ¿Sea porque está loco o porque también este piensa que Occidente no se atreverá a entrar?
    Lo más triste de todo es que, si Gadafi piensa esto, en parte lo puede pensar sólo dándole a la hemeroteca y comprobando cuán frívolos llegaron a ser en su día muchos argumentos del “no a la guerra”. Tan frívolos y tan irreflexivos (lo que diga mi señorito va a misa; lo que diga el de enfrente, va al paredón), que, ¿por qué no le iban a valer a él? La conclusión desesperante es que en la práctica se va a las guerras, o no se va, mayormente por tonterías. En nuestro caso ya ni siquiera es por interés, pues hace rato que nos da igual. Como a los demás les da igual lo que diga o haga España.
    ¿Quién va a contar con nosotros para nada, después de ver que Aznar vendía humo, es decir, una foto de las Azores que la opinión pública española no aprobaba ni soportaba, es decir, que no era posible? ¿Y después de ver a Zapatero retirando las tropas no ya de Irak sino de Kosovo sin avisar, por lo cual ya se llevó en su día un buen tirón de orejas de Joe Biden?
    Entre el uno y el otro han dejado meridianamente claro al mundo que en España no hay política exterior, sólo marrón interior. Con lo cual da igual que nos peleemos así, da igual el sí o el no a la guerra, da igual si es para descabalgar al PP o para chinchar a Zapatero. Da igual porque nadie nos oye. Hacemos el ridículo en pleno desierto.

    http://www.cuartopoder.es/lagatasobreelteclado/

    Comentado por: cp el 27/3/2011 a las 13:10

  • Caramba, nunca se me habría ocurrido que hacerse una foto vulgaris era "usar técnicas de fotografía para solemnizar un momento intenso de la vida" ni que fuera tan arrastradamente "clase media". La próxima vez que me haga un carnet llamaré a Van Dyck.

    Comentado por: Circe el 27/3/2011 a las 12:28

  • "Se podría afirmar, entonces, que el mantenimiento de las clases sociales se da a partir de la distinción en las prácticas sociales y culturales ejercidas y una de las formas de distinción es el establecimiento, por parte de la clase dominante, del arte legítimo. Como se dijo anteriormente, la distinción aumenta en la medida que los instrumentos necesarios para lograrla sean raros, escasos y que las pautas para codificarlos no estén distribuidas universalmente. Existe una estética particular para cada una de las clases sociales que distingue Bourdieu, así podemos hablar de una estética burguesa (según las estadísticas son los que más concurren al museo y los que le dedican más tiempo a la contemplación y admiración de las obras de arte), una estética de los sectores medios (este sector de la población cambia los museos por los shopping, los temas controvertidos por los personajes estereotipados, usan la técnicas de la fotografía para solemnizar los momentos más intensos de sus vidas), una estética popular (ésta se encuentra regida por la escasez de recursos económicos y por la necesidad de adquirir cosas prácticas y funcionales)."

    Demasiado enmarcado veo yo este análisis.

    Comentado por: Anaximandro el 27/3/2011 a las 11:35

  • Churri, no soy Gra..., soy Gabriella, ya sabes, siempre hay clases. Besitos.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 26/3/2011 a las 23:03

  • ¡Qué razón tienes, Grabiela! Acaso convenga hacer algo con el individuo que somos, pero nunca, en ningún caso, tenerlo por señor, ni dejar que nos amargue la vida.

    Comentado por: el churrero el 26/3/2011 a las 21:05

  • Internet está llena de pobre gente, como en la vida de carne y hueso. El problema es que no hay remedio, por ahora. De modo que hay que seguir adelante, porque la vida apenas dura un suspiro de luz.

    Comentado por: Anaximandro el 26/3/2011 a las 18:54

  • "Disculpenme, no sé qué he comido que me encuentro ligeramente indispuesta. Me temo que no va a ser el fin de semana que había soñado."
    Comenta Borges con A. B. C. que las mujeres a pesar de su continuo entrenamiento en la seducción nos suelen dar de ellas noticias francamente desalentadoras, y eso por su falta de imaginación.

    Que si me pasé toda la noche escupiendo flemas; el legrado que me hicieron marchó mal y me quedaron adherencias, me tendrán que volver a raspar el útero; mi jefe se propasa conmigo y cada vez que pasa detrás mio me frota la cola con el paquete; y en ese plan.

    Comentado por: armandobronca.com el 26/3/2011 a las 11:30

  • A través de los siglos,
    por la nada del mundo,
    yo, sin sueñó, buscándote.
    Tras de mí, imperceptible,
    sin rozarme los hombros,
    mi ángel muerto, vigía.
    "¿Adónde el Paraíso,
    sombra, tú que has estado?"
    Pregunta con silencio.
    Ciudades sin respuesta,
    ríos sin habla, cumbres
    sin ecos, mares mudos.
    Nadie lo sabe. Hombres
    fijos, de pie, a la orilla
    parada de las tumbas,
    me ignoran. Aves tristes,
    cantos petrificados,
    en éxtasis el rumbo,
    ciegas. No saben nada.
    Sin sol, vientos antiguos,
    inertes, en las leguas
    por andar, levantándose
    calcinados, cayéndose
    de espaldas, poco dicen.
    Diluidos, sin forma
    la verdad que en sí ocultan,
    huyen de mí los cielos.
    Ya en el fin de la tierra,
    sobre el último filo,
    resbalando los ojos,
    muerta en mí la esperanza,
    ese pórtico verde
    busco en las negras simas.
    ¡Oh boquete de sombras!
    ¡Hervidero del mundo!
    ¡Qué confusión de siglos!
    ¡Atrás, atrás!¡Qué espanto
    de tinieblas sin voces!
    ¡Qué perdida mi alma!
    "Ángel muerto, despierta.
    ¿Dónde estás? Ilumina
    con tu rayo el retorno."
    Silencio. Más silencio.
    Imóviles los pulsos
    del sinfín de la noche.
    ¡Paraíso Perdido!
    Perdido por buscarte,
    yo, sin luz para siempre.

    Rafael.......Alberti

    Comentado por: lenny el 26/3/2011 a las 10:28

  • De vez en cuando no está mal seguirle la corriente a esta pobre gente. Sobre todo cuando te levantas de buen humor y nada ves que sea vano, ni siquiera rimarle al tipo del grano.

    Va por ti grano.



    Qué gracia, el ángel exterminador,
    el que desde su lado más oscuro,
    oculto bajo un manto de bromuro,
    de los recios nabos gran atizador,

    (y de los negros brillante lamedor),
    quiere ver en este blog un sexo duro.
    Paja dura es de paja en un apuro
    este hijo de un ignaro capador.

    Dime, el que se dice llamar grano,
    ¿en qué lugar el pollo te ha picado
    tan polla como eres, tan enano?

    ¿Quizá fue en un ojo, en un costado?
    ¿O acaso fue en la cuadra de tu ano
    donde siempre tu gusto se ha colmado?

    Comentado por: miguel el 26/3/2011 a las 10:12

  • Seguro que es eso, Aurelio, porque los churros a mí nunca me han sentado mal.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 26/3/2011 a las 00:19

  • Queremos sexo duro entre miguel y lenny, y menos retórica.

    Comentado por: al grano el 25/3/2011 a las 23:14

  • Dña Grabiela se ha comido a la vez a Lartigue y Kertész uno por taranbana y el otro por sufrio, viva la clase pequeñomediaburguesa.

    Comentado por: Aurelio el 25/3/2011 a las 21:46

  • Miguel, a propósito de los ángeles,viene a mi mente una lectura de mi juventud que decía : Entre guirnaldas de fuego cayeron los ángeles rebeldes.
    Y en su descenso, mientras se precipitaban vertiginosamente en el vacío, padecieron un suplicio semejante al de quienes acaban de perder la vista, ya que de la misma manera que la oscuridad es más atroz para quienes han conocido la luz, la privación de la gracia causa un sufrimiento más profundo en quienes antes conocieron su calor. Los ángeles, en su tormento, se lamentaron a grito herido, y al arder llevaron por vez primera la claridad a las tinieblas. Entre ellos, los inferiores buscaron refugio en las profundidades, y allí crearon un mundo propio donde morar.
    El último ángel miró al cielo mientras caía y vio todo lo que se le negaría eternamente, y tan horrenda fue para él aquella visión que se le quedó grabada a fuego en los ojos. Y así, a la par que los cielos se cerraban sobre él, le fue otorgado el privilegio de ver cómo desaparecía el rostro de Dios entre nubarrones grises, y la belleza y la aflicción de esa imagen quedaron inscritas para siempre en su memoria y en su mirada. Condenado a deambular por los siglos de los siglos como un proscrito, lo rehuyeron incluso los de su misma naturaleza, pues ¿qué mayor angustia podría existir para ellos que ver cómo, cada vez que lo miraban a los ojos, la imagen de Dios se estremecía en la negrura de sus pupilas?
    Y tan solo estaba que se escindió en dos a fin de tener compañía en su largo ostracismo, y esas dos partes idénticas del mismo ser erraron juntas por la Tierra aún en formación. Con el tiempo, se unieron a ellas unos cuantos ángeles cansados de refugiarse en el inhóspito reino que ellos mismos habían creado. Al fin y a la postre, ¿qué es el infierno sino la ausencia eterna de Dios? Existir en un estado infernal es verse privado a perpetuidad de la promesa de esperanza, de redención, de amor. Para aquellos que se han visto dejados de la mano de Dios, el infierno carece de geografía.
    Pero, al final, aquellos ángeles se cansaron de vagar a lo largo y ancho de ese mundo desolado sin una válvula de escape para su ira y su desesperación. Encontraron un lugar hondo y oscuro donde dormir, y allí se ocultaron y esperaron. Transcurridos muchos años, se abrieron minas y se alumbraron los túneles, y la mayor y más profunda de estas excavaciones se encontraba en Bohemia, entre las minas de plata de Kutná Hora, y se llamaba Kank.
    Y según contaban, cuando la mina llegó a su profundidad máxima, las lámparas de los mineros parpadearon como agitadas por una brisa allí donde no podía correr brisa alguna, y se oyó un gran suspiro, como de almas liberadas de su cautiverio. Empezó a oler a quemado y los túneles se desplomaron. Una tormenta de inmundicia y tierra se elevó y se propagó por la mina, asfixiando y segando a todos a su paso. Los supervivientes hablaron de voces en el abismo, y de batir de alas en medio de las nubes de polvo. La tormenta ascendió hacia el pozo principal e irrumpió en el cielo nocturno, y los testigos presenciales alcanzaron a ver un resplandor rojo en su núcleo, como si estuviera en llamas.
    Y los ángeles rebeldes adoptaron la apariencia de hombres y se dispusieron a crear un reino invisible que controlarían en la clandestinidad y mediante la voluntad corrupta de otros. Al mando estaban los dos demonios idénticos, los más grandes entre ellos, los Ángeles Negros. El primero, llamado Ashmael, se sumergió en el fragor de la batalla y susurró hueras promesas de gloria a los oídos de gobernantes ambiciosos. El otro, llamado Immael, declaró su propia guerra a la Iglesia y sus autoridades, los representantes en la Tierra del que los había condenado al ostracismo. Se recreaba con el fuego y la violación, y su sombra se proyectaba sobre el saqueo de monasterios y la quema de capillas. Cada mitad de este par idéntico llevaba la marca de Dios en forma de mota blanca en el ojo, Ashmael en el derecho e Immael en el izquierdo.
    Pero lleno de arrogancia y de cólera, Immael se dejó ver por un momento bajo su auténtica y corrompida apariencia. Le hizo frente un monje cisterciense, Erdric, del monasterio de Sedlec, y ambos lucharon sobre cubas de plata fundida. Al final, Immael, sorprendido en el momento de transformarse de humano en Otro, fue abatido y cayó en el mineral candente. Erdric pidió que se dejase enfriar despacio el metal, e Immael quedó atrapado en la plata, incapaz de liberarse de ella, la más pura de las prisiones.
    Y Ashmael sintió su dolor y trató de liberarlo, pero los monjes lo pusieron a buen recaudo y lo mantuvieron alejado de quienes pretendían romper sus cadenas. Aun así, Ashmael nunca dejó de buscar a su hermano, y con el tiempo se sumaron a la búsqueda aquellos de su misma naturaleza, y los hombres corrompidos por sus promesas. Se marcaron a sí mismos para poder reconocerse, y su marca fue un rezón, un garfio ahorquillado, ya que, según la tradición, ésta fue la primera arma de los ángeles caídos.
    Y se hicieron llamar «Creyentes».

    Comentado por: lenny el 25/3/2011 a las 21:20

  • Disculpenme, no sé qué he comido que me encuentro ligeramente indispuesta. Me temo que no va a ser el fin de semana que había soñado.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 25/3/2011 a las 20:59

  • ...Nabokov was Stravinsky’s opposite number, a displaced Russian aristocrat enthralled with Paris and America. Many of Stravinky’s and Nabokov’s most celebrated works seem to wander up the same skewed Escher-esque print: “First, you are a perfect technician. Then you parody the effect of technique in an amused way. In doing so, you reveal a new, utterly sincere emotion that requires mastering a new technique. After perfecting this technique, you parody it in an amused way. In doing so, you reveal a new emotion that requires mastering a new technique....”

    http://dothemath.typepad.com/dtm/mixed-meter-mysterium.html

    Comentado por: cp el 25/3/2011 a las 20:18

  • No hay una clase social elegida por los dioses para poseer el conocimiento, la estética, el arte, etc. A pesar de todo, la democracia ha hecho posible que haya alguna posibilidad para que otras clases sociales, antaño destinas de por vida a ser desposeídas del conocimiento y del arte, ahora tengan oportunidad de acceder a ellos. No digo que esto sea todo lo democrático que se quisiera, pero en ese sentido sí hay progreso. La selección genética, en las sociedades más civilizadas, ya no favorece a los más fuertes, sino a los que poseen mayor poder económico y conocimiento, aunque sean personajes, en algunos casos, con rasgos fisonómicos repulsivos. No obstante, los más guapos se seguirán atrayendo entre sí. En este sentido, la selección genética actúa de una forma implacable, todavía.

    Comentado por: Anaximandro el 25/3/2011 a las 17:13

  • ¿Por qué "Como en 'Los Meteoros' de Tournier"?

    Comentado por: viernes el 25/3/2011 a las 16:06

  • Me dicen por aquí que no, que ya no hay burgueses, que eso es una cosa de cuando nuestros abuelos: hoy lo que hay es obreros, obreros del capital: individuos que trabajan para el capital.

    Comentado por: pero tú, ¿en que mundo vives? el 25/3/2011 a las 15:23

  • Pues ya es tener y quien la tiene ha de agarrase a ella con el mismo afecto de aquél que lo hace al último resto de su ruina más querida; que más allá está el peligro del vacío de la nada y a eso no se sabe enfrentar cualquiera, sino que está la grandísima amenaza (en la que, y nunca mejor dicho, muchos caen) de la defenestración del 29. Yo, en cuanto deje hoy de trabajar, aprovechando que es viernes y hasta después del Placido Domingo no está el jodido lunes, me paso por la nueva churrería que han puesto en Chamberí y me como el correspondiente kilo y medio de churros. Buen día a todos, burgueses, pequeñoburgueas4es y revolucionarios.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 25/3/2011 a las 10:06

  • Esta muchacha no tiene un culo de jaca. La foto está tomada desde abajo. Los brazos extendidos muestran unos huesos largos, se puede ver desde el talón a la rodilla izquierda en consonancia con los brazos, diría que gasta un 38-39(pie relativamente grande en mujer) es ALTA.El tronco está inclinado unos 15 grados y eso le hace exponer el culo pero si observamos el muslo está en armonía con el resto de la cuerpo.Conclusión: Mujer fina o delgada y alta.Saludos.

    Comentado por: Helis el 25/3/2011 a las 09:54

  • Muy gracioso Gabriella, pero esos eran los "pequeños burgueses de antaño", hoy día todo es querer y no poder...ahorrar! Todos tenemos hipotecas!

    Comentado por: me el 25/3/2011 a las 00:50

  • Y los felices años veinte acabaron:
    http://www.youtube.com/watch?v=P3ET1b0ymZs&feature=related

    Comentado por: dime dónde están las flores el 24/3/2011 a las 21:28

  • El término más preciso y más tradicional de nombrarnos recuerdo que era, exactamente, el de PEQUEÑOBURGUÉS.
    Sí, pero como oportunamente le contestó el otro: "soy pequeñoburgués, pero no se apure usted que estoy ahorrando".

    Comentado por: Gabriella Marcel el 24/3/2011 a las 19:46

  • Yo creo que de tormenta nada, ahí lo que había era una docena de ventiladores subiéndoles las faldas!
    La mayoría de los que pasamos por este blog no le interesaríamos ni a Lartigue ni a Kertész. Somos burgueses comunes y corrientes.

    Comentado por: me el 24/3/2011 a las 18:15

  • Música para acompañar a Lartigue, interpretada por uno de los cantantes favoritos de Azúa.

    Música para acompañar a Lartigue, interpretada por uno de los cantantes favoritos de Azúa.

    Música para acompañar a Lartigue, interpretada por uno de los cantantes favoritos de Azúa.

    http://www.youtube.com/watch?v=Ed-WJPQJAB0&feature=related

    Comentado por: ahora sí el 24/3/2011 a las 18:04

  • Música para acompañar a Lartigue, interpretada por uno de los cantantes favoritos de Azúa.

    Comentado por: joie el 24/3/2011 a las 18:03

  • "no me digan que la foto de las muchachas delgadas por la playa no tiene toda la gracia" No tan delgadas, la última tiene unas ancas poderosas y contundentes, dignas de la yegua que aparece en el cuadro de las lanzas. Este Lartigue era un pícaro: pasen, pasen ustedes primero señoritas, (a ver si el viento me descubre asombrosas perspectivas)

    Comentado por: aquellos felices años 20 el 24/3/2011 a las 13:34

  • A lo largo de la vida, casi todo el mundo recibe un golpe demoledor: el abandono, una muerte, la ruina económica, es el inevitable desengaño, lo bueno que tiene es que si sobrevives te hace fuerte. No entiendo qué significa ser feliz (“No soy feliz ni falta que me hace”), valoro más afrontar situaciones difíciles sin mostrar emociones y la observación neutra , no me digan que la foto de las muchachas delgadas por la playa no tiene toda la gracia, pues hay todo un mundo lleno de fotos como esa capaz de alegrarte el día.Saludos.

    Comentado por: Helis el 24/3/2011 a las 09:45

  • También los ángeles mueren. Un ángel muerto huele a jardín en primavera. Lo puedes ver en su representación social diaria. La muerte le sobreviene al ángel por la tarde, cuando el sol se estrella contra los lamentos de su existencia. Es la hora mortecina de los bares vacíos. Allí, junto a la barra, vi una vez a un ángel medio podrido. La muerte los va consumiendo en la soledad más terrible que un mortal pueda concebir. Y dan pena a pesar del aroma primaveral. La primavera que trae la muerte es una contradicción para las almas que han construido la representación social y moral. Estos sí, estos huelen a carne podrida, como putrefacto es su comportamiento cuando crecen en sus madrigueras cubiertas de odio, de recelo, de soberbia. Los ángeles, en contra de lo que se cree, no forman parte de nada esencial, andan perdidos en la mera representación social impuesta, a la que están obligados para subsistir. Yo nunca he creído en los ángeles, porque los consideraba incapaces de sobrevivir a las representaciones sociales y morales, no por otra cosa, claro. Pero ahora he dejado de no creer. He visto a los ángeles mortales, porque los veo morir casi a diario, en mitad de una acera, en un parque abandonado, en esos refugios de un mundo de la nada donde la representación social fue parte de una historia, de los recuerdos del tiempo. Hubo siempre otra historia, que pretendía ser una sola historia, la historia del poder de la representación social y moral. Es un hecho que los ángeles no admiten ese dolor de la representación, jodida como un antro de ruindades burocráticas, como esas risas de los muertos que no son ángeles, tan llenas de muerte como sus miradas, a diario vigilantes en su fúnebres oficinas, en mitad del ruido, de las voces, de los bares a la hora del aperitivo, donde nunca iría un ángel que muere de pura representación social, pues ellos hablan sin odio, divirtiéndose, pensando con pereza en cómo ha de ser su reencuentro con alguna felicidad perdida. Pero jamás la llegan a reencontrar, los pobres. Muerta ya la noche de un verano, he escuchado sus lamentos apenas graves, junto a una playa blanca. De pronto me han dado ganas de ser leal a su causa, de unirme a su lucha contra la representación social; pero todo resulta inútil, imposible. En el mundo de los ángeles mortales la soledad es una planicie infinita, donde nadie se atreve a pisar. Ser un ángel mortal, mortalmente herido por la representación social, no es cosa que el alma humana soporte. Por eso nuestra muerte no huele a jardín en primavera, ni siquiera a podredumbre, simplemente a nada, absolutamente a nada.

    Comentado por: miguel el 24/3/2011 a las 09:26

  • Todo es risible, abuelito. Guarda bien el whisky en el sótano de la cabaña, no vaya a ser que Heidi lo encuentre.

    Comentado por: Circe el 24/3/2011 a las 09:25

  • estos contrarios son muy desiguales a un tarambana se le quita el Whisky y se muere solito, más dificil sería hombre social hombre individual en cualquier grupo aparecen individuos que se apartan, esto la mayoría de las veces es risible pero lo mismo no siempre.

    Comentado por: el abuelo de heidi el 24/3/2011 a las 08:20

  • http://www.youtube.com/watch?v=pWd35SMlVSA

    Comentado por: En el Corte Inglés el 24/3/2011 a las 00:20

  • http://www.youtube.com/watch?v=0I-790dGx-o

    Comentado por: ¡Ya es primavera! el 23/3/2011 a las 23:46

  • 20.35 Vuelvo a llamar a la puerta de mi vecina. Me abre ella personalmente. Le pido dos cucharadas de aceite.

    20.39 Vuelvo a llamar a la puerta de mi vecina. Me abre ella personalmente. Le pido una cabeza de ajos.

    20.42 Vuelvo a llamar a la puerta de mi vecina. Me abre ella personalmente. Le pido cuatro tomates pelados, sin pepitas.

    20.47 Vuelvo a llamar a la puerta de mi vecina. Me abre ella personalmente. Le pido medio kilo de gambas peladas, cien gramos de rape, doscientos gramos de almejas vivas. Me da dos mil pelas y me dice que me vaya a cenar al restaurante y la deje en paz.

    21.00 Tan deprimido que ni siquiera tengo ganas de comerme los doce kilos de churros que me he hecho traer por un mensajero. Sal de fruta Eno, pijama y dientes. Antes de acostarme, entono las letanías a voz en cuello. Todavía sin noticias de Gurb.

    Comentado por: Sin noticias de Gurb el 23/3/2011 a las 23:06

  • Pues yo es que oigo la voz de la señorita del vídeo o la explicación de la coordinadora y se me quitan las ganas de ver la exposición. Lo que está claro es que Azúa vende mejor. Aunque sea con el viejo truco de las vidas paralelas. ¿Por qué habrá puesto el video?

    Comentado por: juandiezdelcorral el 23/3/2011 a las 19:09

  • Hay que ser muy valiente para no perder nunca la sonrisa y pasarse la vida riendo. ¡Vive Lartigue!

    Comentado por: lolipop el 23/3/2011 a las 18:38

  • Gurb se rebeló contra sus superiores administrativos y es así como reveló también a su amigo sin nombre como un gran revolucionario no resentido. Ninguno de los dos aceptó jamás volver a su planeta; pues se sabe que llevan una vida separada, pero plácida, frecuentando churrerías y recorriendo los parques de la ciudad con los bolsillos siempre llenos de ricos polvorones Estepa que reparten entre los patos del estanque.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 23/3/2011 a las 16:41

  • ¿Es un resentido el esclavo que se revuelve contra el amo? ¿Toda rebelión nace del resentimiento?

    Comentado por: E el 23/3/2011 a las 16:21

  • Los ricos también lloran, pero ¿es esto un consuelo para el que no lo es?

    Comentado por: D el 23/3/2011 a las 16:05

  • De acuerdo, flebas, digo en cuanto representaciones, no en cuanto voluntades ni realidades.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 23/3/2011 a las 15:49

  • Os enrollais mucho. NADA IMPORTA.UN HOMBRE NO PUEDE VIVIR TODAS LAS POSIBILIDADES TODAS LAS VIDAS DE LOS DEMAS HOMBRES,PERO LOS INFINITOS CAMINOS DE LA TARDE, OFRECEN SUS HORIZONTES PLACIDOS A AQUEL CUYA FRENTE ESTA SEÑALADA CON LA DURA MARCA DEL PENSAMIENTO.
    de: Mario Lacruz

    Comentado por: rothko el 23/3/2011 a las 15:33

  • Los resentidos odian la felicidad. La ajena y la propia. Por supuesto que Kertész fue más feliz que Lartigue. Estamos ante representaciones, no ante realidades.

    Comentado por: flebas el 23/3/2011 a las 15:30

  • Ciertamente: “Ambos artistas fueron admirables observadores y se expresaron con auténtica nobleza. Dos niños a los que una mano se les transformó en cámara. Así las ramas de árboles muy distintos dan frutos igualmente preciosos”. Y sería una mezquindad del resentido que ellos no tuvieron separarlos radicalmente, jerarquizarlos sin contacto. Y sin embargo (“¡ay!, sin embargo”), quizá uno acierta más que el otro porque desde el principio implica a la desdicha en el orden sustantivo del mundo. Cenizas aparte, tal vez la pregunta: “¿Es posible que todo el mundo acceda a la vida de Lartigue?” revela un malentendido, pues más allá del problema social (K. Marx) aparece siempre el problema existencial (S. Kierkegaard) de que, en puridad, a la vida terrena permanente que publicita Lartigue no accede nadie. Todo lo más, accede durante un tiempo atolondrado, pero nunca durante todo el tiempo, nunca hasta el final, incluso si este se limite a lo terreno, jamás hasta la aniquilación; ya que, más allá de la estafa del pensamiento y de la impostura intelectual consecuente, ésta aniquilación siempre deforma en la cara la risa.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 23/3/2011 a las 14:34

  • Si no es posible ¿qué posibilita el que algunos privilegiados puedan acceder a ella?
    ¿Se asienta el mundo sin dolor y sin muerte de Lartigue, que disfrutan esos privilegiados, sobre el dolor y la muerte del mundo de Kertész?
    ¿Es posible Lartigue sin Kertész?

    Comentado por: C el 23/3/2011 a las 12:09

  • ¿Es posible que todo el mundo acceda a la vida de Lartigue?

    Comentado por: B el 23/3/2011 a las 12:04

  • ¿Quién no prefiere un mundo en el que esté ausente la muerte y el dolor? ¿quién no prefiere el mundo de Lartigue?
    El problema precisamente es que esa vida la quiere todo el mundo.

    Comentado por: A el 23/3/2011 a las 11:58

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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