PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 13 de noviembre de 2019

 Blog de Félix de Azúa

Como los meteoros de Michel Tournier

Soldado escribiendo, Görz, Austria, actualmente Italia, 1915. Estate of André Kertész-Higher Pictures

No se me ocurren dos artistas más opuestos que estos dos fotógrafos perfectamente coetáneos, pero habitantes de sendos sistemas solares separados por un abismo irreparable. El uno, Jacques Henri Lartigue, es un vástago de la alta burguesía parisina, la proustiana; el otro, André Kertész, nació en el seno de la industriosa población judía de los imperios centrales, la kafkiana. Ambos vieron la luz el mismo año de 1894 y se apagaron con meses de diferencia: en 1985 el húngaro y en 1986 el francés. Han ido a coincidir en Madrid, uno en la fundación Caixaforum, el otro en la Carlos de Amberes, así el buen indagador advertirá que hubo dos mundos posibles, aunque opuestos, en la Europa del siglo XX y de qué maneras tan aparentemente incompatibles se podía vivir en aquella sociedad ya desaparecida. Verlos uno tras otro en la cristalina luz de la primavera castellana es un privilegio.

 

Jacques Henri Lartigue. Bibi, Arlette e Irène. Tormenta en Cannes. Cannes, mayo de 1929. 

 

    Lartigue tenía una necesidad obsesiva de actividad, velocidad, energía, rapidez, acción y movimiento. Sus imágenes responden al mundo de la joie de vivre, de la aceptación y afirmación del mundo, del placer, el gozo, el entusiasmo. Todo en él son cuerpos que vuelan en los primeros aeroplanos, en los primeros coches de carreras, en bicicletas, sobre patines o esquíes, en cualquier máquina de aceleración. En ese universo la risa es una música constante y las personas nunca caminan sino que dan saltos, se lanzan al mar en playas soberbias o en las piscinas de hoteles lujosos, corren, brincan, bailan o van cabeza abajo. Y entre las imágenes de la vida enérgica y trivial, aparecen estampas de mujeres deslumbrantes, casi todas camaradas, secuaces o amantes de aquel individuo infatigable, quizás tarambana, incluso chiflado. Su mirada es la de un niño celestial, la de los dioses libres de muerte y dolor.

    André Kertész es el otro universo, el del trabajo, el de la severidad, el de los soldados de la primera guerra mundial escribiendo a sus novias, los músicos ambulantes de sonrisa desdentada, los vagabundos, los niños escuálidos que construyen bólidos con pinzas de la ropa, los campesinos de manos como azadas. El mundo del esfuerzo, del sacrificio, del sudor y las lágrimas, aunque también el de las aglomeraciones urbanas y los ciudadanos anónimos. Aquí cuando aparecen mujeres, o bien son madres, o bien están deformadas por espejos cóncavos. Son mujeres sobrias en las que la belleza es sólo necesaria como resplandor de su generosidad.

Si el otro era el mundo pagano, el de los cuerpos desnudos y ejercicios atléticos, este es el mundo judeo-cristiano cubierto decorosamente con vestiduras grises, negras o incoloras, un mundo frugal e inteligente. Kertész está en él, como Lartigue en el suyo, por derecho propio, porque es uno de los excluidos y por lo tanto su visión no responde a ningún juicio moral o ético sino a la pura espontaneidad: es su naturaleza, lo que hoy llamaríamos su ecosistema. De modo que también el suyo es un mundo lúcido, sin queja, sin amargura, sin agravio, sin resentimiento, tan bello y tan brillante como el de Lartigue, aunque incluye el dolor y la muerte.

Kertész acabó sus días en Nueva York y en el último decenio se fue deslizando hacia la abstracción y el formalismo. Lartigue, como Dionisos, continuó riéndose del mundo hasta el final, hasta la aniquilación. Kertész siguió la senda de Apolo, el que mata a distancia, el constructivo.

    Tan idiota como considerar que Lartigue fue tan sólo un ricacho vividor sería tomar a Kertész por un lloriqueante judío. Ambos artistas fueron admirables observadores y se expresaron con auténtica nobleza. Dos niños a los que una mano se les transformó en cámara. Así las ramas de árboles muy distintos dan frutos igualmente preciosos.

 

 

[Publicado el 23/3/2011 a las 11:12]

Compartir:

Comentarios (119)

  • No me extraña que se hagan ateos quienes tienen tan pobre imaginación en cuanto a dioses se refiere.

    Comentado por: corrientes aguas puras el 04/4/2011 a las 22:19

  • Amigos, me habéis emocionado. Salud.

    Comentado por: . el 04/4/2011 a las 22:00

  • Siglos aguantando la monserga de los curas y ahora hay que soportar la catequesis atea.

    Para unos y otros lo importante es escandalizar al prójimo. El escándalo es todo esto:

    . Acción o palabra que es causa de que alguien obre mal o piense mal de otra persona.

    . Alboroto, tumulto, ruido.

    . Desenfreno, desvergüenza, mal ejemplo.

    . Dicho o hecho reprensible que es ocasión de daño y ruina espiritual del prójimo.

    . Ruina espiritual o pecado en que cae el prójimo por ocasión del dicho o hecho de otro.

    . una canción de Raphael

    Por eso dijo Jesús esta frase que vale tanto para los curas católicos pederastas como para los curas ateos de ahora,

    “Los que escandalizan a los pequeños merecen que les cuelguen una piedra de molino al cuello y los tiren al mar”

    Pequeños son los niños y también los creyentes en la posibilidad de que exista un ente superior e infinitamente mejor que este lobo sanguinario que es el hombre, y un mundo espiritual más justo que esta tierra infame a la que muchos no pueden llamar su casa.

    Pero el fanático, sea religioso, sea ateo, necesita eliminar al que considera su adversario.

    En un mundo ideal, la gente no tendría que soportar un allanamiento tan brutal de su intimidad ni por los unos ni por los otros.

    Esta es la verdadera libertad: que nadie escandalice a los demás con su exhibicionismo, ni irrumpa sin permiso en el ámbito privado de la relación personal e intransferible con lo espiritual y que, por lo tanto, se deje de usar lo religioso para fines políticos.

    Todo apunta a que los sacerdotes ateos van a fallar igual que lo hicieron los peores sacerdotes católicos, a los que imitan en fervor y en saña.

    ¡Respeten, señores!

    Comentado por: lolipop el 04/4/2011 a las 10:26

  • Bueno, de Bertrand Russell siempre he pensado que es fácil hacerse el interesante y cometer excentricidades como ponerse a hablar de batas de monjas cuando Pembroke Lodge ha sido tu casa particular. Los demás mortales nos conformamos con comer allí después de una excursión en bicicleta por Richmond Park. Y sólo por eso algunos ingenuos somos capaces de dar las gracias a cualquier divinidad. Si además vemos un ciervo de cerca, nuestra infantil felicidad es completa.

    Comentado por: Circe el 04/4/2011 a las 09:50

  • BERTRAND RUSSELL Y LA RELIGIÓN. Por Al Seckel. Atheists United.

    "Bertrand Russell (1872-1970) fue uno de los más grandes filósofos, matemáticos y críticos sociales del siglo XX. Albert Einstein señaló: "Debo innumerables horas felices a la lectura de las obras de Russell, cosa que no puedo decir de ningún otro escritor científico contemporáneo, con la excepción de Thorstein Veblene". Uno de los incontables premios y honores otorgados a Lord Russell durante su larga vida fue el Premio Nobel de Literatura en 1950 "en reconocimiento a sus multifacéticas e importantes obras en las cuales se ha mostrado consistentemente como campeón de la humanidad y de la libertad del pensamiento". Las siguientes citas de Bertrand Russell no sólo revelan sus puntos de vista acerca de la religión, sino que también dejan ver su combinación única de sentido común y poco común.

    Dios. "Observo que una gran parte de la humanidad no cree en Dios y no sufre castigos visibles en consecuencia. Y si hubiera un Dios, pienso que sería muy improbable que Él tuviera una vanidad tan recelosa como para sentirse ofendido por aquellos que dudan de Su existencia" (7).
    "Si todo tiene que tener una causa, entonces Dios debe tener una causa. Si puede haber algo sin causa, tan bien podría ser el mundo como Dios, de modo que ese argumento no puede tener ninguna validez".
    "En cuanto a Dios – bueno, hay una gran cantidad de argumentos que se han ofrecido a favor de la existencia de Dios, y yo he pensado, y todavía pienso, que todos y cada uno de ellos son inválidos, y que nadie habría aceptado tales argumentos si no hubieran querido creer en las conclusiones" (1).
    "La mayoría de las personas cree en Dios porque se les ha enseñado desde la más temprana infancia a hacerlo, y ésta es la razón principal. Luego creo que la siguiente razón más poderosa es el deseo de seguridad, una especie de sentimiento de que hay un gran hermano que cuidará de uno. Esto juega un muy profundo papel en influir en los deseos de las personas de creer en Dios" (8).
    "Ahora tomemos toda la cuestión de la peligrosa condición en que se encuentra el mundo. Constantemente recibo cartas de personas que dicen ‘Oh, Dios cuidará de eso’. Pero Él nunca lo ha hecho en el pasado, y no sé por qué piensan que lo hará en el futuro".
    "He observado que la creencia en la bondad de Dios es inversamente proporcional a la evidencia. Cuando no hay ninguna evidencia en absoluto a su favor, la gente lo cree, y cuando las cosas van bien y uno podría creer en ella, no lo hacen" (1).
    "A veces me escandalizan las blasfemias de aquellos que se creen piadosos –por ejemplo, las monjas que nunca se bañan sin usar una bata todo el tiempo. Cuando les preguntan por qué lo hacen, si ningún hombre puede verlas, responden: ‘Oh, pero usted se olvida del buen Dios’. Aparentemente conciben a Dios como un Mirón cuya omnipotencia lo capacita para ver a través de las paredes del baño, pero que resulta frustrado por las batas de baño. Este punto de vista me parece sumamente curioso" (6).

    Las Religiones.

    "La religión se basa, pienso, principal y primariamente en el miedo. El miedo es el padre de la crueldad, y por tanto no es sorprendente que crueldad y religión han ido tomadas de la mano. La ciencia puede ayudarnos a superar este cobarde temor en que ha vivido la humanidad por tantas generaciones. La ciencia puede enseñarnos, y yo pienso que nuestros propios corazones pueden enseñarnos, a dejar de buscar apoyos imaginarios, a dejar de inventarnos aliados en el cielo, sino mejor a mirar a nuestros propios esfuerzos aquí en la tierra para hacer de este mundo un lugar más adecuado para vivir, en vez de la clase de lugar que las Iglesias han hecho de él durante todos estos siglos" (8).
    "Pienso que todas las grandes religiones del mundo... son tan falsas como dañinas. Es evidente, como cuestión lógica que, ya que discrepan entre sí, no más que una de ellas puede estar en lo cierto. Con muy pocas excepciones, la religión que acepta un hombre es la de la comunidad en que vive, lo que hace obvio que la influencia del ambiente es lo que lo ha llevado a esa religión" (8).
    "El hecho es que la religión ya no es lo suficientemente vital para asimilar nada nuevo; se formó hace mucho para satisfacer ciertas necesidades antiguas, y ha subsistido por la fuerza de la tradición, pero ya no es capaz de asimilar nada que no pueda ser visto de manera tradicional" (5).

    La Fe. "Lo que deseo sostener es que toda fe hace daño. Podemos definir ‘fe’ como la firme creencia en algo de lo que no hay evidencia. Cuando existe evidencia, nadie habla de ‘fe’. No hablamos de tener fe en que dos y dos son cuatro o en que la tierra es redonda. Sólo hablamos de fe cuando deseamos sustituir la emoción por la evidencia" (3).

    La Inmortalidad. "Creo que cuando muera me descompondré, y nada de mi ego sobrevivirá. No soy joven, y amo la vida. Pero despreciaría temblar de terror ante el pensamiento de la aniquilación. La felicidad no deja de ser verdadera felicidad porque yo llegue a mi fin, ni el pensamiento ni el amor pierden su valor porque no sean eternos" (8).
    "Si no tuviéramos miedo de la muerte, no creo que la idea de inmortalidad hubiera surgido siquiera" (8).

    La Oración.

    No es mediante la oración y la humildad que logras que las cosas se hagan como quieres, sino mediante la adquisición del conocimiento de las leyes naturales. El poder que adquieres de esta forma es mucho mayor y más confiable que el que antes se suponía adquirir por medio de la oración, pues nunca podías saber si tu oración era favorablemente respondida en el Cielo" (4).

    Jesucristo. "La evidencia histórica a favor de la existencia del Cristo humano es endeble. Las doctrinas a él atribuidas son otro asunto. Tales doctrinas lo capacitan a uno para juzgar que un individuo, hipotético o real, pudo haberlas sostenido. Algunas de las creencias éticas que se pretende que provienen de él son soportables. La alucinante convicción de que poseía divinidad era compartida por muchos místicos vagabundos y lunáticos de la época" (2).

    "A mi modo de pensar hay un muy serio defecto en el carácter moral de Cristo, y es que creía en el infierno. Yo no siento que cualquier persona que realmente sea profundamente humana pueda creer en un castigo eterno. Ciertamente Cristo, tal como lo retratan los Evangelios, creía en el castigo eterno, y uno encuentra repetidamente una furia vengativa hacia aquellos que no escuchaban sus prédicas – una actitud que no es rara en los predicadores, pero que desdice algo de la excelencia superlativa" (8).
    "Toda la idea de desperdiciar la vida ciegamente como un servicio imaginario a Cristo es una forma de glorificar el masoquismo y la propia humillación ante el poder. Es una actitud esencialmente oriental que el Cristianismo asumió cuando le atribuyó a Dios los defectos morales de los déspotas más crueles" (2).

    La Felicidad. Constantemente se me pregunta: ¿Qué puede usted, con su frío racionalismo, ofrecer al que busca la salvación, que sea comparable con la tibia comodidad hogareña del refugio de un credo dogmático? La respuesta a esto tiene muchos aspectos. En primer lugar, yo no digo que pueda ofrecer tanta felicidad como la que pueda obtenerse abdicando de la razón. No digo que pueda ofrecer tanta felicidad como la que se obtiene de la bebida o de las drogas o de amasar grandes riquezas defraudando viudas y huérfanos. No es la felicidad del converso individual la que me importa; es la felicidad de la humanidad. Si deseas genuinamente la felicidad de la humanidad, ciertas formas de felicidad personal innoble quedarán cerradas para ti. Si tu hijo está enfermo, y eres un padre concienzudo, aceptarás los diagnósticos médicos, aunque sean dudosos y desalentadores; si aceptas la alegre opinión de un charlatán y tu hijo muere en consecuencia, no puedes tener como excusa lo agradable de la creencia en el charlatán mientras duró" (4).

    Otros textos del autor: La pesadilla del teólogo. Fragmentos. Mi opinión acerca de la religión es la de Lucrecio. La considero una enfermedad nacida del miedo y una fuente de indecible miseria para la raza humana. No puedo, sin embargo, negar que ha contribuido en parte a la civilización. Primitivamente ayudó a fijar el calendario, e hizo que los sacerdotes egipcios escribieran la crónica de los eclipses con tal cuidado que con el tiempo pudieron preverlos. Estoy dispuesto a reconocer esos dos servicios, pero no conozco otros.
    La palabra «religión» se emplea hoy con mucha ligereza. Algunos, bajo la influencia de un protestantismo extremo, emplean la palabra para denotar las convicciones personales serias con respecto a la moral o a la naturaleza del universo. Este uso de la palabra es completamente antihistórico. La religión es primordialmente un fenómeno social. Las iglesias pueden deber su origen a maestros con fuertes opiniones individuales, pero dichos maestros rara vez han tenido gran influencia en las iglesias que fundaron, mientras que las iglesias han tenido una enorme influencia en las comunidades en que florecieron. Por poner el ejemplo más interesante para los miembros de la civilización occidental, las enseñanzas de Cristo, tal y como aparecen en los evangelios, han tenido muy poco que ver con la ética de los cristianos. Lo más importante del cristianismo, desde un punto de vista histórico, no es Cristo sino la Iglesia; y si vamos a juzgar el cristianismo como fuerza social, no debemos buscar nuestro material en los evangelios. (…)
    No hay nada accidental en esta diferencia entre la iglesia y su fundador. En cuanto se supone que la verdad está contenida en los dichos de un hombre determinado, hay un cuerpo de expertos que interpretan lo que dice y que inexorablemente adquieren poder, ya que poseen la clave de la verdad. Como cualquier otra casta privilegiada, adquieren el poder en beneficio propio. Sin embargo son -en un sentido- peores que cualquier otra casta privilegiada, ya que su misión consiste en difundir una verdad invariable, revelada de una vez para siempre en toda su perfección, de forma que se hacen necesariamente contrarios a todo progreso intelectual y moral.
    La iglesia combatió a Galileo y a Darwin; en nuestra época, combate a Freud. En sus épocas de mayor poder fue más allá en su oposición a la vida intelectual. El Papa Gregorio el Grande escribió a cierto obispo una carta que comenzaba así: «Nos ha llegado el informe, que no podemos mencionar sin rubor, de que enseñáis la gramática a ciertos amigos». El obispo fue obligado por la autoridad pontificia a desistir de su maligna labor y el mundo latino no se recuperó hasta el Renacimiento.
    La religión es perniciosa no sólo intelectual sino también moralmente. Quiero decir con esto que enseña códigos de conducta no conducentes a la dicha humana. Cuando hace unos años se hizo un plebiscito en Alemania para ver si las casas reales destronadas podían disfrutar de su patrimonio privado, las iglesias alemanas declararon oficialmente que privarlas de él sería contrario a las enseñanzas del cristianismo. Las iglesias, como es sabido, se opusieron a la abolición de la esclavitud (mientras se atrevieron)."

    Comentado por: miguel el 04/4/2011 a las 09:33

  • Ganas de complicarse la vida. Hitchens y Amis tienen siempre un aspecto muy amargado. Siempre que los veo conluyo que un poquito de religión va bien contra las arrugas. Además, ir por ahí quemando iglesias es muy feo y las ceremonias civiles son un truño. ¿Es que no les gusta visitar catedrales? ¿Ni siquiera el duomo de Florencia? ¿No les gustaría tener una madonna de Rafael?

    Comentado por: Circe el 04/4/2011 a las 00:37

  • Lo triste es que debo ser elúnico que desconoce a qué viene la alusión a Tounier y su novela en el título. Igual es porque es algo tan obvio que no sirve para lucirse, no sé. Igual es porque no te obligan a leerlo en ninguna universidad y nadie se ve obligado a recitar sus polvorientas opiniones como ocurre en el caso del Cándido...

    Comentado por: ca'n pastilla el 03/4/2011 a las 23:39

  • Ningún discurso, sea científico o no, que tenga sentido, esto es, que haga algo, que sirva verdaderamente para algo, puede dejar de ser trascendente, sino es a costa de perder su sentido. Ha de haber algo además de lo que decimos para que lo que decimos tenga sentido; a no ser que llamemos sentido a la mera autorreferencia formal. Pero este sentido, el formal, es intrascendente, queriendo ello decir que no trasciende del discurso y se limita a asegurar su congruencia interna.

    Comentado por: uf el 03/4/2011 a las 19:50

  • Imperdonable: me he comido una hache. Quise de "ha logrado avances".

    Comentado por: miguel el 03/4/2011 a las 19:21

  • Ser creyente en la ciencia como en una religión es en sí contradictorio. ¿Qué hacemos frente a un mundo, frente a un universo del cual conocemos apenas nada? ¿Resignarnos? ¿Entregarnos a la trascendencia que proporcionan las creencias religiosas? ¿Volvemos nuestra mirada a las tinieblas de la caverna de Platón? La ciencia va en la dirección contraria a todo eso, y el hecho de que ahora nos comuniquemos a la velocidad de la luz en Internet no es obra de trascendencia alguna, ni de ninguna resignación ante una vida adversa. Es obra de la razón humana, la única arma que nos ha salvado, a lo largo de la evolución, de sucumbir como especie. El conocimiento nos ha hecho ser más independientes de la naturaleza y, por tanto, más libres como individuos. ¿Qué hubiera pasado si, ante el terremoto de Lisboa nos hubiéramos resignado, rendido, claudicando ante las fuerzas sobrehumanas que caracterizan las leyes de la física en la Tierra? Quizá no hubiéramos desaparecido como especie, pero sí habríamos retrocedido a las tinieblas irracionales de la Edad Media. No vivimos en el mejor de los mundos posibles; por eso la ciencia, desligada de cualquier resignación o trascendencia, a logrado avances jamás imaginados por nuestros ancestros, que sí dependían absolutamente del entorno natural. No tenemos otra arma más eficaz para sobrevivir que la razón. Ese es el mensaje, entre otros, de la Ilustración, lo que supone, cómo no, un esfuerzo, es verdad, un acto de madurez y de responsabilidad como seres vivos. Sabemos que nuestra vida es corta, que vamos a morir. ¿Pero qué resolvemos si nos acobardamos ante ese hecho, si nos negamos a conocer el mundo para que esa corta vida sea lo menos desagradable posible, y nos echamos en brazos de una fe acogedora, a una especie esclavitud supersticiosa? Toda visión filosófica o religiosa ante la vida es creación de nuestra mente, incluida la ciencia. Pero lo que distingue a la ciencia de cualquier filosofía especulativa, es su método, que no se para en describir las cosas, sino en saber cómo funcionan. ¿Qué ventajas reportaría al ser humano renegar de los avances científicos por considerarlos actos de fe que en nada se diferencian de la fe religiosa? Es absurdo. No habría ventaja alguna. La ciencia no es una fe religiosa. Si fuera así, a la ciencia le daría igual conocer o no lo que hay escondido detrás de las apariencias de este mundo, de todo lo que no conocemos aún. La fe religiosa no necesita aprender de los errores, pues lo dogmas son indiscutibles, irrefutables. En ciencia todo es refutable siempre y cuando se demuestre que una teoría es demostrable o haya encontrado errores en otras teorías que le precedieron. Para qué hablar ahora de Copérnico, de Galileo, de Kepler, de Newton, de Einstein. ¿Todos ellos abrazaron un dogma indiscutible irrebatible para mejor entender la mecánica del universo?

    Comentado por: miguel el 03/4/2011 a las 19:08

  • Quisiste prescindir de la realidad, por innecesaria, pero olvidabas que la realidad se impone. Y que no ha de faltar quien se ponga a ello.

    Comentado por: pisuerga el 03/4/2011 a las 18:06

  • ¿Por qué no le oigo a nadie decir que todo esto de la crisis de la deuda soberana no es sino el intento anglosajón de devaluar el euro? ¿O es que de tan evidente es de ingenuos declararlo?

    Comentado por: pisuerga el 03/4/2011 a las 17:25

  • Espléndido texto, aunque la traca del juicio final y la apoteosis del justo, el artista en este caso, huele demasiado a azufre.

    Comentado por: bravo el 03/4/2011 a las 17:19

  • Rectifico, qué digo Bouillon, Pierre Boulle.

    Comentado por: Circe el 03/4/2011 a las 12:44

  • Pero qué pesados con el Cándido. Pues supongo yo que el lector europeo de la Ilustración podía perfectamente seguir entreteniéndose con Shakespeare, con Chaucer, Bocaccio, Cervantes, el arcipreste de Hita, los clásicos griegos y romanos. Y todo el teatro de Molière. Vamos, que a falta de Cándidos le quedaban bastantes opciones para pasarse toda la vida leyendo. Y también podían entretenerse con otras obras de Voltaire, como la de el siglo de Luis XIV. Y sí, es una verdadera lástima que Agatha Christie, Julio Verne, Alejandro Dumas y Pierre Bouillon les quedasen un poco lejos en el tiempo. Sólo por eso me alegro de pertenecer a los siglos XX-XXI.

    Comentado por: Circe el 03/4/2011 a las 12:42

  • ¿Cómo se hace para vender bien caros mis argumentos a esa derecha horra de pensamiento pero gorda de billetera?
    Porque yo que he sido mercenario en África estoy dispuesto a volver a serlo, siempre cobrando faltaría más y aparcar los principios que no tengo olvidados, para mejor ocasión.

    No me digan que no tengo moral, yo soy pobre: esos lujos no me los puedo permitir como dijo Doolittle -supongo que la distinguida concurrencia conoce la cita. En todo caso: era el padre de Eliza.

    Comentado por: armandobronca.com el 03/4/2011 a las 06:08

  • CARLOS BOYERO
    Temblor

    La voz es biológica, costumbrista y culturalmente gangosa. No hay esfuerzo ni pose al expresar sus vigorosas convicciones a través de la nariz, con sonrisa luminosa y expresión de orgasmo cada vez que anuncia que en este moribundo país han ingresado en la nómina del paro otro medio millón de desdichados, constatando en distanciado plano medio y en concienciado e intenso primer plano la indignación que siente la buena gente de derechas ante la política de ese Hamlet medio estúpido (¿a alguien que esté sufriendo la angustia de si yo, él o ella se quedan en paro, si esos hijos para los que buscaron un porvenir van a ser eternos parásitos les interesa si Zapatero se presenta o se retira?) que sobreviven comiendo caliente gracias al heroico colchón que les proporciona su familia.

    La dama de la que hablo se llama Ana Samboal. Tiene el atrevimiento surrealista de denominar a su asqueroso panfleto como algo informativo. No tiene pinta de conversa, sino de haber mamado desde siempre las consignas que impone su jefa, esa cosa grimosa llamada Esperanza Aguirre. También recita sin el menor pudor, con acento ardoroso, el patético boletín oficial. Lo hace mucho mejor que ese tambaleante, histérico, inenarrable, grotesco compañero, llamado Hermann Tertsch; una caricatura excesiva del nazi enloquecido que no tuvo más remedio en su filosófica existencia que acabar en agradecida nómina de ese cutrerío fachoso del que su pensamiento liberal tanto abominaba, pero que finalmente encontró la luz redentora. Y admito que entre los corresponsales de TVE hay abundancia de idiotas cuya capacidad expresiva se mueve entre lo ágrafo y lo analfabeto, todo ellos imagino en posesión de carné sociata, gente ante la que te planteas por qué no siembran patatas en su agradecido pueblo en vez de ser analistas de la rabiosa actualidad.

    Y te planteas, a pesar de la mediocridad actual, lo que puede caernos con el inminente triunfo de los dragones, del facherío casposo de siempre. No de esa derecha que parece instruida, educada, con modales, la de Sarzoky, Merkel, PNV, Convergencia, sino de las bestias de toda la vida. Alimentadas, como no, por pensadores de la extrema izquierda que descubrieron lo bien que podían vivir en una derecha huérfana de argumentos, iletrada, que paga muy bien.

    Comentado por: c/p el 02/4/2011 a las 23:30

  • Esto de un gallego transformarse en otra cosa me recuerda un chiste que corre por Bilbao -escasamente hace falta advertir que las personas sensibles no sigan leyendo! Es de Bilbao ...

    Esto era un vasco que tenía una novia andaluza y la quería tanto que se quería hacer andaluz. Así que va al doctor.
    -¿Un vasco transformase en andaluz, mutil? le dice el médico. Es imposible.
    - Que sí que sí. Que yo mi novia es lo que más quiero en el mundo.
    - Te digo que es imposible. Bueno sí, hay un modo pero es peligrosísimo.
    - Yo soy vasco, no le tengo miedo a nada.
    - Mira para transformarte un vasco en un andaluz, te tengo que quitar la mitad del cerebro.
    - ¡Hostia! Pero yo no le tengo miedo a nada y mi novia es lo que más quiero en el mundo.
    - Bueno, ya me tienes harto, dice el doctor. Ven esta tarde que te opero.

    La operación. Despierta el paciente y el médico llorando,
    -Iñaki, perdóname. Me equivoqué y en vez de sacarte la mitad del cerebro, te saqué las tres cuartas partes.
    - ¿qu'es fes, noi?

    Comentado por: armandobronca.com el 02/4/2011 a las 20:04

  • Hay gente que para demostrar su fe en lo que dice, en contra del conocimiento de la realidad, se ha destrozado el pie pegándole una patada a una piedra de 100 kilos. No se trata de fe en la realidad, sino del conocimiento de la realidad, aunque sea poco. Por ejemplo, un tal Manuel Rivas dice esto en su columna de del sábado en EL PAIS: "Gallego. Aznar elogia los atributos de su sucesor Rajoy, pero con una limitación: su condición de gallego. El humorista Chichi Campos informaba de la existencia de una clínica suiza donde te operaban "de gallego" y salías convertido en gallo fino. Mariano todavía está a tiempo. Otros estamos perdidos. Un gallo ilustre me despacha como "gallego". Menos mal que un tercero entró en discordia: "Azúa es Dios y Rivas un gitano".

    La fe, el nacionalismo, la ideología, creer que el mundo se resume en una metáfora, etc., tiene esta cosas: un desconocimiento de la realidad absoluto.

    Comentado por: Un ejemplo de desconocimiento de la realidad el 02/4/2011 a las 19:53

  • La fe en La Realidad -y de paso, en el conocimiento- consiste, entre otras cosas, en creerse que esto que hay es lo mismo que lo que decimos que esto es.

    Comentado por: más o menos el 02/4/2011 a las 19:29

  • ¿Luchar contra el fe es lo mismo que luchar contra la realidad? Menuda es la fe. Pero no se trata de luchar contra la fe como contra la realidad. Este dilema es absurdo. Se trata de intentar conocer la realidad, cosa que jamás se consigue con la fe del creyente, que es una forma demostrada de no conocimiento. La misma definición de fe nos lo indica: creencia, esperanza, fidelidad, certidumbre, confianza, convicción, crédito, credulidad, convencimiento, dogma, credo, ideología, ideario. Es decir, todo lo contrario a la ciencia. El conocimiento es una representación, necesariamente finita, de un pedazo de realidad, presuntamente infinito. Si, además, el conocimiento se elabora con cierto método, llamado método científico, entonces el conocimiento se llama ciencia. La fe puede abarcar lo infinito, como la constitución imaginativa de un dios omnisciente y omnipotente. ¿Qué tiene sus compensaciones este autoengaño imaginativo? Sí, lo demuestra la pervivencia de las religiones. Pero no mezclemos las cosas para crear contradiccciones. Si yo creo que el universo fue construido por un dios, no estoy contribuyendo al conocimiento ciéntifico, sino al adoctrinamiento en una fe. Y no hay más.

    Comentado por: Mezclar fe y ciencia es un contradicción el 02/4/2011 a las 19:02

  • Ah, que era eso. Pues claro: la fe es una forma de ceguera, de ignorancia; no hay que poner el conocimiento al servicio de la fe: vamos, que el conocimiento no está para que nos lo creamos, pero sirve, entre otras cosas, para luchar contra la fe. O sea, para luchar, si se tercia, contra La Realidad.

    Comentado por: dieta mediterránea el 02/4/2011 a las 17:34

  • La ignorancia, como la imaginación humana, es infinita. Detestar los postulados de
    la Ilustración es de creyentes, de totalitarios, no de los creeedores, y menos de los creadores. Lean sin antojos ideológicos este artículo. Perdonen si, ahora, están comiendo cosas nada metafísicas, de creyentes.

    Un saludo de un nuevo miembro del blog.

    Comentado por: Wagensberg el 02/4/2011 a las 15:02

  • Debajo de lo que ves
    fluye el invisible río de la sangre,
    la turbulenta sombra,
    el lazo de brisa y oro que trenza el júbilo,
    la angustia latente del alba.
    Debajo de lo que ves
    el mar jadea como un toro celeste,
    la luz corona el delirio del trigo.
    Y ahora, acércate:
    palpa su piel delicada,
    bebe su aliento de nube,
    gusta del vasto terror
    que sus labios de nieve te brindan,
    muerde la dura ceniza
    que su seno de bruma derrama,
    prueba el oscuro esplendor
    de su carne conmovida.

    Comentado por: . el 01/4/2011 a las 23:21

  • ¿ No se habrá ahorcado el alcalde porque no hemos salido a recibirle ?
    -¿Armando Bronca se ha ahorcado por lo que le ha dicho últimamente Miquel?
    - Parece que no, parece que se ha ahorcado porque la gente joven quiere que la muchacha con la que convive sea comunal. Yo cuando la he visto me he dicho ¡ vaya un pijo ! y he comprendido a la gente joven porque la muchacha es un pimpollo reventón . Todo eso lo he pensado para mi, no lo he exteriorizado, es decir, tanto el vaya unpijo como pimpollo reventón lo he pensado para mis adentros. Y no he querido intervenir porque lo primero que se me ha venido a la cabeza ha sido el tema del libre albedrío.
    - Hombre, es que el tema del libre albedrío viene aquí pintiparado
    - ¿ Verdad que si ?
    - Con lo bonito que es el tema del libre albedrío
    - Dentro de la guardia civil no podemos usarlo prácticamente, todo lo que es buena voluntad en los primeros escalones del mando, cuando se llega a la altura de teniente coronel o así se ponen la scosas de una manera que ni libre albedrío ni nada, se cierran en que las ordenanzas esto, las ordenanzas lo otro y de ahí no hay quien los saque
    - Pues es una pena pero le advierto que con los nuestros pasa lo mismo. No se entere un arcipreste que andas tu ligero por ahí con el libre albedrío, se te cae el pelo. Es que no hay confianza, no hay confianza porque el libre albedrío bien usado no tiene ningún peligro, ahora, si eres un atolondrado con la sesera hueca, verdad... claro que los que son así ..se van antes de mujeres, es el vicio que mas tira, y eso que nos ponen a todos la sotana que son como faldas para que hartos de verlas no nos llamen tanto la atención, pero claro, el vicioso, el que es vicioso va a lo que hay debajo ¿ me entiende usted ?
    - ¡ Hombre ! se refiere usted al sexo, al sexo femenino
    - Exactamente. Que ofrece un enorme atractivo desde el punto de vista del vicio
    - Y una eficacia impresionante
    - En que sentido ?
    - Usted fijese en las gallinas

    Comentado por: lenny el 01/4/2011 a las 21:54

  • creerse la realidad, claro.

    Comentado por: ¿lo qué? el 01/4/2011 a las 19:28

  • Lo siento, no puedo terminarlo: es una pesadez. Creo que pretende demostrar algo así como que eso de creer en La Realidad no es una creencia, ¿no?

    Comentado por: ¿lo qué? el 01/4/2011 a las 19:22

  • Ilustración, claro.

    Comentado por: miguel el 01/4/2011 a las 18:44

  • Comparto con Wagensberg el 'totalitarismo, el materialismo rancio del siglo XIX, de la Ilustación'. Y, por supuesto, que todavía hay beatas y beatos esclavizados por las religiones, incluidos sus inquisidores. ¿Ponemos por ejemplo Irán, señorita como se llame? Ya sé que firmar con eso de alabado sea el señor suena a sentencia religiosa. ¿Para qué esta sentencia? ¿Para resumir que todo mi discurso es el de un ex jesuita porque a usted le da la gana que yo lo sea? ¿No se da cuenta que toda esa fraseología pretendidamente graciocilla, acaso intimidadora, a mí me da igual? ¿Qué le obsesiona de mí realmente, lo que me dice o lo que me oculta? ¿A qué disurso quiere usted que nos atengamos? ¿Al que a usted le gusta? Yo no intento gustar a todo el mundo con mi discurso. Esto sería digno de ególatras. Si a usted no le gusta pues ya está. No se preocupe tanto por mí. Viva su vida, que yo viviré la mía, y al final será el final, ése donde todos confluimos desnudos, despojados de la vanidad humana. Y ahí si que no nos salva ningún alabado señor.


    CREYENTES, CRÉDULOS Y CREEDORES
    Por: Jorge Wagensberg

    Los creyentes que creen en la razón viven una contradicción crónica. Por un lado, el creyente tiende a asumir verdades que la realidad puede confirmar, pero nunca desmentir; esto es, la fe del creyente siempre es compatible con los sucesos y objetos de este mundo. Por otro lado, creer en la razón equivale a asumir que la realidad es inteligible; es decir, la percepción de la realidad es útil, sirve para buscar esencias comunes entre sucesos y objetos distintos, sirve para construir verdades que una sola excepción puede pulverizar. La razón conecta la creencia con la realidad. Con la razón se discurre, con la razón se comprende, con la razón se conversa. Con la razón se puede cambiar una creencia; he aquí la contradicción.

    Mientras el creyente racional pasea por el mundo de las ideas, no tiene por qué ocurrir nada especial. La crisis aparece cuando se descuelga a analizar las cuestiones de este mundo, cuando pretende comprender su propia vida y la de sus vecinos. La razón, la buena razón, siempre se ofende cuando una creencia, una buena creencia, le cierra el paso. Esta clase de contradicción asoma en muchas disciplinas, quizá en todas, pero en ninguna como en teología. ¡Tratar de la fe sin renunciar a usar la razón! En principio, ¿por qué no? Las contradicciones, bien llevadas, proveen suculentos avances en la construcción de conocimiento. El teólogo Enrique Miret Magdalena es un interesante caso de creyente racional. Siento simpatía por el espíritu que palpita en el fondo de un reciente artículo suyo publicado en estas páginas, pero los argumentos y referencias que median entre el título (Contra la credulidad) y su última frase ('Si somos creyentes o no creyentes, no seamos crédulos, ¡por favor!') no son, creo, buena letra para tan buen espíritu.

    El artículo empieza bien. El presunto animal racional es un engreído de sus creencias. Por eso, muy a menudo, las antepone a la razón. Estamos de acuerdo. A continuación recuerda: grandes matemáticos que se rigen sólo por la lógica de la evidencia (sic) han cometido errores garrafales que a veces se han perpetuado durante siglos. Conclusión: somos demasiado crédulos. Estamos en desacuerdo. ¿Qué es un crédulo? Un crédulo es alguien que asume una verdad fácilmente, sin exigir demasiadas garantías a la realidad que debe soportarla. No veo de qué manera un matemático, como matemático, puede ser un crédulo. La matemática es una construcción mental que no tiene por qué hacer concesiones a la realidad física. Pero quedémonos con la idea y pasemos de la matemática a las ciencias experimentales. En ciencia sí se matizan verdades, todos los días. Y se corrigen. Y se sustituyen. Pero una verdad cuya vigencia ha resistido siglos es la prueba misma de que no se basaba en una verdad para crédulos, de que las garantías que la sustentaban eran bien robustas en su momento. ¿De qué sirve citar aquí a ilustres personalidades como Abel, Bernouilli, Cauchy, Euler, Fermat, Gauss, Lagrange o Poincaré? Las verdades para crédulos, justamente, aguantan muy poco en ciencia (fusión fría, esporas resucitadas del ámbar, fósiles terrestres de bacterias marcianas...). A un científico en horas de servicio no se le puede llamar crédulo. Llamémosle de otra manera; por ejemplo, creedor. Creedor: el que cree con garantías razonables y está dispuesto a cambiar la verdad vigente por otra más coherente (con menos contradicciones) y/o más completa (con menos lagunas). Un científico, como científico, es siempre un creedor de la creencia en la que trabaja, nunca un creyente o un crédulo. El método científico (basado en la objetividad, la inteligibilidad y la dialéctica con la realidad) sirve para tratar ideas, no tanto para captar ideas. Por eso, el científico necesita creer, partir de una creencia. Cree en una idea, pero luego la pasa por el método. Si después de la colisión creencia-realidad la creencia queda libre de paradojas de contradicción (la realidad dice A y la creencia dice no A) y de paradojas de incompletitud (la realidad dice A y la creencia no dice A ni no A), entonces el científico continúa creyendo. En caso contrario abandona la idea y busca otra. En resumen: creedor sería el que exige todas las garantías que la realidad pueda ofrecer en un momento y lugar; crédulo, el que exige muy pocas, y creyente, el que no exige ninguna.

    Si nos atenemos a estas definiciones (de las que Miret es no culpable), entonces la conclusión que atribuye credulidad tanto a creyentes como a no creyentes se vacía de contenido. La infamia en la historia de la humanidad se explica en clave de credulidad, pero no en descargo de creedores y creyentes. Ser creyente es, sencilla y llanamente, el grado máximo de credulidad, el caso más grave. De nada sirve construir ilustraciones a base de una misma persona con categoría de creyente (o no) en un aspecto, con calidad de crédulo (o no) en otro y acaso correcto creedor (o no) en un tercero. Que un crítico de un religioso sea supersticioso no prueba nada, salvo que ambos son creyentes. ¿De qué sirve citar aquí a Balzac, Dumas o Zola?

    Y llega la hora de la verdad. Como buen creyente racional, Miret se tropieza pronto con las preguntas ¿qué razón podemos tener para ser creyentes? ¿Qué es la fe? El primer amago de respuesta menciona nada menos que la probabilidad en física cuántica (!), pero tan prestigioso concepto no da ni para reorientar las preguntas. Miret vierte entonces una nube de citas (del matemático-filósofo Édouard Le Roy, del tomista Garrigou-Lagrange, del neomarxista Garaudy, del biblista Bultmann, del teólogo Rahner...) que intento sintetizar a continuación.

    Resulta que el término creyente no significa, en general, lo que los creyentes creen que es ser creyente, no es una simple adhesión intelectual a una lista de teoremas (esto suena bien)..., sino el discernimiento de una exigencia de vida del espíritu (sic) (esto no se entiende demasiado, pero seguimos avanzando), una experiencia moral básica, escoger el bien por el bien (bravo, aquí abrazaría con fuerza al señor Miret)..., un absoluto en el fondo de esa exigencia moral que es ya afirmar a Dios, sea como sea como se le nombre (vaya, tan bien que íbamos...). Supongo que, al llegar a este punto, el creyente respira aliviado: después de todo, ser creyente sí vuelve a ser lo que él toda la vida ha creído que es ser creyente. Y así se vuelve a enredar en la contradicción de siempre.

    Intentémoslo de nuevo. ¿Por qué somos creyentes? ¿Qué es la fe? ¿Se puede intentar otra aproximación a estas preguntas que no sea la del creyente racional? Para mostrar que sí se puede (y sólo para eso) propongo un sencillo juego mental. Imaginemos por un instante al primer humano que accedió al conocimiento abstracto. Seguramente abrió los ojos, miró el mundo y se asustó. Se asustó mucho. ¿Cómo mantener la propia identidad independiente de los caprichos de un mundo tan incierto? ¡Con el conocimiento! Agarrarse al conocimiento sin tener aún conocimiento al que agarrarse debía ser aterrador. Muchos debieron morir de pánico o de autocompasión, pero unos cuantos, pocos, que habían nacido con una fe indestructible en algo, lograron dominar su miedo y seguir vivos. De esos pocos descendemos todos, claro. De ahí la universalidad espaciotemporal del concepto creyente, del creyente con fe inquebrantable en algo, ya sea en una intuición, en un dios, un ídolo o en una buena identificación colectiva (familiar, tribal, deportiva, nacional...). Simplificando mucho, la creencia se enunciaría así: la selección natural favoreció el gen de la fe. Es una idea fastidiosa quizá para algunos, pero es una idea razonable: se le puede aplicar la razón. No es una idea de creyente. Es una idea de creedor; esto es, una idea que la realidad puede rechazar, sin que por ello haya que pagar con la sangre del clásico conflicto irresoluble.

    Creo que la idea fundamental del artículo de Miret es promocionar un fondo de exigencia moral como salida para seguir siendo creyente. Yo sólo cambiaría creyente por creedor. El matiz es esencial. Lo mejor que la humanidad ha hecho en favor de sí misma ha sido por la gracia de algunos creedores que empujan y para la desgracia de algunos creyentes que se resisten. La esclavitud humana fue compatible con millones de creyentes de cientos de miles de religiones desde el amanecer de la humanidad hasta ayer mismo. La abolición de la esclavitud no estaba impresa en ninguna creencia de creyente, fue un boceto de creedor. Algo parecido ocurre con la liberación de una de las dos mitades de la humanidad: las mujeres. La democracia hunde sus raíces en una creencia de creedor; cualquier otro sistema político lo hace en una creencia de creyente. Lo que más se acerca a un absoluto en materia de exigencia moral quizá sea la llamada Declaración de los Derechos Humanos. No conviene ser creyente ni siquiera en honor de tan hermosa idea, porque cualquier día caemos en la cuenta de que falta un nuevo derecho o un nuevo matiz. Yo apuesto por los creedores. Y si a la hora de organizar la convivencia humana hay que elegir entre un creyente o un crédulo, por favor, que sea un crédulo."

    Comentado por: miguel el 01/4/2011 a las 18:43

  • Por cierto, yo soy un excelente fotógrafo, entre otras cosas que hago muy bien. Y tengo experiencia fotográfica que Uds nunca tendrán lo siento chabones: ¡en microfotografía!
    También se revelar, digo usando de la química fotográfica y aunque lo tengo algo olvidado debido a lo digital era yo un as del cuarto oscuro, de los reveladores y las cubetas y las copias y el papel.
    Llegué incluso a revelar Ektachrome! Técnicas de ninguna manera obsoletas y algunos amigos míos que tienen cuarto obscuro a la antigua obtienen obras maravillosas.
    (Hay una exposición en Reino Unido sobre cuartos obscuros del fotógrafo)

    Si la fotografía arte mecánica y química es difícil el dibujo usando ayudas óptico-mecánicas es aún menos conocido, pero es otro arte y técnica que el zoólogo y el naturalista debe dominar, y por ejemplo d. Santiago Ramón y Cajal era un real y verdadero artista gráfico.

    Recuerdo con admiración una lámina en que nuestro único Premio Nobel en ciencias (*) tras usar una técnica hiposalina dibujó la doble membrana nuclear, descubrimiento asombroso que muchos años después confirmará el microscopio electrónico.

    Frente a los logros positivos de los fotógrafos científicos y naturalistas estos fotógrafos sociales quedan en bien poca cosa. Sí, lo de ellos vale algo, poco: creo que las virtudes que les imagina F de A y muchos de Uds son imaginarias y de buen discurso literario, nada más.
    (*) Severo Ochoa no es un Premio Nobel Español, es un español que exiliado de España por los franquistas, en EEUU, con dinero norteamericano y en su sistema investigador, y en inglés alcanzó esa distinción.

    Comentado por: armandobronca.com el 01/4/2011 a las 16:06

  • miguel, tranquilo. Ni puto caso. El o la que está obsesionadado/a contigo sí que está para consultar con el nalista. Curiosamente nunca se atreve a rebatir lo que dices, aunque, según ella, sean lugares comunes. Sigue en este blog, miguel, si no sería una aburrición al estilo del chateo pueril.

    Comentado por: circense el 01/4/2011 a las 14:17

  • He aqui, más abajo. la corroboración de lo que dices, miguel. No hay remedio, como tú dices. Y luego reniegan de los cambian de seudónimo, cuando ellos lo hacen en cada comentario.

    Comentado por: Una que cambia de seudónimo como " Oh! Crazy love" el 01/4/2011 a las 13:40

  • No creo que importe mucho aquí de qué se escribe; importa, en todo caso, como blog literario que dice ser, que se escriba por el gusto de escribir bien. Cosa que a muchos de los que aquí escriben parece importarles bien poco.

    Comentado por: salsa rosa el 01/4/2011 a las 13:39

  • Desde que ese par entró aquí ya no se habla de las cosas que hicieron bueno este blog. Creen que saben de todo y son los reyes de los lugares comunes, además, en el caso de armandobronca, un insultador profesional incapaz de convivir con personas que no piensen como él. El otro, miguel, es más como un ex seminarista que se está ahorrando el psicoanálisis mediante sus comentarios. En cualquier caso, ramplones, incontinentes, totalitarios y desagradables los dos. Insoportables.

    Comentado por: Jacuse el 01/4/2011 a las 12:25

  • Tenemos tandem Miguel-Armandobronca y Lenny ,su marido, que actúa bajo seudónimo.

    Comentado por: Oh! Crazy love!!! el 01/4/2011 a las 11:21

  • reinventando y refutando y volviendo a reinventar con la experiencia se llega a la misma aberración que con las ideas.

    Comentado por: Aurelio el 01/4/2011 a las 08:02

  • No le haga caso a los chanchos que grunnen y guinnan, Miguel: lo suyo es bueno.

    Ah, y gracias, facha por quejarte de que desde que aparecí yo en el blog ya no tienes libertad.
    La primera respuesta mia admito que la escribí desde el desconcierto, pero reflexioné y advertí que tu queja es la misma que la de los islamistas!
    Eso me permitió escribir un corto ensayo muy logrado -aunque esté bien que yo lo diga :-)) - sobre el Islamista, el Facha y la Libertad, que para no recargar esta nota publiqué en mi blog.
    Para pasmo de la generación actual y enxiemplo de las siguientes !

    Comentado por: armandobronca.com el 01/4/2011 a las 07:19

  • miguel, las ideas son un don de Dios. Eres absolutamente infantil. Pretender comprender el mundo es de idiotas, pues no tenemos ideas divinas sino humanas. Haber si maduras de unas vez, ignorante.

    Comentado por: Que dios lo pedone el 31/3/2011 a las 21:39

  • miguel y armando son de raticulí. Vivían en mi bloque. Feotes y peludos los dos. Solterones. Raros. Violentos. Mejor que no vuelvan. Tusos.

    Comentado por: cristopher el 31/3/2011 a las 21:12

  • Algunos tienen la pretensión infantil no ya de comprender el mundo, sino de desenmascararlo.

    Comentado por: el guerrero del antifaz el 31/3/2011 a las 20:19

  • Lo sospechaba, pero ya es oficial: miguel no es de este mundo.

    Comentado por: socorrooooooooo el 31/3/2011 a las 19:13

  • El surgimiento de las ideas está relacionado con la resolución de problemas que surgen para sobrevivir en esto que llamamos vida. Desde ese punto de vista podemos establecer una escala de ideas para resolver problemas menos o más complejos. En este punto, podemos afirmar que es el hombre el que ha desarrollado más ideas, en comparación con otras especies, a la par que su cerebro se hacía más grande al afrontar problemas cada vez más complejos. De modo que las ideas no son exclusivas del hombre; otras especies tienen también ideas y, por supuesto, son de este mundo; han surgido en él. Otra cosa es cómo se utilizan, cómo se manejan las ideas por parte de los humanos. El hombre ha llegado, mediante su omnívora imaginación, a crear, desde las ideas más absurdas (las supersticiones, las creencias divinas), hasta las ideas más creativas como el arte o la ciencia, sin dejarnos atrás las más perversas para nuestros prójimos y para nosotros mismos. La Ilustración es un gran logro humano, de las ideas humanas, pues todo lo funda en la idea de la crítica racional contra las ideas irracionales. La búsqueda de la verdad, de la objetividad, sería una lucha crítica constante entre ideas, o mejor, entre el manejo de unas ideas frente al manejo de otras. Si yo quiero curar a un enfermo, mi manejo de ideas será diferente al que quiere curarlo manejando ideas supersticiosas, como puede ser la invocación a los dioses, o la hechicería y sus ritos. El método que mejor maneja ideas es la ciencia. Por ejemplo, en países donde la Malaria es endémica se han demostrado más eficaces las vacunas que los ritos de los brujos. Nuestra civilización parte de esa visión del manejo de ideas que viene de la Ilustración. Alguien ha dicho por ahí que le aburren los filósofos. A mí también me aburren, sobre todo si su misión es no resolver problemas manejando mal las ideas, a lo que ya me he referido antes. Aún así, el pensamiento siempre debería de ser libre, aunque el desarrollo imaginativo de ideas debe de tener una frontera: la que delimita cuáles son beneficiosas para la especie y cuáles no. A partir de ahí la discusión entre las ideas éticas y científicas está servida.

    Comentado por: miguel el 31/3/2011 a las 18:40

  • Y digo yo: La Revolución Proletaria, El Capital, El Progreso, La Libertad, La Humanidad, La Patria, El Individuo..., ¿no son ideas?, ¿cuántos crímenes no se cometen en su nombre?

    Comentado por: y qué más da el 31/3/2011 a las 18:27

  • Circe, por favor,¡conviértalos en cerdo y mándelos para Jabugo!

    Comentado por: lolipop el 31/3/2011 a las 16:30

  • "Navigare necesse est, vivere non necesse"

    Comentado por: vooooolare el 31/3/2011 a las 15:26

  • En efecto: el pensamiento libre es peligroso.

    Comentado por: vade retro el 31/3/2011 a las 15:03

  • (Perdón, vuelvo a pegarlo un poco más legible.)

    «¡Oh! Pero entonces ¡eres un cobarde de aupa, Ferdinand! Eres repugnante como una rata...»

    «Sí, de lo más cobarde, Lola, rechazo la guerra por entero y todo lo que entraña... Yo no la deploro... Ni me resigno... Ni lloriqueo por ella... La rechazo de plano, con todos los hombres que encierra, no quiero tener nada que ver con ellos, con ella. Aunque sean noventa y cinco millones y yo sólo uno, ellos son los que se equivocan, Lola, y yo quien tiene razón, porque yo soy el único que sabe lo que quiere: no quiero morir nunca.»

    «Pero, ¡no se puede rechazar la guerra, Ferdinand! Los únicos que rechazan la guerra son los locos y los cobardes, cuando su patria está en peligro...»

    «Entonces, ¡que vivan los locos y los cobardes! O, mejor, ¡que sobrevivan! ¿Recuerdas, por ejemplo, un solo nombre, Lola, de uno de los soldados muertos durante la guerra de los Cien Años?... ¿Has intentado alguna vez conocer uno solo de esos nombres?... No, ¿verdad?... ¿Nunca lo has intentado? Te resultan tan anónimos, indiferentes y más desconocidos que el último átomo de este pisapapeles que tienes delante, que tu caca matinal... ¡Ya ves, pues, que murieron para nada, Lola! ¡Absolutamente para nada, aquellos cretinos! ¡Te lo aseguro! ¡Está demostrado! Lo único que cuenta es la vida. Te apuesto lo que quieras a que dentro de diez mil años esta guerra, por importante que nos parezca ahora, estará por completo olvidada... Una docena apenas de eruditos se pelearán aún, por aquí y por allá, en relación con ella y con las fechas de las principales hecatombes que la ilustraron... Es lo único memorable que los hombres han conseguido encontrar unos en relación con los otros a siglos, años e incluso horas de distancia... No creo en el porvenir, Lola...»

    Cuando descubrió hasta qué punto fanfarroneaba de mi vergonzoso estado, dejé de parecerle digno de la menor lástima... Despreciable me consideró, definitivamente.

    Decidió dejarme en el acto. Aquello pasaba de castaño obscuro. Cuando la acompañé hasta la puerta de nuestro hospicio aquella noche, no me besó.

    (Viaje al fin de la noche)

    Comentado por: p. el 31/3/2011 a las 12:11

  • Las ideas no son de este mundo. Los buenos ideales son los ideales de verdad: inalcanzables.

    Comentado por: va pensiero el 31/3/2011 a las 11:52

  • «¡Oh! Pero entonces ¡eres un cobarde de aupa, Ferdinand! Eres repugnante como una rata...»
    «Sí, de lo más cobarde, Lola, rechazo la guerra por entero y todo lo que entraña... Yo no la
    deploro... Ni me resigno... Ni lloriqueo por ella... La rechazo de plano, con todos los hombres que
    encierra, no quiero tener nada que ver con ellos, con ella. Aunque sean noventa y cinco millones y
    yo sólo uno, ellos son los que se equivocan, Lola, y yo quien tiene razón, porque yo soy el único
    que sabe lo que quiere: no quiero morir nunca.»
    «Pero, ¡no se puede rechazar la guerra, Ferdinand! Los únicos que rechazan la guerra son los
    locos y los cobardes, cuando su patria está en peligro...»
    «Entonces, ¡que vivan los locos y los cobardes! O, mejor, ¡que sobrevivan! ¿Recuerdas, por
    ejemplo, un solo nombre, Lola, de uno de los soldados muertos durante la guerra de los Cien
    Años?... ¿Has intentado alguna vez conocer uno solo de esos nombres?... No, ¿verdad?... ¿Nunca lo
    has intentado? Te resultan tan anónimos, indiferentes y más desconocidos que el último átomo de
    este pisapapeles que tienes delante, que tu caca matinal... ¡Ya ves, pues, que murieron para nada,
    Lola! ¡Absolutamente para nada, aquellos cretinos! ¡Te lo aseguro! ¡Está demostrado! Lo único que
    cuenta es la vida. Te apuesto lo que quieras a que dentro de diez mil años esta guerra, por
    importante que nos parezca ahora, estará por completo olvidada... Una docena apenas de eruditos se
    pelearán aún, por aquí y por allá, en relación con ella y con las fechas de las principales hecatombes
    que la ilustraron... Es lo único memorable que los hombres han conseguido encontrar unos en
    relación con los otros a siglos, años e incluso horas de distancia... No creo en el porvenir, Lola...»
    Cuando descubrió hasta qué punto fanfarroneaba de mi vergonzoso estado, dejé de parecerle
    digno de la menor lástima... Despreciable me consideró, definitivamente.
    Decidió dejarme en el acto. Aquello pasaba de castaño obscuro. Cuando la acompañé hasta la
    puerta de nuestro hospicio aquella noche, no me besó.

    (Viaje al fin de la noche)

    Comentado por: p. el 31/3/2011 a las 11:49

  • He empezado a leer Viaje al fin de la noche (voy por la página 80) y por el momento me parece la historia de alguien que solo quiere sobrevivir a la matanza general. En este sentido, es un gran sí a la vida. El amor a la vida y a la paz le lleva a odiar a la humanidad. A la humanidad que provoca las guerras. Que para el son los poderosos. Que en un momento dado identificó con los judíos. De ahí los famosos panfletos. Pero cuando se enteró del Holocausto quedó horrorizado (a veces se nos olvida que un criminal no lo es hasta que no se produce el crimen). Su obsesión por evitar la guerra le llevó a colaborar con los nazis. A mi no me cae mal Céline.

    Comentado por: p. el 31/3/2011 a las 11:47

  • Las ideas están para que nosotros las usemos, o nos olvidemos de ellas; pero no para ponernos a su servicio.

    Comentado por: v el 31/3/2011 a las 11:45

  • A quienes creen que pensar es tener ideas, seguirlas, les decimos que no: pensar es -también, al menos- luchar, luchar contra las ideas.

    Comentado por: v el 31/3/2011 a las 10:11

  • Yo no seré de ideas pero tengo mis principios: cuando en un artículo en inglés sale la expresión "with gusto" (pronúnciese gastohhh) finaliza inmediatamente la lectura.

    Comentado por: Circe el 30/3/2011 a las 23:22

  • Las fotos que tenemos de Céline, digo después que perdieron los de él, nos muestran un personaje desastrado, sucio, malvestido con tres o cuatro sweaters sucios y pantalones sucios rotos. Sus escritos fiel expresión de su persona, un facha bichicome.

    En cambio Machado, Lorca, JR Jiménez, RG de la Serna, dandys con poco dinero ¡nuestras glorias!

    Comentado por: armandobronca.com el 30/3/2011 a las 23:11

  • "¡no tengo ideas, yo!… ¡ninguna! ¡y considero que nada es más vulgar, más común, más repugnante que las ideas! ¡las bibliotecas están llenas de ideas! ¡y las terrazas de los cafés!… ¡todos los impotentes rebalsan de ideas!… ¡y los filósofos!… ¡su industria son las ideas!… ¡con ellas agobian a la juventud!… ¡la prostituyen!… la juventud, usted lo sabe, está siempre lista para tragarse cualquier cosa…"

    Céline

    Comentado por: c/p el 30/3/2011 a las 20:48

  • Fantástico, ¿yo he terminado con la libre expresión? y además de faltarme te has expresado como has querido.

    Para una vez que un diario inglés dice algo bueno de España.
    ¿Las cooperativas del País Vasco son de la ETA? No parecen muy adictos al trabajo los de la ETA; los que sabemos de ellos y de su vida, más bien no han trabajado en su vida.
    Igual que Ud.

    Abajo la prensa amarilla de Madrid, la peor del mundo y sus calumnias a Rubalcaba.

    Comentado por: armandobronca.com el 30/3/2011 a las 19:43

  • Idea para armandobronca, esa eminencia democrática que con su brutal y sistemático ataque a quienes no pensamos como él ha terminado con la libre expresión en este blog: que las cooperativas que ensalza por boca del Guardian no sean la cara económica de la banda terrorista ETA.

    Comentado por: FASE el 30/3/2011 a las 19:06

  • Voltaire y todos los ilustrados, en el fondo, era unos fachas antimarxistas. Inspiradores de esta decadente sociedad.

    ¡Abajo la Ilustración! ¡Viva el socialismo del siglo XXI!

    Comentado por: Beria el 30/3/2011 a las 17:49

  • Es que yo no me tomaría tan en serio lo de Voltaire. Sin querer restarle mérito, que lo tiene, lo veo así como un poco "gauche divine". Pero es que yo soy incapaz de tomarme muy en serio ni la filosofía ni sus críticos. Y aún hay quien lo considera un carca. Leí hace poco "Los ultras de las Luces", de Michel Onfray, que tiene pasajes delirantes. Me pareció de lo más panfletario pero me reí con ganas.

    Comentado por: Circe el 30/3/2011 a las 09:45

  • El comentario se refería a esa opinión en concreto -nada personal- porque estimo mucho sus breves e inteligentes opiniones habituales ,Circe.

    Comentado por: Paglos el 30/3/2011 a las 09:31

  • No queramos ser una sociedad. Ya es bastante con ir conviviendo.

    Comentado por: a lo loco el 30/3/2011 a las 00:18

  • No hace falta insultar. A mí no me pareció demasiado interesante ni profunda, más bien flojilla. Pero si a usted le entusiasmó, pues muy bien, qué quiere que le diga.

    Comentado por: Circe el 29/3/2011 a las 15:44

  • Un fan, Armando, un fan...

    Comentado por: Zadig tuerto el 29/3/2011 a las 13:49

  • Armandobronca.com es inmenso tiene miles de entradas y apenas un par de constestaciones, una de ellas le felicita por el "magnífico blog".

    Comentado por: Zadig el 29/3/2011 a las 12:54

  • Un Estado consecuente y moderno, un Estado como Dios manda, es un Estado fascista, un Estado de masas, y su legitimidad no reside en sí mismo, sino en el Amo a cuyo servicio se ponga. Hoy, cuando los integrismos de todo pelaje crecen parejos a la apoteosis de la opinión, esto es, a la devaluación, al menosprecio estentóreo de la verdad, menudean las voces que apremian a la penitencia, a la purificación, al despojamiento de lo innecesario, a la limpia de los detritus generados por nuestra desmesura; y así, el Estado, en su particular camino de perfección, va camino de una nueva epifanía que desvele su ser esencial, lo que es hoy día verdaderamente el Estado, lo que en el fondo siempre aspiró a ser: Autoridad, pura Autoridad. No parece que en esta vía purgativa pueda renunciar a lo que aún llaman Administración de Justicia, ni a las Fuerzas del Orden, que forman parte, ambas, de un todo esencial; la educación, otra tarea obligada del Estado en la formación de individuos sumisos al Amo, de creyentes, será absorbida, lo está siendo cada vez más, por las dos anteriores, y los centros de enseñanza se convertirán en meras guarderías y expendedores de títulos de capacitación profesional; y en cuanto al contenido de esta educación, por ejemplo, se ha intensificado el proceso para eliminar al maestro, al profesor, y convertir a televisiones/ordenadores/móviles -se sueña con un cacharro que integre a todos estos ya anticuados dispositivos- en educadores aún más eficaces e intensivos.
    En fin: observen como nuestra sociedad aspira a ser, ya lo va siendo, una sociedad militarizada, cuartelera, y aún resuena en nuestros corazones el inmenso suspiro de alivio que soltó toda España cuando los uniformados tomaron el control de los controladores y dejaron bien claro que ellos sí que sabían mandar.

    Comentado por: racarraca el 29/3/2011 a las 11:16

  • Ningunear o minusvalorar al Candide o AMDG es una técnica jesuita. No atacarlo de frente sino de flanco. Panfletillo, obra juvenil desdeñable, oiga no los lean que ya lo hicimos por Ud y por eso los pusimos en el Index. Que Voltaire se jugó la vida al publicarlo, y Ayala su reputación en una España de sacristía eso que no lo adviertan.

    Comentado por: armandobronca.com el 29/3/2011 a las 11:02

  • Cándido "bastante elemental"?.Cándido puede parecer hasta una novela juvenil pero tiene una hondura que solo puede pasar por alto una pedante estúpida.

    Comentado por: Paglos. el 29/3/2011 a las 10:23

  • Y sigo pensando que hay cosas que no se entienden.

    Comentado por: Cisne verde loro el 29/3/2011 a las 09:56

  • La verdad es que no tenemos futuro, y que el pasado es sólo literatura

    Comentado por: que se nos va la pascua, mozas el 29/3/2011 a las 09:48

  • Sin ánimo de ofender, me leí el Cándido y me pareció bastante elemental, de jojojo jajaja, tipo Polonia, vamos. En fin, que no me pareció nada del otro mundo, sino un panfletillo. No es precisamente el libro que salvaría en caso de incendio.

    Comentado por: Circe el 29/3/2011 a las 09:47

  • Sí, sí, la monita muscaria, muy venenosa. Gracias por avisar, Cacambo.

    Comentado por: para el bichicome el 29/3/2011 a las 09:38

  • Julio, puestos a insultar, tú eres un comunista, que es peor que fascista. Los comunistas asesinaron a más obreros y cometieron más exterminios étnicos y raciales que los fascistas y nazis juntos. Repasa un poco la historia que no esté escrita por el carnicero Stalin y sus secuaces.

    Comentado por: Anaximandro el 29/3/2011 a las 08:54

  • Si llego a saber que los jesuitas, maristas y otros frailes negros os ibais a poner tan rabiosos, lo de la Monita Secreta lo revelo antes !

    Os invito a leer el libro AMDG, lema de los jesuitas "Ad Majorem Dei Gloriam" escrito por uno que estudió con ellos.
    Y por supuesto a Voltaire, siempre prohibidísimo en España. La persona que no haya leído el Candide/Cándido no se cuente entre el número de los cultos.

    Precisamente hoy pasé por Black Friars, en Oxford. Los expulsaron de Oxford cuatro siglos, algo habrían hecho los dominicos, pero volvieron los perros de dios, los dei canem, en mala hora.

    Comentado por: armandobronca.com el 28/3/2011 a las 23:11

  • Al demostrar a los fanáticos que se equivocan no hay que olvidar que se equivocan aposta
    (Émile Herzog)

    Comentado por: almanaque el 28/3/2011 a las 20:35

  • por favor, pelmazo, no arrastres el nombre de anaximandro por tu fango (fascista)

    Comentado por: julio el 28/3/2011 a las 17:32

  • Arcadi es muy bueno. Elogió la conducta de Pedro J.ante la infamia del video ( va a un Juzgado ordinario a denunciar la pillada y lo publica a cinco columnas en su periodico ) solo le afeó al Director de El Mundo decir que había actuado bajo la influencia de unas pastillas en un gin-tonic. Según Arcadi, la fantasía de ser follado por una mujer es frecuente en el varón de mediana edad, obligado siempre llevar un papel muy activo en el trato con la mujer. Yo lo entiendo también, que una señora delicada se ponga borde contigo y te dé una tunda de varazos tiene su punto. Los hipócritas como Joaquín Leguina (que ahora se arrastra por las tertulias de la TDT)vieron "problemas psiquiatricos" pero basta leer Las Confesiones de Jean-Jacques Rousseau para comprender lo normales que son las extravagancias en el sexo.

    Comentado por: Háztelo como puedas el 28/3/2011 a las 12:12

  • Anoche tuve una pesadilla. Lartigue fotografiaba a armandobronca y Azúa cambiaba su foto del blog por esta última. Se veía a un tipo parecido a Nazario envuelto en gasas comiendo un crucifijo y enseñando un anca llena de granos y pelos. No he podido desayunar.

    Comentado por: arcada estilete el 28/3/2011 a las 10:51

  • ¿Qué hemos hecho para que nos recomienden un artículo de Arcadi Espada? No lo hagan, producen aumento de bilis y uno se vuelve mala persona al leerlo

    Comentado por: Job el 28/3/2011 a las 10:40

  • ¿por qué detesto a José Bono? por el tratamiento capilar, por la media sonrisa, por los ojos de rata, por el "tempo" solemne que le da a su discurso, por su manejo de las manos ( como los clérigos). Su aspecto general es muy blando (creo que ese es el motivo principal de mi asco hacia él).
    Lean el artículo de Arcadi Espada en El Mundo de el sábado.

    Comentado por: S. el 28/3/2011 a las 10:06

  • Siempre se puede decir no.

    Comentado por: fatalidad, divino tesoro el 28/3/2011 a las 08:48

  • Vaya con el jesuitón; está que resuella por la herida de que ahora mucha gente se entere de qué es La Monita Secreta.

    Comentado por: armandobronca.com el 28/3/2011 a las 08:43

  • ¿Por qué, Dios santo, por qué? ¿Por qué las mentes privilegiadas como el Sr. Bronca se empeñan en descubrirnos arcanas verdades, profundos misterios, a los simples mortales, que apenas podemos entenderlas?
    Habiéndome así enterado que es posible sobornar a alguien, y que eso empezó con el capitalismo (¿mayúscula?), no volveré a dormir en días. ¿Para cuándo honrados políticos, como por ejemplo el precapitalista Richelieu?

    Comentado por: perogrullo escribe aquí y firma armandonosequé el 27/3/2011 a las 23:21

  • El caso chusco e ibérico del eurodiputado del PP que lo coimearon los periodistas de The Times debería, oh imberbes y jóvenas, conduciros a interesantes elucubraciones.
    ¿Cómo es posible que un marmolillo como este tipo sea eurodiputado? Con lo goloso del puesto, el relumbre social y el sueldo fabuloso debería haber puñaladas por esa posición.
    Y las hay.
    Esos puestos, oh ingenuos, no es por valer; no son elegidos por las masas democráticas sino digitados por el cacique de turno.
    Y SE COMPRAN.

    Así de simple, esto no se llama capitalismo por casualidad.
    Se compra, lo compra el que tiene dinero y le paga al que decide.
    Igual que se compran los puestos de gerente en las empresas, y ya podéis estudiar en la LSE que nunca medrareis por vuestros méritos ni buen hacer y simplemente un cabrero cualquiera os vivirá porque compró esa posición.

    Lamento haber chafado esas enseñanzas de orden y moral social que vuestro padre, ese pobre hombre ese hombre pobre, os inculcó.
    La vida no se rige por esa alta moral, de los libros de ética y filosofía, de las prédicas desde el púlpito y desde la cátedra.

    Es una MONITA SECRETA la que conduce al éxito. Nunca me lo agradeceréis bastante, aquí la tenéis

    www.armandobronca.com/la-monita-secreta/

    Comentado por: armandobronca.com el 27/3/2011 a las 22:47

  • Contra la autoridad, desobediencia; lo que mayormente se hace en manifestaciones, concentraciones, actos de protesta, etc... no es desobediencia: es la proclamación de la propia fe, la escenificación pública del individuo que somos o pretendemos ser, y de su capital moral.

    Comentado por: qué mono el 27/3/2011 a las 19:17

  • "EE UU despliega tres AWACS, tres aviones espía y hasta 30 tanqueros KC-10 en Rota y Morón." EL PAIS.

    He aquí la prueba de las incoherencias del peor presidente que jamás haya tenido España, al que ya están despidiendo sus propios camaradas de partido. Creo que el festival de puñaladas políticas en el PSOE es histórico, no por idealismo, ya me entienden.

    Comentado por: lda el 27/3/2011 a las 19:14

  • No me creo el hecho, desde que en España se instauró la democracia, de que siempre hayamos pertenecido, al menos conscientemente, al llamado bloque de países no alineados (recuerden: Cuba, Corea del Norte, Libia, etc., etc.,), porque nosotros (lo que todavia se llama España) estamos implicados hasta el tuétano en los organismos cuyos intereses geoestratégicos son los mismos que los de EE.UU. La OTAN es el ejemplo. Acaso sea cierto que no contemos tanto en el plano internacional por nuestra decadencia instiucional y económica. Es verdad. Pertenecemos a la UE, que es como decir que pertenemos a una pandilla de ineptos, de burócratas corruptos, con intereses contrapuestos, sin determinación a la hora de elaborar acciones conjuntas, ya sean económicas o políticas. Aznar era consciente de todo eso y quizo ser consecuente con esto: a la mierda la UE. Me voy con los EE.UU y los ingleses, los únicos que tienen determinación a la hora de defender, no por idealismo, sino por autodefensa, los intereses de Occidente frente a la barbarie que tiene bajo su culo el petróleo. Esto fracasó al llegar ese personajillo, casi iletrado, incapaz de entender cómo funciona un Estado y que nos puso otra vez en donde estábamos: en el grupo indeseable de los no alineados, pero esta vez con todas sus nefastas consecuencias. Hablo, claro está, de Zapatero, encariñado con personajes como Chávez y otra gentuza del mismo jaez. Y ahora, cuando el mismo que nos instaló en el bando del aislamiento, del no alineamiento con Occidente (la Alianza de Civilizaciones, ese engendro metafísico, lo demuestra) va y se pone al lado de Francia contra Libia. ¿Para qué? ¿Para imitar a Aznar en sus ansias anti aislacionistas? ¿Quién nos va a creer en ese sentido ahora con estos bandazos en política exterior? Nadie, y menos confabulados con los franceses, nuestros enemigos clásicos en el norte de África. Zapatero ha conseguido dos grandes ruinas para lo que todavía llamamos España. Una, desmoronar institucionalmente al Estado (estamos en manos de un inepto peligroso) e incapacitar a ese Estado para que sea respetado en Occidente, con ideas claras de lo que se tiene que defender, que es nada más y nada menos que una concepción del mundo que ha hecho cambiar muchas cosas en él, incluso, el que algunos bárbaros aspiren a las libertades democráticas, por poner un solo ejemplo. ¿Qué siempre está el interés de por medio en detrimento del idealismo, de la extensión de los Derechos Humanos? Pues sí. Invertir aquí los terminos sería de incautos. La civilización se construyó a base de guerras. No existe en el mundo una sola civilización que se haya creado más allá de los intereses humanos, tan lejos del cielo y tan cerca de la tierra.

    Comentado por: Anaximandro el 27/3/2011 a las 19:04

  • Apotegma amico-gurbianus: los atracones de churros predisponen al fraude solemne del pensamiento.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 27/3/2011 a las 19:03

  • Estas guerras son guerras al servicio del Capital, como las que por aquí tenemos, pero más sangrientas y descarnadas, más repulsivas, no más despiadadas, y nos muestran hasta que punto es el individuo que somos carne de cañón en los juegos del Capital. También nos muestran, cómo no, que la guerra es una ocasión espléndida para forjar un héroe de un asesino. ¿O era al revés?

    Comentado por: esto es la guerra el 27/3/2011 a las 18:09

  • "La conclusión desesperante es que en la práctica se va a las guerras, o no se va, mayormente por tonterías. En nuestro caso ya ni siquiera es por interés, pues hace rato que nos da igual. Como a los demás les da igual lo que diga o haga España."
    ---------------------
    Por el interés, es.
    Ahora le han prestado dinero a España al 1% y en otro caso sería al 7%.
    Caso extraordinario que los socialistas y otros demócratas no comentan, por pudor -las cosas hay que hacerlas por idealismo, vio- y los pepotes y otros antidemócratas callan no sea que los españoles se aviven que ZP pegó un pelotazo para España y con ese espíritu vil y pesetero, rastrero y medrador que tienen aprueben esta intervención, y pidan otras.

    Comentado por: armandobronca.com el 27/3/2011 a las 17:25

  • Caramba, nunca se me habría ocurrido que hacerse una foto vulgaris era "usar técnicas de fotografía para solemnizar un momento intenso de la vida" ni que fuera tan arrastradamente "clase media". La próxima vez que me haga un carnet llamaré a Van Dyck.

    Comentado por: Circe el 27/3/2011 a las 12:28

  • "Se podría afirmar, entonces, que el mantenimiento de las clases sociales se da a partir de la distinción en las prácticas sociales y culturales ejercidas y una de las formas de distinción es el establecimiento, por parte de la clase dominante, del arte legítimo. Como se dijo anteriormente, la distinción aumenta en la medida que los instrumentos necesarios para lograrla sean raros, escasos y que las pautas para codificarlos no estén distribuidas universalmente. Existe una estética particular para cada una de las clases sociales que distingue Bourdieu, así podemos hablar de una estética burguesa (según las estadísticas son los que más concurren al museo y los que le dedican más tiempo a la contemplación y admiración de las obras de arte), una estética de los sectores medios (este sector de la población cambia los museos por los shopping, los temas controvertidos por los personajes estereotipados, usan la técnicas de la fotografía para solemnizar los momentos más intensos de sus vidas), una estética popular (ésta se encuentra regida por la escasez de recursos económicos y por la necesidad de adquirir cosas prácticas y funcionales)."

    Demasiado enmarcado veo yo este análisis.

    Comentado por: Anaximandro el 27/3/2011 a las 11:35

  • Churri, no soy Gra..., soy Gabriella, ya sabes, siempre hay clases. Besitos.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 26/3/2011 a las 23:03

  • ¡Qué razón tienes, Grabiela! Acaso convenga hacer algo con el individuo que somos, pero nunca, en ningún caso, tenerlo por señor, ni dejar que nos amargue la vida.

    Comentado por: el churrero el 26/3/2011 a las 21:05

  • Internet está llena de pobre gente, como en la vida de carne y hueso. El problema es que no hay remedio, por ahora. De modo que hay que seguir adelante, porque la vida apenas dura un suspiro de luz.

    Comentado por: Anaximandro el 26/3/2011 a las 18:54

  • "Disculpenme, no sé qué he comido que me encuentro ligeramente indispuesta. Me temo que no va a ser el fin de semana que había soñado."
    Comenta Borges con A. B. C. que las mujeres a pesar de su continuo entrenamiento en la seducción nos suelen dar de ellas noticias francamente desalentadoras, y eso por su falta de imaginación.

    Que si me pasé toda la noche escupiendo flemas; el legrado que me hicieron marchó mal y me quedaron adherencias, me tendrán que volver a raspar el útero; mi jefe se propasa conmigo y cada vez que pasa detrás mio me frota la cola con el paquete; y en ese plan.

    Comentado por: armandobronca.com el 26/3/2011 a las 11:30

  • A través de los siglos,
    por la nada del mundo,
    yo, sin sueñó, buscándote.
    Tras de mí, imperceptible,
    sin rozarme los hombros,
    mi ángel muerto, vigía.
    "¿Adónde el Paraíso,
    sombra, tú que has estado?"
    Pregunta con silencio.
    Ciudades sin respuesta,
    ríos sin habla, cumbres
    sin ecos, mares mudos.
    Nadie lo sabe. Hombres
    fijos, de pie, a la orilla
    parada de las tumbas,
    me ignoran. Aves tristes,
    cantos petrificados,
    en éxtasis el rumbo,
    ciegas. No saben nada.
    Sin sol, vientos antiguos,
    inertes, en las leguas
    por andar, levantándose
    calcinados, cayéndose
    de espaldas, poco dicen.
    Diluidos, sin forma
    la verdad que en sí ocultan,
    huyen de mí los cielos.
    Ya en el fin de la tierra,
    sobre el último filo,
    resbalando los ojos,
    muerta en mí la esperanza,
    ese pórtico verde
    busco en las negras simas.
    ¡Oh boquete de sombras!
    ¡Hervidero del mundo!
    ¡Qué confusión de siglos!
    ¡Atrás, atrás!¡Qué espanto
    de tinieblas sin voces!
    ¡Qué perdida mi alma!
    "Ángel muerto, despierta.
    ¿Dónde estás? Ilumina
    con tu rayo el retorno."
    Silencio. Más silencio.
    Imóviles los pulsos
    del sinfín de la noche.
    ¡Paraíso Perdido!
    Perdido por buscarte,
    yo, sin luz para siempre.

    Rafael.......Alberti

    Comentado por: lenny el 26/3/2011 a las 10:28

  • De vez en cuando no está mal seguirle la corriente a esta pobre gente. Sobre todo cuando te levantas de buen humor y nada ves que sea vano, ni siquiera rimarle al tipo del grano.

    Va por ti grano.



    Qué gracia, el ángel exterminador,
    el que desde su lado más oscuro,
    oculto bajo un manto de bromuro,
    de los recios nabos gran atizador,

    (y de los negros brillante lamedor),
    quiere ver en este blog un sexo duro.
    Paja dura es de paja en un apuro
    este hijo de un ignaro capador.

    Dime, el que se dice llamar grano,
    ¿en qué lugar el pollo te ha picado
    tan polla como eres, tan enano?

    ¿Quizá fue en un ojo, en un costado?
    ¿O acaso fue en la cuadra de tu ano
    donde siempre tu gusto se ha colmado?

    Comentado por: miguel el 26/3/2011 a las 10:12

  • Seguro que es eso, Aurelio, porque los churros a mí nunca me han sentado mal.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 26/3/2011 a las 00:19

  • Dña Grabiela se ha comido a la vez a Lartigue y Kertész uno por taranbana y el otro por sufrio, viva la clase pequeñomediaburguesa.

    Comentado por: Aurelio el 25/3/2011 a las 21:46

  • Miguel, a propósito de los ángeles,viene a mi mente una lectura de mi juventud que decía : Entre guirnaldas de fuego cayeron los ángeles rebeldes.
    Y en su descenso, mientras se precipitaban vertiginosamente en el vacío, padecieron un suplicio semejante al de quienes acaban de perder la vista, ya que de la misma manera que la oscuridad es más atroz para quienes han conocido la luz, la privación de la gracia causa un sufrimiento más profundo en quienes antes conocieron su calor. Los ángeles, en su tormento, se lamentaron a grito herido, y al arder llevaron por vez primera la claridad a las tinieblas. Entre ellos, los inferiores buscaron refugio en las profundidades, y allí crearon un mundo propio donde morar.
    El último ángel miró al cielo mientras caía y vio todo lo que se le negaría eternamente, y tan horrenda fue para él aquella visión que se le quedó grabada a fuego en los ojos. Y así, a la par que los cielos se cerraban sobre él, le fue otorgado el privilegio de ver cómo desaparecía el rostro de Dios entre nubarrones grises, y la belleza y la aflicción de esa imagen quedaron inscritas para siempre en su memoria y en su mirada. Condenado a deambular por los siglos de los siglos como un proscrito, lo rehuyeron incluso los de su misma naturaleza, pues ¿qué mayor angustia podría existir para ellos que ver cómo, cada vez que lo miraban a los ojos, la imagen de Dios se estremecía en la negrura de sus pupilas?
    Y tan solo estaba que se escindió en dos a fin de tener compañía en su largo ostracismo, y esas dos partes idénticas del mismo ser erraron juntas por la Tierra aún en formación. Con el tiempo, se unieron a ellas unos cuantos ángeles cansados de refugiarse en el inhóspito reino que ellos mismos habían creado. Al fin y a la postre, ¿qué es el infierno sino la ausencia eterna de Dios? Existir en un estado infernal es verse privado a perpetuidad de la promesa de esperanza, de redención, de amor. Para aquellos que se han visto dejados de la mano de Dios, el infierno carece de geografía.
    Pero, al final, aquellos ángeles se cansaron de vagar a lo largo y ancho de ese mundo desolado sin una válvula de escape para su ira y su desesperación. Encontraron un lugar hondo y oscuro donde dormir, y allí se ocultaron y esperaron. Transcurridos muchos años, se abrieron minas y se alumbraron los túneles, y la mayor y más profunda de estas excavaciones se encontraba en Bohemia, entre las minas de plata de Kutná Hora, y se llamaba Kank.
    Y según contaban, cuando la mina llegó a su profundidad máxima, las lámparas de los mineros parpadearon como agitadas por una brisa allí donde no podía correr brisa alguna, y se oyó un gran suspiro, como de almas liberadas de su cautiverio. Empezó a oler a quemado y los túneles se desplomaron. Una tormenta de inmundicia y tierra se elevó y se propagó por la mina, asfixiando y segando a todos a su paso. Los supervivientes hablaron de voces en el abismo, y de batir de alas en medio de las nubes de polvo. La tormenta ascendió hacia el pozo principal e irrumpió en el cielo nocturno, y los testigos presenciales alcanzaron a ver un resplandor rojo en su núcleo, como si estuviera en llamas.
    Y los ángeles rebeldes adoptaron la apariencia de hombres y se dispusieron a crear un reino invisible que controlarían en la clandestinidad y mediante la voluntad corrupta de otros. Al mando estaban los dos demonios idénticos, los más grandes entre ellos, los Ángeles Negros. El primero, llamado Ashmael, se sumergió en el fragor de la batalla y susurró hueras promesas de gloria a los oídos de gobernantes ambiciosos. El otro, llamado Immael, declaró su propia guerra a la Iglesia y sus autoridades, los representantes en la Tierra del que los había condenado al ostracismo. Se recreaba con el fuego y la violación, y su sombra se proyectaba sobre el saqueo de monasterios y la quema de capillas. Cada mitad de este par idéntico llevaba la marca de Dios en forma de mota blanca en el ojo, Ashmael en el derecho e Immael en el izquierdo.
    Pero lleno de arrogancia y de cólera, Immael se dejó ver por un momento bajo su auténtica y corrompida apariencia. Le hizo frente un monje cisterciense, Erdric, del monasterio de Sedlec, y ambos lucharon sobre cubas de plata fundida. Al final, Immael, sorprendido en el momento de transformarse de humano en Otro, fue abatido y cayó en el mineral candente. Erdric pidió que se dejase enfriar despacio el metal, e Immael quedó atrapado en la plata, incapaz de liberarse de ella, la más pura de las prisiones.
    Y Ashmael sintió su dolor y trató de liberarlo, pero los monjes lo pusieron a buen recaudo y lo mantuvieron alejado de quienes pretendían romper sus cadenas. Aun así, Ashmael nunca dejó de buscar a su hermano, y con el tiempo se sumaron a la búsqueda aquellos de su misma naturaleza, y los hombres corrompidos por sus promesas. Se marcaron a sí mismos para poder reconocerse, y su marca fue un rezón, un garfio ahorquillado, ya que, según la tradición, ésta fue la primera arma de los ángeles caídos.
    Y se hicieron llamar «Creyentes».

    Comentado por: lenny el 25/3/2011 a las 21:20

  • Disculpenme, no sé qué he comido que me encuentro ligeramente indispuesta. Me temo que no va a ser el fin de semana que había soñado.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 25/3/2011 a las 20:59

  • ¿Por qué "Como en 'Los Meteoros' de Tournier"?

    Comentado por: viernes el 25/3/2011 a las 16:06

  • Me dicen por aquí que no, que ya no hay burgueses, que eso es una cosa de cuando nuestros abuelos: hoy lo que hay es obreros, obreros del capital: individuos que trabajan para el capital.

    Comentado por: pero tú, ¿en que mundo vives? el 25/3/2011 a las 15:23

  • Pues ya es tener y quien la tiene ha de agarrase a ella con el mismo afecto de aquél que lo hace al último resto de su ruina más querida; que más allá está el peligro del vacío de la nada y a eso no se sabe enfrentar cualquiera, sino que está la grandísima amenaza (en la que, y nunca mejor dicho, muchos caen) de la defenestración del 29. Yo, en cuanto deje hoy de trabajar, aprovechando que es viernes y hasta después del Placido Domingo no está el jodido lunes, me paso por la nueva churrería que han puesto en Chamberí y me como el correspondiente kilo y medio de churros. Buen día a todos, burgueses, pequeñoburgueas4es y revolucionarios.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 25/3/2011 a las 10:06

  • Esta muchacha no tiene un culo de jaca. La foto está tomada desde abajo. Los brazos extendidos muestran unos huesos largos, se puede ver desde el talón a la rodilla izquierda en consonancia con los brazos, diría que gasta un 38-39(pie relativamente grande en mujer) es ALTA.El tronco está inclinado unos 15 grados y eso le hace exponer el culo pero si observamos el muslo está en armonía con el resto de la cuerpo.Conclusión: Mujer fina o delgada y alta.Saludos.

    Comentado por: Helis el 25/3/2011 a las 09:54

  • Muy gracioso Gabriella, pero esos eran los "pequeños burgueses de antaño", hoy día todo es querer y no poder...ahorrar! Todos tenemos hipotecas!

    Comentado por: me el 25/3/2011 a las 00:50

  • Yo creo que de tormenta nada, ahí lo que había era una docena de ventiladores subiéndoles las faldas!
    La mayoría de los que pasamos por este blog no le interesaríamos ni a Lartigue ni a Kertész. Somos burgueses comunes y corrientes.

    Comentado por: me el 24/3/2011 a las 18:15

  • Música para acompañar a Lartigue, interpretada por uno de los cantantes favoritos de Azúa.

    Comentado por: joie el 24/3/2011 a las 18:03

  • A lo largo de la vida, casi todo el mundo recibe un golpe demoledor: el abandono, una muerte, la ruina económica, es el inevitable desengaño, lo bueno que tiene es que si sobrevives te hace fuerte. No entiendo qué significa ser feliz (“No soy feliz ni falta que me hace”), valoro más afrontar situaciones difíciles sin mostrar emociones y la observación neutra , no me digan que la foto de las muchachas delgadas por la playa no tiene toda la gracia, pues hay todo un mundo lleno de fotos como esa capaz de alegrarte el día.Saludos.

    Comentado por: Helis el 24/3/2011 a las 09:45

  • También los ángeles mueren. Un ángel muerto huele a jardín en primavera. Lo puedes ver en su representación social diaria. La muerte le sobreviene al ángel por la tarde, cuando el sol se estrella contra los lamentos de su existencia. Es la hora mortecina de los bares vacíos. Allí, junto a la barra, vi una vez a un ángel medio podrido. La muerte los va consumiendo en la soledad más terrible que un mortal pueda concebir. Y dan pena a pesar del aroma primaveral. La primavera que trae la muerte es una contradicción para las almas que han construido la representación social y moral. Estos sí, estos huelen a carne podrida, como putrefacto es su comportamiento cuando crecen en sus madrigueras cubiertas de odio, de recelo, de soberbia. Los ángeles, en contra de lo que se cree, no forman parte de nada esencial, andan perdidos en la mera representación social impuesta, a la que están obligados para subsistir. Yo nunca he creído en los ángeles, porque los consideraba incapaces de sobrevivir a las representaciones sociales y morales, no por otra cosa, claro. Pero ahora he dejado de no creer. He visto a los ángeles mortales, porque los veo morir casi a diario, en mitad de una acera, en un parque abandonado, en esos refugios de un mundo de la nada donde la representación social fue parte de una historia, de los recuerdos del tiempo. Hubo siempre otra historia, que pretendía ser una sola historia, la historia del poder de la representación social y moral. Es un hecho que los ángeles no admiten ese dolor de la representación, jodida como un antro de ruindades burocráticas, como esas risas de los muertos que no son ángeles, tan llenas de muerte como sus miradas, a diario vigilantes en su fúnebres oficinas, en mitad del ruido, de las voces, de los bares a la hora del aperitivo, donde nunca iría un ángel que muere de pura representación social, pues ellos hablan sin odio, divirtiéndose, pensando con pereza en cómo ha de ser su reencuentro con alguna felicidad perdida. Pero jamás la llegan a reencontrar, los pobres. Muerta ya la noche de un verano, he escuchado sus lamentos apenas graves, junto a una playa blanca. De pronto me han dado ganas de ser leal a su causa, de unirme a su lucha contra la representación social; pero todo resulta inútil, imposible. En el mundo de los ángeles mortales la soledad es una planicie infinita, donde nadie se atreve a pisar. Ser un ángel mortal, mortalmente herido por la representación social, no es cosa que el alma humana soporte. Por eso nuestra muerte no huele a jardín en primavera, ni siquiera a podredumbre, simplemente a nada, absolutamente a nada.

    Comentado por: miguel el 24/3/2011 a las 09:26

  • Todo es risible, abuelito. Guarda bien el whisky en el sótano de la cabaña, no vaya a ser que Heidi lo encuentre.

    Comentado por: Circe el 24/3/2011 a las 09:25

  • estos contrarios son muy desiguales a un tarambana se le quita el Whisky y se muere solito, más dificil sería hombre social hombre individual en cualquier grupo aparecen individuos que se apartan, esto la mayoría de las veces es risible pero lo mismo no siempre.

    Comentado por: el abuelo de heidi el 24/3/2011 a las 08:20

  • Pues yo es que oigo la voz de la señorita del vídeo o la explicación de la coordinadora y se me quitan las ganas de ver la exposición. Lo que está claro es que Azúa vende mejor. Aunque sea con el viejo truco de las vidas paralelas. ¿Por qué habrá puesto el video?

    Comentado por: juandiezdelcorral el 23/3/2011 a las 19:09

  • Hay que ser muy valiente para no perder nunca la sonrisa y pasarse la vida riendo. ¡Vive Lartigue!

    Comentado por: lolipop el 23/3/2011 a las 18:38

  • Gurb se rebeló contra sus superiores administrativos y es así como reveló también a su amigo sin nombre como un gran revolucionario no resentido. Ninguno de los dos aceptó jamás volver a su planeta; pues se sabe que llevan una vida separada, pero plácida, frecuentando churrerías y recorriendo los parques de la ciudad con los bolsillos siempre llenos de ricos polvorones Estepa que reparten entre los patos del estanque.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 23/3/2011 a las 16:41

  • De acuerdo, flebas, digo en cuanto representaciones, no en cuanto voluntades ni realidades.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 23/3/2011 a las 15:49

  • Os enrollais mucho. NADA IMPORTA.UN HOMBRE NO PUEDE VIVIR TODAS LAS POSIBILIDADES TODAS LAS VIDAS DE LOS DEMAS HOMBRES,PERO LOS INFINITOS CAMINOS DE LA TARDE, OFRECEN SUS HORIZONTES PLACIDOS A AQUEL CUYA FRENTE ESTA SEÑALADA CON LA DURA MARCA DEL PENSAMIENTO.
    de: Mario Lacruz

    Comentado por: rothko el 23/3/2011 a las 15:33

  • Los resentidos odian la felicidad. La ajena y la propia. Por supuesto que Kertész fue más feliz que Lartigue. Estamos ante representaciones, no ante realidades.

    Comentado por: flebas el 23/3/2011 a las 15:30

  • Ciertamente: “Ambos artistas fueron admirables observadores y se expresaron con auténtica nobleza. Dos niños a los que una mano se les transformó en cámara. Así las ramas de árboles muy distintos dan frutos igualmente preciosos”. Y sería una mezquindad del resentido que ellos no tuvieron separarlos radicalmente, jerarquizarlos sin contacto. Y sin embargo (“¡ay!, sin embargo”), quizá uno acierta más que el otro porque desde el principio implica a la desdicha en el orden sustantivo del mundo. Cenizas aparte, tal vez la pregunta: “¿Es posible que todo el mundo acceda a la vida de Lartigue?” revela un malentendido, pues más allá del problema social (K. Marx) aparece siempre el problema existencial (S. Kierkegaard) de que, en puridad, a la vida terrena permanente que publicita Lartigue no accede nadie. Todo lo más, accede durante un tiempo atolondrado, pero nunca durante todo el tiempo, nunca hasta el final, incluso si este se limite a lo terreno, jamás hasta la aniquilación; ya que, más allá de la estafa del pensamiento y de la impostura intelectual consecuente, ésta aniquilación siempre deforma en la cara la risa.

    Comentado por: Gabriella Marcel el 23/3/2011 a las 14:34

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2019 | c/ Méndez Núñez, 17 - 28014 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres