El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 21 de mayo de 2012

 Blog de Félix de Azúa

Abre los ojos y piensa

Algunos artistas tienen la virtud de ponerte delante, no de cosas, sino del arte mismo. Estás escuchando, qué te diré yo, una zarabanda de Bach y te preguntas qué demonios es ese conjunto de sonidos que llamamos música, para qué o a santo de qué lo hemos inventado y de qué está hecho. Lees los cuatro primeros versos de "East Coker" de Eliot, dejas el libro y ¿qué es esto, te dices, qué insinúa, qué necesidad tengo de ese puñado de palabras escritas de modo extravagante y con un sentido resbaladizo? Igual sucede con el pintor Chardin cuya exposición en el museo de El Prado me parece uno de los acontecimientos más conmovedores de los últimos años. Ninguna pintura puede llegar a conocerse rectamente por fotografía, pero algunos pintores como Vermeer, Velázquez, Rembrandt o Chardin son totalmente engañosos en la reproducción. Hay que verlos a ojo desnudo, o como recomendaba Kleist, recortándose los párpados.

    ¿Por qué queremos ver pintados unos utensilios tediosamente domésticos? ¿Una pipa, un vaso de metal, unas uvas, un pescado muerto? O las escenas más vulgares, la madre que cose, la criada que llena de vino la damajuana. ¿Y qué tiene todo esto que ver con nuestras vidas actuales, abismalmente distantes del siglo dieciocho? Podríamos resumirlo preguntando: ¿qué se me da a mí la pintura y muy particularmente la pintura de Chardin?

    Es en estos artistas del arte en donde se concentra con mayor densidad uno de los más oscuros misterios de nuestra especie. Porque lo cierto es que hemos pintado, poetizado o musicalizado desde que nos pusimos sobre dos patas. Quizás antes. Y que estamos viviendo un momento asombroso en el que parece que podríamos dejar de hacerlo. Quiero decir, dejar de hacer arte y dejar de ir a dos patas. Es el debatido asunto de si aún podemos seguir llamándonos "humanos", o si lo que ahora ocupa el lugar de los antiguos humanos no será una nueva especie a la que, en efecto, las representaciones del arte le son indiferentes y superfluas. Ya no le dicen nada.

    Por cierto, los utensilios tediosamente domésticos etcétera de Chardin son una verdad de nuestra vida en el mundo, de nuestra prodigiosa aparición en un cosmos que no nos necesitaba y donde somos prescindibles, que la ciencia no es capaz de formular. Los versos y los poemas apenas inteligibles contienen esa verdad en forma de enunciados y la música los construye con la materia más sutil: el combinado de silencio y sonido que es como un viento que sopla en el cerebro.

Puede levantar el escéptico su ceja más arrogante, pero en el pescado muerto de Chardin está la posibilidad de que tenga sentido la vida de trillones de humanos condenados al anonadamiento. Un sentido que, asombrosamente, sólo se ofrece al entendimiento de la mirada. Como sabemos desde hace siglos, el arte de la pintura es el arte de enseñar a ver lo verdadero, siendo el verbo "ver" (en este caso y sólo en este caso) un sinónimo del verbo "pensar", paradoja que ya admiraba a Aristóteles.

En cada objeto o personaje de Chardin el tiempo ha dejado de fluir, pero no a la manera de las cosas solidificadas, congeladas o conceptualizadas, sino de las cosas que han logrado dominar su tiempo. El muchacho que hace pompas de jabón o el que mira girar el trompo ha conseguido suspender lo inexorable. Ciertamente el instante se detiene un instante y como instante. Luego el tiempo seguirá su curso implacable, pero esa suspensión deja una huella, un trazo que no es eterno, pero sí está liberado de la condena por un instante. En esa suspensión del fluir temporal puede verse, por un instante, el sentido.

    Para quienes se acerquen a la exposición es aconsejable llevar leído el libro de Comte-Spondville que acaba de editar Nortesur con el título de "Chardin o la materia afortunada". Este filósofo francés, como tantos otros, abandonó el marxismo en los años ochenta y desde entonces respeta a Heidegger, que es un modo cortés de aproximarse a Chardin, o a Bach, o a Eliot. En el libro, editado con inteligencia, se añaden sendos artículos de Diderot, los hermanos Goncourt y Proust, tres de los mejores ojos que se han dedicado a escribir. También es buena introducción a Chardin los poemas de Rimbaud o la música de Debussy, por mencionar sólo a gente que veía en francés.

    Ahora bien, si el aficionado quiere en verdad leer algo luminoso sobre Chardin, compre el catálogo. Es muy bueno. Los textos de Pierre Rosenberg son también muy buenos. No obstante, el artículo de Ángel González, nuestro más inspirado poeta del arte, supera todo lo que se ha citado hasta el momento, incluido Proust. Verán que Ángel González gira alrededor de algunos cuadros de Chardin como el cernícalo sobre el suave ratón y cuando se precipita nos descubre la maravillosa constitución de la presa. "Los bodegones de Chardin (son) una especie de refugio de las cosas, de paraíso incluso, donde se redefinen nuestras relaciones con ellas. Sólo ahí se sienten a salvo, dispuestas sin temor a desplegar sus maravillosas cualidades materiales".

A esa visión severa (y refiriéndose a Cezanne) Rilke le da otra perspectiva, no vertical sino horizontal: dijo que era el modo de ver de los perros. Si uno es capaz de mantener la limpia mirada de un perro entonces la pintura de Chardin se convierte en "algo que se manifiesta o que se nos aparece, que se nos revela de un modo instantáneo y luminoso, fulminante", sostiene González. La cosa despliega "sus maravillosas cualidades materiales" y baila ante nosotros como un tapiz viviente de colores y luces. Ahí está, con toda propiedad, eso que llamamos "la materia" revelándose en una aparición fulminante. La danza de los siete velos no sólo es interesante cuando la baila una muchacha, también un vaso de vidrio puede bailarla con gracia si Chardin se pone al piano.

La figura que vemos en ese baile de partículas luminosas es fulminante porque dura un instante, es revelada como toda verdad, y es una aparición porque normalmente se oculta. Única condición para que baile: tener el valor de mirar como un perro o cernirse como un cernícalo. Pero eso es algo que está al alcance de cualquiera. Basta con abrir bien los ojos.

[Publicado el 14/3/2011 a las 09:57]

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Comentarios (87)

  • "TEHERAN.- En medio de la creciente tensión entre el régimen islámico de Irán y los países occidentales por las ambiciones nucleares de Teherán, el presidente ultraconservador iraní, Mahmoud Ahmadinejad, dijo ayer que Israel es "una mancha nefasta" que "debería ser borrada del mapa", declaración que despertó duras condenas en todo el mundo."


    Hay que hacer un llamamiento a los buenos judíos antisionistas del mundo para desenmascarar la propaganda anti-iraní y ani-Hamás. Unámonos a la gran batalla que el gran presidente iraní, y el pueblo árabe en general, están librando para que desaparezca del mapa Israel. Los judíos buenos seremos así, como en nuestros orígenes, un pueblo pacífico, errante y amigo de todos los hombres de buena voluntad, que son la inmensa mayoría en este mundo.


    EL EMUNAH.

    Comentado por: muerte a los sionistas el 23/3/2011 a las 08:05

  • Carta de la Red Judía Antisionista Internacional

    Somos una red internacional de judíos incondicionalmente comprometidos con las luchas de emancipación humana, de las cuales la liberación de los habitantes de Palestina y de su tierra es una parte primordial. Nuestro compromiso es el desmantelamiento del apartheid israelí, el retorno de los refugiados palestinos, y el fin de la colonización israelí de la Palestina histórica.

    Desde Polonia hasta Iraq, desde Argentina hasta Sudáfrica, desde Brooklyn hasta Mississippi, judíos fueron parte en la búsqueda de justicia, manifestando su deseo por un mundo más justo, participando con otros en luchas colectivas. Judíos participaron prominentemente en la lucha de los trabajadores durante la depresión americana, en el movimiento de los derechos civiles, en la lucha en contra del apartheid sudafricano, en la lucha contra el fascismo en Europa y en muchos otros movimientos por el cambio social y político. La histórica y progresiva limpieza étnica de la población palestina de sus tierras por parte del Estado de Israel contradice y traiciona esta larga historia de participación judía en luchas de liberación colectivas.

    El sionismo - la ideología fundadora que se manifiesta actualmente en el Estado de Israel - echó raíces en la era del colonialismo europeo y se diseminó a continuación del genocidio Nazi. El sionismo se nutrió de los más violentos y opresivos hechos del siglo diecinueve, limando los numerosos esfuerzos de una militancia de judíos en las luchas de liberación. Honrando estas luchas y para retomar un lugar en los vibrantes movimientos populares de nuestro tiempo, el sionismo, en todas sus formas, debe ser abandonado.

    Esto es crucial, primero que nada, por su impacto en los habitantes de Palestina y el resto de la región. El sionismo también deshonra la persecución y el genocidio de los judíos europeos al usar su memoria para justificar y perpetuar el racismo y colonialismo europeos. El sionismo es responsable por el extenso desplazamiento y alienación de los judíos mizrahi (judíos de ascendencia africana y asiática) de sus diversas historias, idiomas, tradiciones y culturas. Los judíos mizrahi tienen una historia en esta región de más de 2.000 años. Mientras el sionismo se arraigaba, estas historias fueron interrumpidas de su propio devenir en pos de la segregación de los judíos impuesta por el Estado de Israel.

    Como tal, el sionismo nos implica en la opresión del pueblo palestino y en la denigración de nuestras propias tradiciones, luchas por la justicia y alianzas con nuestro prójimo.

    Más información:

    http://www.escritores.org/recursos/redjudia.htm

    Comentado por: sion el 23/3/2011 a las 00:10

  • Hay que reconocer el valor de las Leyes del Estado. La leyes del Estado no tienen más valor para el propio Estado que el de posibilitarle el ejercicio de su autoridad. Para nosotros, las leyes del Estado tienen un valor moral. O no, pues cabe la posibilidad de que algunas de estas leyes nos parezcan inmorales, es decir, carentes de valor moral, y por lo tanto falsas leyes para nosotros, que no reconocemos, como hombres, otra ley que la ley moral. Otras leyes de Estado, dueño de la autoridad, puede que nos parezcan justas, y otras injustas, y, por lo tanto, despreciables.

    Comentado por: no pude evitarlo el 22/3/2011 a las 22:34

  • Disco,libro y película.-SPACE ODDITY(David Bowie). CRIMEN Y CASTIGO(Diálogo de Marmeladov en la taberna). FARGO (Retrato de un infeliz)

    Comentado por: Epifanio el 22/3/2011 a las 10:58

  • ¿Habéis visto "Nacida Libre"? ¿Y "Gnomeo y Julieta"? ¿No os cansáis nunca?

    Comentado por: Leona el 22/3/2011 a las 08:37

  • "..haciendo de la sociedad un lugar tan oscuro y siniestro como los castillos que imagina Sade para ejercer la libertad absoluta de los instintos..."

    Mucho mejor una Junta Directiva, ¡dónde va a parar!

    Comentado por: puestos a elegir el 22/3/2011 a las 00:08

  • Y digo yo: reprimir los instintos, ¿no es un acto de libertad? De libertad frente a los instintos, en este caso. ¿O vas a contarme que esa libertad tuya es una falsa libertad sujeta al dictado de los instintos, y que los instintos, en el fondo, nunca se reprimen? Porque si es así, entonces... ¿qué más da?: tanto con Ley como sin Ley haremos lo que dicten nuestros instintos y cualquier otra Ley que no sea la suya será una falsa Ley, que servirá, en todo caso, para legalizarlos, para hacerlos respetables.
    Pero si la libertad frente a los instintos queda acreditada cuando somos capaces de reprimirlos, ¿qué necesidad tendremos entonces de una Ley que se justifica por su pretensión de ser un instrumento de represión de los instintos?

    Comentado por: instinto básico el 22/3/2011 a las 00:04

  • Se oyen cantos a la libertad del individuo, cantos confusos, pues la libertad es una de esas palabras que de tanto usarse acaba por perder su sentido. Si hemos de defender la libertad del individuo hagámoslo con todas sus consecuencias, derribemos las cárceles y reconozcamos el derecho que como individuos tienen a la libertad los asesinos, los pedófilos, los estafadores, los psicópatas…
    Está claro que la mayoría de los que cantan sobre las excelencias de la libertad individual, enseguida reconocerán que dicha libertad debe tener unos límites si no queremos matarnos unos a otros, haciendo de la sociedad un lugar tan oscuro y siniestro como los castillos que imagina Sade para ejercer la libertad absoluta de los instintos.
    Si aceptamos que la libertad individual debe limitarse por una simple cuestión de supervivencia, dichos límites deben establecerse en función de unos valores, es decir, de una moral. Desde el momento en que no se reconozca valor moral alguno, un individuo se sentirá legitimado para ejercer sin límites su libertad.
    Hasta el siglo XVIII tales valores eran sagrados. La razón desacraliza el mundo, reta a Dios exigiéndole justicia y desde ese momento lo mata y lo hace desde la rebeldía del esclavo sometido a la injusticia de un mundo ordenado por Dios. Los románticos, los dandis, son satánicos porque su rebelión es moral y metafísica contra un Dios injusto, cruel e impasible ante el sufrimiento. Reclaman la libertad humana, pero desde el momento en que reniegan del cielo, reniegan de su orden moral, y están abocados a ser libres, terrible y desoladoramente libres. En nombre de la libertad se entregan en manos del nihilismo, porque desde el momento en que se crea en un valor moral la libertad estará amenazada, si uno es honesto y consecuente con su pensamiento. Nietzsche ya se encuentra a Dios muerto en el alma humana, pero también comprueba que ha sido sustituido por sucedáneos en los que el Estado, el Progreso, la Razón se han erigido en los nuevos ídolos del hombre, pues Nietzsche comprende el terrible peso de la libertad. Su intento será construir desde la destrucción total que supone el nihilismo.
    Y en ese intento andamos, pero no me quiero extender, por no dar el coñazo y porque estoy cansado de escribir.
    Únicamente decir que la libertad individual absoluta nunca ha existido desde el momento en que se han encontrado dos hombres cara a cara. Que es necesario ceder en libertad si no queremos morir matando. Y que esta obligación, a veces pesada, no es exclusiva del hombre, que todas las especies animales la tienen. Las leonas reprimen sus instintos de comer antes que el león porque el león les resultará necesario para la defensa de sus crías en caso de que apareciera un león solitario. El león a cambio de sus privilegios de comer primero de una caza en la que sólo participaron las leonas se jugará su vida por la defensa de las crías ante un macho rival. Hasta las fieras tienen compromisos y valores “sociales” que cumplir para sobrevivir a costa de reprimir su libertad, sus instintos. Así pues si cantamos a la libertad, hagámoslo con todas las consecuencias.

    Comentado por: kaka de luxe el 21/3/2011 a las 19:55

  • Es probable. Cuando yo era pequeña tenía un orinal amarillo en forma de pato. Me encantaba. Era precioso. Lástima que Chardin no pudiera inmortalizarlo.

    Comentado por: Circe el 21/3/2011 a las 19:23

  • He visitado otros blogs, y en todos hay individuos que abominan de las cosas que se dicen en dichos blogs. El masoquismo es una desviación de origen sexual, probablemente adquirida en la más tierna infancia. Estos individuos persisten en esa actitud participando como comentaristas en sus odiosos blog, generalmente profiriendo toda clase de insultos y vómitos mentales varios. Hay gente pa to.

    Comentado por: Atracción fecal el 21/3/2011 a las 18:36

  • El texto de Lenny es un texto lúcido y muy bien escrito. Gracias Lenny, por andar tan "desatado".
    Sólo una cosa: ¿qué habría antes de ese despendole de la inteligencia que desencadenó al/el individuo y que según sus cálculos, milenio arriba, milenio abajo, coincide con el inicio de la Historia? ¿fue ese algo aniquilado en el proceso histórico de desarrollo del individuo?

    Comentado por: no future el 21/3/2011 a las 12:56

  • Ayer (un tedioso domingo de mierda) Lenny mandó dos mensajes a Miguel, uno poco antes de las 8P.M. y el otro coincidiendo con el inicio de la primavera y es que lenny está desatada y el otro con los huesos hechos polvo.

    Comentado por: Atracción Fatal el 21/3/2011 a las 12:03

  • Vaya usted a saber lo que ingieren. Pero yo pienso ser igual de feliz que mi bichón maltés. Y cuanto más leo este blog más quiero a mi perro. ¿Sigue abierta la exposición? Cuando pueda lo llevo a verla.

    Comentado por: Circe el 21/3/2011 a las 09:25

  • Si creemos en la unidad del género humano debemos creer en la unidad de asesinos y víctimas.

    Comentado por: B el 21/3/2011 a las 09:20

  • ¿qué os metéis?

    Comentado por: de atar el 21/3/2011 a las 00:30

  • En efecto, hay tal sobreabundancia, tal sobreproducción de individuos, tanta gente con personalidad, que el individuo cada vez vale menos. Lo que vale de verdad es su rentabilidad, eso que llaman ahora productividad. Así que, venga, id despabilando.

    Comentado por: ,andale el 20/3/2011 a las 23:41

  • El Estado determina el valor penal del individuo en un proceso legal; nosotros damos un valor moral a lo que somos o podemos ser, a las cosas, con nuestros afectos, a pesar incluso de nuestras razones. Y aunque no tenemos autoridad sobre este o aquel individuo que se significa moralmente en su conducta o en su persona, bien por la repugnancia que una, otra, o ambas, despiertan en nosotros, bien por el afecto o la gratitud que nos inspiran, no será al Estado al que acudamos para que nos desoriente moralmente, sino, en todo caso, para que aplique la autoridad de la que es dueño.
    A nosotros compete poner límites morales a la acción autoritaria del Estado, como es propio del Estado el control de cualquier instancia de tipo autoritario, regulándola, sometiéndola a la Ley, en nuestro caso, la Ley de la Mayoría.

    Comentado por: El Estado soy Yo el 20/3/2011 a las 23:06

  • Miguel, entretanto me comentas lo de Alicia, dime si compartes que la crisis, la crisis real es la del paso del estado anárquico de la inteligencia humana al estado celular y gregario al que probablemente estamos destinados. Nos hemos acostumbrado a admirar los progresos intelectuales realizados por nuestra especie desde la edad cuaternaria hasta el siglo vigésimo: artes, ciencias, pensamiento, y demás progresos. Pero esa lozanía del espíritu humano quizá no sea más que un lujo infantil, una juvenil explosión de la raza humana, y que ha puesto en peligro hasta nuestra existencia – como podemos verlo claramente hoy en día, y el instinto de conservación cesará para dar lugar a una forma de vida enteramente diversa.
    La inteligencia, que en su origen fue para el hombre un arma de defensa contra los peligros y amenazas de la naturaleza, desde hace unos veinte o treinta siglos se dedicó a trabajar por su cuenta, caprichosa y alocadamente, siguiendo dos orientaciones: la fantasía y el raciocinio. Todos los mitos, los inventos, las metafísicas, las artes, las utopías políticas y sociales, han procedido de ese doble juego de la libre actividad mental. Han proporcionado al hombre alegrías, diversiones, alivios momentáneos, entusiasmos y voluptuosidades, pero al cabo de treinta siglos de experiencia los resultados finales son pavorosos y desastrosos.
    El hombre ha creado mundos imaginarios, ha construido edificios frágiles, se ha entregado a encantamientos debilitantes, se ha enviciado con estupefacientes espirituales nocivos, ha intentado evasiones que concluían duplicando su esclavitud. Dicho colapso comenzó a manifestarse en el ochocientos. El romanticismo, el individualismo, el anarquismo, el esteticismo, el satanismo, todo ello el comienzo, mediante la disgregación de la sociedad, de la familia y del alma, de la disgregación del átomo operada por los físicos. La inquietud moral, la alineación progresiva, el pesimismo radical, la inestabilidad social, la ruptura con las tradiciones y la decadencia de las religiones, todo esto condujo a los hombres civilizados de nuestro tiempo a la amargura, al descontento, a la rebelión, al terror, a la manía del suicidio, a la previsión de un exterminio total de la especie humana.
    Pero el hombre, al igual que el resto de los animales, posee todavía el instinto de conservación en que haya refugio. Hay dos fenómenos bastante recientes que representan el muro de contención contra el desastre y son señales premonitorias del próximo vuelco de nuestra vida; son de orden diverso pero concomitante: la sustitución de la máquina por el esfuerzo humano y el mantenimiento de los regímenes totalitarios, unos evidentes y otros revestidos de una pátina democrática.
    El hombre es ya siervo y súcubo de las máquinas; los pueblos se están transformando en masas anónimas, movidas y niveladas por un poder central autoritario y sin “control”.
    Las tentativas de las dictaduras de nuestro siglo parecen haber fracasado, por lo menos parcialmente. Pero su frecuente aparición y multiplicación es un hecho histórico indestructible y que no se agota. Lenin, Mussolini, Hitler, Pilsudski, Franco, Antonescu, Stalin, todos ellos pueden ser para los últimos fieles de la libertad, seres odiosos y odiables, pero sin duda alguna son los portaestandartes de un sistema social que, para evitar los errores, las demoras, los desórdenes, las dilapidaciones y los peligros de la edad parlamentaria, concluirá por reducir las naciones del mundo a hormigueros y colmenas.
    Sin saberlo la imposición de los medios mecánicos en todas las actividades del hombre, hasta en las mentales tiende a la misma finalidad. El triunfo de la Cibernética, que ya se prevé como inminente, acabará con los últimos vestigios de la iniciativa humana. No hay más que observarlo en las grandes fábricas, en las que hombre ya no es más que un adminículo de la máquina, aun cuando sea de carne, y forma parte de la gran máquina sin nada humana que algún día hasta prescindirá de él.
    O sea: el hombre se está convirtiendo en una simple célula del Leviatán político y en un simple engranaje del inmenso monstruo de la máquina omnipresente y omnifactora. Presenciamos hoy un hecho que cien años antes hubiera parecido increíble, la supresión y la muerte del individuo.
    El desencadenamiento del individuo ha llevado a la locura, al dolor, al desorden, a las guerras, al peligro del hambre y la muerte. El hombre, con tal de tener seguridad acerca de su alimento y de su paz está dispuesto a renunciar a todas las prerrogativas de la libertad, del genio, de la creación, del riesgo. El hombre, que hasta ahora había sido un joven movedizo e independiente, con todos los grillos e impetuosidades de la juventud, está pasando a la edad madura, a la edad de la renuncia, del orden, de la calma, del conformismo. Éramos aves libres en el espacio, fieras independientes en la selva, pero ya se ha visto que no era posible continuar así, resultaba demasiado caro, era algo que ponía en peligro la existencia misma de nuestra especie. El mundo del futuro será muy semejante a los hormigueros, a las colmenas, a las moradas de los comejenes. El yo morirá, se renegará de la fantasía, el individuo será reprimido y oprimido, la libertad y la iniciativa serán abolidas; sólo a costa de ese durísimo precio podrá sobrevivir el género humano.
    Quizá también las hormigas, las abejas y los comejenes, que sin duda alguna son animales inteligentes, en tiempos antiquísimos disfrutaron de genio e iniciativa libre antes de reducirse a su condición actual de sociedades instintivas y gregarias. Tendremos que dejar a un lado cosas que para nuestros padres eran el tesoro más maravilloso del hombre la poesía, la libertad, la locura del genio, la autonomía del individuo. Pero no tendremos más remedio que hacer ese sacrificio si queremos salvar los bienes esenciales y primordiales: el pan, la seguridad, la existencia.
    Se está consolidando un socialismo estatal que, a pesar de un disfraz parlamentario, tiende a hacer la vida social muy similar a la del comunismo. El individuo muere a fin de que pueda sobrevivir la especie.

    Comentado por: lenny el 20/3/2011 a las 22:39

  • Abro los ojos y pienso: me gusta Chardin. Su pintura es intimista y serena, como la de Vermeer. También me gusta la sencillez de Fra Angelico.
    Gadafi y lo que pudieran pensar los ideológos nazis, esa panda de dementes interesados en esoterismos y delirios de raza, me importan un pimiento. No me suelen gustar nada los filósofos: demasiados de ellos no han sido más que locos altaneros, medradores, misóginos y charlatanes psicóticos. Dirán que no los entiendo. Me da igual. Ya tengo comprobado que muy a menudo no había nada que entender. Los emperadores de la filosofía van desnudos.

    Comentado por: Circe el 20/3/2011 a las 21:22

  • En efecto, parece que no hay que divinizar a Celine. Pero el Estado francés, con su repulsa, ha hecho a Celine peligrosamente atractivo. ¿Qué se nos da a nosotros, lo que diga el Estado Francés de Celine? Nosotros seguiremos, o no, leyendo a Celine. Importa, acaso, qué nos dice todo esto acerca del Estado Francés y qué se nos dice acerca del Estado mismo : cuál es su máscara, la máscara con que se nos vende.
    Algunos individuos, como no podía ser menos, se han hecho eco de las campañas de propaganda del Estado francés, y han creado un simulacro de debate moral ad maiorem gloria del Estado y su supuesta autoridad moral. La autoridad es cosa del Estado, pero la moral es cosa nuestra.

    Comentado por: más allá de la noche el 20/3/2011 a las 19:52

  • Miguel, esta Alicia vive en el país de las maravillas...o no.
    PD.
    No te hemos visto por la Biblioteca, tu te lo pierdes.

    Comentado por: lenny el 20/3/2011 a las 19:52

  • Abro los ojos y miro. Me importa un pimiento Chardin. Me importa lo que pasa en el mundo y por qué pasa. Porqué hay que destituir ahora a Gadafi y antes no.
    Qué energía causa más muertos la del carbón o la atómica, cuántos muertos hay por odio, codicia, la lucha por el poder, la religión. Los filósofos se deberían mojar en estos temas que de verdad importan, aportar su grano de arena para que seamos más inmunes al adoctrinamiento, que sepamos discernir qué es propaganda (de todo tipo) y qué no lo es, que seamos tolerantes sin ser imbéciles, que seamos más libres, más justos, más responsables, todo esto es lo primero y en segundo lugar que podamos disfrutar de Chardin... para cuando un Bansky de la filosofía?

    Comentado por: alicia el 20/3/2011 a las 19:49

  • Abro los ojos y pienso: Chardin me importa un pimiento. Me importa conocer que rayos está pasando aquí en España y en el resto del mundo, porqué Gadafi antes no y ahora si y quien dice Gadafi dice los demás...Qué mata más la energía nuclear o la del carbón, cuántos mineros han muerto, sufrido enfermedades, etc, cuántos muertos causan la codicia, el odio, la envidia? Creo que la filosofía y los filósofos deberían mojarse por lo que verdaderamente afecta más a la sociedad y la mejorase ayudandole a quitarse las cadenas del miedo, la inseguridad, el adoctrinamiento, la desinformación...

    Comentado por: alicia el 20/3/2011 a las 19:30

  • ¡Ay, Miguel; ay, Aurelio! ¡Con lo fácil que es prescindir de juzgar moralmente a personas que no te pillan ni de lejos! ¿Cómo cojones sabes si Einstein era buen o mal padre y/o esposo? ¿Es asunto tuyo, además? Yo no me atrevería a opinar ni sobre mi padre, y la primera razón por la que me desintereso de cualquier juicio sobre mí es que ¿cómo van a saber lo necesario para juzgarme con el menor tino si ni yo mismo cuento con los menores datos?
    El resto es ir de Albert Goldman (o de Ana Rosa) en plan fino. (Es fácil: basta con aludir a nubosos antecedentes de simpatías totalitarias y manchurrones aún más indemostrables pero indelebles.)

    Comentado por: Max Doerner el 20/3/2011 a las 19:01

  • Pensar que la moral de un nazi es igual a la de Einstein es, además de un error, parte de una generalización moral espantosa. Y eso es lo que se hace, gratuitamente, cuando se analiza mi crítica al artículo de Aurelio Arteta. Parece que los que han leído mi comentario se han escandalizado sin motivo alguno, algo propio de mentes estrechas con poca capacidad de análisis. Los moralistas son muy dados a opinar sesgadamente para distorsionar cualquier discurso, para que no se les pongan en un compromiso, moral, delante de su mala conciencia, por supuesto. La racionalidad, en este caso, como en cualquier caso abordado por una mente de ese calibre, no sólo carece de importancia, sino de valor intelectual, tal y como pensaban los ideólogos nazis, mira por dónde.

    Cuando yo me pregunto, refiriéndome al artículo de Arteta, sobre cuál es la moral a la que se refiere, estoy exigiendo referencias, distinciones morales, actitudes éticas, si se quiere. ¿Es lo mismo la biografía, digamos moral, de Gil de Biedma que la Heinrich Himmler, un apasionado de las experimentaciones científicas con seres humanos? Bueno, pues para algunos parece que sí lo es. El catedrático Arteta no hace distinciones morales; analicen su artículo; y esto me parece deshonesto desde el punto de vista intelectual. De ahí que algunos moralistas en este blog hayan llegado al extremo escandalizador que han llegado. Vuelvo a repetir. Lean mi comentario y verán la interrogación ¿cuál?, referida a la moral, repetidas veces. Las interpretaciones de un texto pueden ser libres, pero no admito la deshonestidad intelectual en ese sentido.

    La idea básica de autoemancipación por el conocimiento, que fue la idea básica de la Ilustración, es un poderoso enemigo del fanatismo que todo lo distorsiona y lo lleva a extremos de deshonestidad intelectual, cuyo ejemplo más abyecto es la generalización acrítica, sin que el análisis tenga oportunidad de indagar en la realidad haciendo distinción de la diversidad de factores que la caracterizan. El conocimiento crítico nos hace distanciarnos o incluso separarnos de nuestras propias ideas (a fin de considerarlas críticamente, sin que medien prejuicios personales, odios, envidias, etc.). Y el reconocimiento del poder histórico a veces abrumador de las ideas debería enseñarnos lo importante que es liberarse de la arrolladora influencia de las ideas falsas o erróneas. En el interés de la búsqueda de la verdad y de la liberación de los errores hemos de prepararnos a considerar nuestras propias ideas preferidas de forma tan crítica como aquellas a las que nos oponemos.

    Esto no es una concesión al relativismo. De hecho, la idea misma de error presupone la idea de verdad. El admitir que los demás pueden tener razón y que uno puede estar equivocado obviamente no significa que el punto de vista personal de cada cual puede ser igualmente verdadero, ya sea el punto de vista de un catedrático, un artista, un científico, etc. El principio de autoridad, por el cual tenemos que admitir como un dogma de fe lo que diga un catedrático, no conduce más que al estancamiento de las ideas. En las democracias occidentales, muchos de nosotros hemos aprendido que en ocasiones estamos equivocados y que nuestros oponentes tienen razón; pero demasiadas personas que han digerido esta importante verdad se han deslizado al relativismo, cuyo máximo exponte es la generalización a la que me refería más arriba. Sólo corrigiendo nuestros errores podremos aportar algo al progreso del conocimiento. Sé que esto es muy pesado, porque hay que pensar; pero así fue posible la evolución de nuestro cerebro a lo largo de miles de años.

    Comentado por: miguel el 20/3/2011 a las 10:20

  • A un jodido cabrón maledicente, aunque poeta, ¿quién lo querría por vecino? ¿Quién querría por médico a un torturador y asesino hijo de puta?

    Comentado por: vivir en sociedad el 20/3/2011 a las 03:03

  • 'Oh, you're going to zap me with penicillin and pesticides. Spare me that and I'll spare you the bomb and aerosols. But don't confuse progress with perfectibility. A great poet is always timely. A great philosopher is an urgent need. There's no rush for Isaac Newton. We were quite happy with Aristotle's cosmos. Personally, I preferred it. Fifty-five crystal spheres geared to God's crankshaft is my idea of a satisfying universe. I can't think of anything more trivial than the speed of light. Quarks, quasars - big bangs, black holes - who gives a shit? How did you people con us out of all that status? All that money?'

    Tom Stoppard, Arcadia

    Comentado por: cp el 19/3/2011 a las 23:56

  • Qué horror más espantoso. A veces da miedo entrar en este blog. ¿Desde cuándo a la barbarie se le llama "obra cultural"? ¿Qué entiende usted por progreso?

    Comentado por: Circe el 19/3/2011 a las 23:13

  • "Si nos ponemos en el extremo de descalificar la obra cultural de una persona porque, desde un punto de vista moral (¿cuál?)no da la talla, ¿habría sido posible el progreso científico, por ejemplo?"
    Comentado por: miguel el 19/3/2011 a las 09:30

    La experimentación médica nazi consistía en la experimentación en grandes cantidades de prisioneros, llevada a cabo por parte del régimen nazi en sus campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial. Durante la segunda guerra mundial los científicos Nazi experimentaron con prisioneros. Estos experimentos se pueden categorizar en 3 categorías diferentes. Dentro de la primera categoría estaban los experimentos que tenían el fin de facilitar la habilidad de sobrevivir del personal militar. Por ejemplo, científicos alemanes experimentaban la altura máxima a la cual un piloto podía tirarse con el paracaidas sin sufrir daño alguno. La segunda caegoría abarcaba experimentos con farmaceúticos, tratamientos para heridas y lesiones. Los científicos alemanes trataban de encontrar curas para enfermedades encontradas durante la guerra. Buchenwald y Dachau fueron unos de los principales campos de concentración en los cuales se llevaban a cabo estos experimentos. La tercera y última categoría abarcaba la mejoración de la raza alemana y comprabar que la raza judía era inferior.

    Los experimentos en niños gemelos en los campos de concentración se crearon para mostrar las similitudes y diferencias en la genética y eugenesia de los gemelos, así como para ver si el cuerpo humano puede ser manipulado de forma antinatural. El líder de estos experimentos era Josef Mengele, quien realizó experimentos sobre más de 1500 pares de gemelos presos, de los cuales menos de 200 individuos sobrevivieron tras los estudios.

    Desde septiembre de 1942 hasta diciembre de 1943, se llevaron a cabo experimentos en el campo de concentración de Ravensbrück para estudiar la regeneración de huesos, músculos y nervios, así como el trasplante de huesos de una persona a otra. Secciones de huesos, músculos y nervios fueron removidos de sujetos sin uso de anestesia. Como resultado de estas operaciones, muchas víctimas sufrieron intensa agonía, mutilación o discapacidad permanente.

    En el verano de 1942, en Baranovichi (actual Polonia), se realizaron experimentos en un pequeño edificio detrás de la casa ocupada por el oficial nazi del Sicherheitsdienst Dr. Wichtmann. En uno de ellos, «un niño de once o doce años [fue] atado a una silla para que no pudiera moverse. Sobre él, fue suspendido un martillo mecánico que cada pocos segundos caía sobre su cabeza».

    Desde febrero de 1942 hasta abril de 1945, se realizaron experimentos en el campo de concentración de Dachau para investigar la inmunización para tratar la malaria. Reclusos sanos fueron infectados por mosquitos o por inyecciones de extractos de una glándula mucosa de mosquitos femeninos. Luego de contraer la enfermedad, los sujetos eran tratados con varias drogas para probar su eficacia relativa. Más de mil personas fueron usadas en estos experimentos y, de ellos, más de la mitad murió como resultado de ellos.

    En 1941, la Luftwaffe condujo experimentos para saber cómo tratar la hipotermia. Un estudio forzaba a los sujetos a resistir en un tanque de agua helada por un tiempo de hasta tres horas. Otro estudio colocaba a los prisioneros desnudos en la intemperie por varias horas con temperaturas bajo cero. Los experimentadores calculaban diferentes maneras de volver a calentar a los sobrevivientes.

    etc,etc,etc...

    El cuerpo moderno del conocimiento médico sobre cómo reacciona el cuerpo humano al congelamiento hasta el punto de la muerte se basa casi exclusivamente en los experimentos nazis.

    Comentado por: abre los ojos y piensa el 19/3/2011 a las 21:55

  • Se puede leer en la Red ese ensayo de Ángel González?

    Comentado por: me el 19/3/2011 a las 21:52

  • "Contra Jaime Gil de Biedma

    De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
    dejar atrás un sótano más negro
    que mi reputación -y ya es decir-,
    poner visillos blancos
    y tomar criada,
    renunciar a la vida de bohemio,
    si vienes luego tú, pelmazo,
    embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
    zángano de colmena, inútil, cacaseno,
    con tus manos lavadas,
    a comer en mi plato y a ensuciar la casa?

    Te acompañan las barras de los bares
    últimos de la noche, los chulos, las floristas,
    las calles muertas de la madrugada
    y los ascensores de luz amarilla
    cuando llegas, borracho,
    y te paras a verte en el espejo
    la cara destruida,
    con ojos todavía violentos
    que no quieres cerrar. Y si te increpo,
    te ríes, me recuerdas el pasado
    y dices que envejezco.

    Podría recordarte que ya no tienes gracia.
    Que tu estilo casual y que tu desenfado
    resultan truculentos
    cuando se tienen más de treinta años,
    y que tu encantadora
    sonrisa de muchacho soñoliento
    -seguro de gustar- es un resto penoso,
    un intento patético.
    Mientras que tú me miras con tus ojos
    de verdadero huérfano, y me lloras
    y me prometes ya no hacerlo.

    Si no fueses tan puta!
    Y si yo no supiese, hace ya tiempo,
    que tú eres fuerte cuando yo soy débil
    y que eres débil cuando me enfurezco...
    De tus regresos guardo una impresión confusa
    de pánico, de pena y descontento,
    y la desesperanza
    y la impaciencia y el resentimiento
    de volver a sufrir, otra vez más,
    la humillación imperdonable
    de la excesiva intimidad.

    A duras penas te llevaré a la cama,
    como quien va al infierno
    para dormir contigo.
    Muriendo a cada paso de impotencia,
    tropezando con muebles
    a tientas, cruzaremos el piso
    torpemente abrazados, vacilando
    de alcohol y de sollozos reprimidos.
    Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
    y la más innoble
    que es amarse a sí mismo!"



    Jaime gil de biedma.

    Comentado por: Es la vida, tal y como suena. el 19/3/2011 a las 16:25

  • "Bien sabemos que un encumbrado carácter moral no pierde su crédito por notorios que sean sus defectos desde otros ángulos de la excelencia. Pero, al revés, es imposible admirar al genio o al artista con todo entusiasmo si sobre su conducta -privada o pública- se cierne una sombra considerable de sordidez o inhumanidad. Se diría que la excelencia moral es la que más vale porque, sin ella, las demás excelencias valen menos..."

    Este es el último párrafo del artículo escrito en EL PAIS (20-3-2011) por Aurelio Arteta, cuyo título es: 'La lección del 'caso Céline'.

    Si estamos totalmente de acuerdo, si asumimos escrupulosamente todos los enunciados filosóficos del catedrático de Filosofía Moral y Política de la Universidad del País Vasco, ¿cuánto tendríamos que rebajar nuestra admiración, el valor cultural, tomados de uno en uno, de cientos de artistas, científicos, políticos e, incluso, filósofos y catedráticos como el mismo Arteta? ¿Qué sentido tendría restar valor científico, y cuánto, a las teorías de Einstein, porque, como padre y esposo, no fue un hombre moralmente ejemplar? Si nos ponemos en el extremo de descalificar la obra cultural de una persona porque, desde un punto de vista moral (¿cuál?)no da la talla, ¿habría sido posible el progreso científico, por ejemplo? ¿O quizá, al margen de ese progreso, se habría establecido un orden moral (¿cuál?) supremo en nuestra sociedad? ¿Sólo eso sirve para sobrevivir, además de los panaderos, como nos dice el catedrático en su artículo?

    Esto, además de irreal, denota un desconocimiento casi oceánico de la naturaleza humana. La sociedad a evolucionado, por suerte, al margen de los dogmatismos morales. Lo ideal, es decir, lo no real, es que moralidad y actividad cultural marcharan a la par; pero no ha sido, no es, y no sé si algún día será así. Si nos sumergimos en las biografías de muchos artistas podemos concluir que sus vidas no se pueden comparar con la de cualquier hijo de vecino, como diría Gil de Biedma, el poeta. De la vida compleja de un artista, a veces marginada, solitaria, angustiada, moralmente detestable para muchos, han nacido las más bellas obras de arte. Y esto resulta casi siempre común. Seguramente un buen hijo de vecino jamás aportará a la humanidad, culturalmente hablando, nada significativo. La sociedad está llena de esos individuos, son la inmensa mayoría. Pero no pienso que sea provechoso, ni siquiera para ese buen hijo de vecino, el que a una condena moral le siga otra cultural del mismo valor, y que esto se convierta en dogma. Esta relación me parece, más que una flojedad intelectual, una glosa al irrealismo.

    Comentado por: miguel el 19/3/2011 a las 09:30

  • Cierro los ojos y me pongo a bailar un paisaje oyendo la música en silencio. Gracias

    Comentado por: adolfo el 19/3/2011 a las 01:15

  • A propódito de "El honor de las injurias"

    El individuo es fatalmente una expresión de la Ley. La ley de las pistolas no deja de ser una Ley. Una Ley que no deseamos los que no tenemos pistolas, ni reconocemos como nuestra. Pero todos tendemos a imponer nuestra Ley, y los de las pistolas no serán menos: tratarán de imponernos, si pueden, su Ley, a nosotros, que no la queremos, hasta hacernos desear -y este es único triunfo que quisiéramos consentirles- tener también nosotros una pistola, y buena puntería.

    Comentado por: el héroe canalla el 19/3/2011 a las 00:06

  • Zapatero exige un alto el fuego a Gadafi una hora después de que éste lo haya declarado.

    Comentado por: ¿no a la qué? el 18/3/2011 a las 20:10

  • Bello. Necesario.

    Comentado por: LaVingen el 18/3/2011 a las 19:54

  • "O sea, manual de instrucciones del meapoquito.
    Comentado por: uf "

    ja, ja ! Dix points

    Comentado por: armandobronca.com el 18/3/2011 a las 18:39

  • O sea, manual de instrucciones del meapoquito.

    Comentado por: uf el 18/3/2011 a las 16:31

  • VIDA
    1.No te preocupes por la muerte.
    2.Presta atención.
    3.Despierta del adormecimiento de la costumbre.
    4.Sobrevive al amor y a la pérdida.
    5.Nace.

    SOCIEDAD
    6.Mantén un cuarto propio en la trastienda.
    7.Asómate al mundo.
    8.Sé sociable y vive con los otros.
    9.Sírvete de pequeños trucos.
    10.Preserva tu humanidad.
    11.Vive con templanza.
    12.Haz bien tu trabajo, pero no demasiado bien.
    13.Haz algo que nadie haya hecho antes.
    14.No quieras controlarlo todo.
    15.Sé común e imperfecto.

    PENSAMIENTO
    16.Lee mucho, olvídalo casi todo y sé lento.
    17.Somételo todo a examen.
    18.Filosofa sólo por accidente.
    19.Reflexiona, no te quejes.
    20.Deja que la vida sea su propia respuesta.

    Comentado por: remix el 18/3/2011 a las 14:29

  • "El más feliz: García Lorca." ¡Madre del Amor Hermoso!

    Comentado por: menuda clase el 18/3/2011 a las 14:11

  • Ha muerto quien cobijaba a los niños pijos, juerguistas, borrachines y anfetaminosos. Descanse en Paz

    Comentado por: La gauche qui rit el 18/3/2011 a las 11:25

  • Me he hecho con el libro de Sarah Bakewell, How to Live, or, A Life of Montaigne, y ahora puedo completar sus veinte mandamientos montaigneanos:

    1. No te preocupes por la muerte.
    2. Presta atención.
    3. Nace.
    4. Lee mucho, olvídalo casi todo y sé lento.
    5. Sobrevive el amor y a la pérdida.
    6. Sírvete de pequeños trucos.
    7. Somételo todo a examen.
    8. Mantén un cuarto propio en la trastienda.
    9. Sé sociable y vive con los otros.
    10. Despierta del adormecimiento de la costumbre.
    11. Vive con templanza.
    12. Preserva tu humanidad.
    13. Haz algo que nadie haya hecho antes.
    14. Asómate al mundo.
    15. Haz bien tu trabajo, pero no demasiado bien.
    16. Filosofa sólo por accidente.
    17. Reflexiona, no te quejes.
    18. No quieras controlarlo todo.
    19. Sé común e imperfecto.
    20. Deja que la vida sea su propia respuesta.

    http://joseantoniomontano.blogspot.com/

    Comentado por: pequeño saltamontes el 17/3/2011 a las 19:07

  • Si no es mucho pedir, me gustaría saber la opinión de quienes hayan visto la película "El honor de las injurias", a la que se hace referencia en el comentario de c/p, a ser posible con la opinión personal del propio c/p, que rara vez se lee.
    Consideraciones en torno a la figura de Felipe Sandoval y también, por qué no, la posible intencionalidad de que tal película aparezca reseñada en el blog de Juan Pedro Quiñonero, y la intencionalidad del propio c/p al reseñarla en un comentario de este blog.

    Comentado por: un saludo el 17/3/2011 a las 15:25

  • "NOTAS DE UNA CLASE DE LITERATURA CONTEMPORÁNEA:
    EL PAPEL DEL POETA

    El más feliz: García Lorca.
    El más atormentado: Celan y, según otros, Trakl, pero había quien sostenía que los más atormentados fueron los poetas latinoamericanos muertos en la lucha insurreccional de los sesenta y setenta. Y quienes dijeron: Hart Crane.
    El más guapo: Crevel y Félix de Azúa.
    El más..."

    Roberto Bolaño
    Los sinsabores del verdadero policía

    Comentado por: apu el 16/3/2011 a las 19:32

  • Pintor, escritor, Carlos García-Alíx tiene un puesto asegurado en la historia del cine español con una sola película, El honor de las injurias, su largometraje documental sobre Felipe Sandoval.

    JEAN VIGO, BUÑUEL...

    Esa película (2007 / 2008), que yo descubro con retraso, ha recibido muchos premios y tuvo, en su día, una muy buena acogida en la prensa. Quizá esté por estudiar su puesto en la historia del cine y el arte de contar historias con una cámara.

    Lo más evidente se subrayó desde el primer día. A través de la biografía de un pistolero anarquista, CGA reconstruye una época, cuenta una historia jamás contada, pone en perspectiva, individual y colectiva, varias páginas históricas todavía mal exploradas, víctimas de torrentes de basura.

    Cada uno de los capítulos de esa tarea tiene su importancia propia. Aunque, desde esos ángulos, quizá haya personajes más emblemáticos. Pienso, en Montseny, Durruti, García Oliver, Cipriano Mera, a quien Baroja consideraba el gran héroe militar de la guerra civil. O el mismo Juan Gómez Casas.

    Quizá, sin embargo, los más genuino y esencial de El honor de las injurias sea su técnica, su gran arte cinematográfico, que viene del Jean Vigo de À propos de Nice y el Buñuel de Tierra sin pan, Buñuel, las Hurdes y nosotros.

    REALIDAD VISUAL OLVIDADA

    En El honor de las injurias -como en esas obras seminales- se confunden varios géneros cinematográficos: el documental, la crónica y la ficción, utilizando recursos muy similares, para crear un género de nuevo cuño, mal historiado. À propos de Nice quizá sea el origen último de la Nouvelle Vague. Así lo reconocieron Godard y François Truffaut. Tierra sin pan no ha tenido muchos sucesores. Pero la película de CGA se inscribe en su estela original, aportando materiales propios a un género cinematográfico víctima de la industria y la crítica.

    Tierra sin pan y El honor de las injurias son documentales, quizá, en efecto. Pero también son obras de ficción, creadas con la técnica más pura: fotografía de campo, cámara al hombro, puesta en perspectiva a través de documentos de época, fotografía periodística, recortes de periódico, legajos, archivos, correspondencias íntimas. Nada de dar o robar la palabra a los muertos, con “interpretaciones” o “entrevistas”. CGA filma y construye su relato cinematográfico utilizando una realidad visual mal explorada…

    REDENCIÓN DE IMÁGENES PROSCRITAS

    … Hollywood creó un género cinematográfico -la película de gánsteres- filmando un Chicago artificial, con frecuencia. CGA contribuye a continuar edificando el género cinematográfico imaginado por Jean Vigo y Buñuel en un Madrid, una Barcelona y un París bien reales y proscritos: bastaba con desenterrar las imágenes de las revistas de sucesos, las imágenes de los archivos policiales, las imágenes de los fotógrafos de moda, etc., y filmar una película que contase la historia de un hombre (Felipe Sandoval, pistolero, anarquista), fotografiando, al mismo tiempo, un personaje de ficción (con actores genuinamente actores, interpretando una realidad imaginaria) y las fotografías cuyo montaje y animación, a través de la palabra y la secuencia cinematográfica, cobran una nueva vida, quizá más “real” (al cobrar una perspectiva histórica) que cuando se publicaron por vez primera en las primeras páginas de la prensa de otra época…

    Así, la historia (contada a través de imágenes de época: el claroscuro de los cadáveres de Weegee posee una verdad que no tiene ninguna fotografía “artística”) se enriquece e ilumina a través de la imaginación más pura. CGA no se “inventa” nada: su imaginación se limita a enseñarnos a “leer” las imágenes que nos habían robado y suplantado con mentiras y endemoniados artificios. Para devolver a esas imágenes -que estaban ahí, en los archivos- la vida inmortal de las cosas de la creación, redimidas a través del arte.

    http://www.youtube.com/watch?v=9iTVuZgaDdI



    http://unatemporadaenelinfierno.net/

    Comentado por: cp el 16/3/2011 a las 13:20

  • Ana Pastor entrevistó ayer al primer ministro persa. No fue tan importante lo que se dijo sino el sutil juego de seducción que desplegó la guapísima periodista. Habría que preguntarse a qué venía ese plano-contraplano: ojos lindos de mujer con favorecedor pañuelo-ojos rijosos del primer ministro, un hombre en las redes de una mujer, una mujer consciente del efecto devastador de toda su artillería.Apoteosis final ella muestra su cabello abundante, negro y apenas adivinamos el trallazo mortal que causa en el pelele. Estoy convencido que si en vez de Ana Pastor va Paloma Gómez Borrero, la manda lapidar.

    Comentado por: Klaus Vorman el 16/3/2011 a las 13:17

  • La mirada para un pintor realista no es más que un instrumento del proceso de construcción de una imagen. No olvidemos que Chardin ejerció un oficio prosaico de retratista, pintor de bodegones, experimentador de una técnica novedosa para el dieciocho como el pastel. Su trabajo de dócil artesano prosperó en función de la demanda de la aristocracia francesa, y fue empleado de la Academia y del Louvre en el reinado de Louis XV.

    Por eso no se comprende que un rol tan discreto y esforzado pueda merecer el elogio trascendente del filósofo y de sus amigos de El Prado. A no ser que ahora se pretenda impulsar esos valores y austeridad frente al caos y la corrupción circundante. Pero, ¿para qué?

    Comentado por: vesnin el 16/3/2011 a las 12:37

  • Van a excomulgar a un sacerdote por subvencionar el aborto a dos chicas que se proponían hacerlo en plan casero. La excomunión supone la expulsión parcial de la Santa Madre Iglesia, es lo peor que te puede ocurrir, te privan de los sacramentos y sobre todo de la eucaristía ,pero lo que ha hecho el maldito cura merece ponerlo en la pira, hereje, hijo de perra, peón de Satanás ,merecerías un repaso a fondo de Torquemada (Un hijo de Dios que sabía tratar a esta gentuza). Pero el fuego es una caricia de pluma comparado con el horror de verse excluido del sacramento. Aquí hay mogollón de excomulgados, solo es necesario seguir obstinados en el pecado y es que Sodoma comparado con este blog es Fátima.

    Comentado por: Ironside el 16/3/2011 a las 12:16

  • “Cualquier tipo de sentimiento parece convenir a eso que llamamos sentimiento artístico; o sea, que ninguno parece convenirle del todo.”

    No entiendo muy bien esto. Si cualquier sentimiento parece convenir al sentimiento artístico, no puede a la vez no convenirle del todo. El sentimiento artístico es uno. El artista siente la necesidad de pintar lo que le rodea, incluso a sí mismo. Sentir la necesidad de pintar es también una forma de expresar otros sentimientos. Por ejemplo, un artista que, como Goya, pinta un fusilamiento, es seguro que ha querido transmitir varios sentimientos. Yo veo en el cuadro el miedo y la muerte de unas personas sin uniforme frente a un pelotón militar. A los muertos, y a los que sufren miedo, les veo el rostro; a los uniformados, no; están de espaldas. Después de transcurrido bastante tiempo desde que Goya pintara los fusilamientos de La Moncloa, la escena me transmite todavía sentimientos diversos, morales, políticos, o simplemente bellos. Lo que no sé es si eso le pasa a toda la gente por igual. Yo pienso que no. Los sentimientos que cada individuo percibe frente a una obra de arte, como cualquier otro tipo de sentimientos, son personales e intransferibles. Esto no quiere decir que no haya sentimientos más o menos comunes, que afecten a la inmensa mayoría de las personas que nos consideramos mentalmente equilibradas. Pero he aquí otro misterio. ¿Por qué la Gioconda despierta en algunos individuos el sentimiento de destrucción, quizá el sentimiento homicida? La pintura de Leonardo da Vinci ha sufrido varios atentados por parte de personas a las que se les ha considerado desequilibradas o simplemente estúpidas. Suponiendo que este mundo esté formado por personas, en su mayoría, mentalmente equilibradas, ¿podríamos concluir que los atentados sufridos por la Gioconda son la excepción que confirma la regla? He aquí mi duda, y mi escepticismo frente a los que pretenden teorizar sistemáticamente acerca de los sentimientos humanos, donde la contradicción es una ley. Para qué poner el ejemplo de los dictadores amantes del arte. Eso sí, una cosa es intentar, mediante teorías, sistematizar los sentimientos contradictorios que caracterizan al ser humano, y otra es establecer determinadas reglas éticas y morales para poder convivir; pero eso es otra historia.

    Comentado por: miguel el 16/3/2011 a las 09:34

  • naturalezas muertas de verdad las de Andy Warhol.

    Comentado por: Aurelio el 16/3/2011 a las 08:05

  • ...y que consienten nuestras leyes.

    Comentado por: ... el 15/3/2011 a las 23:14

  • Es de razón que los individuos se sometan a la Ley, tan de razón como que la Ley no consiste en otra cosa que en el sometimiento del individuo.
    Pero convendría acaso decir las cosas de otra manera: la Ley determina las formas posibles de individuos. Todos estos individuos que invaden las pantallas de televisión y se repiten en las páginas de prensa, el individuo que soy, no son más que el tipo de individuos que nuestras leyes consienten.

    Comentado por: virtudes de la Ley el 15/3/2011 a las 23:08

  • El mundo, lo que soy, es un soplo de mi espíritu. Razón y corazón es mi espíritu: razón que se dice,corazón que se canta, el sueño de la materia, la luz tallando el misterio. Poco importa que la vida sea una áspera agonía, un júbilo secreto, un misterio. Pues mi espíritu es caprichoso, como un viento, y como el viento, habla todas las lenguas, y ninguna le basta.

    Comentado por: logomaquias el 15/3/2011 a las 22:24

  • Vivimos en una sociedad dolorida, contracturada, angustiada, atormentada y medicinada: una sociedad de enfermos debilitados por la violencia de secretas perversiones que ocasionalmente irrumpen con crudeza en la plaza pública bajo la forma patética de asesinos en serie y el espectáculo incomparable de las matanzas y destrucciones masivas.

    Comentado por: ay de mí el 15/3/2011 a las 14:17

  • Sospecho que las gordas hiperactivas se derriten por los sucedáneos de Punset.

    Comentado por: . el 15/3/2011 a las 14:00

  • "El misterio de la música y de la pintura está en esta pregunta: ¿cómo es posible que yo perciba un sentimiento relacionado con la alegría, el amor, la tristeza, la angustia, etc., al percibir esas obras de arte?"
    Cualquier tipo de sentimiento parece convenir a eso que llamamos sentimiento artístico; o sea, que ninguno parece convenirle del todo. Acaso porque el sentimiento artístico tenga que ver con la raíz misma del sentimiento, esto es, con el mero sentir las formas: una apropiación, una intimación, como diría el viejo maestro, del mundo.

    Comentado por: lucy el 15/3/2011 a las 13:49

  • A mediados de los cincuenta se ensayaron farmacos que lograron vaciar los psiquiatricos. Los neurolépticos te hacen no oir voces, no ver extrañas figuras retorciendose en la pared. Quien haya tenido una mala experiencia con el cannabis sabrá de los que hablo y por supuesto, los psicóticos. El dolor de la enfermedad mental llega a ser tan intolerable que reducirte a la condición de vegetal, a fuerza de medicinas, es una bendición.Otro caso es tomar pastillas porque la vida es jodida, eso es como llamar al técnico porque no te gusta el programa de la tele.

    Comentado por: Quevedo odiaba a los calvo y era cojo. el 15/3/2011 a las 13:43

  • “De ahí la pertinente pregunta formulada por Enrique Baca: ¿en qué se basan los contertulios para abominar de la explotación del hombre por el hombre?”

    Hay crímenes de pasión y crímenes de lógica. El Código Penal los distingue por la premeditación. Estamos en la época de la premeditación y del crimen perfecto. Nuestros criminales no son ya esos muchachos desarmados que invocaban la excusa del amor. Por el contrario, son adultos, y su coartada es irrefutable: la filosofía, que puede servir para todo, hasta para convertir a los asesinos en jueces.
    Desde el momento en que, a falta de carácter, se recurre a una doctrina, desde el instante en que el crimen se razona, prolifera como la razón misma, toma todas las figuras del silogismo. Era solitario como el grito y he aquí que se hace universal como la ciencia. Ayer juzgado, ahora impone su ley.
    Se trata de aceptar la realidad del momento, que es el crimen lógico, y examinar sus justificaciones: esto es un esfuerzo para comprender mi tiempo. Se estimará, quizá, que una época que, en cincuenta años, desarraiga, avasalla o mata a setenta millones de seres humanos merece solamente, y ante todo, ser juzgada. Pero es necesario que se comprenda su culpabilidad. En las épocas ingenuas en que el tirano arrasaba las ciudades para su mayor gloria o el enemigo era arrojado a las fieras ante el pueblo reunido, la conciencia podía ser firme y el juicio claro ante crímenes tan cándidos. Pero los campos de esclavos bajo la bandera de la libertad, las matanzas justificadas por amor al hombre, dejan desamparado, en cierto sentido, al juicio. POR UNA CURIOSA INVERSIÓN PROPIA DE NUESTRO TIEMPO, CUANDO EL CRIMEN SE ADORNA CON LOS DESPOJOS DE LA INOCENCIA, ES A LA INOCENCIA A QUIEN SE INTIMA A JUSTIFICARSE. (en qué se basan los contertulios para abominar de la explotación del hombre por el hombre?)
    Se trata de saber si la inocencia, desde el momento en que actúa, no puede evitar matar. No podemos actuar sino en el momento que es el nuestro, entre los hombres que nos rodean. No sabremos nada mientras no sepamos si tenemos el derecho a matar a ese otro que está ante nosotros o de consentir que lo maten. Puesto que toda acción desemboca hoy en el asesinato, directo o indirecto, no podemos obrar antes de saber si, y por qué, debemos dar la muerte.
    Lo importante por ahora no es, pues, remontarnos a la raíz de las cosas, sino, siendo el mundo lo que es, saber cómo conducirnos en él. En la época de la negación podía ser útil interrogarse sobre el problema del suicidio. En la época de las ideologías, hay que ponerse en regla con el asesinato. Si el asesinato tiene sus razones, nuestra época y nosotros mismos somos consecuentes. Si no las tiene, vivimos en la locura, y no hay más salida que la de encontrar una consecuencia o apartarse.

    Pertinente y absurda pregunta la de Enrique Baca. El sentimiento de lo absurdo, cuando se pretende ante todo extraer de él una regla de acción, hace al asesinato por lo menos indiferente y, por consiguiente, posible. Si no se cree en nada, si nada tiene sentido y no podemos afirmar valor alguno, todo es posible y nada tiene importancia. Sin pros ni contras, el asesino no tiene ni deja de tener razón. Se pueden atizar los crematorios como puede uno dedicarse al cuidado de los leprosos. Maldad o virtud son azar y capricho.
    Se decidirá entonces no obrar, lo que equivale por lo menos a aceptar el asesinato de los demás sin perjuicio de deplorar armoniosamente la imperfección de los hombres.
    Quienes se decidan a obrar, a falta de un valor superior que oriente la acción, esta se dirigirá en el sentido de la eficacia inmediata. No siendo nada verdadero ni falso, bueno ni malo, la regla consistirá en mostrarse el más eficaz, es decir, el más fuerte. Entonces el mundo no se dividirá ya en justos e injustos, sino en amos y esclavos. Así, hacia cualquier lado que uno se vuelva, en el centro de la negación y del nihilismo, el asesinato tiene su lugar privilegiado.

    Estas palabras de A. Camus, además de responder a Enrique Baca, creo que definen perfectamente nuestro tiempo y nuestro mundo.

    Es un comentario del blog de Basilio Baltasar.
    Pero nos queda Chardin, ¿verdad?

    Comentado por: ¿o mentira? el 15/3/2011 a las 13:43

  • Los replicantes en Blade Runer, ¿huían del dolor? Además de eso, querían ser mortales. Ser mortales es también querer huir del sufrimiento, del dolor, sin que ello signifique necesariamente buscar la muerte. La vida es dura, cruel. Evadirse de eso tiene su sentido. El problema es la dosis de evasión, no vaya a ser que uno se pase. De todas formas, si uno quiere pasarse, quiere dejar de vivir, está en sus manos.

    Comentado por: va de dosis el 15/3/2011 a las 13:25

  • Esto me recuerda el caso de una conocida; agobiada, torturada por el dolor, echó mano de los fármacos para aliviarlo; la intensidad del dolor bajó, pero bajjó en igual medida su energía, su fortaleza de ánimo. No haré aquí una apología del dolor, pero sí quiero llamar la atención sobre el hecho de que el dolor es una forma de la energía vital, y que la muerte, en el fondo, es lo único que verdaderamente nos procura un alivio permanente. Este huir del dolor no es sino un huir de la vida, una secreta apetencia de muerte: robots, zombis, muertos vivientes: he aquí los héroes contemporáneos. En ello estamos.

    Comentado por: cyborg el 15/3/2011 a las 13:07

  • "Seguimos mitificando el arte, es más, lo sacralizamos en museos y grandes templos de la música. Siendo como es un ejemplo de habilidad humana aplicada a ciertas técnicas no debería ser distinto de otras actividades ". Amén.
    Esto mismo con otras palabras se puede leer en "El Aprendizaje de la Decepción" de Felix de Azúa, un conjunto de artículos publicados en distintos medios a mediados de los ochenta."Si a John Ford le dijeran que La Diligencia era una obra de arte se doblaría de la risa".Hablamos de un Azúa que viene de Paris después de abandonar el Instituto Cervantes, un hombre distinto al amable señor de la foto.

    Comentado por: Civil war el 15/3/2011 a las 12:52

  • La creación del robot es de la misma índole que la del arte, sólo separa la nanotecnología de Chardin el carácter impreciso y artesanal de la pintura a óleo o pastel. No veo más solución que dejar de "progresar", o mejor regresar.

    Comentado por: real el 15/3/2011 a las 12:16

  • El ser humano lleva camino de convertirse no ya en un animal, sino en un robot. Los implantes están de moda, y nos muestran el camino. Los sentimientos son una carga residual en el proceso, pero ya van siendo interpretados como recursos optimizables que refuerzan la eficacia del sistema en su proceso de creación de capital: por ejemplo, animando a la adquisición de mercancías.

    Comentado por: un mundo feliz el 15/3/2011 a las 11:29

  • Seguimos mitificando el arte, es más, lo sacralizamos en museos y grandes templos de la música. Siendo como es un ejemplo de habilidad humana aplicada a ciertas técnicas no debería ser distinto de otras actividades. En realidad el lenguaje nos permite esa extensión del término a esferas muy distintas, igualmente inútiles: el arte curar, de amar, de matar... Damos demasiada importancia a lo humano.

    Comentado por: amén el 15/3/2011 a las 11:09

  • Los famosos están volcados para combatir los efectos causados por el tsunami que ha arrasado Japón.Una de las primeras en ponerse a trabajar ha sido Lady Gaga. La cantante ha diseñado una pulsera blanca con letras rojas donde se lee "Rezamos por Japón", en inglés y japonés. Cuesta 3,5 euros, aunque en la tienda online de la cantante también pueden realizarse donaciones de hasta 100 dólares. "Elegid vuestro precio para añadir un donativo", ha dicho la intérprete de Born this way. La pulsera saldrá a la venta el 25 de marzo.

    Comentado por: Viva Lady el 15/3/2011 a las 10:46

  • "en el pescado muerto de Chardin está la posibilidad de que tenga sentido la vida de trillones de humanos condenados al anonadamiento."
    No se dice aquí que el pescado muerto de Chardin sirva de compensación o indemnización a los padecimientos o sinsabores de trillones de humanos; más bien, al contrario: esa pintura muestra la posibilidad de sentido, la posibilidad de que nuestra vida tenga sentido y no estemos necesariamente condenados a la nada de la pura representación formal.

    Comentado por: me tengo que ir el 15/3/2011 a las 10:02

  • El arte forma parte de la evolución de los animales humanos. La combinación entre azar y necesidad ha hecho posible que seamos ahora como somos. Las combinaciones, en ese sentido, son casi infinitas. Como especie animal, nuestros antepasados, podrían haber sucumbido a una catástrofe natural (todas las catástrofes, en su raíz, son naturales, pues no conozco nada que se haya creado al margen de la naturaleza a la que estamos ligados irremediablemente) hace miles de años. Un ejemplo de esto sería lo que sucedió con los dinosaurios. O simplemente haber permanecido como una rama más entre los primates, sin que nuestro cerebro hubiera evolucionado racionalmente, etc. El arte es información cultural. Incluso, la música aunque la envolvamos en un halo de misterio, es información. Se habla de la música como el instrumento de comunicación, como el tipo de lenguaje social más, diríamos, simple, dado que es posible entenderlo sin necesidad de conocer las técnicas que lo han creado. Yo puedo ver un texto de caracteres chinos, pero si quiero saber qué cosa quieren transmitirme esos caracteres tengo que conocerlos, tengo que conocer esa técnica para la información que constituye la coherencia del texto. La pintura sigue al lenguaje musical en cuanto a la simplicidad en la comunicación. El misterio de la música y de la pintura está en esta pregunta: ¿cómo es posible que yo perciba un sentimiento relacionado con la alegría, el amor, la tristeza, la angustia, etc., al percibir esas obras de arte? Bueno, los neurobiólogos, tienen respuestas científicas. ¿Es bueno conocerlas? Pues sí, sobre todo para la gente con inquietudes al respecto. El conocimiento científico es otra forma de comunicación que tiene sus reglas. Al conocimiento científico le exigimos progreso y el máximo acierto en sus predicciones. Al arte no, al arte no hay que pedirle nada de eso. ¿Conocer el comportamiento de nuestro cerebro cuando contemplamos una obra de arte nos puede ayudar a comprender mejor lo que transmiten las obras de arte? No. El neurobiólogo, por ejemplo, sólo nos describe en qué zonas de nuestro cerebro se desarrolla más nuestra actividad química y eléctrica, según qué música oigamos o qué pintura estemos mirando. Ahora bien, lo misterioso, entendido como experiencia personal frente a una obra de arte, es algo intransferible, y no hay por qué recurrir al neurobiólogo de guardia si estás placenteramente disfrutando de una obra de arte. A parte de eso, podríamos comenzar un relato de ciencia-ficción acerca de las posibilidades de la manipulación cerebral para sentir nuevas emociones al margen del arte. Todo es posible es ciencia. El asunto está en determinar cuáles son los límites de las posibilidades científicas que no afecten a la libertad de los individuos.

    Comentado por: miguel el 15/3/2011 a las 09:47

  • Atrapaeternidades, eres un pintor aficionado y un baboso profesional, no pillarás las tetas de Cris, te queda un montón de años se seguir olfateando las hormonas ancianas y enfermas de tu parienta, píntala desnuda, a ver si eres capaz de atrapar ese momento luminoso de serena madurez de la maldita vieja, cabrón!

    Comentado por: Michelle, ma belle el 15/3/2011 a las 09:33

  • Tus muertos.

    Comentado por: uno de los trillones el 15/3/2011 a las 08:17

  • "Esta orientación estética de la finalidad vital nos protege escasamente contra los sufrimientos inminentes, pero puede indemnizarnos por muchos pesares sufridos."
    Esto lo dice Freud.
    "en el pescado muerto de Chardin está la posibilidad de que tenga sentido la vida de trillones de humanos condenados al anonadamiento.
    Esto lo dice de Azúa.

    Comentado por: para ser serio no hace falta ser torpe el 15/3/2011 a las 00:02

  • la belleza nos salva de la vida

    Comentado por: no todo es vivir el 14/3/2011 a las 23:47

  • http://www.elpais.com/articulo/opinion/GOGH/_VINCENT_VAN_/PINTURA/CEZANNE/_PAUL_/PINTOR/Rilke/Van/Gogh/Cezanne/otros/animales/elpepiopi/19870120elpepiopi_12/Tes

    Comentado por: z el 14/3/2011 a las 23:45

  • Saraband... una de las películas más conmovedoras que he visto...

    http://www.youtube.com/watch?v=JhoC6AFo3M0

    Este fragmento con Bruckner tampoco está nada mal:

    http://www.youtube.com/watch?v=LZzsIQbyo4o

    Comentado por: z el 14/3/2011 a las 23:35

  • En efecto, las relaciones sociales son relaciones mercantiles, intercambios de mercancías.
    No es infrecuente encontrar un tendero honesto, pero hay que sospechar de un tendero que se empeña en parecer honesto, si bien le agradecemos la deferencia, por muy interesada que la adivinemos.

    Comentado por: el deshollinador el 14/3/2011 a las 23:32

  • Una belleza que se compra o se vende es una máscara de la mercancía: pura publicidad. De ello da razón el progresivo enmascaramiento, destacadamente facial, de nuestros mal llamados personajes públicos. En el fondo, todos tratan de escurrir el bulto.

    Comentado por: belleza robada el 14/3/2011 a las 23:20

  • ...Ni qué son los sinsabores.

    Comentado por: item más el 14/3/2011 a las 23:06

  • "Esta orientación estética de la finalidad vital nos protege escasamente contra los sufrimientos inminentes, pero puede indemnizarnos por muchos pesares sufridos."

    Como cualquiera sabe, hay cosas que ni se compran ni se venden, vamos, que no se usan para eso. Pensar que la belleza está ahí para compensar no sé qué sin sabor es no haber entendido qué es la belleza. Por otra parte, hacer a la belleza responsable de una indemnización me parece excesivo.

    Comentado por: seamos serios el 14/3/2011 a las 22:57

  • ...el sueño de la materia, la luz tallando el misterio...

    Gracias don Félix, por hacerme soñar con Chardin.

    Comentado por: ... el 14/3/2011 a las 22:50

  • A veces, la felicidad de la vida se busca en el goce de la belleza, dondequiera sea accesible a nuestros sentidos y a nuestro juicio: ya se trate de la belleza en las formas y los gestos humanos, en los objetos de la Naturaleza, los paisajes, o en las creaciones artísticas y aun científicas. Esta orientación estética de la finalidad vital nos protege escasamente contra los sufrimientos inminentes, pero puede indemnizarnos por muchos pesares sufridos. El goce de la belleza posee un particular carácter emocional, ligeramente embriagador. La belleza no tiene utilidad evidente ni es manifiesta su necesidad cultural, y, sin embargo, la cultura no podría prescindir de ella. La ciencia de la estética investiga las condiciones en las cuales las cosas se perciben como bellas, pero no ha logrado explicar la esencia y el origen de la belleza, y como de costumbre, su infructuosidad se oculta con un despliegue de palabras muy sonoras, pero pobres de sentido. Lo único seguro parece ser su derivación del terreno de las sensaciones sexuales, representando un modelo ejemplar de una tendencia coartada en su fin. Primitivamente, la “belleza” y el “encanto” son atributos del objeto sexual. Es notable que los órganos genitales mismos casi nunca sean considerados como bellos, pese al invariable efecto excitante de su contemplación; en cambio, dicha propiedad parece ser inherente a ciertos caracteres sexuales secundarios. (Por ejemplo, las tetas de Cris)
    Salvo el ejemplo, el resto es de Freud.
    Lo cierto es que, como dice Azúa, "es en estos artistas del arte en donde se concentra con mayor densidad uno de los más oscuros misterios de nuestra especie."
    A fín de aclararnos en este enigma de la belleza se puede recurrir a lo que opinaron de ella gente importante, no sin antes afirmar que se puede ser marxista y amante de la belleza a la misma vez, cosa que parece no tener clara de Azúa.
    Por ejemplo, Leonardo Da Vinci: La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte.
    Ernesto Sábato:Lo admirable es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil.
    André Maurois:Para mí, la belleza es la maravilla de las maravillas. Sólo los superficiales no juzgan por las apariencias. El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
    François de la Rochefoucauld: La belleza es como la fruta estival: fácil de corromper y de corta duración.
    André Maurois: Lo bello es aquello que es inteligible sin reflexión.

    Particularmente me adhiero a la hipótesis de Freud antes que a la de Platón, que valiéndose del concepto de esplendor, piensa que la belleza residiría en una suerte de luz ininteligible de la cual el mundo sensible es una mera aproximación.

    Comentado por: acaso no sea más que un virtuosismo intrumental al que le añadimos palabras y conceptos como a la idea de Dios el 14/3/2011 a las 21:49

  • Qué maravilla, maestro, lo he leído varias veces. Muchas gracias! Es cierto que la mirada de un perro es la del amor limpio, incondicional, los niños tienen también ese poder, luego nos echamos a perder.

    Comentado por: mastín el 14/3/2011 a las 21:05

  • En esas andamos maestro!

    Comentado por: Pandulfo el 14/3/2011 a las 20:56

  • En esas andamos maestro!

    Comentado por: Pandulfo el 14/3/2011 a las 20:55

  • Pero qué cosas más bonitas escribe usted, Sr. Azúa.
    Gracias.

    Comentado por: Páramo el 14/3/2011 a las 20:02

  • Unas tetas dignas de ser pintadas por Chardin, sin duda. Soy pintor aficionado, pero si me dejas tu dirección prometo dedicar tanta atención, paciencia y cuidado en el estudio de su milagrosa belleza como ponía el maestro francés en sus naturalezas muertas.

    Comentado por: atrapaeternidades el 14/3/2011 a las 16:20

  • Vermeer, Rembrandt, Velázquez, Chardin...Morandi...Esa sensación de que la materia respira...Cuadros que están vivos, que no son mera mercancía inerte, que no son simples objetos más o menos decorativos, más o menos espectaculares, sino seres con alma.

    Comentado por: un salto cualitativo el 14/3/2011 a las 14:44

  • Un grupo de chicas entraron en la capilla de la Complutense y delante de la sagrada forma, se levantaron las camisas mostrando sus tetas. Antes de marcharse dejaron algunos mensajes, entre ellos un enigmático :“Quitad vuestros rosarios de nuestros ovarios”. No me digan que no fue una ocurrencia feliz. Lo tienen difícil,vale! pero tengo 20 años y un par de tetas milagrosas.

    Comentado por: Cris el 14/3/2011 a las 13:53

  • ¡Bravo!

    (Y me alegro de que vuelva los lunes, el día perruno por excelencia)

    Comentado por: apu el 14/3/2011 a las 13:28

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas , Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horas y Autobiografía sin vida (Mondadori, 2010). Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis.

 

Bibliografía

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

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